ESTUDIO DEL HOSPITAL CLÍNIC DE BARCELONA
El consumo de cannabis entre menores acelera los trastornos físicos y mentales
La edad medida de inicio en el consumo de esta droga, los 13,4 años
· Uno de cada diez jóvenes ingresados por problemas mentales había consumido cannabis diariamente durante el último año
EFE 7/7/2008BARCELONA (EL PERIODICO)
Siete de cada diez adolescentes con problemas psiquiátricos son consumidores de sustancias psicoactivas tales como el alcohol, el tabaco o el hachís, según un estudio realizado por el Hospital Clínic de Barcelona entre 124 menores de entre 12 y 17 años ingresados en este centro.
La investigación del Clínic revela que uno de cada diez jóvenes ingresados por problemas mentales había consumido cannabis diariamente durante el último año, siendo la edad media de inicio en el consumo de esta droga los 13,4 años, según datos de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM).
Cannabis y alcohol
Además, según el estudio, el 81% de los menores con trastorno bipolar y el 68% de los que padecen trastornos de conducta alimentaria son identificados como consumidores diarios de tabaco o episódicos de cannabis o alcohol. En el caso de los jóvenes con trastorno de conducta o por déficit de atención, el porcentaje asciende al 84%.
Este estudio, dirigido por el doctor Javier Goti, se ha llevado a cabo en el marco del Programa de Becas de Investigación de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y la Fundación AstraZeneca. EL PERIODICO
08.07.08 - M. BALÍN (DIARIO MONTAÑÉS)
Profesionales de psiquiatría del Hospital Clínico de Barcelona han promovido un estudio entre adolescentes con problemas psiquiátricos en el que identificaron un consumo elevado de cannabis, tabaco y alcohol con la rápida aparición de trastornos físicos y mentales. Los investigadores concluyen que los adolescentes, al estar en un periodo significativo en el desarrollo emocional, son más vulnerables a los efectos de las sustancias psicoactivas.
El estudio de campo de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental y la Fundación AstraZeneca, desarrollado con 124 adolescentes de entre 12 y 17 años internados en el Clínico, concluye que el 84% de los jóvenes con cambios de conducta o hiperactividad, y el 81% con crisis bipolares, respondía al perfil de consumidores diarios de tabaco y habituales de cannabis o alcohol, entre otras sustancias psicoactivas.
La relación disminuye en el caso de los pacientes con trastornos de la conducta alimentaria -el 68% dice fumar y beber con asiduidad- y cae el 52% entre los jóvenes consumidores que presentan brotes ansioso-depresivos. Los científicos destacan que es frecuente que se den a la vez algunas de estas enfermedades en este grupo de riesgo.
La edad de inicio al consumo se fija en los 13,4 años, lo que supone un adelanto a la última encuesta escolar. DM
Nota de prensa de Tinkle 07/08/2008 (DISCAPNET)
El consumo de cannabis y otras sustancias psicoactivas como el alcohol y el tabaco entre la población joven, ha sido objeto de estudio de varias investigaciones en los últimos años. La adolescencia es un periodo muy significativo en el desarrollo del individuo y, por ello, factores de tipo familiar, emocional, social y relacionados con el grupo de referencia, pueden conducir a un consumo problemático de sustancias psicoactivas. Los adolescentes con problemas psiquiátricos son especialmente vulnerables a los efectos de las sustancias psicoactivas.
En esta línea, el Programa de Becas de Investigación de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y Fundación AstraZeneca, ha promovido un estudio en adolescentes con problemas psiquiátricos, realizado por el Dr. Javier Goti, que identifica niveles elevados de consumo de tabaco, alcohol, cannabis y otras sustancias en esta población.
Dicha investigación, desarrollada en 124 adolescentes hospitalizados en el Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Hospital Clinic de Barcelona y con edades comprendidas entre los 12 y 17 años, ha identificado que el 68% de los adolescentes estudiados eran consumidores de sustancias psicoactivas, considerando como tales aquellos que presentaban consumo al menos regular de nicotina (diario) o episódico de alcohol o de cannabis. En relación al sexo, entre los varones la tasa de consumidores era del 74%, mientas que entre las mujeres, las consumidoras constituían el 66%.
Además desvela que entre los individuos que padecían un trastorno ansioso-depresivo, el 52% eran consumidores de sustancias. Asimismo, entre los jóvenes con trastorno de conducta y/o un trastorno por déficit de atención el hiperactividad, el porcentaje ascendía hasta el 84%. En los sujetos diagnosticados de trastorno bipolar el porcentaje de consumidores era del 81% y del 68% entre los que padecían trastornos de conducta alimentaria.
Asimismo, según los datos analizados, aproximadamente uno de cada diez de los adolescentes de entre 12 y 17 años entrevistados, admitía haber consumido cannabis a diario durante el último año, siendo la edad media de inicio en el consumo de cannabis los 13,4 años. Esto supone un adelanto en la edad de inicio respecto a la última Encuesta Escolar realizada por el Plan Nacional sobre Drogas que la situaba en 14,6 años.
Igualmente el estudio identificó tasas especialmente elevadas de consumo de cannabis entre algunos pacientes. El 84% de los jóvenes diagnosticados de trastorno de conducta y/o trastorno por déficit de atención admitían haber consumido cannabis en el último año y el 38% habían consumido a diario durante el mes previo al ingreso. Entre los pacientes con trastorno bipolar el 50% admitían haber consumido cannabis en el último año, y el 20% habían consumido a diario durante el mes previo al ingreso.
Programa de becas de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental
La Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), con el patrocinio de la Fundación AstraZéneca, convocan desde el año 2005 Becas de investigación para psiquiatras recién especializados.
Estas becas se destinan a ayudar a psiquiatras que acaban de finalizar su formación como residentes para continuar estudios en el extranjero, en centros de reconocido prestigio, con el objeto de promover una mejor formación en investigación de los jóvenes psiquiatras españoles.
Entre los años 2005 y 2008 se han otorgado ya un total de 14 Becas, a través de las cuales la Fundación impulsa tanto la formación continua de los especialistas como la investigación en el campo de la Psiquiatría y Salud Mental, contribuyendo a incentivar los proyectos de investigación que proporcionen nuevos avances científicos. DISCAPNET
Gloria Moreno / Jerez | 07.07.2008
Los jóvenes de 14 a 20 años y los adultos con adicción a la cocaína doblan ya prácticamente en los programas de rehabilitación de Proyecto Hombre a los toxicómanos que responden al tradicional perfil de persona desestructurada, sin recursos y procedente de centros penitenciarios. Entre el programa joven y el de apoyo, destinado a cocainómanos, Proyecto Hombre atendió el pasado año a 183 personas (unas 90 en cada uno de ellos), frente a las 113 que se rehabilitaban en el programa base. Con éste comenzó Proyecto Hombre hace más de 15 años sus terapias de rehabilitación destinadas a los numerosos toxicómanos enganchados a la heroína y hundidos en la marginalidad que estaban en las calles en aquellos años.
La diferencia del número de usuarios entre un programa y otro es más evidente si se tiene en cuenta que el base tiene un duración de dos años, entre la fase de acogida, comunidad terapéutica y reinserción, mientras que el de jóvenes y el de apoyo dura aproximadamente doce meses.
Hace cinco años, la situación era bien distinta. Por el programas para jóvenes y en el de cocaína apenas pasaban 10 o 15 personas al año frente a los 90 usuarios que se atienden ahora por media en cada programa. Dentro del programa joven, 41 adolescentes procedían de reforma judicial, es decir jóvenes que han cometido alguna falta y con problemas de droga, a los que se les impone un tratamiento ambulatorio en Proyecto Hombre. El director de la institución, Luis Bononato, afirma que también se está atendiendo a jóvenes con problemas de comportamiento, cuyos padres han perdido la autoridad sobre ellos y que acuden a Proyecto Hombre "sin ningún tipo de rumbo". Bononato se muestra especialmente preocupado por el consumo entre los menores. "Los modelos educativos imperantes en la familia y en la propia sociedad no propician que se produzca un cambio en este aumento del consumo y de los problemas de comportamiento en el ámbito familiar". El director de Proyecto Hombre mantiene que la accesibilidad a las drogas, incluido el alcohol, es más fácil que hace unos años, en gran parte debido al fenómeno del botellón. "Lo único bueno que se puede ver en esta situación es que los padres están advirtiendo antes estos consumos en sus hijos y acuden a pedir ayuda, de ahí el incremento de la demanda".
En Proyecto Hombre diferencian entre tres grupos de adolescentes en tratamiento: los que acuden con problemas de comportamiento como principal causa del consumo, los consumidores de hachís, con edades de entre 14 y 16 años, con excepciones de menores con 12 y 13 años, que han sido tratados en este programa terapéutico y por último, los que se inician en la cocaína, a partir de 18 años.
La aparición del fenómeno de adicciones al móvil o a las nuevas tecnologías ha obligado a los profesionales de Proyecto Hombre a reciclarse para dar respuesta a una demanda inédita hace unos años. Según Bononato, aunque en estos momentos son pocos los casos de este tipo que se tratan "estamos convencidos de que tarde o temprano darán la cara y vendrán más personas con estos problemas. Ya de hecho los que vienen a tratamiento por alguna sustancia también reconocen a veces un abuso de los videojuegos o internet".
La forma de trabajar tanto con jóvenes como con adictos a la cocaína es muy diferente a los recursos que se emplean en el programa base. "Por ejemplo, la sesiones son durante la tarde para interferir lo menos posible en los trabajos o estudios de estas personas, mantenemos relaciones con los centros educativos y se trabaja mucho con los padres y con las parejas. No tiene nada que ver un chico que fuma porros que una persona de 40 años que ha salido de prisión", subraya Bononato.
Además el pasado año Proyecto Hombre inició la atención a menores extranjeros no acompañados remitidos por Infancia y Familia de la Junta. DJ
El consumo de cannabis entre menores acelera los trastornos físicos y mentales
La edad medida de inicio en el consumo de esta droga, los 13,4 años
· Uno de cada diez jóvenes ingresados por problemas mentales había consumido cannabis diariamente durante el último año
| EN JEREZ Proyecto Hombre · Los adolescentes consumidores y los cocainómanos, más de 180 atendidos durante 2007, han desplazado en los últimos años al toxicómano marginal · Tres grupos de adolescentes en tratamiento: consumidores por problemas de comportamiento; consumidores de hachís de 14/16 años, algunos casos de 12/13; y los que se inician en la cocaína, a partir de 18 años. · Adicciones al móvil o a las nuevas tecnologías: la aparición del fenómeno ha obligado a los profesionales de PH a reciclarse |
Siete de cada diez adolescentes con problemas psiquiátricos son consumidores de sustancias psicoactivas tales como el alcohol, el tabaco o el hachís, según un estudio realizado por el Hospital Clínic de Barcelona entre 124 menores de entre 12 y 17 años ingresados en este centro.
La investigación del Clínic revela que uno de cada diez jóvenes ingresados por problemas mentales había consumido cannabis diariamente durante el último año, siendo la edad media de inicio en el consumo de esta droga los 13,4 años, según datos de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM).
Cannabis y alcohol
Además, según el estudio, el 81% de los menores con trastorno bipolar y el 68% de los que padecen trastornos de conducta alimentaria son identificados como consumidores diarios de tabaco o episódicos de cannabis o alcohol. En el caso de los jóvenes con trastorno de conducta o por déficit de atención, el porcentaje asciende al 84%.
Este estudio, dirigido por el doctor Javier Goti, se ha llevado a cabo en el marco del Programa de Becas de Investigación de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y la Fundación AstraZeneca. EL PERIODICO
08.07.08 - M. BALÍN (DIARIO MONTAÑÉS)
Profesionales de psiquiatría del Hospital Clínico de Barcelona han promovido un estudio entre adolescentes con problemas psiquiátricos en el que identificaron un consumo elevado de cannabis, tabaco y alcohol con la rápida aparición de trastornos físicos y mentales. Los investigadores concluyen que los adolescentes, al estar en un periodo significativo en el desarrollo emocional, son más vulnerables a los efectos de las sustancias psicoactivas.
El estudio de campo de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental y la Fundación AstraZeneca, desarrollado con 124 adolescentes de entre 12 y 17 años internados en el Clínico, concluye que el 84% de los jóvenes con cambios de conducta o hiperactividad, y el 81% con crisis bipolares, respondía al perfil de consumidores diarios de tabaco y habituales de cannabis o alcohol, entre otras sustancias psicoactivas.
La relación disminuye en el caso de los pacientes con trastornos de la conducta alimentaria -el 68% dice fumar y beber con asiduidad- y cae el 52% entre los jóvenes consumidores que presentan brotes ansioso-depresivos. Los científicos destacan que es frecuente que se den a la vez algunas de estas enfermedades en este grupo de riesgo.
La edad de inicio al consumo se fija en los 13,4 años, lo que supone un adelanto a la última encuesta escolar. DM
Un estudio identifica niveles elevados de consumo de sustancias psicoactivas en adolescentes con problemas psiquiátricos
Dicha investigación ha sido promovida por el Programa de Becas de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y la Fundación AstraZenecaNota de prensa de Tinkle 07/08/2008 (DISCAPNET)
El consumo de cannabis y otras sustancias psicoactivas como el alcohol y el tabaco entre la población joven, ha sido objeto de estudio de varias investigaciones en los últimos años. La adolescencia es un periodo muy significativo en el desarrollo del individuo y, por ello, factores de tipo familiar, emocional, social y relacionados con el grupo de referencia, pueden conducir a un consumo problemático de sustancias psicoactivas. Los adolescentes con problemas psiquiátricos son especialmente vulnerables a los efectos de las sustancias psicoactivas.
En esta línea, el Programa de Becas de Investigación de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y Fundación AstraZeneca, ha promovido un estudio en adolescentes con problemas psiquiátricos, realizado por el Dr. Javier Goti, que identifica niveles elevados de consumo de tabaco, alcohol, cannabis y otras sustancias en esta población.
Dicha investigación, desarrollada en 124 adolescentes hospitalizados en el Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Hospital Clinic de Barcelona y con edades comprendidas entre los 12 y 17 años, ha identificado que el 68% de los adolescentes estudiados eran consumidores de sustancias psicoactivas, considerando como tales aquellos que presentaban consumo al menos regular de nicotina (diario) o episódico de alcohol o de cannabis. En relación al sexo, entre los varones la tasa de consumidores era del 74%, mientas que entre las mujeres, las consumidoras constituían el 66%.
Además desvela que entre los individuos que padecían un trastorno ansioso-depresivo, el 52% eran consumidores de sustancias. Asimismo, entre los jóvenes con trastorno de conducta y/o un trastorno por déficit de atención el hiperactividad, el porcentaje ascendía hasta el 84%. En los sujetos diagnosticados de trastorno bipolar el porcentaje de consumidores era del 81% y del 68% entre los que padecían trastornos de conducta alimentaria.
Asimismo, según los datos analizados, aproximadamente uno de cada diez de los adolescentes de entre 12 y 17 años entrevistados, admitía haber consumido cannabis a diario durante el último año, siendo la edad media de inicio en el consumo de cannabis los 13,4 años. Esto supone un adelanto en la edad de inicio respecto a la última Encuesta Escolar realizada por el Plan Nacional sobre Drogas que la situaba en 14,6 años.
Igualmente el estudio identificó tasas especialmente elevadas de consumo de cannabis entre algunos pacientes. El 84% de los jóvenes diagnosticados de trastorno de conducta y/o trastorno por déficit de atención admitían haber consumido cannabis en el último año y el 38% habían consumido a diario durante el mes previo al ingreso. Entre los pacientes con trastorno bipolar el 50% admitían haber consumido cannabis en el último año, y el 20% habían consumido a diario durante el mes previo al ingreso.
Programa de becas de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental
La Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), con el patrocinio de la Fundación AstraZéneca, convocan desde el año 2005 Becas de investigación para psiquiatras recién especializados.
Estas becas se destinan a ayudar a psiquiatras que acaban de finalizar su formación como residentes para continuar estudios en el extranjero, en centros de reconocido prestigio, con el objeto de promover una mejor formación en investigación de los jóvenes psiquiatras españoles.
Entre los años 2005 y 2008 se han otorgado ya un total de 14 Becas, a través de las cuales la Fundación impulsa tanto la formación continua de los especialistas como la investigación en el campo de la Psiquiatría y Salud Mental, contribuyendo a incentivar los proyectos de investigación que proporcionen nuevos avances científicos. DISCAPNET
Jóvenes y adictos a la cocaína copan las terapias de Proyecto Hombre
Los adolescentes consumidores y los cocainómanos, más de 180 atendidos durante 2007, han desplazado en los últimos años al toxicómano marginaGloria Moreno / Jerez | 07.07.2008
Los jóvenes de 14 a 20 años y los adultos con adicción a la cocaína doblan ya prácticamente en los programas de rehabilitación de Proyecto Hombre a los toxicómanos que responden al tradicional perfil de persona desestructurada, sin recursos y procedente de centros penitenciarios. Entre el programa joven y el de apoyo, destinado a cocainómanos, Proyecto Hombre atendió el pasado año a 183 personas (unas 90 en cada uno de ellos), frente a las 113 que se rehabilitaban en el programa base. Con éste comenzó Proyecto Hombre hace más de 15 años sus terapias de rehabilitación destinadas a los numerosos toxicómanos enganchados a la heroína y hundidos en la marginalidad que estaban en las calles en aquellos años.
La diferencia del número de usuarios entre un programa y otro es más evidente si se tiene en cuenta que el base tiene un duración de dos años, entre la fase de acogida, comunidad terapéutica y reinserción, mientras que el de jóvenes y el de apoyo dura aproximadamente doce meses.
Hace cinco años, la situación era bien distinta. Por el programas para jóvenes y en el de cocaína apenas pasaban 10 o 15 personas al año frente a los 90 usuarios que se atienden ahora por media en cada programa. Dentro del programa joven, 41 adolescentes procedían de reforma judicial, es decir jóvenes que han cometido alguna falta y con problemas de droga, a los que se les impone un tratamiento ambulatorio en Proyecto Hombre. El director de la institución, Luis Bononato, afirma que también se está atendiendo a jóvenes con problemas de comportamiento, cuyos padres han perdido la autoridad sobre ellos y que acuden a Proyecto Hombre "sin ningún tipo de rumbo". Bononato se muestra especialmente preocupado por el consumo entre los menores. "Los modelos educativos imperantes en la familia y en la propia sociedad no propician que se produzca un cambio en este aumento del consumo y de los problemas de comportamiento en el ámbito familiar". El director de Proyecto Hombre mantiene que la accesibilidad a las drogas, incluido el alcohol, es más fácil que hace unos años, en gran parte debido al fenómeno del botellón. "Lo único bueno que se puede ver en esta situación es que los padres están advirtiendo antes estos consumos en sus hijos y acuden a pedir ayuda, de ahí el incremento de la demanda".
En Proyecto Hombre diferencian entre tres grupos de adolescentes en tratamiento: los que acuden con problemas de comportamiento como principal causa del consumo, los consumidores de hachís, con edades de entre 14 y 16 años, con excepciones de menores con 12 y 13 años, que han sido tratados en este programa terapéutico y por último, los que se inician en la cocaína, a partir de 18 años.
La aparición del fenómeno de adicciones al móvil o a las nuevas tecnologías ha obligado a los profesionales de Proyecto Hombre a reciclarse para dar respuesta a una demanda inédita hace unos años. Según Bononato, aunque en estos momentos son pocos los casos de este tipo que se tratan "estamos convencidos de que tarde o temprano darán la cara y vendrán más personas con estos problemas. Ya de hecho los que vienen a tratamiento por alguna sustancia también reconocen a veces un abuso de los videojuegos o internet".
La forma de trabajar tanto con jóvenes como con adictos a la cocaína es muy diferente a los recursos que se emplean en el programa base. "Por ejemplo, la sesiones son durante la tarde para interferir lo menos posible en los trabajos o estudios de estas personas, mantenemos relaciones con los centros educativos y se trabaja mucho con los padres y con las parejas. No tiene nada que ver un chico que fuma porros que una persona de 40 años que ha salido de prisión", subraya Bononato.
Además el pasado año Proyecto Hombre inició la atención a menores extranjeros no acompañados remitidos por Infancia y Familia de la Junta. DJ

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