La Mirada de JokinBullying · Problemática adolescente
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
miércoles, 21 de mayo de 2008
MACHISMO ESCOLAR
«Análisis de la violencia hacia las niñas en la escuela primaria»
El germen de la violencia machista en las primeras etapas de la vida
STOP Machismo infantilLa violencia de género es un tema que cada vez preocupa más a la sociedad española y a sus dirigentes políticos, quienes buscan soluciones que abarcan desde modificaciones en la legislación a programas de ayuda y concienciación social. Encontrar la raíz de este problema, sufrido en su mayoría por mujeres, sería avanzar un gran paso para dar con posibles soluciones. En esta línea, desde la Universidad de Huelva (UHU) integrantes del grupo de investigación Educativa Doce, dirigidos por la profesora Emilia Moreno Sánchez, desarrollan un trabajo financiado por el Instituto de la Mujer, que busca el germen de la violencia machista en las primeras etapas de la vida y que lleva por título Análisis de la violencia hacia las niñas en la escuela primaria.

J. García Orta 21 MAY 2008 HUELVA (AndaluciaInvestiga)
En un dibujo de Elvira, de 11 años de edad, se ve a una mujer diciéndole a su marido que no ha recogido la ropa, a lo cual él se torna agresivo y le agrede mientras amenaza con matarla. En otro, Laura de 10 años retrata a una pareja mientras se insultan y se amenazan con cuchillos ante la mirada de sus dos hijos. Ésta es una muestra representativa del material recopilado por el grupo de la Onubense en distintos colegios de primaria de Huelva, un reflejo de cómo los niños y niñas perciben esta realidad y que viene a reforzar una de las conclusiones derivada de los primeros resultados obtenidos en el proyecto: la violencia tiene género.

Según datos aportados por Emilia Moreno, el retrato del agresor en la escuela primaria tiene características masculinas, no sólo porque en la mayoría de los casos (en torno al 70%) se trate de chicos, sino porque el resto son chicas que desempeñan un rol masculino, papel que lleva consigo comportamientos tales como ser fuerte o luchador y para el que el fin justifica los medios. Por otro lado, estos mismos datos señalan que, en la otra cara de la moneda, las víctimas son principalmente chicas, quienes manifiestan un carácter especialmente sumiso y que no responden a las agresiones ya que declaran no tener fuerza, por lo que optan por eludir el conflicto o por permanecer quietas. La tercera pata de esta realidad es un elemento que en numerosas ocasiones pasa inadvertido pero que en los últimos meses sale a relucir, entre otras cosas por el auge de Internet o los teléfonos móviles con cámara, y que se personifica en la figura del observador, un espectador que prefiere no involucrarse en el conflicto o, en algunos casos, se limita a jalear.

“El conflicto, la disparidad de opiniones, el enfrentamiento, es propio de la naturaleza humana, pero la forma de resolverlo se adquiere”, afirma la responsable del grupo, quien confía en el potencial de la educación para modificar los comportamientos de las personas, “pero siempre desde una educación que no se ciña al ámbito escolar, sino que también se abra al familiar y a los medios de comunicación”. En este sentido, el proyecto de investigación sitúa la escuela primaria como uno de los principales entornos en los que la personalidad de los pequeños se va conformando y un importante escenario donde se desarrollan los roles de agresor y agredido.

Cosas de niños


Una violencia que, sin embargo, no tiene por qué ajustarse a los parámetros que se manejan en el mundo adulto, sino que los investigadores, como los docentes, se encuentran con situaciones etiquetadas como 'cosas de niños', aunque ellos lo perciben como su violencia y ante las que se sienten mal. “Pese a lo que pueda parecer”, señala Moreno, “cuando se le pregunta a los niños sobre dónde hay más peleas, la mayoría responde que en clase”, un lugar en el que siempre hay al menos un adulto y en el que se dan situaciones que los niños ven como su violencia, “en las que muchas veces no se interviene y que se van consolidando”.

En esta línea, y para conocer cómo es la violencia de género hacia las niñas en estas edades, los investigadores de la Onubense toman como referente los centros de educación primaria de la provincia de Huelva, quienes constituyen una muestra representativa de la realidad a nivel nacional en torno a esta temática. En una primera fase del proyecto se realizó un análisis de casos en un colegio público sin ninguna característica concreta, donde tomaron una clase de cada curso. En entrevistas personalizadas, los investigadores abordaron cuestiones que iban desde su propia percepción de la violencia y la de su familia, hasta su respuesta ante la misma, los programas de televisión que ven, etcétera. A través de dibujos, como los antes mencionados, los pequeños también tuvieron la oportunidad de expresar su visión de una situación conflictiva imaginada o vivida.
   
»Dibujo de una situación violenta a los ojos de Daniel (11 años)

En este sentido, uno de los elementos que destacan entre las respuestas obtenidas es la influencia de los medios de comunicación en los niños, especialmente la televisión. Según señala Emilia Moreno, “tras hacer sus deberes, el 80% de los niños ve la televisión, en muchos de los casos solos", siguiendo especialmente series de dibujos animados. Series que, a juicio de la responsable del proyecto, transmiten en muchos casos violencia de manera subliminal, así como roles estereotipados u otros comportamientos y en las que los niños ven, por ejemplo, a una madre sumisa, que juega un papel secundario, o un marido que llega borracho a casa. “No podemos controlar al 100% lo que ven en televisión o, últimamente, por los móviles, pero sí se puede ver la tele con ellos, hacer que reflexionen sobre lo que ocurre en el programa, ofrecerles una visión crítica”, señala la investigadora.

Soluciones

“Hay que educar a los niños para evitar castigar a los hombres”, afirma Moreno, algo que se tiene que realizar desde la coeducación ya que, aparte de la escuela, “la familia es la primera institución educativa en la que nos sumergimos y la última, y nosotros asumimos los roles con los que nos educan, los que están en nuestro entorno”. Estrategias como la autorreflexión, el diálogo, plantear la opinión personal, actuar por tus derechos o el pedir disculpas si se ha cometido un error son las propuestas que desde este grupo de investigación se realizan para dar un gran paso hacia la solución al problema de la violencia de género. Una búsqueda del razonamiento ante este tipo de situaciones y que se materializa en técnicas como, por ejemplo, las fichas de convivencia, un documento que los niños deben rellenar cuando se produce un acto con violencia y donde analizan qué ha pasado, cómo se han sentido y si han actuado bien o cómo deberían haberlo hecho. Diálogo y reflexión para trabajar en una solución a la violencia de género.  AI

 
Más información:
Emilia Moreno Sánchez, emilia@uhu.es
Miembro del grupo Educativa Doce y responsable del proyecto
Departamento de Educación
Universidad de Huelva www.uhu.es/
___
PS

El ‘bullying’ también tiene género

Un estudio de la Universidad de Huelva concluye que la violencia machista empieza en el aula

OLIVIA CARBALLAR - Sevilla - 06/06/2008 (PUBLICO)
Un hombre amenaza con matar a su mujer cuando le recrimina que no ha recogido la ropa. Un matrimonio se pelea en presencia de sus hijos, que observan la escena llorando. Una pareja se lanza insultos entre gritos... Podría ser real, pero esta vez, afortunadamente, son dibujos. Así perciben Elvira, de 11 años, Laura, de 10, y Emilia, de 9, la lacra machista. Una lacra que comienza en la escuela, a veces disfrazada de bullying –acoso escolar–, y que revela que la violencia tiene género, según un estudio de la Universidad de Huelva. 

La investigación, titulada Análisis de la violencia hacia las niñas en la escuela primaria, revela que la mayoría de los agresores son niños y la mayor parte de las víctimas, niñas. “En las entrevistas en profundidad hemos comprobado que ellas van asumiendo desde niñas el rol de víctimas, tienen que ser sumisas; mientras que los niños, ante un problema, responden: pego a quien sea”, explica Emilia Moreno Sánchez, directora del trabajo.

Hay casos, muy contados, en los que ellas son las agresoras. “Aquí el rol que asumen las niñas es masculino, responden mediante la fuerza”, aclara. Y concluye: “El bullying, por tanto, también tiene género”.
La responsabilidad familiar

¿Cuáles son las causas de que la violencia germine en la escuela? La familia asume la mayor responsabilidad. “Los niños más violentos y las niñas más sumisas suelen provenir de hogares desestructurados”, afirma la directora del estudio, centrado en una muestra de primero a sexto de primaria en Huelva extrapolable a toda España. 
Los medios de comunicación

La influencia de los medios de comunicación es también indiscutible. Según la investigación, los dibujos animados preferidos de los niños son Los Simpson, Doraimon y Shin Chan. Y ven, por ejemplo, que el padre de Shin Chan, que llega borracho a casa, trata como un ser inferior a su madre. O que Homer agarra por el cuello a Bart de forma violenta. “Los niños aprenden que para lograr lo que quieren, tienen que pegar al otro y esto es lo que tiene que evitar la familia”, aclara la profesora.

¿Cómo? Sánchez Moreno es consciente de que los padres no pueden controlar todo lo que ven sus hijos: “Pero sí pueden compartir algunos momentos con ellos, haciéndoles ver que lo que hace Bart son barbaridades”, remacha.

En este contexto, el grupo de investigación cree fundamental una asignatura como Educación para la Ciudadanía (EpC): “Educar para formar a la ciudadanía obliga a incluir la perspectiva de género en la educación y cuestionar las construcciones culturales, sociales e históricas que determinan lo masculino y lo femenino. Estas construcciones asimétricas establecen las relaciones de poder dando lugar a la subordinación y la discriminación de la población femenina”, escribe Emilia Moreno, junto al profesor Enrique Vélez González, en un artículo publicado por la Red de Investigación Acción Colaborativa.

La tercera sentencia andaluza contra EpC anula expresiones que hacen referencia a la discriminación por razón “de género” en vez de la constitucional “de sexo”. Pero, ¿qué ocurre con la violencia de género?, ¿es también inconstitucional hablar de ella en la escuela? A tenor del estudio, no sólo se ajusta a la ley sino que es más necesario que nunca. “Para evitar situaciones violentas en los hombres, hay que empezar por educar a los niños y tratar de no relativizar situaciones conflictivas alegando que son cosas de niños”, sentencia la profesora. La violencia machista, desde luego, no lo es.

Las nuevas tecnologías crean el ‘observador'

Internet y los móviles
Las primeras conclusiones del estudio elaborado por el Departamento de Educación de la Universidad de Huelva revelan también la influencia de las nuevas tecnologías. Internet y los teléfonos móviles con cámaras han creado una nueva figura: el observador. Se trata, según la profesora Moreno, de un espectador que prefiere mantenerse al margen del conflicto pero que, en algunos casos, su función es jalear.

Inmigración
El grupo de investigación también ha centrado una parte del trabajo en el estudio de la interculturalidad. Según los testimonios de los niños, no existe una relación -ni directa, ni indirecta- entre inmigración y violencia. "La investigación no ha encontrado señales de racismo ni de xenofobia", señala la profesora Emilia Moreno. PUBLICO


Bandera Blanca

Original SP Blog Translate Blog F Traduire Blog JAPAN IT Tradurre Blog D Übersetzen Sie Blog

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin