Es un deber indelegable de los padres estar con una mirada atenta· Nadie deja la puerta abierta de su casa en estos tiempos· No dejemos la computadora “abierta”.
Nelson Castillo 16 ENE 2008 Santo Domingo RD
El 17% visita sitios Web a favor de la delgadez extrema, sexo, drogas y violencia, pero también defensa de la anorexia, la bulimia o el suicidio están al alcance de los niños, con un solo click. La red no tiene fronteras de edad, por eso incita tanto hacia la pedofilia, la pornografía y a la anorexia, que son parte del menú.
Internet puede ser una gran herramienta para su desarrollo pero cuando fracasan los filtros infantiles (y fracasan), puede convertirse en un riesgo. Un 30% de los niños que habitualmente usa la red ha dado ya su número de teléfono a un desconocido alguna vez, según encuestas de asociaciones protectoras de los derechos de los niños. Y un 17% ha visitado páginas pro-anorexia o pro-bulimia.
Los más jóvenes son más vulnerables
En este rubro, los más jóvenes son los más vulnerables. “Los pedófilos se agrupan en comunidades cerradas y utilizan Internet como medio anónimo para intercambiar fotos y captar a niños desprevenidos. Tienen muy estudiado el lenguaje infantil y adolescente”.
Se han investigados casos en los que a través de una lista de correo o una sesión de chat aparecía un usuario que se presentaba como una niña de 12 años, y resultó ser un hombre pedófilo. El intercambio de información familiar durante las sesiones de chateo también potencia el riesgo de internet. Se han detectado casos en los cuales adultos camuflados con sobrenombres infantiles aprovecharon la confianza de sus interlocutores menores para obtener datos sobre los movimientos, horarios y patrimonio de la familia. Y otras informaciones sensibles, que les pueden servir a los delincuentes para planear un secuestro o un robo.
Con los ojos bien abiertos
Desde la comunicación oral hasta la virtual, el hombre ha modificado su conducta y su manera de percibir la realidad. Existe hoy un fenómeno muy particular, llamado Chat, que preocupa a los padres. Esta inquietud es más por ignorancia que por conocimiento cierto del tema, aunque hay motivos para estar atentos. ¿Quién iba a pensar hace diez años que se podría establecer, a través de su computadora, un diálogo en directo con un familiar o amigo que vive en otro país? Esto es maravilloso.
Sin embargo, la fantasía que desborda este tipo de contacto (lo que se llamó el síndrome del personaje) hace que a veces los jóvenes, y muchas veces los niños, entren en contacto con personas mayores en situaciones de riesgo. “No chatees con extraños”, decimos ahora.
Hace poco leí que “el 41,9% de los adolescentes que chatean dicen que así se animan a decir cosas que no dirían ni por teléfono y que inventan un personaje a la medida de sus sueños”. La adicción, el peligro de contactarnos con desconocidos y la posibilidad de acceso de extraños a nuestras computadoras a través de programas abiertos para chatear, nos hace tener los ojos bien abiertos. Los excesos no dependen de las herramientas, sino de nuestra capacidad de usarlas bien. Es deber indelegable de los padres estar con una mirada atenta; nadie deja la puerta abierta de su casa en estos tiempos, no dejemos la computadora “abierta”.
Según estudios, más del 90% de los niños reconoce que deambula por la red para chatear o usar el e-mail; el 70% para bajar música; el 50% navega “por curiosidad” y el 31% se concentra en los juegos interactivos. Sólo el 11% dijo que utiliza la herramienta para el estudio o la investigación. “Los juegos y las técnicas de uso de armas son tan reales, que los niños aprenden a manipularlas como si fueran de verdad. Hasta hay polígonos de tiros virtuales. Quizá suena extremista,
¿Protegerlos o sobreprotegerlos?
Hablando de hijos e Internet, es inevitable tratar de algo que a todo padre y madre preocupa: cómo proteger a los hijos de contenidos inadecuados y de agresiones externas relacionadas con la violencia, la pornografía y la pedofilia. Hay voces mucho más expertas que las nuestras y que aconsejo que ante todo visiten alguno de los sitios web de referencia como: http://www.protegeles.com, http://www.chaval.red.es y http://www.asociacion-acpi.org. Esperando que algún día en nuestra República Dominicana exista instituciones como estas, para la protección de nuestros hijos.
Los padres hemos de proporcionar a los hijos estímulos y herramientas para que experimenten y desarrollen sus habilidades y el computador una de ellas. Su curiosidad innata les lleva a experimentar a través del juego y esto deben hacerlo en un entorno seguro que les proteja de daños graves hacia su persona y hacia los demás.
Cuando nuestros hijos juegan en un parque público, aunque les dejemos cierta libertad de movimiento, les damos unas pautas, les ponemos unos límites y estamos alerta e intervenimos así que intuimos que corren algún riesgo importante. De la misma manera debemos comportarnos cuando nuestros hijos se conectan a Internet: hemos de saber lo que hacen y con quién y establecer ciertas normas y límites sin atemorizarlos ni sobreprotegerlos.
Observar y aprender
Observar a nuestros hijos y ver cómo van desarrollando su personalidad es siempre una experiencia maravillosa, y en materia de computadores, nos brinda a los padres la oportunidad de aprender a veces más que lo que nosotros podamos enseñarles.
Pero aprender de los hijos requiere dejar atrás ciertos prejuicios sobre el juego y los computadores. El verdadero trabajo de los niños es jugar y experimentar y esto es tan respetable como cualquier otra actividad de los adultos.
Los niños siempre hacen OK
Si algo no tienen los niños es paciencia, cuando desean algo, ha de ser ya. No nos ha de extrañar pues que los niños cliqueen siempre el botón "OK" o lo que haga falta con tal de seguir adelante. Añadamos a esto que la mayoría de mensajes les resultan incompresibles y que han interiorizado que la mayor parte de veces el botón OK es el correcto. Con este comportamiento, corren el riesgo de exponerse a contenidos inapropiados y debilitan la integridad de nuestro sistema informático doméstico. Para evitar esto, deben pedir que en casa les avisen siempre que les aparezca algún mensaje que no entiendan.
Cómo estar al corriente de lo que hacen y con quién
Esto es fácil si el computador está en un espacio común de la casa.
Algunos consejos:
Las fotos o imágenes de los contactos del Messenger pueden ser una buena excusa para iniciar una conversación. Permiten utilizar frases del estilo: "¿De quien es esta imagen tan divertida?" o "No lo conozco, ¿es de la escuela?".
Cuando expresan sus emociones con risas, tecleo frenético o expresiones en voz alta, es un buen momento para preguntarles y acercarse a ellos.
Si no conoces cómo funciona el Messenger, qué es myspace.com o YouTube.com, aprende un poco. Interésate por ello, pídeles que te enseñen, date de alta aunque sólo sea para probar. Te será más fácil hablar de ello con tus hijos y establecer puntos de contacto.
Sea curioso, intenta entender su mundo social y comunicativo. Si tienen su blog, fotoblog o similar, entra en ellos de vez en cuando, no para espiar, sino para compartir, muéstrales tu interés y aprende de ellos.
Saque tiempo para acompañar a sus hijos mientras navegan por la Red. Así podrá resolver sus dudas y educarlos sobre qué actividades deberían realizar y cuáles no.
Consejo para tomar control sobre esta situación
No ponga la computadora en el cuarto de sus hijos pequeños. ubíquese en un lugar público de su casa, como una sala de TV, para que usted pueda estar pendiente de lo que ellos hacen en Internet.
En Internet puede comprar programas que controlan lo que los niños hacen en la Red. Dos de los más conocidos son Net Nanny (www.netnanny.com) y Cyber Patrol (www.cyberpatrol.com). Ambos cuestan US$40, pero los puede probar unos días sin costo. Estos le informan qué sitios visitan sus hijos, bloquean contenido para adultos, evitan que su hijo entregue cierta información en los chats (como direcciones o teléfonos) y se integran con Google y otros motores para controlar las búsquedas que hacen.
Hable con su hijo y explíquele con claridad qué peligros enfrenta en la red. Dígale qué hacer en caso de acoso en sitios de chat, pídale que le informe y recomiéndele que nunca dé datos personales a extraños (como dirección, teléfono, nombre del colegio o rutinas del hogar).
Crea un usuario para cada uno
Cada cual tendrá su escritorio personal, su configuración, sus carpetas y ficheros, su fondo de pantalla, etc.
El historial del navegador será único para cada usuario, lo que te permitirá revisarlo si lo crees necesario.
Cada cual tendrá su carpeta "Mis documentos" y no se mezclarán los archivos de los diversos usuarios.
Derechos de los usuarios
No permitas que los usuarios tengan contraseña o, si la tienen, los padres debemos conocerla, de lo contrario nos será difícil revisar el computador si es el perfil de administrador o no. Si no tienen perfil de administrador, no podrán instalar programas pero les limitarás su autonomía en el uso del computador.
Si tienes más de un computador, reservar uno en el cual sólo los padres tengan derechos de administración. Esto asegurará en cierta manera tener cómo mínimo un computador, siempre en buen estado. www.clavedigital.com
Nelson Castillo 16 ENE 2008 Santo Domingo RD
El 17% visita sitios Web a favor de la delgadez extrema, sexo, drogas y violencia, pero también defensa de la anorexia, la bulimia o el suicidio están al alcance de los niños, con un solo click. La red no tiene fronteras de edad, por eso incita tanto hacia la pedofilia, la pornografía y a la anorexia, que son parte del menú.
Internet puede ser una gran herramienta para su desarrollo pero cuando fracasan los filtros infantiles (y fracasan), puede convertirse en un riesgo. Un 30% de los niños que habitualmente usa la red ha dado ya su número de teléfono a un desconocido alguna vez, según encuestas de asociaciones protectoras de los derechos de los niños. Y un 17% ha visitado páginas pro-anorexia o pro-bulimia.
Los más jóvenes son más vulnerables
En este rubro, los más jóvenes son los más vulnerables. “Los pedófilos se agrupan en comunidades cerradas y utilizan Internet como medio anónimo para intercambiar fotos y captar a niños desprevenidos. Tienen muy estudiado el lenguaje infantil y adolescente”.
Se han investigados casos en los que a través de una lista de correo o una sesión de chat aparecía un usuario que se presentaba como una niña de 12 años, y resultó ser un hombre pedófilo. El intercambio de información familiar durante las sesiones de chateo también potencia el riesgo de internet. Se han detectado casos en los cuales adultos camuflados con sobrenombres infantiles aprovecharon la confianza de sus interlocutores menores para obtener datos sobre los movimientos, horarios y patrimonio de la familia. Y otras informaciones sensibles, que les pueden servir a los delincuentes para planear un secuestro o un robo.
Con los ojos bien abiertos
Desde la comunicación oral hasta la virtual, el hombre ha modificado su conducta y su manera de percibir la realidad. Existe hoy un fenómeno muy particular, llamado Chat, que preocupa a los padres. Esta inquietud es más por ignorancia que por conocimiento cierto del tema, aunque hay motivos para estar atentos. ¿Quién iba a pensar hace diez años que se podría establecer, a través de su computadora, un diálogo en directo con un familiar o amigo que vive en otro país? Esto es maravilloso.
Sin embargo, la fantasía que desborda este tipo de contacto (lo que se llamó el síndrome del personaje) hace que a veces los jóvenes, y muchas veces los niños, entren en contacto con personas mayores en situaciones de riesgo. “No chatees con extraños”, decimos ahora.
Hace poco leí que “el 41,9% de los adolescentes que chatean dicen que así se animan a decir cosas que no dirían ni por teléfono y que inventan un personaje a la medida de sus sueños”. La adicción, el peligro de contactarnos con desconocidos y la posibilidad de acceso de extraños a nuestras computadoras a través de programas abiertos para chatear, nos hace tener los ojos bien abiertos. Los excesos no dependen de las herramientas, sino de nuestra capacidad de usarlas bien. Es deber indelegable de los padres estar con una mirada atenta; nadie deja la puerta abierta de su casa en estos tiempos, no dejemos la computadora “abierta”.
Según estudios, más del 90% de los niños reconoce que deambula por la red para chatear o usar el e-mail; el 70% para bajar música; el 50% navega “por curiosidad” y el 31% se concentra en los juegos interactivos. Sólo el 11% dijo que utiliza la herramienta para el estudio o la investigación. “Los juegos y las técnicas de uso de armas son tan reales, que los niños aprenden a manipularlas como si fueran de verdad. Hasta hay polígonos de tiros virtuales. Quizá suena extremista,
¿Protegerlos o sobreprotegerlos?
Hablando de hijos e Internet, es inevitable tratar de algo que a todo padre y madre preocupa: cómo proteger a los hijos de contenidos inadecuados y de agresiones externas relacionadas con la violencia, la pornografía y la pedofilia. Hay voces mucho más expertas que las nuestras y que aconsejo que ante todo visiten alguno de los sitios web de referencia como: http://www.protegeles.com, http://www.chaval.red.es y http://www.asociacion-acpi.org. Esperando que algún día en nuestra República Dominicana exista instituciones como estas, para la protección de nuestros hijos.
Los padres hemos de proporcionar a los hijos estímulos y herramientas para que experimenten y desarrollen sus habilidades y el computador una de ellas. Su curiosidad innata les lleva a experimentar a través del juego y esto deben hacerlo en un entorno seguro que les proteja de daños graves hacia su persona y hacia los demás.
Cuando nuestros hijos juegan en un parque público, aunque les dejemos cierta libertad de movimiento, les damos unas pautas, les ponemos unos límites y estamos alerta e intervenimos así que intuimos que corren algún riesgo importante. De la misma manera debemos comportarnos cuando nuestros hijos se conectan a Internet: hemos de saber lo que hacen y con quién y establecer ciertas normas y límites sin atemorizarlos ni sobreprotegerlos.
Observar y aprender
Observar a nuestros hijos y ver cómo van desarrollando su personalidad es siempre una experiencia maravillosa, y en materia de computadores, nos brinda a los padres la oportunidad de aprender a veces más que lo que nosotros podamos enseñarles.
Pero aprender de los hijos requiere dejar atrás ciertos prejuicios sobre el juego y los computadores. El verdadero trabajo de los niños es jugar y experimentar y esto es tan respetable como cualquier otra actividad de los adultos.
Los niños siempre hacen OK
Si algo no tienen los niños es paciencia, cuando desean algo, ha de ser ya. No nos ha de extrañar pues que los niños cliqueen siempre el botón "OK" o lo que haga falta con tal de seguir adelante. Añadamos a esto que la mayoría de mensajes les resultan incompresibles y que han interiorizado que la mayor parte de veces el botón OK es el correcto. Con este comportamiento, corren el riesgo de exponerse a contenidos inapropiados y debilitan la integridad de nuestro sistema informático doméstico. Para evitar esto, deben pedir que en casa les avisen siempre que les aparezca algún mensaje que no entiendan.
Cómo estar al corriente de lo que hacen y con quién
Esto es fácil si el computador está en un espacio común de la casa.
Algunos consejos:
Las fotos o imágenes de los contactos del Messenger pueden ser una buena excusa para iniciar una conversación. Permiten utilizar frases del estilo: "¿De quien es esta imagen tan divertida?" o "No lo conozco, ¿es de la escuela?".
Cuando expresan sus emociones con risas, tecleo frenético o expresiones en voz alta, es un buen momento para preguntarles y acercarse a ellos.
Si no conoces cómo funciona el Messenger, qué es myspace.com o YouTube.com, aprende un poco. Interésate por ello, pídeles que te enseñen, date de alta aunque sólo sea para probar. Te será más fácil hablar de ello con tus hijos y establecer puntos de contacto.
Sea curioso, intenta entender su mundo social y comunicativo. Si tienen su blog, fotoblog o similar, entra en ellos de vez en cuando, no para espiar, sino para compartir, muéstrales tu interés y aprende de ellos.
Saque tiempo para acompañar a sus hijos mientras navegan por la Red. Así podrá resolver sus dudas y educarlos sobre qué actividades deberían realizar y cuáles no.
Consejo para tomar control sobre esta situación
No ponga la computadora en el cuarto de sus hijos pequeños. ubíquese en un lugar público de su casa, como una sala de TV, para que usted pueda estar pendiente de lo que ellos hacen en Internet.
En Internet puede comprar programas que controlan lo que los niños hacen en la Red. Dos de los más conocidos son Net Nanny (www.netnanny.com) y Cyber Patrol (www.cyberpatrol.com). Ambos cuestan US$40, pero los puede probar unos días sin costo. Estos le informan qué sitios visitan sus hijos, bloquean contenido para adultos, evitan que su hijo entregue cierta información en los chats (como direcciones o teléfonos) y se integran con Google y otros motores para controlar las búsquedas que hacen.
Hable con su hijo y explíquele con claridad qué peligros enfrenta en la red. Dígale qué hacer en caso de acoso en sitios de chat, pídale que le informe y recomiéndele que nunca dé datos personales a extraños (como dirección, teléfono, nombre del colegio o rutinas del hogar).
Crea un usuario para cada uno
Cada cual tendrá su escritorio personal, su configuración, sus carpetas y ficheros, su fondo de pantalla, etc.
El historial del navegador será único para cada usuario, lo que te permitirá revisarlo si lo crees necesario.
Cada cual tendrá su carpeta "Mis documentos" y no se mezclarán los archivos de los diversos usuarios.
Derechos de los usuarios
No permitas que los usuarios tengan contraseña o, si la tienen, los padres debemos conocerla, de lo contrario nos será difícil revisar el computador si es el perfil de administrador o no. Si no tienen perfil de administrador, no podrán instalar programas pero les limitarás su autonomía en el uso del computador.
Si tienes más de un computador, reservar uno en el cual sólo los padres tengan derechos de administración. Esto asegurará en cierta manera tener cómo mínimo un computador, siempre en buen estado. www.clavedigital.com

Peace





