El sospechoso, de 20 años, intentó arrojar a la víctima, de 11, desde un tercer piso
Posteriormente en un descampado, una chica que pasó en ese momento fue la salvación del niño
M. Vázquez 01 JUN 2008 OURENSE (LVG)
El joven de 20 años que fue detenido en la tarde del viernes por agentes de la Policía Local de Ourense después de haber retenido y agredido brutalmente a un niño de 11 años, se había escapado apenas una hora antes de un centro de menores en el que cumplía condena por haber asaltado a otro adolescente en Vigo.
Los propios responsables del centro Montealegre confirmaron que el sospechoso, A. G. A., había logrado fugarse del recinto a las cinco de la tarde, por lo que, según el relato de los hechos, no tardó ni una hora en volver a agredir a otro menor, en este caso un escolar que regresaba a casa desde el colegio y que tuvo la mala fortuna de topárselo en su camino.
Y es que según las investigaciones agresor y víctima no se conocían. Todo apunta a que A. G. A. huyó de la institución que tiene la obligación de custodiarlo y reinsertarlo y, caminando una distancia de dos kilómetros, llegó hasta el centro de la capital. Se acercó a un portal y vio a un niño que estaba a punto de entrar en él, así que lo cogió de la mano de forma brusca y se lo llevó. Nadie vio nada.
Durante los minutos posteriores, seguramente los peores de la vida del chico, el agresor arrastró al menor por varias calles, hasta llegar a otro portal en el que, tras tocar el timbre el adulto, lograron entrar. Entonces, sin apenas mediar palabra con el chico, el asaltante lo subió por las escaleras hasta el tercer piso y trató después de arrojarlo desde la ventana del descansillo. No lo consiguió porque el niño, pese a los nervios, logró zafarse y se le escurrió de las manos, huyendo escaleras abajo hasta que su atacante volvió a cogerlo. Ningún vecino debió de oír nada porque, una vez más, el agresor logró llevarse al chico.
Con un ladrillo en la cabeza
Esta vez ambos recorrieron una distancia mucho más larga, cerca de un kilómetro, hasta que llegaron a un descampado situado a las afueras de la ciudad, frente a una zona en la que se ubican numerosos concesionarios de automóviles. Allí el pequeño comenzó a recibir puñetazos de forma repetida e incluso recibió un fuerte golpe en la cabeza, que su agresor le propinó utilizando un ladrillo. Es probable que la paliza hubiese sido aún mucho peor si no hubiese sido porque, casualmente, una chica pasó por el descampado en ese momento.
Al verla, el pequeño pudo levantarse del suelo y, corriendo, se abrazó a ella sin poder parar de llorar. Por fortuna, la presencia de la chica hizo huir al agresor aunque sería detenido minutos más tarde, gracias a la rápida acción de los agentes policiales, que acordonaron la zona y dieron con él. Ni siquiera negó los hechos y, horas más tarde ya en comisaría, fue reconocido tanto por la víctima de la paliza como por la desconocida que lo salvó. LVG
Según el relato del niño, A.G.A. le intentó tirar desde una ventana del edificio en el que le obligó a entrar, aunque sin conseguirlo. Pero al llegar al solar, el ahora detenido le golpeó reiteradamente con una piedra y con diversas patadas, hasta que apareció la persona que llamó por teléfono a los agentes y huyó.
El niño presentaba golpes y magulladoras por todo el cuerpo, por lo que fue trasladado en una ambulancia a un centro sanitario, donde calificaron las lesiones de carácter leve.
Tras un amplio dispositivo, la Policía Local localizó a A.G.A., del que comprobó que estaba ingresado en el centro de menores de Montealegre, de donde se había escapado esa misma tarde sobre las cinco.
Al parecer, el detenido estaba ingresado por una agresión similar a otro menor. ECG
La Policía Local de la ciudad detuvo ayer a un joven como supuesto autor de una agresión a un menor, de 11 años. Los hechos ocurrieron a las 18.47 horas en la avenida de Zamora, en un descampado situado frente a la Seat.
El menor relató a la Policía Local que una persona lo había cogido por la fuerza en la calle Bonhome cuando se dirigía a su domicilio y lo trasladó hasta el descampado, no sin antes haber intentado en el camino, según él, tirarlo desde la ventana de un edificio, sin conseguirlo.
Según la Policía Local, el menor se encontraba muy nervioso y confuso y sólo llegó a aclarar que al llegar al descampado fue víctima de varios golpes, posiblemente con una piedra, y patadas, hasta que apareció otra persona (que estaba con él cuando avisó a la Policía Local), dándose a la fuga el agresor. El menor presentaba magulladuras por todo el cuerpo y sangraba por la nariz por lo que fue trasladado al CHOU, aunque, al parecer, fue dado de alta poco después.
Ante el relato del menor, se estableció un dispositivo especial y prioritario de búsqueda del presunto agresor, en el que intervinieron cinco patrullas de agentes municipales. Con la descripción del sospechoso, los policías lo localizan en la avenida de Zamora, cerca ya de Nosa Señora da Saínza. El joven, A.G.A., de 20 años y vecino de Vigo, reconoció haber tenido un problema con el menor momentos antes, por lo que fue detenido. El sospechoso está interno en el centro de menores de Montealegre, que ya había puesto a las cinco de la tarde una denuncia por haberse escapado. Algunas fuentes apuntaban ayer que podría estar en este lugar por un hecho parecido. LA REGION
Posteriormente en un descampado, una chica que pasó en ese momento fue la salvación del niño
M. Vázquez 01 JUN 2008 OURENSE (LVG)
El joven de 20 años que fue detenido en la tarde del viernes por agentes de la Policía Local de Ourense después de haber retenido y agredido brutalmente a un niño de 11 años, se había escapado apenas una hora antes de un centro de menores en el que cumplía condena por haber asaltado a otro adolescente en Vigo.
Los propios responsables del centro Montealegre confirmaron que el sospechoso, A. G. A., había logrado fugarse del recinto a las cinco de la tarde, por lo que, según el relato de los hechos, no tardó ni una hora en volver a agredir a otro menor, en este caso un escolar que regresaba a casa desde el colegio y que tuvo la mala fortuna de topárselo en su camino.
Y es que según las investigaciones agresor y víctima no se conocían. Todo apunta a que A. G. A. huyó de la institución que tiene la obligación de custodiarlo y reinsertarlo y, caminando una distancia de dos kilómetros, llegó hasta el centro de la capital. Se acercó a un portal y vio a un niño que estaba a punto de entrar en él, así que lo cogió de la mano de forma brusca y se lo llevó. Nadie vio nada.
Durante los minutos posteriores, seguramente los peores de la vida del chico, el agresor arrastró al menor por varias calles, hasta llegar a otro portal en el que, tras tocar el timbre el adulto, lograron entrar. Entonces, sin apenas mediar palabra con el chico, el asaltante lo subió por las escaleras hasta el tercer piso y trató después de arrojarlo desde la ventana del descansillo. No lo consiguió porque el niño, pese a los nervios, logró zafarse y se le escurrió de las manos, huyendo escaleras abajo hasta que su atacante volvió a cogerlo. Ningún vecino debió de oír nada porque, una vez más, el agresor logró llevarse al chico.
Con un ladrillo en la cabeza
Esta vez ambos recorrieron una distancia mucho más larga, cerca de un kilómetro, hasta que llegaron a un descampado situado a las afueras de la ciudad, frente a una zona en la que se ubican numerosos concesionarios de automóviles. Allí el pequeño comenzó a recibir puñetazos de forma repetida e incluso recibió un fuerte golpe en la cabeza, que su agresor le propinó utilizando un ladrillo. Es probable que la paliza hubiese sido aún mucho peor si no hubiese sido porque, casualmente, una chica pasó por el descampado en ese momento.
Al verla, el pequeño pudo levantarse del suelo y, corriendo, se abrazó a ella sin poder parar de llorar. Por fortuna, la presencia de la chica hizo huir al agresor aunque sería detenido minutos más tarde, gracias a la rápida acción de los agentes policiales, que acordonaron la zona y dieron con él. Ni siquiera negó los hechos y, horas más tarde ya en comisaría, fue reconocido tanto por la víctima de la paliza como por la desconocida que lo salvó. LVG
Brutal paliza a un niño de 11 años en Ourense
El presunto asaltante es un vigués de veinte que se había fugado de un centro de reinserción
La Policía Local de Ourense detuvo el pasado viernes a un vecino de Vigo de 20 años de edad, A.G.A., como presunto autor de una brutal paliza a un niño de once años. Los hechos ocurrieron poco antes de las siete de la tarde del viernes en un descampado cercano a la avenida de Zamora. Desde allí había telefoneado una persona que se encontraba con el menor, quien aseguraba que un joven le había cogido por la fuerza en la calle Bonhome y lo había trasladado hasta ese descampado.Según el relato del niño, A.G.A. le intentó tirar desde una ventana del edificio en el que le obligó a entrar, aunque sin conseguirlo. Pero al llegar al solar, el ahora detenido le golpeó reiteradamente con una piedra y con diversas patadas, hasta que apareció la persona que llamó por teléfono a los agentes y huyó.
El niño presentaba golpes y magulladoras por todo el cuerpo, por lo que fue trasladado en una ambulancia a un centro sanitario, donde calificaron las lesiones de carácter leve.
Tras un amplio dispositivo, la Policía Local localizó a A.G.A., del que comprobó que estaba ingresado en el centro de menores de Montealegre, de donde se había escapado esa misma tarde sobre las cinco.
Al parecer, el detenido estaba ingresado por una agresión similar a otro menor. ECG
Detenido un joven fugado de un centro de menores por agredir a un niño
LR - OURENSE - 31-05-2008La Policía Local de la ciudad detuvo ayer a un joven como supuesto autor de una agresión a un menor, de 11 años. Los hechos ocurrieron a las 18.47 horas en la avenida de Zamora, en un descampado situado frente a la Seat.
El menor relató a la Policía Local que una persona lo había cogido por la fuerza en la calle Bonhome cuando se dirigía a su domicilio y lo trasladó hasta el descampado, no sin antes haber intentado en el camino, según él, tirarlo desde la ventana de un edificio, sin conseguirlo.
Según la Policía Local, el menor se encontraba muy nervioso y confuso y sólo llegó a aclarar que al llegar al descampado fue víctima de varios golpes, posiblemente con una piedra, y patadas, hasta que apareció otra persona (que estaba con él cuando avisó a la Policía Local), dándose a la fuga el agresor. El menor presentaba magulladuras por todo el cuerpo y sangraba por la nariz por lo que fue trasladado al CHOU, aunque, al parecer, fue dado de alta poco después.
Ante el relato del menor, se estableció un dispositivo especial y prioritario de búsqueda del presunto agresor, en el que intervinieron cinco patrullas de agentes municipales. Con la descripción del sospechoso, los policías lo localizan en la avenida de Zamora, cerca ya de Nosa Señora da Saínza. El joven, A.G.A., de 20 años y vecino de Vigo, reconoció haber tenido un problema con el menor momentos antes, por lo que fue detenido. El sospechoso está interno en el centro de menores de Montealegre, que ya había puesto a las cinco de la tarde una denuncia por haberse escapado. Algunas fuentes apuntaban ayer que podría estar en este lugar por un hecho parecido. LA REGION







