PROTOCOLO DE COMPROMISO DE LAS FAMILIAS CON LA EDUCACIÓN DE SUS HIJOS/AS
El compromiso con la educación está tramitándose de forma rápida y la Consejería espera terminarlo a principios del curso próximo
· Respetar la puntualidad en llevar a los niños a las clases, acudir a hablar con los profesores, cuidar de que los chicos hagan los deberes y no dañen el material escolar...
· Miles de familias extremeñas están involucradas en el contrato con la educación que les están ofreciendo colegios e institutos
BADAJOZ 08 MAy 2008 J. L. A. (HOY.es)
Este peculiar acuerdo es una consecuencia del pacto regional de la convivencia escolar conseguido hace año y medio por la Consejería de Educación, profesores y asociaciones de padres.
Ahora se trata de concretar en unas cuartillas una mayor participación de las familias en la vida de los centros, particularmente en la de los institutos donde las tutorías son menos frecuentadas y hay mayores barreras de incomunicación entre padres y profesores.
Los contratos empezaron a firmarse en octubre y el contenido es cuestión de cada centro, tras un debate de todas las partes y la aprobación final del documento por parte del consejo escolar.
La aceptación de estos protocolos va «muy rápida» y con «gran participación de los centros» según la información de que dispone Antonio Tejero, director general de Calidad y Equidad Educativa. La iniciativa también recibe alabanzas de la federación de asociaciones de padres de centros públicos (Freapa).
El objetivo es que el proceso se termine durante el primer trimestre de 2009. No hay datos todavía de en cuántos colegios e institutos se ha tramitado el contrato y en estos momentos los servicios de inspección educativa están haciendo un primer recuento.
En principio puede parecer una tontería, o una perogrullada, que unos y otros acuerden unas normas que deberían ser básicas, y además se comprometan por escrito a respetarlas.
Efectivamente, las obligaciones principales de los padres para con la educación de sus hijos no sólo se dan por supuestas sino que incluso aparecen escritas como ley en el Código Civil; sin embargo, «luego la práctica real es distinta», observa el director general Antonio Tejero, «y la relación que debería haber entre centro y padres no existe, o estos últimos no colaboran».
Hay que entrar a la hora
Un ejemplo: «Hay una hora de entrada al colegio, pero también es cierto que a diario tenemos familias que llevan a los niños tarde; es un problema que retrasa el inicio de actividades, perturba la organización, y plantea el problema de quién sale y quién entra del recinto». No se trata de «dar a nadie con el Código Civil en la cabeza», pero sí de recordar y reforzar lo básico.
La Consejería estima que esta idea del contrato familiar estimula la toma de conciencia de los padres sobre la importancia de participar más en el proceso educativo, un «compromiso moral» firmado para que la responsabilidad educativa «no recaiga sólo en los hombros del centro; en esta era de tanta información es más necesaria que nunca la participación».
En muchos casos, sin embargo, el compromiso se está reduciendo a que el niño entrega a los padres el cuadernillo, lo hojean como quien observa la letra pequeña de un contrato, y lo firman sin más para que no digan que ellos no quieren lo mejor para sus hijos.
Lo «ideal», reconoce el director general Antonio Tejero, es que este contrato incluyera tanto las obligaciones de las familias como las del centro educativo, aunque no es así en todos los casos.
«Pero los hay, por ejemplo conozco uno de un centro rural agrupado, que contiene también un compromiso concreto del centro con las familias, con derechos y deberes por ambas partes».
La firma de estos contratos es voluntaria para los padres, nadie les obliga. Están dándose algunos ejemplos de negativas.
¿Qué pasa en ese caso? «Si la familia no cumple, va a ser muy difícil que el centro pueda asumir todos los objetivos de éxito educativo, aunque hará todo lo que pueda», responde Tejero. No es que el niño vaya a ser tratado peor pero «la situación va a ir claramente en perjuicio de él».
«No pasa nada», abunda el presidente de Freapa, Rafael Delgado, «pero si conseguimos que el sesenta o setenta por ciento de los centros lo tengan, y lo firmen el cincuenta por ciento de las familias, algo avanzaremos; aunque dentro de un tiempo hay que ver si ha servido para algo».
¿Qué aporta realmente esta iniciativa? A juicio de Delgado viene a cubrir «deficiencias» en la relación actualmente existente entre centros y padres.
Cada escuela lo adapta
La Consejería de Educación ha ofrecido un contrato tipo que luego cada colegio e instituto adapta a sus circunstancias. «Por ejemplo, donde hay absentismo, pues que las familias se comprometan a llevar los niños a clase; o si no hay relación con los profesores, ir a verlos al menos una vez al mes; incluso cuestiones de aseo e higiene donde es necesario».
Delgado echa de menos que en algunos contratos aparezcan también los compromisos por parte del colegio. «Si yo firmo como padre ir a hablar con el profesor, que él se obligue a poner un horario en el que los dos podamos; en los institutos las tutorías son a las diez, las once o las doce, y de veinte minutos, y si los dos padres están trabajando difícilmente pueden ir a esa hora».
La participación hasta ahora es «general» donde el documento es acordado entre todos. «Los que se hacen desde el colegio, y los padres se limitan luego a firmar, no valen para nada». HOY
L.L. Santos · Mayo 2007 · LA GACETA EducarEx
La consejera de Educación, Eva María Pérez, presentó el ‘Compromiso de las Familias Extremeñas con la educación de sus hijos/as’ como un recurso para la dinamización de la participación de los padres y madres en la vida de los centros y el fomento de la relación familia-escuela como elemento básico para el desarrollo del éxito y la calidad educativa.
Al acto de presentación del documento, único en España, asistieron el presidente de la Federación Regional Extremeña de Padres de Alumnos (Freapa) y un representante de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos de Extremadura, Domingo Expósito.
En su intervención, la consejera destacó la necesidad de que escuela y familia «trabajen de forma colaborativa y complementaria» a favor de una «intencionalidad educativa común» y dijo que ambos elementos deben «aliarse» y emprender juntos «un camino que les permita crear una nueva concepción de la educación».
Eva María Pérez se refirió a los derechos y deberes de las familias afirmando que «tienen derecho a que la educación de sus hijos sea de calidad», pero también tienen deberes, como el de «asumir responsabilidades para conseguir que esa educación sea de calidad».
El documento, que pretende facilitar la participación «real y efectiva» de las familias en los centros educativos, «no es un punto de llegada, sino que es un punto de partida para que, a partir de ahí, cada centro elabore un protocolo de compromiso de las familias con la educación».
La consejera explicó que para que este protocolo tenga éxito, debe ser consensuado y debatido con todos los miembros de la comunidad educativa del centro escolar, y señaló que en el documento que la Consejería ha editado y en el que se recoge este compromiso, incluye un anexo en el que figura un modelo de protocolo, aunque apuntó que para elaborarlo, será necesario tomar como referencia el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Centro.
En otro de sus apartados contempla las propuestas y estrategias que el profesorado puede poner en marcha para conseguir el compromiso y la implicación, tales como garantizar cauces de información recíproca, fomentar espacios para la formación de padres y madres, potenciar la colaboración de las familias en la tarea educativa desarrollada por el centro y potenciar la participación de las familias en la gestión y control del centro escolar.
La consejera, entre los representantes de Freapa y Concapa, presenta el Compromiso de las Familias con la Educación.
CARTAS DE SERVICIOS
También, este compromiso ofrece una ‘Carta de servicios educativos y agenda escolar’, que permitirá a las familias un mayor conocimiento del centro y favorecerá su participación e implicación en la vida del mismo.
Se trata de que «las familias sepan exactamente cuales son los pilares del proyecto educativo del centro y qué proyectos singulares se llevan a cabo», dijo la consejera, que reiteró que con este documento «no se llega al final de nada, sino que se inicia un camino con unas bases inmejorables, que son las del diálogo, la comunicación y el consenso».
MEJORAR LA CONVIVENCIA
Por su parte el presidente de Freapa mostró su satisfacción por la puesta en marcha de este compromiso, que pretende «seguir remarcando el modelo de escuela extremeña democrática, participativa y de calidad».
Delgado mostró su confianza en que este compromiso sirva para mejorar la convivencia en los centros, así como para mejorar el éxito escolar y los índices de alumnos que continúan estudiando en la enseñanza postobligatoria. Una vez establecido este «marco teórico», resaltó, es necesario «pasar a la práctica, para construir realmente una comunidad educativa».
Finalmente, el representante de Concapa destacó que se trata de un proyecto «pionero y extremeño», y aseguró que con este nuevo marco «los padres no podrán decir que ya no saben cómo implicarse».
LA GACETA
EDITORIAL Las familias, con la educación
LA GACETA educarEx, Mayo 2007
Que el éxito escolar de los alumnos está estrechamente relacionado con la implicación de sus padres en la educación parece ser una realidad constada tanto por el profesorado como por los representantes de las asociaciones de padres y madres de alumnos. Consciente de esa realidad la Consejería de Educación ha propuesto el ‘Compromiso de las familias con la educación de sus hijos/as’, un documento único en España, que cuenta con el respaldo de los representantes de las asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Extremadura, Freapa y Concapa.
En el documento se recuerda a las familias que tienen derecho a que sus hijos reciban una educación de calidad, pero también obligación a asumir responsabilidades para conseguirla y se propone un modelo de protocolo que cada centro deberá debatir y consensuar con su comunidad educativa, así como estrategias que el profesorado puede poner en marcha para lograr el compromiso y la implicación de las familias de sus alumnos.
Y es que para que padres y madres se impliquen en la vida de los centros es fundamental que desde los colegios e institutos se les facilite la información precisa y se les brinde la posibilidad de participar y colaborar en las diferentes actividades organizadas por el centro escolar.
Con la propuesta de este Compromiso, la Consejería de Educación asume su responsabilidad en el esfuerzo compartido que toda la comunidad educativa y la sociedad, en general, debe realizar para conseguir una educación de calidad.
Se trata de un marco teórico que ahora hay que poner en práctica y que sólo cosechará sus frutos si cada sector de la comunidad educativa asume su parte de responsabilidad en esta importante tarea de estrechar los lazos entre las familias y la escuela.
El resultado de su puesta en práctica será beneficioso para toda la comunidad educativa, ya que propiciará la comunicación entre los distintos sectores y contribuirá a mejorar la convivencia en los centros. Entre todos estaremos creando comunidad educativa y un modelo educativo democrático, participativo y de calidad.
Pero, el ‘Compromiso de las familias con la educación’ no es la única medida puesta en marcha por la Consejería para facilitar la implicación de las familias en la educación. La creación de la plataforma de gestión de centros educativos ‘Rayuela’, un lugar de encuentro virtual de toda la comunidad educativa, hace posible que la familia pueda estar en contacto permanente con el centro escolar desde cualquier lugar a través de internet.
Así, si el Compromiso les da las pautas sobre cómo implicarse en la educación de sus hijos, ‘Rayuela’ les permite conciliar su vida laboral con el cumplimiento de sus responsabilidades como padres y madres para lograr que sus hijos reciban una educación de calidad.
Además, los padres y madres extremeños, por primera vez, tendrán la oportunidad de recibir formación, ya que a partir de este curso el Plan Regional de Formación del Profesorado oferta cursos formativos en los distintos centros de profesores y recursos dirigidos a las familias.
Los medios están creados y dados a conocer a toda la comunidad educativa. Ahora, el acercamiento entre familia y escuela sólo dependen de que ambos estén convencidos de la necesidad de comunicarse para lograr un mejor conocimiento del alumno y eliminar en la medida de lo posible discrepancias y antagonismos a la hora de educar, de trabajar juntos en la unificación de criterios de actuación y apoyarse mutuamente, ya que ambas instituciones tiene competencias educativas y necesariamente han de estar coordinadas. LA GACETA
El compromiso con la educación está tramitándose de forma rápida y la Consejería espera terminarlo a principios del curso próximo
· Respetar la puntualidad en llevar a los niños a las clases, acudir a hablar con los profesores, cuidar de que los chicos hagan los deberes y no dañen el material escolar...
· Miles de familias extremeñas están involucradas en el contrato con la educación que les están ofreciendo colegios e institutos
![]() SINERGIA. Para que esto sea simple historieta |
BADAJOZ 08 MAy 2008 J. L. A. (HOY.es)
Este peculiar acuerdo es una consecuencia del pacto regional de la convivencia escolar conseguido hace año y medio por la Consejería de Educación, profesores y asociaciones de padres.
Ahora se trata de concretar en unas cuartillas una mayor participación de las familias en la vida de los centros, particularmente en la de los institutos donde las tutorías son menos frecuentadas y hay mayores barreras de incomunicación entre padres y profesores.
Los contratos empezaron a firmarse en octubre y el contenido es cuestión de cada centro, tras un debate de todas las partes y la aprobación final del documento por parte del consejo escolar.
La aceptación de estos protocolos va «muy rápida» y con «gran participación de los centros» según la información de que dispone Antonio Tejero, director general de Calidad y Equidad Educativa. La iniciativa también recibe alabanzas de la federación de asociaciones de padres de centros públicos (Freapa).
El objetivo es que el proceso se termine durante el primer trimestre de 2009. No hay datos todavía de en cuántos colegios e institutos se ha tramitado el contrato y en estos momentos los servicios de inspección educativa están haciendo un primer recuento.
En principio puede parecer una tontería, o una perogrullada, que unos y otros acuerden unas normas que deberían ser básicas, y además se comprometan por escrito a respetarlas.
Efectivamente, las obligaciones principales de los padres para con la educación de sus hijos no sólo se dan por supuestas sino que incluso aparecen escritas como ley en el Código Civil; sin embargo, «luego la práctica real es distinta», observa el director general Antonio Tejero, «y la relación que debería haber entre centro y padres no existe, o estos últimos no colaboran».
Hay que entrar a la hora
Un ejemplo: «Hay una hora de entrada al colegio, pero también es cierto que a diario tenemos familias que llevan a los niños tarde; es un problema que retrasa el inicio de actividades, perturba la organización, y plantea el problema de quién sale y quién entra del recinto». No se trata de «dar a nadie con el Código Civil en la cabeza», pero sí de recordar y reforzar lo básico.
La Consejería estima que esta idea del contrato familiar estimula la toma de conciencia de los padres sobre la importancia de participar más en el proceso educativo, un «compromiso moral» firmado para que la responsabilidad educativa «no recaiga sólo en los hombros del centro; en esta era de tanta información es más necesaria que nunca la participación».
En muchos casos, sin embargo, el compromiso se está reduciendo a que el niño entrega a los padres el cuadernillo, lo hojean como quien observa la letra pequeña de un contrato, y lo firman sin más para que no digan que ellos no quieren lo mejor para sus hijos.
Lo «ideal», reconoce el director general Antonio Tejero, es que este contrato incluyera tanto las obligaciones de las familias como las del centro educativo, aunque no es así en todos los casos.
«Pero los hay, por ejemplo conozco uno de un centro rural agrupado, que contiene también un compromiso concreto del centro con las familias, con derechos y deberes por ambas partes».
La firma de estos contratos es voluntaria para los padres, nadie les obliga. Están dándose algunos ejemplos de negativas.
¿Qué pasa en ese caso? «Si la familia no cumple, va a ser muy difícil que el centro pueda asumir todos los objetivos de éxito educativo, aunque hará todo lo que pueda», responde Tejero. No es que el niño vaya a ser tratado peor pero «la situación va a ir claramente en perjuicio de él».
«No pasa nada», abunda el presidente de Freapa, Rafael Delgado, «pero si conseguimos que el sesenta o setenta por ciento de los centros lo tengan, y lo firmen el cincuenta por ciento de las familias, algo avanzaremos; aunque dentro de un tiempo hay que ver si ha servido para algo».
¿Qué aporta realmente esta iniciativa? A juicio de Delgado viene a cubrir «deficiencias» en la relación actualmente existente entre centros y padres.
Cada escuela lo adapta
La Consejería de Educación ha ofrecido un contrato tipo que luego cada colegio e instituto adapta a sus circunstancias. «Por ejemplo, donde hay absentismo, pues que las familias se comprometan a llevar los niños a clase; o si no hay relación con los profesores, ir a verlos al menos una vez al mes; incluso cuestiones de aseo e higiene donde es necesario».
Delgado echa de menos que en algunos contratos aparezcan también los compromisos por parte del colegio. «Si yo firmo como padre ir a hablar con el profesor, que él se obligue a poner un horario en el que los dos podamos; en los institutos las tutorías son a las diez, las once o las doce, y de veinte minutos, y si los dos padres están trabajando difícilmente pueden ir a esa hora».
La participación hasta ahora es «general» donde el documento es acordado entre todos. «Los que se hacen desde el colegio, y los padres se limitan luego a firmar, no valen para nada». HOY
‘Compromiso de las familias con la educación’
El protocolo ofrece una ‘Carta de servicios educativos y agenda escolar’ que permitirá a las familias un mayor conocimiento del centro y favorecerá su participaciónL.L. Santos · Mayo 2007 · LA GACETA EducarEx
La consejera de Educación, Eva María Pérez, presentó el ‘Compromiso de las Familias Extremeñas con la educación de sus hijos/as’ como un recurso para la dinamización de la participación de los padres y madres en la vida de los centros y el fomento de la relación familia-escuela como elemento básico para el desarrollo del éxito y la calidad educativa.
Al acto de presentación del documento, único en España, asistieron el presidente de la Federación Regional Extremeña de Padres de Alumnos (Freapa) y un representante de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos de Extremadura, Domingo Expósito.
En su intervención, la consejera destacó la necesidad de que escuela y familia «trabajen de forma colaborativa y complementaria» a favor de una «intencionalidad educativa común» y dijo que ambos elementos deben «aliarse» y emprender juntos «un camino que les permita crear una nueva concepción de la educación».
Eva María Pérez se refirió a los derechos y deberes de las familias afirmando que «tienen derecho a que la educación de sus hijos sea de calidad», pero también tienen deberes, como el de «asumir responsabilidades para conseguir que esa educación sea de calidad».
El documento, que pretende facilitar la participación «real y efectiva» de las familias en los centros educativos, «no es un punto de llegada, sino que es un punto de partida para que, a partir de ahí, cada centro elabore un protocolo de compromiso de las familias con la educación».
La consejera explicó que para que este protocolo tenga éxito, debe ser consensuado y debatido con todos los miembros de la comunidad educativa del centro escolar, y señaló que en el documento que la Consejería ha editado y en el que se recoge este compromiso, incluye un anexo en el que figura un modelo de protocolo, aunque apuntó que para elaborarlo, será necesario tomar como referencia el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Centro.
En otro de sus apartados contempla las propuestas y estrategias que el profesorado puede poner en marcha para conseguir el compromiso y la implicación, tales como garantizar cauces de información recíproca, fomentar espacios para la formación de padres y madres, potenciar la colaboración de las familias en la tarea educativa desarrollada por el centro y potenciar la participación de las familias en la gestión y control del centro escolar.
La consejera, entre los representantes de Freapa y Concapa, presenta el Compromiso de las Familias con la Educación.
CARTAS DE SERVICIOS
También, este compromiso ofrece una ‘Carta de servicios educativos y agenda escolar’, que permitirá a las familias un mayor conocimiento del centro y favorecerá su participación e implicación en la vida del mismo.
Se trata de que «las familias sepan exactamente cuales son los pilares del proyecto educativo del centro y qué proyectos singulares se llevan a cabo», dijo la consejera, que reiteró que con este documento «no se llega al final de nada, sino que se inicia un camino con unas bases inmejorables, que son las del diálogo, la comunicación y el consenso».
MEJORAR LA CONVIVENCIA
Por su parte el presidente de Freapa mostró su satisfacción por la puesta en marcha de este compromiso, que pretende «seguir remarcando el modelo de escuela extremeña democrática, participativa y de calidad».
Delgado mostró su confianza en que este compromiso sirva para mejorar la convivencia en los centros, así como para mejorar el éxito escolar y los índices de alumnos que continúan estudiando en la enseñanza postobligatoria. Una vez establecido este «marco teórico», resaltó, es necesario «pasar a la práctica, para construir realmente una comunidad educativa».
Finalmente, el representante de Concapa destacó que se trata de un proyecto «pionero y extremeño», y aseguró que con este nuevo marco «los padres no podrán decir que ya no saben cómo implicarse».
LA GACETA
EDITORIAL Las familias, con la educación
LA GACETA educarEx, Mayo 2007
Que el éxito escolar de los alumnos está estrechamente relacionado con la implicación de sus padres en la educación parece ser una realidad constada tanto por el profesorado como por los representantes de las asociaciones de padres y madres de alumnos. Consciente de esa realidad la Consejería de Educación ha propuesto el ‘Compromiso de las familias con la educación de sus hijos/as’, un documento único en España, que cuenta con el respaldo de los representantes de las asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Extremadura, Freapa y Concapa.
En el documento se recuerda a las familias que tienen derecho a que sus hijos reciban una educación de calidad, pero también obligación a asumir responsabilidades para conseguirla y se propone un modelo de protocolo que cada centro deberá debatir y consensuar con su comunidad educativa, así como estrategias que el profesorado puede poner en marcha para lograr el compromiso y la implicación de las familias de sus alumnos.
Y es que para que padres y madres se impliquen en la vida de los centros es fundamental que desde los colegios e institutos se les facilite la información precisa y se les brinde la posibilidad de participar y colaborar en las diferentes actividades organizadas por el centro escolar.
Con la propuesta de este Compromiso, la Consejería de Educación asume su responsabilidad en el esfuerzo compartido que toda la comunidad educativa y la sociedad, en general, debe realizar para conseguir una educación de calidad.
Se trata de un marco teórico que ahora hay que poner en práctica y que sólo cosechará sus frutos si cada sector de la comunidad educativa asume su parte de responsabilidad en esta importante tarea de estrechar los lazos entre las familias y la escuela.
El resultado de su puesta en práctica será beneficioso para toda la comunidad educativa, ya que propiciará la comunicación entre los distintos sectores y contribuirá a mejorar la convivencia en los centros. Entre todos estaremos creando comunidad educativa y un modelo educativo democrático, participativo y de calidad.
Pero, el ‘Compromiso de las familias con la educación’ no es la única medida puesta en marcha por la Consejería para facilitar la implicación de las familias en la educación. La creación de la plataforma de gestión de centros educativos ‘Rayuela’, un lugar de encuentro virtual de toda la comunidad educativa, hace posible que la familia pueda estar en contacto permanente con el centro escolar desde cualquier lugar a través de internet.
Así, si el Compromiso les da las pautas sobre cómo implicarse en la educación de sus hijos, ‘Rayuela’ les permite conciliar su vida laboral con el cumplimiento de sus responsabilidades como padres y madres para lograr que sus hijos reciban una educación de calidad.
Además, los padres y madres extremeños, por primera vez, tendrán la oportunidad de recibir formación, ya que a partir de este curso el Plan Regional de Formación del Profesorado oferta cursos formativos en los distintos centros de profesores y recursos dirigidos a las familias.
Los medios están creados y dados a conocer a toda la comunidad educativa. Ahora, el acercamiento entre familia y escuela sólo dependen de que ambos estén convencidos de la necesidad de comunicarse para lograr un mejor conocimiento del alumno y eliminar en la medida de lo posible discrepancias y antagonismos a la hora de educar, de trabajar juntos en la unificación de criterios de actuación y apoyarse mutuamente, ya que ambas instituciones tiene competencias educativas y necesariamente han de estar coordinadas. LA GACETA







