La violencia sexual es más frecuente de lo que se cree: salones, vestidores, baños y otros sitios escolares, lugares ideales para el agresor de niños


Guadalupe Camacho 10 de septiembre de 2008 MÉXICO (EXCELSIOR)
La Secretaría de Salud y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) no tienen certeza de cuántos menores son abusados física, sicológica y sexualmente en el país. Tampoco la Secretaría de Educación Pública conoce cuántos casos hay en un ciclo escolar.
“Los abusos sexuales son frecuentes en los centros escolares (en las aulas, baños o vestidores) simplemente porque allí se encuentran más niños y menos adultos para cuidarlos”, explica Luis Botello Lonngi, doctor en sicología por la Universidad Complutense de Madrid.
Según la Organización Mundial de la Salud, el abuso sexual infantil es el tocamiento sutil o rudo del cuerpo de un menor con el propósito de generar placer sexual en el adulto. También mostrar contenido sexual-pornográfico a un niño o adolescente y exhibir el cuerpo parcial o completamente desnudo de un adulto a uno o varios pequeños.
Tocar la piel (espalda, pecho y genitales, entre otras partes) de manera erótica es abuso sexual infantil, más aún cuando se introducen objetos en el ano, labios vaginales mayores, boca o vagina. Asimismo, mostrar pornografía significa abuso.
El abuso sexual (que puede ocurrir una o varias veces) es un acto en que un adulto lastima a menores de edad. Entre las secuelas figuran las físicas, fisiológicas, hormonales, de desarrollo, mentales y habilidades sociales y emocionales.
Con el fin de evitar que el niño sea abusado es fundamental darle herramientas que le permitan defenderse. “En principio es necesario que el menor conozca su cuerpo, que lo explore para que comprenda que le pertenece.
También es importante brindarle información respecto de la reproducción, sin emplear imágenes o frases como las florecitas y abejitas se unen y forman insectos, es imprescindible que se llame a las partes corporales por su nombre”, advierte Botello Lonngi, quien escribió el manual Prevención del abuso sexual en niños y niñas. Una perspectiva con enfoque de derechos, (2008) publicación desarrollada por FAI Save the Children México con el financiamiento de Pfizer.
En dicho manual, el autor indica que la interacción con otros niños, niñas y adultos, les permitirá a tus hijos construir sus propios juicios. Esta sana convivencia con otros semejantes a él, le permitirá desarrollar el sentido de respeto, primero a su propio cuerpo y luego al de otros individuos. Del mismo modo disfrutará y conocerá las herramientas que integran las buenas relaciones entre adultos y niños, sin que observe abusos o faltas de ningún tipo.
“Sin embargo, el ‘respeto ciego’ para con otros adultos que muchos padres fomentan en sus hijos conlleva un alto riesgo, porque los abusadores de niños buscan a aquellos que son débiles de carácter o que no conocen y conviven con otras personas. Ese tipo de niños no saben decir no o tienen miedo a los castigos que los abusadores afirman le harán a ellos o a la familia”, advierte Botello Lonngi.
En torno del abuso sexual hay creencias erróneas que impulsan el incremento de los casos. No deje que siga sucediendo, evite los siguientes mitos: creer que el abuso no existe o que son poco frecuentes, que sólo lo sufren las mujeres o únicamente lo realizan los hombres; que el agresor es un total desconocido, que si sucede en la familia se notará de inmediato; que ocurre sólo una vez; que sucede sólo en estratos pobres y marginados; que los niños mienten y crean fantasías; que los abusos sexuales suceden sólo con violencia, por eso fácilmente lo notarás y, finalmente, que es un asunto privado y no debe denunciarse. Todas las anteriores frases son completamente falsas.
Puede realizar un ejercicio práctico con cada uno de sus hijos en lo privado y observe cómo actúan. Si considera que no es lo suficientemente capaz de cuidarse por sí mismo, tome medidas para protegerlo.
Aconséjelo respecto de cómo actuar en caso de peligro, dele una respuesta precisa y evite que otras personas le digan qué hacer.
Algunas preguntas que puede hacerle a sus hijos son:
* Si el vecino te dice:
Te doy un regalo si te acaricio en secreto. ¿Qué le responderías?
* si un familiar te invita: Vamos a un lugar porque te voy a tocar y te gustará, pero no le digas a nadie, ni siquiera a tus papás. ¿Tú qué harías?
* Si un amigo de tu papá te dice: Te regalaré muchos juguetes y dulces si me dejas verte sin ropa. ¿Qué le responderías?
* Si un adulto de la escuela te propone: Si te quedas en el recreo para que veas mi cuerpo te daré un diez en la tarea. ¿Qué le dirías?
Al término de las respuestas, no lo regañe ni critique, simplemente escúchelo y pida ayuda profesional si nota que no sabe defenderse.
Excelsior OL
MÉXICO 10 SEP 2008 (EL SOL de CUSCO)
Aunque no se cuentan con estadísticas fehacientes para medir la magnitud del maltrato infantil, lo cierto es que en los últimos tiempos, se registra que los niños han comenzado a asumir una posición más consciente respecto a su situación y se atreven a denunciar a sus agresores.
En ese contexto, del total de denuncias que recibió a la fecha, el Centro de Emergencia Mujer (CEM), el 40% proviene de menores de edad.
De acuerdo a su coordinadora, Luz Marina Delgado, para este fin, ayudó la promoción de la línea gratuita 100, al cual, todos los niños y niñas pueden acceder fácilmente desde cualquier central de teléfono.
No obstante, esta cifra representa solo los casos denunciados y probados, lo que conlleva a concluir que existe otro buen porcentaje de infantes que no se atreven a denunciar. En consecuencia, la magnitud del problema queda invisible en su mayor parte.
En la sociedad actual, el maltrato infantil en la familia es considerado privado, pues la mayoría de las personas piensan que no se debe dar a conocer a otros, porque no se puede denunciar a un pariente, así el maltrato ejercido queda oculto a los ojos de los demás.
Sin embargo, cuando los menores denuncian, lo hacen acompañados principalmente por sus profesores u otros familiares, ya que sus victimarios son generalmente, sus propios progenitores.
La coordinadora del CEM, recordó que el maltrato infantil son las acciones u omisiones que personas adulta descargan contra las niñas, niños y adolescentes, produciéndose daños físicos o emocionales que afectan su desarrollo espiritual, intelectual y emocional, su educación y su adecuada integración a la sociedad e indicó que algunas de las formas de maltrato son agravio físico, emocional, sexual, económico, abandono y negligencia.
Cabe señalar que el maltrato infantil se da en todos los ámbitos de la sociedad, por personas y por instituciones; algunas de las causas. Se presentan por el sistema económico y laboral que enfrenta el país, así como por la inequidad de género y las creencias culturales que apuntan que una técnica para educar a las y los infantes es maltratarlos.
¿Sabía usted?
El maltrato hacia la niñez no sólo se presenta en el hogar, sino también en las escuelas y en la calle. EL SOL


Guadalupe Camacho 10 de septiembre de 2008 MÉXICO (EXCELSIOR)
La Secretaría de Salud y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) no tienen certeza de cuántos menores son abusados física, sicológica y sexualmente en el país. Tampoco la Secretaría de Educación Pública conoce cuántos casos hay en un ciclo escolar.
“Los abusos sexuales son frecuentes en los centros escolares (en las aulas, baños o vestidores) simplemente porque allí se encuentran más niños y menos adultos para cuidarlos”, explica Luis Botello Lonngi, doctor en sicología por la Universidad Complutense de Madrid.
Según la Organización Mundial de la Salud, el abuso sexual infantil es el tocamiento sutil o rudo del cuerpo de un menor con el propósito de generar placer sexual en el adulto. También mostrar contenido sexual-pornográfico a un niño o adolescente y exhibir el cuerpo parcial o completamente desnudo de un adulto a uno o varios pequeños.
Tocar la piel (espalda, pecho y genitales, entre otras partes) de manera erótica es abuso sexual infantil, más aún cuando se introducen objetos en el ano, labios vaginales mayores, boca o vagina. Asimismo, mostrar pornografía significa abuso.
El abuso sexual (que puede ocurrir una o varias veces) es un acto en que un adulto lastima a menores de edad. Entre las secuelas figuran las físicas, fisiológicas, hormonales, de desarrollo, mentales y habilidades sociales y emocionales.
Con el fin de evitar que el niño sea abusado es fundamental darle herramientas que le permitan defenderse. “En principio es necesario que el menor conozca su cuerpo, que lo explore para que comprenda que le pertenece.
También es importante brindarle información respecto de la reproducción, sin emplear imágenes o frases como las florecitas y abejitas se unen y forman insectos, es imprescindible que se llame a las partes corporales por su nombre”, advierte Botello Lonngi, quien escribió el manual Prevención del abuso sexual en niños y niñas. Una perspectiva con enfoque de derechos, (2008) publicación desarrollada por FAI Save the Children México con el financiamiento de Pfizer.
En dicho manual, el autor indica que la interacción con otros niños, niñas y adultos, les permitirá a tus hijos construir sus propios juicios. Esta sana convivencia con otros semejantes a él, le permitirá desarrollar el sentido de respeto, primero a su propio cuerpo y luego al de otros individuos. Del mismo modo disfrutará y conocerá las herramientas que integran las buenas relaciones entre adultos y niños, sin que observe abusos o faltas de ningún tipo.
“Sin embargo, el ‘respeto ciego’ para con otros adultos que muchos padres fomentan en sus hijos conlleva un alto riesgo, porque los abusadores de niños buscan a aquellos que son débiles de carácter o que no conocen y conviven con otras personas. Ese tipo de niños no saben decir no o tienen miedo a los castigos que los abusadores afirman le harán a ellos o a la familia”, advierte Botello Lonngi.
En torno del abuso sexual hay creencias erróneas que impulsan el incremento de los casos. No deje que siga sucediendo, evite los siguientes mitos: creer que el abuso no existe o que son poco frecuentes, que sólo lo sufren las mujeres o únicamente lo realizan los hombres; que el agresor es un total desconocido, que si sucede en la familia se notará de inmediato; que ocurre sólo una vez; que sucede sólo en estratos pobres y marginados; que los niños mienten y crean fantasías; que los abusos sexuales suceden sólo con violencia, por eso fácilmente lo notarás y, finalmente, que es un asunto privado y no debe denunciarse. Todas las anteriores frases son completamente falsas.
Puede realizar un ejercicio práctico con cada uno de sus hijos en lo privado y observe cómo actúan. Si considera que no es lo suficientemente capaz de cuidarse por sí mismo, tome medidas para protegerlo.
Aconséjelo respecto de cómo actuar en caso de peligro, dele una respuesta precisa y evite que otras personas le digan qué hacer.
Algunas preguntas que puede hacerle a sus hijos son:
* Si el vecino te dice:
Te doy un regalo si te acaricio en secreto. ¿Qué le responderías?
* si un familiar te invita: Vamos a un lugar porque te voy a tocar y te gustará, pero no le digas a nadie, ni siquiera a tus papás. ¿Tú qué harías?
* Si un amigo de tu papá te dice: Te regalaré muchos juguetes y dulces si me dejas verte sin ropa. ¿Qué le responderías?
* Si un adulto de la escuela te propone: Si te quedas en el recreo para que veas mi cuerpo te daré un diez en la tarea. ¿Qué le dirías?
Al término de las respuestas, no lo regañe ni critique, simplemente escúchelo y pida ayuda profesional si nota que no sabe defenderse.
Excelsior OL
40% de violencia afecta a niños
Maltrato infantil en la familia es considerado privadoMÉXICO 10 SEP 2008 (EL SOL de CUSCO)
Aunque no se cuentan con estadísticas fehacientes para medir la magnitud del maltrato infantil, lo cierto es que en los últimos tiempos, se registra que los niños han comenzado a asumir una posición más consciente respecto a su situación y se atreven a denunciar a sus agresores.
En ese contexto, del total de denuncias que recibió a la fecha, el Centro de Emergencia Mujer (CEM), el 40% proviene de menores de edad.
De acuerdo a su coordinadora, Luz Marina Delgado, para este fin, ayudó la promoción de la línea gratuita 100, al cual, todos los niños y niñas pueden acceder fácilmente desde cualquier central de teléfono.
No obstante, esta cifra representa solo los casos denunciados y probados, lo que conlleva a concluir que existe otro buen porcentaje de infantes que no se atreven a denunciar. En consecuencia, la magnitud del problema queda invisible en su mayor parte.
En la sociedad actual, el maltrato infantil en la familia es considerado privado, pues la mayoría de las personas piensan que no se debe dar a conocer a otros, porque no se puede denunciar a un pariente, así el maltrato ejercido queda oculto a los ojos de los demás.
Sin embargo, cuando los menores denuncian, lo hacen acompañados principalmente por sus profesores u otros familiares, ya que sus victimarios son generalmente, sus propios progenitores.
La coordinadora del CEM, recordó que el maltrato infantil son las acciones u omisiones que personas adulta descargan contra las niñas, niños y adolescentes, produciéndose daños físicos o emocionales que afectan su desarrollo espiritual, intelectual y emocional, su educación y su adecuada integración a la sociedad e indicó que algunas de las formas de maltrato son agravio físico, emocional, sexual, económico, abandono y negligencia.
Cabe señalar que el maltrato infantil se da en todos los ámbitos de la sociedad, por personas y por instituciones; algunas de las causas. Se presentan por el sistema económico y laboral que enfrenta el país, así como por la inequidad de género y las creencias culturales que apuntan que una técnica para educar a las y los infantes es maltratarlos.
¿Sabía usted?
El maltrato hacia la niñez no sólo se presenta en el hogar, sino también en las escuelas y en la calle. EL SOL







