Cerca de ochocientos niños representan en Pamplona la ópera infantil Brudibar contra la intolerancia
DÍAS 10, 11 y 12 · Una ópera en el campo de concentración FOTOs »1 2 3 4 5 CLiPs »1 2
Voces infantiles para el recuerdo del holocausto judío
La Escolanía del Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra presentan en el Baluarte de Pamplona "Brundibar", la ópera infantil que cantaban los niños judíos en el gueto de Terezin
. La ópera infantil escrita por el compositor judío checoscolovaco Hans Krása llegó a representarse 55 veces
ION STEGMEIER 10 ENE 2008. PAMPLONA/ Diario de Navarra
ELA Weissberg es una mujer que no llega a los 80 años, menuda, con dos botones de ojos que titilan mientras cuenta un sinfín de historias. Siempre lleva una mariposa en la solapa. La exhibe como símbolo de su libertad. Hubo una época en la que ese mismo lugar de su chaqueta lo ocupaba otro emblema, una estrella de David con la palabra Jude (judío en alemán), pero entonces la llevaba obligada . Por los nazis.
Claves
En el gueto
Terezin, en realidad, no era un campo de concentración más. Era un gueto, una parada para los judíos checos que iban camino a Auschwitz. Weissberger es hoy su única superviviente.
"A Terezin llegaron muchos de los mejores poetas, pensadores e intelectuales de la Europa de ese tiempo", señala el consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra, Juan Ramón Corpas. "Lo maquillaron como el lugar que ideaban los nazis para que los judíos vivieran alegremente, y por eso permitieron la obra.
El compositor judío checoslovaco Hans Krása (1899- 1944) fue uno de los habitantes de Terezin. Había sido trasladado allí el mismo año que Weissberger. Poco antes, la ocupación nazi abortó el concurso de obras musicales para niños de Praga, su ciudad. Él había compuesto una ópera infantil, y en Terezin la reescribió. Los rumores de lo que estaba ocurriendo en Alemania se extendían por toda Europa, así que los nazis vieron la oportunidad para la propaganda y permitieron la ópera infantil para lavar su imagen. Allí eran tolerantes e incluso fomentaban las artes, venían a decir. A Terezin, sin embargo, llegaron 15.000 niños; de allí salieron 100.
Brundibar se estrenó en el gueto el 23 de septiembre de 1943. Se representó 55 veces.
"Krása era un hombre muy especial, acudió a casi todas las representaciones", recuerda ahora Weissberger. "Estaría encantado de saber que su ópera infantil se ha representado en tantos lugares, y que los niños lo viven, y los adultos también", apunta.
"¡Tú serás el gato!", le anunciaron a ella cuando prepararon la obra. Su familia solía ir a la ópera antes del nacionalsocialismo, pero, ¿una ópera para niños? ¿y haciendo de gato? todo le sonaba raro.
Sesenta y cinco años después, a Javier Andueza Erasun, del colegio Carmelitas Vedruna de Pamplona, de diez años de edad, le han puesto imágenes de lo que vivió Weissberger. "Hago del protagonista, un niño que necesita cuidar a su madre y tiene que comprar leche pero no tiene dinero", explica. "Es bastante duro.Intento hacer que estoy triste, y cuando veo esas imágenes me da mucha pena", apunta.
"Eduardo (Bazo, director escénico) nos enseñó que era importante porque eran niños que lo habían pasado muy mal y aprendimos que había que tomárselo en serio, nos enseñó a los soldados cuando gritan y eso al principio nos daba miedo", apunta Raquel Monforte, de 13 años.
La ópera, de memoria
"Eran imágenes de unos niños que han desaparecido todos, llevamos ensayando desde junio y me gusta mucho, yo creo que se va a emocionar cuando lo vea", añadía Javier Andueza en referencia a la superviviente judía.
Weissberger ha visto la obra muchas veces. La invitan como símbolo, como la mariposa de su solapa. Cinco veces la ha escuchado en la ópera de Washington. "Me encanta subir y cantar con los niños la canción de la liberación del final", afirma. En esa escena final aparecen 400 niños cantando en escena.
Ella recuerda toda la ópera, todo el texto y las canciones, pero en checo, como se lo aprendió. No cree que lo olvide mientras viva. De Pamplona viajará a Berlín, para hablar ante el Bundestag. "Tenemos que hacerlo, todo es perdonable pero no se puede olvidar", señala.
También va a colegios, y les dice a los niños que no tienen que odiar el ir al colegio, porque no tienen ni idea de lo que es no poder ir. "Allí el malo era Hitler, pero me doy cuenta de que hay muchos Hitler a los que se tienen que enfrentar los niños".
Ella habla desde el corazón, dice, y las ideas se le atropellan en la cabeza. "Me siento muy judía. No me da vergüenza llevar la estrella hoy", señala mostrándola orgullosa. Weissberger, de hecho, estuvo siriviendo en el ejército israelí. "Israel creció sobre las cenizas de esos seis millones de muertos", puntualiza.
La ópera dejó de representarse cuando Krása fue llevado a Auschwitz el 16 de octubre de 1944. Dos días después murió en una cámara de gas. www.diariodenavarra.es/
La ópera infantil "Brundibar", en Baluarte dentro del ciclo "Música en Acción"
- El espectáculo fue presentado por Ela Weissberger, única superviviente del campo de concentración en el que por primera vez se representó la obra - "Brundibar" pondrá en el escenario de Baluarte a más de novecientas personas, de las que ochocientos son niños pertenecientes a colegios de
Los programas organizados por el Gobierno de Navarra "Música en acción" y " Conciertos en familia" contarán en su próxima cita, desde mañana hasta el sábado, con la ópera infantil "Brundibar", a la que asistirán 6.000 niños de Educación Primaria. El espectáculo fue presentado hoy por Ela Weissberger, única superviviente del campo de concentración en el que por primera vez se representó la ópera y quien actuó en la misma en el papel de gato, informó hoy en una nota el Ejecutivo foral, que participa en la coproducción junto al Teatro Real de Madrid, la Fundación Ópera de Oviedo y la ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera).
Con un presupuesto de 120.000 euros, "Brundibar" pondrá en el escenario de Baluarte a más de novecientas personas, de las que ochocientos son niños pertenecientes a colegios de Pamplona que en dos grupos de 400, uno por cada representación, interpretan la canción final.
Junto a ellos, la parte musical la ponen la Orquesta Sinfónica de Navarra y la Escolanía del Orfeón Pamplonés, mientras que la ejecución es obra de la Ópera de Cámara de Madrid.
"Brundibar" es una ópera para niños que habla de la libertad, la responsabilidad y de la solidaridad, y aún con toda la carga que supone el holocausto nazi, se le ha dado un matiz de cierta actualidad, ya que puede extrapolarse a la impasibilidad ante fenómenos como el bullyng en las escuelas o las grabaciones de violencia, según las mismas fuentes.
La obra musical fue creada por el compositor judío checoslovaco Hans Krása (Praga 1899-Auschwitz 1944) y ha pasado a la historia por las 55 representaciones que de ella se hicieron en Terezin (Theresienstadt), adonde Krása fue trasladado en 1942 junto con otros compositores e intelectuales judíos.
Hans Krása escribió la primera versión de su ópera en 1938 con motivo de un concurso de obras musicales para niños en su ciudad natal, que nunca llegó a celebrarse el concurso debido a la ocupación nazi.
Una vez en Terezin, Krása rescribió la ópera, -la versión llamada de Terezín y que es la que se va a representar en Pamplona-, lo que sirvió a los nazis como propaganda de la "supuesta tolerancia y hasta apoyo a las artes" de su régimen, cuando los rumores del maltrato a los judíos, previos al Holocausto, cundían por toda Europa.
El programa "Música en Acción", antes llamado Conciertos Escolares, es una de las iniciativas que promueve el Ejecutivo foral para promocionar y difundir las disciplinas artísticas, y gracias al mismo los estudiantes completan la formación musical que vienen recibiendo en las aulas con la participación activa en conciertos expresamente organizados para ellos.
Desde sus inicios, en 1993, han pasado por los conciertos en torno a 400.000 escolares. Este año serán unos 33.000 niños los que asistirán a las representaciones. DDN
Una versión que va "más allá" del texto
- La Escolanía del Orfeón y la OSN estarán acompañados de cientos de niños en escena
- La obra es una coproducción del Teatro Real, la Fundación Ópera de Oviedo, la ABAO y el Gobierno de Navarra
- "Krása estaría encantado de saber que su ópera infantil se ha representado en tantos lugares y que los niños lo viven, y los adultos también"
I.S.B. . PAMPLONA 10 de enero de 2008
Este montaje de Brundibar es probablemente el más complejo que se ha hecho. Primero, porque es una coproducción a cuatro. El Teatro Real de Madrid, la Fundación Ópera de Oviedo, la ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) y el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra han unido sus fuerzas para producir esta versión, con un presupuesto de 120.000 euros.
Ayer tuvo lugar un ensayo general en el que sonaban ladridos de perros y se podían ver alambradas y pupitres. La Escolanía del Orfeón Pamplonés asume el protagonismo de esta obra, junto con la Orquesta Sinfónica de Navarra. La ejecución es obra de la Ópera de Cámara de Madrid.
Sobre el escenario del Baluarte pasarán más de 900 personas, 800 de ellas, niños de los colegios Ursulinas, Santa María la Real, San Cernin, Ikastola San Fermín, Jaso Ikastola, Iturrama y Santo Tomás, que en dos grupos de 400 (uno por cada representación) cantarán la canción final de la liberación.
"Es un espectáculo que va mucho más allá de lo que es el texto y la música", señala el director escénico, Eduardo Bazo. "Fuimos más allá del cuento, empezamos a estudiar el dolor, el sufrimiento, era lo más importante que queríamos contar".
Seis mil niños
Esta versión de Brundibar, en realidad, cuenta cómo se dibuja la ópera, en qué ambiente surgió.
"No queremos que piensen que fue algo que ocurrió, sino algo que sigue ocurriendo, como las palizas en los colegios que se graban en el móvil", señala Bazo. "Se puede luchar contra ello, y una de las armas es la música", añade.
Esta Brundibar se representará el viernes a las 19.30 horas y el sábado, a las 12.00, en el Baluarte dentro del programa Conciertos en Familia. Aún quedan entradas para ambas funciones (6 euros). Además, se podrá ver los días 10 y 11 a las 10 y a las 11.30 horas dentro del programa Música en Acción. El Gobierno de Navarra calcula que lo verán 6.000 niños de Primaria.
El consejero Juan Ramón Corpas, por su parte, señaló que se trata de una experiencia excepcional para los niños y dijo que es un orgullo ver cómo la Escolanía crece y aborda títulos de esta calidad. "Es una ópera para niños que transmite valores como la libertad, la responsabilidad y la solidaridad".
Terezin, un gueto camino a Auschwitz
- LA CIUDAD AMURALLADA, A 60 KILÓMETROS DE PRAGA, ERA EL LUGAR DESDE EL QUE ENVIABAN A LOS JUDÍOS CHECOS A LOS CAMPOS
Terezin era una antigua fortificación militar que los nazis convirtieron en gueto en 1941. La propaganda nazi la vendió como "ciudad balneario" donde podían ir a descansar los judíos ancianos. Lo cierto es que era la penúltima estación antes de los campos de concentración. Allí se destinó a los judiós de más edad, políticos, artistas y gente conocida.
Terezin, Theresienstadt en alemán, está a 60 kilómetros de Praga. El emperador José II de Austria le dio el nombre de su madre, María Teresa.
A partir de los 14 años de edad, los judíos de Terezin tenían que trabajar en los talleres.
En septiembre de 1942 la población del gueto llegó a su tope, al alcanzar los 53.000 habitantes en un área de 115.000 metros cuadrados. A partir de octubre se produjeron continuas deportaciones a los campos de exterminio de Treblinka y Auschwitz. En 1944, cuando finalizaron esas deportaciones, sólo quedaban en el gueto alrededor de 11.000 judíos.
De las 141.000 personas que se calcula que pasaron por Terezin, se calcula que murieron allí 33.000 y 87.000 fueron transportados a los campos de concentración.
Los dibujos de los niños de Terezin y sus diarios dan una idea de cómo se vivía allí. El diario de un niño llamado Petr contaba lo siguiente: "Nos encontramos delante de la taberna de la calle Vezanska con un furgón y una fila de guardias en la acera. Los de la Gestapo sacaron a la gente de la taberna (unos ocho) y los metieron directamente en el furgón, cerraron las puertas y se los llevaron". DDN
FICHA
Ópera infantil para muy adultos
Programa: "Brundibár", ópera. Música de Hans Krása, con libreto de Adolf Hoffmeister.
Intérpretes: Escolanía del Orfeón Pamplonés, más 800 niños de siete colegios: Ursulinas, Santa María la Real, San Cernin, Ikastola San Fermin, Jaso Ikastola, Iturrama y Santo Tomás. Orquesta Sinfónica de Navarra.
Director musical: Ernest Martínez Izquierdo.
Director escénico: Eduardo Bazo.
Incidencias: Baluarte. Viernes y sábado. Llenos. Predominio de oyentes en edad infantil. Fuerte ovación final a solistas y elenco, y repetición del coro final, que Martínez Izquierdo dirigió desde el escenario.
Los niños, intérpretes de una ópera diferente, cuyo mensaje supera su propia historia en el campo nazi de Terezín. JOSÉ ANTONIO GOÑI
CRÍTICA
FERNANDO PÉREZ OLLO
BRUNDIBÁR significa el triunfo del espíritu aun en las circunstancias más abyectas y, a la vez, da pie a pensar cómo el éxito puede confinar en el olvido buena parte de la realidad circundante. Se dice que esta ópera de niños se estrenó en el campo de Terezín, en Checoslovaquia, y es cierto, a medias. En aquella antesala de Auschwitz se dio por vez primera el 25 de septiembre de 1943, pero la obra es anterior al campo nazi. Hans Krása (1899-1944) y Adolf Hoffmeister la escribieron para un concurso estatal en 1938.
La partitura original se perdió durante la ocupación alemana. En 1972 apareció una copia, hoy en el Archivo judío de Terezín. Krása la debió de presentar al certamen de forma anónima, quizá para que no pesaran su fama y el premio nacional de composición logrado cinco años antes con una ópera en alemán, "Verlobung im Traum" (Bodas soñadas), o acaso porque era consciente de que el libreto de "Brundibár" pecaba de ingenuo y poco literario, por no decir que incurría en defectos serios, agravados porque la partitura de Krása -alemán de lengua materna- descuidaba las sutilezas de la acentuación checa, analizadas a fondo por Milan Kundera a propósito de Leos Janácek. El concurso quedó sin ganador y el estreno absoluto de "Brundibár" tuvo lugar en el comedor del orfelinato judío de la calle Bélgica, en Praga. Corría el invierno de 1942-43. Luego Krása fue llevado a Terezín, allá supervisó y reescribió la ópera, interpretada 55 veces, y finalmente pasó a Auschwitz, donde acabó sus días. Krása no es el único compositor ligado a Terezín, cuyo repertorio sumó cuarenta y nueve obras de trece autores, de los que el más prolífico fue Viktor Ullmann, como estudió Joza Karas en su "Music in Terezín 1941-1945" (Pendragon Press, Stuyvesant, 1985), que dedica sendos capítulos, noveno y décimo, a "Brundibár" y Hans Krása. Aunque parezca mentira, en Terezín se llegaron a hacer "La Creación", de Haydn, el "Elías" de Mendelssohn, el "Requiem" de Verdi y "El Canto checo", de Bedrich Smetana.
El montaje presentado en Baluarte -coproducción del Teatro Real, la Fundación Ópera de Oviedo, Abao y Gobierno de Navarra- presenta, más que la ópera, su preparación en Terezín ante la visita de la Cruz Roja. "Brundibár" forma, pues, parte de este "Brundibár", que encierra un cuento, pero lo supera y adapta. El resultado es muy plausible. El coro cantó y se movió con propiedad y decisión, libre de dudas -lo cual supone muchas horas de ensayos- y el cuadro final, con la irrupción de todos los niños en escena, además de un cambio de timbre vocal, puso emoción firme en la sala. De los solistas, hay que destacar a Ruth González, como Helga: se le oyó y entendió con nitidez su aria, algo corta de fiato final. Y la orquesta cumplió. Pero, sin duda, el éxito es de todos los actuantes. Y del público, que dio ejemplo de respeto y de silencio notable y conmovido. Fuera de la sala había varias silletas. diariodenavarra
http://www.brundibar.ca/
Voces infantiles para el recuerdo del holocausto judío
La Escolanía del Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra presentan en el Baluarte de Pamplona "Brundibar", la ópera infantil que cantaban los niños judíos en el gueto de Terezin
. La ópera infantil escrita por el compositor judío checoscolovaco Hans Krása llegó a representarse 55 veces
ION STEGMEIER 10 ENE 2008. PAMPLONA/ Diario de Navarra
ELA Weissberg es una mujer que no llega a los 80 años, menuda, con dos botones de ojos que titilan mientras cuenta un sinfín de historias. Siempre lleva una mariposa en la solapa. La exhibe como símbolo de su libertad. Hubo una época en la que ese mismo lugar de su chaqueta lo ocupaba otro emblema, una estrella de David con la palabra Jude (judío en alemán), pero entonces la llevaba obligada . Por los nazis.
Claves
- Coproducción de Teatro Real, la Fundación ópera de Oviedo, la ABAO y el Gobierno de Navarra.
Actúan: Escolanía del Orfeón, Orquesta Sinfónica de Navarra y 800 niños de diversos colegios de Pamplona.
Argumento: Dos hermanos que necesitan comprar leche para su madre enferma no tienen dinero. Para conseguirlo empiezan a imitar a Brundibar, el organillero del pueblo, hasta que éste los echa. Un gorrión, un gato y un perro, junto al resto de niños del pueblo, se ofrecen entonces a ayudarles.
Director musical: Ernest Martínez Izquierdo.
Director escénico: Eduardo Bazo.
En el gueto
Terezin, en realidad, no era un campo de concentración más. Era un gueto, una parada para los judíos checos que iban camino a Auschwitz. Weissberger es hoy su única superviviente.
"A Terezin llegaron muchos de los mejores poetas, pensadores e intelectuales de la Europa de ese tiempo", señala el consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra, Juan Ramón Corpas. "Lo maquillaron como el lugar que ideaban los nazis para que los judíos vivieran alegremente, y por eso permitieron la obra.
El compositor judío checoslovaco Hans Krása (1899- 1944) fue uno de los habitantes de Terezin. Había sido trasladado allí el mismo año que Weissberger. Poco antes, la ocupación nazi abortó el concurso de obras musicales para niños de Praga, su ciudad. Él había compuesto una ópera infantil, y en Terezin la reescribió. Los rumores de lo que estaba ocurriendo en Alemania se extendían por toda Europa, así que los nazis vieron la oportunidad para la propaganda y permitieron la ópera infantil para lavar su imagen. Allí eran tolerantes e incluso fomentaban las artes, venían a decir. A Terezin, sin embargo, llegaron 15.000 niños; de allí salieron 100.
Brundibar se estrenó en el gueto el 23 de septiembre de 1943. Se representó 55 veces.
"Krása era un hombre muy especial, acudió a casi todas las representaciones", recuerda ahora Weissberger. "Estaría encantado de saber que su ópera infantil se ha representado en tantos lugares, y que los niños lo viven, y los adultos también", apunta.
"¡Tú serás el gato!", le anunciaron a ella cuando prepararon la obra. Su familia solía ir a la ópera antes del nacionalsocialismo, pero, ¿una ópera para niños? ¿y haciendo de gato? todo le sonaba raro.
Sesenta y cinco años después, a Javier Andueza Erasun, del colegio Carmelitas Vedruna de Pamplona, de diez años de edad, le han puesto imágenes de lo que vivió Weissberger. "Hago del protagonista, un niño que necesita cuidar a su madre y tiene que comprar leche pero no tiene dinero", explica. "Es bastante duro.Intento hacer que estoy triste, y cuando veo esas imágenes me da mucha pena", apunta.
"Eduardo (Bazo, director escénico) nos enseñó que era importante porque eran niños que lo habían pasado muy mal y aprendimos que había que tomárselo en serio, nos enseñó a los soldados cuando gritan y eso al principio nos daba miedo", apunta Raquel Monforte, de 13 años.
La ópera, de memoria
"Eran imágenes de unos niños que han desaparecido todos, llevamos ensayando desde junio y me gusta mucho, yo creo que se va a emocionar cuando lo vea", añadía Javier Andueza en referencia a la superviviente judía.
Weissberger ha visto la obra muchas veces. La invitan como símbolo, como la mariposa de su solapa. Cinco veces la ha escuchado en la ópera de Washington. "Me encanta subir y cantar con los niños la canción de la liberación del final", afirma. En esa escena final aparecen 400 niños cantando en escena.
Ella recuerda toda la ópera, todo el texto y las canciones, pero en checo, como se lo aprendió. No cree que lo olvide mientras viva. De Pamplona viajará a Berlín, para hablar ante el Bundestag. "Tenemos que hacerlo, todo es perdonable pero no se puede olvidar", señala.
También va a colegios, y les dice a los niños que no tienen que odiar el ir al colegio, porque no tienen ni idea de lo que es no poder ir. "Allí el malo era Hitler, pero me doy cuenta de que hay muchos Hitler a los que se tienen que enfrentar los niños".
Ella habla desde el corazón, dice, y las ideas se le atropellan en la cabeza. "Me siento muy judía. No me da vergüenza llevar la estrella hoy", señala mostrándola orgullosa. Weissberger, de hecho, estuvo siriviendo en el ejército israelí. "Israel creció sobre las cenizas de esos seis millones de muertos", puntualiza.
La ópera dejó de representarse cuando Krása fue llevado a Auschwitz el 16 de octubre de 1944. Dos días después murió en una cámara de gas. www.diariodenavarra.es/
La ópera infantil "Brundibar", en Baluarte dentro del ciclo "Música en Acción"
- El espectáculo fue presentado por Ela Weissberger, única superviviente del campo de concentración en el que por primera vez se representó la obra - "Brundibar" pondrá en el escenario de Baluarte a más de novecientas personas, de las que ochocientos son niños pertenecientes a colegios de
Los programas organizados por el Gobierno de Navarra "Música en acción" y " Conciertos en familia" contarán en su próxima cita, desde mañana hasta el sábado, con la ópera infantil "Brundibar", a la que asistirán 6.000 niños de Educación Primaria. El espectáculo fue presentado hoy por Ela Weissberger, única superviviente del campo de concentración en el que por primera vez se representó la ópera y quien actuó en la misma en el papel de gato, informó hoy en una nota el Ejecutivo foral, que participa en la coproducción junto al Teatro Real de Madrid, la Fundación Ópera de Oviedo y la ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera).
Con un presupuesto de 120.000 euros, "Brundibar" pondrá en el escenario de Baluarte a más de novecientas personas, de las que ochocientos son niños pertenecientes a colegios de Pamplona que en dos grupos de 400, uno por cada representación, interpretan la canción final.
Junto a ellos, la parte musical la ponen la Orquesta Sinfónica de Navarra y la Escolanía del Orfeón Pamplonés, mientras que la ejecución es obra de la Ópera de Cámara de Madrid.
"Brundibar" es una ópera para niños que habla de la libertad, la responsabilidad y de la solidaridad, y aún con toda la carga que supone el holocausto nazi, se le ha dado un matiz de cierta actualidad, ya que puede extrapolarse a la impasibilidad ante fenómenos como el bullyng en las escuelas o las grabaciones de violencia, según las mismas fuentes.
La obra musical fue creada por el compositor judío checoslovaco Hans Krása (Praga 1899-Auschwitz 1944) y ha pasado a la historia por las 55 representaciones que de ella se hicieron en Terezin (Theresienstadt), adonde Krása fue trasladado en 1942 junto con otros compositores e intelectuales judíos.
Hans Krása escribió la primera versión de su ópera en 1938 con motivo de un concurso de obras musicales para niños en su ciudad natal, que nunca llegó a celebrarse el concurso debido a la ocupación nazi.
Una vez en Terezin, Krása rescribió la ópera, -la versión llamada de Terezín y que es la que se va a representar en Pamplona-, lo que sirvió a los nazis como propaganda de la "supuesta tolerancia y hasta apoyo a las artes" de su régimen, cuando los rumores del maltrato a los judíos, previos al Holocausto, cundían por toda Europa.
El programa "Música en Acción", antes llamado Conciertos Escolares, es una de las iniciativas que promueve el Ejecutivo foral para promocionar y difundir las disciplinas artísticas, y gracias al mismo los estudiantes completan la formación musical que vienen recibiendo en las aulas con la participación activa en conciertos expresamente organizados para ellos.
Desde sus inicios, en 1993, han pasado por los conciertos en torno a 400.000 escolares. Este año serán unos 33.000 niños los que asistirán a las representaciones. DDN
Una versión que va "más allá" del texto
- La Escolanía del Orfeón y la OSN estarán acompañados de cientos de niños en escena
- La obra es una coproducción del Teatro Real, la Fundación Ópera de Oviedo, la ABAO y el Gobierno de Navarra
- "Krása estaría encantado de saber que su ópera infantil se ha representado en tantos lugares y que los niños lo viven, y los adultos también"
I.S.B. . PAMPLONA 10 de enero de 2008
Este montaje de Brundibar es probablemente el más complejo que se ha hecho. Primero, porque es una coproducción a cuatro. El Teatro Real de Madrid, la Fundación Ópera de Oviedo, la ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) y el Departamento de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra han unido sus fuerzas para producir esta versión, con un presupuesto de 120.000 euros.
Ayer tuvo lugar un ensayo general en el que sonaban ladridos de perros y se podían ver alambradas y pupitres. La Escolanía del Orfeón Pamplonés asume el protagonismo de esta obra, junto con la Orquesta Sinfónica de Navarra. La ejecución es obra de la Ópera de Cámara de Madrid.
Sobre el escenario del Baluarte pasarán más de 900 personas, 800 de ellas, niños de los colegios Ursulinas, Santa María la Real, San Cernin, Ikastola San Fermín, Jaso Ikastola, Iturrama y Santo Tomás, que en dos grupos de 400 (uno por cada representación) cantarán la canción final de la liberación.
"Es un espectáculo que va mucho más allá de lo que es el texto y la música", señala el director escénico, Eduardo Bazo. "Fuimos más allá del cuento, empezamos a estudiar el dolor, el sufrimiento, era lo más importante que queríamos contar".
Seis mil niños
Esta versión de Brundibar, en realidad, cuenta cómo se dibuja la ópera, en qué ambiente surgió.
"No queremos que piensen que fue algo que ocurrió, sino algo que sigue ocurriendo, como las palizas en los colegios que se graban en el móvil", señala Bazo. "Se puede luchar contra ello, y una de las armas es la música", añade.
Esta Brundibar se representará el viernes a las 19.30 horas y el sábado, a las 12.00, en el Baluarte dentro del programa Conciertos en Familia. Aún quedan entradas para ambas funciones (6 euros). Además, se podrá ver los días 10 y 11 a las 10 y a las 11.30 horas dentro del programa Música en Acción. El Gobierno de Navarra calcula que lo verán 6.000 niños de Primaria.
El consejero Juan Ramón Corpas, por su parte, señaló que se trata de una experiencia excepcional para los niños y dijo que es un orgullo ver cómo la Escolanía crece y aborda títulos de esta calidad. "Es una ópera para niños que transmite valores como la libertad, la responsabilidad y la solidaridad".
Terezin, un gueto camino a Auschwitz
- LA CIUDAD AMURALLADA, A 60 KILÓMETROS DE PRAGA, ERA EL LUGAR DESDE EL QUE ENVIABAN A LOS JUDÍOS CHECOS A LOS CAMPOS
Terezin era una antigua fortificación militar que los nazis convirtieron en gueto en 1941. La propaganda nazi la vendió como "ciudad balneario" donde podían ir a descansar los judíos ancianos. Lo cierto es que era la penúltima estación antes de los campos de concentración. Allí se destinó a los judiós de más edad, políticos, artistas y gente conocida.
Terezin, Theresienstadt en alemán, está a 60 kilómetros de Praga. El emperador José II de Austria le dio el nombre de su madre, María Teresa.
A partir de los 14 años de edad, los judíos de Terezin tenían que trabajar en los talleres.
En septiembre de 1942 la población del gueto llegó a su tope, al alcanzar los 53.000 habitantes en un área de 115.000 metros cuadrados. A partir de octubre se produjeron continuas deportaciones a los campos de exterminio de Treblinka y Auschwitz. En 1944, cuando finalizaron esas deportaciones, sólo quedaban en el gueto alrededor de 11.000 judíos.
De las 141.000 personas que se calcula que pasaron por Terezin, se calcula que murieron allí 33.000 y 87.000 fueron transportados a los campos de concentración.
Los dibujos de los niños de Terezin y sus diarios dan una idea de cómo se vivía allí. El diario de un niño llamado Petr contaba lo siguiente: "Nos encontramos delante de la taberna de la calle Vezanska con un furgón y una fila de guardias en la acera. Los de la Gestapo sacaron a la gente de la taberna (unos ocho) y los metieron directamente en el furgón, cerraron las puertas y se los llevaron". DDN
FICHA
Ópera infantil para muy adultos
Programa: "Brundibár", ópera. Música de Hans Krása, con libreto de Adolf Hoffmeister.
Intérpretes: Escolanía del Orfeón Pamplonés, más 800 niños de siete colegios: Ursulinas, Santa María la Real, San Cernin, Ikastola San Fermin, Jaso Ikastola, Iturrama y Santo Tomás. Orquesta Sinfónica de Navarra.
Director musical: Ernest Martínez Izquierdo.
Director escénico: Eduardo Bazo.
Incidencias: Baluarte. Viernes y sábado. Llenos. Predominio de oyentes en edad infantil. Fuerte ovación final a solistas y elenco, y repetición del coro final, que Martínez Izquierdo dirigió desde el escenario.
Los niños, intérpretes de una ópera diferente, cuyo mensaje supera su propia historia en el campo nazi de Terezín. JOSÉ ANTONIO GOÑI
CRÍTICA
FERNANDO PÉREZ OLLO
BRUNDIBÁR significa el triunfo del espíritu aun en las circunstancias más abyectas y, a la vez, da pie a pensar cómo el éxito puede confinar en el olvido buena parte de la realidad circundante. Se dice que esta ópera de niños se estrenó en el campo de Terezín, en Checoslovaquia, y es cierto, a medias. En aquella antesala de Auschwitz se dio por vez primera el 25 de septiembre de 1943, pero la obra es anterior al campo nazi. Hans Krása (1899-1944) y Adolf Hoffmeister la escribieron para un concurso estatal en 1938.
La partitura original se perdió durante la ocupación alemana. En 1972 apareció una copia, hoy en el Archivo judío de Terezín. Krása la debió de presentar al certamen de forma anónima, quizá para que no pesaran su fama y el premio nacional de composición logrado cinco años antes con una ópera en alemán, "Verlobung im Traum" (Bodas soñadas), o acaso porque era consciente de que el libreto de "Brundibár" pecaba de ingenuo y poco literario, por no decir que incurría en defectos serios, agravados porque la partitura de Krása -alemán de lengua materna- descuidaba las sutilezas de la acentuación checa, analizadas a fondo por Milan Kundera a propósito de Leos Janácek. El concurso quedó sin ganador y el estreno absoluto de "Brundibár" tuvo lugar en el comedor del orfelinato judío de la calle Bélgica, en Praga. Corría el invierno de 1942-43. Luego Krása fue llevado a Terezín, allá supervisó y reescribió la ópera, interpretada 55 veces, y finalmente pasó a Auschwitz, donde acabó sus días. Krása no es el único compositor ligado a Terezín, cuyo repertorio sumó cuarenta y nueve obras de trece autores, de los que el más prolífico fue Viktor Ullmann, como estudió Joza Karas en su "Music in Terezín 1941-1945" (Pendragon Press, Stuyvesant, 1985), que dedica sendos capítulos, noveno y décimo, a "Brundibár" y Hans Krása. Aunque parezca mentira, en Terezín se llegaron a hacer "La Creación", de Haydn, el "Elías" de Mendelssohn, el "Requiem" de Verdi y "El Canto checo", de Bedrich Smetana.
El montaje presentado en Baluarte -coproducción del Teatro Real, la Fundación Ópera de Oviedo, Abao y Gobierno de Navarra- presenta, más que la ópera, su preparación en Terezín ante la visita de la Cruz Roja. "Brundibár" forma, pues, parte de este "Brundibár", que encierra un cuento, pero lo supera y adapta. El resultado es muy plausible. El coro cantó y se movió con propiedad y decisión, libre de dudas -lo cual supone muchas horas de ensayos- y el cuadro final, con la irrupción de todos los niños en escena, además de un cambio de timbre vocal, puso emoción firme en la sala. De los solistas, hay que destacar a Ruth González, como Helga: se le oyó y entendió con nitidez su aria, algo corta de fiato final. Y la orquesta cumplió. Pero, sin duda, el éxito es de todos los actuantes. Y del público, que dio ejemplo de respeto y de silencio notable y conmovido. Fuera de la sala había varias silletas. diariodenavarra
http://www.brundibar.ca/






