logo argijokin La Mirada de Jokin Bullying  ·  Problemática adolescente  
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
martes, 27 de mayo de 2008
ENTREVISTA·  Teresa Gisbert, Fiscal jefa de Valencia
Radiografía de la delincuencia juvenil
Hace apenas dos meses asumió el reto de sustituir al frente de la sección de Menores a Teresa Gisbert, ascendida a fiscal jefa de Valencia. Licenciada en Derecho, Políticas y estudiante de Periodismo, sus seis años en la sección le permiten realizar una radiografía certera de la realidad delincuencial juvenil.

ISABEL RODRÍGUEZ DE LA TORRE 26 MAY 2008. VALENCIA (ABC)
—La Justicia está de actualidad por el colapso de algunos órganos. ¿En qué medida la Fiscalía de Valencia sufre esos lastres?
—El colapso afecta a la Justicia de adultos, a los juzgados de ejecutorias. Nosotros tenemos muchísimo trabajo, cada vez más, pero no atasco.

—¿Faltan medios?
—Tenemos asuntos que han prescrito porque no se había emitido el informe del equipo técnico imprescindible para ir a juicio. Tiene un plazo de diez días ampliable a un mes para hacerlo, y sin embargo aquí se está citando para examinar a un menor a cinco meses vista. Una falta prescribe a los tres meses. Estamos trabajando con la Generalitat para resolverlo.

—¿Que fotografía de la delincuencia juvenil se puede extraer de las estadísticas que reflejan la actividad del pasado año?
—El robo, el delito contra la propiedad, es el delito estrella.No detectamos un incremento significativo en ninguno de los delitos, salvo en el tema de violencia intrafamiliar. El respeto a los padres y a la autoridad se está perdiendo.

—Si los pilares de la formación de una persona son la escuela y la familia, ¿de quién es la culpa?
—Hay un gran problema que las familias tienen que afrontar como base para que el chico no empiece a adoptar conductas transgresoras. Es el absentismo escolar. La figura del profesor también imprime autoridad y te enseña a tener respeto. Si el niño no va a clase, eso se pierde.

—¿Qué hace mal un padre para que su hijo se le vaya de las manos?
—Querer hacerlo todo bien, rebajar el nivel de exigencia ante una pataleta, una amenaza, un gesto un poco agresivo...

—¿Recurren a la Fiscalía con problemas que deberían resolver en casa?
—Los padres no son conscientes de esta situación de maltrato y entienden que se trata de un adolescente problemático y van alargando la situación sin ayuda profesional. Y esto es lo peor, porque cuando llegan aquí la situación está tan enquistada que tenemos que sacar al niño de la casa para que entre en un ámbito normativo, para darle pautas de comportamiento, desarrollo de empatías.

—¿Cómo se llega a esa situación?
—Los padres tendemos a asumir los logros de nuestros hijos como propios; pero también los fracasos, y eso duele muchísimo. Es muy duro dar el paso de denunciar a un hijo. Cuesta asumir que has criado a una persona que es capaz de generarte tanto miedo como para que duermas bajo cerrojo en tu dormitorio.... ¿Cómo lo cuentas? Cuando llegan aquí, los padres están desesperados. Recibir las denuncias de los progenitores es lo más duro. Los hijos no asumen nada, no se consideran responsables de nada, tienen una facilidad tremenda para transferir la culpa a sus padres.
—¿La sensación de criminalidad que hay respecto de los menores se corresponde con la realidad?
—En absoluto. No tenemos un nivel delictivo elevado entre la población infantil valenciana. No hay carreras delincuenciales. La mayoría de los chavales que vienen no reinciden. Hay un 10 ó 15 por ciento de los que llegan aquí que presentan conductas más desarraigadas y efectivamente tienen una carrera que hace que a los 18 años sepamos que han ingresado en prisión.

—¿La percepción de impunidad también es errónea?
—Existe la conciencia social de que sólo se está castigando cuando se ingresa a un menor en un centro. Y no siempre hay que llegar a ese extremo porque simplemente con pasar el mal rato de entrar en un calabozo, de que sus padres le tengan que ir a recoger a comisaría, de hacer una declaración delante de un policía y de un abogado... puede ser suficiente castigo. Aquí, en Fiscalía, vemos gente que lo pasa realmente mal. No tenemos por qué llegar a más.Se puede archivar directamente. Si estamos hablando de un robo con intimidación, con una navaja o de una agresión sexual, es necesario dar un corte en esa trayectoria y proceder al internamiento. Hay una medida muy bonita que es la mediación. Hay un equipo de educadores y psicólogos que hablan con la víctima y con el autor de los hechos e intentan que lleguen a un acuerdo que puede ser una petición de disculpas, una carta mostrando arrepentimiento o la reparación del perjuicio.

—¿Las nuevas tecnologías favorecen la comisión de nuevos delitos?
—Favorece los delitos que pueden afectar a menores. Hay muchas páginas en Internet que son peligrosas porque pueden crear adicción, se piden fotografías, pueden incitar a las relaciones sexuales y a la prostitución. Los padres necesitan tiempo para controlar lo que sus hijos están haciendo y si no lo tienen, no deberían facilitar el acceso a Internet.

—¿Una regañina o un cachete a tiempo habría evitado a muchos chavales pasar por la Fiscalía?
—No creo que sea necesario el cachete, pero la regañina, sí. De lo que se trata es de imponer la autoridad.

—¿Qué incidencia tiene en el nivel de delitos detectados el consumo de droga y los trastornos mentales?
—Tenemos un tanto por ciento muy reducido de chicos con problemas mentales y cuando han cometido hechos graves se derivan a centros terapéuticos y si no, tenemos la posibilidad de imponer un tratamiento ambulatorio. En el caso de adicciones a las drogas, no tenemos muchos casos, hay alguno, y también, si son graves, se derivan al internamiento terapéutico o se impone como medida la asistencia a una unidad de conductas adictivas. En general, no tenemos problemas graves de droga mezclados con delincuencia. Hay muchos casos de consumo esporádico, pero no con merma de capacidades volitivas como para concluir que es el consumo el que los induce a la comisión del delito, sino que forma parte de lo que es un consumo social.

—¿Hay un perfil del menor delincuente?
—Los chicos tienen tres referentes: la familia, los amigos y el colegio. Si hay déficit de uno de estos elementos, a lo mejor viene; si hay déficit de dos es bastante probable que venga; si hay déficit de tres seguro que viene aquí. El 80 por ciento de los casos que llegan a juicio tienen déficit de los tres aspectos: familias desestructuradas, problemas graves de absentismo escolar y amigos en situación de riesgo.

—¿Se exagera con el «bullying»?
—Antes era gamberrismo. Las situaciones de conflicto dentro de un centro son normales porque los niños tienen edad de pelearse, de insultarse, porque tienen edad de aprender a relacionarse con los demás. No va a dejar de producirse porque la Fiscalía intervenga.

—¿Se están criminalizando las peleas entre escolares?
—Claro. La respuesta siempre se había dado dentro del centro. Si había un problema, el niño o la niña se lo decía a la profesora o al jefe de estudios y se producía una reacción dentro del centro, que es lo que tiene que ocurrir. Llegamos en escasas situaciones a juicio. La mayoría de los casos los desviamos a mediación.

—¿Es necesario endurecer las penas por abusos a menores?
—Las penas ya son muy elevadas. No podemos perder el norte de pensar que nuestro Código Penal no sanciona suficientemente una situación de abuso o violación. Quince años es tiempo suficiente de castigo.

—¿La Ley de Responsabilidad Penal del Menor da respuesta a la realidad delincuencial?
—Después de la última reforma de 2006, si el menor tiene entre 14 y 15 años, la pena es de cinco años y si tiene entre 16 y 18, son 8 años, complementadas las dos con 3 y 5 años de libertad vigilada. Son niños que queremos recuperar y que en los centros están recibiendo terapia, no están ociosos, asisten a clases, talleres. No queremos hundir al niño sino rescatarlo y convertirlo en una persona sociable, que acepte las normas.

—¿Y qué ocurre con la impunidad de los menores de 14 años que delinquen?
—Eso debe cambiar. El 25% de los niños denunciados son menores de entre 12 y 14 años. Estamos hablando de 4.000 chicos que podían haber sido objeto de observación y diagnóstico por parte de la Fiscalía. Estamos dejando de trabajar con ellos en un momento muy importante y en el que todavía es muy fácil intervenir porque son más maleables a esa edad que cuando tienen 17 ó 18. Como no se hace nada, los chavales retornan a sus casas con un sentimiento de impunidad. Han hecho una cosa mala, la Policía les ha detenido y no pasa nada. Y al mismo tiempo a las familias les genera una sensación de impotencia. Necesitan una respuesta, tienen que saber que robar no sale gratis. Si se rebajara la edad penal, la mayoría de los casos se archivaría por la entidad de los hechos. Pero hay un tanto por ciento de casos, como delitos contra la propiedad, algún supuesto de agresión sexual... en los que hay que intervenir.

—¿Qué áreas de la Fiscalía cree necesario reforzar?
—He puesto en marcha los juicios en ausencia. En un año, si cuento con la colaboración de los jueces y abogados, me gustaría activar los juicios rápidos. Es una necesidad imperiosa desde el punto de vista de orden público, educativo y pedagógico para un niño. Si un adulto puede tener una sentencia en 24 horas, un niño también debe tenerla.

—¿La ley lo permite?
—No lo prohíbe. Se trata de organizar los tiempos de citaciones, traslado a las partes, equipo técnico... Implica mucha colaboración. Creo también que la Fiscalía debe ser más activa en la persecución del absentismo escolar y actuar contra los padres. Es un problema social muy gordo. El absentismo es la principal fuente de delincuencia.

—¿Aun en los casos en los que está motivado porque han perdido el control de sus hijos?
—La educación es responsabilidad de los padres e iremos tras ellos igual que iríamos si estuvieran dos meses sin darles de comer a sus hijos. ABC
entrevista. Emilio Calatayud/Juez de Menores

´Los malos tratos a los padres es el único delito en el que están equiparados los dos sexos´

El juez Calatayud afirma que un 20% de los menores "puede tener perfil de delincuente", pero que la mayoría delinque sin intención
· Impartió ayer una charla en el colegio La Salle de es Pont d´Inca

N. TOGORES. 26 MAY 2008 PALMA.
Emilio Calatayud, juez de Menores de Granada, es conocido por sus sentencias ejemplares. Ayer, impartió una charla en el salón de actos del Colegio La Salle del Pont d´Inca, organizada por el colegio público Costa i Llobera de Marratxí.

-¿Cuáles son los ingredientes de la delincuencia juvenil?
-Tampoco existe tanta delincuencia juvenil. Lo que pasa es que hoy día se ha judicializado todo y es muy fácil cometer hechos delictivos. Hay que distinguir entre menores que cometen hechos delictivos y menores que son delincuentes. ¿Quién no ha cometido un delito en su vida? Lo que pasa es que no nos han pillado. La mayoría de los chavales, el 80%, comete hechos delictivos por inconsciencia, por la mala educación y, a veces, por mala suerte, pero son hechos aislados. Luego un 20% de los menores puede tener perfil de delincuente.

-¿Qué relación tiene el fracaso escolar con la delincuencia?
-El 82% de los chavales que tiene perfil de delincuente sufre fracaso escolar. Siempre hay que trabajar con los padres, que son los responsables de la educación de sus hijos, pero hay que luchar contra el fracaso escolar y buscar alternativas a la expulsión.

-¿Cómo afecta la televisión al comportamiento de los menores?
-Muchas veces les lleva a tener una percepción equivocada de la realidad y a pensar que una paliza es algo corriente.

-¿En cuántos de los casos una bofetada a tiempo hubiera evitado muchos males?
-En muchos. El problema es darla en el momento justo con la intensidad adecuada. Eso es lo difícil. Si llegáramos a dar un azote en el momento justo, con la intensidad adecuada se podría ganar mucho. El problema es saber hacerlo.

-¿Dónde termina el cachete y comienzan los malos tratos?
-Aquí hemos perdido el norte. Hemos llegado al absurdo de socialmente considerar que un azote o una bofetada es un maltrato. Nos hemos pasado de un extremo al otro. Se ha modificado la ley en el sentido de que los padres no pueden atentar contra la integridad física o psíquica [de los hijos], pero creo que, ante un azote, tenemos mecanismos para distinguir entre unos padres maltratadores o unos padres preocupados por la educación de sus hijos.

-Así, un cachete no es un maltrato.
-No, pero está generando problemas en los padres porque no saben qué hacer ante las amenazas de los hijos de "no me toques que te denuncio" y los chavales hacen abuso de sus derechos y dejadez de sus deberes.

-Se les ha dado carta blanca.
-Claro, porque no se les ha hablado de sus deberes. Se ha pasado de un extremo a otro y los padres jóvenes comienzan a darse cuenta.

-¿Algún joven le ha agradecido una sentencia?
-Muchos, condenados por homicidio, por ejemplo. Llevo ya 20 años y tengo el despacho lleno de regalos de condenados. Tengo cuadros, bandejas, fotos de los hijos, invitaciones de boda... Lo que más te agradecen es haberles puesto límites.

-A veces parece que los padres desconocen las andanzas de sus hijos hasta que es tarde.
-Ignoran las señales de alarma, no se dan cuenta y, a veces, lo que pasa en las clases medias es que las tapan. No asimilan que su hijo pueda tener problemas, por ejemplo, con el consumo de alcohol, sustancias o con pequeños hurtos en grandes almacenes. Lo van tapando hasta que ya no pueden. Lo mismo pasa con los malos tratos de menores a los padres. Estos van permiten situaciones de insultos, de amenazas. Es un problema de la clase media alta y es el único delito en el que están equiparados los dos sexos.

-¿Las chicas delinquen menos?
-Son un 20% o 25% del total frente a un 70% o 75% de chicos, pero en malos tratos familiares son un 40%-45% frente al 55%-60%. Son delitos propios de la clase media, como los delitos de grabación palizas con móviles o los de internet.

-El domingo, en Argentina, dos niños de nueve y siete años mataron a un bebé de dos.
-Cuando esto sucede falla todo el sistema educativo, empezando por la familia, siguiendo por la escuela y pasando por la sociedad... Hay que partir de la base que los niños son buenos, no nacen malos. DM


Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags
»CLiC: activar Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin