FALLA PREVENCIÓN
Son, en el mejor de los casos, dos de cada diez
Lo afirman estudios internacionales y locales. Las mediciones se hicieron en hogares, y habría que agregar el fenómeno de los cíber
· Los chicos quedan muy expuestos a experiencias negativas
↓ Anestesiados ante el bombardeo de imágenes, connaturalizan la violencia
Georgina Elustondo 12 AGOSTO 2008 BUENOS AIRES Argentina (Clarín)
La inseguridad es uno de los temas que más preocupa a los argentinos. Nada compite --según diversas investigaciones-- con el temor a que a un hijo le pase algo cuando la salida del hogar lo expone a un mundo que hoy asoma peligroso, amenazante, o cuanto menos incierto. Sin embargo, y a pesar de las múltiples noticias que insisten en alumbrar costados "poco felices" de la web, apenas dos de cada diez padres controla cómo su hijo utiliza Internet.
Lo afirman estudios europeos que coinciden, a su vez, con relevamientos locales. Según los expertos, falta conciencia entre los adultos sobre los riesgos que supone, para un chico, sumergirse a solas en un mundo inagotable y sin filtros como Internet. "La escasa preparación de los padres en el mundo virtual deja expuestos a los menores a contenidos no apropiados", subrayó la presidenta de la International Communication Association, Sonia Livingstone.
En una conferencia en España, Livingstone destacó que sólo el 15% de los padres controlan el uso que hacen sus hijos de la web. "El riesgo es grande. Mientras navegan, los chicos se encuentran con excesiva frecuencia con experiencias negativas para las cuales no están preparados. Es habitual que envíen y reciban imágenes sexualmente provocativas, que revelen datos sobre su identidad o se encuentren con mensajes relacionados con el suicidio, la anorexia o el consumo de drogas a través de la web", advirtió la especialista.
Su alerta se funda en estudios reunidos por el Eurobarómetro, un registro que integra información sobre distintos países y abunda en ejemplos sobre el "descuido" que sufren los chicos como usuarios de Internet: en Gran Bretaña, por ejemplo, casi el 60% había visto pornografía una vez por semana y 3 de cada 10 habían descargado contenidos violentos; y, en Holanda, cerca del 80% de los chicos habían recibido preguntas sexuales mientras navegaban: a más de la mitad les habían pedido que se desnudaran frente a la webcam, y 1 de cada 3 varones y el 10% de las mujeres lo habían hecho.
En Argentina el tema trepó posiciones en el ranking de preocupaciones cuando se supo que una banda de pedófilos buscaba víctimas en fotologs de adolescentes. "La violencia contra los chicos a través de las nuevas tecnologías es omnipresente. Sin embargo, sólo el 20% de los padres reconoce haber fijado normas para que sus hijos usen bien esos recursos", advierte Alejandro Castro Santander, al frente del Observatorio de Convivencia Escolar de la UCA.
Una realidad similar alumbró un estudio realizado por la Sociedad Argentina de Pediatría, según el cual 1 de cada 4 chicos vivió situaciones desagradables mientras navegaba en la web. ¿Los padres? Más del 30% confió que no conocía el nick (sobrenombre) que usaba su hijo para chatear y más de la mitad reconoció que ignoraba los contactos que tenía en Internet.
También los especialistas de la asociación civil Chicos.net han diagnosticado, a partir de diversas investigaciones, que la "protección de los chicos es insuficiente" en relación al uso que hacen de las nuevas tecnologías. "Ni padres, ni docentes, ni los propios chicos tienen percepción de que existen riesgos", afirman. "Los padres no saben de tecnología y, por su desconocimiento funcional, se autoexcluyen del rol de adulto que debe brindar guía y protección", dice Andrea Urbas, del Programa Internet Segura de la ONG.
En Chicos.net hablan de una "brecha" entre adultos y niños en lo que hace al manejo de nuevas tecnologías. "Cuando tienen un problema con Internet los chicos no recurren a los adultos porque desestiman que puedan hacer algo y temen que les prohiban navegar o usar el celular si se enteran que les pasó algo", explica Urbas.
Los expertos coinciden en que el control de los padres suele limitarse a la cantidad de horas que usan la web o a la prohibición de visitar ciertas páginas, pero poco se habla de los peligros derivados de la exposición de la intimidad, de la publicación de fotos personales o del eventual contacto con contenidos violentos o pornográficos o con adultos que puedan manipularlos. "Debido al desconocimiento de la tecnología, los padres no parecen tener tan presentes los peligros 'virtuales', que también son 'reales' a los fines del daño psicológico", subrayan en Chicos.net.
Datos y consejos útiles
· En Internet los chicos deben tener los mismos cuidados y seguir las mismas reglas que en la vida real: no revelar el teléfono ni la dirección a extraños ni contactarse con desconocidos. Tampoco publicar fotos sensuales.
· No conviene que la PC esté en el cuarto de los chicos. Navegue su fotolog, conozca sus contactos, el nombre con el que chatean, las páginas que visita. No se trata de revisar el historial ni de espiar el mail. Sin invadir la intimidad, es fundamental proteger y conducir.
· 29 por ciento es el número de padres que filtró en sus computadoras el acceso a páginas pornográficas.
· 60 por ciento de los adolescentes porteños escolarizados, según estimaciones , tiene su propio fotolog.
Opciones para supervisar
"Lo único peligroso en Internet es un chico sin supervisión ni control de sus padres", enfatiza Alejandro Agis, especialista en seguridad informática. "Los nuevos sistemas operativos ofrecen a los padres una gran ayuda. El Windows Vista, por ejemplo, cuenta con innumerables recursos en línea para configurar las herramientas de navegación, limitar el acceso a ciertas páginas y establecer horarios para navegar. Además, incorpora un registro detallado de la actividad de nuestros hijos en la Red: sitios visitados, frecuencia, tiempo de navegación, etc. Son opciones que ayudan a cuidar", dice.
Más peligros que en la calle
Eduardo San Pedro
Siempre fue trabajoso preservar a los chicos de los peligros de este mundo. Antes, cuando no se conocía la televisión ni la computadora, el riesgo estaba en la calle. Ahora, la violencia y la agresión sexual no sólo acechan en el exterior, sino en el centro mismo del hogar, en Internet. No parece suficiente recortar el tiempo que pasan los chicos frente a la pantalla o prohibir el acceso a ciertos sitios. La web es prácticamente infinita, y sus posibilidades también. Quizá sea hora de volver a recurrir a un método antiguo pero eficaz: el diálogo. CLARIN
LA DIFUSION POR PARTE DE ADOLESCENTES DE CONTENIDOS VIOLENTOS
Georgina Elustondo
La cabeza rodó tantas veces por blogs, e-mails y pantallitas de teléfonos móviles que la tragedia personal y humana que contaba empezó a cosechar más risas que espanto. Era, para ellos, adolescentes de todo el mundo, como mirar una película de terror. Pura ficción, una "joda". Pero no: la imagen, escalofriante, mostraba en apenas segundos la bestialidad de la decapitación de un rehén estadounidense en Irak. Un horror. Sin embargo, el "videito" circuló y circuló, fue y vino, hasta que perdió "efecto", dejó de "espantar" y se convirtió en una más de las tantas imágenes que rozan a diario a los chicos desde la tele, la web o el celular. Una mera imagen.
No es un cuento. Ni es amarillismo. Ocurrió el año pasado y fue analizado por expertos en violencia en un encuentro mundial sobre el tema. Una experiencia que Alejandro Castro Santander, miembro del Directorio del Observatorio Internacional de la Violencia Escolar, recupera para hablar de una tendencia que preocupa en todo el mundo: la difusión y la puesta en circulación -por parte de adolescentes- de contenidos violentos, peleas, acosos y humillaciones a través de tecnologías y recursos que manejan con mucha habilidad, como blogs, mensajes de texto o correos electrónicos.
"Se está produciendo lo que llaman un 'efecto espectador'. El consumo reiterado de imágenes violentas va generando una naturalización y un acostumbramiento que lleva a la insensibilización. Los chicos generan (graban) y comparten --subiendo a la web o a través de mensajes electrónicos-- imágenes violentas sin reflexionar al respecto, sin dimensionar lo que significan, sin escandalizarse ni angustiarse por ver sufrir a otro", dice Castro Santander.
En Estados Unidos, una sociedad atravesada por múltiples formas de violencia, proliferan estudios sobre el tema: una investigación realizada por las Universidades de California, Texas y Wisconsin analizó los efectos de la difusión de contenidos violentos y concluyó que hay dos consecuencias "peligrosas e incontrolables a largo plazo": según los expertos, consumir "altas dosis de violencia genera un efecto mimético o de aprendizaje" y provoca una "progresiva insensibilización". Ver violencia en forma recurrente hace que el espectador "se vuelva menos sensible al sufrimiento y que cada día tolere más violencia en su entorno, aceptando la violencia y sus víctimas como algo normal y cotidiano", afirma.
Videos con burlas y agresiones se multiplican en la red, al igual que los blogs destinados a humillar a otro (cyberbullying). La moda del "happy slapping" (cachetada feliz), que desveló a británicos y estadounidenses el año pasado, desembarcó en la Argentina. "Cada vez hay más chicos que graban y difunden peleas perpetuando la agresión y haciendo participar a miles de personas en la humillación", dice Castro Santander. CLARIN
26 noticias 12 AGOSTO 2008
Los chicos pasan muchas horas frente a Internet. El problema no es que tenga acceso a la web para buscar información o divertirse. El problema es que no todos los padres controlan lo que hacen sus hijos con mouse en mano y muchas veces quedan ante la amenaza de la pornografía, la violencia y las redes de pedofilos.
Sitios inseguros que pueden tener graves consecuencias a largo o corto plazo. Lo cierto es que apenas dos de cada diez padres controla cómo su hijo utiliza Internet. Así lo aseguran los estudios europeos que coinciden, a su vez, con relevamientos locales.
Los expertos afirman que falta conciencia entre los adultos sobre los riesgos que supone, para un chico, pasar tantas horas a solas en lugares sin filtros como Internet. "La escasa preparación de los padres en el mundo virtual deja expuestos a los menores a contenidos no apropiados", dijo la presidenta de la International Communication Association, Sonia Livingstone en una conferencia en España.
Además, destacó que sólo el 15% de los padres controlan el uso que hacen sus hijos de la web: "El riesgo es grande. Mientras navegan, los chicos se encuentran con excesiva frecuencia con experiencias negativas para las cuales no están preparados. Es habitual que envíen y reciban imágenes sexualmente provocativas, que revelen datos sobre su identidad o se encuentren con mensajes relacionados con el suicidio, la anorexia o el consumo de drogas a través de la web".
Esta especialista se basa en estudios reunidos por el Eurobarómetro, un registro que integra información sobre distintos países y abunda en ejemplos sobre el "descuido" que sufren los chicos como usuarios de Internet. Se sabe que en Gran Bretaña, por ejemplo, casi el 60% había visto pornografía una vez por semana y 3 de cada 10 habían descargado contenidos violentos; mientras que en Holanda, cerca del 80% de los chicos habían recibido preguntas sexuales cuando navegaban, a más de la mitad les habían pedido que se desnudaran frente a la webcam, y 1 de cada 3 varones y el 10% de las mujeres lo habían hecho.
El caso sirve como ejemplo a lo que sucede en Argentina. Se conoció, recientemente, que una banda de pedófilos buscaba víctimas en fotologs de adolescentes. Sobre esta situación, Alejandro Castro Santander, al frente del Observatorio de Convivencia Escolar de la UCA, dijo que "la violencia contra los chicos a través de las nuevas tecnologías es omnipresente. Sin embargo, sólo el 20% de los padres reconoce haber fijado normas para que sus hijos usen bien esos recursos".
Otro estudio, realizado por la Sociedad Argentina de Pediatría dio a conocer que 1 de cada 4 chicos vivió situaciones desagradables mientras navegaba en la web. Dato a destacar es que apenas más del 30% de los padres confió que no conocía el nick (sobrenombre que usan los usuarios en la red) que usaba su hijo para chatear y más de la mitad ignora los contactos que tenía en Internet.
Por su parte, los especialistas de la asociación civil Chicos.net han diagnosticado con sus investigaciones que la "protección de los chicos es insuficiente" en relación al uso que hacen de las nuevas tecnologías. Destacó que padres, docentes y chicos no tienen noción de los riesgos que existen en Internet y en la mayoría de los casos es por su desconocimiento en tecnología.
Se habla de un control limitado de horas por parte de los padres, pero no un control de sitios visitados por sus hijos o la publicación de sus fotos y datos personales en la red. 26NOTICIAS
Son, en el mejor de los casos, dos de cada diez
Lo afirman estudios internacionales y locales. Las mediciones se hicieron en hogares, y habría que agregar el fenómeno de los cíber
· Los chicos quedan muy expuestos a experiencias negativas↓ Anestesiados ante el bombardeo de imágenes, connaturalizan la violencia
Georgina Elustondo 12 AGOSTO 2008 BUENOS AIRES Argentina (Clarín)
La inseguridad es uno de los temas que más preocupa a los argentinos. Nada compite --según diversas investigaciones-- con el temor a que a un hijo le pase algo cuando la salida del hogar lo expone a un mundo que hoy asoma peligroso, amenazante, o cuanto menos incierto. Sin embargo, y a pesar de las múltiples noticias que insisten en alumbrar costados "poco felices" de la web, apenas dos de cada diez padres controla cómo su hijo utiliza Internet.
Lo afirman estudios europeos que coinciden, a su vez, con relevamientos locales. Según los expertos, falta conciencia entre los adultos sobre los riesgos que supone, para un chico, sumergirse a solas en un mundo inagotable y sin filtros como Internet. "La escasa preparación de los padres en el mundo virtual deja expuestos a los menores a contenidos no apropiados", subrayó la presidenta de la International Communication Association, Sonia Livingstone.
En una conferencia en España, Livingstone destacó que sólo el 15% de los padres controlan el uso que hacen sus hijos de la web. "El riesgo es grande. Mientras navegan, los chicos se encuentran con excesiva frecuencia con experiencias negativas para las cuales no están preparados. Es habitual que envíen y reciban imágenes sexualmente provocativas, que revelen datos sobre su identidad o se encuentren con mensajes relacionados con el suicidio, la anorexia o el consumo de drogas a través de la web", advirtió la especialista.
Su alerta se funda en estudios reunidos por el Eurobarómetro, un registro que integra información sobre distintos países y abunda en ejemplos sobre el "descuido" que sufren los chicos como usuarios de Internet: en Gran Bretaña, por ejemplo, casi el 60% había visto pornografía una vez por semana y 3 de cada 10 habían descargado contenidos violentos; y, en Holanda, cerca del 80% de los chicos habían recibido preguntas sexuales mientras navegaban: a más de la mitad les habían pedido que se desnudaran frente a la webcam, y 1 de cada 3 varones y el 10% de las mujeres lo habían hecho.
En Argentina el tema trepó posiciones en el ranking de preocupaciones cuando se supo que una banda de pedófilos buscaba víctimas en fotologs de adolescentes. "La violencia contra los chicos a través de las nuevas tecnologías es omnipresente. Sin embargo, sólo el 20% de los padres reconoce haber fijado normas para que sus hijos usen bien esos recursos", advierte Alejandro Castro Santander, al frente del Observatorio de Convivencia Escolar de la UCA.
Una realidad similar alumbró un estudio realizado por la Sociedad Argentina de Pediatría, según el cual 1 de cada 4 chicos vivió situaciones desagradables mientras navegaba en la web. ¿Los padres? Más del 30% confió que no conocía el nick (sobrenombre) que usaba su hijo para chatear y más de la mitad reconoció que ignoraba los contactos que tenía en Internet.
También los especialistas de la asociación civil Chicos.net han diagnosticado, a partir de diversas investigaciones, que la "protección de los chicos es insuficiente" en relación al uso que hacen de las nuevas tecnologías. "Ni padres, ni docentes, ni los propios chicos tienen percepción de que existen riesgos", afirman. "Los padres no saben de tecnología y, por su desconocimiento funcional, se autoexcluyen del rol de adulto que debe brindar guía y protección", dice Andrea Urbas, del Programa Internet Segura de la ONG.
En Chicos.net hablan de una "brecha" entre adultos y niños en lo que hace al manejo de nuevas tecnologías. "Cuando tienen un problema con Internet los chicos no recurren a los adultos porque desestiman que puedan hacer algo y temen que les prohiban navegar o usar el celular si se enteran que les pasó algo", explica Urbas.
Los expertos coinciden en que el control de los padres suele limitarse a la cantidad de horas que usan la web o a la prohibición de visitar ciertas páginas, pero poco se habla de los peligros derivados de la exposición de la intimidad, de la publicación de fotos personales o del eventual contacto con contenidos violentos o pornográficos o con adultos que puedan manipularlos. "Debido al desconocimiento de la tecnología, los padres no parecen tener tan presentes los peligros 'virtuales', que también son 'reales' a los fines del daño psicológico", subrayan en Chicos.net.
Datos y consejos útiles
· En Internet los chicos deben tener los mismos cuidados y seguir las mismas reglas que en la vida real: no revelar el teléfono ni la dirección a extraños ni contactarse con desconocidos. Tampoco publicar fotos sensuales.
· No conviene que la PC esté en el cuarto de los chicos. Navegue su fotolog, conozca sus contactos, el nombre con el que chatean, las páginas que visita. No se trata de revisar el historial ni de espiar el mail. Sin invadir la intimidad, es fundamental proteger y conducir.
· 29 por ciento es el número de padres que filtró en sus computadoras el acceso a páginas pornográficas.
· 60 por ciento de los adolescentes porteños escolarizados, según estimaciones , tiene su propio fotolog.
Opciones para supervisar
"Lo único peligroso en Internet es un chico sin supervisión ni control de sus padres", enfatiza Alejandro Agis, especialista en seguridad informática. "Los nuevos sistemas operativos ofrecen a los padres una gran ayuda. El Windows Vista, por ejemplo, cuenta con innumerables recursos en línea para configurar las herramientas de navegación, limitar el acceso a ciertas páginas y establecer horarios para navegar. Además, incorpora un registro detallado de la actividad de nuestros hijos en la Red: sitios visitados, frecuencia, tiempo de navegación, etc. Son opciones que ayudan a cuidar", dice.
Más peligros que en la calle
Eduardo San Pedro
Siempre fue trabajoso preservar a los chicos de los peligros de este mundo. Antes, cuando no se conocía la televisión ni la computadora, el riesgo estaba en la calle. Ahora, la violencia y la agresión sexual no sólo acechan en el exterior, sino en el centro mismo del hogar, en Internet. No parece suficiente recortar el tiempo que pasan los chicos frente a la pantalla o prohibir el acceso a ciertos sitios. La web es prácticamente infinita, y sus posibilidades también. Quizá sea hora de volver a recurrir a un método antiguo pero eficaz: el diálogo. CLARIN
LA DIFUSION POR PARTE DE ADOLESCENTES DE CONTENIDOS VIOLENTOS
Los chicos, anestesiados ante el bombardeo de imágenes
STREET FIGHTERS ES UNO DE LOS VIDEOJUEGOS MÁS VIOLENTOS EN LA PLAYSTATION, CENSURADO POR MUCHOS PADRES.Georgina Elustondo
La cabeza rodó tantas veces por blogs, e-mails y pantallitas de teléfonos móviles que la tragedia personal y humana que contaba empezó a cosechar más risas que espanto. Era, para ellos, adolescentes de todo el mundo, como mirar una película de terror. Pura ficción, una "joda". Pero no: la imagen, escalofriante, mostraba en apenas segundos la bestialidad de la decapitación de un rehén estadounidense en Irak. Un horror. Sin embargo, el "videito" circuló y circuló, fue y vino, hasta que perdió "efecto", dejó de "espantar" y se convirtió en una más de las tantas imágenes que rozan a diario a los chicos desde la tele, la web o el celular. Una mera imagen.
No es un cuento. Ni es amarillismo. Ocurrió el año pasado y fue analizado por expertos en violencia en un encuentro mundial sobre el tema. Una experiencia que Alejandro Castro Santander, miembro del Directorio del Observatorio Internacional de la Violencia Escolar, recupera para hablar de una tendencia que preocupa en todo el mundo: la difusión y la puesta en circulación -por parte de adolescentes- de contenidos violentos, peleas, acosos y humillaciones a través de tecnologías y recursos que manejan con mucha habilidad, como blogs, mensajes de texto o correos electrónicos.
"Se está produciendo lo que llaman un 'efecto espectador'. El consumo reiterado de imágenes violentas va generando una naturalización y un acostumbramiento que lleva a la insensibilización. Los chicos generan (graban) y comparten --subiendo a la web o a través de mensajes electrónicos-- imágenes violentas sin reflexionar al respecto, sin dimensionar lo que significan, sin escandalizarse ni angustiarse por ver sufrir a otro", dice Castro Santander.
En Estados Unidos, una sociedad atravesada por múltiples formas de violencia, proliferan estudios sobre el tema: una investigación realizada por las Universidades de California, Texas y Wisconsin analizó los efectos de la difusión de contenidos violentos y concluyó que hay dos consecuencias "peligrosas e incontrolables a largo plazo": según los expertos, consumir "altas dosis de violencia genera un efecto mimético o de aprendizaje" y provoca una "progresiva insensibilización". Ver violencia en forma recurrente hace que el espectador "se vuelva menos sensible al sufrimiento y que cada día tolere más violencia en su entorno, aceptando la violencia y sus víctimas como algo normal y cotidiano", afirma.
Videos con burlas y agresiones se multiplican en la red, al igual que los blogs destinados a humillar a otro (cyberbullying). La moda del "happy slapping" (cachetada feliz), que desveló a británicos y estadounidenses el año pasado, desembarcó en la Argentina. "Cada vez hay más chicos que graban y difunden peleas perpetuando la agresión y haciendo participar a miles de personas en la humillación", dice Castro Santander. CLARIN
Chicos frente a Internet, sin control de sus padres
Menores quedan ante la pornografía, las redes de pedofilia y la violencia. Sólo dos de cada días progenitores saben qué ven sus hijos en la web. Así lo afirman estudios internacionales y locales hechos en hogares. El cíber, lugar casi incontrolable.26 noticias 12 AGOSTO 2008
Los chicos pasan muchas horas frente a Internet. El problema no es que tenga acceso a la web para buscar información o divertirse. El problema es que no todos los padres controlan lo que hacen sus hijos con mouse en mano y muchas veces quedan ante la amenaza de la pornografía, la violencia y las redes de pedofilos.
Sitios inseguros que pueden tener graves consecuencias a largo o corto plazo. Lo cierto es que apenas dos de cada diez padres controla cómo su hijo utiliza Internet. Así lo aseguran los estudios europeos que coinciden, a su vez, con relevamientos locales.
Los expertos afirman que falta conciencia entre los adultos sobre los riesgos que supone, para un chico, pasar tantas horas a solas en lugares sin filtros como Internet. "La escasa preparación de los padres en el mundo virtual deja expuestos a los menores a contenidos no apropiados", dijo la presidenta de la International Communication Association, Sonia Livingstone en una conferencia en España.
Además, destacó que sólo el 15% de los padres controlan el uso que hacen sus hijos de la web: "El riesgo es grande. Mientras navegan, los chicos se encuentran con excesiva frecuencia con experiencias negativas para las cuales no están preparados. Es habitual que envíen y reciban imágenes sexualmente provocativas, que revelen datos sobre su identidad o se encuentren con mensajes relacionados con el suicidio, la anorexia o el consumo de drogas a través de la web".
Esta especialista se basa en estudios reunidos por el Eurobarómetro, un registro que integra información sobre distintos países y abunda en ejemplos sobre el "descuido" que sufren los chicos como usuarios de Internet. Se sabe que en Gran Bretaña, por ejemplo, casi el 60% había visto pornografía una vez por semana y 3 de cada 10 habían descargado contenidos violentos; mientras que en Holanda, cerca del 80% de los chicos habían recibido preguntas sexuales cuando navegaban, a más de la mitad les habían pedido que se desnudaran frente a la webcam, y 1 de cada 3 varones y el 10% de las mujeres lo habían hecho.
El caso sirve como ejemplo a lo que sucede en Argentina. Se conoció, recientemente, que una banda de pedófilos buscaba víctimas en fotologs de adolescentes. Sobre esta situación, Alejandro Castro Santander, al frente del Observatorio de Convivencia Escolar de la UCA, dijo que "la violencia contra los chicos a través de las nuevas tecnologías es omnipresente. Sin embargo, sólo el 20% de los padres reconoce haber fijado normas para que sus hijos usen bien esos recursos".
Otro estudio, realizado por la Sociedad Argentina de Pediatría dio a conocer que 1 de cada 4 chicos vivió situaciones desagradables mientras navegaba en la web. Dato a destacar es que apenas más del 30% de los padres confió que no conocía el nick (sobrenombre que usan los usuarios en la red) que usaba su hijo para chatear y más de la mitad ignora los contactos que tenía en Internet.
Por su parte, los especialistas de la asociación civil Chicos.net han diagnosticado con sus investigaciones que la "protección de los chicos es insuficiente" en relación al uso que hacen de las nuevas tecnologías. Destacó que padres, docentes y chicos no tienen noción de los riesgos que existen en Internet y en la mayoría de los casos es por su desconocimiento en tecnología.
Se habla de un control limitado de horas por parte de los padres, pero no un control de sitios visitados por sus hijos o la publicación de sus fotos y datos personales en la red. 26NOTICIAS







