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viernes, 29 de febrero de 2008
ESTUDIO DAPHNE
Realizado en España, Francia, Portugal, Alemania, Polonia, Italia y Reino Unido

Uno de cada diez adolescentes recurren a la violencia filioparental de distintos tipos · El 3% llega a una violencia extrema
 
Europa Press / EFE 28 FEB 2008 VALENCIA (LP)
Las denuncias interpuestas por padres supuestamente agredidos por sus hijos se multiplicaron por tres en los últimos dos años en la Comunitat Valenciana y por siete en cuatro años. Estas cifras reflejan el "incremento espectacular" de este fenómeno emergente, etiquetado de violencia filio-parental, registrado en familias, muchas de ellas "normalizadas", y en adolescentes "etiquetados hasta ese momento como normales".

Estos son algunos de los datos expuestos en las 'Jornadas sobre violencia intrafamiliar: menores que agreden a sus padres', que se celebran desde hoy en la Ciudad de la Justicia de Valencia. Al encuentro acudieron diversos expertos, y fue inaugurado por la secretaria autonómica de Justicia, Patricia Montagud.

Este fenómeno tiene una prevalencia media cercana al 10 por ciento en personas de entre 3 y 18 años, con un tres por ciento de adolescentes que incurren en una violencia extrema. Las mujeres son las más vulnerables a sufrir este tipo de violencia, entre otras causas, porque suelen ser físicamente menos fuertes que los padres; porque es más fácil que los adolescentes convivan con madres solteras; porque éstas suelen pasar más tiempo con los hijos cumpliendo las funciones de cuidadora; porque toman más responsabilidad en la educación y por los perjuicios sociales en relación a la superioridad del hombre, según varios estudios.

El proyecto "Violencia intrafamiliar: Menores que agreden a sus padres " desarrollado dentro del programa Daphne para "analizar las buenas prácticas", ha sido realizado en España, Francia, Portugal, Alemania, Polonia, Italia y Reino Unido.

Según este estudio, en España, donde se han analizado 150 casos denunciados de la Comunitat Valenciana, "actualmente se han registrado 7 veces más denuncias que hace cuatro años".
A juicio de la coordinadora del proyecto, Rosario Rico, estos datos se deben a que "creemos que hay más casos" pero también a que "se denuncia más y sale a la luz".

En este sentido, Rico ha destacado que este tipo de agresiones "no se llevan tan en secreto" en España como en el resto de países incluidos en el estudio, "porque el número de denuncias es muy superior".
La coordinadora del proyecto ha explicado que en Italia "se recurre mucho a la Iglesia para hablar de este tema", en lugar de acudir a otro tipo de profesionales.

También en Alemania y Reino Unido la violencia intrafamiliar "es un tema tabú", aunque en ambos países "existen recursos desde el propio gobierno y asociaciones para tratar e intervenir en las familias", ha destacado Rico.

A este respecto, la coordinadora considera que en el caso de España "existen equipos especializados de atención a la familia", profesionales de los servicios sociales, así como "un equipo de asesoramiento judicial" que analiza el caso y aplica las medidas "fundamentalmente educativas" en base al tipo de agresión que se haya cometido.

No obstante, Rosario Rico admite que para este problema "no hay recursos específicos en todos los sitios", aunque ha destacado la creación de dos "centros de reeducación" de menores en la Comunidad de Madrid y en la Comunitat Valenciana.

Perfil: adolescentes de familia media


En cuanto al perfil de los menores que desarrollan esta conducta violenta, el estudio ha concluido que "la mayoría son chicos en edad de preadolescencia y adolescencia" y cuyas familias "son de clase media", por lo que no es frecuente que "acudan a los servicios sociales por otras cuestiones".
A la hora de analizar las causas de este problema, la coordinadora ha subrayado que "es muy complicado" acotarlas, porque "existen muchas teorías que van desde las causas biológicas a las sociológicas".

Asimismo, ha añadido que "es un problema que no suele aparecer aislado", y ha defendido la necesidad de "reflexionar en torno a los muchísimo factores" que influyen, para lo que, a su juicio, son importantes los estudios y jornadas como la que ha tenido lugar hoy en Valencia.
"Necesitamos analizar causas, perfiles y consecuencias de este problema, y poner en común las buenas prácticas que se están llevando a cabo al respecto para abrir redes de trabajo y hacerlas llegar a la gente", ha destacado Rico.

En varones, las agresiones son más físicas, y las jóvenes se caracterizan por un carácter psicológico y emocional. Asimismo, el contexto en el que se registran es en el de familias de clase media y alta, de lo que se deduce que se producen en un entorno "claramente favorable desde el punto de vista económico, cultural y educativo".

Al respecto, el profesor de la Universitat de València Vicente Garrido, autor de varios estudios relacionados con este asunto, explicó, durante su intervención en las jornadas, que los factores que pueden provocar estas actitudes violentas en los menores "son diferentes", y aludió a que hayan podido ser objeto de malos tratos; o testigos de violencia doméstica en sus hogares; que sufran un trastorno mental o hayan consumido drogas.

A estos factores, Garrido explicó la aparición de otro novedoso, que definió como el 'síndrome del emperador', caracterizado por una violencia "persistente" y "global", normalmente "con un carácter evolutivo". De hecho, suele comenzar con el abandono del esfuerzo del menor por estudiar; seguir con amenazas; pasar a los abusos psicológicos, y de ahí a las agresiones físicas. En la mayoría de casos, según dijo, "la conducta del menor suele quedarse en acoso y violencia emocional".

Factores que determinan la violencia

Este síndrome estaría caracterizado por tres factores fundamentales. El primero, el poco miedo al castigo; el segundo, la insensibilidad emocional, donde la educación sí juega un papel fundamental --cuanto más insensible es el menor, menos efectiva es la educación de sus progenitores--; y, en tercer lugar, la pobre mediación cognitiva, lo que impide el desarrollo de la reflexión.
En este contexto, Garrido quiso desmentir la afirmación de que "los padres son los culpables", a pesar de que "parezca la explicación más lógica aún en contra de la evidencia científica y del sentido común". "Se puede educar correctamente, pero los hijos tener un comportamiento difícil y, como consecuencia, una mala reacción".

Algunos de los menores que maltratan a sus padres, también pueden hacerlo en la escuela, según alertó Garrido. O al contrario. Explicó que muchos niños que agreden a sus compañeros de clase "no lo hacen en sus casas porque no se atreven, porque ejercer la violencia contra los padres ya es romper un tabú, lo que requiere de una dureza mucho más importante".

Por todo, el experto consideró "necesario" someter a un escrutinio adecuado a los jóvenes que son violentos con sus padres , y abogó por "hacer un esfuerzo" por identificarlos "precozmente" y ayudar a sus progenitores en su educación, "antes de que sea demasiado tarde, para que la intervención sea capaz de evitar los resultados más violentos y perjudiciales tanto para la familia como para el joven". LP

Las denuncias de padres a hijos por maltrato se triplican desde 2005

LAS MUJERES SON LAS MÁS VULNERABLES A SUFRIR ESTOS EPISODIOS DE VIOLENCIA, QUE SUELEN DARSE EN FAMILIAS DE CLASE MEDIA Y ALTA

Las denuncias interpuestas por padres supuestamente agredidos por sus hijos se multiplicaron por tres en los últimos dos años en la Comunitat Valenciana, por ocho en los cuatro últimos años en Cataluña, y por cuatro en el País Vasco durante el mismo periodo. Estas cifras reflejan el "incremento espectacular" de este fenómeno emergente, etiquetado de violencia filio-parental, registrado en familias, muchas de ellas "normalizadas", y en adolescentes "etiquetados hasta ese momento como normales".

PANORAMA-ACTUAL - 28/02/2008  VALENCIA
Estas son algunos de los datos expuestos en las ´Jornadas sobre violencia intrafamiliar: menores que agreden a sus padres´, que se celebran en la Ciudad de la Justicia de Valencia. Al encuentro acudieron diversos expertos, y fue inaugurado por la secretaria autonómica de Justicia, Patricia Montagud.

Este fenómeno tiene una prevalencia media cercana al 10 por ciento en personas de entre 3 y 18 años, con un tres por ciento de adolescentes que incurren en una violencia extrema. Las mujeres son las más vulnerables a sufrir este tipo de violencia, entre otras causas, porque suelen ser físicamente menos fuertes que los padres; porque es más fácil que los adolescentes convivan con madres solteras; porque éstas suelen pasar más tiempo con los hijos cumpliendo las funciones de cuidadora; porque toman más responsabilidad en la educación y por los perjuicios sociales en relación a la superioridad del hombre, según varios estudios.

En varones, las agresiones son más físicas, y las jóvenes se caracterizan por un carácter psicológico y emocional. Asimismo, el contexto en el que se registran es en el de familias de clase media y alta, de lo que se deduce que se producen en un entorno "claramente favorable desde el punto de vista económico, cultural y educativo".

Al respecto, el profesor de la Universitat de València Vicente Garrido, autor de varios estudios relacionados con este asunto, explicó, durante su intervención en las jornadas, que los factores que pueden provocar estas actitudes violentas en los menores "son diferentes", y aludió a que hayan podido ser objeto de malos tratos; o testigos de violencia doméstica en sus hogares; que sufran un trastorno mental o hayan consumido drogas.

A estos factores, Garrido explicó la aparición de otro novedoso, que definió como el ´síndrome del emperador´, caracterizado por una violencia "persistente" y "global", normalmente "con un carácter evolutivo". De hecho, suele comenzar con el abandono del esfuerzo del menor por estudiar; seguir con amenazas; pasar a los abusos psicológicos, y de ahí a las agresiones físicas. En la mayoría de casos, según dijo, "la conducta del menor suele quedarse en acoso y violencia emocional".

Este síndrome estaría caracterizado por tres factores fundamentales. El primero, el poco miedo al castigo; el segundo, la insensibilidad emocional, donde la educación sí juega un papel fundamental -cuanto más insensible es el menor, menos efectiva es la educación de sus progenitores-; y, en tercer lugar, la pobre mediación cognitiva, lo que impide el desarrollo de la reflexión.

Padres culpables

En este contexto, Garrido quiso desmentir la afirmación de que "los padres son los culpables", a pesar de que "parezca la explicación más lógica aún en contra de la evidencia científica y del sentido común". "Se puede educar correctamente, pero los hijos tener un comportamiento difícil y, como consecuencia, una mala reacción".

Algunos de los menores que maltratan a sus padres, también pueden hacerlo en la escuela, según alertó Garrido. O al contrario. Explicó que muchos niños que agreden a sus compañeros de clase "no lo hacen en sus casas porque no se atreven, porque ejercer la violencia contra los padres ya es romper un tabú, lo que requiere de una dureza mucho más importante".

Por todo, el experto consideró "necesario" someter a un escrutinio adecuado a los jóvenes que son violentos con sus padres, y abogó por "hacer un esfuerzo" por identificarlos "precozmente" y ayudar a sus progenitores en su educación, "antes de que sea demasiado tarde, para que la intervención sea capaz de evitar los resultados más violentos y perjudiciales tanto para la familia como para el joven". PA

Se multiplican por 7

EFE 28 FEB 2008
Los casos de violencia intrafamiliar en España, en los que los hijos agreden a sus padres, se denuncian siete veces más en la actualidad que hace cuatro años, según un estudio enmarcado en el Programa Daphne y realizado en varios países de Europa.

Ésta es una de las conclusiones a las que ha llegado el proyecto "Violencia intrafamiliar: Menores que agreden a sus padres" desarrollado dentro del programa Daphne para "analizar las buenas prácticas" que se están realizando en Europa para tratar estos casos de agresión física o psicológica de hijos a padres.

Los resultados de este estudio, realizado en España, Francia, Portugal, Alemania, Polonia, Italia y Reino Unido, se han presentado hoy en la Ciudad de Justicia de Valencia en unas jornadas en las que diversos expertos han expuesto sus teorías acerca de las causas de esta conducta y su posible tratamiento.

Según este estudio, en España, donde se han analizado 150 casos denunciados de la Comunitat Valenciana, "actualmente se han registrado 7 veces más denuncias que hace cuatro años". A juicio de la coordinadora del proyecto, Rosario Rico, estos datos se deben a que "creemos que hay más casos" pero también a que "se denuncia más y sale a la luz".

En este sentido, Rico ha destacado que este tipo de agresiones "no se llevan tan en secreto" en España como en el resto de países incluidos en el estudio, "porque el número de denuncias es muy superior". La coordinadora del proyecto ha explicado que en Italia "se recurre mucho a la Iglesia para hablar de este tema", en lugar de acudir a otro tipo de profesionales. También en Alemania y Reino Unido la violencia intrafamiliar "es un tema tabú", aunque en ambos países "existen recursos desde el propio gobierno y asociaciones para tratar e intervenir en las familias", ha destacado Rico.

A este respecto, la coordinadora considera que en el caso de España "existen equipos especializados de atención a la familia", profesionales de los servicios sociales, así como "un equipo de asesoramiento judicial" que analiza el caso y aplica las medidas "fundamentalmente educativas" en base al tipo de agresión que se haya cometido. No obstante, Rosario Rico admite que para este problema "no hay recursos específicos en todos los sitios", aunque ha destacado la creación de dos "centros de reeducación" de menores en la Comunidad de Madrid y en la Comunitat Valenciana.

Los detalles de los casos

En cuanto al perfil de los menores que desarrollan esta conducta violenta , el estudio ha concluido que "la mayoría son chicos en edad de preadolescencia y adolescencia" y cuyas familias "son de clase media", por lo que no es frecuente que "acudan a los servicios sociales por otras cuestiones".

A la hora de analizar las causas de este problema, la coordinadora ha subrayado que "es muy complicado" acotarlas, porque "existen muchas teorías que van desde las causas biológicas a las sociológicas". Asimismo, ha añadido que "es un problema que no suele aparecer aislado", y ha defendido la necesidad de "reflexionar en torno a los muchísimo factores" que influyen, para lo que, a su juicio, son importantes los estudios y jornadas como la que ha tenido lugar hoy en Valencia.

"Necesitamos analizar causas, perfiles y consecuencias de este problema, y poner en común las buenas prácticas que se están llevando a cabo al respecto para abrir redes de trabajo y hacerlas llegar a la gente", ha destacado Rico.

Además de la presentación de este estudio, en las jornadas sobre la violencia intrafamiliar celebradas durante hoy y mañana en la Ciudad de Justicia de Valencia, diversos expertos han expuesto sus teorías al respecto y han debatido con los aproximadamente 400 asistentes. EFE- DC


DAPHNE www.daphne-toolkit.org/
 http://ec.europa.eu/.../daphne3/
 
Daphne en www.guiafc.com


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