ENTREVISTAS
· Juana María Hernández Rodríguez, Psicóloga del Servicio de Orientación a la Escuela de C. Madrid
· Francisco Javier Gala León, Lic. Psicología y Doctor Medicina
«En la escuela hay que educar ciudadanos competentes socialmente y establecer relaciones sociales positivas»
«Estudios demuestran que el 70% de los estudiantes dice haber percibido casos de acoso»
ANA MARÍA CAVERO/ ZAMORA (La OPINON)
Con el inicio del curso es importante concienciar sobre el tema del acoso escolar especialmente en lo que a prevención se refiere.
- ¿El acoso escolar es un fenómeno actual o se ha dado desde siempre?
- No es que la sociedad actual esté propiciando unas mayores conductas de acoso escolar sino que se ha dado siempre. Incluso los estudios que se han hecho en los últimos años han demostrado que no se ha producido un incremento de estas conductas de acoso recientemente. Lo que sí es cierto es que salen más a la luz por la intervención de los medios de comunicación.
- ¿Y porque las víctimas denuncian más?
- Sí, el que los padres de las víctimas denuncien los hechos ha permitido que se tome más conciencia sobre el tema. Es importante que este tipo de maltrato se dé a conocer porque mientras permanece en la oscuridad se ampara en una manipulación de valores relacionada con la cultura de la ley del silencio o de la lealtad. Denunciar los hechos es una medida eficaz para concienciar sobre este fenómeno que está presente en las aulas y sobre el que hay que tomar medidas.
- ¿Qué motiva el acoso?
- Es un fenómeno de convivencia en el aula que se da en grupo, no se trata de una conducta interpersonal entre la víctima y el agresor. El detonante suele ser la inseguridad de los chavales que no encuentran su rol cuando se está constituyendo el grupo, por ejemplo al inicio del curso. Aquellas personas que, debido a su inseguridad, no encuentran su lugar pueden convertirse en potenciales víctimas pero también en agresores puesto que agrediendo a otros pueden ejercer un liderazgo negativo.
- ¿Quiénes son las víctimas más frecuentes?
- Se manifiesta por igual en los dos sexos. En cuanto a edad el punto álgido, cuando el acoso se da con más frecuencia, es durante último ciclo de primaria y el primero de secundaria, y una etapa crítica es al inicio del curso.- ¿Hay distintos niveles de acoso?
- Así es. Cuando el acoso es de alta intensidad la víctima se encuentra en una situación más grave y, por lo tanto, la necesidad de ayuda es más urgente . Y, si el acoso se sucede con menor frecuencia igual hay que intervenir aunque con otro tipo de medidas.
- ¿Qué hacer ante una situación de acoso?
- Hay que intervenir con todos los protagonistas: víctima, agresor y testigos. A las víctimas hay que apoyarlas para facilitarles una búsqueda de ayuda y promover que establezcan relaciones sociales positivas con sus compañeros. De la misma manera también se debe buscar que los agresores, que se relacionan con sus compañeros a base de hacer daño, cambien de actitud. Todo gira en torno al hecho de que en la escuela hay que educar ciudadanos competentes socialmente, potenciando su inteligencia social, emocional, y estableciendo relaciones sociales positivas. Esa es la mejor respuesta y la mejor prevención.
- ¿Y ese es el camino que se está tomando en las escuelas?
- Sí, ya no se centra todo en las medidas sancionadoras, aunque por supuesto las hay, sino que se trata de crear escuelas donde se formen ciudadanos y ciudadanas competentes socialmente. De hecho la LOE promueve un currículum por competencias y la competencia social es angular para fomentar que los chicos no caigan en situaciones extremas como el acoso.
- ¿Cómo evitar que las víctimas sean las más perjudicadas al ser obligadas a cambiarse de colegio?
- Una medida que creo que es importante tener presente es que nunca es recomendable el cambio de centro cuando se es víctima de una situación de este tipo, porque lo que hace es que el alumno se lleva una sensación de fracaso al otro colegio. Lo mejor es continuar en el mismo centro y establecer medidas que favorezcan las relaciones sociales positivas.
- ¿Cómo deben actuar los padres?
- Lo más importante es escuchar y apoyar a su hijo. No vale con decirle aguanta o vete con otro grupo sino que, ante la mínima sospecha, se debe acudir a la escuela para contrastar la información que ha dado el chaval con los responsables del centro, porque es mejor confirmar que es una falsa alarma que pecar de exceso de confianza. Es importante el establecimiento de una alianza entre la familia y la escuela para hacer frente a un caso de acoso porque un chico acosado no puede salir adelante por sí mismo.
- ¿Usted es especialista en tratar el acoso en chicos con síndrome de Asperger?
- Nosotros recogimos una serie de datos autobiográficos de chicos con Asperger que señalaban que eran víctimas de acoso, sobre todo en secundaria, para hacer una investigación al respecto. Descubrimos que es verdad que son más acosados pero también que no todos están predeterminados a convertirse en víctimas. En general, la presencia de una discapacidad no es el único factor que influye en que aparezca el acoso sino que tiene que ver más con los procesos de convivencia. Sin embargo, un hecho que resulta llamativo es que estos chicos son víctimas de otro tipo de maltrato, que no es físico, sino que se refiere más a la exclusión social, y es algo que debe cambiar. OZ
Este catedrático ceutí de la UCA reconoce las dificultades para el menor que ha sufrido bullying para retornar a la normalidad y anima a “denunciar” estas situaciones a padres, profesores y responsables del centro
David F. Pascual / CEUTA (EPC)
El ciclo sobre agresividad y violencia enmarcado en los cursos de verano de la ugr trajo ayer a ceuta a un caballa que no ha podido ser profeta en su tierra. Catedrático y profesor titular en la Universidad de Cádiz, Francisco Javier Gala León, disertó acerca de los episodios de estrés post-traumático tras casos de violencia.
El bullying o acoso escolar es una de las patologías que incluyó en su discurso. Según este la dificultad para delimitar las típicas bromas entre alumnos y actos de violencia es uno de los motivos que ayudan al bullying a subsistir.
Pregunta.- ¿La violencia nace con el individuo o se hace con el transcurso de su existencia?
Respuesta.- El ser humano como mamífero depredador tiene un instinto agresivo. Sólo que ésta no siempre tiene porque materializarse en violencia contra un semejante. Tiene que haber una disciplina que ejercida sobre el individuo tiene que controlar los impulsos agresivos. Nosotros tenemos que hacer cierto esfuerzo para reprimir nuestros impulsos de agresividad y violencia.
P.- ¿Puede entonces una persona aparentemente tranquila desencadenar actos de agresividad o violencia continuada frente a otros?
R.- La frustración genera agresividad. Si a una persona en su trabajo su director o su jefe le acosa o ejerce una presión indebida y no tiene suficientes narices para devolvérsela a veces resulta que la agresividad se acaba volcando contra otro compañero, la pareja sentimental o un hijo. Además, la violencia genera violencia. Muchas veces los abusadores son criados en un ambiente de abuso. Son frecuentes los casos de niños que en su más tierna infancia han presenciado episodios de violencia y los han representado luego ellos en el futuro.
P.- ¿El acoso escolar es un fenómeno reciente o ya existía antes de que hubiera cobertura mediática ?
R.- Casi todas las patologías como físicas como mentales no dejan de ser un constructo social. La sociedad se tiene que concienciar de que eso es malo. La epilepsia antes era vista como algo divino y no como una patología. Hoy a nadie se le ocurre pensar que la epilepsia es un don. Obviamente debe haber una conciencia social para poder hablar de que existe una patología. Tradicionalmente ha habido ejercicios de matonismo en colegios mayores, en las calles y han habido sociedades que han dicho basta ante esto. El maltrato doméstico por ejemplo es algo muy antiguo sólo que antes se miraba hacia otro lado. ¿Hay ahora más violencia doméstica por que seamos conscientes? No. Siempre ha habido matonismo. Chulos que basados en la prepotencia, en el anonimato y la complicidad de otros se ceban contra los llamados pringadillos.
P.- ¿Hay una tipología de la víctima del bullying?
R.- Normalmente el niño o la niña fuerte, tanto física como mentalmente, no suelen ser el centro de las agresiones. Así, las personas más débiles o con algún tipo de defecto físico suelen ser blanco del bullying. Suele ser lo lógico en una actividad fundamentada en la prepotencia.
P.- ¿Cual es el consejo ante un alumno que empieza a sufrir el acoso en las aulas?
R.- Esencialmente, lo que hay que hacer es poner el caso en conociemiento de los adultos. Esto es padres, profesores y la dirección del centro.
P.- ¿Por qué sigue existiendo el bullying?
R.- Son múltiples las razones. Una de ellas es la agresividad innata del ser humano. También ayuda a que esta es una sociedad más competitiva que cooperativa, pero fundamentalmente por que se sigue mirando para otro lado. Hay estudios que demuestran que entre el 60 y el 70 por ciento de la población escolar de ciertas edades admite haber percibido bullying o acoso escolar en su entorno, y han mirado para otro lado. EPC
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Inicio del curso escolar
· Según Avilés, «entre el 3 y el 6% de los alumnos sufre bullying».
M.C. Sánchez- 11 SEP 2008- Burgos (DDBurgos)
José María Avilés, profesor experto en acoso escolar, fue uno de los ponentes participantes en las ‘Jornadas de Gestión de la Convivencia en el Aula y en el Centro’, organizadas por los Centros de Formación del Profesorado e Innovación Educativa (CFIE), y celebradas ayer en el Instituto de Educación Secundaria de Burgos Cardenal López de Mendoza. Como estudioso del bullying, Avilés traduce este fenómeno de violencia escolar en «un acto caracterizado por la búsqueda reiterada de intimidación de la víctima a través del abuso de poder ejercido por su agresor».
- ¿Qué eféctos tiene este acoso sobre la víctima?
- El sujeto maltratado queda expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas, entre las que es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana.
- ¿Puede extrapolarse este término a otros tipos de abuso?
- Esta acepción sólo se aplica a escolares y referida a un desequilibrio de poder en el ámbito del centro educativo. Si se tratase de adultos hablaríamos de conceptos como el mobbing, el acoso o la intimidación.
- ¿Existe la manera de afrontar el bullying?
- La solución pasa por la concienciación de que esto no es un tema baladí o superficial. Además, debe estar claramente acotado. No todo de lo que se define inicialmente como acoso lo es finalmente. También tiene que permitir implicar en la resolución del conflicto no sólo a víctima y al agresor, sino también a los espectadores pasivos (que lo contemplan sin hacer nada al respecto), a los profesores, a las familias y a las administraciones públicas.
- ¿A quién compete la solución de este problema?
- Esta no es una cuestión únicamente escolar; es un problema social. El ejercicio de poder a través de un modelo abusivo no se circunscribe únicamente al ámbito de las aulas, sino que va más allá: en los grupos de amigos, de vecinos, en los políticos... Pero, desde luego, esto no quita que sean el ámbito educativo y el propio centro los foros donde primero se debe buscar una respuesta.
- ¿Quién da la voz de alarma sobre los casos?
- La suelen dar las víctimas o, en su defecto, las personas más cercanas a la situación de acoso, siendo familias y profesores quienes habitualmente interponen las denuncias. Aunque serán los agredidos los que tengan la percepción real de los que está sucediendo.
- ¿De cuántos afectados podemos estar hablando en la provincia de Burgos?
- Según el estudio del Defensor del Pueblo publicado en el año 2007, estaríamos ante cifras de entre el 3 y el 6%. Estos son datos muy alejado de otros mucho más escandalosos que, a veces, han saltado a la luz pública de la mano de ciertos medios de comunicación. Tenemos que ser conscientes de que estamos ante un fenómeno muy grave pero puntual. Además, en el informe del Defensor del Pueblo queda reflejada su tendencia decreciente con respecto a años anteriores.
- ¿Qué consecuencias tiene en los agredidos?
- Fundamentalmente, de victimización psicológica. Pero a eso habría que sumarle toda la carga de sentimientos que conlleva el acoso como el desprecio de la persona, la depresión, la baja autoestima o la reducida inserción en el ámbito grupal.
- ¿Cúal es la mejor manera de combatir el acoso?
- En grupo, de forma conjunta, sumando esfuerzos desde todos los puntos de vista: familias, profesorado y alumnado. Cuantas más voluntades unidas, mejor se logrará una solución completa.
- ¿Qué postura deben adoptar las familias?
Aunque no suele ser así, lo ideal sería que se pusieran del lado educativo, colaborando con el centro escolar en todo lo posible. Oponerse a - lo que supone el maltrato si tu hijo es agresor es una postura madura y demuestra unos pilares morales muy sólidos. Uno no quiere más a un hijo al respaldar cualquier cosa que haga. Demuestra mucho más al enfrentarle a lo inaceptable, y el maltrato lo es. DDB
· Juana María Hernández Rodríguez, Psicóloga del Servicio de Orientación a la Escuela de C. Madrid
· Francisco Javier Gala León, Lic. Psicología y Doctor Medicina
«En la escuela hay que educar ciudadanos competentes socialmente y establecer relaciones sociales positivas»
«Estudios demuestran que el 70% de los estudiantes dice haber percibido casos de acoso»
ANA MARÍA CAVERO/ ZAMORA (La OPINON)
Con el inicio del curso es importante concienciar sobre el tema del acoso escolar especialmente en lo que a prevención se refiere.
- ¿El acoso escolar es un fenómeno actual o se ha dado desde siempre?
- No es que la sociedad actual esté propiciando unas mayores conductas de acoso escolar sino que se ha dado siempre. Incluso los estudios que se han hecho en los últimos años han demostrado que no se ha producido un incremento de estas conductas de acoso recientemente. Lo que sí es cierto es que salen más a la luz por la intervención de los medios de comunicación.
- ¿Y porque las víctimas denuncian más?
- Sí, el que los padres de las víctimas denuncien los hechos ha permitido que se tome más conciencia sobre el tema. Es importante que este tipo de maltrato se dé a conocer porque mientras permanece en la oscuridad se ampara en una manipulación de valores relacionada con la cultura de la ley del silencio o de la lealtad. Denunciar los hechos es una medida eficaz para concienciar sobre este fenómeno que está presente en las aulas y sobre el que hay que tomar medidas.
- ¿Qué motiva el acoso?
- Es un fenómeno de convivencia en el aula que se da en grupo, no se trata de una conducta interpersonal entre la víctima y el agresor. El detonante suele ser la inseguridad de los chavales que no encuentran su rol cuando se está constituyendo el grupo, por ejemplo al inicio del curso. Aquellas personas que, debido a su inseguridad, no encuentran su lugar pueden convertirse en potenciales víctimas pero también en agresores puesto que agrediendo a otros pueden ejercer un liderazgo negativo.
- ¿Quiénes son las víctimas más frecuentes?
- Se manifiesta por igual en los dos sexos. En cuanto a edad el punto álgido, cuando el acoso se da con más frecuencia, es durante último ciclo de primaria y el primero de secundaria, y una etapa crítica es al inicio del curso.- ¿Hay distintos niveles de acoso?
- Así es. Cuando el acoso es de alta intensidad la víctima se encuentra en una situación más grave y, por lo tanto, la necesidad de ayuda es más urgente . Y, si el acoso se sucede con menor frecuencia igual hay que intervenir aunque con otro tipo de medidas.
- ¿Qué hacer ante una situación de acoso?
- Hay que intervenir con todos los protagonistas: víctima, agresor y testigos. A las víctimas hay que apoyarlas para facilitarles una búsqueda de ayuda y promover que establezcan relaciones sociales positivas con sus compañeros. De la misma manera también se debe buscar que los agresores, que se relacionan con sus compañeros a base de hacer daño, cambien de actitud. Todo gira en torno al hecho de que en la escuela hay que educar ciudadanos competentes socialmente, potenciando su inteligencia social, emocional, y estableciendo relaciones sociales positivas. Esa es la mejor respuesta y la mejor prevención.
- ¿Y ese es el camino que se está tomando en las escuelas?
- Sí, ya no se centra todo en las medidas sancionadoras, aunque por supuesto las hay, sino que se trata de crear escuelas donde se formen ciudadanos y ciudadanas competentes socialmente. De hecho la LOE promueve un currículum por competencias y la competencia social es angular para fomentar que los chicos no caigan en situaciones extremas como el acoso.
- ¿Cómo evitar que las víctimas sean las más perjudicadas al ser obligadas a cambiarse de colegio?
- Una medida que creo que es importante tener presente es que nunca es recomendable el cambio de centro cuando se es víctima de una situación de este tipo, porque lo que hace es que el alumno se lleva una sensación de fracaso al otro colegio. Lo mejor es continuar en el mismo centro y establecer medidas que favorezcan las relaciones sociales positivas.
- ¿Cómo deben actuar los padres?
- Lo más importante es escuchar y apoyar a su hijo. No vale con decirle aguanta o vete con otro grupo sino que, ante la mínima sospecha, se debe acudir a la escuela para contrastar la información que ha dado el chaval con los responsables del centro, porque es mejor confirmar que es una falsa alarma que pecar de exceso de confianza. Es importante el establecimiento de una alianza entre la familia y la escuela para hacer frente a un caso de acoso porque un chico acosado no puede salir adelante por sí mismo.
- ¿Usted es especialista en tratar el acoso en chicos con síndrome de Asperger?
- Nosotros recogimos una serie de datos autobiográficos de chicos con Asperger que señalaban que eran víctimas de acoso, sobre todo en secundaria, para hacer una investigación al respecto. Descubrimos que es verdad que son más acosados pero también que no todos están predeterminados a convertirse en víctimas. En general, la presencia de una discapacidad no es el único factor que influye en que aparezca el acoso sino que tiene que ver más con los procesos de convivencia. Sin embargo, un hecho que resulta llamativo es que estos chicos son víctimas de otro tipo de maltrato, que no es físico, sino que se refiere más a la exclusión social, y es algo que debe cambiar. OZ
Gala: «Estudios demuestran que el 70% de los estudiantes dice haber percibido casos de acoso»
Francisco Javier Gala León, Lic. Psicología y Doctor MedicinaEste catedrático ceutí de la UCA reconoce las dificultades para el menor que ha sufrido bullying para retornar a la normalidad y anima a “denunciar” estas situaciones a padres, profesores y responsables del centro
David F. Pascual / CEUTA (EPC)
El ciclo sobre agresividad y violencia enmarcado en los cursos de verano de la ugr trajo ayer a ceuta a un caballa que no ha podido ser profeta en su tierra. Catedrático y profesor titular en la Universidad de Cádiz, Francisco Javier Gala León, disertó acerca de los episodios de estrés post-traumático tras casos de violencia.
El bullying o acoso escolar es una de las patologías que incluyó en su discurso. Según este la dificultad para delimitar las típicas bromas entre alumnos y actos de violencia es uno de los motivos que ayudan al bullying a subsistir.
Pregunta.- ¿La violencia nace con el individuo o se hace con el transcurso de su existencia?
Respuesta.- El ser humano como mamífero depredador tiene un instinto agresivo. Sólo que ésta no siempre tiene porque materializarse en violencia contra un semejante. Tiene que haber una disciplina que ejercida sobre el individuo tiene que controlar los impulsos agresivos. Nosotros tenemos que hacer cierto esfuerzo para reprimir nuestros impulsos de agresividad y violencia.
P.- ¿Puede entonces una persona aparentemente tranquila desencadenar actos de agresividad o violencia continuada frente a otros?
R.- La frustración genera agresividad. Si a una persona en su trabajo su director o su jefe le acosa o ejerce una presión indebida y no tiene suficientes narices para devolvérsela a veces resulta que la agresividad se acaba volcando contra otro compañero, la pareja sentimental o un hijo. Además, la violencia genera violencia. Muchas veces los abusadores son criados en un ambiente de abuso. Son frecuentes los casos de niños que en su más tierna infancia han presenciado episodios de violencia y los han representado luego ellos en el futuro.
P.- ¿El acoso escolar es un fenómeno reciente o ya existía antes de que hubiera cobertura mediática ?
R.- Casi todas las patologías como físicas como mentales no dejan de ser un constructo social. La sociedad se tiene que concienciar de que eso es malo. La epilepsia antes era vista como algo divino y no como una patología. Hoy a nadie se le ocurre pensar que la epilepsia es un don. Obviamente debe haber una conciencia social para poder hablar de que existe una patología. Tradicionalmente ha habido ejercicios de matonismo en colegios mayores, en las calles y han habido sociedades que han dicho basta ante esto. El maltrato doméstico por ejemplo es algo muy antiguo sólo que antes se miraba hacia otro lado. ¿Hay ahora más violencia doméstica por que seamos conscientes? No. Siempre ha habido matonismo. Chulos que basados en la prepotencia, en el anonimato y la complicidad de otros se ceban contra los llamados pringadillos.
P.- ¿Hay una tipología de la víctima del bullying?
R.- Normalmente el niño o la niña fuerte, tanto física como mentalmente, no suelen ser el centro de las agresiones. Así, las personas más débiles o con algún tipo de defecto físico suelen ser blanco del bullying. Suele ser lo lógico en una actividad fundamentada en la prepotencia.
P.- ¿Cual es el consejo ante un alumno que empieza a sufrir el acoso en las aulas?
R.- Esencialmente, lo que hay que hacer es poner el caso en conociemiento de los adultos. Esto es padres, profesores y la dirección del centro.
P.- ¿Por qué sigue existiendo el bullying?
R.- Son múltiples las razones. Una de ellas es la agresividad innata del ser humano. También ayuda a que esta es una sociedad más competitiva que cooperativa, pero fundamentalmente por que se sigue mirando para otro lado. Hay estudios que demuestran que entre el 60 y el 70 por ciento de la población escolar de ciertas edades admite haber percibido bullying o acoso escolar en su entorno, y han mirado para otro lado. EPC
relacionado
Inicio del curso escolar
«El acoso entre alumnos es un problema social y no solo del aula»
José María Avilés Martínez, como investigador en la Universidad de Valladolid y profesor de ESO, entiende que el acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o bullying) es la intimidación y el maltrato· Según Avilés, «entre el 3 y el 6% de los alumnos sufre bullying».
M.C. Sánchez- 11 SEP 2008- Burgos (DDBurgos)
José María Avilés, profesor experto en acoso escolar, fue uno de los ponentes participantes en las ‘Jornadas de Gestión de la Convivencia en el Aula y en el Centro’, organizadas por los Centros de Formación del Profesorado e Innovación Educativa (CFIE), y celebradas ayer en el Instituto de Educación Secundaria de Burgos Cardenal López de Mendoza. Como estudioso del bullying, Avilés traduce este fenómeno de violencia escolar en «un acto caracterizado por la búsqueda reiterada de intimidación de la víctima a través del abuso de poder ejercido por su agresor».
- ¿Qué eféctos tiene este acoso sobre la víctima?
- El sujeto maltratado queda expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas, entre las que es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana.
- ¿Puede extrapolarse este término a otros tipos de abuso?
- Esta acepción sólo se aplica a escolares y referida a un desequilibrio de poder en el ámbito del centro educativo. Si se tratase de adultos hablaríamos de conceptos como el mobbing, el acoso o la intimidación.
- ¿Existe la manera de afrontar el bullying?
- La solución pasa por la concienciación de que esto no es un tema baladí o superficial. Además, debe estar claramente acotado. No todo de lo que se define inicialmente como acoso lo es finalmente. También tiene que permitir implicar en la resolución del conflicto no sólo a víctima y al agresor, sino también a los espectadores pasivos (que lo contemplan sin hacer nada al respecto), a los profesores, a las familias y a las administraciones públicas.
- ¿A quién compete la solución de este problema?
- Esta no es una cuestión únicamente escolar; es un problema social. El ejercicio de poder a través de un modelo abusivo no se circunscribe únicamente al ámbito de las aulas, sino que va más allá: en los grupos de amigos, de vecinos, en los políticos... Pero, desde luego, esto no quita que sean el ámbito educativo y el propio centro los foros donde primero se debe buscar una respuesta.
- ¿Quién da la voz de alarma sobre los casos?
- La suelen dar las víctimas o, en su defecto, las personas más cercanas a la situación de acoso, siendo familias y profesores quienes habitualmente interponen las denuncias. Aunque serán los agredidos los que tengan la percepción real de los que está sucediendo.
- ¿De cuántos afectados podemos estar hablando en la provincia de Burgos?
- Según el estudio del Defensor del Pueblo publicado en el año 2007, estaríamos ante cifras de entre el 3 y el 6%. Estos son datos muy alejado de otros mucho más escandalosos que, a veces, han saltado a la luz pública de la mano de ciertos medios de comunicación. Tenemos que ser conscientes de que estamos ante un fenómeno muy grave pero puntual. Además, en el informe del Defensor del Pueblo queda reflejada su tendencia decreciente con respecto a años anteriores.
- ¿Qué consecuencias tiene en los agredidos?
- Fundamentalmente, de victimización psicológica. Pero a eso habría que sumarle toda la carga de sentimientos que conlleva el acoso como el desprecio de la persona, la depresión, la baja autoestima o la reducida inserción en el ámbito grupal.
- ¿Cúal es la mejor manera de combatir el acoso?
- En grupo, de forma conjunta, sumando esfuerzos desde todos los puntos de vista: familias, profesorado y alumnado. Cuantas más voluntades unidas, mejor se logrará una solución completa.
- ¿Qué postura deben adoptar las familias?
Aunque no suele ser así, lo ideal sería que se pusieran del lado educativo, colaborando con el centro escolar en todo lo posible. Oponerse a - lo que supone el maltrato si tu hijo es agresor es una postura madura y demuestra unos pilares morales muy sólidos. Uno no quiere más a un hijo al respaldar cualquier cosa que haga. Demuestra mucho más al enfrentarle a lo inaceptable, y el maltrato lo es. DDB







