Rosario García Guillot · «Los delitos cometidos por menores son más graves, sofisticados y variados»
ENTREVISTA· Rosario García Guillot, Fiscal de Menores
La fiscal afirma que ha habido un incremento de actos delictivos con violencia o intimidación cometidos por chicas
M. TERRASA 20 OCT 2008 PALMA (DM).
Rosario García Guillot, fiscal de Menores y coordinadora de esta sección en Balears, es partidaria de hablar abiertamente de los delitos cometidos por menores y, como ocurre en otros departamentos de Justicia, se ve con apuros de medios para aplicar las medidas correctoras a los jóvenes infractores.
-El número de menores acusados de maltratar a sus padres o parejas ha aumentado un 11% en un año. ¿Son frecuentes estos casos en el día a día?
-Sí, nos los podemos encontrar. El maltrato de hijos o hijas a su madre, y de novios, o semejantes, a novios o novias son los casos que más nos encontramos. También puede haber de hijos a padres o a abuelos, y más excepcionalmente entre hermanos.
-¿Por qué es más frecuente la violencia hacia las madres que hacia los padres?
-Mi opinión es que nuestros chicos ven mucha violencia a su alrededor y muchas veces reproducen el patrón de lo que han visto en casa. No quiere decir que los niños que hayan visto violencia doméstica en casa a la fuerza tengan que ser violentos, y habrá niños que son maltratadores y no lo han visto en su casa. También tiene cierta influencia el consumo de drogas, se ponen violentos porque quieren que su madre les dé dinero, eso también puede ir relacionado en algunos casos.
-¿En qué medida son responsables los padres de estas conductas, o eso ya se les escapa de su responsabilidad?
-Los padres siempre son responsables de sus hijos, lo que pasa es que la actitud hay que trabajarla desde pequeñitos, no puedes esperar llegar a la adolescencia para buscar soluciones. Hay que trabajarlo desde la más tierna infancia. En algunos casos sí te encuentras con padres que se han preocupado... no hay un perfil fijo, cada caso es un mundo.
-De los delitos que ven diariamente ¿cuáles son los más comunes?
-Hace unos años, un delito muy frecuente era el robo o el hurto de uso de un ciclomotor o de un vehículo, un robo con fuerza, romper la ventanilla del coche para llevarse lo de dentro, romper el escaparate de una tienda y, sin embargo, en esta última etapa hemos visto que ha aumentado mucho el número de delitos y la variedad. Seguimos teniendo delitos contra la propiedad y nos hemos encontrado con delitos mucho más violentos. Es increíble lo que ha aumentado los robos con violencia o intimidación cometidos por chicas, o los delitos contra la libertad sexual, o los delitos a través de las nuevas tecnologías. En el messenger se hacen pasar por otro y es un delito de revelación de secretos, o lo de grabar con el móvil. La calidad de los delitos es más grave, más sofisticada y más variada. Se nos ha complicado mucho.
-En los últimos años han salido a la luz grabaciones de chicos agrediendo a otros. ¿Llegan a la fiscalía estos casos?
-Claro que nos llegan denuncias y supuestos, y en muchos casos el centro escolar está muy implicado en la solución de estos temas porque ellos están en una posición privilegiada para solucionar el conflicto. Lo suyo es que ellos actúen antes, es una respuesta más eficaz y rápida porque conocen de primera mano a los intervinientes.
-¿Un chico que en el instituto ya demuestra una actitud agresiva es un delincuente potencial?
-Puede ser que haya un niño con problemas de conducta, que sea un niño agresivo, que no pueda controlarse, pero no tiene por qué ser un niño delincuente. Y podemos encontrarnos con un niño delincuente pero no violento. Hay muchos delitos que no son violentos.
-Un fenómeno que ha surgido recientemente en esta comunidad es la aparición de bandas juveniles.
-Existe en Balears, no hay que alarmarse pero existe. Todo esto salió a la luz por un excelente trabajo realizado por el equipo fiscal 6 y evidentemente hasta este procedimiento no se había tocado el tema. El asunto de los Bling Bling es importante y ha sido una llamada de atención sobre este problema.
-¿Existen diferencias entre el tipo de delito dependiendo del origen del menor?
-Evidentemente porque están influidos por la cultura de la que proceden. A lo mejor, en su cultura ven unas cosas que a nosotros nos ponen los pelos de punta. De lo que se trata es que, en casos de violencia doméstica, que comprendan e inculcarles los valores de nuestra sociedad. Hay muchos menores de otras nacionalidades, pero también hay muchos nacionales. Hay que ver lo positivo de la riqueza de otras culturas, pero, al mismo tiempo, que los valores que tenemos aquí sean transportables a los chicos. Según el país del que procedan, el valor de la vida humana es muy poco, porque son sobrevivientes. Igual que sus padres, han tenido que sobrevivir.
-¿La actual ley del menor es adecuada al tipo de casos que atienden?
-Como todo, es susceptible de mejorarse, pero más que criticar la ley, hay que trabajar con los recursos. Si tenemos una ley magnífica, pero no tenemos los recursos, no la podemos aplicar. Más que hablar de si es mejor o peor, hay que insisitir en que tengamos los recursos. Cada comunidad autónoma es la competente para ejecutar las sentencias dictadas por el juzgado de menores. Cada comunidad autónoma debe velar por todas las medidas, tratamientos y tipos de centros. Se trata de que haya medios y profesionales suficientes para atajar los problemas de los menores, no hay que estar modificando la ley.
-¿En Balears cómo andamos de recursos? ¿Cuentan con los suficientes para aplicar las medidas?
-Qué va, los centros están llenos... La medida que más ponemos es la de libertad vigilada, que se trata de que a un menor se le asignamos un educador de la dirección general de Menores que le va a marcar unos objetivos, y va fenomenal, porque le busca para que vaya al colegio, a talleres, entrevistas de trabajo, que haga deporte... pero claro, si a un educador le asignan un número elevado de chicos, a ver cómo lo hace... Otra medida, la de los internamientos en centros de reforma, pero si resulta que está lleno... La dirección general de Menores se esfuerza mucho pero no cuenta con los recursos que hacen falta. Deberíamos tener centros más grandes, otros centros, más educadores. Si la libertad vigilada funcionara mejor, no habría tantos internamientos.
-Cuando se encuentran con un chico con actitud machista, que maltrata a la madre, ¿qué medidas se toman?
-Tomaremos la medida después de que el equipo técnico haya valorado la situación familiar de su entorno, todo. Si el chico es muy violento o los hechos son muy graves, pues puede ir a un internamiento en centro. Si la madre dice que no se puede vivir con él, es otra, hay que sacarlo, pero eso no implica que haya que ir al centro de reforma. Puede ir al de protección de menores. También hay un programa de violencia familiar, y podemos pedir que acuda a este taller. Nos interesa que este chico reflexione y se le reeduque a través de estos programas. Todo lo que se pueda hacer, se hará.
-¿El internamiento es el último recurso?
-No es el último, es el recurso adecuado para ese chico en ese momento. Tampoco es tan excepcional. En alguna ocasión he tenido internamiento de un chico con 14 años, fíjate qué jovencito. Se valora y se vé qué se puede hacer.
-El juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, es famoso por las medidas que adopta.
-Tiene el mérito de transmitir con entusiamo todo lo que hace, pero son las mismas que aplicamos aquí, el juez no puede inventarse nada. Existe el principio de legalidad y el principio acusatorio. El juez tiene que condenar a lo que le pide el fiscal y tampoco se puede inventar esta medida. Son servicios de prestación a la comunidad.
-¿Se ha encontrado con menores reincidentes, que una vez y otra...
-Y cumplen 18 años y se van a prisión. A veces nos ha pasado y aquí sí que ha fallado todo.
-Hablaba de más centros, más profesionales. ¿Hay algo de lo que carezca Balears que pueda remediar estas situaciones?
-Muchos de ellos aún se pueden formar, resocializar, pero si en el momento en que salen se vuelven a encontrar con lo mismo de antes, con el mismo ambiente, pues muchas veces inciden y son chicos que han hecho un buen proceso en el centro. Hay que insistir en la dotación de medios materiales y personales ante un menor, tanto en menores infractores como en protección.
DM
La fiscal afirma que ha habido un incremento de actos delictivos con violencia o intimidación cometidos por chicas
M. TERRASA 20 OCT 2008 PALMA (DM).
Rosario García Guillot, fiscal de Menores y coordinadora de esta sección en Balears, es partidaria de hablar abiertamente de los delitos cometidos por menores y, como ocurre en otros departamentos de Justicia, se ve con apuros de medios para aplicar las medidas correctoras a los jóvenes infractores.
-El número de menores acusados de maltratar a sus padres o parejas ha aumentado un 11% en un año. ¿Son frecuentes estos casos en el día a día?
-Sí, nos los podemos encontrar. El maltrato de hijos o hijas a su madre, y de novios, o semejantes, a novios o novias son los casos que más nos encontramos. También puede haber de hijos a padres o a abuelos, y más excepcionalmente entre hermanos.
-¿Por qué es más frecuente la violencia hacia las madres que hacia los padres?
-Mi opinión es que nuestros chicos ven mucha violencia a su alrededor y muchas veces reproducen el patrón de lo que han visto en casa. No quiere decir que los niños que hayan visto violencia doméstica en casa a la fuerza tengan que ser violentos, y habrá niños que son maltratadores y no lo han visto en su casa. También tiene cierta influencia el consumo de drogas, se ponen violentos porque quieren que su madre les dé dinero, eso también puede ir relacionado en algunos casos.
-¿En qué medida son responsables los padres de estas conductas, o eso ya se les escapa de su responsabilidad?
-Los padres siempre son responsables de sus hijos, lo que pasa es que la actitud hay que trabajarla desde pequeñitos, no puedes esperar llegar a la adolescencia para buscar soluciones. Hay que trabajarlo desde la más tierna infancia. En algunos casos sí te encuentras con padres que se han preocupado... no hay un perfil fijo, cada caso es un mundo.
-De los delitos que ven diariamente ¿cuáles son los más comunes?
-Hace unos años, un delito muy frecuente era el robo o el hurto de uso de un ciclomotor o de un vehículo, un robo con fuerza, romper la ventanilla del coche para llevarse lo de dentro, romper el escaparate de una tienda y, sin embargo, en esta última etapa hemos visto que ha aumentado mucho el número de delitos y la variedad. Seguimos teniendo delitos contra la propiedad y nos hemos encontrado con delitos mucho más violentos. Es increíble lo que ha aumentado los robos con violencia o intimidación cometidos por chicas, o los delitos contra la libertad sexual, o los delitos a través de las nuevas tecnologías. En el messenger se hacen pasar por otro y es un delito de revelación de secretos, o lo de grabar con el móvil. La calidad de los delitos es más grave, más sofisticada y más variada. Se nos ha complicado mucho.
-En los últimos años han salido a la luz grabaciones de chicos agrediendo a otros. ¿Llegan a la fiscalía estos casos?
-Claro que nos llegan denuncias y supuestos, y en muchos casos el centro escolar está muy implicado en la solución de estos temas porque ellos están en una posición privilegiada para solucionar el conflicto. Lo suyo es que ellos actúen antes, es una respuesta más eficaz y rápida porque conocen de primera mano a los intervinientes.
-¿Un chico que en el instituto ya demuestra una actitud agresiva es un delincuente potencial?
-Puede ser que haya un niño con problemas de conducta, que sea un niño agresivo, que no pueda controlarse, pero no tiene por qué ser un niño delincuente. Y podemos encontrarnos con un niño delincuente pero no violento. Hay muchos delitos que no son violentos.
-Un fenómeno que ha surgido recientemente en esta comunidad es la aparición de bandas juveniles.
-Existe en Balears, no hay que alarmarse pero existe. Todo esto salió a la luz por un excelente trabajo realizado por el equipo fiscal 6 y evidentemente hasta este procedimiento no se había tocado el tema. El asunto de los Bling Bling es importante y ha sido una llamada de atención sobre este problema.
-¿Existen diferencias entre el tipo de delito dependiendo del origen del menor?
-Evidentemente porque están influidos por la cultura de la que proceden. A lo mejor, en su cultura ven unas cosas que a nosotros nos ponen los pelos de punta. De lo que se trata es que, en casos de violencia doméstica, que comprendan e inculcarles los valores de nuestra sociedad. Hay muchos menores de otras nacionalidades, pero también hay muchos nacionales. Hay que ver lo positivo de la riqueza de otras culturas, pero, al mismo tiempo, que los valores que tenemos aquí sean transportables a los chicos. Según el país del que procedan, el valor de la vida humana es muy poco, porque son sobrevivientes. Igual que sus padres, han tenido que sobrevivir.
-¿La actual ley del menor es adecuada al tipo de casos que atienden?
-Como todo, es susceptible de mejorarse, pero más que criticar la ley, hay que trabajar con los recursos. Si tenemos una ley magnífica, pero no tenemos los recursos, no la podemos aplicar. Más que hablar de si es mejor o peor, hay que insisitir en que tengamos los recursos. Cada comunidad autónoma es la competente para ejecutar las sentencias dictadas por el juzgado de menores. Cada comunidad autónoma debe velar por todas las medidas, tratamientos y tipos de centros. Se trata de que haya medios y profesionales suficientes para atajar los problemas de los menores, no hay que estar modificando la ley.
-¿En Balears cómo andamos de recursos? ¿Cuentan con los suficientes para aplicar las medidas?
-Qué va, los centros están llenos... La medida que más ponemos es la de libertad vigilada, que se trata de que a un menor se le asignamos un educador de la dirección general de Menores que le va a marcar unos objetivos, y va fenomenal, porque le busca para que vaya al colegio, a talleres, entrevistas de trabajo, que haga deporte... pero claro, si a un educador le asignan un número elevado de chicos, a ver cómo lo hace... Otra medida, la de los internamientos en centros de reforma, pero si resulta que está lleno... La dirección general de Menores se esfuerza mucho pero no cuenta con los recursos que hacen falta. Deberíamos tener centros más grandes, otros centros, más educadores. Si la libertad vigilada funcionara mejor, no habría tantos internamientos.
-Cuando se encuentran con un chico con actitud machista, que maltrata a la madre, ¿qué medidas se toman?
-Tomaremos la medida después de que el equipo técnico haya valorado la situación familiar de su entorno, todo. Si el chico es muy violento o los hechos son muy graves, pues puede ir a un internamiento en centro. Si la madre dice que no se puede vivir con él, es otra, hay que sacarlo, pero eso no implica que haya que ir al centro de reforma. Puede ir al de protección de menores. También hay un programa de violencia familiar, y podemos pedir que acuda a este taller. Nos interesa que este chico reflexione y se le reeduque a través de estos programas. Todo lo que se pueda hacer, se hará.
-¿El internamiento es el último recurso?
-No es el último, es el recurso adecuado para ese chico en ese momento. Tampoco es tan excepcional. En alguna ocasión he tenido internamiento de un chico con 14 años, fíjate qué jovencito. Se valora y se vé qué se puede hacer.
-El juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, es famoso por las medidas que adopta.
-Tiene el mérito de transmitir con entusiamo todo lo que hace, pero son las mismas que aplicamos aquí, el juez no puede inventarse nada. Existe el principio de legalidad y el principio acusatorio. El juez tiene que condenar a lo que le pide el fiscal y tampoco se puede inventar esta medida. Son servicios de prestación a la comunidad.
-¿Se ha encontrado con menores reincidentes, que una vez y otra...
-Y cumplen 18 años y se van a prisión. A veces nos ha pasado y aquí sí que ha fallado todo.
-Hablaba de más centros, más profesionales. ¿Hay algo de lo que carezca Balears que pueda remediar estas situaciones?
-Muchos de ellos aún se pueden formar, resocializar, pero si en el momento en que salen se vuelven a encontrar con lo mismo de antes, con el mismo ambiente, pues muchas veces inciden y son chicos que han hecho un buen proceso en el centro. Hay que insistir en la dotación de medios materiales y personales ante un menor, tanto en menores infractores como en protección.
DM







