Pide también mayor implicación de las familias, la escuela y los medios de comunicación en la lucha contra las drogas
· A pesar del descenso en los consumos juveniles, según la última Encuesta Escolar sobre Uso de Drogas
Madrid, 27 dic. COLPISA, A. Prádanos
La receta para apartar a los jóvenes de las drogas contiene muchos ingredientes que, al final, se concentran en dos, formación e información. La Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de la Droga presentó este jueves sus conclusiones, destiladas de dos años de comparecencias de psicólogos, médicos, educadores, terapeutas, y un manojo de recomendaciones que implican a los poderes públicos, los padres, el sistema educativo y los medios de comunicación, entre otros. Al conjunto de la sociedad el Parlamento le reclama esfuerzos redoblados. La última Encuesta Escolar sobre Uso de Drogas registra la primera bajada en todos los consumos de drogas legales (tabaco y alcohol) e ilegales, pero ello “no debe incitarnos a bajar la guardia”, recalcó el ministro de Sanidad, Bernat Soria.
Soria presidió la sesión de entrega de las conclusiones del informe elaborado por 15 diputados y senadores como colofón del trabajo de la ponencia. El documento insiste por activa y pasiva en dos elementos clave para erradicar el uso de las drogas entre los adolescentes españoles, la prevención y la sensibilización sobre sus riesgos. El trabajo resume en 22 páginas los criterios de expertos y especialistas y señala al cannabis, la cocaína y las drogas de diseño como las tres principales amenazas para la población juvenil española. La primera porque persiste una baja percepción del peligro, y las otras dos, por la agresiva política de precios a la baja para captar clientes. Y las tres sustancias siguen siendo demasiado accesibles. La heroína, azote de otros tiempos, se ha convertido en una sustancia marginal, reducto de drogadictos supervivientes.
Sus señorías piden que se transmita a los jóvenes “más información “ y que ésta sea “veraz, adecuada y basada en la evidencia científica”. Sin moralinas n ideología, la ciencia ha acreditado de sobra los daños –neurológicos, psiquiátricos- permanentes e irreversibles que causa el consumo de drogas, sean cannabis o éxtasis, cada una a su manera. Y también constan sus perniciosos efectos ‘sociales’, accidentes de tráfico, embarazos no deseados, aislamiento afectivo y empeoramiento del rendimiento escolar, entre otros.
Las nuevas tecnologías, internet, ofrecen hoy los mejores cauces informativos para los chavales, hecho “que no parece plenamente asumido por las administraciones implicadas”, recrimina el texto. La red también debe servir para promocionar hábitos de vida saludables, recalcan sus autores, que inciden además en el papel preventivo de la familias y la escuela. Una vez más, padres, madres y educadores deben estar “formados e informados”. El pasado 20 de octubre el Plan Nacional sobre Drogas impartió el primer curso para padres dedicado al daño cerebral y el consumo de alcohol.
Otro tanto cabe decir de los medios de comunicación, a los que instan a abandonar “tópicos” y simplificaciones al tratar del binomio jóvenes-drogas. “No incurrir en mensajes contradictorios” y deslizar enfoques positivos en obras de ficción, cine y televisión dirigidas a los jóvenes son otras de las recomendaciones del documento.
Ocio
Otro ámbito de lucha es el sector del ocio, escenario principal de los consumos juveniles de alcohol, tabaco y drogas. Fomentar “convenios de autorregulación” e instruir a los empresarios de la hostelería en las mejores estrategias para vetar el trapicheo y el consumo entre la clientela juvenil.
El Ministerio de Sanidad trabaja en la elaboración de “convenios con el sector hostelero en colaboración con las comunidades autónomas”, dijo Bernat Soria sin precisar más. Es uno de los muchos frentes a los que debe atender la lucha colectiva contra las drogas. “No hay un único mensaje, son muchos mensajes complementarios”, comentó.
Con todo, la última Encuesta Escolar sobre el Uso de Drogas entre Estudiantes de Enseñanzas Secundarias 2006-07 alienta la esperanza “prudente”, precisó Soria. Por primera vez desde 1994 ha descendido el consumo de drogas entre los 14 y los 18 años, especialmente tabaco (6,1 puntos menos respecto de 2004) , cannabis (6,8 puntos menos) y cocaína (3,1 puntos menos). Además, ha crecido la percepción de sus riesgos y los estudiantes consideran que es ahora más difícil conseguir drogas que hace dos años. Las estrategias integrales –educación, sensibilización y represión- funcionan pero “el problema no ha dejado de existir”, apostilló el ministro. COLPISA
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ENTREGA DE PREMIOS EN JUVENALIA
La cocaína es la droga más consumida entre los adolescentes de Madrid, después del alcohol y el tabaco
MADRID, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -
La cocaína es la droga más consumida entre los adolescentes madrileños que tienen entre 14 y 18 años, después del alcohol y el tabaco, por este orden. De hecho, un 1,7 por ciento de los menores de 18 años de la Comunidad de Madrid consumen cocaína por lo menos una vez al mes.
Así lo indicó hoy el gerente de la Agencia Antidroga de la Comunidad, Manuel Molina Muñoz, durante la entrega de los premios del 'Programa Escolar de Prevención del Consumo de Alcohol y Otras Drogas' en Juvenalia. Esta iniciativa tiene como objetivo promover la implicación de los adolescentes en la prevención del consumo de drogas mediante la creación de materiales gráficos y audiovisuales que transmitan mensajes preventivos.
Molina calificó este hecho como "muy preocupante", e insistió en las "graves consecuencias" que está ocasionando la cocaína entre los jóvenes. "Esta droga tuvo un crecimiento muy alto en los últimos seis años, que pasó de un 1,4 a un 3,4 por ciento. Sin embargo, se ha reducido a un 1,7 por ciento en el último año", añadió.
Durante la entrega de premios, la viceconsejera de Sanidad y Consumo, Belén Prado, calificó como datos "esperanzadores" los obtenidos en la última encuesta realizada, que refleja un "descenso significativo" en el consumo de drogas entre los jóvenes. En el caso del cannabis, su consumo ha disminuido desde un 26 a un 20 por ciento en los jóvenes de la región. En cuanto al alcohol, su consumo se ha reducido en un 50 por ciento en 2006 respecto a años anteriores, según la responsable de Sanidad.
En este sentido, Prado señaló que se ha producido en los últimos tiempos un "aumento de la percepción de riesgos" y que los jóvenes madrileños están cada vez "más concienciados".
Asimismo, afirmó que su próximo objetivo es "retrasar la edad de inicio en el consumo" e insistió en la prevención mediante la "promoción de hábitos de vida saludable y la transmisión de valores como la solidaridad y la responsabilidad". Además, pidió precaución en la conducción durante estas fechas navideñas bajo los efectos del alcohol.
Por su parte, desde la Agencia Antidroga, perteneciente a la Consejería de Sanidad y Consumo, se indicó que los adolescentes entre los 13 y los 14 años ya tienen sus primeros contactos con las drogas y que estos consumos iniciales están relacionados con el deseo de "sentirse superior y de transgredir las normas". En este sentido, insistió en la importancia del retraso en este primer consumo, puesto que "a mayor precocidad, mayor porcentaje de adicción se produce posteriormente", informó.
Finalmente, Molina señaló que "estos primeros consumos se suelen producir en adolescentes de clase media y van muy ligados al ocio" e invitó a los jóvenes a "ser ellos mismos" sin necesidad de consumir ninguna sustancia. ep
· A pesar del descenso en los consumos juveniles, según la última Encuesta Escolar sobre Uso de Drogas
Madrid, 27 dic. COLPISA, A. Prádanos
La receta para apartar a los jóvenes de las drogas contiene muchos ingredientes que, al final, se concentran en dos, formación e información. La Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de la Droga presentó este jueves sus conclusiones, destiladas de dos años de comparecencias de psicólogos, médicos, educadores, terapeutas, y un manojo de recomendaciones que implican a los poderes públicos, los padres, el sistema educativo y los medios de comunicación, entre otros. Al conjunto de la sociedad el Parlamento le reclama esfuerzos redoblados. La última Encuesta Escolar sobre Uso de Drogas registra la primera bajada en todos los consumos de drogas legales (tabaco y alcohol) e ilegales, pero ello “no debe incitarnos a bajar la guardia”, recalcó el ministro de Sanidad, Bernat Soria.
Soria presidió la sesión de entrega de las conclusiones del informe elaborado por 15 diputados y senadores como colofón del trabajo de la ponencia. El documento insiste por activa y pasiva en dos elementos clave para erradicar el uso de las drogas entre los adolescentes españoles, la prevención y la sensibilización sobre sus riesgos. El trabajo resume en 22 páginas los criterios de expertos y especialistas y señala al cannabis, la cocaína y las drogas de diseño como las tres principales amenazas para la población juvenil española. La primera porque persiste una baja percepción del peligro, y las otras dos, por la agresiva política de precios a la baja para captar clientes. Y las tres sustancias siguen siendo demasiado accesibles. La heroína, azote de otros tiempos, se ha convertido en una sustancia marginal, reducto de drogadictos supervivientes.
Sus señorías piden que se transmita a los jóvenes “más información “ y que ésta sea “veraz, adecuada y basada en la evidencia científica”. Sin moralinas n ideología, la ciencia ha acreditado de sobra los daños –neurológicos, psiquiátricos- permanentes e irreversibles que causa el consumo de drogas, sean cannabis o éxtasis, cada una a su manera. Y también constan sus perniciosos efectos ‘sociales’, accidentes de tráfico, embarazos no deseados, aislamiento afectivo y empeoramiento del rendimiento escolar, entre otros.
Las nuevas tecnologías, internet, ofrecen hoy los mejores cauces informativos para los chavales, hecho “que no parece plenamente asumido por las administraciones implicadas”, recrimina el texto. La red también debe servir para promocionar hábitos de vida saludables, recalcan sus autores, que inciden además en el papel preventivo de la familias y la escuela. Una vez más, padres, madres y educadores deben estar “formados e informados”. El pasado 20 de octubre el Plan Nacional sobre Drogas impartió el primer curso para padres dedicado al daño cerebral y el consumo de alcohol.
Otro tanto cabe decir de los medios de comunicación, a los que instan a abandonar “tópicos” y simplificaciones al tratar del binomio jóvenes-drogas. “No incurrir en mensajes contradictorios” y deslizar enfoques positivos en obras de ficción, cine y televisión dirigidas a los jóvenes son otras de las recomendaciones del documento.
Ocio
Otro ámbito de lucha es el sector del ocio, escenario principal de los consumos juveniles de alcohol, tabaco y drogas. Fomentar “convenios de autorregulación” e instruir a los empresarios de la hostelería en las mejores estrategias para vetar el trapicheo y el consumo entre la clientela juvenil.
El Ministerio de Sanidad trabaja en la elaboración de “convenios con el sector hostelero en colaboración con las comunidades autónomas”, dijo Bernat Soria sin precisar más. Es uno de los muchos frentes a los que debe atender la lucha colectiva contra las drogas. “No hay un único mensaje, son muchos mensajes complementarios”, comentó.
Con todo, la última Encuesta Escolar sobre el Uso de Drogas entre Estudiantes de Enseñanzas Secundarias 2006-07 alienta la esperanza “prudente”, precisó Soria. Por primera vez desde 1994 ha descendido el consumo de drogas entre los 14 y los 18 años, especialmente tabaco (6,1 puntos menos respecto de 2004) , cannabis (6,8 puntos menos) y cocaína (3,1 puntos menos). Además, ha crecido la percepción de sus riesgos y los estudiantes consideran que es ahora más difícil conseguir drogas que hace dos años. Las estrategias integrales –educación, sensibilización y represión- funcionan pero “el problema no ha dejado de existir”, apostilló el ministro. COLPISA
relacionado
ENTREGA DE PREMIOS EN JUVENALIA
MADRID, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -
La cocaína es la droga más consumida entre los adolescentes madrileños que tienen entre 14 y 18 años, después del alcohol y el tabaco, por este orden. De hecho, un 1,7 por ciento de los menores de 18 años de la Comunidad de Madrid consumen cocaína por lo menos una vez al mes.
Así lo indicó hoy el gerente de la Agencia Antidroga de la Comunidad, Manuel Molina Muñoz, durante la entrega de los premios del 'Programa Escolar de Prevención del Consumo de Alcohol y Otras Drogas' en Juvenalia. Esta iniciativa tiene como objetivo promover la implicación de los adolescentes en la prevención del consumo de drogas mediante la creación de materiales gráficos y audiovisuales que transmitan mensajes preventivos.
Molina calificó este hecho como "muy preocupante", e insistió en las "graves consecuencias" que está ocasionando la cocaína entre los jóvenes. "Esta droga tuvo un crecimiento muy alto en los últimos seis años, que pasó de un 1,4 a un 3,4 por ciento. Sin embargo, se ha reducido a un 1,7 por ciento en el último año", añadió.
Durante la entrega de premios, la viceconsejera de Sanidad y Consumo, Belén Prado, calificó como datos "esperanzadores" los obtenidos en la última encuesta realizada, que refleja un "descenso significativo" en el consumo de drogas entre los jóvenes. En el caso del cannabis, su consumo ha disminuido desde un 26 a un 20 por ciento en los jóvenes de la región. En cuanto al alcohol, su consumo se ha reducido en un 50 por ciento en 2006 respecto a años anteriores, según la responsable de Sanidad.
En este sentido, Prado señaló que se ha producido en los últimos tiempos un "aumento de la percepción de riesgos" y que los jóvenes madrileños están cada vez "más concienciados".
Asimismo, afirmó que su próximo objetivo es "retrasar la edad de inicio en el consumo" e insistió en la prevención mediante la "promoción de hábitos de vida saludable y la transmisión de valores como la solidaridad y la responsabilidad". Además, pidió precaución en la conducción durante estas fechas navideñas bajo los efectos del alcohol.
Por su parte, desde la Agencia Antidroga, perteneciente a la Consejería de Sanidad y Consumo, se indicó que los adolescentes entre los 13 y los 14 años ya tienen sus primeros contactos con las drogas y que estos consumos iniciales están relacionados con el deseo de "sentirse superior y de transgredir las normas". En este sentido, insistió en la importancia del retraso en este primer consumo, puesto que "a mayor precocidad, mayor porcentaje de adicción se produce posteriormente", informó.
Finalmente, Molina señaló que "estos primeros consumos se suelen producir en adolescentes de clase media y van muy ligados al ocio" e invitó a los jóvenes a "ser ellos mismos" sin necesidad de consumir ninguna sustancia. ep

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