www.aspasi.es
· Nace ASPASI, una nueva asociación para la prevención y tratamiento de los abusos sexuales en menores
MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en el Infancia (ASPASI) fue presentada hoy en Madrid en un acto celebrado en el Forum de la FNAC, donde se destacó que una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños sufre abusos sexuales en España antes de cumplir los diecisiete años.
La presidenta y fundadora de la asociación, la psicóloga Margarita García Marqués, afirmó que existen "muchas falsas creencias sobre este fenómeno, que lo hacen todavía más difícil de abordar, como que el abusador sea una persona con graves patologías o desviaciones sexuales"."La mayoría son sujetos aparentemente normales, integrados socialmente, que desarrollan a menudo habilidades interpersonales importantes, y que suelen tener una vida sexual normal".
Asimismo, otro de los ponentes, Joan Montané Lozoya, víctima de abusos y creador de Foragam, un foro en Internet donde se ofrece ayuda a afectados y familias, destacó que "la mayoría de los abusos tienen lugar dentro del entorno familiar". Una circunstancia, que según García Marqués, explica porqué un 86% de los casos, según los datos manejados por ASPASI, "se silencia".
La psicóloga insistió en que "el silencio de muchos hace daño", en clara alusión a una colaboración más estrecha con las instituciones públicas, "donde parece que existe el tabú de que la familia está por encima de todo".
Asimismo, García Marqués consideró importante la rápida detección de los abusos, ya que "si no lo cogemos a tiempo, el sentimiento de vergüenza puede llevar al alcoholismo, la drogadicción o la esquizofrenia".
En este sentido, el doctor Jesús García Pérez, jede de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, añadió que "hay que desterrar el mito de que todo niño abusado va a ser un abusador" y que la atención no debía estar "concentrada" sólo el menor, sino en las familias, "a las que hay que educar para que formen un equipo en estos casos". ep
Se presenta ASPASI, una organización que procura prevenir, evitar y ‘cicatrizar’ las secuelas del abuso
Madrid, 05/02/08 (madriddigital.info)
La asociación ASPASI (Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia) se presentará mañana 6 de Febrero en nuestra ciudad, con la participación de destacadas personalidades encabezadas por Javier Urra (foto), primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.
Los abusos sexuales infantiles representan un problema mucho más amplio de lo que se cree, ya que una de cada 4 niñas y uno de cada 7 niños los sufre, antes de cumplir los 17 años de edad.
Además, suelen ser el "origen invisible" de numerosos problemas psicológicos, como la anorexia, la depresión o la ansiedad, aunque la persona no lo sepa ni recuerda porque ha "sepultado" ese hecho traumático en lo más profundo de su mente.
En un alto porcentaje de los casos, alrededor del 86 por ciento, se silencia porque los abusos son cometidos por miembros de la propia familia de la víctima y de su entorno más próximo, según datos de la ASPASI.
“Además existen muchas falsas creencias sobre este fenómeno, que lo hacen todavía más difícil de abordar”, explica la psicóloga clínica Margarita García Marqués, una de las fundadoras de la Asociación.
Sujetos “normales”
Aunque se cree que el abusador sea una persona con graves patologías o desviaciones sexuales, la mayoría son sujetos aparentemente normales, integrados socialmente, que desarrollan a menudo habilidades interpersonales importantes, y que suelen tener una vida sexual normal, señala la experta.
"La 'buena noticia' es que este problema se puede remediar y prevenir, para lo cual el primer paso es huir de la condición de 'víctima', una palabra que hemos excluido deliberadamente del nombre de nuestra asociación porque invita al pesimismo y la inacción", señala García Marqués.
A través de ASPASI se enseña a niños y niñas a protegerse de estos abusos y decir ‘No’ a tiempo, y a comunicarlos cuanto antes a una persona de su confianza para que solucione el problema, reduciendo al mínimo las secuelas.
Esta asociación también busca sensibilizar todos los que están en contacto con la infancia para que estén advertidos sobre las características del maltrato y aprendan a defender al niño, así como a detectar si ha sido abusado, y saber cómo actuar si se diera el caso.
Sobre éstos y otros temas relacionados con el abuso sexual infantil se comentarán en la presentación oficial de ASPASI.
El Acto de presentación
En el acto de presentación de la Asociación intervendrán:
- Isabel Coll. Directora y productora de cine. Autora del cortometraje Fisuras, basado en un caso real de abuso sexual a una menor, que será proyectado durante el acto.
- Margarita García Marqués. Psicóloga. Fundadora y presidenta de ASPASI
- Dr. Jesús García. Presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil (FAPMI). Presidente Federación Asociaciones para la Prevención del maltrato Infantil (FAPMI). Jefe Unidad Pediatría Social, Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, Madrid.
- Joan Montané. Autor del libro autobiográfico ‘Cuando estuvimos muertos’, en donde relata su propia experiencia de víctima de abusos sexuales en la infancia por parte de su padre. Creador del Foragam, un foro de ayuda mutua en Internet para víctimas de ASI.
- Javier Urra. Psicólogo forense en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia y Juzgados de Menores de Madrid desde 1985. Primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. (Redacción). MadridDigital
http://www.aspasi.es/
Inicio - Quiénes somos - Actividades - Colabora - Medios de comunicación - Contacta con nosotros - ACTUALIDAD
En abril de 2007 nace en Madrid ASPASI, una asociación sin ánimo de lucro que pretende sensibilizar a la sociedad sobre la problemática de los abusos sexuales en la infancia (ASI).
El principal objetivo de la asociación es tratar de prevenir y detectar a tiempo esta realidad tan extendida y tristemente silenciada.
Se realizan talleres y charlas a padres, educadores y niños, ofreciendo además atención psicológica a las víctimas y a su entorno, grupos de ayuda mutua y asesoría jurídica. En los grupos de familiares también nuestros seres queridos pueden encontrar un apoyo y compartir experiencias.
Otro de los objetivos consiste en la denuncia pública, a través de medios de comunicación, charlas en centros educativos y colaboración con distintas instituciones.
___
PS
Los abusos del silencio
El 23% de niñas y el 15% de niños sufren abusos sexuales, pero sigue siendo un “problema oculto” que apenas se denuncia.
Asociaciones y especialistas “alertan sin alarmar” para prevenir más casos y evitar secuelas que pueden llevar incluso al suicidio .
Madrid, 9 feb. (COLPISA, Manu Mediavilla).
“El gran problema es el silencio”, advierte Joan Montané, que hasta los 38 años no pudo “reconocer y reconocerse como una persona que sufrió abusos sexuales en su niñez”. Siete años más tarde, después de traducir esa conciencia en un libro “escrito en directo, desde la perspectiva de quien lo va viviendo”, y en un foro de ayuda mutua en Internet que ha reunido a casi 1.500 personas, siente que “somos ejemplo de que se puede salir adelante y dar a conocer esa realidad para prevenirla”.
Es lo que persigue la Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia (ASPASI), que acaba de presentarse en Madrid con el objetivo básico de “romper el silencio” y “alertar, no alarmar”, sobre un “problema oculto” que alcanza a una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños. Los datos proceden de un estudio que ha cumplido ya una década –la escasez de investigaciones confirma el carácter ‘subterráneo’ de esa realidad--, en el que Félix López, catedrático de Psicología de la Universidad de Salamanca, cifró los menores de 17 años que sufren ese tipo de maltrato en el 23% de las niñas y el 15% de los niños.
Acomodación al maltrato
“Uno de cada cuatro abusos es una violación”, remacha la presidenta de ASPASI, la psicóloga Margarita García-Marqués, quien subraya la importancia de encarar el problema, por crudo que sea, y no mirar para otro lado. Más allá de las cifras exactas (el psicólogo clínico Enrique Echeburúa, presidente de la Sociedad Vasca de Victimología, estima que “el abuso sexual puede afectar al 4% de la población infantil española” ), existe coincidencia en que “la gran mayoría de los casos no se denuncia”. Y eso, recalca, es un pesado lastre para las víctimas: “Si cogemos estas situaciones a tiempo, las secuelas son mínimas o nulas. Si no, pueden dejar secuelas terribles como el alcoholismo, la drogadicción o incluso el suicidio”.
El pediatra Jesús García Pérez, presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil (FAPMI), recuerda que muchas veces “se repite aquí el síndrome de Estocolmo” y una “acomodación al maltrato” que aún complica más el escenario. En esos casos, remarca, “el silencio de los niños es ensordecedor, y hay que dedicarles tiempo para romper” esas ataduras emocionales. Máxime cuando demasiada gente alrededor pasa de largo o, como le pasa a muchas madres, se resiste a creerlo. “Denunciar al abusador, cuando es el padre, da un miedo atroz”, apostilla la presidenta de ASPASI. “Algunos casos son clarísimos, pero hay maestros, médicos, que no se atreven a decirlo y sólo lo hacen por lo bajines”.
Falsas creencias
“El silencio de muchos es el que hace daño”, insiste García-Marqués, cuya asociación está empeñada en erradicar las “falsas creencias que hacen aún más difícil de abordar este fenómeno”. Es falso que el abusador sea una persona con graves patologías psicológicas o desviaciones sexuales; lo habitual es un varón aparentemente normal, bien relacionado e integrado en la sociedad, sin problemas en su vida sexual y que a los ojos ajenos podría recibir la etiqueta de padre cariñoso. Es también falsa la asociación entre ese tipo de maltrato y los ambientes de pobreza y baja cultura; todos los datos confirman que existe en todas las clases sociales. Y falsa es la idea de que sería fácil enterarse si el abuso sucediera en nuestro entorno; la realidad es que el 86% de los casos ocurre en la propia familia o el círculo más cercano de amistades.
En el fondo de esos equívocos subyace siempre el silencio. Porque, como dice Montané, romperlo significa “prepararte para la lucha”. Para el reto de la incredulidad, en el que tuvo la suerte de que “su madre le creyó siempre”. Para el desafío de asumir su propia realidad, en el que también tuvo la fortuna de “encontrar una asociación con gente que había pasado por lo mismo, que sentían, se comportaban y tenían secuelas muy parecidas”. Y para la lucha contra el secretismo que ampara a los abusadores, frente a quienes aporta su testimonio para que “al menos se hable” del problema, de “cómo afecta y del tiempo que te cuesta comprender que te ha afectado”.
Consejos preventivos
El unánime consejo preventivo del abuso sexual en la infancia es mantener una buena comunicación con hijos e hijas, dedicarles tiempo, escucharlos y compartir sus problemas e inquietudes.
Es importante, apunta Margarita García-Marqués, “ayudar al menor a respetar, pero respetándole y escuchando lo que dice. Así aprenderá a decir que no y hará que la gente a su alrededor escuche ese no”.
Hay que alertar con discreción a niños y niñas, sin asustarles, sobre tácticas habituales de las personas abusadoras, que tienden a protegerse con frases como “lo que pasa es nuestro secreto, no tienes que contarlo a nadie”.
En palabras de Enrique Echeburúa, “no hay que tener miedo al ‘hombre del saco’, sino más bien en la propia casa y a las personas conocidas del niño”, como profesores, formadores religiosos, monitores deportivos o quienes, por cercanía o tarea educativa, tenga “fácil acceso y capacidad de influencia e incluso pueda ser admirado por el menor”. Lo que no significa generalizar la desconfianza sobre esos personajes claves para la formación infantil.
Para detectar el maltrato sexual, sirven de pista algunos indicadores físicos (en menores de 6 años, sangre del recto o la vagina, infección vaginal o enfermedad venérea, dolor al sentarse o al andar), sexuales (conocimientos, manifestación de afectos o comportamientos provocadores impropios de la edad), escolares (falta de concentración, bajo rendimiento, absentismo) y sociales (rechazo al contacto afectivo, pesadillas recurrentes, miedo a la oscuridad, retrocesos de comportamiento como orinarse en la cama o chuparse el dedo y, ya en la adolescencia, “rebelión” hogareña, alcoholismo o consumo de drogas).
En cuanto a síntomas psíquicos, pueden agravarse con los años hasta pasar de los miedos y fobias a la ansiedad y depresión y llegar a las ideas de suicidio. COLPISA
· Nace ASPASI, una nueva asociación para la prevención y tratamiento de los abusos sexuales en menores
MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en el Infancia (ASPASI) fue presentada hoy en Madrid en un acto celebrado en el Forum de la FNAC, donde se destacó que una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños sufre abusos sexuales en España antes de cumplir los diecisiete años.
La presidenta y fundadora de la asociación, la psicóloga Margarita García Marqués, afirmó que existen "muchas falsas creencias sobre este fenómeno, que lo hacen todavía más difícil de abordar, como que el abusador sea una persona con graves patologías o desviaciones sexuales"."La mayoría son sujetos aparentemente normales, integrados socialmente, que desarrollan a menudo habilidades interpersonales importantes, y que suelen tener una vida sexual normal".
Asimismo, otro de los ponentes, Joan Montané Lozoya, víctima de abusos y creador de Foragam, un foro en Internet donde se ofrece ayuda a afectados y familias, destacó que "la mayoría de los abusos tienen lugar dentro del entorno familiar". Una circunstancia, que según García Marqués, explica porqué un 86% de los casos, según los datos manejados por ASPASI, "se silencia".
La psicóloga insistió en que "el silencio de muchos hace daño", en clara alusión a una colaboración más estrecha con las instituciones públicas, "donde parece que existe el tabú de que la familia está por encima de todo".
Asimismo, García Marqués consideró importante la rápida detección de los abusos, ya que "si no lo cogemos a tiempo, el sentimiento de vergüenza puede llevar al alcoholismo, la drogadicción o la esquizofrenia".
En este sentido, el doctor Jesús García Pérez, jede de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, añadió que "hay que desterrar el mito de que todo niño abusado va a ser un abusador" y que la atención no debía estar "concentrada" sólo el menor, sino en las familias, "a las que hay que educar para que formen un equipo en estos casos". ep
Madrid, 05/02/08 (madriddigital.info)
La asociación ASPASI (Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia) se presentará mañana 6 de Febrero en nuestra ciudad, con la participación de destacadas personalidades encabezadas por Javier Urra (foto), primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.
Los abusos sexuales infantiles representan un problema mucho más amplio de lo que se cree, ya que una de cada 4 niñas y uno de cada 7 niños los sufre, antes de cumplir los 17 años de edad.
Además, suelen ser el "origen invisible" de numerosos problemas psicológicos, como la anorexia, la depresión o la ansiedad, aunque la persona no lo sepa ni recuerda porque ha "sepultado" ese hecho traumático en lo más profundo de su mente.
En un alto porcentaje de los casos, alrededor del 86 por ciento, se silencia porque los abusos son cometidos por miembros de la propia familia de la víctima y de su entorno más próximo, según datos de la ASPASI.
“Además existen muchas falsas creencias sobre este fenómeno, que lo hacen todavía más difícil de abordar”, explica la psicóloga clínica Margarita García Marqués, una de las fundadoras de la Asociación.
Sujetos “normales”
Aunque se cree que el abusador sea una persona con graves patologías o desviaciones sexuales, la mayoría son sujetos aparentemente normales, integrados socialmente, que desarrollan a menudo habilidades interpersonales importantes, y que suelen tener una vida sexual normal, señala la experta.
"La 'buena noticia' es que este problema se puede remediar y prevenir, para lo cual el primer paso es huir de la condición de 'víctima', una palabra que hemos excluido deliberadamente del nombre de nuestra asociación porque invita al pesimismo y la inacción", señala García Marqués.
A través de ASPASI se enseña a niños y niñas a protegerse de estos abusos y decir ‘No’ a tiempo, y a comunicarlos cuanto antes a una persona de su confianza para que solucione el problema, reduciendo al mínimo las secuelas.
Esta asociación también busca sensibilizar todos los que están en contacto con la infancia para que estén advertidos sobre las características del maltrato y aprendan a defender al niño, así como a detectar si ha sido abusado, y saber cómo actuar si se diera el caso.
Sobre éstos y otros temas relacionados con el abuso sexual infantil se comentarán en la presentación oficial de ASPASI.
El Acto de presentación
En el acto de presentación de la Asociación intervendrán:
- Isabel Coll. Directora y productora de cine. Autora del cortometraje Fisuras, basado en un caso real de abuso sexual a una menor, que será proyectado durante el acto.
- Margarita García Marqués. Psicóloga. Fundadora y presidenta de ASPASI
- Dr. Jesús García. Presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil (FAPMI). Presidente Federación Asociaciones para la Prevención del maltrato Infantil (FAPMI). Jefe Unidad Pediatría Social, Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, Madrid.
- Joan Montané. Autor del libro autobiográfico ‘Cuando estuvimos muertos’, en donde relata su propia experiencia de víctima de abusos sexuales en la infancia por parte de su padre. Creador del Foragam, un foro de ayuda mutua en Internet para víctimas de ASI.
- Javier Urra. Psicólogo forense en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia y Juzgados de Menores de Madrid desde 1985. Primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. (Redacción). MadridDigital
http://www.aspasi.es/
Inicio - Quiénes somos - Actividades - Colabora - Medios de comunicación - Contacta con nosotros - ACTUALIDAD
En abril de 2007 nace en Madrid ASPASI, una asociación sin ánimo de lucro que pretende sensibilizar a la sociedad sobre la problemática de los abusos sexuales en la infancia (ASI).
El principal objetivo de la asociación es tratar de prevenir y detectar a tiempo esta realidad tan extendida y tristemente silenciada.
Se realizan talleres y charlas a padres, educadores y niños, ofreciendo además atención psicológica a las víctimas y a su entorno, grupos de ayuda mutua y asesoría jurídica. En los grupos de familiares también nuestros seres queridos pueden encontrar un apoyo y compartir experiencias.
Otro de los objetivos consiste en la denuncia pública, a través de medios de comunicación, charlas en centros educativos y colaboración con distintas instituciones.
___
PS
Los abusos del silencio
El 23% de niñas y el 15% de niños sufren abusos sexuales, pero sigue siendo un “problema oculto” que apenas se denuncia.
Madrid, 9 feb. (COLPISA, Manu Mediavilla).
“El gran problema es el silencio”, advierte Joan Montané, que hasta los 38 años no pudo “reconocer y reconocerse como una persona que sufrió abusos sexuales en su niñez”. Siete años más tarde, después de traducir esa conciencia en un libro “escrito en directo, desde la perspectiva de quien lo va viviendo”, y en un foro de ayuda mutua en Internet que ha reunido a casi 1.500 personas, siente que “somos ejemplo de que se puede salir adelante y dar a conocer esa realidad para prevenirla”.
Es lo que persigue la Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia (ASPASI), que acaba de presentarse en Madrid con el objetivo básico de “romper el silencio” y “alertar, no alarmar”, sobre un “problema oculto” que alcanza a una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños. Los datos proceden de un estudio que ha cumplido ya una década –la escasez de investigaciones confirma el carácter ‘subterráneo’ de esa realidad--, en el que Félix López, catedrático de Psicología de la Universidad de Salamanca, cifró los menores de 17 años que sufren ese tipo de maltrato en el 23% de las niñas y el 15% de los niños.
Acomodación al maltrato
“Uno de cada cuatro abusos es una violación”, remacha la presidenta de ASPASI, la psicóloga Margarita García-Marqués, quien subraya la importancia de encarar el problema, por crudo que sea, y no mirar para otro lado. Más allá de las cifras exactas (el psicólogo clínico Enrique Echeburúa, presidente de la Sociedad Vasca de Victimología, estima que “el abuso sexual puede afectar al 4% de la población infantil española” ), existe coincidencia en que “la gran mayoría de los casos no se denuncia”. Y eso, recalca, es un pesado lastre para las víctimas: “Si cogemos estas situaciones a tiempo, las secuelas son mínimas o nulas. Si no, pueden dejar secuelas terribles como el alcoholismo, la drogadicción o incluso el suicidio”.
El pediatra Jesús García Pérez, presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil (FAPMI), recuerda que muchas veces “se repite aquí el síndrome de Estocolmo” y una “acomodación al maltrato” que aún complica más el escenario. En esos casos, remarca, “el silencio de los niños es ensordecedor, y hay que dedicarles tiempo para romper” esas ataduras emocionales. Máxime cuando demasiada gente alrededor pasa de largo o, como le pasa a muchas madres, se resiste a creerlo. “Denunciar al abusador, cuando es el padre, da un miedo atroz”, apostilla la presidenta de ASPASI. “Algunos casos son clarísimos, pero hay maestros, médicos, que no se atreven a decirlo y sólo lo hacen por lo bajines”.
Falsas creencias
“El silencio de muchos es el que hace daño”, insiste García-Marqués, cuya asociación está empeñada en erradicar las “falsas creencias que hacen aún más difícil de abordar este fenómeno”. Es falso que el abusador sea una persona con graves patologías psicológicas o desviaciones sexuales; lo habitual es un varón aparentemente normal, bien relacionado e integrado en la sociedad, sin problemas en su vida sexual y que a los ojos ajenos podría recibir la etiqueta de padre cariñoso. Es también falsa la asociación entre ese tipo de maltrato y los ambientes de pobreza y baja cultura; todos los datos confirman que existe en todas las clases sociales. Y falsa es la idea de que sería fácil enterarse si el abuso sucediera en nuestro entorno; la realidad es que el 86% de los casos ocurre en la propia familia o el círculo más cercano de amistades.
En el fondo de esos equívocos subyace siempre el silencio. Porque, como dice Montané, romperlo significa “prepararte para la lucha”. Para el reto de la incredulidad, en el que tuvo la suerte de que “su madre le creyó siempre”. Para el desafío de asumir su propia realidad, en el que también tuvo la fortuna de “encontrar una asociación con gente que había pasado por lo mismo, que sentían, se comportaban y tenían secuelas muy parecidas”. Y para la lucha contra el secretismo que ampara a los abusadores, frente a quienes aporta su testimonio para que “al menos se hable” del problema, de “cómo afecta y del tiempo que te cuesta comprender que te ha afectado”.
Consejos preventivos
El unánime consejo preventivo del abuso sexual en la infancia es mantener una buena comunicación con hijos e hijas, dedicarles tiempo, escucharlos y compartir sus problemas e inquietudes.
Es importante, apunta Margarita García-Marqués, “ayudar al menor a respetar, pero respetándole y escuchando lo que dice. Así aprenderá a decir que no y hará que la gente a su alrededor escuche ese no”.
Hay que alertar con discreción a niños y niñas, sin asustarles, sobre tácticas habituales de las personas abusadoras, que tienden a protegerse con frases como “lo que pasa es nuestro secreto, no tienes que contarlo a nadie”.
En palabras de Enrique Echeburúa, “no hay que tener miedo al ‘hombre del saco’, sino más bien en la propia casa y a las personas conocidas del niño”, como profesores, formadores religiosos, monitores deportivos o quienes, por cercanía o tarea educativa, tenga “fácil acceso y capacidad de influencia e incluso pueda ser admirado por el menor”. Lo que no significa generalizar la desconfianza sobre esos personajes claves para la formación infantil.
Para detectar el maltrato sexual, sirven de pista algunos indicadores físicos (en menores de 6 años, sangre del recto o la vagina, infección vaginal o enfermedad venérea, dolor al sentarse o al andar), sexuales (conocimientos, manifestación de afectos o comportamientos provocadores impropios de la edad), escolares (falta de concentración, bajo rendimiento, absentismo) y sociales (rechazo al contacto afectivo, pesadillas recurrentes, miedo a la oscuridad, retrocesos de comportamiento como orinarse en la cama o chuparse el dedo y, ya en la adolescencia, “rebelión” hogareña, alcoholismo o consumo de drogas).
En cuanto a síntomas psíquicos, pueden agravarse con los años hasta pasar de los miedos y fobias a la ansiedad y depresión y llegar a las ideas de suicidio. COLPISA






