El juez de menores de Granada destaca la relevancia de la actuación en el aula
Insiste en que es preciso enseñar a los jóvenes no sólo derechos, también deberes
· El curso sobre delincuencia juvenil se clausuró este viernes en la sede de Purchena
· Más de 100 alumnos participaron en él durante la pasada semana

CURSO. Emilio Calatayud, a la derecha, junto a los organizadores del curso de Purchena. / IDEAL
M. BLANCO LEAL 26.07.08 - PURCHENA Almería (IDEAL)
El curso sobre 'Prevención de la delincuencia juvenil' que se ha desarrollado a lo largo de la presente semana [21-25 JULIO] en Purchena, puso el punto final el pasado viernes. Entre las distintas ponencias destacó especialmente la ofrecida por Emilio Calatayud Pérez, Magistrado-Juez del Juzgado de Menores Nº 1 de Granada. En un tono coloquial, Calatayud trató la importancia de la familia y la escuela en la prevención de la delincuencia en menores, criticando la forma generalizada de educación que se puede observar hoy en día. «En España se ha avanzado mucho en los últimos 30 años pero no siempre para bien. Antes de la Constitución los menores no tenían derechos pero hoy los tienen todos. Todos estos derechos se han convertido en obligaciones para los mayores», comentaba Calatayud.
El ponente señalaba que «la responsabilidad en la educación de los chavales la tienen los padres y hoy en día es muy complicado ser padre. Les hemos hablado a los menores de derechos y no de deberes y no les hemos puesto límites. Hemos pasado del padre autoritario al padre colega».
De hecho, destacaba Calatayud que «el 82% de los chavales con perfil de delincuente tienen fracaso escolar. Hay que luchar contra el fracaso y contra el absentismo escolar». «Hay que buscar alternativas para que el chaval hasta los 16 esté en la escuela. La medida de la expulsión tampoco es una solución», añadía el magistrado. «El fracaso escolar es caldo de cultivo para la delincuencia».
En cuanto a los nuevos modelos de familia el ponente señaló que hay que esperar. Eso sí, « estamos teniendo muchos problemas de malos tratos de hijos a padres y dentro de unos años tendremos también estos problemas con los hijos adoptados internacionalmente».
En cuanto a la figura del joven, Calatayud afirma que «en muchos aspectos no pienso que el menor sea el desprotegido, yo trabajo con el menor delincuente y se habla de la protección del menor pero no se habla de la protección de los padres». «Hay que lanzar un mensaje a los menores de que no solo tienen derechos sino deberes», añadió.
El magistrado que ha juzgado más de treinta asesinatos analiza que «todavía tenemos complejos de joven democracia, nos da miedo ejercer la autoridad. Se ha perdido la autoridad de los padres y nos da miedo poner límites y los menores han hecho abuso de sus derechos y dejadez de sus deberes».
Por otra parte, destacaba que «no hay apoyo en las instituciones, los mismos que nos gobiernan no saben decir que no a los jóvenes. Todo vale, no hay límites y todo eso va calando en los menores. Hemos pasado de un extremo al otro. Hay que buscar el término medio».
En cuanto al curso, Calatayud insistía en la importancia de tratar correctamente estos temas, porque «se ha dado muy mala información de la justicia de menores». IDEAL
«Las instituciones deben estar volcadas con los menores»
Manuel Madrid extrae conclusiones del curso de Purchena·La delincuencia juvenil atrae al mayor número de alumnos
27.07.08 - M. BLANCO LEALMás de 100 alumnos han participado durante esta semana en el Curso de Verano de Purchena, 'Prevención de la delincuencia juvenil: políticas y mecanismos de intervención'.
Este seminario, dirigido por Manuel Madrid Saavedra, es, hasta ahora, el más numeroso de la presente edición. De hecho, como señala Madrid «se han quedado más de 30 matrículas sin atender. Incluso se tuvo que acortar el plazo de inscripción. Ha habido un deseo masivo de participar en el mismo». Esto ha motivado que la Universidad quiera instaurarlo como una oferta anual y que Purchena se convierta en «referente en este tema».
Esta demanda se debe, en parte, a que se trata del único seminario que analiza la temática de la delincuencia juvenil, interesante para múltiples ámbitos. De ahí que como afirma el director, el grupo «ha sido muy heterogéneo, donde han participado educadores de centros de menores de justicia juvenil, del Área de protección y tutela de la consejería de igualdad, estudiantes de la universidad, personas de Purchena, de otras provincias andaluzas y del resto de España».
Además, Madrid, director del Centro de Menores de Tierra de Oria, afirmaba que lo que caracteriza al curso es que «han participado especialistas de primer orden en todas las disciplinas relacionadas con la prevención de la delincuencia juvenil». De esta forma «un numeroso grupo de especialistas en su materia han explicado programas que se están llevando a cabo, qué se ha hecho y qué falta por hacer, conclusiones, esperanzas, errores y aciertos», que han contado con «todos los recursos de la zona de Purchena y otros pueblos».
Entre las principales conclusiones que pueden extraerse de estos días de trabajo, el director del curso señala que «la jurisdicción de menores tanto en tutela como en justicia destaca por la ilusión de las plantillas que no puede faltar en este difícil trabajo». Además, indica que «todas las administraciones deben estar volcadas para intervenir con menores». También señala que el Plan Integral de Actuación con Menores que se lleva a cabo en los centros de Oria y Purchena «es un modelo bueno por el éxito que está obteniendo en la no reincidencia».
También destaca el Plan de apoyo y soporte que se da a los niños del centro de inserción de Purchena cuando salen, «un programa pionero a nivel autonómico y nacional. Se les busca casa donde continúan con sus trabajos y donde se les facilita no volver a sus barrios, verdadero foco del problema por el que ingresaron».
Asimismo, hizo referencia al Centro de Acogida 'La Casa' donde destacado «el trabajo que se hace en menores tutelados con patologías psiquiátricas, modelo y referente».
No obstante, Madrid no olvida que «el éxito de este programa no tiene un solo nombre. Es fruto del trabajo de toda la sociedad de la cuenca del Almanzora». IDEAL
Emilio Calatayud hace reflexionar sobre la situación de los padres ante la educación de sus hijos
ALMERÍA 25 JUL 2008.-
Este viernes tenían lugar las últimas ponencias sobre ‘Prevención de la delincuencia juvenil’, curso que la Universidad de Almería ha desarrollado en colaboración con el Ayuntamiento de Purchena. Destaca la charla de Emilio Calatayud Pérez, Magistrado-Juez del Juzgado de Menores Nº 1 de Granada.
En un tono coloquial, Emilio ha tratado la importancia de la familia y la escuela en la prevención de la delincuencia en menores, criticando la forma generalizada de educación que se puede observar hoy en día. "En España se ha avanzado mucho en los últimos 30 años, sin que eso quiera decir que para bien. Antes de la Constitución Española, los menores no tenían derechos pero hoy los tienen todos, sin hacer distinción entre niños de 0 a 18 años. Todos estos derechos se han convertido en obligaciones para los mayores y, al ser una cuestión de Orden Público, nos corresponde a todos intervenir: padres, educadores, etc.", comentaba Calatayud al comienzo de su ponencia. El Magistrado-Juez asegura que es muy difícil ser padre, porque "las cosas han cambiado mucho con la democracia. Hemos pasado del autoritarismo al ‘colegueo’ con los hijos".
El ponente ha criticado dos conceptos que recoge el Código Civil. El primero de ellos, el artículo en el que se expresa que se debe educar sin atentar contra la integridad física o psíquica del menor. Y el artículo 155 recoge que los niños deben obedecer y respetar a sus padres mientras estos vivan bajo su potestad, contribuyendo al levantamiento de las cargas familiares mientras convivan con ella. "Hoy en día un azote se considera maltrato, y si le negamos algo al niño podemos causarle un trauma. La situación puede llegar al extremo de un continuo `no me toques, que te denuncio’. Nos ha dado miedo poner límites y, en esta democracia en la que vivimos, no ha interesado transmitir que los menores también tienen deberes y no solo derechos", reivindica Emilio. El Magistrado-Juez asegura que para una buena educación tampoco es necesario violar la intimidad, pero que no podemos alarmarnos porque unos padres escuchen conversaciones o registren los cajones a sus hijos.
Calatayud asegura que haría falta una ‘escuela de padres’, y ha compartido con los alumnos del curso un decálogo de consejos para formar a un pequeño delincuente: déle a su hijo todo lo que le pida, no le imparta educación espiritual, ríale las palabrotas, no le regañe nunca, déselo todo hecho, déjele leer y ver toda la basura que caiga en sus manos, discuta con su cónyuge en presencia del menor, déle todo el dinero que pida como si no costara ganarlo, satisfaga todos sus deseos y placeres, y póngase de su parte en todos sus conflictos con profesores y vecinos.
Tomando la familia y la escuela como la base de todo, el juez insta a los padres a que devuelvan a los profesores la autoridad que les corresponde. "El profesor está desprotegido. La escuela ha quedado como segundo escalón, y los educadores no deberían caer tampoco en el ‘colegueo’ con los alumnos". Calatayud no ha querido cerrar su ponencia sin dar un consejo a la sociedad: "que los padres ejerzan de padres, que los profesores recuperen la autoridad, y que los políticos no presuman de joven democracia".
Por su parte, Manuel Jesús Dolz Lago, fiscal del Tribunal Supremo, reflexionaba en su ponencia sobre la reforma de la Ley Penal del Menor por la Ley Orgánica 8/2006. Acto seguido, Mª Ángeles González Margan, Fiscal de Menores de Almería, ha profundizado en la explicación del proceso penal del menor y la reforma de la ley.
Mario Alonso Alonso ha hablado sobre las medidas del medio abierto, incluyéndose entre ellas la asistencia a un centro de día, la permanencia de fin de semana, la libertad vigilada, las prestaciones en beneficio de la comunidad, amonestaciones, medidas privativas de derechos, etc. "Sin embargo, el contenido de las medidas es ambiguo ya que estas sólo son orientativas para los educadores, y su aplicación dependerá de cada caso y situación", afirmaba Alonso, Magistrado-Juez del Juzgado de Menores Nº 1 de Melilla. En su ponencia, también ha querido destacar que la adscripción de la ley supone un paso atrás. "El juez se enfrenta a la disyuntiva de imponer la medida de internamiento por petición de la acusación particular, cuando ésta puede ser contraproducente en algunos casos".
TELEPRENSA
“Hay que hacer un seguimiento a los menores tras salir del centro”
El curso sobre delincuencia juvenil se clausuró este viernes en la sede de Purchena
Berta F. Quintanilla, Almería | 26.07.2008 -
Desde el pasado lunes, momento en el que se inauguró el curso sobre Prevención de la delincuencia juvenil, el director del mismo, Manuel Madrid, no ha dejado de trabajar para dotar a los alumnos de la mejor información y alternativas para tratar la problemática de la mano de los mejores ponentes y especialistas.
Además de su trabajo dentro de las jornadas, Madrid es director-coordinador de Centros de Menores de Andalucía. Tras el acto de clausura, destacó “la buenísima intervención que se ha llevado a cabo con los recursos andaluces, sin olvidar que cuando los menores salen de los centros, tenemos que prestarles una atención preferente para que todo el trabajo no se haya hecho en balde”.
Manuel Madrid señaló que “hay que olvidar las políticas triunfalistas y acogerse a programas reales que preparen a los menores para que cuando salgan tengan una oportunidad de reinserción y cuenten con la suficiente formación para responder a las expectativas de la sociedad”.
Respecto a las políticas que en estos momentos se están llevando a cabo por parte de la Junta de Andalucía, el director del curso ha destacado que el organismo autonómico está desarrollando una labor “pionera en el tratamiento e intervención en la juridiscción de menores” siendo el programa que se está llevando a cabo en el Centro de Menores de Inserción Laboral de Purchena “el programa más importante y válido”, tal y como resaltó Madrid. En este caso, el programa al que hace referencia es al de ayuda y soporte a la libertad vigilada.
Esta política y sistema de trabajo está demostrando en los últimos años ser de una eficacia “casi absoluta” ya que según ha explicado el director del seminario, tras el internamiento (momento en que los menores continúan con sus puestos de trabajo) se les busca una casa y se les ayuda a escolarizar a sus hijos y buscar trabajo para sus mujeres o maridos dándoles todo el trabajo para que se integren. En estos casos se suele buscar que no retornen a sus barrios en el caso en que estos fueran los causantes y punto de partida de los problemas.
“Hemos conseguido la implicación de empresarios de la Delegación, alcaldes y ciudadanos de toda esta zona en temas de inserción de menores”, añadió Madrid que espera que Andalucía se beneficie de estos avances.
EA
“Hoy en día es muy fácil cometer un delito, sólo hay que estar en la calle”
El juez de las sentencias ejemplares, Emilio Calatayud, defendió en el curso de verano que la UAL cerró ayer en Purchena. Destacó las actuaciones “pioneras” que se están desarollando en Almería y Andalucía
Berta F. Quintanilla, Almería | 26.07.2008
Quien le conoce bien sabe que al Magistrado Juez de Menores, Emilio Calatayud (Ciudad Real,1955) le encanta el deporte, en concreto la natación y salir a caminar por las calles de Granada, ciudad donde en estos momentos ejerce su profesión. Pese a estar disfrutando de sus vacaciones, ha participado como ponente en el curso Prevención de la delincuencia juvenil que la Universidad de Almería clausuró ayer en su sede de Purchena y por el que pasaron expertos en las diferentes áreas concernientes a esta temática.
Tras agradecer la oportunidad brindada por la institución para compartir experiencias en el seminario, Calatayud afirmó seguir creyendo en “los complementos para la formación de la gente”, concretamente en el tema de la delincuencia de menores. Un problema que ha creado opiniones dispares “porque se ha explicado poco y mal un tema que está en boca de todos”.
Durante su ponencia, que relacionaba el papel de la familia con el de la escuela, el magistrado destacó que si la sociedad hace fácil el camino para que un menor cometa el delito, “tiene que ser la misma sociedad la que busque mecanismos para que este menor pague su infracción” analizando la situación actual del trabajo en Purchena, donde “se está viendo un caso práctico del compromiso de todo un municipio para la reinserción de menores delincuentes”. Para que esto sea así, tanto instituciones como empresas “están jugando un papel importantísimo y de agradecer”.
La justicia de mayores también ha sido analizada durante el transcurso de la charla, que los alumnos siguieron con especial atención, y en la que Calatayud aseguró estar “conforme con lo que estamos consiguiendo paso a paso” además de proponer un traspaso de las experiencias positivas cosechadas con los menores a la jurisprudencia con mayores debido a que “las cárceles están ya llenas y saturadas”.
Él fue el ‘culpable’ de que un menor que había incendiado papeleras tuviera que acompañar a los bomberos durante algunas de sus actuaciones, o de que otro chaval pasara una buena parte de tiempo en un centro escolar para aprender a escribir. Actualmente y con un libro publicado en el año 2007, Reflexiones de un juez de menores, Emilio Calatayud repasa estas actuaciones que en buena parte le han valido el reconocimiento social y de la prensa, que ven en él una persona sencilla que ha conseguido acercar a los menores infractores a esa sociedad a la que hicieron daño. “Pienso que la privación de libertad es necesaria, pero al mismo tiempo deben existir medios alternativos”, analizó el juez que abogó por la búsqueda de “educación e inserción laboral”. El magistrado quiso explicar a los asistentes que “existen otras maneras de reparar el delito, no sólo la privación de libertad”.
Son ya 24 años de toga y 16 de trabajo incansable en el Juzgado de Menores de Granada, donde siempre con la humildad que le caracteriza, desempeña sus funciones. “Yo no he inventado nada, sólo aplico la ley”, aseguró, “y esta ley contempla diferentes medidas de trabajo para la comunidad, libertades vigiladas... que pueden ser y están demostrando que son muy positivas”.
Tras muchos años de experiencia, para el juez hay una cosa que está clara: “el origen de todos estos problemas de delincuencia juvenil se encuentra en la familia”. Relaciones infructuosas entre padres e hijos “y la escuela, porque el 80% de los chavales que delinquen tienen malos resultados académicos”. Para evitar o paliar estas infracciones y luchar contra aquellos padres que descargan toda la función educativa en los maestros y profesores, Emilio Calatayud es tajante. Es necesaria una ‘escuela de padres’ “porque creo que cualquier persona que vaya a inscribir a un hijo antes debería pasar por una escuela de padres”, aclarando que su postura en el caso de los progenitores que no llevan a sus pequeños al colegio sería “tipificar esta actitud como claro delito”.
Para terminar, Calatayud quiso felicitar a todas aquellas personas que trabajan con menores, ya que “estamos haciendo entre todos una buena política judicial” aunque en muchos casos “los mismos que hacen la ley no se creen nada de reinserción, los políticos deberían creer que el trabajo es bueno”. De nuevo el papel de los medios de comunicación sale a relucir. “Se ha criticado mucho el trabajo con jóvenes delincuentes, se dice que la ley del menor es blanda”, señaló. “Yo lo comparo con el tema de De Juana Chaos, por 25 asesinatos, 17 años de prisión... a lo mejor un menor está 10 años pagando una falta cometida”.
El trabajo del juez no termina con su salida a la calle tras cada jornada de trabajo. Mantiene correspondencia con los menores a los que ha juzgado ya que “quiero establecer una relación normal entre juez y sentenciado, en muchos casos traspaso límites y ellos me lo agradecen mucho”.
EA






