Abordarán junto con la violencia juvenil los delitos relacionados con internet, el origen de las conductas racistas y xenófobas o la aparición de las sectas
J. AMENGUAL DOLÇ. 11 DIC 2007 PALMA, Mallorca.
Un total de 39 policías, 25 pertenecientes al cuerpo de la Policía Local y otros 14 al de la Policía Nacional, iniciaron ayer en Sant Ferran el curso ´Fenómenos sociales emergentes´, con el objetivo de analizar el problema de la violencia juvenil y estudiar cuáles han de ser las medidas a adoptar en los centros educativos para la prevención de la violencia o el acoso escolar.
En este sentido, las ponencias iniciales sirvieron para presentar las líneas esenciales del plan director para la mejora y convivencia de la seguridad escolar -tendente a estrechar la colaboración entre representantes policiales y directores de centros, profesorado y alumnos- y concretar cuáles son los protocolos de actuación en los casos de violencia en las aulas, algo que requiere ser tratado "en los lugares donde se genera, los centros educativos y las familias", explicó Carmen Orte, catedrática de Pedagogía de la UIB y encargada de disertar sobre el tema del acoso escolar.
"En cualquier caso, cuando una situación deja de ser manejable debe actuar la Policía, siempre a través del centro, y exigirse responsabilidad legal", remarcó.
Esta actividad formativa, iniciativa de la dirección de la Policía y la Guardia Civil, centrará también su atención en los delitos relacionados con internet, el origen de las conductas racistas y xenófobas o la aparición de las sectas, cuestiones consideradas -junto con la violencia juvenil- como "algunas de las principales disfunciones sociales", según fuentes policiales. DM
»Panorámica de agentes participantes en el curso.
J. AMENGUAL DOLÇ. 11 DIC 2007 PALMA, Mallorca.
Un total de 39 policías, 25 pertenecientes al cuerpo de la Policía Local y otros 14 al de la Policía Nacional, iniciaron ayer en Sant Ferran el curso ´Fenómenos sociales emergentes´, con el objetivo de analizar el problema de la violencia juvenil y estudiar cuáles han de ser las medidas a adoptar en los centros educativos para la prevención de la violencia o el acoso escolar.
En este sentido, las ponencias iniciales sirvieron para presentar las líneas esenciales del plan director para la mejora y convivencia de la seguridad escolar -tendente a estrechar la colaboración entre representantes policiales y directores de centros, profesorado y alumnos- y concretar cuáles son los protocolos de actuación en los casos de violencia en las aulas, algo que requiere ser tratado "en los lugares donde se genera, los centros educativos y las familias", explicó Carmen Orte, catedrática de Pedagogía de la UIB y encargada de disertar sobre el tema del acoso escolar.
"En cualquier caso, cuando una situación deja de ser manejable debe actuar la Policía, siempre a través del centro, y exigirse responsabilidad legal", remarcó.
Esta actividad formativa, iniciativa de la dirección de la Policía y la Guardia Civil, centrará también su atención en los delitos relacionados con internet, el origen de las conductas racistas y xenófobas o la aparición de las sectas, cuestiones consideradas -junto con la violencia juvenil- como "algunas de las principales disfunciones sociales", según fuentes policiales. DM
»Panorámica de agentes participantes en el curso.







