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jueves, 01 de mayo de 2008
JORNADA  'El acoso escolar y los medios de comunicación'
La solución pasa por la «reeducación de conductas obligatoria, implicando por ley a los padres», considera Ferran Barri
· Los casos de 'ciberbullying' pasaron del 6% en 2006 al 32,2% en 2008, advierte del aumento el presidente de SOS Bullying
   
«Me enclaustré en casa»

«Cuando te están agrediendo, las cifras dan lo mismo: lo que quieres es que te ayuden», dice una víctima.

   
MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Ferran Barri Vitero, psicólogo, periodista, profesor y presidente de SOS Bullying, denunció que "algunas administraciones" tienden a "minimizar" el problema del acoso escolar negando datos y afirmaciones de "investigadores independientes". Así se manifestó el experto durante la jornada sobre 'El acoso escolar y los medios de comunicación', organizada hoy por la Fundación Antena 3 en colaboración con el Colegio oficial de Psicólogos de Madrid.

   "Los medios de comunicación --señaló Barri--, como los investigadores independientes, son muy rigurosos analizando la problemática, dando a conocer la situación y aportando soluciones para poder detectar, prevenir e intervenir en situaciones de acoso escolar".

   Sin embargo, "en muchas ocasiones", las administraciones tienden a "minimizar" el problema y a "acallar" ciertas voces independientes. Utilizan, dice, expertos oficiales que, "sin aportar datos suficientes en contra, niegan los datos que otros expertos intentan transmitir".

   En el ámbito de la justicia, considera que los jueces "se han sensibilizado y han actuado dictando sentencias contra estos acusadores". "Llevamos tres años y medio luchando contra el 'bullying'" y, en lo que se refiere a la administración de justicia, "estamos avanzando positivamente".

   Ferran Barri define el acoso escolar como "un infierno" para el que lo vive, porque "es brutal" y considera que la solución pasa por la "reeducación de conductas obligatoria, implicando por ley a los padres".

   Asimismo, se refirió a las nuevas formas de acoso en Internet y señaló que no hay que renegar de las páginas donde se comenten estos delitos sino controlar su acceso y "uso perverso".

UNO DE CADA CUATRO ALUMNOS SUFRE ACOSO

   El psicólogo aportó cifras y, para ello, citó un informe del Defensor el Pueblo y UNICEF, de 2006, que arroja que un 27% de alumnos afirma ser maltratado verbalmente, un 26% de los alumnos de ESO manifiesta tener miedo a ir a clase, un 0,7% es víctima de acoso sexual, un 9,8% reconoce que sus compañeros le ignoran, un 32% reconoce insultar a los compañeros, un 19,2% reconoce poner motes, un 5,3% admite pegar a algún compañero y un 4,3% amenaza a otras personas.

   Otro estudio, Cisneros 10, de los investigadores Piñuel y Uñate, refleja que el 23,2% de los alumnos son víctimas de acoso escolar. De estas personas, un 53,7 padecen síntomas de estrés postraumático; 54,8%, depresión; un 29,9%, flashbacks; un 38%, auto desprecio; un 57,2%, disminución de la autoestima; un 43%, ansiedad; y un 55%, somatizaciones.

   Por su parte, el HBSC, un estudio colaborador de la OMS que incide en el acoso escolar en distintos países occidentales, afirmaba, en 2004, que 24% de los alumnos españoles padecían 'bullying'.

   En SOS Bullying, destacan el aumento del 'cyberbullying'. "Lo refieren un 32,2% de sus comunicantes, cuando en el 2006 sólo lo referían un 6%", apunta Ferran Barri. En menor medida, hay acoso por racismo u homofobia.

LA VOZ DE LA VÍCTIMA

   Por su parte, el joven de 18 años Ángel Fracua, víctima  del acoso y la violencia escolar, narró su experiencia, que obligó a él y a su familia a trasladarse a más de 200 kilómetros del lugar donde residían.

   El acoso que sufría en el colegio se extendieron por el pueblo donde residía y hasta llegaron a afectar al resto de la familia. Por este motivo, se trasladaron. Ya recuperado, Fracua señaló que las agresiones psíquicas son "más duras" que las físicas y destacó la soledad del agredido.

   Por su parte, Pedro Rascón, de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres (CEAPA), quiso "desdramatizar" el problema, pues los centros escolares "no son ciudades sin ley". Asimismo, mostró su convencimiento de que existe una "gran sensibilización social". "La diferencia con respecto a hace unos años es que hay una mayor preocupación en las administraciones y herramientas que están funcionando", agregó.

Rascón abogó por la puesta en marcha de planes de convivencia y equipos de mediación, porque "estas medidas pueden contribuir a detectar las situaciones y a evitarlas". Para ello, "es imprescindible el trabajo conjunto entre padres, familias y centros".

   También recomendó mayor "diálogo y comunicación" en casa, "pautas claras" en cuanto a normas y exigencias. Destacó la necesidad del refuerzo de la acción tutorial, la implicación del profesorado, la conciliación laboral.

   Por su parte, Antonio Matamala Barbacil, psicólogo e investigador, definió el acoso escolar y matizó que el 'bullying' "no es un conflicto". El acoso escolar se caracteriza por la "victimación, el acoso repetido y el abuso de poder". EUROPA PRESS

Aumenta el acoso escolar a través del móvil e internet

MADRID 29-04-2008
El acoso escolar a través de nuevas tecnologías como el teléfono móvil o internet ha aumentado significativamente según la asociación 'SOS Bullying', que ha visto cómo las personas que les comunican estos casos de 'ciberbullying' pasaron del 6 por ciento en 2006 al 32,2 por ciento en 2008.

El acoso a través de mensajes de móvil vejatorios es la práctica más corriente de 'ciberbullying' según los registros de la organización, que atiende cerca de nueve mil llamadas al año, de las cuales en torno a un 88 por ciento denuncian casos de acoso escolar de diferente intensidad, según el coordinador de la organización, Ferrán Barri.

Las páginas web, los blogs, el correo electrónico, las fotos digitales o los envíos en red son otros de los mecanismos utilizados para humillar, explicó Barri.

Ciberbullying   

Los chavales acosadores están más informados ahora y van con más cuidado, por lo que, en muchas ocasiones, en vez de mandar vídeos humillantes para sus víctimas a otros móviles, los cuelgan en internet desde 'cibercafés' para que 'no les pillen', añadió el doctor.

También han aumentado los casos de acoso con connotaciones racistas de los que la organización tuvo noticia en 2008 y que son sufridos sobre todo por niños marroquíes y latinoamericanos (supusieron un 5,3 por ciento de los casos de acoso), y los de hostigamiento 'homofóbico' o 'transfóbico' hacia niños que no tienen muy clara su sexualidad (un 2,4 por ciento de los casos).

Barri afirmó que muchas administraciones intentan minimizar el problema, acallar a expertos independientes y confiar en otros oficiales que niegan sin datos suficientes algunos estudios que estiman en más del 20 por ciento el porcentaje de alumnos que sufre algún tipo de acoso.

Los casos que se detectan son los más asentados y puede que a esos se refieren los porcentajes a veces generados por las administraciones del 4 ó 5 por ciento del alumnado.

Es necesario reeducar a los niños maltratadores e involucrar obligatoriamente a sus padres en el proceso, concluyó Barri. terra

  http://sosbullying.iespana.es/    News »http://blog.iespana.es/sosbullying

Armas del siglo XXI

ACÁ y ALLÁ Tecnología para acosar  La violencia en las aulas

Silvia González Romero 29 ABR 2008 Mérida, Yucatán AR. (DY)
La violencia que hoy sufren los adolescentes por parte de otros adolescentes en su entorno escolar llega a límites preocupantes para muchos maestros y padres de familia.

Tanta es la preocupación, que de un tiempo para acá, las solicitudes que mas recibimos por parte de centros escolares son las referentes a pláticas o talleres para la prevención de violencia escolar.

Que los padres comprendan y acepten que ellos son los responsables de las conductas de sus vástagos, aunque resulte paradójico, es muy difícil de conseguir, ya que la mayoría “se lava las manos” y prefiere culpar a las amistades, las malas compañías, la escuela, la televisión, etcétera, de los comportamientos violentos de sus adolescentes.

Apodos, burlas, humillaciones son el pan nuestro de cada día en los salones de clase, y el uso de las nuevas tecnologías como armas de desprestigio y escarnio es lo más común entre compañeros de escuela.

Para quien no lo sepa, los “blogs” son sitios en internet en donde cualquiera puede acceder, y entre los niños y adolescentes son de uso común; sirven de enlace para alumnos del mismo salón, de modo que cualquiera puede escribir, opinar, intercambiar fotos, ideas, tareas, etcétera, por este medio. Es, pues, un escenario muy accesible para aquellos que se quieran burlar, o insultar a algún compañero o compañera, sin que se sepa la procedencia. Tristemente los “blogs” son el lugar preferido de adolescentes agresivos, que lo utilizan para dar rienda suelta a su violencia, atormenta con improperios, motes, ofensas, burlas, etcétera, a sus compañeros, les hacen la vida imposible. Los “nerds” o aplicados son uno de los grupos más lastimados, así como los niños y las niñas con sobrepeso.

El teléfono celular, usado como cámara de fotos o de vídeos, es otra “arma” común entre los más jóvenes, quienes graban y luego distribuyen en internet peleas, escenas humillantes contra algún compañero, chicas sorprendidas en el baño, en paños menores o besadas a la fuerza, etcétera.

Tal violencia refleja, entre otras cosas, el uso de internet sin vigilancia, el abuso y la dependencia de tecnologías, la falta de valores, el exceso de confianza por parte de los padres.

¿Sabían que uno de cada 10 niños es adicto al teléfono móvil y que un altísimo índice de madres y padres desconoce el uso de internet, aun teniéndolo en casa para el uso de sus hijos? ¿Y sabía que el 14% de los jóvenes queda de verse con personas desconocidas a quienes contacta por internet? Es importante que los padres sepan que hay filtros que se pueden instalar fácilmente en el internet de casa para grabar todo aquello que su hijo teclea, manda, recibe y descarga, para luego verificarlo, manteniendo así estrecha vigilancia en el uso de esta herramienta. Muchos padres viven en la ignorancia respecto a lo que sus hijos hacen. Si requieres información al respecto contáctanos.

Para aquellos que se rasgan las vestiduras diciendo que “atentamos contra la intimidad de los hijos al vigilarlos así” les recordamos que la violencia que viven y manifiestan en la escuela es nuestra responsabilidad, sea por falta de buena educación y por no enseñar buenas costumbres para la sana convivencia, o por la ausencia de medidas correctivas.

Tú, padre de familia, eres responsable de todo lo que haga tu hijo menor de edad, lo creas o no, lo aceptes o no. La ley así lo contempla, aquí y en China. Voces de Prevención: 999-1-97-49-44.— Mérida, Yucatán (Argentina).
YUCATAN
____
PS

«Me enclaustré en casa» · Uno de cada cuatro alumnos de Secundaria va a clase con miedo al acoso de sus compañeros

Según la asociación SOS Bullying, el 23% de los escolares sufre maltrato habitual dentro de las aulas
El acoso escolar, desde dentro

· «Cuando te están agrediendo, las cifras dan lo mismo: lo que quieres es que te ayuden», dice una víctima.

Madrid, 3 may.  Manu Mediavilla (COLPISA)
Mientras algunas autoridades y portavoces educativos desdramatizan el acoso escolar, las víctimas señalan que el debate no puede ser sólo estadístico. “Cuando te están agrediendo, las cifras dan lo mismo: lo que quieres es que te ayuden”, recalca Ángel F. desde su estrenada mayoría de edad, que le permite contar públicamente sus 10 años de sufrimiento y reflexionar en voz alta sobre la “cadena de violencia que hay que parar”.

Todo “empezó por el pelo largo, con los típicos motes”, recuerda durante una “Jornada sobre el acoso escolar y los medios de comunicación” celebrada en el Colegio de Psicólogos de Madrid. Tenía apenas 6 años, y sus “profesores no le daban importancia”, convencidos de que “con la edad iría cambiando” la situación. Pero no. “Fuimos creciendo, mis agresores y yo, y las agresiones se hicieron más fuertes y cada vez más continuadas". Más que los puñetazos y moratones, le dolía el daño psíquico de verse arrinconado a la fuerza: “Es muy duro salir al recreo y escuchar que no puedes jugar al fútbol”. Y tanto o más aún que “sepan la chica que te gusta y te peguen y humillen delante de ella”.

Dos tipos de profesores

Su examen al claustro es severo. “Hay dos tipos de profesores”, rememora. Por un lado, “los que ven el problema e intentan ayudarte”, hasta que la escasez de recursos les hace abandonar ese esfuerzo. Y por otro, “los que van a la escuela a sobrevivir y prefieren ponerse de parte del agresor” por temor a que “todos los agresores se le echen encima y le hagan imposible dar clase”. En esas condiciones, reflexiona, “¿qué va a hacer un niño que se siente solo? No tiene salida. Yo lo he vivido. Cuando eres víctima, lo que quieres es que te ayuden”. Además, remacha, “los consejos no sirven para nada; en ese momento no escuchas a nadie, estás cerrado en banda y con la autoestima destruida”.
Como en otros casos, las agresiones “salieron del instituto y se extendieron por el pueblo”, hasta dejarlo, bajo amenaza de recibir una paliza si salía, “prácticamente enclaustrado en casa con mis padres”. Los ataques se irían ampliando poco a poco al resto de la familia, mientras la recomendación del colegio de denunciar el asunto quedaba desvirtuada por el pronóstico de que “no iban a hacer nada a los agresores porque tenían menos de 14 años”. Peor aún, todo ello les hizo crecerse y mostrarse “como si tuvieran un trofeo, orgullosos, con una excusa para vengarse”.

Exilio forzoso

La situación “llegó a ser insoportable”, y acabó forzando un auténtico ‘exilio por bullying’ de la familia, que tuvo que trasladar su residencia a otra población a 200 kilómetros de distancia. Ángel está contento de haber “rehecho su vida” lejos de aquel infierno vital y de haber encontrado nuevos “amigos de instituto que son una pasada”, pero, mientras se señala expresivamente la cabeza, confiesa que “el recuerdo te queda aquí” y que “sigo con pesadillas, nervioso, sin poderme concentrar en clase... Han sido 10 años, y es fuerte decir que te acostumbras a que te agredan”.

No es, pues, asunto de cifras. Ni tampoco de casos individuales. Porque, como remarca él mismo, “no es sólo el acoso escolar”, sino que “todos los problemas de violencia van unidos”. Y de ahí su advertencia: “Cuando los agresores tengan novia, la van a maltratar. Y cuando tengan hijos, los van a maltratar o les van a enseñar a hacerlo, porque son autoritarios”.

Cifras, reflexiones, salidas

Uno de cada cuatro alumnos refiere algún tipo de acoso escolar, señala Ferran Barri, presidente de SOS Bullying, que se apoya en estudios del Defensor del Pueblo (en ESO, el 24% dice tener miedo a ir a clase), de Iñaki Piñuel y Araceli Oñate (su informe Cisneros X habla del 23,3% que denuncia malos tratos frecuentes en las aulas) y de la Organización Mundial de la Salud (24% para España en un trabajo en 35 países).

Desde la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (CEAPA), su vicepresidente Pedro Rascón discrepa, porque “los centros escolares no son ciudades sin ley”, y con esas cifras “sería casi una situación de guerra civil”. Aunque Barri insiste: “Ojalá no fuera cierto, pero entonces que se demuestre”. Y en todo caso, remacha, “qué más da que sea el 3, 4 ó 5%, que sean cientos de miles y no millones. No son uno, dos ni tres”.

Las críticas

“Hay que romper la omertá (ley del silencio) en la violencia escolar”, reclama Jesús García Pérez, presidente de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil, que extiende ese reto a familias, profesores, sanitarios, psicólogos, educadores y trabajadores sociales, instituciones y políticos. Y Jordi Frauca, presidente de la Asociación contra el Acoso Escolar de Cataluña, añade: “La mayoría de las veces, nuestras voces son acalladas por las instituciones públicas. La negación de la Administración es la cruda realidad”. García remacha: “No es cosa de chavales, es cosa de todos”. Y apostilla Frauca: “Todos somos víctimas. También el maltratador, sus secuaces, los profesores, los departamentos de educación, la clase política”.

Las soluciones

El psicólogo Antonio Matamala precisa que el acoso escolar “no es un conflicto, porque no hay paridad”, sino “una agresión repetida insistentemente con pretensión de sumisión y que provoca un daño psicológico aterrador”. Más que la mediación escolar, argumenta Barri, “se necesita una reeducación de conductas”, porque “la conducta acosadora se aprende”, y que tales “medidas reeducadoras impliquen a los padres y conlleven una asunción de responsabilidades adecuada a la edad”.

Rascón sí cree en los planes de convivencia y los equipos de mediación, porque “la vía punitiva no conduce a nada y no se puede reducir todo al reglamento de régimen interno”. Aunque apunta soluciones más amplias, como “el diálogo y comunicación en casa entre la pareja y entre padres e hijos”, la buena “comunicación familia-escuela” y el establecimiento de “pautas claras sobre normas y exigencias”.

García Pérez añade otra pista al señalar que los chavales pueden hacer “oídos sordos a los consejos, pero tienen los ojos abiertos a los ejemplos”. Tras apuntar que “una hora de televisión arruina programas educativos”, advierte de la responsabilidad colectiva de unos padres que “hablan de sus hijos, pero no con sus hijos”; de un modelo televisivo que vende la idea de que “todo es conseguible sin esfuerzo”; y de una sociedad que “le está restando cada vez más valor a la escuela”. COLPISA


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