Diversión morbosa vs Chulería impune ·
Asociaciones “anti-mobbing” y expertos rechazan la impunidad de la violencia de menores, apoyada en las nuevas tecnologías, y de su exhibición por Internet
· Alertan de que “si la violencia escolar funciona, se convertirá en conducta” y producirá jóvenes delincuentes y adultos maltratadores
Madrid, 13 ENE 2008 COLPISA, Manu Mediavilla
“Los menores son el espejo de los adultos, y en una sociedad más violenta, los jóvenes también lo son”, señala el psiquiatra David Huertas, autor del libro “Violencia, la gran amenaza”. Pero eso, advierte, no impide reconocer que “tenemos un problema creciente de violencia de menores” que necesita ser abordado en toda su complejidad. Máxime cuando a sus rasgos inquietantes --“agresión gratuita, con placer de perfil sádico, para sentirse importante y superior”— se le añade cada vez más la diversión morbosa, apoyada en las nuevas tecnologías que permiten grabar episodios de acoso y maltrato en teléfonos móviles y difundirlos por Internet. Portugalete y Medina del Campo han sido los últimos escenarios.
“No son sucesos esporádicos, van sumando”, alerta el psicólogo Ferran Barri, presidente de SOS Bullying, asociación que lucha contra el acoso escolar porque, recalca, “tiene solución, y mirar para otro lado es peor”. Es justo lo que reprocha a las Administraciones educativas, a las que reclama “normativas específicas” que dejen claro “qué está permitido y qué no” y medidas firmes que acaben con la ”sensación de impunidad, que es muy perniciosa”. Frente a la idea de que “no pasa nada”, insiste, el mensaje debe ser que “saltarse las normas tiene consecuencias”, con su consiguiente efecto disuasorio para que el acosador renuncie a sus prácticas maltratadoras.
También la directora general del Instituto de Innovación Educativa y Desarrollo Directivo (IIEDDI), la psicóloga Araceli Oñate, denuncia el “síndrome de negación institucional” de las autoridades de enseñanza al restar gravedad al acoso frente a las evidencias cada vez más preocupantes. Y no sólo, dice, por los datos de su propio informe “Cisneros X: Acoso y violencia escolar en España”, que detectó “un 23,3% de niños que refieren malos tratos frecuentes en las aulas”. También por los de la Organización Mundial de la Salud, que en un estudio de 2004 en 35 países daba “para España un 24%”. Esta investigación internacional incluyó 13.500 estudiantes españoles, una cifra muy importante que casi fue doblada en el Cisneros X con 25.000 alumnos en 14 comunidades autónomas.
Sanción inmediata
Coautora de varios libros sobre acoso escolar con Iñaki Piñuel, uno de los máximos expertos en “mobbing” laboral y educativo, Oñate considera que “la impunidad y la indiferencia conducen a una situación de anestesia social”. Por eso, desde el convencimiento de que esa violencia “se puede erradicar”, propone encarar el problema sin eufemismos --“pegar a un compañero o quemar el pelo a un discapacitado no es un conflicto”, recalca, sino una agresión-- y “sancionando de manera inmediata las conductas inaceptables”.
De lo contrario, alerta, los peligros son enormes. Por un lado, “si la violencia funciona y es rentable, se convertirá en conducta social” y acabará produciendo un adulto maltratador en el ámbito familiar y laboral. Por otro, el propio agresor quedará atrapado en su círculo de violencia, como demostró el investigador nórdico y “padre” del concepto de “bullying” Dan Olweus: a los 24 años, el 60% de antiguos acosadores escolares tenía al menos una condena judicial, frente al 20% de quienes no lo habían sido; o sea, el riesgo de cometer delitos al salir de la niñez es triple en los acosadores. Ferran Barri comparte ese retrato al advertir de que “si no se aplican programas de reeducación de conductas” a tiempo, “el día de mañana tendremos malos tratos, ‘mobbing’ en el trabajo y relaciones de acoso”.
Fracaso educativo
Desde su doble experiencia clínica en el Hospital de Guadalajara y docente en la Universidad de Alcalá de Henares, al psiquiatra David Huertas le preocupan tres problemas de fondo. Uno, la búsqueda de autoafirmación y de identidad que subyace en la difusión del maltrato a través del móvil e Internet como “triunfo y proeza” que permita “ser reconocido por sus pares”. Otro, una “robotización” de los menores, que “están dejando de comunicarse a través del lenguaje y se relacionan demasiado con las máquinas”, lo que lleva a “perder capacidad de sintonizar con los otros, a los que no reconocen como iguales y cuyo sufrimiento no les altera”. Y el tercero, el “fracaso del proceso educativo” en la escuela y en la familia a la hora de “civilizar, insertar al ser humano que está creciendo en la cultura de la sociedad”.
Huertas, coautor junto a Juan José López-Ibor y María Dolores Crespo de “Neurobiología de la agresividad humana”, plantea tres líneas de acción para resolver ese “muy complejo” escenario. Primera, horarios más racionales para que “los padres compatibilicen su vida laboral y familiar” y puedan “meter horas” con sus hijos –juego, tareas escolares, charla--, no sólo “para transmitirles contenidos”, sino también “para ponerles límites, que es algo que el cerebro necesita para madurar”. Segunda, “revisar el modelo de educación basado en la permisividad a ultranza”, no descuidar la “enseñanza de límites y normas de convivencia” y “devolver autoridad” a maestros y padres. Y tercera, racionalizar el contacto de los menores con la tecnología y “reeducarlos en la comunicación con el otro para reconocerlo como igual y como persona”. COLPISA
relacionado
ANÁLISIS Jon Berastegi· EXPERTO EN IE, CONSULTORÍA SYCOM· PAÍS VASCO
¿Motivación, placer o disfrute?
eitb 14.01.08 PAÍS VASCO
Hace pocos días saltó a la palestra unas noticias muy desalentadoras para los que vivimos en la Educación y para la Sociedad en sí.
Cinco jóvenes de entre 18 y 22 años fueron detenidos en Portugalete (Vizcaya) por rapar la cabeza y las cejas a un discapacitado psíquico y grabar las vejaciones con sus teléfonos móviles para difundir las imágenes a través de un portal de Internet.
Posteriormente, los vídeos grabados por dos cómplices en una lonja (garaje o local habilitado para que grupos de amigos lo utilicen como lugar de encuentro) fueron difundidos en un portal de Internet. La persona agredida trató de defenderse, pero no fue suficiente para sufrir tal vejación sino que la contestación fue todavía más severa.
No contentos con este brutal acontecimiento, en la pasada semana nuestra sociedad fue sacudida con otra brutal agresión, esta vez en Medina del Campo, en donde una mujer descubrió a un grupo de jóvenes que estaba tirando piedras en la parte trasera de la casa de su madre, actitud que les recriminó y debido a la cual, según la agredida, la rodearon entre más de veinte menores y empezaron a golpearla. Se sospecha a su vez que tal brutalidad fue grabada por el teléfono móvil para así colgarlo en Internet.
Lo lamentable de todo esto, es que no se trata de la primera noticia acontecida de similar manera, y temo que desgraciadamente no va a ser la última. ¿Qué motivación, placer o disfrute encuentran estas personas para agredir a otra persona, mofarse e incluso publicar dicha vejación con orgullo?
Emoción y motivación son dos constructos estrechamente relacionados (Bisquerra, 2000):
a) Las emociones desencadenan una acción, por lo tanto constituyen una motivación para hacer algo.
b) La raíz etimológica latina de ambos términos es la misma (movere).
c) La literatura especializada pone repetidamente de relieve esta relación en el título de libros, artículos,…
Podríamos aventurarnos a proponer que la emoción es un camino hacia la motivación y la cognición. Por ello y en respuesta a estas agresiones la cuestión sería: ¿Qué emociones buscan estos agresores (dónde esta su motivación) y por lo tanto que pensamientos o creencias influyen en estas emociones y cual es la conducta desencadenante?
La sociedad debe realizar una profunda reflexión sobre los factores motivacionales que los adolescentes actuales están interiorizando. Las nuevas tecnologías (Internet), la televisión (programas violentos), los nuevos juegos (juegos de rol,… ) deben estar protegidos por adultos y debe enseñarse a aprender a utilizarlos mediante una actitud crítica ante los valores actuales de la sociedad.
Para ello, se me antoja herramientas necesarias, el desarrollo de la educación para el ocio, y el desarrollo de la educación emocional. A fin de enseñar a las personas la relación existente entre emoción-motivación y conducta, y como no a experimentar emociones “agradables” mediante conductas PROSOCIALES y no ANTISOCIALES, como en los hechos lamentables y denunciables acaecidos en estas fechas.
blog.eitb24.com
* Jon Berastegi escribe en blog de Expertos sobre Inteligencia emocional de la consultora Sycom, con la colaboración del Cluster del Conocimiento de Euskadi, el Centro NewCon (Univ. Deusto) y EiTB.
ACÁ y ALLÁ Jijos de la web
Ahora la moda entre los jóvenes es ver en video desde asesinatos reales, hasta autopsias, pasando por atentados de Al Qaeda, tocamientos sexuales y relaciones múltiples. Basta un celular o una computadora para que los adolescente puedan reproducirlos una y otra vez.
Por: Karla Garza
SALTILLO, México14-Enero-2008... www.vanguardia.com.mx
Asociaciones “anti-mobbing” y expertos rechazan la impunidad de la violencia de menores, apoyada en las nuevas tecnologías, y de su exhibición por Internet
· Alertan de que “si la violencia escolar funciona, se convertirá en conducta” y producirá jóvenes delincuentes y adultos maltratadores
Madrid, 13 ENE 2008 COLPISA, Manu Mediavilla
“Los menores son el espejo de los adultos, y en una sociedad más violenta, los jóvenes también lo son”, señala el psiquiatra David Huertas, autor del libro “Violencia, la gran amenaza”. Pero eso, advierte, no impide reconocer que “tenemos un problema creciente de violencia de menores” que necesita ser abordado en toda su complejidad. Máxime cuando a sus rasgos inquietantes --“agresión gratuita, con placer de perfil sádico, para sentirse importante y superior”— se le añade cada vez más la diversión morbosa, apoyada en las nuevas tecnologías que permiten grabar episodios de acoso y maltrato en teléfonos móviles y difundirlos por Internet. Portugalete y Medina del Campo han sido los últimos escenarios.
“No son sucesos esporádicos, van sumando”, alerta el psicólogo Ferran Barri, presidente de SOS Bullying, asociación que lucha contra el acoso escolar porque, recalca, “tiene solución, y mirar para otro lado es peor”. Es justo lo que reprocha a las Administraciones educativas, a las que reclama “normativas específicas” que dejen claro “qué está permitido y qué no” y medidas firmes que acaben con la ”sensación de impunidad, que es muy perniciosa”. Frente a la idea de que “no pasa nada”, insiste, el mensaje debe ser que “saltarse las normas tiene consecuencias”, con su consiguiente efecto disuasorio para que el acosador renuncie a sus prácticas maltratadoras.
También la directora general del Instituto de Innovación Educativa y Desarrollo Directivo (IIEDDI), la psicóloga Araceli Oñate, denuncia el “síndrome de negación institucional” de las autoridades de enseñanza al restar gravedad al acoso frente a las evidencias cada vez más preocupantes. Y no sólo, dice, por los datos de su propio informe “Cisneros X: Acoso y violencia escolar en España”, que detectó “un 23,3% de niños que refieren malos tratos frecuentes en las aulas”. También por los de la Organización Mundial de la Salud, que en un estudio de 2004 en 35 países daba “para España un 24%”. Esta investigación internacional incluyó 13.500 estudiantes españoles, una cifra muy importante que casi fue doblada en el Cisneros X con 25.000 alumnos en 14 comunidades autónomas.
Sanción inmediata
Coautora de varios libros sobre acoso escolar con Iñaki Piñuel, uno de los máximos expertos en “mobbing” laboral y educativo, Oñate considera que “la impunidad y la indiferencia conducen a una situación de anestesia social”. Por eso, desde el convencimiento de que esa violencia “se puede erradicar”, propone encarar el problema sin eufemismos --“pegar a un compañero o quemar el pelo a un discapacitado no es un conflicto”, recalca, sino una agresión-- y “sancionando de manera inmediata las conductas inaceptables”.
De lo contrario, alerta, los peligros son enormes. Por un lado, “si la violencia funciona y es rentable, se convertirá en conducta social” y acabará produciendo un adulto maltratador en el ámbito familiar y laboral. Por otro, el propio agresor quedará atrapado en su círculo de violencia, como demostró el investigador nórdico y “padre” del concepto de “bullying” Dan Olweus: a los 24 años, el 60% de antiguos acosadores escolares tenía al menos una condena judicial, frente al 20% de quienes no lo habían sido; o sea, el riesgo de cometer delitos al salir de la niñez es triple en los acosadores. Ferran Barri comparte ese retrato al advertir de que “si no se aplican programas de reeducación de conductas” a tiempo, “el día de mañana tendremos malos tratos, ‘mobbing’ en el trabajo y relaciones de acoso”.
Fracaso educativo
Desde su doble experiencia clínica en el Hospital de Guadalajara y docente en la Universidad de Alcalá de Henares, al psiquiatra David Huertas le preocupan tres problemas de fondo. Uno, la búsqueda de autoafirmación y de identidad que subyace en la difusión del maltrato a través del móvil e Internet como “triunfo y proeza” que permita “ser reconocido por sus pares”. Otro, una “robotización” de los menores, que “están dejando de comunicarse a través del lenguaje y se relacionan demasiado con las máquinas”, lo que lleva a “perder capacidad de sintonizar con los otros, a los que no reconocen como iguales y cuyo sufrimiento no les altera”. Y el tercero, el “fracaso del proceso educativo” en la escuela y en la familia a la hora de “civilizar, insertar al ser humano que está creciendo en la cultura de la sociedad”.
Huertas, coautor junto a Juan José López-Ibor y María Dolores Crespo de “Neurobiología de la agresividad humana”, plantea tres líneas de acción para resolver ese “muy complejo” escenario. Primera, horarios más racionales para que “los padres compatibilicen su vida laboral y familiar” y puedan “meter horas” con sus hijos –juego, tareas escolares, charla--, no sólo “para transmitirles contenidos”, sino también “para ponerles límites, que es algo que el cerebro necesita para madurar”. Segunda, “revisar el modelo de educación basado en la permisividad a ultranza”, no descuidar la “enseñanza de límites y normas de convivencia” y “devolver autoridad” a maestros y padres. Y tercera, racionalizar el contacto de los menores con la tecnología y “reeducarlos en la comunicación con el otro para reconocerlo como igual y como persona”. COLPISA
relacionado
ANÁLISIS Jon Berastegi· EXPERTO EN IE, CONSULTORÍA SYCOM· PAÍS VASCO
¿Motivación, placer o disfrute?
eitb 14.01.08 PAÍS VASCO
Hace pocos días saltó a la palestra unas noticias muy desalentadoras para los que vivimos en la Educación y para la Sociedad en sí.
Cinco jóvenes de entre 18 y 22 años fueron detenidos en Portugalete (Vizcaya) por rapar la cabeza y las cejas a un discapacitado psíquico y grabar las vejaciones con sus teléfonos móviles para difundir las imágenes a través de un portal de Internet.
Posteriormente, los vídeos grabados por dos cómplices en una lonja (garaje o local habilitado para que grupos de amigos lo utilicen como lugar de encuentro) fueron difundidos en un portal de Internet. La persona agredida trató de defenderse, pero no fue suficiente para sufrir tal vejación sino que la contestación fue todavía más severa.
No contentos con este brutal acontecimiento, en la pasada semana nuestra sociedad fue sacudida con otra brutal agresión, esta vez en Medina del Campo, en donde una mujer descubrió a un grupo de jóvenes que estaba tirando piedras en la parte trasera de la casa de su madre, actitud que les recriminó y debido a la cual, según la agredida, la rodearon entre más de veinte menores y empezaron a golpearla. Se sospecha a su vez que tal brutalidad fue grabada por el teléfono móvil para así colgarlo en Internet.
Lo lamentable de todo esto, es que no se trata de la primera noticia acontecida de similar manera, y temo que desgraciadamente no va a ser la última. ¿Qué motivación, placer o disfrute encuentran estas personas para agredir a otra persona, mofarse e incluso publicar dicha vejación con orgullo?
Emoción y motivación son dos constructos estrechamente relacionados (Bisquerra, 2000):
a) Las emociones desencadenan una acción, por lo tanto constituyen una motivación para hacer algo.
b) La raíz etimológica latina de ambos términos es la misma (movere).
c) La literatura especializada pone repetidamente de relieve esta relación en el título de libros, artículos,…
Podríamos aventurarnos a proponer que la emoción es un camino hacia la motivación y la cognición. Por ello y en respuesta a estas agresiones la cuestión sería: ¿Qué emociones buscan estos agresores (dónde esta su motivación) y por lo tanto que pensamientos o creencias influyen en estas emociones y cual es la conducta desencadenante?
La sociedad debe realizar una profunda reflexión sobre los factores motivacionales que los adolescentes actuales están interiorizando. Las nuevas tecnologías (Internet), la televisión (programas violentos), los nuevos juegos (juegos de rol,… ) deben estar protegidos por adultos y debe enseñarse a aprender a utilizarlos mediante una actitud crítica ante los valores actuales de la sociedad.
Para ello, se me antoja herramientas necesarias, el desarrollo de la educación para el ocio, y el desarrollo de la educación emocional. A fin de enseñar a las personas la relación existente entre emoción-motivación y conducta, y como no a experimentar emociones “agradables” mediante conductas PROSOCIALES y no ANTISOCIALES, como en los hechos lamentables y denunciables acaecidos en estas fechas.
blog.eitb24.com
* Jon Berastegi escribe en blog de Expertos sobre Inteligencia emocional de la consultora Sycom, con la colaboración del Cluster del Conocimiento de Euskadi, el Centro NewCon (Univ. Deusto) y EiTB.
ACÁ y ALLÁ Jijos de la web
Ahora la moda entre los jóvenes es ver en video desde asesinatos reales, hasta autopsias, pasando por atentados de Al Qaeda, tocamientos sexuales y relaciones múltiples. Basta un celular o una computadora para que los adolescente puedan reproducirlos una y otra vez.
Por: Karla Garza
SALTILLO, México14-Enero-2008... www.vanguardia.com.mx







