La Mirada de JokinBullying · Problemática adolescente
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
jueves, 22 de mayo de 2008
DEL "BULLYING" AL "CYBERBULLYING"
ACÁ y ALLÁ  Lo que tradicionalmente sucedía en la escuela o el barrio, hoy tiene escenarios tecnológicos: mails, redes sociales de Internet y hasta mensajes de texto.  
Ciberviolencia / Foto Ivana González MDZ-onlinePero con el agravante de que ahora la humillación es pública.

Fernando Soriano  21 MAY  2008 BUENOS AIRES Argentina (CLARIN)
   
  La era 2.0 ha borrado fronteras que en épocas no muy lejanas parecían murallas consolidadas. En estos tiempos de interconectividad desde y hacia cualquier punto de la Tierra, la intimidad parece un derecho de otro siglo. Todo lo cotidiano sigue su curso cuando se enciende la PC y es ahí que entonces la vida online puede transformarse en un padecimiento, sobre todo para los chicos y adolescentes. Psiquiatras, padres y maestros coinciden en un dato que les preocupa: son cada vez más los casos en los que el hostigamiento entre pares no acaba en aulas, esquinas o vestuarios, sino que continúa en Internet. Y cada vez son más los chicos que lo sufren.
 
 El chat, las redes sociales, fotologs e incluso los mensajes de texto (SMS) se han convertido -también- en nuevos espacios de agresión en los que unos intimidan a otros. El caso de G., de 11 años, demuestra: el chico recibió simultáneamente varios SMS de "amigos" con cargadas por su estatura. Otra vez, vio en el blog de fotos de un compañero una foto suya trucada para ridiculizarlo. G. no pudo más que sentirse solo y apartado; ahora, además, la humillación es pública.
 
 "Lo mismo que pasa en el aula, en el club o en el barrio, pasa en el chat. Antes eso se terminaba cuando el chico entraba a su casa o cambiaba de lugar. Ahora el problema es que llega a la casa, se conecta y ya le dicen de todo", comentó Flavia Sinigagliesi, pediatra del Equipo Bullying Cero, del Centro de Investigaciones del Desarrollo Psiconeurológico.
 
 Bullying es el término en inglés para definir al acoso entre pares. El cyberbullying (acoso cibernético), entonces, es un problema que no sólo padecen los adolescentes argentinos. Canadá y España, por caso, son países donde el fenómeno preocupa. Pero como la Web no tiene fronteras, aquí y allá las maneras son las mismas. El video es uno de los soportes donde más se difunde el hostigamiento. Es muy sencillo encontrar en YouTube peleas o palizas en colegios o plazas. "Se matan. No sólo compiten por ser más populares, sino que ahora está esto del insulto y las peleas. Generalmente lo hacen para divertirse, más que por maldad, pero no entienden el sufrimiento del otro", comenta María Cáceres, una chica de 17 años, que ve cómo esto ocurre alrededor suyo todo el tiempo. Nativos de la generación 2.0, los "Emos" y los "Floggers" (ver recuadro) son el blanco preferido para el castigo por su alta sociedad con Internet. Tanto, que sitios como Fotolog empezaron a bloquear páginas dedicadas al acoso hacia ellos. La red también sirve para continuar con agresiones que comenzaron cara a cara. El caso de Kevin Leguizamón, un chico de San Isidro golpeado a la salida de la escuela en abril, tuvo sus capítulos por mail.
 
 "El bullying con todas sus variedades, incluyendo el cyberbullying, es una forma de abuso muy tóxica. Siempre ocurrió en recreos, colonias de vacaciones, entre deportistas, cárceles y sobre todo con miembros jóvenes de las fuerzas armadas", detalla Jorge Srabstein, médico argentino, profesor de Psiquiatría en la Universidad George Washington, de Estados Unidos. Srabstein entiende que el "ciberhostigamiento" agudiza el problema: "La víctima está avergonzada delante de todo el mundo, literalmente, y hay mucho anonimato".
 
 Este agobio es traumático en los chicos. "El bullying es un factor de estrés muy importante que termina siendo crónico y puede terminar con trastornos psiquiátricos. Empieza con dolor de cabeza o estómago, trastornos de ansiedad, fobia y depresión", explica Sinigagliesi.
 
 Sin embargo, los problemas no son sólo para el que recibe el daño. "Es importante saber que los riesgos de salud afectan también a los 'buleros'. No hay que castigarlos, sino ayudarlos a desarrollar empatías y sensibilidad", reflexionó Srabstein. CLARIN

Sobre el Bullying: ¿El único amor posible?

Por: Camilo Ernesto Ramírez Garza, *PSICOANALISTA - Miércoles, 21 de Mayo de 2008 MÉXICO (El Porvenir)
Ya en otro artículo (“Sobre el llamado Bullying", ¿A quién se pega cuando se pega? El Porvenir/Cultural 25/07/07 *infra) abordamos algunas referencias en torno a la agresividad, componente inherente de toda pulsión humana, diferenciándola de la sola tipificación de violencia; llamando la atención en el hecho de que el amor y el odio son dos caras de la misma moneda.

“Del odio al amor solamente hay un paso” reza la sabiduría popular.

Esa noción que recientemente se ha introducido con la palabra en lengua inglesa Bullying y los angilisismos buleado, buleador, etc. para dar cuenta de algo que sucede en el ámbito escolar y que tiene que ver con los golpes y las burlas a alguien, ahí donde otrora “el cabul” “el choteo” “la carrilla” “el carro” dibujaran una realidad diferente.

Al ser una generalización –el bullying- que homologa cuanta agresión suceda en la escuela, no contempla la singularidad de cada situación, es decir, ¿A qué le pega alguien cuando pega a otro? Pues se trata de un acto singular.

No todo el mundo “ve” y “le pega” a lo mismo. Las preguntas se responden de manera singular.

En ese sentido ambos, tanto el que pega como el que es pegado, poseen un vínculo especular, en donde el otro es mi reverso, sea como manifestación o materialización de la agresión o como polo pasivo en donde se “ve” que algo se porta, pero justamente ahí donde se pone algo por la mirada de quien mira, el terreno de “lo no visible”.

En ese sentido, quien golpea mantiene un lazo con “eso” que ve del otro, haciéndole mirada, y que busca atacar; “¿Te haz dado cuenta de cómo me mira ?… Me mira como diciéndome…” Las interpretaciones se multiplican al por mayor, cada quien debe reconocerse en “eso” que le hace mirada (que odia-ama) y le implica un acto de ataque, de golpe o de burla a “eso” del otro que me concierne (“Solo lo semejante conoce a lo semejante” dice Aristóteles) y que por lo tanto es compartido.

Lo más extraño y lejano, es al mismo tiempo lo más propio. “Donde ello era Yo debo devenir” –ha dicho Freud.

En ese sentido por ejemplo, aquel que dice cosas a la fealdad, defectos, incapacidades de otro, de igual forma participa de “eso” que ataca (ama-odia) en el otro, también se siente marcado por eso que supone en el otro, su fealdad e ignorancia, ser looser, etc., ya que se recibe el propio mensaje pero de manera inversa, -a planteado Jacques Lacan.

Como lo ha propuesto la sabiduría popular en nuestra lengua: “El león cree que todos son de su condición”

Si decíamos que el amor y el odio son dos caras de la misma moneda, entonces preguntamos ¿Es el bullying el único amor posible en la escuela? Incluso yendo más allá, ¿Son aquellos golpes que un esposo u esposa dirige a su cónyuge, la única pasión (afecto) que le puede otorgar? ¿A qué se pega cuando se pega? ¿Qué se mata cuando se mata? Interrogantes que apuntan hacia la búsqueda del sentido del golpe, del insulto, del ataque al otro, (¿Por qué el otro me es molestamente peligroso? que no es más que otra forma de vincularse con lo “aberrante” no reconocido de sí mismo: algo veo en ti que me mira y me señala, por eso debe de desfallecer, acabarse, morir.

Si por otro lado, la noción del bullying es inscrita en la de la victimología de los cuentos estrechos donde solo existen “buenos” y “malos”, los derechos humanos, “la victima y su verdugo”, historias simples y huecas donde parece ser más el desfogue condenatorio su objetivo, entonces no estaremos advirtiendo su sentido, es decir, su anudamiento, el lazo entre quines ahí convergen y se implican: quien da algo y recibe igualmente algo ante las miradas de quines solo cuantifican los datos, delimitan, depuran y correlacionan variables, a fin de pretender hacerlas desaparecer “oportunamente” mediante una actividad preventiva, por demás patética, que en primera instancia da risa a quines ahí conviven bajo esos formatos: golpes al cuerpo como registro en lo Real de ese otro, especular, como una cierta insignia con un dejo de nostalgia que no se resiste a olvidar y rememorar a ese gran Otro, demandándole que finalmente haga algo. EL PORVENIR

Sobre el llamado Bullying ¿A quien se pega cuando se pega?

Actualmente se habla sobre el Bullying o acoso escolar, incluso con los anglicismos buleador (aquel que maltrata, agrede -física o verbalmente- a un compañero de clases).
 
Camilo Ernesto Ramírez Garza, PSICOANALISTA  Miércoles, 25 de Julio de 2007 MÉXICO (El Porvenir)
"Nosotros somos los otros de los otros" Juan Manuel Serrat

Actualmente se habla sobre el Bullying o acoso escolar, incluso con los anglicismos buleador (aquel que maltrata, agrede -física o verbalmente- a un compañero de clases) y buleado (aquel que padece la agresión, directa o indirectamente; identificando los dos polos: el agresor y el agredido; el victimario y su victima, etc.) para nombrar las agresiones que se dan dentro de los planteles educativos.

Sin embargo podríamos decir que el Bullying solo existe en EUA, en tanto noción descrita y nombrada en sus causas y efectos con ese concepto.

Por lo tanto en México, como en el resto de los países de América Latina a "eso" a lo que se le llama en EUA Bullying no se considera tal, ello no es una precisión lingüística exagerada, dominio de la academia conceptual más rigurosa, sino que el lenguaje no solamente describe y define nociones, sino otorga claras características subjetivas a lo que se considera bajo un concepto dado, y en un determinado contexto social; algo empieza a ser otra cosa donde no era otra cosa o nada.

Como por ejemplo, la noción de niños chiflados ha dejado casi de existir, al menos en el norte del país, para dar lugar al Niño con TDAH.

En ese sentido, en México, hasta hace unos años existían la madreada, la carrilla, las bromas pesadas, la carrilla, la botana, el cabul, el carro, el mal viaje, etc. y ahora empieza a existir el Bullying, el acoso y violencia escolar.

Si antes los alumnos buscaban defenderse de quienes los agredían, buscando que le bajaran a su... darse a respetar mediante la reciprocidad en los insultos y golpes, ahora tales actos son adscritos a una cierta "psicopatología escolar" denominada conductas bullying, en donde a "victimas" y "victimarios" se les otorga apoyo médico y psicológico como tratamiento.

Lo que está en juego en el Bullying es el inherente deseo humano por dominar al otro, al semejante; gozar con su desgracia aunque ésta sea auto-infligida.

Que se presente en la escuela no es un signo y síntoma de que algo anda mal en el joven o niño, sino que es síntoma de un suceso social más amplio: expresión de las clásicas tensiones entre los "fuertes" y "débiles" sea por su aspecto físico, ajustado a los criterios de fortaleza-debilidad; fealdad- belleza; de poder económico: pobreza-riqueza; normalidad en al moral y en la forma de pensar y de vivir la sexualidad...los "loosers" en todas las áreas y de todas las edades, que a nadie le gusta ver ni tratar, y que son discriminados.

Esos que para otros otorgan imaginariamente la sensación de perfección y superioridad.

Los súbditos y los reyes, las estrellas y los fans.

Al considerar el Bullying como un suceso universal se le adjudican causas y sentidos.

Cuando los golpes e insultos en la escuela son, para muchos, parte de la integración al grupo, una forma de afecto y placer posibles, de disfrute sobre el otro.

Ello no quiere decir que entonces deban permitirse o motivarse, sino que de inicio debemos preguntarnos sobre el sentido de que alguien insulte o golpee a otro, ver cada acto en singular (¿A quién? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Qué sucedió?) y no conductas psicopatológicas violentas en la escuela, sino expresión del ambiente laboral, deportivo, económico, político, judicial, "adulto" y "normal" de todos los días ¿Cuál es el placer que se experimenta al golpear o dejarse golpear con las palabras o los puños? La burla y los chistes apuntan hacia una debilidad del otro siempre compartida, esa debilidad de la cual también participo, y por ello siento que me mira, por eso río y odio.

El psicoanálisis permite reconocer en lo extraño de la vida (el cuerpo y el sufrimiento; lo incomprensible de sí-mismo y la otredad) las partes propias reflejadas desde el otro, de las cuales uno no se da cuenta.

En ese sentido, cuando alguien pega o dice algo sobre otro, ese otro está implicado en el Yo, puesto que éste se formó de un otro.

Al divertirse y gozar atacando a otro, se ataca y daña a eso de lo que (mi) Yo también participa, en cuanto que humanos todos, sujetos a los mismos avatares de la fealdad, la flaqueza, el sufrimiento, la debilidad, pobreza, ignorancia.

En se sentido, el alíen, el extranjero, el raro, el diferente, es también el amadodiado más próximo a sí mismo: el propio Yo.

¿Por qué será que para algunos alumnos es más placentero estar insultando o golpeando a otros, en vez de lo "interesantísimo" de las clases? EL PORVENIR


Bandera Blanca

Original SP Blog Translate Blog F Traduire Blog JAPAN IT Tradurre Blog D Übersetzen Sie Blog

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin