EN LA NOCHE MÁGICA· RAFAEL LUIS CARBALLO LÓPEZ· UNICEF, Comité de Badajoz
05.01.08 - Un año más al llegar este día tan especial para todos los niños de nuestro entorno, desde Unicef queremos invitarles a detenerse con nosotros y por unos momentos dirigir nuestra mirada a la infancia para reflexionar juntos sobre su situación actual en el mundo.
El pasado 10 de diciembre Unicef hizo público en Nueva York un informe estadístico esperanzador; por primera vez en la historia reciente, el número de niños y niñas que han muerto antes de cumplir cinco años ha sido inferior a los 10 millones, gracias a la ayuda de todos ha sido posible tomar medidas que contribuyeron a mejor la salud infantil. Se ha producido un aumento significativo del número de personas que tienen acceso al agua potable.
El número de niños que recibieron las dosis recomendadas de suplementos de vitamina A se ha cuadruplicado en los últimos años. La administración de suplementos de vitamina A reduce la posibilidad de que los niños mueran a causa de enfermedades comunes.
Además de los progresos en la supervivencia infantil, también se han logrado avances en la educación, la igualdad entre los géneros y la protección de la infancia.
Ha aumentado la matriculación y la asistencia a la escuela alrededor de un 20% en niños en edad escolar. Aunque las niñas siguen estando desfavorecidas en algunas esferas, la diferencia de género en la escuela primaria y secundaria es cada vez menor, y dos terceras partes de los países del mundo han logrado la paridad en la educación primaria.
Este informe debe ser para todos una inyección de optimismo; con nuestra colaboración, con la unidad de todos, se pueden alcanzar los objetivos del Milenio fijados por Unicef.
Aunque estos datos nos ilusionan, aunque se han producido avances en algunos países, el ritmo de los cambios es lento, siguen existiendo estadísticas que no ofrecen ningún motivo de celebración; este año, desde Unicef, se quiere hacer especial hincapié a la pandemia del VIH/SIDA que de forma especial se cierne sobre la infancia. Aunque el acceso a los medicamentos antirretrovirales que reducen el riesgo de transmisión del VIH/SIDA de las madres a sus hijos aumentó del 7% al 11% para las mujeres infectadas en los países de bajos y medianos ingresos; y el acceso al tratamiento antirretroviral para los niños también se incrementó en gran parte del mundo, la infancia sigue siendo en este comienzo de 2008, la cara oculta del SIDA, pues además de estar ausentes de las discusiones de política global sobre VIH/SIDA, también carecen de acceso a los servicios de atención y de prevención más básicos. Más de 15 millones de niños y niñas han perdido a uno o a ambos padres por esta enfermedad; millones de niños y niñas han perdido a sus hermanos, han perdido su escolarización, no tienen atención sanitaria, ni protección social básica y carecen de muchos otros pilares fundamentales para el desarrollo de la infancia debido a los índices que la enfermedad está alcanzando. Los niños y niñas siguen siendo el colectivo más vulnerable frente a la epidemia de SIDA que hoy afecta a más de 30 millones de personas en el mundo. Unicef alerta de que se necesitan 1000 millones de euros antes del 2010 para detener y comenzar a invertir la propagación de la enfermedad para el año 2015.
Existen 2.300.000 niños menores de 15 años infectados por el virus VIH y más de 350.000 han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA en 2007. Desde Unicef se nos recuerda que «la mayoría de estas muertes son evitables. Las nuevas estadísticas enseñan a que el progreso es posible si se aumentan las intervenciones».
Unicef trabaja por conseguir que en 2010 se consiga proporcionar tratamiento al 80% de los niños que lo requieran. En estos momentos, menos del 5% de los menores seropositivos con necesidad de tratamiento para el SIDA lo reciben y sólo un 1% que nacen de madres infectadas tienen acceso a antibióticos de bajo coste que pueden reducir casi a la mitad las muertes de niños por SIDA. Otra meta marcada para el 2010 es que al menos el 80% de las mujeres que lo necesiten reciban los servicios necesarios para evitar el contagio a sus hijos durante el embarazo. Además, se pretende que para ese mismo año, se haya reducido un 25% el número de personas portadoras del VIH, para lo que es necesario que todos los planes de acción integren a los niños y adolescentes entre los grupos a los que se dirigen.
Unicef persigue asimismo que dentro de dos años se dé apoyo al 80% de los niños con más necesidad de servicios públicos debido a la pérdida de uno de sus padres. Se estima que en 2010 habrá 18 millones de niños que se habrán quedado al menos sin uno de sus progenitores sólo en el África Subsahariana, lo que en esos países, hace que las menores deban llevar a cabo tareas de adulto -cuidar a los enfermos, a hermanos menores y generar ingresos para pagar los costes de salud-.
La campaña de Unicef, para la que se pide nuestra ayuda y colaboración pretende alcanzar progresos apreciables para los niños y las niñas basados en objetivos internacionalmente acordados en cuatro áreas de resultado clave que son: prevención de la transmisión de madre a hijo; tratamiento pediátrico; prevención entre adolescentes y jóvenes; protección y apoyo a los niños y las niñas afectados por el SIDA.
Unicef subraya que los niños y las niñas deben estar en la primera línea de la lucha contra el SIDA; por eso reclama más atención a los gobiernos y a la comunidad internacional y nos insta a nosotros para que juntos podamos parar o al menos paliar esta situación actual de la infancia.
Cada día que pasa, se producen más de 2.000 infecciones de niños y niñas, en su mayoría por transmisión vertical (de madre a hijo).
El VIH/SIDA amenaza a la infancia como nunca antes. A pesar de que la mayoría de las personas que viven con VIH son adultas, una sexta parte del total de las personas que mueren por causas relacionadas con el SIDA y una séptima parte de las personas que contraen el VIH en el mundo, son niños y niñas menores de 15 años.
Cada minuto muere un niño en el mundo por una enfermedad vinculada al SIDA y una persona joven contrae el VIH cada 15 segundos. Juntos podemos evitarlo.
Colaborar con Unicef significa adquirir un compromiso cotidiano por mantener viva la ilusión de todos los niños y niñas. Únete a Unicef.
* RAFAEL L. CARBALLO es miembro de la junta directiva de Unicef - Comité Provincial de Badajoz
05.01.08 - Un año más al llegar este día tan especial para todos los niños de nuestro entorno, desde Unicef queremos invitarles a detenerse con nosotros y por unos momentos dirigir nuestra mirada a la infancia para reflexionar juntos sobre su situación actual en el mundo.
El pasado 10 de diciembre Unicef hizo público en Nueva York un informe estadístico esperanzador; por primera vez en la historia reciente, el número de niños y niñas que han muerto antes de cumplir cinco años ha sido inferior a los 10 millones, gracias a la ayuda de todos ha sido posible tomar medidas que contribuyeron a mejor la salud infantil. Se ha producido un aumento significativo del número de personas que tienen acceso al agua potable.
El número de niños que recibieron las dosis recomendadas de suplementos de vitamina A se ha cuadruplicado en los últimos años. La administración de suplementos de vitamina A reduce la posibilidad de que los niños mueran a causa de enfermedades comunes.
Además de los progresos en la supervivencia infantil, también se han logrado avances en la educación, la igualdad entre los géneros y la protección de la infancia.
Ha aumentado la matriculación y la asistencia a la escuela alrededor de un 20% en niños en edad escolar. Aunque las niñas siguen estando desfavorecidas en algunas esferas, la diferencia de género en la escuela primaria y secundaria es cada vez menor, y dos terceras partes de los países del mundo han logrado la paridad en la educación primaria.
Este informe debe ser para todos una inyección de optimismo; con nuestra colaboración, con la unidad de todos, se pueden alcanzar los objetivos del Milenio fijados por Unicef.
Aunque estos datos nos ilusionan, aunque se han producido avances en algunos países, el ritmo de los cambios es lento, siguen existiendo estadísticas que no ofrecen ningún motivo de celebración; este año, desde Unicef, se quiere hacer especial hincapié a la pandemia del VIH/SIDA que de forma especial se cierne sobre la infancia. Aunque el acceso a los medicamentos antirretrovirales que reducen el riesgo de transmisión del VIH/SIDA de las madres a sus hijos aumentó del 7% al 11% para las mujeres infectadas en los países de bajos y medianos ingresos; y el acceso al tratamiento antirretroviral para los niños también se incrementó en gran parte del mundo, la infancia sigue siendo en este comienzo de 2008, la cara oculta del SIDA, pues además de estar ausentes de las discusiones de política global sobre VIH/SIDA, también carecen de acceso a los servicios de atención y de prevención más básicos. Más de 15 millones de niños y niñas han perdido a uno o a ambos padres por esta enfermedad; millones de niños y niñas han perdido a sus hermanos, han perdido su escolarización, no tienen atención sanitaria, ni protección social básica y carecen de muchos otros pilares fundamentales para el desarrollo de la infancia debido a los índices que la enfermedad está alcanzando. Los niños y niñas siguen siendo el colectivo más vulnerable frente a la epidemia de SIDA que hoy afecta a más de 30 millones de personas en el mundo. Unicef alerta de que se necesitan 1000 millones de euros antes del 2010 para detener y comenzar a invertir la propagación de la enfermedad para el año 2015.
Existen 2.300.000 niños menores de 15 años infectados por el virus VIH y más de 350.000 han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA en 2007. Desde Unicef se nos recuerda que «la mayoría de estas muertes son evitables. Las nuevas estadísticas enseñan a que el progreso es posible si se aumentan las intervenciones».
Unicef trabaja por conseguir que en 2010 se consiga proporcionar tratamiento al 80% de los niños que lo requieran. En estos momentos, menos del 5% de los menores seropositivos con necesidad de tratamiento para el SIDA lo reciben y sólo un 1% que nacen de madres infectadas tienen acceso a antibióticos de bajo coste que pueden reducir casi a la mitad las muertes de niños por SIDA. Otra meta marcada para el 2010 es que al menos el 80% de las mujeres que lo necesiten reciban los servicios necesarios para evitar el contagio a sus hijos durante el embarazo. Además, se pretende que para ese mismo año, se haya reducido un 25% el número de personas portadoras del VIH, para lo que es necesario que todos los planes de acción integren a los niños y adolescentes entre los grupos a los que se dirigen.
Unicef persigue asimismo que dentro de dos años se dé apoyo al 80% de los niños con más necesidad de servicios públicos debido a la pérdida de uno de sus padres. Se estima que en 2010 habrá 18 millones de niños que se habrán quedado al menos sin uno de sus progenitores sólo en el África Subsahariana, lo que en esos países, hace que las menores deban llevar a cabo tareas de adulto -cuidar a los enfermos, a hermanos menores y generar ingresos para pagar los costes de salud-.
La campaña de Unicef, para la que se pide nuestra ayuda y colaboración pretende alcanzar progresos apreciables para los niños y las niñas basados en objetivos internacionalmente acordados en cuatro áreas de resultado clave que son: prevención de la transmisión de madre a hijo; tratamiento pediátrico; prevención entre adolescentes y jóvenes; protección y apoyo a los niños y las niñas afectados por el SIDA.
Unicef subraya que los niños y las niñas deben estar en la primera línea de la lucha contra el SIDA; por eso reclama más atención a los gobiernos y a la comunidad internacional y nos insta a nosotros para que juntos podamos parar o al menos paliar esta situación actual de la infancia.
Cada día que pasa, se producen más de 2.000 infecciones de niños y niñas, en su mayoría por transmisión vertical (de madre a hijo).
El VIH/SIDA amenaza a la infancia como nunca antes. A pesar de que la mayoría de las personas que viven con VIH son adultas, una sexta parte del total de las personas que mueren por causas relacionadas con el SIDA y una séptima parte de las personas que contraen el VIH en el mundo, son niños y niñas menores de 15 años.
Cada minuto muere un niño en el mundo por una enfermedad vinculada al SIDA y una persona joven contrae el VIH cada 15 segundos. Juntos podemos evitarlo.
Colaborar con Unicef significa adquirir un compromiso cotidiano por mantener viva la ilusión de todos los niños y niñas. Únete a Unicef.
* RAFAEL L. CARBALLO es miembro de la junta directiva de Unicef - Comité Provincial de Badajoz






