Uno de cada cuatro estudiantes de escuelas públicas
en la nación sufre acoso físico o verbal
El distrito escolar de Richardson ha implementado un programa de prevención único en la región
Ha logrado reducir los incidentes de hostigamiento
VANESA D. SALINAS. 23 OCT 2008- Richardson, TEXAS- EEUU (Al Día)
El programa consiste en dar ejercicios de sensibilidad a los alumnos de sus tres escuelas primarias, en los cuales los niños trabajan en equipo y aprenden que palabras y acciones nocivas pueden herir profundamente a sus compañeros.
Es una iniciativa que ha recibido buenos comentarios por parte de un sindicato estatal de maestros, que lo destacan por prevenir el abuso en vez de castigar a los culpables cuando el daño ya está hecho.
"Por desgracia, el hostigamiento que ocurre en las secundarias también se ve en las primarias", dijo Jill Darling, directora de programas de asistencia estudiantil del Richardson ISD. "Hasta los niños de kínder evitan a un alumno a propósito en la cafetería o no dejan que se siente con ellos. Se forman grupitos que hostigan a un niño en particular".
El abuso comúnmente consiste de exclusión, burlas, sobrenombres, propagar rumores nocivos o utilizar lenguaje inapropiado contra un estudiante. Sin embargo, a medida que los niños crecen, el abuso sube de tono y puede incluir amenazas, empujones, golpizas y robo del dinero para el desayuno o calzado deportivo, dijo Darling.
"Los hostigadores escogen a víctimas que son más débiles que ellos, y cuando digo débil, no hablo necesariamente de la fuerza física", dijo Darling, refiriéndose a la personalidad de los alumnos.
Según el Centro Nacional de Estadísticas de Educación, una agencia federal, una encuesta del 2005 reveló que el 28 por ciento de los alumnos de escuelas públicas fue víctima de hostigamiento. El 19 por ciento de los afectados se dijo víctima de burlas, el 15 por ciento reportó ser blanco de rumores o calumnias, y el 9 por ciento recibió algún abuso físico. El resto reportó ser excluido de actividades, haber sufrido la destrucción de alguna posesión, o ser intimidado a hacer cosas contra su voluntad.
Los hombres son más propensos a sufrir abuso físico, mientras que las mujeres más frecuentemente son blancos de rumores, especialmente de índole sexual. El estudio del centro también destaca que los muchachos que han perpetrado o sufrido acoso en la primaria y la secundaria son más aptos a participar en actos violentos cuando crecen.
El programa implementado en las primarias Bukhair, Mohawk y Springridge consiste en colocar a los niños en pares durante 15 minutos todos los días y hacerlos que trabajen juntos en una actividad. Hablan sobre lo que les gusta y lo que les disgusta, y los maestros les hablan de la importancia de respetarse mutuamente y de ponerse en el lugar de las personas que son blanco de comentarios o acciones negativas.
Desde que se implementó el programa a principios del año escolar, los incidentes de hostigamiento reportados a la dirección se han reducido en un 50 por ciento, afirmó Candace Judd, directora de la primaria Bukhair.
"He tenido menos casos disciplinarios este año escolar. La mayoría de los casos comienza con un altercado verbal o un acto de hostigamiento y termina en una pelea. Hemos podido evitar esas cosas al punto que ya no se salen de control", dijo Judd.
Richard Kouri, director de asuntos públicos de la Asociación Estatal de Maestros de Texas (TSTA), alabó a los administradores del Richardson ISD por su programa de prevención y dijo que otros distritos están tratando también de resolver el problema de hostigamiento entre estudiantes.
"Hemos visto a muchos distritos escolares tratando de resolver el problema en los últimos tres, cuatro años con medidas proactivas. La idea es hacer algo al respecto antes de que pase otra cosa, en vez de lidiar con el problema después de que ocurrió algo", dijo Kouri.
Zahra Almaleki, de 9 años, dijo que participar en el programa la ha ayudado a comprender cómo se sienten otras personas cuando les faltan al respeto.
"Si no las respetas, ellos se van a sentir mal", dijo Almaleki, alumna de tercer grado de la Buhkair. ALDIA TX
El distrito escolar de Richardson ha implementado un programa de prevención único en la región
Ha logrado reducir los incidentes de hostigamiento
![]() José saluda a Jonathan durante un ejercicio en el que los niños adquieren habilidades para interactuar con sus compañeros en la primaria Bukhair. / BEN TORRES- AL DÍA |
VANESA D. SALINAS. 23 OCT 2008- Richardson, TEXAS- EEUU (Al Día)
El programa consiste en dar ejercicios de sensibilidad a los alumnos de sus tres escuelas primarias, en los cuales los niños trabajan en equipo y aprenden que palabras y acciones nocivas pueden herir profundamente a sus compañeros.
Es una iniciativa que ha recibido buenos comentarios por parte de un sindicato estatal de maestros, que lo destacan por prevenir el abuso en vez de castigar a los culpables cuando el daño ya está hecho.
"Por desgracia, el hostigamiento que ocurre en las secundarias también se ve en las primarias", dijo Jill Darling, directora de programas de asistencia estudiantil del Richardson ISD. "Hasta los niños de kínder evitan a un alumno a propósito en la cafetería o no dejan que se siente con ellos. Se forman grupitos que hostigan a un niño en particular".
El abuso comúnmente consiste de exclusión, burlas, sobrenombres, propagar rumores nocivos o utilizar lenguaje inapropiado contra un estudiante. Sin embargo, a medida que los niños crecen, el abuso sube de tono y puede incluir amenazas, empujones, golpizas y robo del dinero para el desayuno o calzado deportivo, dijo Darling.
"Los hostigadores escogen a víctimas que son más débiles que ellos, y cuando digo débil, no hablo necesariamente de la fuerza física", dijo Darling, refiriéndose a la personalidad de los alumnos.
Según el Centro Nacional de Estadísticas de Educación, una agencia federal, una encuesta del 2005 reveló que el 28 por ciento de los alumnos de escuelas públicas fue víctima de hostigamiento. El 19 por ciento de los afectados se dijo víctima de burlas, el 15 por ciento reportó ser blanco de rumores o calumnias, y el 9 por ciento recibió algún abuso físico. El resto reportó ser excluido de actividades, haber sufrido la destrucción de alguna posesión, o ser intimidado a hacer cosas contra su voluntad.
Los hombres son más propensos a sufrir abuso físico, mientras que las mujeres más frecuentemente son blancos de rumores, especialmente de índole sexual. El estudio del centro también destaca que los muchachos que han perpetrado o sufrido acoso en la primaria y la secundaria son más aptos a participar en actos violentos cuando crecen.
El programa implementado en las primarias Bukhair, Mohawk y Springridge consiste en colocar a los niños en pares durante 15 minutos todos los días y hacerlos que trabajen juntos en una actividad. Hablan sobre lo que les gusta y lo que les disgusta, y los maestros les hablan de la importancia de respetarse mutuamente y de ponerse en el lugar de las personas que son blanco de comentarios o acciones negativas.
Desde que se implementó el programa a principios del año escolar, los incidentes de hostigamiento reportados a la dirección se han reducido en un 50 por ciento, afirmó Candace Judd, directora de la primaria Bukhair.
"He tenido menos casos disciplinarios este año escolar. La mayoría de los casos comienza con un altercado verbal o un acto de hostigamiento y termina en una pelea. Hemos podido evitar esas cosas al punto que ya no se salen de control", dijo Judd.
Richard Kouri, director de asuntos públicos de la Asociación Estatal de Maestros de Texas (TSTA), alabó a los administradores del Richardson ISD por su programa de prevención y dijo que otros distritos están tratando también de resolver el problema de hostigamiento entre estudiantes.
"Hemos visto a muchos distritos escolares tratando de resolver el problema en los últimos tres, cuatro años con medidas proactivas. La idea es hacer algo al respecto antes de que pase otra cosa, en vez de lidiar con el problema después de que ocurrió algo", dijo Kouri.
Zahra Almaleki, de 9 años, dijo que participar en el programa la ha ayudado a comprender cómo se sienten otras personas cuando les faltan al respeto.
"Si no las respetas, ellos se van a sentir mal", dijo Almaleki, alumna de tercer grado de la Buhkair. ALDIA TX








