La familia de la menor pide dos años y medio de cárcel por coacciones e intento de abuso sexual
· El pederasta intentó abusar de otras dos jóvenes en el instituto, según la madre
GIJÓN 28.03.08 - E. ARENAS
«Si nos hubieran hecho caso, Mari Luz estaría ahora viva». La gijonesa Ana, de quince años, que durante cuatro largos meses fue acosada por el pederasta Santiago del Valle, el presunto asesino de la niña de Huelva, no se muerde la lengua a la hora de hablar del trágico suceso. «Angustiada», porque ella podía haber sido también una víctima mortal del pederasta, pero «aliviada» ante el futuro carcelario de su acosador, la joven gijonesa a la que Del Valle cambió la vida está ahora a la espera de un juicio contra el pederasta por el que le pide dos años y medio de cárcel por coacciones e intento de abuso sexual.
La peligrosa historia de la adolescente asturiana se inició en marzo de 2006, tras entrar en contacto con Santiago del Valle a través de una carta que éste publicó en la revista 'Telenovela'con la identidad de otra adolescente llamada Cristina, que supuestamente quería encontrar amigas. «Vi un anuncio en la sección 'Volver a empezar. Amigos del Corazón', de la revista y contesté. A a partir de ahí mantuve por carta durante dos meses contacto con una joven que en teoría se llamaba Cristina», señaló la joven. Después de unos meses, la adolescente recibió una misiva firmada por Santiago del Valle en la que le decía que era el hermano de la joven con la que se carteaba y que ésta se había marchado a vivir a Londres, al haberse separado los padres. En esa carta, el hombre le decía que tenía 21 años y adjuntaba una fotografía suya. Se lo contó a la madre, Nika, y ésta le recomendó que no volviera a responder y así lo hizo. Dos semanas después, sin embargo, se produjo un hecho que marcó el devenir de la historia y que llenó de preocupación a toda la familia. Un día, a las ocho de la mañana, el pederasta se presentó en la casa de la abuela de de la niña, en la calle de Federica Montseny, en La Calzada, y reclamó ver a la joven. La abuela Juana no salía de su asombro. «Ver a una persona tan mayor reclamando a una niña de trece años porque, según decía, estaba muy enamorado de ella sin conocerla, fue algo que nos dejó atónitos y supuso el inicio de todas las preocupaciones», recordó ayer. La niña, que aún dormía, se levantó de la cama y con la ayuda de su abuela, despidió al intruso. Ahí empezó su pesadilla, porque Santiago del Valle había decidido trasladarse a Gijón desde Sevilla e instalarse en un piso de la calle del Perú, en La Calzada, muy próximo a la vivienda de la niña, para tenerla más cerca.
«No levanta cabeza»
«Desde que empezó la persecución, la niña no levanta cabeza», comentó ayer la abuela. Dejó sus estudios en el instituto Mata Jove, empezó a comer poco, perdió a todas sus amigas y tuvo que empezar a asistir a las sesiones del centro de día Lorenzi Milani para lograr el apoyo que necesitaba. Hoy en día no sale de casa si no es en compañía de su madre, mantiene las sesiones del centro de día y espera para el curso escolar próximo reanudar sus estudios de segundo de ESO en otro instituto, para lo que ya solicitó el correspondiente traslado. «Con quince años está bloqueada en unos recuerdos que la atormentan día a día», señaló.
El temor de la adolescente se acrecentó cuando en el mes de septiembre de 2006, pocos días después de iniciar el curso en el instituto, vio con preocupación al hombre en la puerta de entrada del centro. «Desde entonces, casi todos los días aparecía por allí, me esperaba a la entrada, me seguía a la biblioteca, al patio, a los pasillos y hasta en una ocasión apareció en los servicios de mujeres, con lo que la situación no podía sostenerse. Para colmo de males, ni los profesores ni mis propios compañeros me apoyaron y, a la vez, me enteré de que se había matriculado en el centro para mayores del mismo Mata Jove», señaló la adolescente. La persecución se produjo también fuera del Instituto, ya que el pederasta aparecía a menudo en el campo de fútbol donde Ana solía seguir los entrenamientos de su equipo favorito. Fue allí donde la madre de la joven, Nika González, le hizo frente y le dijo que no querían volver a verlo. «Agachó la cabeza y se fue sin decir nada», comentó ayer la madre.
A la espera de juicio
Poco tiempo después, una llamada telefónica del jefe de estudios del instituto y la disposición de la madre pusieron punto y aparte a la persecución. Centro y familia formalizaron denuncias por separado en la Comisaría de Policía y Santiago del Valle acabo con sus huesos en el calabozo. A los pocos días quedó en libertad y la familia está ahora la espera del juicio.
Santiago del Valle García, se enfrenta a una pena de dos años y medio de cárcel por un delito de coacciones y otro de abuso sexual, en grado de tentativa, pero el juicio oral se viene retrasando desde hace tiempo. La abogada de la familia, María Ángeles Fernández, confirmó que esta es la calificación provisional que presentaron ante el juzgado, aunque en el caso de la Fiscalía los hechos sólo se calificaron como un delito de coacciones, por el que se solicita un año de prisión. Las diligencias previas del caso se iniciaron el 6 de noviembre de 2006 en el Juzgado de Instrucción número 3 de Gijón y hasta la fecha, se encontraba paralizado ante la imposibilidad de localizar al acusado, en busca y captura tras su marcha de Asturias.
Nika González señaló también que otras dos jóvenes del centro presentaron en su momento denuncias contra el pederasta por acoso, pero las retiraron posteriormente. EL COMRERCIO D
La menor de Gijón acosada por Del Valle: "Yo también podía haber muerto"
La familia de la menor pide dos años y medio de cárcel por coacciones e intento de abuso sexual
Europa Press | Actualizado 27.03.2008 (HuelvaInformación)
El hombre detenido por la muerte de la pequeña Mari Luz Cortés, Santiago del Valle García, se enfrenta en Gijón a una pena de dos años y medio de cárcel por un delito de coacciones y otro de abuso sexual, en grado de tentativa pero con la agravante de reincidencia al haber sido condenado previamente en Sevilla, en el caso de la menor con la que contactó a través de una revista.
En declaraciones a Europa Press, la abogada de la familia confirmó que ésta es la calificación provisional que presentaron ante el juzgado, aunque en el caso de la Fiscalía los hechos sólo se calificaron como un delito de coacciones, por el que se solicita un año de prisión.
Ambas acusaciones piden además para el imputado la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la víctima, ni de su residencia, lugar de estudio o trabajo, por un periodo de tres años, y accesoria de inhabilitación para ejercer el derecho del sufragio pasivo durante el tiempo que dure la condena.
La menor de Gijón que fue acosada por el detenido en relación a la muerte de la niña Mari Luz Cortés dijo haber sentido "angustia" cuando tuvo conocimiento de la detención de Santiago del Valle al pensar que ella "también podía haber muerto" al igual que la pequeña onubense. La adolescente asturiana entró en contacto con el detenido en marzo de 2006 a través de una carta que éste publicó en la revista 'Telenovela' con la identidad de otra adolescente que supuestamente quería encontrar amigas.
La menor de Gijón que fue acosada por el detenido en relación a la muerte de la niña Mari Luz Cortés dijo haber sentido "angustia" cuando ayer tuvo conocimiento de la detención de Santiago del Valle al pensar que ella "también podía haber muerto" al igual que la pequeña onubense. La adolescente asturiana entró en contacto con el detenido en marzo de 2006 a través de una carta que éste publicó en la revista 'Telenovela' con la identidad de otra adolescente que supuestamente quería encontrar amigas.
"Vi un anuncio en la revista y contesté, a partir de ahí mantuve por carta durante unos meses contacto con una joven que en teoría se llamaba Cristina", según relató la menor asturiana. Después de unos meses, la adolescente de Gijón recibió una carta firmada por Santiago del Valle en la que le decía que era el hermano de la joven con la que se carteaba y que ésta se había marchado a vivir a Londres al haberse separado los padres. En esa carta, el hombre le decía que tenía 21 años y le adjuntaba una fotografía suya.
"Al verla me di cuenta que era mucho mayor de lo que me decía y al contárselo a mi madre me dijo que no le respondiera", dijo la menor. Según la adolescente, ella nunca le remitió ninguna fotografía suya pero el hombre pudo identificarla en su domicilio de Gijón donde se presentó un día por sorpresa. "Fue a mi casa y se identificó pero yo le dije que no quería saber nada de él y le cerré la puerta", aseguró.
El temor de la adolescente se acrecentó cuando vio al hombre en el instituto de Gijón donde cursaba estudios. El detenido por la muerte de Mari Luz se había trasladado de Sevilla a la ciudad asturiana y se matriculó en un curso para adultos que ofrecía el mismo instituto. La menor contó lo sucedido a la madre y a los profesores pero él empezó a seguirla y a acosarla, según el relato de la adolescente.
"Me esperaba a la entrada y a la salida del instituto y me seguía, me amenazaba y me decía que como me cogiera sola iba a hacerme cualquier cosa", añadió la menor que entonces tenía 13 años. La adolescente aseguró que por aquel entonces, el hombre también acosaba a otras jóvenes que estaban matriculados también en el módulo de educación de adultos.
El detonante para que la adolescente y su madre recurrieran a la policía fue a raíz de que el hombre "pegó" en una puerta del centro educativo una carta. "Decía de todo de mí y me amenazaba con contarlo todo", dijo la joven.
La menor admitió que sabía que por aquel entonces el hombre vivía en la calle Perú de Gijón pero negó que supiese que estaba casado y que tuviese hijos.
La policía le detuvo el día 3 de noviembre del año 2006 en el portal de su domicilio de Gijón como presunto autor de un delito de acoso sexual, insultos y amenazas. El juez dictó una orden de alejamiento de la menor. HI
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´Me podría haber matado´La menor acosada por Del Valle en Gijón relata que le hacía proposiciones sexuales en los baños del instituto
Le escribió cartas pensando que era una chica de su edad
ROMÁN GARCÍA 29 MAR 2008 GIJÓN
Cuando me enteré de que el hombre que me acosó era el culpable de matar a Mari Luz casi me da algo; yo tuve mucha suerte porque podía haberme matado a mí". Los últimos días han sido duros para la joven Ana G.: ella fue la adolescente de 13 años a la que Santiago del Valle persiguió en Gijón y por la que se trasladó a Sevilla huyendo de la justicia. Dos años después de aquello y sentada en su habitación, rememora la pesadilla a la que la sometió este pederasta y respira tranquila tras su detención.
Apoyada en la misma mesa desde la que durante dos meses escribió cartas al homicida de Huelva, sin saber que era un adulto, la joven cuenta su historia llena de engaños y malos momentos. La menor, que está a punto de cumplir 15 años, intenta asimilar que el detenido es el mismo que la había acosado a ella y que la persiguió por su instituto insultándola, amenazándola, vigilando en los servicios e intimidándola con proposiciones sexuales.
Desde que Del Valle se cruzó en su vida nada ha vuelto a ser como antes. Todo comenzó con una carta aparentemente inocente. Ana comienza a relatar la historia situándose en marzo de 2006: "En la revista `Telenovela´ vi un anuncio que firmaba una tal Cristina del Valle García, de 15 años, que quería cartearse con jóvenes de su edad, así que me decidí a mandarle una carta para que pudiéramos ser amigas por correspondencia". Estuvieron carteándose durante dos meses. "Y un día me llegó a casa una carta en la que se presentaba el hermano de mi presunta amiga diciendo que ella se había ido a estudiar a Londres y que ahora me escribiría él", añade.
Pero algo no encajaba. "Me di cuenta de que no era un joven de 21 años, como decía. Me mandó una foto y le calculé más de 40", relata. Su madre, Nica González, le pidió que acabara esa historia. Aquello no le gustaba nada.
Sorpresa
Y en el verano de 2006 llegó la sorpresa para la familia de Ana. Nadie se lo espera-
ba: "Santiago del Valle se presentó un día en casa de mis abuelos, donde vivíamos, y dijo que estaba enamorado de mí, pero yo no quise saber nada".
El acoso se veía venir y el ahora detenido intentó acercarse cada vez más a la menor. La perseguía hasta su centro de estudios: "Venía al instituto y se escondía en los baños para poder verme, no decía nada pero tenía una mirada muy mala, me daba miedo y quise cambiarme de centro, pero no me lo concedieron". Según la Policía de Gijón, el hombre, matriculado en un centro cercano, llegó a realizar proposiciones sexuales a la pequeña, y, ante la negativa, la insultaba. La madre de Ana asegura que el hombre empapelaba el centro escolar "con amenazas hacia mi hija". Ante este el acoso, la madre decidió en octubre de 2006 poner una denuncia en la Comisaría.
Un juez gijonés interpuso una orden de alejamiento
Pero en Gijón la vigilancia no funcionó. El hombre seguía presentándose en su casa y la perseguía por las calles. La Policía asegura que Santiago del Valle fue detenido el 3 de noviembre de 2006. La madre de la adolescente explicó que iniciaron "el tema judicial, pero se paralizó y aún no sabemos la solución". La abogada de la familia de Ana pide dos años y medio de cárcel. Pero el caso está parado, ya que hasta su detención por el caso de Mari Luz no se le había podido localizar.
Estafa
Con todo, en ese tiempo de acoso y huida el homicida y su esposa tuvieron tiempo para intentar vender el piso en el que vivían de alquiler en Gijón. Por ese intento de estafa fue condenado a 11 meses de cárcel, pero no se presentó al juicio.
Santiago abandonó Gijón tras un año de huida: volvía a su estrategia de marcharse de una población en la que la Policía le seguía. Dejó Asturias y se fue a Huelva, donde no abandonó su afán por cartearse con menores, ya que siguió poniendo anuncios en revistas. La joven gijonesa cumplirá 15 años el 15 de abril. Días antes de su cumpleaños ya le ha llegado el mejor regalo: la Justicia se va a ocupar de su acosador. FARO DE VIGO







