7-11 ABRIL, ZAMORA· CURSO 'Fenómenos sociales emergentes'
El 99% de los delitos de pornografía infantil en la Red los cometen hombres
Un experto de la policía reconoce que la colaboración ciudadana es «importantísima» para descubrir los delitos cometidos en Internet
· El jefe de la Unidad que desarticuló la última trama de pedofilia destaca en Zamora la cada vez mayor brutalidad de las escenas y agresiones que se cuelan en la red
ALBERTO FERRERAS 08 ABR 2008 ZAMORA (NC)
Aunque no existe un perfil tipo de la persona que delinque por Internet mediante la tenencia y el intercambio de pornografía infantil, sí es fácil determinar el sexo del pedófilo. En el 99% de los casos se trata de un hombre, según han constatado desde la unidad de Delitos Informáticos de la Policía Nacional, cuyo responsable intervino ayer en Zamora en un curso sobre fenómenos sociales emergentes. El inspector jefe Enrique Rodríguez Martín explicó que entre los autores de estos delitos figuran personas desde los 14 a los 70 años, de cualquier profesión y estatus social.
Por este motivo, la colaboración ciudadana es clave, ya que además Internet es una red global, con un número incontable de conexiones y con miles y miles de páginas web. Esto hace que desde las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado «no llegamos a ver en Internet todo lo que sea ilícito o ilegal», según reconoció este mando policial. Por ello, la comunicación de cualquier hecho delictivo que detecten los usuarios de Internet permite a la policía llevar a cabo una investigación para determinar quien fue la persona que subió a la red los contenidos delictivos.
Desde la Policía Nacional se investigan anualmente unos cien casos de pornografía infantil, lo que se traduce en un número de detenciones que oscila entre las 200 y las 300, en todos los casos por delitos tipificados en el título octavo del Código Penal, en el que también se incluyen los abusos, las agresiones y el acoso. A estas detenciones que efectúa la Policía Nacional hay que sumar las que lleva a cabo la Guardia Civil, que dispone también de una unidad especializada en este tipo de delitos.
Más medios
El inspector jefe responsable de la sección de Delitos Informáticos de la Comisaría General de la Policía Judicial explicó que aunque en Internet aún no se sabe todo lo que hay, por la amplitud y complejidad de la Red, lo cierto es que cada vez se detectan más casos de intercambio de pornografía infantil, si bien también es verdad que las plantillas policiales y las unidades especializadas en este tipo de delitos se han incrementado en los últimos años. Pese a ello «por muchos medios que te faciliten nunca son suficientes».
Otro de los delitos más habituales que se cometen en Internet con implicación de menores son los casos de acoso escolar y agresiones entre escolares que captan en vídeo con sus teléfonos móviles y que luego se cuelgan en Internet.
Sobre estos casos, Rodríguez Martín recomienda denunciar el caso porque de esta forma, a través de un mandamiento judicial se puede determinar e imputar al autor del delito.
En otra de las ponencias del curso sobre fenómenos sociales emergentes que se celebra en el salón de actos del campus el profesor de Magisterio José Antonio Muñoz Matilla habló sobre el acoso escolar y se mostró partidario de que este tipo de casos se atajen en el propio centro escolar, sin excluir denuncias ante la Fiscalía en las situaciones más graves.
Enseñar a contarlo
Muñoz Matilla abogó por enseñar a los alumnos a contar los casos de acoso que sufren a los padres y a otros adultos, ya que el silencio favorece a los agresores.
Sobre la incidencia del acoso escolar, explicó que el informe Cisneros cifra en el 24% el porcentaje de alumnos que sufre acoso, mientras que otras investigaciones hablan de entre un 5 y un 10% de afectados.
Las diferencias, según precisó este experto, se debe al distinto concepto que se tiene de la palabra acoso. En Castilla y León, el porcentaje es algo menor a la media nacional, lo que puede tener que ver con el hecho de que las agresiones se producen más frecuentemente contra el que es distinto, contra personas de grupos étnicos o minoritarios que son menos frecuentes en la comunidad autónoma. NC
CARLOS GIL 08 ABR 2008 ZAMORA (LOZ).
Los delitos relacionados con la pornografía infantil son los más graves de los que se cometen con las nuevas herramientas informáticas, debido a que afectan a menores y a la cada vez mayor brutalidad de las escenas pedófilas que se cuelgan en la red. Así lo dijo ayer en Zamora Enrique Rodríguez Martín, el jefe de sección de Delitos Informáticos de la Comisaría General de Policía Judicial, que intervino ayer en Zamora en el curso sobre "Fenómenos sociales emergentes" que se desarrolla en el Campus Viriato, organizado por el Cuerpo Nacional de Policía. Rodríguez Martín dirige al grupo que ha desarticulado en estos días una red que operaba en varias provincias españolas y que se dedicaba a extorsionar a menores para obligarles a protagonizar imágenes pornográficas que después distribuían en la red.
«Internet permite cometer prácticamente todos los delitos catalogados en el Código Penal, excepto el de violación», señaló el experto policial, aunque algunos no son sino variantes de las tradicionales técnicas del timo, como el de« la estampita, el cuento corto, o el cuento largo». Hay distintas denominaciones, como el "phising", un engaño para obtener las claves de las cuentas corrientes, el "pharming", que modifica los códigos de las páginas web, el "carding" que permite acceder a los números de la tarjeta de crédito para comprar con la de otra persona o incluso falsificarla, el "span" o envío malicioso de ofertas falsas, el "hoax" que cuenta una historia para convencer al usuario para que facilite datos confidenciales, o las pirámides de valor, que prometen ganar mucho dinero con poco esfuerzo. Parecidos nombres tienen las estafas de telefonía móvil, o los programas que se instalan en el ordenador con el fin de espiar claves o incluso manejar el terminal ajeno para fines delictivos. Las redes de pornografía infantil usan otras tácticas. Una consiste en lograr una relación con un menor a través de la red, de tal forma que consiguen cierto poder emocional y le convencen para que, por ejemplo, se desnude ante una cámara. Con estas imágenes le chantajean y cada vez le exigen imágenes sexuales de porno más duro. Existe asimismo el "bullyng", agredir a un menor para colgar las imágenes de la paliza en Internet, la creación de páginas web con imágenes de pedofilia o los "BBS", tablones de anuncios en los que se injuria o amenaza a las personas.
La variedad de delitos informáticos es amplia, como la imitación de páginas web del banco para conseguir claves, el comercio ficticio o las "cartas nigerianas".
«El acoso escolar se debe resolver en el propio centro»
En el curso sobre "Fenómenos sociales emergentes" intervinieron en la jornada de ayer otros ponentes, como el fiscal jefe de Zamora, Rafael Carlos de Vega, los docentes Jaime Riviere y Eduardo Terren o José Antonio Muñoz Matilla, profesor del departamento de Didáctica, Organización y Medios de Investigación de la Escuela de Magisterio de Zamora. Este último abogó por «usar los medios del centro para tratar de solucionar el problema del acoso escolar», aunque no hay que excluir otras medidas cuando hay una agresión física o cualquier otra que esté claramente tipificada en la Ley de Protección de Menores. Son claves a la hora de abordar el problema del acoso escolar «los cambios en la organización y en los planteamientos escolares y también la actuación sobre los propios alumnos, agresores y víctimas, que a veces quedan al margen de determinadas ayudas». A juicio del experto «lo importante es reestablecer la dignidad de la persona agredida y evitar nuevos casos» y recordó que para ello «ya existe una legislación escolar, con derechos y deberes para padres y alumnos, aunque a veces es muy lenta». El problema del acoso escolar es, en Castilla y León, «mucho menor que la media nacional, ya que estos datos de agresión se dan hacia el que es distinto, ya sean grupos étnicos o minorías, y la situación en la región a este respecto es también menor que la media nacional». Muñoz reconoció que el fenómeno no es nuevo, pero «hoy se está conviviendo con situaciones de mayor cantidad y calidad». LOZ
El 99% de los delitos de pornografía infantil en la Red los cometen hombres
Un experto de la policía reconoce que la colaboración ciudadana es «importantísima» para descubrir los delitos cometidos en Internet
· El jefe de la Unidad que desarticuló la última trama de pedofilia destaca en Zamora la cada vez mayor brutalidad de las escenas y agresiones que se cuelan en la red
| El curso 'Fenómenos sociales emergentes' plantea, durante toda la semana, nuevos problemas con los que se enfrenta la sociedad actual como lel asoso escolar, los menores y las nuevas tecnologías, el racismo, las bandas urbanas o la violencia de género. ICAL |
ALBERTO FERRERAS 08 ABR 2008 ZAMORA (NC)
Aunque no existe un perfil tipo de la persona que delinque por Internet mediante la tenencia y el intercambio de pornografía infantil, sí es fácil determinar el sexo del pedófilo. En el 99% de los casos se trata de un hombre, según han constatado desde la unidad de Delitos Informáticos de la Policía Nacional, cuyo responsable intervino ayer en Zamora en un curso sobre fenómenos sociales emergentes. El inspector jefe Enrique Rodríguez Martín explicó que entre los autores de estos delitos figuran personas desde los 14 a los 70 años, de cualquier profesión y estatus social.
Por este motivo, la colaboración ciudadana es clave, ya que además Internet es una red global, con un número incontable de conexiones y con miles y miles de páginas web. Esto hace que desde las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado «no llegamos a ver en Internet todo lo que sea ilícito o ilegal», según reconoció este mando policial. Por ello, la comunicación de cualquier hecho delictivo que detecten los usuarios de Internet permite a la policía llevar a cabo una investigación para determinar quien fue la persona que subió a la red los contenidos delictivos.
Desde la Policía Nacional se investigan anualmente unos cien casos de pornografía infantil, lo que se traduce en un número de detenciones que oscila entre las 200 y las 300, en todos los casos por delitos tipificados en el título octavo del Código Penal, en el que también se incluyen los abusos, las agresiones y el acoso. A estas detenciones que efectúa la Policía Nacional hay que sumar las que lleva a cabo la Guardia Civil, que dispone también de una unidad especializada en este tipo de delitos.
Más medios
El inspector jefe responsable de la sección de Delitos Informáticos de la Comisaría General de la Policía Judicial explicó que aunque en Internet aún no se sabe todo lo que hay, por la amplitud y complejidad de la Red, lo cierto es que cada vez se detectan más casos de intercambio de pornografía infantil, si bien también es verdad que las plantillas policiales y las unidades especializadas en este tipo de delitos se han incrementado en los últimos años. Pese a ello «por muchos medios que te faciliten nunca son suficientes».
Otro de los delitos más habituales que se cometen en Internet con implicación de menores son los casos de acoso escolar y agresiones entre escolares que captan en vídeo con sus teléfonos móviles y que luego se cuelgan en Internet.
Sobre estos casos, Rodríguez Martín recomienda denunciar el caso porque de esta forma, a través de un mandamiento judicial se puede determinar e imputar al autor del delito.
En otra de las ponencias del curso sobre fenómenos sociales emergentes que se celebra en el salón de actos del campus el profesor de Magisterio José Antonio Muñoz Matilla habló sobre el acoso escolar y se mostró partidario de que este tipo de casos se atajen en el propio centro escolar, sin excluir denuncias ante la Fiscalía en las situaciones más graves.
Enseñar a contarlo
Muñoz Matilla abogó por enseñar a los alumnos a contar los casos de acoso que sufren a los padres y a otros adultos, ya que el silencio favorece a los agresores.
Sobre la incidencia del acoso escolar, explicó que el informe Cisneros cifra en el 24% el porcentaje de alumnos que sufre acoso, mientras que otras investigaciones hablan de entre un 5 y un 10% de afectados.
Las diferencias, según precisó este experto, se debe al distinto concepto que se tiene de la palabra acoso. En Castilla y León, el porcentaje es algo menor a la media nacional, lo que puede tener que ver con el hecho de que las agresiones se producen más frecuentemente contra el que es distinto, contra personas de grupos étnicos o minoritarios que son menos frecuentes en la comunidad autónoma. NC
La Policía considera los delitos de pornografía infantil como «los más graves de Internet»
El jefe de la Unidad que desarticuló la última trama de pedofilia destaca en Zamora la cada vez mayor brutalidad de las escenas y agresiones que se cuelan en la redCARLOS GIL 08 ABR 2008 ZAMORA (LOZ).
Los delitos relacionados con la pornografía infantil son los más graves de los que se cometen con las nuevas herramientas informáticas, debido a que afectan a menores y a la cada vez mayor brutalidad de las escenas pedófilas que se cuelgan en la red. Así lo dijo ayer en Zamora Enrique Rodríguez Martín, el jefe de sección de Delitos Informáticos de la Comisaría General de Policía Judicial, que intervino ayer en Zamora en el curso sobre "Fenómenos sociales emergentes" que se desarrolla en el Campus Viriato, organizado por el Cuerpo Nacional de Policía. Rodríguez Martín dirige al grupo que ha desarticulado en estos días una red que operaba en varias provincias españolas y que se dedicaba a extorsionar a menores para obligarles a protagonizar imágenes pornográficas que después distribuían en la red.
«Internet permite cometer prácticamente todos los delitos catalogados en el Código Penal, excepto el de violación», señaló el experto policial, aunque algunos no son sino variantes de las tradicionales técnicas del timo, como el de« la estampita, el cuento corto, o el cuento largo». Hay distintas denominaciones, como el "phising", un engaño para obtener las claves de las cuentas corrientes, el "pharming", que modifica los códigos de las páginas web, el "carding" que permite acceder a los números de la tarjeta de crédito para comprar con la de otra persona o incluso falsificarla, el "span" o envío malicioso de ofertas falsas, el "hoax" que cuenta una historia para convencer al usuario para que facilite datos confidenciales, o las pirámides de valor, que prometen ganar mucho dinero con poco esfuerzo. Parecidos nombres tienen las estafas de telefonía móvil, o los programas que se instalan en el ordenador con el fin de espiar claves o incluso manejar el terminal ajeno para fines delictivos. Las redes de pornografía infantil usan otras tácticas. Una consiste en lograr una relación con un menor a través de la red, de tal forma que consiguen cierto poder emocional y le convencen para que, por ejemplo, se desnude ante una cámara. Con estas imágenes le chantajean y cada vez le exigen imágenes sexuales de porno más duro. Existe asimismo el "bullyng", agredir a un menor para colgar las imágenes de la paliza en Internet, la creación de páginas web con imágenes de pedofilia o los "BBS", tablones de anuncios en los que se injuria o amenaza a las personas.
La variedad de delitos informáticos es amplia, como la imitación de páginas web del banco para conseguir claves, el comercio ficticio o las "cartas nigerianas".
«El acoso escolar se debe resolver en el propio centro»
En el curso sobre "Fenómenos sociales emergentes" intervinieron en la jornada de ayer otros ponentes, como el fiscal jefe de Zamora, Rafael Carlos de Vega, los docentes Jaime Riviere y Eduardo Terren o José Antonio Muñoz Matilla, profesor del departamento de Didáctica, Organización y Medios de Investigación de la Escuela de Magisterio de Zamora. Este último abogó por «usar los medios del centro para tratar de solucionar el problema del acoso escolar», aunque no hay que excluir otras medidas cuando hay una agresión física o cualquier otra que esté claramente tipificada en la Ley de Protección de Menores. Son claves a la hora de abordar el problema del acoso escolar «los cambios en la organización y en los planteamientos escolares y también la actuación sobre los propios alumnos, agresores y víctimas, que a veces quedan al margen de determinadas ayudas». A juicio del experto «lo importante es reestablecer la dignidad de la persona agredida y evitar nuevos casos» y recordó que para ello «ya existe una legislación escolar, con derechos y deberes para padres y alumnos, aunque a veces es muy lenta». El problema del acoso escolar es, en Castilla y León, «mucho menor que la media nacional, ya que estos datos de agresión se dan hacia el que es distinto, ya sean grupos étnicos o minorías, y la situación en la región a este respecto es también menor que la media nacional». Muñoz reconoció que el fenómeno no es nuevo, pero «hoy se está conviviendo con situaciones de mayor cantidad y calidad». LOZ







