Una de cada diez parejas rotas en Euskadi opta por la custodia compartida, un régimen que sólo se concede de mutuo acuerdo
· El entendimiento entre los padres es básico para compartir la custodia
· Cuando es posible, puede ser la mejor salida para la educación de los niños
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CUSTODIA COMPARTIDA A favor Un derecho: La custodia compartida es un derecho de los padres a compartir la crianza de sus hijos. La familia: Se evita la separación familiar, no sólo del padre no custodio, sino de los abuelos, tíos... Contra el síndrome de alineación parental: Proceso por el cual uno de los progenitores consigue manipular la actitud del menor hacia su otro progenitor. La custodia compartida evitaría esa manipulación. |
En contra Es inviable: Los detractores creen que la custodia compartida es una mera utopía y que es inviable en la práctica, pues las malas relaciones de la pareja rota impiden el buen desarrollo y convivencia del menor. Inestabilidad: Las sentencias desfavorables, la gran mayoría hasta la fecha, estiman que la coparentalidad provoca «la inestabilidad» del menor, tanto física -por el hecho de tener que cambiar de domicilio- y emocional. Maltrato: Las asociaciones de mujeres y de maltratadas consideran que cada caso debe mirarse con lupa para evitar que padres maltratadores se responsabilicen de la custodia de los hijos. Alternativas: Como alternativa, defienden la ampliación de las visitas de los padres no custodios. |
19.10.08 - ARANTXA ALDAZ | SAN SEBASTIÁN (VOCENTO)
Cuando una pareja se divorcia puede acordar de forma civilizada quién de los dos progenitores se hace cargo de los hijos o puede librar una batalla encarnizada, al estilo de la que libraron Dustin Hoffman y Meryl Streep en 'Kramer contra Kramer'. Por ley, la custodia puede recaer en el padre o en la madre y, desde la reforma legal de 2005, en ambos. Esta última opción, la de la custodia compartida, empieza a ganar terreno. En Euskadi, diez de cada cien matrimonios rotos optan por compartir la crianza de sus hijos tras la separación. La mayoría de las resoluciones (el 80%) siguen recayendo en la mujer y sólo el 10% de los casos, según el Instituto Nacional de Estadística.
Las asociaciones de separados de España se han puesto en pie de guerra para invertir esas cifras que consideran «discriminatorias» y «perjudiciales» para los niños que se ven envueltos en un amargo proceso de divorcio. La semana pasada protagonizaron una multitudinaria manifestación en Madrid -repetirán en Barcelona el próximo 30 de noviembre- para reclamar la modernización del Código Civil para que se establezca la custodia compartida como «modelo preferente» en los casos de separación o divorcio.
La Generalitat catalana ha tomado la delantera y debate ya la reforma de su Código de Familia para obligar a los ex cónyuges a comprometerse por igual en el cuidado de los hijos, como se hace en otros países, como Francia y Estados Unidos.
La llamada coparentalidad emerge con los nuevos modelos de familia que han alterado la perspectiva de un sistema inclinado hasta ahora hacia la custodia monoparental materna. Se trata de una nueva generación de padres divorciados que reclaman participar en el cuidado de sus hijos «en igualdad» de condiciones, más allá de los estrictos regímenes de visita de fines de semana que arrinconan a muchos progenitores a ser «meros observadores» de la educación de sus hijos. «En un escenario de racionalidad entre los padres, el nuevo modelo tiene ventajas desde muchos puntos de vista», confirma un juez de familia vasco.
Una prueba del cambio socialque se está dando la encontramos en el INE. Sus datos no incluían hasta el año pasado la modalidad de la custodia compartida. En la primera fotografía destacan Cataluña y Valencia con la mayor proporción de regímenes compartidos. El País Vasco se sitúa justo en la media estatal, un 9%.
Carácter «excepcional»
En teoría, según el artículo 95 del Código Civil, el régimen de custodia está avalado jurídicamente, pero cuando los progenitores no llegan a entenderse, los jueces sólo la conceden de forma «excepcional». «Es muy difícil que en un divorcio que acaba en procedimiento contencioso se otorgue la custodia compartida», confirma la abogada Gloria Abanda, especializada en asuntos de familia.
Los jueces de familia tratan de que los menores sufran los menos cambios posibles tras un divorcio, de que se respete su cotidianidad. «Partiendo de la base de que este tipo de medida implica un contacto frecuente entre progenitores y que la falta de acuerdo entorpecería el mismo, el Ministerio Público no suele ser proclive a aceptarlo», confirma el juez consultado. «Además -añade-, es la primera medida en el marco de familia que, para poder ser adoptada, obliga al juez a tener por lo menos dos de las tres partes de un proceso de menores conforme al respecto, a diferencia de cualquier otra medida».
Muchas sentencias desfavorables se amparan en la «inseguridad, inestabilidad, desconcierto y desorden» que el niño puede sufrir si convive a caballo entre dos domicilios. La mayoría de las asociaciones de mujeres está de acuerdo con esos argumentos y considera que la custodia compartida es «una quimera». Apuestan por ampliar el régimen de visitas.
Los defensores se enfrentan, por su parte, a un sistema judicial clásico. Subrayan que la coparentalidad favorece un mejor reparto del tiempo en la crianza de los hijos, un alegato de igualdad en las funciones de padres y madres para el beneficio psicológico de los chavales. Dicen también que «es lo más beneficioso para evitar «el desarraigo familiar».
Abanda, con despacho en San Sebastián, reconoce que defensores y detractores son dos caras de una misma moneda. «Los hijos, obviamente, no se pueden repartir, lo que origina todos los conflictos. De momento, hay un largo camino por recorrer para sistematizar las custodias compartidas», asegura.
Pero ya hay señales, aunque todavía mínimas, del cambio de tiempo. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha emitido recientemente dos sentencias que rompen con décadas de tradición. En ellas se justifica la custodia compartida por sus «indudables ventajas para la evolución y el desarrollo del niño, en la medida que evita la aparición de los conflictos de lealtades de los menores con sus padres, favorece la comunicación de estos entre sí, aunque no sirva para disminuir las diferencias entre ellos», dice el texto.
Jueces y abogados abogan por avan zar hacia una ley más flexible. «La propuesta sería que el juez pudiera acordar la custodia compartida siempre que lo entendiera beneficioso para el menor, sin necesidad de que las dos partes lo pidan», reflexionan. El debate no ha hecho sino empezar. DV
«Nuestra hija necesita a su padre y a su madre por igual»
Lejos de un reparto salomónico del tiempo, en casa de Josune y Mikel, gobierna el sentido común. Separados desde hace un año, optaron por la custodia compartida para hacerse cargo de su hija de cuatro años. Y están felices, aunque no niegan que el camino ha sido «muy duro».En realidad, ni Josune ni Mikel, 41 y 37 años respectivamente, habían oído hablar de esa fórmula legal, pero sí tuvieron claro desde un principio que su hija tenía que convivir por igual con su padre y con su madre. «Se nos hacía impensable que sólo viera a su padre dos fines de semana al mes. Ni a ella ni a él les beneficiaría», cuenta ella.
Lo peor, para la niña
La buena relación que mantienen pese ala ruptura es el ingrediente «imprescindible» para que su hija pueda sobrellevar este cambio de rutina. «Con custodia compartida o sin ella, los padres tienen que intentar llevarse correctamente, por el bien de los hijos», afirma Josune. En su caso, viven en domicilios muy cercanos y comparten los valores básicos a la hora de tomar decisiones importantes sobre la educación de su pequeña.
La que peor lo está pasando, quizá, haya sido la niña, admite la pareja. «Es complicado para ella; pero lo es en todas las separaciones, porque con la ruptura se cae el mundo que había conocido, te cambia la vida. No le veo más inconvenientes a la custodia compartida que a las visitas de fin de semana». ¿Y los constantes cambios de domicilio? ¿La niña no da demasiadas vueltas? «Eso no se puede negar, pero intentamos que sea lo más llevadero posible. No tenemos un reparto a rajatabla. Todos los días está con su padre y con su madre, incluso hay veces que estamos los tres juntos. Lo que pasa es que tiene dos casas distintas», explica Josune.
DV
Colectivo "Unidos por la Custodia Compartida" - Nota de Prensa
COLECTIVO DE ASOCIACIONES “UNIDOS POR LA CUSTODIA COMPARTIDA”
FEDERACIÓN CATALANA DE AFECTADOS POR DIVORCIOS Y SEPARACIONES “FECADISE”
www.unidosporlacustodiacompartida.org - www.custodiacompartida.org
COMUNICADO DE PRENSA
ASOCIACIONES DE SEPARAD@S CONVOCAN A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL PARLAMENT PARA DENUNCIAR LAS PRESIONES QUE PRETENDEN IMPEDIR EL ESTABLECIMIENTO DE LA CUSTODIA COMPARTIDA EN EL NUEVO CÓDIGO CIVIL CATALÁN.
Barcelona, 12 de Octubre de 2008.
En los últimos días, diferentes medios de comunicación de ámbito nacional han hecho público que en el último borrador del texto del libro II del Código Civil de Catalunya relativo a personas y familias, el departamento de justicia de la Generalitat, del PSC, ha tenido que ceder a las presiones del Instituto Catalán de las Mujeres, en manos de ERC, aceptando el eufemismo “Responsabilidad Parental con carácter compartido” en sustitución del término “Custodia Compartida”, ya que los colectivos feministas asociados a dicho instituto se oponen rotundamente a que dicho término aparezca en el texto de la nueva ley.
Desde FECADISE queremos manifestar nuestra más enérgica repulsa a dicha concesión por parte del departamento de Justicia, así como denunciar públicamente este tipo de presiones por parte de los grupos que las ejercen, que parapetándose tras la denominación de feministas, lo único que hacen es defender el más radical de los machismos, pretendiendo perpetuar un modelo de sociedad tan obsoleto como devastador para el equilibrio emocional y el desarrollo personal de nuestros menores, todo ello con la única intención de perseguir su propio beneficio, bien alejado de la demanda social actual que motivó la iniciativa parlamentaria de reformar este asunto.
No vamos a tolerar que se repita la misma historia que en la tramitación de la Ley de Divorcio del Estado Español del año 2005, donde el gobierno socialista del Sr. Rodríguez Zapatero sucumbió a dichas presiones de los mismos grupos, haciendo que en la práctica, la Custodia Compartida sea imposible de conseguir cuando uno de los dos cónyuges se opone a ella.
Nos parece absolutamente deplorable la desfachatez de la que hacen gala cuando eliminan de la ley la palabra “Custodia” sólo si va acompañada de la palabra “Compartida”, mientras que sigue apareciendo en diversas ocasiones en el texto de la ley, cuando va acompañada del adjetivo “individual”.
Desde aquí queremos poner sobre aviso a todo el pueblo catalán, así como a los medios de comunicación, de que si no se echa marcha atrás y se rectifica en la ley definitiva el texto, restituyendo el término custodia compartida, estaremos ante un nuevo intento de engaño por parte de nuestros políticos, que una vez más dan muestras de ceder ante las presiones de estos poderosos grupos anti-custodia compartida, pues lo que nos quieren vender como un eufemismo sin importancia por suponer simplemente un cambio de palabras, responde en realidad a la única forma posible que han encontrado dichos grupos de abortar el clamor popular, la voluntad de la gente de la calle que desea mayoritariamente, SIN DUDAS NI TRAMPAS, la custodia compartida como opción preferente en los procesos de separación cuando los padres no se ponen de acuerdo, para seguir manteniendo su estatus de privilegio a costa del sufrimiento de nuestros hijos.
Por tanto, queremos hacer un llamamiento a nuestros políticos para que legislen según las necesidades y los intereses de los ciudadanos y de acuerdo a la realidad social y que no sucumban a las presiones de estos grupos que pese a autodenominarse feministas, la inmensa mayoría de las mujeres de nuestra sociedad afirman no sentirse representadas por ellos.
Asimismo, queremos hacer un llamamiento al pueblo catalán para que asista masivamente a la manifestación que convocaremos a finales de noviembre por la inclusión de la Custodia Compartida como norma preferente en el Libro II de nuestro Código de Familia. Estamos seguros de que ese día se llenarán las calles de Barcelona para gritar de forma bien alta y bien clara nuestra justa reivindicación, de manera que la clase política catalana sienta todo nuestro respaldo por haber sido justos y valientes, como no dudamos que serán.
ASOCIACIONES DE SEPARAD@S
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PS
La custodia de los hijos sólo se comparte en el 12,2% de las rupturas
La tutela compartida en La Rioja, concedida de mutuo acuerdo, supera en el 1,4% a la media nacional
J. CAMPOS | LOGROÑO- 23 OCT 2008 (LaRioja.com)
De mutuo acuerdo o en los tribunales, esa es la cuestión. Tras la ruptura de una pareja toca decidir cuál de los padres se hace cargo de los hijos. Por norma, la tutela puede recaer en el padre o en la madre y, desde la reforma legal de 2005, en ambos. Lograr la custodia compartida sería lo ideal, pero sobra decir que el sentido común no siempre se impone.
Es más, tales casos aún siguen siendo minoría. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos a 2007, la custodia de los hijos sólo fue compartida en el 12,2% de los divorcios y las separaciones registradas en La Rioja, un índice que, pese a todo, supera en el 1,4% a la media nacional y en el 5,6% a la vecina navarra con el doble de población. La madre, todavía, tiene todas las de ganar.
El que después de una separación o divorcio los vástagos continúen conviviendo con los progenitores por igual sigue siendo «excepción» en España. Así lo ponen de manifiesto los datos del INE y así se encargan de confirmarlo desde la Asociación ‘Divorcio Justo’ Rioja. En la Comunidad Autónoma, y pese a que la custodia compartida comienza a despegar en los últimos años, apenas doce de cada cien parejas disueltas optaron por compartir la crianza de sus hijos tras romper el pasado 2007. Ese mismo año, hasta en el 83,5% de los divorcios y separaciones la custodia fue concedida a la madre y en un raquítico 4,22% de los casos, al padre.
«Los hijos deben tener padre y madre y eso no se les puede quitar ni con ley ni sin ella: los padres también queremos educar, formar y convivir con nuestros hijos», sentencia un portavoz desde la Asociación ‘Divorcio Justo’ Rioja, surgida al amparo de un colectivo de padres separados «indignados con un sistema judicial que prima la solución más económica para la madre en detrimento de la más beneficiosa para el propio menor».
‘Divorcio Justo’ nace al calor de un movimiento global surgido recientemente que, encabezado por padres jóvenes separados, reivindica la participación del hombre en el cuidado de los hijos «en igualdad de condiciones». El fenómeno ha obligado incluso al INE a contabilizar desde el pasado año las estadísticas relativas a la custodia compartida dentro de su tradicional estudio sobre nulidades, separaciones y divorcios.
Desde la asociación riojana se advierte de que pese a que las cifras podrían inducir a pensar que la custodia compartida ha ido ganando terreno con el paso del tiempo, ello obedece únicamente a que el aumento de las separaciones de mutuo acuerdo lleva aparejado el consiguiente entendimiento entre ambas partes a la hora de dar respuesta a la pregunta de qué hacemos con los hijos. Por el contrario, «es imposible que una separación que acabe en contencioso concluya con custodia compartida. Llegados a los tribunales, a día de hoy, no conozco a nadie que haya alcanzado un acuerdo amistoso», avisa el portavoz de ‘Divorcio Justo’. LR
¿Quiénes son los discriminados?
Hoy en día, socialmente, todo el mundo sabe que en una separación el hombre es el gran perjudicado, pero lo que todavía no se ha dicho es que para marginar al padre en beneficio de la madre lo que se está es perjudicando al propio menor».
«La asociación de padres separados ‘Divorcio Justo’ Rioja lleva alrededor de dos años en pie de guerra y, de momento y tal y como anuncia en su web, se mantiene firme en el ánimo de seguir luchando. Con alrededor de 25 socios «que han sufrido la injusticia en sus propias carnes» y otros tantos «casos sangrantes» puestos en su conocimiento, el colectivo tiene claras sus reivindicaciones y el largo camino que aún queda en La Rioja para lograr la tan traída y llevada coparentalidad.
Justo cuando la custodia «única y exclusivamente materna» parece ser cuestionada, aún tímidamente, en un debate público que progresivamente adquiere fuerza, ‘Divorcio Justo’ Rioja no quiere desaprovechar la oportunidad para darse a conocer y dar una nueva vuelta de tuerca en sus reclamaciones. Mientras la Generalitat de Cataluña discute sobre la necesidad o no de reformar su Código de la Familia para obligar a padres y madres a comprometerse por igual con sus hijos –todo hace pensar que una ley catalana establecerá que los jueces han de otorgar de manera «preferente» la custodia compartida de los hijos cuando sus padres se separen o divorcien y no haya acuerdo–, el resto «seguimos a verlas venir» con la connivencia de un sistema judicial protagonista, a juicio de los padres separados riojanos, de toda una «maraña de irregularidades».
«Cataluña nos lleva la delantera, pero no sólo ellos: Francia, Italia, Estados Unidos... entre tanto, en La Rioja llegamos a rozar la irregularidad jurídica. Desde ‘Divorcio Justo’ podríamos poner como ejemplos casos de denuncias falsas por maltrato con resultado de tres años sin ver a un hijo y por agresiones sexuales con resultado de hasta siete años... ¡y ello que el tiempo ha demostrado que se trataba de denuncias falsas!», explican desde la asociación presos de la indignación y de la rabia a partes iguales. «Puede sonar fuerte pero es lo que hay: la justicia continúa siendo discriminatoria con los hombres sin darse cuenta de que quien termina perjudicado y siendo la principal víctima es el menor», sentencian.
Patria potestad
«Que nadie olvide que el sistema judicial es el que ratifica y satisface el perjuicio al padre y, con ello, al hijo que supuestamente intenta proteger», apostillan para seguir con sus explicaciones. ¿Patria potestad? «La patria potestad carece de valor si no se ostenta la custodia (en exclusiva o compartida), puesto que es el progenitor custodio el que decide todo acerca del hijo, como si de una propiedad en exclusiva se tratara. ¿De qué sirve, pues, la patria potestad?», expone el portavoz visiblemente enfadado.
Normalmente, la patria potestad suele mantenerse compartida, pero es «como compartir un papel mojado». «Es como un título nobiliario que no vale para nada», precisa.
«Tenemos todas las de perder, lo que nos ocasiona innumerables problemas», reconoce uno de los afectados con el actual sistema. En cualquier caso, tanto el uno como el otro sostienen que el cambio social ha llegado al fenómeno y que las nuevas generaciones de padres separados comienzan a ver con otros ojos la figura de la custodia compartida. «Al fin y al cabo», argumentan, «la tutela entre ambos sólo puede resultar beneficiosa para los niños».
LR







