NIÑO MUERTO
Luis Cernuda (libro 'Las Nubes')
Si llegara hasta ti bajo la hierba
Joven como tu cuerpo, ya cubriendo
Un destierro más vasto con la muerte,
De los amigos la voz fugaz y clara,
Con oscura nostalgia quizá pienses
Que tu vida es materia del olvido.
Recordarás cruzando el mar un día
Tu leve juventud con tus amigos
En flor, así alejados de la guerra.
La angustia resbalaba entre vosotros
Y el mar sombrío al veros sonreía,
Olvidando que él mismo te llevaba
A la muerte, tras un corto destierro.
De un solo trago largo consumiste
La muerte tuya, la que te destinaban, Sin volver un instante la mirada
Atrás, igual que el hombre cuando lucha.
Inmensa indiferencia te cubría
Antes de que la tierra te cubriera.
Volviste la cabeza contra el muro
Con el gesto de un niño que temiese
Mostrar fragilidad en su deseo.
Y te cubrió la eterna sombra larga.
Profundamente duermes. Mas escucha:
Yo quiero estar contigo; no estás solo.
EN EL IV ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE JOKIN
Letra de la segunda parte del clip anterior
ESPEJOS DE PIZARRA
RAP
Sé que las sonrisas son de acero
Y tú sonríes tras tu telón de seda.
¿Qué quieres?
Llama al cerrajero antes que tire la moneda y se libere.
Como si no doliese
Evitar tu paraíso. El intruso
Mal herido que sólo buscaba ciclo
Y entre estrellas extravió su cimitarra.
"Volviste la cabeza contra el muro
Con el gesto de un niño que temiese
Mostrar fragilidad en su deseo.
Y te cubrió la eterna sombra larga.
Profundamente duermes. Mas escucha:
Yo quiero estar contigo, no estás solo."
Yo quiero estar contigo, hacer flotar a tus "te quieros".
Yo quiero estar contigo, ser guardián entre el centeno.
Y no ceso de sufrir
Al mirar entre visillos
El ahogarse de los mirlos
Con las espigas de trigo.
¿Amigos? Jamás conocerás en tu destierro.
Y no quiero más llorar,
Te lo ruego, amigo, dime adonde vas...
Dime quién quiebra tu cristal y su latir
En el granito,
Corazón de piedra sólo así sabe sentir
Y despacito
Se eclipsa
Tu vigilia de la envidia. Sólo queda la salida, a ver si alivia.
¡Oh gris muralla de Hondarribia entíérrame!
Dolerá mas no será la cólera que no deja cruzar la bóveda,
Bóveda de sal y cal que en tus llagas abrasa,
Y tus alas no descansan ya ni en casa. Y la grasa
Derramada por la masa
Que sepulta por lujuria
Acapara y rebasa
Tus lagunas de penuria.
Asume el perfume
Que viste a la tristeza.
Tú eres príncipe sin reino
Y ella es tu princesa.
Y no pienses
"Que tu vida es materia de olvido"
Que aún se escuchan tus suspiros
Que aún se llora por tu sino.
Y vino
Tu ángel de la guarda a decir que lo sentía
Que se descuidó un momento, no sabía ni lo que hacía.
¡Tú que lo mataste, cobarde!
En tu rebaño callas.
-¡No me ralles!
-No te rallo
Pero es triste
Querer perder la vida con solo catorce años.
"Sin volver un instante la mirada"
Hacia los amaneceres que no vi
Ni jamás veré,
Hacia los amores que no tuve
Ni jamás tendré,
Hacia lo que vine a ser
Y ya no era;
Porque sólo soy un muerto
Que muerto lleva tiempo
Consumiéndose en la hoguera.
Pasaba,
Yo pasaba por delante de espejos de pizarra,
Que con tiza el partir de mi esperanza se calcaba,
Por aulas, digo jaulas de tabiques y ventanas
Por desierto de pupitres
Donde crueles alacranes me lacraban.
Donde recé para que carcajadas
No fueran porque yo
Pasaba.
Pasaba por delante de vosotros.
Vosotros,
Que siempre supisteis que lloraba yo en un pozo.
Moríame yo en un pozo,
Por clavar sonrientes miradas de azufre
Desde arriba,
Por hacer que desde dentro me pudriera
Calentando mi saliva,
Por dejar que me muriera;
Os dejo mis palabras con clavos oxidados en la piel.
Hoy yo grito entre el aire invencible:
"¡Libre, oh, libre,
Mis ojos seguirán aunque paren mis pies!"
Canción: Pablo Marin Rodríguez






