«Todos somos responsables de la situación de nuestros jóvenes»
Merecemos algo más que recibir golpes
· Adolescentes que viven en las calles bailan y muestran sus blusas con mensajes de vida
Lorena Seijo 12 DIC 2007 Guatemala
La indiferencia de sus propias familias, de las autoridades y de la sociedad en su conjunto ha llevado a cientos de niños y adolescentes a malvivir en la calle. Treinta de ellos intentaron ayer hacer contrapeso a esa acción, con bailes y alzando su voz, en la Plaza de la Constitución.
Por medio de un programa a cargo del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales, Caja Lúdica y el Movimiento de Jóvenes de la Calle, los adolescentes pudieron dirigir mensajes impresos en camisetas, para sensibilizar a la población.
Francisco García, un niño de 14 años que lleva en la calle desde los 10, expresó: “Yo le diría a los padres que sean responsables, que no tengan hijos por tenerlos, que no los golpeen porque puedan acabar como nosotros”.
“Sólo queremos que nos den la oportunidad de salir adelante, y que la Policía deje de golpearnos”, añadió García.
Nadine Janssens, una de las encargadas del programa, afirmó que lo primero que llama la atención al conocer a estos jóvenes es que la violencia a la que han sido sometidos, primero en sus propios hogares, y después en las calles de la ciudad, no los ha convertido en personas agresivas ni resentidas, sino todo lo contrario.
Según relataron varios de los jóvenes, el temor a que los maten cuando duermen es diario, y en muchos casos son conscientes de que vecinos o comerciantes han contratado a sicarios para ello.
Asimismo, las niñas son sometidas a constantes abusos sexuales, que igual que los asesinatos, han quedado impunes.
La intolerancia ante la situación de estos menores es tal que incluso una empresa rechazó imprimir los mensajes en las camisetas porque “los lemas eran demasiado radicales”.
Inés Gómez tuvo que huir de su casa a los 12 años. Ahora tiene 19, y una organización social le ha dado la oportunidad de estudiar y dejar la calle.
Gómez expresó: “Merecemos algo más que recibir golpes. También tenemos derecho a tener un buen día, un día feliz”.
La campaña pretende hacer reflexionar a la población sobre que “por acción o por omisión todos somos responsables de la situación de nuestros jóvenes”. prensalibre / Foto PL: Emerson Díaz
Merecemos algo más que recibir golpes
· Adolescentes que viven en las calles bailan y muestran sus blusas con mensajes de vida
Lorena Seijo 12 DIC 2007 Guatemala
La indiferencia de sus propias familias, de las autoridades y de la sociedad en su conjunto ha llevado a cientos de niños y adolescentes a malvivir en la calle. Treinta de ellos intentaron ayer hacer contrapeso a esa acción, con bailes y alzando su voz, en la Plaza de la Constitución.
Por medio de un programa a cargo del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales, Caja Lúdica y el Movimiento de Jóvenes de la Calle, los adolescentes pudieron dirigir mensajes impresos en camisetas, para sensibilizar a la población.
Francisco García, un niño de 14 años que lleva en la calle desde los 10, expresó: “Yo le diría a los padres que sean responsables, que no tengan hijos por tenerlos, que no los golpeen porque puedan acabar como nosotros”.
“Sólo queremos que nos den la oportunidad de salir adelante, y que la Policía deje de golpearnos”, añadió García.
Nadine Janssens, una de las encargadas del programa, afirmó que lo primero que llama la atención al conocer a estos jóvenes es que la violencia a la que han sido sometidos, primero en sus propios hogares, y después en las calles de la ciudad, no los ha convertido en personas agresivas ni resentidas, sino todo lo contrario.
Según relataron varios de los jóvenes, el temor a que los maten cuando duermen es diario, y en muchos casos son conscientes de que vecinos o comerciantes han contratado a sicarios para ello.
Asimismo, las niñas son sometidas a constantes abusos sexuales, que igual que los asesinatos, han quedado impunes.
La intolerancia ante la situación de estos menores es tal que incluso una empresa rechazó imprimir los mensajes en las camisetas porque “los lemas eran demasiado radicales”.
Inés Gómez tuvo que huir de su casa a los 12 años. Ahora tiene 19, y una organización social le ha dado la oportunidad de estudiar y dejar la calle.
Gómez expresó: “Merecemos algo más que recibir golpes. También tenemos derecho a tener un buen día, un día feliz”.
La campaña pretende hacer reflexionar a la población sobre que “por acción o por omisión todos somos responsables de la situación de nuestros jóvenes”. prensalibre / Foto PL: Emerson Díaz






