El acoso escolar se ha convertido en un problema serio en las aulas italianas
Los alumnos «con comportamientos de violencia privada, amenazas, golpes, injurias, delitos de naturaleza sexual, incendio o inundación» serán sancionados con alejamiento del centro escolar por un mínimo de 15 días, o hasta el final del cursoy la exclusión de participar en los exámenes
VERÓNICA BECERRIL. 03-08-08 ROMA (ABC)
La nota en conducta, la asignatura de educación cívica, y el baby, fueron las novedades presentadas este viernes en un decreto ley aprobado por el Gobierno de Silvio Berlusconi. En la carrera contra reloj del Ejecutivo italiano para que antes del verano pasen las leyes en materia de seguridad y economía, las últimas novedades en llegar al Consejo de Ministros fueron las presentadas por la ministra de Educación,Mariastella Gelmini.
Para luchar contra el acoso escolar, que en Italia se ha convertido en un problema serio en los centros escolares, la ministra presentó un método antiguo que en su época dio buenos resultados, la nota en conducta. «El comportamiento tiene que formar parte de la valoración global del estudiante», explicó la ministra de Educación señalando que esta medida afectará a todos los escolares hasta el final de los estudios obligatorios. La nota en conducta la recuerdan muchos en Italia, porque si no se superaba el 7, se suspendía aunque en todas las demás asignaturas la nota fuera de 10.
«En mis tiempos nos ponían detrás de la pizarra», ironizó Berlusconi, quien señaló después que «se trata de una respuesta importante a las actitudes de acoso escolar».
Pero la medida no queda en una simple nota. Están previstas sanciones de alejamiento del centro escolar por un mínimo de 15 días, o hasta el final del curso, con la exclusión de participar en los exámenes para los alumnos «con comportamientos de violencia privada, amenazas, golpes, injurias, delitos de naturaleza sexual, incendio o inundación», se lee en el nuevo estatuto. A esta medida se une el uso del baby, que a partir de ahora podrá ser obligatorio en los centros cuyos directores lo consideren necesario, así como el uniforme.
Según Gelmini, son muchas las peticiones que llegaron a su Ministerio para introducir estos «dos elementos de orden e igualdad para los jóvenes; se trata de simplificar la vida de las madres, y el uso del uniforme va en esta dirección porque es un elemento de orden y de decoro que creo que podrá reforzar el sentido de pertenencia a cada centro escolar».
Ciudadanía y Constitución
Pero las novedades de la ministra de Educación no terminan aquí. A este regreso al pasado se une una novedad, la materia de educación cívica que para darle un aire más moderno pasará a llamarse «Ciudadanía y Constitución». Durante 33 horas al año, a los estudiantes italianos se les enseñará la importancia del respeto de las reglas, y el contenido de la Carta Magna, para que «el día de mañana sean ciudadanos que se sepan comportar, que ejerzan completamente sus derechos, y que respeten las leyes impuestas como base de la comunidad a la que pertenecen», finalizó Gelmini. A diferencia del caso español, la materia no tiene veleidades transgresoras de la ética ni de la moral católica.
Otra de las novedades será la introducción de una tarjeta de estudiante, con la que se podrán obtener descuentos en el transporte público, en el cine, en el teatro, en la compra de libros, además de entrar gratis en las áreas arqueológicas. Sobre estas medidas la población italiana expresó su consenso a lo largo de los debates lanzados ayer por distintos medios, porque consideran «necesario educar para que los jóvenes de hoy no sean protagonistas de escenas de una violencia inadmisible».
Esta opinión la comparten los partidos de la oposición, pero al mismo tiempo ven en estas medidas una forma de «enmascarar» la política real del Gobierno de Silvio Berlusconi. «Es lo que siempre hacen, la gente tiene que saber que detrás de esta maniobra hay un recorte de ocho millones de euros en el presupuesto de la educación pública», afirmó el el vicepresidente de Italia de los Valores, Fabio Giambrone. ABC
Los alumnos «con comportamientos de violencia privada, amenazas, golpes, injurias, delitos de naturaleza sexual, incendio o inundación» serán sancionados con alejamiento del centro escolar por un mínimo de 15 días, o hasta el final del cursoy la exclusión de participar en los exámenes
VERÓNICA BECERRIL. 03-08-08 ROMA (ABC)
La nota en conducta, la asignatura de educación cívica, y el baby, fueron las novedades presentadas este viernes en un decreto ley aprobado por el Gobierno de Silvio Berlusconi. En la carrera contra reloj del Ejecutivo italiano para que antes del verano pasen las leyes en materia de seguridad y economía, las últimas novedades en llegar al Consejo de Ministros fueron las presentadas por la ministra de Educación,Mariastella Gelmini.
Para luchar contra el acoso escolar, que en Italia se ha convertido en un problema serio en los centros escolares, la ministra presentó un método antiguo que en su época dio buenos resultados, la nota en conducta. «El comportamiento tiene que formar parte de la valoración global del estudiante», explicó la ministra de Educación señalando que esta medida afectará a todos los escolares hasta el final de los estudios obligatorios. La nota en conducta la recuerdan muchos en Italia, porque si no se superaba el 7, se suspendía aunque en todas las demás asignaturas la nota fuera de 10.
«En mis tiempos nos ponían detrás de la pizarra», ironizó Berlusconi, quien señaló después que «se trata de una respuesta importante a las actitudes de acoso escolar».
Pero la medida no queda en una simple nota. Están previstas sanciones de alejamiento del centro escolar por un mínimo de 15 días, o hasta el final del curso, con la exclusión de participar en los exámenes para los alumnos «con comportamientos de violencia privada, amenazas, golpes, injurias, delitos de naturaleza sexual, incendio o inundación», se lee en el nuevo estatuto. A esta medida se une el uso del baby, que a partir de ahora podrá ser obligatorio en los centros cuyos directores lo consideren necesario, así como el uniforme.
Según Gelmini, son muchas las peticiones que llegaron a su Ministerio para introducir estos «dos elementos de orden e igualdad para los jóvenes; se trata de simplificar la vida de las madres, y el uso del uniforme va en esta dirección porque es un elemento de orden y de decoro que creo que podrá reforzar el sentido de pertenencia a cada centro escolar».
Ciudadanía y Constitución
Pero las novedades de la ministra de Educación no terminan aquí. A este regreso al pasado se une una novedad, la materia de educación cívica que para darle un aire más moderno pasará a llamarse «Ciudadanía y Constitución». Durante 33 horas al año, a los estudiantes italianos se les enseñará la importancia del respeto de las reglas, y el contenido de la Carta Magna, para que «el día de mañana sean ciudadanos que se sepan comportar, que ejerzan completamente sus derechos, y que respeten las leyes impuestas como base de la comunidad a la que pertenecen», finalizó Gelmini. A diferencia del caso español, la materia no tiene veleidades transgresoras de la ética ni de la moral católica.
Otra de las novedades será la introducción de una tarjeta de estudiante, con la que se podrán obtener descuentos en el transporte público, en el cine, en el teatro, en la compra de libros, además de entrar gratis en las áreas arqueológicas. Sobre estas medidas la población italiana expresó su consenso a lo largo de los debates lanzados ayer por distintos medios, porque consideran «necesario educar para que los jóvenes de hoy no sean protagonistas de escenas de una violencia inadmisible».
Esta opinión la comparten los partidos de la oposición, pero al mismo tiempo ven en estas medidas una forma de «enmascarar» la política real del Gobierno de Silvio Berlusconi. «Es lo que siempre hacen, la gente tiene que saber que detrás de esta maniobra hay un recorte de ocho millones de euros en el presupuesto de la educación pública», afirmó el el vicepresidente de Italia de los Valores, Fabio Giambrone. ABC






