La Mirada de JokinBullying · Problemática adolescente
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
viernes, 30 de mayo de 2008
Reconocidos especialistas en infancia, adolescencia y juventud debatieron en una mesa redonda sobre el tema “¿Violencia en las escuelas?”
· El encuentro estuvo organizado por las comisiones de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia y la de Educación de la Cámara baja.
   
ANÁLISIS
· Somos todos culpables,  Jorge Werthein  
· Los adolescentes y la violencia,  Rosina Duarte

   
BUENOS AIRES 29 MAy 2008 (EL PARLAMENTARIO)
 La propuesta de la mesa “¿Violencia en las escuelas?” tuvo como principal eje temático abrir una puerta a la reflexión y a las diversas aristas de análisis del porqué la violencia y cómo ésta puede ser abordada por las instituciones educativas. El objetivo de ambas comisiones, además, es el de producir un documento legislativo para el debate.
 
 El encuentro, coordinado por la presidenta de la comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, Juliana Di Tullio y la presidenta de la Comisión de Educación, Adriana Puiggrós, contó con la presencia de Norberto Liwski, Eva Giberti, Carina Kaplan, Miguel Miguez, y Luis Cabeda, quienes son reconocidos especialistas en temas que se refieren a infancia, adolescencia y juventud. En la mesa cada uno -desde su mirada y área profesional- abordó la problemática de la violencia haciendo hincapié en sus orígenes sociales e institucionales.
 
 Los expertos coincidieron en que “más allá de que el tema sobre violencia en las escuelas ha sido tratado por las diversos sectores y se ha hecho visible por el tratamiento que los medios de comunicación masiva hacen al respecto, éste sigue siendo un tema relativamente nuevo en lo que se refiere a la investigación y al abordaje que se hace”.
 
 Para Norberto Liwski, director de Áreas del Instituto Interamericano de Niñez y Adolescencia-OEA, “la escuela es indudablemente la institución del Estado que con mayor esfuerzos brinda oportunidades junto con los docentes, para generar permanentemente mecanismos de compensación frente a la violencia estructural que hay en nuestra sociedad”.
 
 Liwski hizo hincapié en cómo el tema de la violencia es abordado por la sociedad y en particular por los medios de comunicación. Al respecto para el especialista “en los medios se observa que la cobertura social que se hace sobre esta temática se centra en casos individuales. Sólo en el 2,44 por ciento se relaciona al tema con el marco de políticas públicas, reforzando la idea del perfil criminal de los chicos. Y sólo el 2,27% examina el caso en el contexto familiar”.
 
 Por su parte para Eva Giberti, responsable del programa del Ministerio del Interior “las víctimas contra las violencias” destaca la importancia del uso del lenguaje utilizado para referirse a los chicos, y sobre todo a aquellos que son considerados y estigmatizados como niños, adolescentes o jóvenes violentos.
 
 “El lenguaje no es inocente, hablar de violencia escolar es tan disparatado como hablar de prostitución infantil. En todo caso hay que hablar y referirse a los rufianes que explotan a los niños y niñas. Cuando se describe así, o se habla de sociedad enferma, se crea un efecto paralizante”. La pregunta entonces sería: ¿si hay una sociedad sana, dónde está la sociedad enferma? ¿En el paraíso perdido de la infancia?, destacó Giberti, quien es psicóloga y asistente social.
 
 Los expertos coinciden en que los chicos deben ser más atendidos por el mundo adulto. Hay un reclamo de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de ser escuchados y tenidos en cuenta.
 
 En este sentido Giberti aclaró que “es importante escuchar a los chicos y no hablar en nombre de ellos, cuando nos piden que los escuchemos y los cuidemos”. “Ya no se trata de que los chicos cumplan con el pacto intergeneracional. Esta es la época de los contratos y hay que establecer nuevos. Hay que darle la palabra a los adolescentes”.
 
 “Los chicos lo que están pidiendo –dijo Liwski- es mayor participación, más comunicación, ser escuchados, que se les preste atención. Los adultos tenemos que ser coherentes entre el decir y el hacer”.
 
 Si bien en el mundo hoy existen cientos de observatorios en diversos países, el tema de la violencia entre niños y adolescentes es un fenómeno que no sólo preocupa en la Argentina. Es tema de investigación y preocupación en el mundo, pero que podría decirse- es relativamente nuevo en lo que se refiere a investigación y análisis.
 
 La doctora en pedagogía e investigadora del CONICET, Carina Kaplan, coordina un equipo de investigación acerca del tema violencia. “El tema de la violencia en las escuelas o de la violencia en general que se da entre los chicos, es un campo científico nuevo y nació en Estados Unidos hace menos de dos décadas. Sin embargo hemos podido avanzar en esta temática e investigar al respecto” explica la especialista.
 
 En el marco de la investigación de que el equipo que coordina Kaplan lleva a cabo, se observa datos no poco relevantes. “En una encuesta que hicimos entre 650 de estudiantes de todo el país, vimos que una de las instituciones más confiables y con mayor nivel de seguridad, después de la familia y junto con los hospitales públicos, es la escuela”, destacó.
 
 “La tendencia que importamos de Estados Unidos de criminalizar a los jóvenes, hacen que muchos medios instalen una nueva categoría social: alumno violento. Esto implica que tenemos la responsabilidad de generar una mirada alternativa al respecto” explicó Kaplan.
 
 Otro de los especialistas presente en la mesa organizada por la Cámara baja fue Daniel Miguez, docente investigador de la Universidad de San Martín e integrante del Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas. Miguez detalló en su intervención que “si bien en los estudios que realizamos desde el observatorio muchos chicos dicen haber observado casos de violencia –física y simbólica como la estigmatización- son muy pocos los que han protagonizado algún hecho de violencia”.
 
 “Sin embargo –dice Miguez- el fenómeno parece que está magnificado, en la percepción que la sociedad tiene al respecto. Esto genera miedo y prevenciones, incluso en docentes y escuelas en donde nunca ocurrió un episodio de violencia. Otra cuestión es relacionar el tema de la violencia con la situación social de los chicos, sin embargo no existen estudios serios que vinculen indicadores en pobreza y desempleo con violencia”.
 
 La presidenta de la comisión de Educación de Diputados, Adriana Puiggrós enfatizó en que “el tema de la violencia es muy complejo y es obvio que en algunos casos traspasó los muros de las escuelas. Pero no podemos caer en observaciones y opiniones superfluas al respecto porque es un fenómeno complejo que requiere profundizar en su análisis. Hay una tendencia a culpabilizar a los chicos de lo que ocurre, una manera de no hacerse cargo de lo que pasa”, señaló.
 
 “Tenemos la obligación de pensar en cómo podemos colaborar desde nuestros lugares a la elaboración de estrategias pedagógicas y políticas en general para prevenir el fenómeno de la violencia en la institución escuela” explicó Puiggrós. Para esta pedagoga la clave también está en aquellas estrategias construidas entre todos. “Hay que trabajar en forma conjunta con los docentes, con los padres y por supuesto con los propios chicos para resolver los inconvenientes de convivencia y relación que puedan presentarse entre los chicos pero los adultos también deberán hacerse cargo de lo que les toca hacer como adultos”, destacó.
 
 Sin bien hay una percepción en la sociedad sobre que la violencia entre niños, niñas, adolescentes y jóvenes es un fenómeno que ha crecido y se ha generalizado poco se ha dicho sobre la responsabilidad de los adultos que están detrás de cada uno de ellos.
 Para Luis Cabeda, Director EEM n° 12 de La Matanza y ex coordinador de los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) impulsados por el ministerio de Educación de la Nación no se puede trasladar a los adolescentes la responsabilidad propia de los adultos de tomar decisiones muchas veces difíciles frente a situaciones de conflicto o malos comportamientos en la escuela, aunque a veces tiente la idea por parecer muy democrática.
 
 En la escuela que dirige Cabeda se han llevado a cabo diferentes estrategias para resolver conflictos y se han puesto en marcha experiencias de mediación que han dado buenos resultados ante situaciones que pueden considerarse de difícil resolución. “Hay experiencias muy positivas para intervenir en los conflictos como por ejemplo que alumnos de años superiores den clases a alumnos más chicos. Esto genera vínculos de mayor respeto entre ellos y con el mundo de los adultos”, destacó. PARLAMENTARIO

Somos todos culpables

ANÁLISIS· Jorge Werthein,  Director de la Red de Información Tecnológica Latinoamericana.

Para LA NACION Martes 27 de mayo de 2008

Se ha discutido mucho sobre el tema de la violencia en las escuelas. La intimidación -o, como se la llama comúnmente ahora, el bullying - no es el fenómeno más grave de los que se dan en el espacio escolar. Además de la violencia física y verbal entre pares, en todas las investigaciones que se han realizado en muchos países se han registrado en las escuelas agresiones verbales entre alumnos, amenazas, agresiones físicas, discriminaciones raciales y sexuales, robos, violencia sexual, presencia de pandillas y tráfico de drogas. La relación entre alumnos y profesores es muchas veces tensa y llega a la violencia verbal de ambas partes, e incluye amenazas y discriminaciones.

La violencia en la escuela tiene un gran potencial para desestructurar el proceso enseñanza-aprendizaje y para desestabilizar las relaciones entre los actores, y vuelve inviable el cumplimiento de su papel social, que consiste en formar, en el sentido más amplio del término, a los niños, los adolescentes y los jóvenes.

Una de las mejores respuestas a la violencia en las escuelas de la República Argentina está siendo la activa participación de las autoridades del sector educativo junto con los padres y la sociedad civil, con un claro interés y apoyo, que espero que sean sistemáticos, de los medios de comunicación.

El tema está presente en la vida cotidiana de todos. Se están identificando situaciones conflictivas que se transforman en violencias, ya sean físicas, verbales, o simbólicas. El uso del plural, "violencias", demuestra que estamos hablando de varios tipos de violencia, y en distintos niveles.

Las situaciones que hemos mencionado existen desde hace tiempo, aunque quizá no de manera tan visible como en la actualidad. Este aumento de la visibilidad de las violencias en las escuelas está permitiendo identificar y tratar de enfrentar el problema, para buscar respuestas adecuadas.

Es inoperante, innecesario, ineficiente, comenzar una pesquisa para llegar al culpable de estas alarmantes violencias. En general, la familia acusa a la escuela, y viceversa, con el objeto de transferirse la responsabilidad una a la otra. Estas dos instituciones deben cooperar, dado que la educación pretende formar para la ciudadanía, la convivencia, los valores y los principios éticos.

Es necesario lograr que sea aceptada la corresponsabilidad que todos tenemos: padres, maestros, educadores, alumnos, autoridades en general, medios de comunicación e información. Lamentablemente, en muchísimos momentos comprobamos que, ante una situación conflictiva, la violencia es una respuesta más generalizada que el diálogo.

Todos somos testigos de la inmadurez, de la falta de civilidad, del no respeto a la diversidad, de la falta de aceptación del otro. En la escuela, en el tránsito, en las competencias deportivas, en el mundo de los negocios, en la política, tenemos constantes ejemplos de la contestación de la autoridad, del abuso, de la arbitrariedad.

La violencia en general y las violencias en las escuelas en particular son un fenómeno que enfrentan todas las sociedades, desarrolladas o en vías de desarrollo. Pero nunca olvidemos que dichas violencias están más presentes en las sociedades más desiguales, más excluyentes, menos maduras, menos éticas, más arbitrarias.

Disminuir la violencia implica disminuir las desigualdades, la exclusión sistemática, las arbitrariedades.

En septiembre de 2007, en un artículo publicado en este mismo periódico, afirmé: "La respuesta a estas situaciones de violencia no debe ser solamente la represiva. No caben dudas de que las conductas inaceptables deben ser debidamente penadas y se deben imponer límites, pero las respuestas no pueden limitarse a la expulsión de alumnos de un centro escolar, como si al expulsarlos estuviéramos también expulsando los conflictos inherentes a ese establecimiento educativo. No debemos usar mecanismos aparentemente rápidos para enfrentar problemas que son profundos, que merecen ser analizados, diagnosticados y enfrentados en forma decidida. Ya no se puede afirmar que la violencia en las escuelas, en algunos casos potenciada por el uso de Internet, es un pequeño problema que puede ser rápidamente evitado. No: es un problema muy serio que está, desde hace mucho tiempo, afectando la vida de alumnos y profesores".

¡Sigo diciendo lo mismo! Entender los porqués de esas violencias; admitir que son no sólo inaceptables sino que también impiden la enseñanza y el aprendizaje; incluir esta problemática en los cursos de formación de los docentes; seguir e incrementar en todas las provincias los programas de mediación escolar que, entre otras cosas, promueven el diálogo entre los principales actores del proceso educativo, y atraer a los padres a un diálogo sistemático con la escuela son iniciativas que darán buenos resultados.  LA NACION

   Los adolescentes y la violencia      

ROSINA DUARTE  Licenciada en Psicología coordinadora de Clinicar

Especial para RIO NEGRO, 28 MAY 2008
En las últimas semanas nos hemos visto conmocionados por distintos casos de violencia que se presentaron en nuestra sociedad y, como actores principales, los adolescentes: violencia entre pares (bullying) y en la confluencia entre adolescentes y adultos -sus figuras de identificación- (docentes, directivos, padres).

Se trata de un tema recurrente y que preocupa, ya que se registra dentro de un marco social en que las acciones agresivas y violentas también encuentran fundamento en los adultos, lo que genera un profundo malestar en los adolescentes de hoy que se manifiesta bajo diversas formas: sensación de abandono, falta de contención y un sentimiento de amenaza por parte de su entorno.

Al hacer referencia a la violencia -entendida como el sometimiento a un otro mediante el uso de la fuerza- siempre es necesario puntualizar el concepto de "poder". En situaciones de violencia hay un ejercicio desigual del poder y un daño a otro a manera de sometimiento, humillación o menosprecio.

El trabajo clínico muestra con frecuencia que los adolescentes que protagonizan situaciones de violencia provienen de entornos donde ellos mismos vivenciaron actos violentos. Estos actos, verbales, físicos o psíquicos, permiten distinguir el maltrato como un denominador común y esclarecer luego una gama de respuestas que basculan entre la naturalización de la violencia -los adolescentes "naturalizan" los actos de violencia por necesidad o impotencia relanzando, de esta forma, un nuevo circuito de violencia y abuso- y la justificación -los actos violentos quedan justificados por ideas o creencias que sólo permiten sostener impunes las prácticas y los discursos a los que se ven sometidos ("Mejor una buena paliza que remediar después")-.

Para la resolución de los casos de violencia en las escuelas es necesario que el adulto pueda ocupar el lugar del otro que contiene, que cuida y que apoya mediante la posibilidad de crear nuevos espacios de aprendizaje que permitan encontrar nuevas y originales formas de resolver los problemas y de relacionarse con los demás.

Aquellos adultos que dirigen las instituciones escolares deberán estar capacitados para plantear estrategias pedagógicas facilitadoras, que centren su interés en la figura del niño y que permitan un trabajo conjunto entre la escuela, el hogar y la comunidad.
Río Negro


Bandera Blanca

Original SP Blog Translate Blog F Traduire Blog JAPAN IT Tradurre Blog D Übersetzen Sie Blog

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin