El abuso y el maltrato no siempre presentan huellas físicas fácilmente visibles, pero siempre dejan su marca en la conducta
Yralis Muñoz Palma 27 DIC 2007 CARACAS Venezuela
Las autoridades señalan que las personas que por algún motivo sean testigos del maltrato a un niño o adolescente debe denunciarlo de inmediato, de no hacerlo serán cómplices de un delito En la actualidad la violencia es uno de los grandes problemas que día a día deben enfrentar los venezolanos. Pero la violencia por sí misma va más allá de las alarmantes “cifras rojas” que semanalmente se registran en el país.
Pues otro de los tipos de violencia que también se registra diariamente en el país y específicamente en el estado Bolívar, es el maltrato infantil, problemática que el Centro Internacional de la Infancia lo ha definido como “cualquier acto por acción u omisión realizado por individuos, por instituciones o por la sociedad en su conjunto y todos los estados derivados de estos actos o de su ausencia que priven a los niños de su libertad o de sus derechos correspondientes y que dificulten su óptimo desarrollo”.
En Venezuela el maltrato infantil, tanto físico como psicológico, está tipificado como delito en los artículos 441 al 443 del Código Penal, con sanciones que van desde 1 a 30 meses de cárcel. Asimismo, la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (Lopna) señala que en su artículo 254, sanciones de 1 a tres años de prisión para el trato cruel hacia niños y jóvenes.
En el estado Bolívar el Consejo Estadal de Derechos del Niño y del Adolescente (Cedna) brinda una serie de herramientas con respecto a este tema, a fin de buscar la manera de dar orientación que permita detectar cuándo un niño está siendo víctima de maltrato.
Por ejemplo existen indicadores de conducta, pues es importante tener claro que el abuso y el maltrato no siempre presentan huellas físicas fácilmente visibles, pero siempre dejan su marca en la conducta.
En este caso la observación sensible y la actitud receptiva, son los mejores recursos para identificar al niño maltratado. Pues existen comportamientos fáciles de reconocer como son las reiteradas ausencias de clase, el bajo rendimiento escolar y las dificultades de concentración, la depresión constante así como la presencia de conductas agresivas, la búsqueda intensa de expresiones afectuosas por parte de adultos, especialmente cuando se trata de niños pequeños.
Los expertos indican que cuando existen alguna de esta conductas es conveniente agudizar la observación y considerar el maltrato o el abuso entre las posibles causas que originan estas actitudes en los niños o adolescentes.
La prevención es vital
Para evitar que niños y adolescentes sean víctimas de maltrato es necesario prevenir. En primer lugar hacer realidad lo sugerido por la Organización Mundial de la Salud en la prevención primaria, la que recomienda focalizar la atención en los niños y jóvenes, mediante el desarrollo de programas escolares y sociales.
Además en este modelo preventivo se incluye el cuidado de la embarazada y su atención esmerada desde el propio momento de la concepción: garantizar su asistencia a consultas e interconsultas especializadas, su educación y orientación sobre formas de violencia, consecuencias y prevención, capacitarlas en materia de crianza de los hijos y darles un cuidado prenatal integral.
En el terreno individual es necesario enfocar el trabajo preventivo en los adultos y el personal de las instituciones para lograr el apoyo a los jóvenes y la muestra de interés por su desarrollo personal, así como el incremento de sus posibilidades de participación en la vida social. Intervenir con las personas que tienen antecedentes de comportamiento de tipo violento como por ejemplo, en los perpetradores de violencia doméstica.
En el seno familiar es donde los jóvenes aprenden la violencia y se requiere, por consiguiente, de un refuerzo educativo dirigido especialmente a los progenitores y en el terreno escolar es fundamental la creación de un ambiente escolar seguro que demuestre respeto, un grado óptimo de confianza basada en la comunicación y en la responsabilidad mutua hacia todos los miembros de la comunidad educativa. Esto constituye una exigencia que debe ser acompañada por medidas que faciliten a los jóvenes las herramientas necesarias para manejar los conflictos de manera positiva a través de programas específicos y la incorporación de figuras como el mediador escolar.
La prevención secundaria y terciaria debe centrarse en profesionales de la salud, los cuales tienen que estar entrenados en procedimientos de despistaje, diagnóstico, evaluación clínica, referencia a especialistas, reportaje al sistema judicial, desarrollo de programas clínicos multidisciplinarios y manejo especializado de los perpetradores de los actos violentos.
También resulta imprescindible valorar la importancia de la promoción de acuerdos y leyes internacionales que son adoptados cada vez por más por diferentes países y el respaldo institucional a las víctimas y sus familias.
Alerta
Las autoridades señalan que las personas que por algún motivo sean testigos del maltrato a un niño o adolescente debe denunciarlo de inmediato, de no hacerlo se harán cómplice de un delito que puede causar hasta la muerte. Es por ello, que pueden realizar las denuncias ante los organismos competentes como los Consejos de Protección, Fiscalía de Protección, Defensorías del Niño y Adolescente, Casa de la Mujer y finalmente las comandancias de policías.
Tipos de maltrato infantil
relacionado
PERÚ Menos los referidos de maltrato infantil
Los referidos de casos de maltrato contra menores no aumentan durante la Navidad, contrario a las tendencias en otras manifestaciones de violencia.
Firuzeh Shokooh Valle / Primera Hora 27 de diciembre de 2007
La subadministradora de la Administración de Familias y Niños (Adfan), Elsa Rodríguez Valentín, indicó a PRIMERA HORA que, contrario a lo que sucede con los casos de violencia doméstica, la Navidad es la segunda época en la que menos referidos de casos de maltrato de menores se reciben en el Departamento de la Familia; la primera es en verano. Es importante señalar, sin embargo, que los niños que viven en hogares en los que hay violencia doméstica también son víctimas de maltrato, pero la agencia no recoge estas estadísticas.
Cuando menos referidos hay es en junio, julio y agosto, en términos generales diciembre y enero están en segundo lugar. La mayor cantidad de referidos, en cambio, son en septiembre, octubre, noviembre, marzo y abril. En abril, el Mes de Prevención de Maltrato, se hacen campañas en los medios y eso aumenta los referidos después. “Esto no quiere decir que aumenta la incidencia, sino que la ciudadanía responde más...”, dijo Rodríguez Valentín, quien precisó que ayer no tenía todas las estadísticas debido a los días feriados.
La trabajadora social indicó que el aumento de los referidos coincide con el semestre escolar. Lo atribuyó a que en el periodo de clases se extiende la red de personas que pueden notar las señales del maltrato en los niños. La mayoría de los niños son maltratados por familiares.
Hay que avisar
La Ley para el Bienestar y la Protección Integral de la Niñez (Ley 177 de 2003) establece que los profesionales de la salud, funcionarios, entidades públicas o privadas, maestros, trabajadores sociales, del orden público, y directores de centros de cuido tienen que informarle a Familia o a la Policía si tienen conocimiento o sospechan de que un menor “es, ha sido, o está en riesgo de ser víctima de maltrato”.
“Cuando estos niños están en las escuelas, sus maestros y los trabajadores sociales están obligados a informar, y son una fuente de referido”, dijo.
En términos generales, Rodríguez Valentín dijo que aunque en Familia han disminuido los casos activos de maltrato contra menores, los casos son cada vez más severos. La agencia divide sus estadísticas por tipología: negligencia, abuso sexual, explotación, físico y emocional. También existe una categoría “múltiple” para registrar los casos de niños y niñas que son abusados de varias maneras. Consistentemente, el maltrato por negligencia es el más alto.
Rodríguez Valentín -quien trabaja en la agencia desde 1983-, dijo que entre las formas de negligencia están la falta de supervisión, dejar a los niños solos o al cuidado de otros menores, no cuidarlos ni protegerlos, y no proveerles amor, comida o la higiene adecuada.
Maltrato más severo
“Estamos observando situaciones mucho más trágicas, el maltrato es más severo. Estamos viendo golpes severos, golpes que provocan mutilación y fracturas”, lamentó. Agregó que la severidad del maltrato se ha magnificado en todas sus manifestaciones.
María Rebecca Ward, directora del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación (CAVV), adscrito al Departamento de Salud, indicó, por otra parte, que durante el año fiscal 2006-2007, veintiuno de 443 casos ocurrieron en diciembre, y del total de casos atendidos, el 17% acudió a recibir servicios entre diciembre y enero. Los meses de mayor incidencia en el 2007 fueron julio (12%), octubre (9.8%) y noviembre (9.8%).
Los hospitales informaron haber atendido 94 casos en diciembre de 2006 (7.4% del total de casos reportados durante el año). El CAVV recopila las estadísticas de las personas que reciben sus servicios.
“Hay que estar alerta siempre. Muchas veces la víctima no se atreve a radicar una querella en la Policía, pero mediante nuestra línea 1-800-981-5721 se les puede ofrecer apoyo emocional para ayudar en una situación muy traumática. Muchas veces se guarda silencio, y el silencio se convierte en parte del problema”, advirtió la psicóloga clínica que dirige el CAVV desde el 2001.
Ward dijo que generalmente en la época festiva aumentan las violaciones facilitadas por drogas: cuando se le echa alguna droga a una bebida o se utiliza sólo el alcohol para vulnerar a la víctima potencial. Pero, en Puerto Rico todavía no se recopilan estadísticas sobre este tipo de violencia sexual, que es un agravante en el Código Penal.
“Si la persona ha sido víctima de una violación facilitada por drogas, debe acudir al hospital en las primeras 72 horas para el examen de toxicología. Algunos síntomas es que no recuerdan lo que les pasó, tienen amnesia temporal, aparece en un lugar distinto, está confundida. Las primeras 72 horas son críticas para la prevención de embarazo, VIH y otras infecciones de transmisión sexual”, explicó Ward. www.primerahora.com
Yralis Muñoz Palma 27 DIC 2007 CARACAS Venezuela
Las autoridades señalan que las personas que por algún motivo sean testigos del maltrato a un niño o adolescente debe denunciarlo de inmediato, de no hacerlo serán cómplices de un delito En la actualidad la violencia es uno de los grandes problemas que día a día deben enfrentar los venezolanos. Pero la violencia por sí misma va más allá de las alarmantes “cifras rojas” que semanalmente se registran en el país.
Pues otro de los tipos de violencia que también se registra diariamente en el país y específicamente en el estado Bolívar, es el maltrato infantil, problemática que el Centro Internacional de la Infancia lo ha definido como “cualquier acto por acción u omisión realizado por individuos, por instituciones o por la sociedad en su conjunto y todos los estados derivados de estos actos o de su ausencia que priven a los niños de su libertad o de sus derechos correspondientes y que dificulten su óptimo desarrollo”.
En Venezuela el maltrato infantil, tanto físico como psicológico, está tipificado como delito en los artículos 441 al 443 del Código Penal, con sanciones que van desde 1 a 30 meses de cárcel. Asimismo, la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (Lopna) señala que en su artículo 254, sanciones de 1 a tres años de prisión para el trato cruel hacia niños y jóvenes.
En el estado Bolívar el Consejo Estadal de Derechos del Niño y del Adolescente (Cedna) brinda una serie de herramientas con respecto a este tema, a fin de buscar la manera de dar orientación que permita detectar cuándo un niño está siendo víctima de maltrato.
Por ejemplo existen indicadores de conducta, pues es importante tener claro que el abuso y el maltrato no siempre presentan huellas físicas fácilmente visibles, pero siempre dejan su marca en la conducta.
En este caso la observación sensible y la actitud receptiva, son los mejores recursos para identificar al niño maltratado. Pues existen comportamientos fáciles de reconocer como son las reiteradas ausencias de clase, el bajo rendimiento escolar y las dificultades de concentración, la depresión constante así como la presencia de conductas agresivas, la búsqueda intensa de expresiones afectuosas por parte de adultos, especialmente cuando se trata de niños pequeños.
Los expertos indican que cuando existen alguna de esta conductas es conveniente agudizar la observación y considerar el maltrato o el abuso entre las posibles causas que originan estas actitudes en los niños o adolescentes.
La prevención es vital
Para evitar que niños y adolescentes sean víctimas de maltrato es necesario prevenir. En primer lugar hacer realidad lo sugerido por la Organización Mundial de la Salud en la prevención primaria, la que recomienda focalizar la atención en los niños y jóvenes, mediante el desarrollo de programas escolares y sociales.
Además en este modelo preventivo se incluye el cuidado de la embarazada y su atención esmerada desde el propio momento de la concepción: garantizar su asistencia a consultas e interconsultas especializadas, su educación y orientación sobre formas de violencia, consecuencias y prevención, capacitarlas en materia de crianza de los hijos y darles un cuidado prenatal integral.
En el terreno individual es necesario enfocar el trabajo preventivo en los adultos y el personal de las instituciones para lograr el apoyo a los jóvenes y la muestra de interés por su desarrollo personal, así como el incremento de sus posibilidades de participación en la vida social. Intervenir con las personas que tienen antecedentes de comportamiento de tipo violento como por ejemplo, en los perpetradores de violencia doméstica.
En el seno familiar es donde los jóvenes aprenden la violencia y se requiere, por consiguiente, de un refuerzo educativo dirigido especialmente a los progenitores y en el terreno escolar es fundamental la creación de un ambiente escolar seguro que demuestre respeto, un grado óptimo de confianza basada en la comunicación y en la responsabilidad mutua hacia todos los miembros de la comunidad educativa. Esto constituye una exigencia que debe ser acompañada por medidas que faciliten a los jóvenes las herramientas necesarias para manejar los conflictos de manera positiva a través de programas específicos y la incorporación de figuras como el mediador escolar.
La prevención secundaria y terciaria debe centrarse en profesionales de la salud, los cuales tienen que estar entrenados en procedimientos de despistaje, diagnóstico, evaluación clínica, referencia a especialistas, reportaje al sistema judicial, desarrollo de programas clínicos multidisciplinarios y manejo especializado de los perpetradores de los actos violentos.
También resulta imprescindible valorar la importancia de la promoción de acuerdos y leyes internacionales que son adoptados cada vez por más por diferentes países y el respaldo institucional a las víctimas y sus familias.
Alerta
Las autoridades señalan que las personas que por algún motivo sean testigos del maltrato a un niño o adolescente debe denunciarlo de inmediato, de no hacerlo se harán cómplice de un delito que puede causar hasta la muerte. Es por ello, que pueden realizar las denuncias ante los organismos competentes como los Consejos de Protección, Fiscalía de Protección, Defensorías del Niño y Adolescente, Casa de la Mujer y finalmente las comandancias de policías.
Tipos de maltrato infantil
- Maltrato físico
- Abandono físico o negligencia
- Maltrato emocional
- Abandono emocional
- Maltrato prenatal
relacionado
PERÚ Menos los referidos de maltrato infantil
Los referidos de casos de maltrato contra menores no aumentan durante la Navidad, contrario a las tendencias en otras manifestaciones de violencia.
Firuzeh Shokooh Valle / Primera Hora 27 de diciembre de 2007
La subadministradora de la Administración de Familias y Niños (Adfan), Elsa Rodríguez Valentín, indicó a PRIMERA HORA que, contrario a lo que sucede con los casos de violencia doméstica, la Navidad es la segunda época en la que menos referidos de casos de maltrato de menores se reciben en el Departamento de la Familia; la primera es en verano. Es importante señalar, sin embargo, que los niños que viven en hogares en los que hay violencia doméstica también son víctimas de maltrato, pero la agencia no recoge estas estadísticas.
Cuando menos referidos hay es en junio, julio y agosto, en términos generales diciembre y enero están en segundo lugar. La mayor cantidad de referidos, en cambio, son en septiembre, octubre, noviembre, marzo y abril. En abril, el Mes de Prevención de Maltrato, se hacen campañas en los medios y eso aumenta los referidos después. “Esto no quiere decir que aumenta la incidencia, sino que la ciudadanía responde más...”, dijo Rodríguez Valentín, quien precisó que ayer no tenía todas las estadísticas debido a los días feriados.
La trabajadora social indicó que el aumento de los referidos coincide con el semestre escolar. Lo atribuyó a que en el periodo de clases se extiende la red de personas que pueden notar las señales del maltrato en los niños. La mayoría de los niños son maltratados por familiares.
Hay que avisar
La Ley para el Bienestar y la Protección Integral de la Niñez (Ley 177 de 2003) establece que los profesionales de la salud, funcionarios, entidades públicas o privadas, maestros, trabajadores sociales, del orden público, y directores de centros de cuido tienen que informarle a Familia o a la Policía si tienen conocimiento o sospechan de que un menor “es, ha sido, o está en riesgo de ser víctima de maltrato”.
“Cuando estos niños están en las escuelas, sus maestros y los trabajadores sociales están obligados a informar, y son una fuente de referido”, dijo.
En términos generales, Rodríguez Valentín dijo que aunque en Familia han disminuido los casos activos de maltrato contra menores, los casos son cada vez más severos. La agencia divide sus estadísticas por tipología: negligencia, abuso sexual, explotación, físico y emocional. También existe una categoría “múltiple” para registrar los casos de niños y niñas que son abusados de varias maneras. Consistentemente, el maltrato por negligencia es el más alto.
Rodríguez Valentín -quien trabaja en la agencia desde 1983-, dijo que entre las formas de negligencia están la falta de supervisión, dejar a los niños solos o al cuidado de otros menores, no cuidarlos ni protegerlos, y no proveerles amor, comida o la higiene adecuada.
Maltrato más severo
“Estamos observando situaciones mucho más trágicas, el maltrato es más severo. Estamos viendo golpes severos, golpes que provocan mutilación y fracturas”, lamentó. Agregó que la severidad del maltrato se ha magnificado en todas sus manifestaciones.
María Rebecca Ward, directora del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación (CAVV), adscrito al Departamento de Salud, indicó, por otra parte, que durante el año fiscal 2006-2007, veintiuno de 443 casos ocurrieron en diciembre, y del total de casos atendidos, el 17% acudió a recibir servicios entre diciembre y enero. Los meses de mayor incidencia en el 2007 fueron julio (12%), octubre (9.8%) y noviembre (9.8%).
Los hospitales informaron haber atendido 94 casos en diciembre de 2006 (7.4% del total de casos reportados durante el año). El CAVV recopila las estadísticas de las personas que reciben sus servicios.
“Hay que estar alerta siempre. Muchas veces la víctima no se atreve a radicar una querella en la Policía, pero mediante nuestra línea 1-800-981-5721 se les puede ofrecer apoyo emocional para ayudar en una situación muy traumática. Muchas veces se guarda silencio, y el silencio se convierte en parte del problema”, advirtió la psicóloga clínica que dirige el CAVV desde el 2001.
Ward dijo que generalmente en la época festiva aumentan las violaciones facilitadas por drogas: cuando se le echa alguna droga a una bebida o se utiliza sólo el alcohol para vulnerar a la víctima potencial. Pero, en Puerto Rico todavía no se recopilan estadísticas sobre este tipo de violencia sexual, que es un agravante en el Código Penal.
“Si la persona ha sido víctima de una violación facilitada por drogas, debe acudir al hospital en las primeras 72 horas para el examen de toxicología. Algunos síntomas es que no recuerdan lo que les pasó, tienen amnesia temporal, aparece en un lugar distinto, está confundida. Las primeras 72 horas son críticas para la prevención de embarazo, VIH y otras infecciones de transmisión sexual”, explicó Ward. www.primerahora.com

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