La Mirada de JokinBullying · Problemática adolescente
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
jueves, 27 de marzo de 2008
ANÁLISIS · SALVADOR PEIRÓ Y GREGÒRI · PROFESOR U. ALICANTE

ALICANTE 26.03.08 (LP)

Normalmente se da por sentado que el sistema educativo educa a los alumnos para que ejerzan una ciudadanía buena. También conocemos lo que está sucediendo al asomarnos a las puertas de las escuelas e institutos. Por las encuestas, podemos asegurar que la sociedad está preocupada.


¿Es que el sistema educativo no está logrando sus objetivos? Esto lo digo porque cada vez son más los casos de violencias de género, domésticas o extraescolares. Y me baso en datos oficiales. Por ejemplo, según el Ministerio del Interior, desde 1998 a 2006 los delitos y faltas se han incrementado en un 28,4 por 100. Pero lo que más sube son los homicidios (31,1%); las acometidas contra las personas suponen un aumento del 28,4 por ciento. Enfocando el fenómeno de modo global, según la Fiscalía General del Estado, la violencia ha subido un 11,7%.

Los efectos de tales males son multiplicados por los diversos medios de información de masas. McCombs & Shaw explican que los medios de comunicación social tienen la capacidad de multiplicar los hechos (Nuestro Tiempo, 642). Para comprobar el sentido de la información, imaginemos las noticias sobre el atentado de Calahorra, o los de Irak, y, más concretamente, la violencia intraescolar en diversas latitudes. Verdaderamente, nos enteramos enseguida de los sucesos amargos y los sentimos como inmediatamente presentes y coincidentes. Y, como tales actos no son únicos, al converger varias noticias, se agranda la situación como si sucedieran todos a la vez y en nuestro contexto socio-cultural (comarca, región). Esto repercute sobre los oyentes o televidentes, provocando al principio un pavor, y un acostumbramiento, cada vez mayor con la acumulación de los malos sucesos antedichos.

Que haya o no más casos de violencia es importante. Pero desearía llamar la atención sobre los efectos del acostumbramiento a que me he referido antes. Sobre todo en el caso de los escolares. Efectivamente, sus personas están en proceso de formación para llegar a la madurez. Es más, los adolescentes no han llegado a ese ajuste completo, aunque poseen una inteligencia desarrollada al modo adulto. Por tanto, al sentir la ebullición de los valores orientativos de la existencia, todo lo "comprenden" desde tales perspectivas. No obstante, si tales valores se basan en esos mensajes enaltecedores de la agresión, ¿qué? Y así pueden concebir un mundo en donde la violencia pudiera ser una respuesta "normal" ante ciertas contrariedades. Si tales modelos dejan huella en su mente, hay muchas posibilidades de que acometan daños o que lo intenten. Hay estudios que relacionan delitos con filmes y publicidad análogos.

Hace unos años leí un libro titulado Marcha hacia la soledad (Universidad de Piura), luego otro que reflejaba la situación consecuente de tal camino: una sociedad aburguesada y solitaria la del sujeto occidental actual (Eurotaoismo). Los efectos de esta encrucijada actual, la modernidad y cierta postmodernidad, se puede describir como un hecho que tiene los lazos comunes muy debilitados, casi no se perciben como existentes. Se trata de una cohesión vana que no cuenta con normas y valores compartidos, al menos sin fisuras un mínimo de ellos.

Claro, esto trae consecuencias en la organización de las instituciones educativas. Los niños traen, no sólo su mochila con libros, sino sus problemas, actitudes aprendidas sobre normas y valores; pero, los docentes también. Y así se encuentra uno con una institución educativa que, por una parte manifiesta un PEC (proyecto educativo de centro) más o menos ideal, completo, equilibrado; pero, por otra parte, unas vivencias que tienden a interpretar insuficientemente los valores y las normas del PEC. Esto se debe a que hay una inercia que desgasta lo formal de los centros docentes.

Si en cada institución educativa sucede ese freno hacia el logro de un perfeccionamiento acabado de cada alumno y el logro eficiente de la docencia, la norma común se debilita. Entonces la voluntad disminuye y se acostumbra a ir bajo mínimos. Así, cuando tenemos un mínimo roce, sea entre alumnos o entre estudiantes y profesores, tendríamos un resquebrajamiento de la posibilidad de autocontrol en las relaciones humanas. Por consiguiente, el conflicto negativo está servido. Sin embargo, es insólito que esto traiga secuelas inmediatas para dentro del aula. Las instituciones docentes son los resguardos más tranquilos, aunque ciertos actos de la espiral de la violencia comienzan periescolarmente y se agravan en situaciones extraescolares.

Pero, no nos acobardemos, hay que ser optimistas. Decía antes que se percibe mucho daño, que parece que hay ausencia de normas y valores, etc. La realidad es que hay mucho de positivo. Lo que no debe suceder es que nos rindamos y abdiquemos de llevar a cabo la tarea pedagógica adecuada. Hay que estudiar esos conflictos para que salgan a brillar los valores y las normas. Esto para que, incorporados padres, estudiantes y docentes, tales elementos normativos pasen a integrarse en forma de hábitos en los escolares.
LP

* Salvador Peiró i Gregori es profesor titular de la Universidad de Alicante, Dpto. de Sociología y teoría de la Educación »www.dste.ua.es/profesorado/peiro/ 


Bandera Blanca

Original SP Blog Translate Blog F Traduire Blog JAPAN IT Tradurre Blog D Übersetzen Sie Blog

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin