¿Genes del crimen?
Podrían explicar por qué algunos hombres jóvenes se vuelven criminales violentos mientras que otros no
Washington 15 de julio de 2008 Reuters (El Universal)
Tres genes jugarían un papel importante a la hora de explicar por qué algunos hombres jóvenes que viven en vecindarios peligrosos o sin familia se vuelven criminales violentos mientras que otros no, informaron el lunes investigadores estadounidenses.
Un gen llamado MAOA que jugaba un rol especialmente importante ha demostrado en otros estudios afectar la conducta antisocial de las personas y ser muy común, señaló el equipo de la University of North Carolina.
Las personas con una variación particular en el gen MAOA denominada 2R eran muy propensas a tener conductas criminales o relacionadas con el delito, dijo Guang Guo, profesor de Sociología que dirigió el estudio.
"No quiero decir que este sea un gen del crimen, pero el 1% de las personas lo tiene y registra puntuaciones muy altas en términos de violencia y delincuencia", manifestó Guo en una entrevista telefónica.
Su equipo, que estudió sólo a varones, empleó datos del Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente, una muestra nacionalmente representativa de Estados Unidos con alrededor de 20 mil jóvenes de séptimo a duodécimo grado.
Los jóvenes del estudio son entrevistados personalmente de manera regular y algunos brindan muestras de sangre.
El equipo de Guo construyó una "escala de delincuencia seria" basada en algunas de las preguntas que contestaron los adolescentes.
El estudio será publicado en la edición de agosto de American Sociological Review.
Genes más ambiente
Los expertos hallaron variaciones específicas en tres genes: la monoaminooxidasa A (MAOA) , el transportador de dopamina 1 (DAT1) y el receptor de dopamina D2 (DRD2) .
Los tres estaban asociados con la mala conducta pero sólo cuando los varones sufrían estrés, por ejemplo por problemas familiares, baja popularidad y fracasos escolares.
La MAOA regula muchos químicos neurotransmisores que son importantes en la agresión, la emoción y la cognición, como la serotonina, dopamina y norepinefrina.
Las relaciones fueron muy específicas.
El efecto de repetir un grado dependió de si el niño tenía cierta mutación en la MAOA, denominada repetición 2, revelaron los autores.
Y cierta variación en el DRD2 parecía activarse si un joven no comía regularmente con su familia.
"Pero si una persona con el mismo gen tiene un padre que come regularmente con ella, entonces el riesgo desaparece", dijo Guo, quien señaló que esto sugiere que la familia es muy importante.
"Estos resultados, que se encuentran entre los primeros que relacionan las variaciones genéticas moleculares con la delincuencia, amplían mucho nuestra comprensión de la delincuencia y las conductas violentas y destacan la necesidad de considerar simultáneamente sus orígenes sociales y genéticos", concluyó el equipo.
Guo dijo que aún es demasiado pronto para saber si podrían desarrollarse medicamentos para proteger a los jóvenes en riesgo.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)(Reuters) EL UNIVERSAL
Científicos estadounidenses han detectado tres genes que desencadenarían la violencia en jóvenes que provienen de familias pobres o en las que no existe la figura paternal, reveló un estudio difundido hoy por la revista American Sociological Review.
La investigación utilizó datos aportados por el Estudio Longitudinal y Nacional de Salud de Adolescentes, que incluyó a unos 20.000 jóvenes que respondieron preguntas personales y dieron muestras de sangre.
El grupo científico de la Universidad de Carolina del Norte señaló que esos genes son el gen 2R, una variación del gen MAOA, el vector de dopamina (DAT1) y el receptor de dopamina (DRD2).
Las mutaciones de esos genes aparecieron sobre todo en niños de vecindarios pobres o procedentes de familias divididas en las que no existía la figura de uno o los dos progenitores.
La investigación utilizó datos aportados por el Estudio Longitudinal y Nacional de Salud de Adolescentes, que incluyó a unos 20.000 jóvenes que respondieron preguntas personales y dieron muestras de sangre.
Los científicos definieron la violencia cuando los resultados fueron lesiones que hicieron necesario el tratamiento médico, el uso de algún tipo de armas para robar, participación en peleas entre grupos, disparar o apuñalar a alguien, daño deliberado de propiedad ajena y amenazas con algún tipo de arma.
Los tres genes estuvieron vinculados con los estallidos de violencia, pero más que nada en niños que sufrieron algún tipo de presión, sobre todo problemas familiares, rechazo o mal rendimiento escolar.
Según los investigadores, la relación con los genes fue muy específica en la mayoría de los casos de violencia juvenil.
Señalan como ejemplo que el efecto de repetir un curso dependía si el joven tenía una mutación del gen MAOA. Por otra parte, una cierta mutación del DRD parecía entrar en actividad cuando de forma regular el joven no compartía las cenas con su familia.
"Pero si alguien tiene un padre que comparte con él la cena u otro tipo de comidas, el riesgo desaparece", indicó Guang Guo, profesor de sociología que dirigió el estudio.
"Comer en familia demuestra un interés paternal. Sugiere que la presencia de los padres es muy importante", añadió.
Guo manifiesta que tal vez sería recomendable que los niños más vulnerables tuvieran alguien que representara la figura paternal ante la ausencia de sus progenitores.
Según los científicos, el resultado de la investigación, que sería la primera que vincula las variaciones moleculares genéticas con la delincuencia, "aumenta de manera significativa" la "comprensión de la conducta violenta o delincuente". SOITU
Podrían explicar por qué algunos hombres jóvenes se vuelven criminales violentos mientras que otros no
Washington 15 de julio de 2008 Reuters (El Universal)
Tres genes jugarían un papel importante a la hora de explicar por qué algunos hombres jóvenes que viven en vecindarios peligrosos o sin familia se vuelven criminales violentos mientras que otros no, informaron el lunes investigadores estadounidenses.
Un gen llamado MAOA que jugaba un rol especialmente importante ha demostrado en otros estudios afectar la conducta antisocial de las personas y ser muy común, señaló el equipo de la University of North Carolina.
Las personas con una variación particular en el gen MAOA denominada 2R eran muy propensas a tener conductas criminales o relacionadas con el delito, dijo Guang Guo, profesor de Sociología que dirigió el estudio.
"No quiero decir que este sea un gen del crimen, pero el 1% de las personas lo tiene y registra puntuaciones muy altas en términos de violencia y delincuencia", manifestó Guo en una entrevista telefónica.
Su equipo, que estudió sólo a varones, empleó datos del Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente, una muestra nacionalmente representativa de Estados Unidos con alrededor de 20 mil jóvenes de séptimo a duodécimo grado.
Los jóvenes del estudio son entrevistados personalmente de manera regular y algunos brindan muestras de sangre.
El equipo de Guo construyó una "escala de delincuencia seria" basada en algunas de las preguntas que contestaron los adolescentes.
El estudio será publicado en la edición de agosto de American Sociological Review.
Genes más ambiente
Los expertos hallaron variaciones específicas en tres genes: la monoaminooxidasa A (MAOA) , el transportador de dopamina 1 (DAT1) y el receptor de dopamina D2 (DRD2) .
Los tres estaban asociados con la mala conducta pero sólo cuando los varones sufrían estrés, por ejemplo por problemas familiares, baja popularidad y fracasos escolares.
La MAOA regula muchos químicos neurotransmisores que son importantes en la agresión, la emoción y la cognición, como la serotonina, dopamina y norepinefrina.
Las relaciones fueron muy específicas.
El efecto de repetir un grado dependió de si el niño tenía cierta mutación en la MAOA, denominada repetición 2, revelaron los autores.
Y cierta variación en el DRD2 parecía activarse si un joven no comía regularmente con su familia.
"Pero si una persona con el mismo gen tiene un padre que come regularmente con ella, entonces el riesgo desaparece", dijo Guo, quien señaló que esto sugiere que la familia es muy importante.
"Estos resultados, que se encuentran entre los primeros que relacionan las variaciones genéticas moleculares con la delincuencia, amplían mucho nuestra comprensión de la delincuencia y las conductas violentas y destacan la necesidad de considerar simultáneamente sus orígenes sociales y genéticos", concluyó el equipo.
Guo dijo que aún es demasiado pronto para saber si podrían desarrollarse medicamentos para proteger a los jóvenes en riesgo.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)(Reuters) EL UNIVERSAL
Un estudio descubre tres genes que detonan la violencia en jóvenes pobres
EFE 15-07-2008 Washington (SOITU.es)Científicos estadounidenses han detectado tres genes que desencadenarían la violencia en jóvenes que provienen de familias pobres o en las que no existe la figura paternal, reveló un estudio difundido hoy por la revista American Sociological Review.
La investigación utilizó datos aportados por el Estudio Longitudinal y Nacional de Salud de Adolescentes, que incluyó a unos 20.000 jóvenes que respondieron preguntas personales y dieron muestras de sangre.
El grupo científico de la Universidad de Carolina del Norte señaló que esos genes son el gen 2R, una variación del gen MAOA, el vector de dopamina (DAT1) y el receptor de dopamina (DRD2).
Las mutaciones de esos genes aparecieron sobre todo en niños de vecindarios pobres o procedentes de familias divididas en las que no existía la figura de uno o los dos progenitores.
La investigación utilizó datos aportados por el Estudio Longitudinal y Nacional de Salud de Adolescentes, que incluyó a unos 20.000 jóvenes que respondieron preguntas personales y dieron muestras de sangre.
Los científicos definieron la violencia cuando los resultados fueron lesiones que hicieron necesario el tratamiento médico, el uso de algún tipo de armas para robar, participación en peleas entre grupos, disparar o apuñalar a alguien, daño deliberado de propiedad ajena y amenazas con algún tipo de arma.
Los tres genes estuvieron vinculados con los estallidos de violencia, pero más que nada en niños que sufrieron algún tipo de presión, sobre todo problemas familiares, rechazo o mal rendimiento escolar.
Según los investigadores, la relación con los genes fue muy específica en la mayoría de los casos de violencia juvenil.
Señalan como ejemplo que el efecto de repetir un curso dependía si el joven tenía una mutación del gen MAOA. Por otra parte, una cierta mutación del DRD parecía entrar en actividad cuando de forma regular el joven no compartía las cenas con su familia.
"Pero si alguien tiene un padre que comparte con él la cena u otro tipo de comidas, el riesgo desaparece", indicó Guang Guo, profesor de sociología que dirigió el estudio.
"Comer en familia demuestra un interés paternal. Sugiere que la presencia de los padres es muy importante", añadió.
Guo manifiesta que tal vez sería recomendable que los niños más vulnerables tuvieran alguien que representara la figura paternal ante la ausencia de sus progenitores.
Según los científicos, el resultado de la investigación, que sería la primera que vincula las variaciones moleculares genéticas con la delincuencia, "aumenta de manera significativa" la "comprensión de la conducta violenta o delincuente". SOITU

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