ENTREVISTA· BEGOÑA IBARROLA· EXPERTA EN EDUCACIÓN EMOCIONAL
El aprendizaje es siempre cooperativo en los centros donde disponen de programas en educación emocional
Hay un mayor respeto a los alumnos, una capacidad de autocontrol, un reconocimiento de empatía y se genera un clima de confianza en la clase
· Acaba de participar en Tolosa en la presentación de un curso de inteligencia y educación emocional para profesores
TOLOSA. 08.02.08 - BEATRIZ LIRIO (DiarioVasco).
Lleva 30 años educando a los profesores y ha trabajado también como terapeuta infantil. Es psicóloga, escritora y experta en educación emocional. Nacida en Bilbao y residente en Madrid, Begoña Ibarrola subraya que en la escuela «no sólo se imparten conocimientos, sino que el aprendizaje tiene que venir marcado en relación con la educación en las emociones, lo que promoverá la cercanía entre el profesor y alumno». Ibarrola, que acaba de participar en Hirukide Jesuitinak de Tolosa en la presentación de un curso de inteligencia y educación emocional para profesores, afirma que «un entorno emocional positivo que cultive la participación y las actitudes positivas es la mejor forma de prevenir los conflictos y problemas que se ocasionen en las aulas».
- Usted defiende que las emociones influyen en el aprendizaje y que se resolverían muchos problemas (prevención de violencia, fracaso escolar, etc) si los centros escolares tuvieran modelos y programas para desarrollar estas competencias emocionales.
- Estoy convencida y de hecho lo he constatado analizando diferentes centros. El objetivo de todos los programas de educación emocional es el bienestar. Los profesores han de saber dirigir a sus alumnos dentro de un marco emocional saludable; sintiendo y aprendiendo esa es la clave. Los niños no sólo están en el colegio para adquirir conocimientos sino que necesitan, al mismo tiempo, recursos y estrategias que les sirvan para su vida adulta. En los centros escolares donde disponen de programas en educación emocional, el aprendizaje es siempre cooperativo. Es decir, se trabaja tanto lo emocional como lo cognitivo. He estudiado, además, que en los centros donde se desarrollan estas capacidades emocionales hay un mayor respeto a los alumnos, una capacidad de autocontrol, un reconocimiento de empatía y se genera un clima de confianza en la clase, que es la herramienta básica para la cooperación en el aula.
- ¿Qué consecuencias generan estos cambios?
- Primero que los alumnos aprenden a complementarse y a trabajar desde sus capacidades y no desde sus limitaciones y segundo, que el desarrollo de las emociones positivas implica un cambio de actitud en los alumnos y en el profesorado que hace que superen de forma inteligente los retos y dificultades que se presenten en el día a día y de cara al futuro: procesos de aprendizaje, relaciones interpersonales, solución de conflictos, prevención de la depresión, drogas, conductas de riesgo...
- ¿Qué podemos entender exactamente como educación emocional? ¿Cómo la definiría?
- Tomando las palabras de Rafael Bisquerra, catedrático de la Universidad de Barcelona, explica que es un proceso educativo continuo y permanente que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral. Es decir, cuando el profesorado adquiere conocimientos y habilidades para desarrollar esas capacidades emocionales tiene una mejor comunicación con el alumnado.
- ¿Por qué hoy en día la educación emocional genera tanto éxito?
- Se han unido varios factores. Primero que están trabajando en este tema personas con mucho entusiasmo para que el proyecto se extienda a todos los centros escolares y también a otros sectores sociales (empresas y familias) porque se ha constatado que el desarrollo profesional, la satisfacción en la vida y la propia salud, dependen en más de un 80% de las habilidades emocionales. Algunos de estos impulsores son Rafael Bisquerra, en Cataluña y José Ramón Guridi, en Gipuzkoa, que es director del departamento de Innovación de la Diputación. Segundo porque hay una gran demanda social para hacer frente a los problemas que han surgido: acoso, hiperactividad, falta de motivación, autocontrol, autoestima, etc. y tercero porque hay experiencias en otros países (Gran Bretaña y Estados Unidos) que han conseguido un gran nivel de éxito.
- ¿En Tolosa hay resultados?
- Por el momento estoy trabajando con algunos centros de la villa y empiezo a ver resultados.
DV
www.begoñaibarrola.es
BEGOÑA IBARROLA LOPEZ DE DAVALILLO
Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid desde el año 1977.
He trabajado desde 1977 con niños y adolescentes con problemas de conducta y retraso mental, en diferentes centros educativos y en residencias de la Comunidad de Madrid, hasta el año 1996.
He sido terapeuta infantil durante quince años.
Desde 1978 imparto cursos de formación al profesorado y a las familias, en diferentes instituciones y centros educativos, tanto públicos como privados.
Profesora de los Centros de Formación de Profesores del Ministerio de Educación de diferentes Comunidades Autónomas, en cursos de Educación Emocional desde 1994.
Formadora del equipo de formadores de la consultora SYCOM para desarrollar Programas de Inteligencia Emocional en los centros educativos del País Vasco, desde el año 2004.
Soy profesora del Master de Musicoterapia de la Universidad Autónoma de Madrid. (Facultad de Medicina) desde el año 2000.
Desde 1996 estoy en excedencia como Psicóloga de la Comunidad de Madrid para dedicarme exclusivamente a escribir, investigar e impartir cursos y conferencias sobre Inteligencia Emocional y Educación de las emociones.
Soy coautora de los dos Programas de Inteligencia Emocional "Sentir y Pensar" (ediciones SM), uno dirigido al segundo ciclo de Infantil y otro para primer ciclo de primaria (2001).
Coautora de "Fundamentos de la Musicoterapia" Ed. Morata (2000).
Autora de la integración curricular de la Educación Emocional en los libros de texto de E. Primaria de la editorial SM (Proyecto Duendes ,Trotamundos y Planeta amigo, etc...).
Autora del libro "Música para antes de nacer" (1998) sobre la educación emocional en la etapa prenatal.
Autora de "Cuentos para sentir" (2003), editados por SM en dos volúmenes, dirigidos a familias y profesorado para ayudarles a educar las emociones de sus hijos/alumnos. Actualmente se están publicando algunos de los cuentos (16 vol.), en formato individual con ilustraciones para los más pequeños y sugerencias educativas para las familias.
Autora también de "Cuentos para el adiós" (2006), una colección de cuentos que ayudaran a padres y educadores a tratar con los niños y los jóvenes el tema de la muerte, el sufrimiento y el abandono.
El aprendizaje es siempre cooperativo en los centros donde disponen de programas en educación emocional
Hay un mayor respeto a los alumnos, una capacidad de autocontrol, un reconocimiento de empatía y se genera un clima de confianza en la clase
· Acaba de participar en Tolosa en la presentación de un curso de inteligencia y educación emocional para profesores
TOLOSA. 08.02.08 - BEATRIZ LIRIO (DiarioVasco).
Lleva 30 años educando a los profesores y ha trabajado también como terapeuta infantil. Es psicóloga, escritora y experta en educación emocional. Nacida en Bilbao y residente en Madrid, Begoña Ibarrola subraya que en la escuela «no sólo se imparten conocimientos, sino que el aprendizaje tiene que venir marcado en relación con la educación en las emociones, lo que promoverá la cercanía entre el profesor y alumno». Ibarrola, que acaba de participar en Hirukide Jesuitinak de Tolosa en la presentación de un curso de inteligencia y educación emocional para profesores, afirma que «un entorno emocional positivo que cultive la participación y las actitudes positivas es la mejor forma de prevenir los conflictos y problemas que se ocasionen en las aulas».
- Usted defiende que las emociones influyen en el aprendizaje y que se resolverían muchos problemas (prevención de violencia, fracaso escolar, etc) si los centros escolares tuvieran modelos y programas para desarrollar estas competencias emocionales.
- Estoy convencida y de hecho lo he constatado analizando diferentes centros. El objetivo de todos los programas de educación emocional es el bienestar. Los profesores han de saber dirigir a sus alumnos dentro de un marco emocional saludable; sintiendo y aprendiendo esa es la clave. Los niños no sólo están en el colegio para adquirir conocimientos sino que necesitan, al mismo tiempo, recursos y estrategias que les sirvan para su vida adulta. En los centros escolares donde disponen de programas en educación emocional, el aprendizaje es siempre cooperativo. Es decir, se trabaja tanto lo emocional como lo cognitivo. He estudiado, además, que en los centros donde se desarrollan estas capacidades emocionales hay un mayor respeto a los alumnos, una capacidad de autocontrol, un reconocimiento de empatía y se genera un clima de confianza en la clase, que es la herramienta básica para la cooperación en el aula.
- ¿Qué consecuencias generan estos cambios?
- Primero que los alumnos aprenden a complementarse y a trabajar desde sus capacidades y no desde sus limitaciones y segundo, que el desarrollo de las emociones positivas implica un cambio de actitud en los alumnos y en el profesorado que hace que superen de forma inteligente los retos y dificultades que se presenten en el día a día y de cara al futuro: procesos de aprendizaje, relaciones interpersonales, solución de conflictos, prevención de la depresión, drogas, conductas de riesgo...
- ¿Qué podemos entender exactamente como educación emocional? ¿Cómo la definiría?
- Tomando las palabras de Rafael Bisquerra, catedrático de la Universidad de Barcelona, explica que es un proceso educativo continuo y permanente que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral. Es decir, cuando el profesorado adquiere conocimientos y habilidades para desarrollar esas capacidades emocionales tiene una mejor comunicación con el alumnado.
- ¿Por qué hoy en día la educación emocional genera tanto éxito?
- Se han unido varios factores. Primero que están trabajando en este tema personas con mucho entusiasmo para que el proyecto se extienda a todos los centros escolares y también a otros sectores sociales (empresas y familias) porque se ha constatado que el desarrollo profesional, la satisfacción en la vida y la propia salud, dependen en más de un 80% de las habilidades emocionales. Algunos de estos impulsores son Rafael Bisquerra, en Cataluña y José Ramón Guridi, en Gipuzkoa, que es director del departamento de Innovación de la Diputación. Segundo porque hay una gran demanda social para hacer frente a los problemas que han surgido: acoso, hiperactividad, falta de motivación, autocontrol, autoestima, etc. y tercero porque hay experiencias en otros países (Gran Bretaña y Estados Unidos) que han conseguido un gran nivel de éxito.
- ¿En Tolosa hay resultados?
- Por el momento estoy trabajando con algunos centros de la villa y empiezo a ver resultados.
DV
www.begoñaibarrola.esBEGOÑA IBARROLA LOPEZ DE DAVALILLO
Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid desde el año 1977.
He trabajado desde 1977 con niños y adolescentes con problemas de conducta y retraso mental, en diferentes centros educativos y en residencias de la Comunidad de Madrid, hasta el año 1996.
He sido terapeuta infantil durante quince años.
Desde 1978 imparto cursos de formación al profesorado y a las familias, en diferentes instituciones y centros educativos, tanto públicos como privados.
Profesora de los Centros de Formación de Profesores del Ministerio de Educación de diferentes Comunidades Autónomas, en cursos de Educación Emocional desde 1994.
Formadora del equipo de formadores de la consultora SYCOM para desarrollar Programas de Inteligencia Emocional en los centros educativos del País Vasco, desde el año 2004.
Soy profesora del Master de Musicoterapia de la Universidad Autónoma de Madrid. (Facultad de Medicina) desde el año 2000.
Desde 1996 estoy en excedencia como Psicóloga de la Comunidad de Madrid para dedicarme exclusivamente a escribir, investigar e impartir cursos y conferencias sobre Inteligencia Emocional y Educación de las emociones.
Soy coautora de los dos Programas de Inteligencia Emocional "Sentir y Pensar" (ediciones SM), uno dirigido al segundo ciclo de Infantil y otro para primer ciclo de primaria (2001).
Coautora de "Fundamentos de la Musicoterapia" Ed. Morata (2000).
Autora de la integración curricular de la Educación Emocional en los libros de texto de E. Primaria de la editorial SM (Proyecto Duendes ,Trotamundos y Planeta amigo, etc...).
Autora del libro "Música para antes de nacer" (1998) sobre la educación emocional en la etapa prenatal.
Autora de "Cuentos para sentir" (2003), editados por SM en dos volúmenes, dirigidos a familias y profesorado para ayudarles a educar las emociones de sus hijos/alumnos. Actualmente se están publicando algunos de los cuentos (16 vol.), en formato individual con ilustraciones para los más pequeños y sugerencias educativas para las familias.
Autora también de "Cuentos para el adiós" (2006), una colección de cuentos que ayudaran a padres y educadores a tratar con los niños y los jóvenes el tema de la muerte, el sufrimiento y el abandono.







