Llamados y mails de madres y padres alarmaron a Missing Children
Consejos: recomendaciones para las chicas, los chicos y sus padres. Cuando se "cuelga" una foto en Internet, es casi imposible sacarla, porque puede ser reenviada y "posteada" de nuevo en forma indefinida.
Sibila Camps 06 JUN 2008 BUENOS AIRES Argentina (CLARIN)
Los llamados telefónicos y los correos electrónicos recibidos en Missing Children encendieron la alarma acerca de los métodos usados por las redes de trata con fines de explotación sexual, para captar a las chicas a través de Internet.
El miércoles, Clarín reveló que desde enero de 2007 desaparecieron en la Argentina al menos 550 chicas, víctimas de las redes de tráfico y trata para prostitución*. El relevamiento fue realizado por varias asociaciones civiles a partir de denuncias ante la Justicia y en las propias organizaciones, ya que no hay datos oficiales. El número de menores captadas por las redes ha aumentado un 10% en los dos últimos años, en comparación con el período 2002-2006, cuando el total de chicas desaparecidas fue de 476.
En Misiones, Tucumán, Entre Ríos y Santa Fe -las provincias con mayor número de víctimas-, aproximadamente el 20% tenían entre 14 y 17 años cuando fueron captadas (el resto, de 18 a 25 años). En la provincia de Buenos Aires, cerca del 15% de las esclavas sexuales desaparecieron cuando tenían entre 13 y 16 años. En Córdoba y Mendoza, las menores representan el 10% de las nuevas víctimas, y tenían entre 14 y 17 años cuando se les perdió el rastro; el 90% también es muy joven: no más de 24 años.
La ingenuidad y la imprudencia de las adolescentes cuando están en la Red ha impulsado a Missing Children a poner un alerta ya desde su página de inicio (www.missingchildren.org.ar), que remite a recomendaciones para las chicas, los chicos y sus padres. Hay también dos videos, que muestran que cuando se "cuelga" una foto en Internet, es casi imposible sacarla, porque puede ser reenviada y "posteada" de nuevo en forma indefinida.
La organización agregó un llamado y dos mensajes electrónicos realmente alarmantes. En uno, la madre de una nena de 13 años contó que su hija estaba chateando cuando "le apareció una señorita muy bonita, que le dijo que era fotógrafa" de marcas de ropa interior. La supuesta fotógrafa le puso varias fotos de chicas con prendas íntimas, y le ofreció mandarle una ficha. Le contó además que "ella mira las fotos de los fotologs, y con las chicas que ve en condiciones, se pone en contacto".
La nena respondió que tenía que consultarlo con la mamá -quien estaba presente durante el diálogo-, y dijo que sí. Pero la presunta fotógrafa desapareció. Por eso, Missing Children insiste en las precauciones al "colgar" fotos y datos personales, propios y de amigas o amigos.
En EE.UU., el director del Centro Nacional de Niños Explotados y Desaparecidos, John Shehan, alertó sobre la práctica creciente de los adolescentes, de usar sus celulares para tomarse fotos desnudos, que suelen caer en manos equivocadas. En mayo aparecieron autorretratos desnudos de varios chicos, diseminados en el suburbio de Wesport, en Connecticut. En Santa Fe, Texas, funcionarios escolares confiscaron en mayo decenas de celulares, cuando comenzaron a circular fotos al desnudo de dos alumnas de secundaria. Las chicas habían enviado las fotos a sus novios, quienes se las pasaron a otros.
En La Crosse, Wisconsin, un chico de 17 años fue acusado de pornografía infantil, explotación sexual de una menor y difamación, por colocar fotos al desnudo de su ex novia de 16 años, en su sitio de contactos sociales. "Creo que sólo lo hacen para impresionar a sus novios -comentó el sargento Mark Yehle-. Cuando se acabó la relación, él se desahoga 'posteando' las fotos en Internet". "Pueden pensar que es un juego -señaló el sargento de policía Jim Smith, quien da charlas a los padres-, pero esas fotos se pueden diseminar como un incendio forestal". CLARIN
LA EXPANSION DEL NEGOCIO DE LA PROSTITUCION INCREMENTO LA CAPTACION DE CHICAS
Explotación sexual: desde 2007 desaparecieron 550 mujeres
Las víctimas tienen entre 13 y 24 años. La mayoría fueron captadas con falsas promesas de trabajo y luego retenidas por la fuerza. Según la denuncia de ONGs, las redes de trata cada vez buscan más menores por la demanda del mercado.
Se fueron a otra provincia tras una promesa de empleo, o se marcharon con un novio reciente. Después, se las tragó la tierra. Si alguna pudo llamar a su casa, dijo estar bien y cortó sin dar las coordenadas. La información recogida por sus familias y por quienes ayudan a buscarlas indica que son víctimas de redes de explotación sexual. Son las nuevas desaparecidas: entre 550 y 600 chicas de 13 a 24 años -el 15% menores-, sólo desde enero de 2007.
"Nos
falta confirmar 50 casos entre Santa Fe y Rosario. Y no están incluidas
las mujeres migrantes, de República Dominicana y Paraguay -aclara
Fabiana Tuñez, de La Casa del Encuentro- porque no hay familiar que
haga la denuncia". La cifra se suma a las 476 chicas que se esfumaron
entre 2002 -cuando Susana Trimarco salió a buscar a su hija, Marita
Verón- y 2006: o sea, al menos un total de 1.026 chicas desaparecidas.
Sin
embargo, la sociedad argentina recién empieza a reconocer el problema a
partir de la telenovela Vidas robadas, inspirada en Susana y Marita.
"La mitad no hace la denuncia en la Justicia: hay familias que sólo
asumen en privado que esa chica fue captada con fines de prostitución
-agrega Tuñez -. Otras familias que sí hicieron la denuncia no muestran
la foto en público porque están amenazadas, o tienen otras hijas en
riesgo".
El número es ajustado día a día por las asociaciones
civiles que se preocupan por un problema social que crece al ritmo del
negocio del sexo. A tal punto, que se convirtió en el tema principal
del Primer Congreso Latinoamericano sobre Tráfico y Trata de Personas,
que tiene lugar desde hoy y hasta el viernes en la Facultad de Ciencias
Sociales de la UBA.
"La globalización aumentó muchísimo el
negocio del sexo -señala el sociólogo e investigador Esteban De Gori,
uno de los organizadores del congreso-. El sexo es una mercancía que
genera necesidad por sí mismo, y las organizaciones criminales son
buenas electoras del mercado'. El estereotipo que demanda el hombre
argentino es cada vez más el de la mujer aniñada": son las
"colegialas", lo que se traduce en víctimas menores de edad, cuyo
número creció un 10% en los dos últimos años.
De Gori se asombra
por "el volumen de negocios. Lo vemos en algunos signos, como la
publicidad de oferta de sexo: avisos en diarios y revistas, tarjetitas
en teléfonos públicos, volantes con fotos de mujeres, entregados en
mano en el microcentro -la hora pico es el horario de almuerzo de los
oficinistas-, los salvapantallas para celulares. Internet también ha
ayudado, con la publicidad online y las páginas pornográficas. Además,
se han multiplicado los departamentos -los privados'-, sobre todo en
Barrio Norte, Recoleta, Belgrano y Núñez".
Muchos de esos
signos, impunemente visibles, delatan el tráfico y la trata. "¿Qué
prostituta tiene más de 2.400 pesos por mes para publicar por su cuenta
un aviso de dos líneas todos los días?", descarta Tuñez.
Un
mismo teléfono repetido varias veces en los avisos, y términos como
"VIP", "24 horas", "staff" y "$ 150 tarjeta crédito", revelan la
existencia de prostíbulos, prohibidos porque la ley pena la explotación
sexual. En el glosario de la trata, "staff renovado", "nuevas bellas" y
"nuevo plantel" indican que las esclavas acaban de ser trasladadas
desde otra ciudad o provincia, ya que las rotan permanentemente.
"Las
organizaciones criminales también son muy buenas lectoras de la
vulnerabilidad social, la que produce a "alguien disponible" -señala De
Gori-. Hay contextos socioeconómicos, culturales e institucionales que
posibilitan la trata. Las políticas excluyentes han devastado
sociedades y regiones, y conformado niveles tales de vulnerabilidad,
que las chicas creen y aceptan cualquier promesa".
Apunta que en
Misiones y Tucumán -las provincias con mayor captación de víctimas-, la
presencia del Estado es mínima. La "disponibilidad" suele completarse
con desintegración familiar, sobre todo en el caso de las menores. "Y
el criadazgo -entregar a la hija para que progrese- sigue existiendo,
pero ahora también se articula con la trata", observa el sociólogo.
Susana
Trimarco agrega una variante, que descubrió en su ciudad, Tucumán:
"Estos delincuentes están actuando en la universidad, seleccionando a
las chicas que vienen de Salta, Catamarca y La Rioja y no tienen
familia aquí. Siguen estudiando, pero de noche las prostituyen en los
departamentos donde viven ellas, las controlan de cerca y las tienen
amenazadas".
¿Los clientes no se dan cuenta? Trimarco afirma que
sí: "Desde el 19 de octubre, con la Fundación María de los Angeles
rescatamos y asistimos a 149 víctimas en todo el país. Una víctima de
trata siempre está mirando hacia el piso. Es tanta la humillación, los
golpes, la droga, las violaciones, que cree que todo el mundo la está
señalando".
"Es en el contexto facilitador al que tienen que
apuntar las políticas públicas", exhorta De Gori, y reclama "campañas
de sensibilización, de capacitación -a los funcionarios públicos,
judiciales y personal de seguridad-, y políticas de integración
social". CLARIN






