CINE, FESTIVAL de MALAGA
Corbacho firma junto a Juan Cruz la película ´Cobardes´, un filme que aborda temas como el acoso escolar, el miedo y la incomunicación.
· «Lo terrible del miedo es no atreverse a reconocerlo», asegura el actor malagueño Antonio de la Torre
· Encarna en 'Cobardes' a un padre cuyos propios temores le impiden ayudar a su hijo a superar los suyos
J. ZOTANO 06 ABR 2008 MÁLAGA (LOM)
Jose Corbacho y Juan Cruz regresaron ayer al Festival de Málaga con su segundo filme, ´Cobardes´, que se centra en el acoso escolar. El televisivo Corbacho asegura que vivimos en una sociedad temerosa y que esta película trata de reflejar algunos de sus males.
-¿Es el acoso escolar la excusa para firmar una cinta sobre el miedo y la incomunicación?
-Nos pareció un buen punto de partida para tirar de la madeja de otras cosas, como todos los tipos de acoso, o las relaciones de poder que se establecen entre las personas, y sobre todo la incomunicación, incomunicación entre parejas, padres e hijos, entre amigos... El tema del miedo es primordial. Creemos que vivimos en una sociedad bastante temerosa. Y hoy día, que nos mantenemos conectados al mundo y vivimos muy seguros con nuestras alarmas y dobles cerraduras, todo el mundo sigue teniendo ese miedo a mirar debajo de la cama. Y metimos todo eso en el cóctel para realizar esta especie de fresco sobre la sociedad de ahora.
-¿No teme decepcionar al público que espera un tono cómico en esta historia?
-Ese miedo me lo quité bastante con ´Tapas´. Soy antiprejuicios y antiencasillamientos y me gusta opinar sobre las cosas después de verlas. Soy consciente de que por el tema de la televisión y porque soy socio de una productora que se dedica básicamente al humor, pueda tener una imagen ligada al humor. Pero en este caso sólo le puedo decir a la gente que vaya a verla y después lo hablamos. Aunque ´Tapas y ´Cobardes´ sean dos películas diferentes con cosas en común, es verdad que ambas tienen dos finales muy distintos: uno muy optimista y otro mucho más duro y desesperanzador. Creo que las personas somos así en la vida. Hay momentos en los que estamos más contentos y otros de bajón.
-¿Qué significó para ´Tapas´ llevar la Biznaga de Oro antes de llegar a las salas?
-Todo. Para la película significó muchísimo y para nosotros mucho más. Hace tres años llegamos aquí como dos tipos completamente desconocidos a nivel cinematográfico y, de repente, la película explota. Fue algo mágico.
-¿Para cuándo le veremos presentar los Goya en Málaga?
-Sería genial. Les digo a los de la Academia que no los hacemos en Madrid y que lo hacemos aquí... Sería mucho mejor dar los Goya en el Teatro Cervantes y no retransmitirlos por televisión.
-¿Cuáles cree que son los males endémicos del cine español?
-Qué podemos decir nosotros, que hemos hecho una segunda película, y además en este festival, donde hay como ocho o nueve óperas prima. Creo que el consumo de películas está cambiando mucho, como pasa con la música. Pero lo que no está quedando obsoleto el hecho de ir a los conciertos ni el hecho de que a la gente quiera que le cuenten historias; ahora, igual no las van a consumir acudiendo al cine. Aquí se ha abierto un pim, pam pum que cambia el modelo de negocio en el cine y en todo. Uno no sabe con qué idea quedarse, con la de que es un milagro que se hagan películas o pensar: "Qué cojones, si se hacen es porque algo funciona".
-Ha dicho que no es una película autobiográfica, pero seguro que dio o recibió alguna que otra colleja.
-Claro. He sido más de recibir, tanto por el profesorado, por mi actitud traviesa ante la vida, como por mis compañeros, porque tenía las orejas muy grandes de pequeño. Lo que pasa es que siempre he intentado tener la habilidad de desviar la atención hacia otro cuando convenía. De todas formas, cuando abordamos el tema del acoso escolar, siempre hemos pensado que no es una cosa de ahora precisamente, al igual que los malos tratos. OM
ENTREVISTA· ANTONIO DE LA TORRE, ACTOR
«Lo terrible del miedo es no atreverse a reconocerlo»
El malagueño encarna en 'Cobardes' a un padre cuyos propios temores le impiden ayudar a su hijo a superar los suyos
MÁLAGA 06.04.08 - RAQUEL MERINO (DS)
Con algunos kilos de más por exigencias del guión de su próxima película, 'Gordos', y con un Goya en la estantería de su casa, el malagueño Antonio de la Torre llega al Festival de Málaga con mayor seguridad en su trabajo y con la convicción de que cada vez que se actúa con cobardía se le otorga poder a otros.
- En 'Cobardes' encarna a Joaquín, un padre al que sus propios miedos le impide ayudar a su hijo a superar los suyos, ¿qué le atrajo del personaje?
- El primero que leyó el guión y al que entusiasmó fue a mi representante. Le conmovió mucho la historia y, aunque teníamos otros compromisos, pudimos arreglarlo para hacer la película. Me resultó difícil porque no soy padre, pero sí he sentido miedo y me interesaba contar cómo ese miedo puede alejarte de la felicidad y de lo que realmente quieres.
- Pero, ¿quiénes son los verdaderos cobardes en la película?, ¿los padres, los profesores, las víctimas o los acosadores?
- Todos son cobardes y el problema es que cada vez que actuamos con cobardía le damos poder a otros. Yo no quiero vivir en una sociedad con miedo, quiero vivir en una sociedad con afecto, con comprensión y libertad.
- ¿Te has acercado a la problemática del acoso escolar en 'Cobardes' o te habías enfrentado a algún episodio antes?
- Supongo que alguna vez habré vivido un caso de acoso escolar, aunque te das cuenta después, cuando reflexionas sobre ello. Creo que es un tema muy ambiguo, como la violencia de género. Desgraciadamente siempre ha existido, lo que pasa que ahora se habla de él, se detecta y se empiezan a poner medios. Lo terrible del miedo no es tenerlo, sino no atreverse a reconocerlo. Todo lo que sea agredir a una persona, ridiculizarla, humillarla, todo eso es acoso. Y me temo que lo hemos sufrido alguna vez.
- ¿Cómo abordaste tú personaje?
- Mi padre hizo lo que creía que tenía que hacer, intentando no repetir los errores del suyo. Pensé mucho en eso a la hora de perfilar mi personaje. Joaquín teme tanto incumplir con su rol, que se preocupa más por mantener su trabajo y descuida lo más importante, a su propio hijo. Por ello, se convierte en alguien incapaz y bloqueado.
- ¿Cómo es Antonio de la Torre tras el Goya?
- Estoy en un momento de mayor seguridad en el trabajo. No me podía ni imaginar que iba a ganar un Goya la primera vez que vine al Festival de Málaga con 'AzulOscuroCasiNegro'. Me conformaba con que la película gustara. Ahora tengo más confianza como actor y, ya que tengo más opciones, me atrevo con personajes diferentes.
- Por cierto, ¿dónde tiene el Goya?
- Como vivo en un duplex pequeño, lo tengo en la única estantería de la casa, junto a los libros.
30 kilos por una película
- Para tú próxima película, 'Gordos', has tenido que ganar kilos, ¿cómo lo lleva?
- Bien, aunque resulta un poco incómodo. He engordado más de 20 kilos en cuatro meses bajo la supervisión de un endocrino especialista en medicina deportiva. He dejado de hacer ejercicio, cuando lo practicaba casi a diario, hago una vida más sedentaria, y como mucho pan, hidratos de carbono , eso sí, controlando el colesterol, porque tampoco quiero que me dediquen la película a título póstumo. DiarioSur
Corbacho firma junto a Juan Cruz la película ´Cobardes´, un filme que aborda temas como el acoso escolar, el miedo y la incomunicación.
· «Lo terrible del miedo es no atreverse a reconocerlo», asegura el actor malagueño Antonio de la Torre
· Encarna en 'Cobardes' a un padre cuyos propios temores le impiden ayudar a su hijo a superar los suyos
J. ZOTANO 06 ABR 2008 MÁLAGA (LOM)
Jose Corbacho y Juan Cruz regresaron ayer al Festival de Málaga con su segundo filme, ´Cobardes´, que se centra en el acoso escolar. El televisivo Corbacho asegura que vivimos en una sociedad temerosa y que esta película trata de reflejar algunos de sus males.
-¿Es el acoso escolar la excusa para firmar una cinta sobre el miedo y la incomunicación?
-Nos pareció un buen punto de partida para tirar de la madeja de otras cosas, como todos los tipos de acoso, o las relaciones de poder que se establecen entre las personas, y sobre todo la incomunicación, incomunicación entre parejas, padres e hijos, entre amigos... El tema del miedo es primordial. Creemos que vivimos en una sociedad bastante temerosa. Y hoy día, que nos mantenemos conectados al mundo y vivimos muy seguros con nuestras alarmas y dobles cerraduras, todo el mundo sigue teniendo ese miedo a mirar debajo de la cama. Y metimos todo eso en el cóctel para realizar esta especie de fresco sobre la sociedad de ahora.
-¿No teme decepcionar al público que espera un tono cómico en esta historia?
-Ese miedo me lo quité bastante con ´Tapas´. Soy antiprejuicios y antiencasillamientos y me gusta opinar sobre las cosas después de verlas. Soy consciente de que por el tema de la televisión y porque soy socio de una productora que se dedica básicamente al humor, pueda tener una imagen ligada al humor. Pero en este caso sólo le puedo decir a la gente que vaya a verla y después lo hablamos. Aunque ´Tapas y ´Cobardes´ sean dos películas diferentes con cosas en común, es verdad que ambas tienen dos finales muy distintos: uno muy optimista y otro mucho más duro y desesperanzador. Creo que las personas somos así en la vida. Hay momentos en los que estamos más contentos y otros de bajón.
-¿Qué significó para ´Tapas´ llevar la Biznaga de Oro antes de llegar a las salas?
-Todo. Para la película significó muchísimo y para nosotros mucho más. Hace tres años llegamos aquí como dos tipos completamente desconocidos a nivel cinematográfico y, de repente, la película explota. Fue algo mágico.
-¿Para cuándo le veremos presentar los Goya en Málaga?
-Sería genial. Les digo a los de la Academia que no los hacemos en Madrid y que lo hacemos aquí... Sería mucho mejor dar los Goya en el Teatro Cervantes y no retransmitirlos por televisión.
-¿Cuáles cree que son los males endémicos del cine español?
-Qué podemos decir nosotros, que hemos hecho una segunda película, y además en este festival, donde hay como ocho o nueve óperas prima. Creo que el consumo de películas está cambiando mucho, como pasa con la música. Pero lo que no está quedando obsoleto el hecho de ir a los conciertos ni el hecho de que a la gente quiera que le cuenten historias; ahora, igual no las van a consumir acudiendo al cine. Aquí se ha abierto un pim, pam pum que cambia el modelo de negocio en el cine y en todo. Uno no sabe con qué idea quedarse, con la de que es un milagro que se hagan películas o pensar: "Qué cojones, si se hacen es porque algo funciona".
-Ha dicho que no es una película autobiográfica, pero seguro que dio o recibió alguna que otra colleja.
-Claro. He sido más de recibir, tanto por el profesorado, por mi actitud traviesa ante la vida, como por mis compañeros, porque tenía las orejas muy grandes de pequeño. Lo que pasa es que siempre he intentado tener la habilidad de desviar la atención hacia otro cuando convenía. De todas formas, cuando abordamos el tema del acoso escolar, siempre hemos pensado que no es una cosa de ahora precisamente, al igual que los malos tratos. OM
ENTREVISTA· ANTONIO DE LA TORRE, ACTOR
«Lo terrible del miedo es no atreverse a reconocerlo»
El malagueño encarna en 'Cobardes' a un padre cuyos propios temores le impiden ayudar a su hijo a superar los suyos
MÁLAGA 06.04.08 - RAQUEL MERINO (DS)
Con algunos kilos de más por exigencias del guión de su próxima película, 'Gordos', y con un Goya en la estantería de su casa, el malagueño Antonio de la Torre llega al Festival de Málaga con mayor seguridad en su trabajo y con la convicción de que cada vez que se actúa con cobardía se le otorga poder a otros.
- En 'Cobardes' encarna a Joaquín, un padre al que sus propios miedos le impide ayudar a su hijo a superar los suyos, ¿qué le atrajo del personaje?
- El primero que leyó el guión y al que entusiasmó fue a mi representante. Le conmovió mucho la historia y, aunque teníamos otros compromisos, pudimos arreglarlo para hacer la película. Me resultó difícil porque no soy padre, pero sí he sentido miedo y me interesaba contar cómo ese miedo puede alejarte de la felicidad y de lo que realmente quieres.
- Pero, ¿quiénes son los verdaderos cobardes en la película?, ¿los padres, los profesores, las víctimas o los acosadores?
- Todos son cobardes y el problema es que cada vez que actuamos con cobardía le damos poder a otros. Yo no quiero vivir en una sociedad con miedo, quiero vivir en una sociedad con afecto, con comprensión y libertad.
- ¿Te has acercado a la problemática del acoso escolar en 'Cobardes' o te habías enfrentado a algún episodio antes?
- Supongo que alguna vez habré vivido un caso de acoso escolar, aunque te das cuenta después, cuando reflexionas sobre ello. Creo que es un tema muy ambiguo, como la violencia de género. Desgraciadamente siempre ha existido, lo que pasa que ahora se habla de él, se detecta y se empiezan a poner medios. Lo terrible del miedo no es tenerlo, sino no atreverse a reconocerlo. Todo lo que sea agredir a una persona, ridiculizarla, humillarla, todo eso es acoso. Y me temo que lo hemos sufrido alguna vez.
- ¿Cómo abordaste tú personaje?
- Mi padre hizo lo que creía que tenía que hacer, intentando no repetir los errores del suyo. Pensé mucho en eso a la hora de perfilar mi personaje. Joaquín teme tanto incumplir con su rol, que se preocupa más por mantener su trabajo y descuida lo más importante, a su propio hijo. Por ello, se convierte en alguien incapaz y bloqueado.
- ¿Cómo es Antonio de la Torre tras el Goya?
- Estoy en un momento de mayor seguridad en el trabajo. No me podía ni imaginar que iba a ganar un Goya la primera vez que vine al Festival de Málaga con 'AzulOscuroCasiNegro'. Me conformaba con que la película gustara. Ahora tengo más confianza como actor y, ya que tengo más opciones, me atrevo con personajes diferentes.
- Por cierto, ¿dónde tiene el Goya?
- Como vivo en un duplex pequeño, lo tengo en la única estantería de la casa, junto a los libros.
30 kilos por una película
- Para tú próxima película, 'Gordos', has tenido que ganar kilos, ¿cómo lo lleva?
- Bien, aunque resulta un poco incómodo. He engordado más de 20 kilos en cuatro meses bajo la supervisión de un endocrino especialista en medicina deportiva. He dejado de hacer ejercicio, cuando lo practicaba casi a diario, hago una vida más sedentaria, y como mucho pan, hidratos de carbono , eso sí, controlando el colesterol, porque tampoco quiero que me dediquen la película a título póstumo. DiarioSur







