El menor intentó agredir a los agentes de la Policía Local de La Palma que fueron al centro
Un expediente disciplinario y de expulsión del menor se encuentra todavía en proceso
Marta Plasencia 14 JUN 2008 Santa Cruz (DDA)
La violencia juvenil en las aulas de los colegios e institutos de toda la geografía española se ha convertido en una lacra social difícil de contener y complicada de afrontar, tanto por los familiares de los escolares como por los docentes, que a veces se ven desbordados por la actitud de, sin ánimo de generalizar, los jóvenes de hoy en día.
Un caso que podría ser un ejemplo nacional, tuvo lugar estos días en un instituto de Santa Cruz de La Palma, situado en la calle El Pilar, hasta donde se tuvo que trasladar una patrulla de la Policía Local de la capital tras la llamada del jefe de estudios, que manifestaba que un alumno, de 16 años de edad, estaba alterando el orden.
Amenazas
Los agentes, pertenecientes al grupo de Seguridad Ciudadana, se entrevistaron con el denunciante, que explicó la actitud del joven.
Al parecer, este hacía caso omiso a los profesores, tenía unos altavoces a todo volumen en la clase y, cuando el jefe de estudios le instó a abandonar su mal comportamiento, el chico le insultó gravemente, amenazándolo de muerte. Este último, ante los casos que se pueden leer en la prensa sobre este tipo de violencia, creyó realmente amenazada su vida, por lo que tomó la decisión de llamar a la Policía.
Los funcionarios procedieron entonces a hablar con el joven. Este, al contrario de amedrentarse por ver a dos agentes uniformados, les dijo que no había hecho nada, afirmando, además, que haría lo que le diera la gana, porque era menor de edad.
Ante esta actitud, los policías le ordenan que abandone la clase, a lo que el adolescente se niega, intentando agredir a los agentes cuando estos se acercaron. Estos hechos motivaron su detención y puesta a disposición de la fiscalía de Menores.
Desamparo
Los agentes de la Policía Local de Santa Cruz de La Palma iniciaron entonces a tramitar las diligencias. Mientras, procedieron a realizar algunas gestiones con varios servicios sociales, como el del ayuntamiento capitalino y algunos de otros organismos públicos, para averiguar cuál era la situación de este joven.
Al parecer, el menor detenido se encuentra en desamparo familiar, ya que no vive con sus padres biológicos sino con unos familiares que, al parecer, y según informó la Policía, no se hacen cargo de él.
Además, tampoco se preocupan de su situación escolar ya que, según el instituto, nunca se han presentado en el centro para hablar de los problemas que tiene el adolescente.
Así mismo, los funcionarios policiales no han podido contactar con estos familiares para avisarles de que el joven se encuentra a disposición de la Fiscalía de Menores, indicó el cuerpo.
Igualmente, se están recabando datos para abrir un expediente disciplinario y también de expulsión del menor, que se encuentra todavía en proceso. DDA
Un expediente disciplinario y de expulsión del menor se encuentra todavía en proceso
Marta Plasencia 14 JUN 2008 Santa Cruz (DDA)
La violencia juvenil en las aulas de los colegios e institutos de toda la geografía española se ha convertido en una lacra social difícil de contener y complicada de afrontar, tanto por los familiares de los escolares como por los docentes, que a veces se ven desbordados por la actitud de, sin ánimo de generalizar, los jóvenes de hoy en día.
Un caso que podría ser un ejemplo nacional, tuvo lugar estos días en un instituto de Santa Cruz de La Palma, situado en la calle El Pilar, hasta donde se tuvo que trasladar una patrulla de la Policía Local de la capital tras la llamada del jefe de estudios, que manifestaba que un alumno, de 16 años de edad, estaba alterando el orden.
Amenazas
Los agentes, pertenecientes al grupo de Seguridad Ciudadana, se entrevistaron con el denunciante, que explicó la actitud del joven.
Al parecer, este hacía caso omiso a los profesores, tenía unos altavoces a todo volumen en la clase y, cuando el jefe de estudios le instó a abandonar su mal comportamiento, el chico le insultó gravemente, amenazándolo de muerte. Este último, ante los casos que se pueden leer en la prensa sobre este tipo de violencia, creyó realmente amenazada su vida, por lo que tomó la decisión de llamar a la Policía.
Los funcionarios procedieron entonces a hablar con el joven. Este, al contrario de amedrentarse por ver a dos agentes uniformados, les dijo que no había hecho nada, afirmando, además, que haría lo que le diera la gana, porque era menor de edad.
Ante esta actitud, los policías le ordenan que abandone la clase, a lo que el adolescente se niega, intentando agredir a los agentes cuando estos se acercaron. Estos hechos motivaron su detención y puesta a disposición de la fiscalía de Menores.
Desamparo
Los agentes de la Policía Local de Santa Cruz de La Palma iniciaron entonces a tramitar las diligencias. Mientras, procedieron a realizar algunas gestiones con varios servicios sociales, como el del ayuntamiento capitalino y algunos de otros organismos públicos, para averiguar cuál era la situación de este joven.
Al parecer, el menor detenido se encuentra en desamparo familiar, ya que no vive con sus padres biológicos sino con unos familiares que, al parecer, y según informó la Policía, no se hacen cargo de él.
Además, tampoco se preocupan de su situación escolar ya que, según el instituto, nunca se han presentado en el centro para hablar de los problemas que tiene el adolescente.
Así mismo, los funcionarios policiales no han podido contactar con estos familiares para avisarles de que el joven se encuentra a disposición de la Fiscalía de Menores, indicó el cuerpo.
Igualmente, se están recabando datos para abrir un expediente disciplinario y también de expulsión del menor, que se encuentra todavía en proceso. DDA






