Para romper el aislamiento y reforzar la autoestima de las víctimas de acoso y maltrato escolar cinco jóvenes de tres institutos de Gijón elaboran esta iniciativa social presentada al concurso «Jóvenes con valores»
· Talleres, salidas de ocio, compartir fines de semana con quienes apenas tienen amigos son algunas de las múltiples actividades a ofertarGIJÓN 08 DIC 2007 A. RUBIERA
Los niños y jóvenes que sufren acoso escolar pueden tener en Gijón una red de apoyo para paliar su aislamiento y mitigar sus penas. Esa red la quieren montar cinco adolescentes que, en algún caso, han superado su condición de víctimas. Selene Montes, Aida Morales, Paloma Meana, Elena García y Daniel López, todos de 16 años y alumnos de los IES de Candás, Jovellanos y Universidad Laboral, han presentado a la Caixa, con ayuda del Conceyu de la Mocedá, un original proyecto para ofrecer talleres, salidas de ocio y compartir fines de semana con quienes apenas tienen amigos.
Selene Montes, Aida Morales, Paloma Meana, Elena García y Daniel López tienen 16 años, cursan ESO en los IES de Candás, Jovellanos y la Laboral y están dispuestos a convertirse en grupo de apoyo para niños y adolescentes que hayan sufrido o sufran acoso escolar. Para quienes sean foco de maltrato o intimidación por parte de compañeros de colegio o instituto, como lo fue alguno de los promotores de la iniciativa.
Su intención, valiente y pionera, es romper el aislamiento de los acosados y reforzar su autoestima programando talleres de ocio y tiempo libre, visitas a museos, jornadas de convivencia, salidas al cine o a cualquier espectáculo. Para eso han elaborado un proyecto que acaban de presentar al concurso de iniciativas «Jóvenes con valores», que promueve la Obra Social de la Caixa, en busca de financiación. «Debido al aumento de casos de acoso escolar que en los últimos años han tenido lugar dentro del ámbito educativo y la inexistencia de medios y grupos de apoyo que tengan como finalidad ayudar a los jóvenes a solucionar estas situaciones de acoso que están padeciendo, hemos decidido presentar esta iniciativa», exponen como argumento.
En su idea no hay sitio para que nadie se regodee en su pena ni se instale en la condición de víctima. «Esto no es en plan Alcohólicos Anónimos, con eso de "soy fulanita y me acosan". No. Este proyecto no es para estar pensando en el pasado y en todo lo que ha sufrido cada uno, sino para ir adelante conociendo gente nueva, haciendo cosas y pasándolo bien», razona Aida Morales. Por eso mismo, el proyecto habla de «fomentar la cohesión dentro del grupo de iguales» y también de «promover una mejora de la autoestima y la seguridad».
«Quien sufre acoso escolar se llega a quedar sin amigos por las mentiras que se pueden decir a sus espaldas y también por el desprecio al que le someten los compañeros; acaban estando solos, pasando el fin de semana en casa, sin salir, un poco amargados y con miedo de volver al instituto. Es fundamental que se relacionen con gente de su edad, que tengan amigos fuera de los centros y que sientan más apoyos que los de la familia, porque con tu madre o tu padre no puedes estar todo el día», explica Selene Montes, víctima en su día de acoso e hija de Encarna García, presidenta de ACAE (Asociación Contra el Acoso Escolar). La entidad, de hecho, es la que ampara el proyecto juvenil y la que dará la cobertura adulta que en algunos casos requerirán las actividades a desarrollar.
En mente tienen llevar a cabo talleres de teatro, expresión corporal, ofimática, manualidadesÉ hacer salidas a museos, al cine, excursiones a pie por AsturiasÉ «pero para eso se necesita dinero, para el transporte, las entradas, los monitoresÉ», explican. En unos meses saldrán de dudas y sabrán si a la Caixa le ha interesado su idea. LNE
«No es ningún club para contar penas, se trata de hacer cosas divertidas», dicen las amigas
Paloma Meana, Selene Montes y Aida Morales reconocen que fueron miembros del Conseyu de la Mocedá los que dieron forma al proyecto de apoyo a víctimas de acoso escolar. «Nosotros no teníamos ni idea de cómo presentar algo así», explica Paloma. Lo que sí tenían los cinco jóvenes eran intenciones claras de entrar en el mundo del voluntariado social «con cosas de teatro para niños, cuentacuentos o algo así. Pero nos dijeron que esos temas estaban muy vistos y había mucha oferta», explican las tres amigas.
Por eso, cuando pensaron en desarrollar un proyecto que pudiera obtener la financiación de la Caixa, vieron fácil encauzar sus fuerzas hacia un tema como el del acoso, que todos conocían aunque sólo fuera por la experiencia de Selene y el activismo de su madre, Encarna García. Ahora están con una ilusión «enorme» y no ven el momento de saber si podrán llevarlo a cabo. «Nos gustaría ponerlo en marcha, porque creemos que puede ser muy útil para jóvenes que se sientan solos y para que otros pierdan la timidez», cuentan.
Entre las dificultades de la iniciativa, si llegan a obtener la financiación necesaria, estaría contactar con las víctimas y, sobre todo, cuando éstas sean niños de Primaria. «No sabemos si será difícil que la gente se anime a entrar en este grupo, pero si lo hacen, con la gente de Secundaria creemos que nos será más fácil relacionarnos por la edad que tenemos. En el caso de los niños de Primaria nuestra idea que hacer de monitores en sus talleres de juegos y que también haya otras víctimas de acoso que hagan, a su vez, de monitores para los más pequeños. Viendo que ayudan, que son útiles, seguro que también les sube la autoestima», relatan las amigas.
Lo que tienen claro es que todo pasa «por hacer cosas divertidas y entretenidas. No es ningún club para contar penas», sostienen. lne
http://obrasocial.lacaixa.es/jovenes/concurso_es.html
18.000 euros para los mejores proyectos sociales y solidarios protagonizados por jóvenes...
· Talleres, salidas de ocio, compartir fines de semana con quienes apenas tienen amigos son algunas de las múltiples actividades a ofertarGIJÓN 08 DIC 2007 A. RUBIERA
Los niños y jóvenes que sufren acoso escolar pueden tener en Gijón una red de apoyo para paliar su aislamiento y mitigar sus penas. Esa red la quieren montar cinco adolescentes que, en algún caso, han superado su condición de víctimas. Selene Montes, Aida Morales, Paloma Meana, Elena García y Daniel López, todos de 16 años y alumnos de los IES de Candás, Jovellanos y Universidad Laboral, han presentado a la Caixa, con ayuda del Conceyu de la Mocedá, un original proyecto para ofrecer talleres, salidas de ocio y compartir fines de semana con quienes apenas tienen amigos.
Selene Montes, Aida Morales, Paloma Meana, Elena García y Daniel López tienen 16 años, cursan ESO en los IES de Candás, Jovellanos y la Laboral y están dispuestos a convertirse en grupo de apoyo para niños y adolescentes que hayan sufrido o sufran acoso escolar. Para quienes sean foco de maltrato o intimidación por parte de compañeros de colegio o instituto, como lo fue alguno de los promotores de la iniciativa.
Su intención, valiente y pionera, es romper el aislamiento de los acosados y reforzar su autoestima programando talleres de ocio y tiempo libre, visitas a museos, jornadas de convivencia, salidas al cine o a cualquier espectáculo. Para eso han elaborado un proyecto que acaban de presentar al concurso de iniciativas «Jóvenes con valores», que promueve la Obra Social de la Caixa, en busca de financiación. «Debido al aumento de casos de acoso escolar que en los últimos años han tenido lugar dentro del ámbito educativo y la inexistencia de medios y grupos de apoyo que tengan como finalidad ayudar a los jóvenes a solucionar estas situaciones de acoso que están padeciendo, hemos decidido presentar esta iniciativa», exponen como argumento.
En su idea no hay sitio para que nadie se regodee en su pena ni se instale en la condición de víctima. «Esto no es en plan Alcohólicos Anónimos, con eso de "soy fulanita y me acosan". No. Este proyecto no es para estar pensando en el pasado y en todo lo que ha sufrido cada uno, sino para ir adelante conociendo gente nueva, haciendo cosas y pasándolo bien», razona Aida Morales. Por eso mismo, el proyecto habla de «fomentar la cohesión dentro del grupo de iguales» y también de «promover una mejora de la autoestima y la seguridad».
«Quien sufre acoso escolar se llega a quedar sin amigos por las mentiras que se pueden decir a sus espaldas y también por el desprecio al que le someten los compañeros; acaban estando solos, pasando el fin de semana en casa, sin salir, un poco amargados y con miedo de volver al instituto. Es fundamental que se relacionen con gente de su edad, que tengan amigos fuera de los centros y que sientan más apoyos que los de la familia, porque con tu madre o tu padre no puedes estar todo el día», explica Selene Montes, víctima en su día de acoso e hija de Encarna García, presidenta de ACAE (Asociación Contra el Acoso Escolar). La entidad, de hecho, es la que ampara el proyecto juvenil y la que dará la cobertura adulta que en algunos casos requerirán las actividades a desarrollar.
En mente tienen llevar a cabo talleres de teatro, expresión corporal, ofimática, manualidadesÉ hacer salidas a museos, al cine, excursiones a pie por AsturiasÉ «pero para eso se necesita dinero, para el transporte, las entradas, los monitoresÉ», explican. En unos meses saldrán de dudas y sabrán si a la Caixa le ha interesado su idea. LNE
«No es ningún club para contar penas, se trata de hacer cosas divertidas», dicen las amigas
Paloma Meana, Selene Montes y Aida Morales reconocen que fueron miembros del Conseyu de la Mocedá los que dieron forma al proyecto de apoyo a víctimas de acoso escolar. «Nosotros no teníamos ni idea de cómo presentar algo así», explica Paloma. Lo que sí tenían los cinco jóvenes eran intenciones claras de entrar en el mundo del voluntariado social «con cosas de teatro para niños, cuentacuentos o algo así. Pero nos dijeron que esos temas estaban muy vistos y había mucha oferta», explican las tres amigas.
Por eso, cuando pensaron en desarrollar un proyecto que pudiera obtener la financiación de la Caixa, vieron fácil encauzar sus fuerzas hacia un tema como el del acoso, que todos conocían aunque sólo fuera por la experiencia de Selene y el activismo de su madre, Encarna García. Ahora están con una ilusión «enorme» y no ven el momento de saber si podrán llevarlo a cabo. «Nos gustaría ponerlo en marcha, porque creemos que puede ser muy útil para jóvenes que se sientan solos y para que otros pierdan la timidez», cuentan.
Entre las dificultades de la iniciativa, si llegan a obtener la financiación necesaria, estaría contactar con las víctimas y, sobre todo, cuando éstas sean niños de Primaria. «No sabemos si será difícil que la gente se anime a entrar en este grupo, pero si lo hacen, con la gente de Secundaria creemos que nos será más fácil relacionarnos por la edad que tenemos. En el caso de los niños de Primaria nuestra idea que hacer de monitores en sus talleres de juegos y que también haya otras víctimas de acoso que hagan, a su vez, de monitores para los más pequeños. Viendo que ayudan, que son útiles, seguro que también les sube la autoestima», relatan las amigas.
Lo que tienen claro es que todo pasa «por hacer cosas divertidas y entretenidas. No es ningún club para contar penas», sostienen. lne
http://obrasocial.lacaixa.es/jovenes/concurso_es.html
18.000 euros para los mejores proyectos sociales y solidarios protagonizados por jóvenes...






