«Las intervenciones para prevenir las conductas antisociales necesitan comenzar durante el embarazo»
El experto canadiense Richard Tremblay, reconocido mundialmente por sus investigaciones sobre los orígenes de la agresión humana, llega a Chile para explicar cuál es el rol de la educación preescolar en prevenir una conducta con consecuencias sociales: la delincuencia.
Elizabeth Simonsen- 03/11/2008 - CHILE (LA TERCERA)
Las investigaciones del canadiense Richard Tremblay han derrumbado varios mitos en torno a la delincuencia y los adolescentes. Uno de ellos: el barrio no es tan relevante a la hora de explicar los índices de violencia como sí lo son los factores biológicos y familiares que rodean a los menores.
El experto canadiense, que visitará esta semana el país para participar de un seminario sobre educación inicial organizado por Junji y Unicef, ha realizado diversas investigaciones que sostienen que los niños son violentos intrínsecamente y que es a medida que crecen cuando aprenden a controlar dichos impulsos, gatillados originalmente por factores biológicos.
Así, para este investigador, la escuela juega un rol clave en la prevención de la violencia, ya que ella no sólo debe enseñar contenidos, sino dar las herramientas a los niños para que aprendan a manejar sus emociones. Especialmente, la educación preescolar, que coincidentemente educa a los niños cuando están en la etapa inhibitoria de la violencia. A pocas horas de arribar al país, donde recibirá la orden Gabriela Mistral de manos de la Presidenta Bachelet, Tremblay conversó con La Tercera.
– Hace unos días, en Chile un niño de nueve años asaltó a un hombre mayor en su casa. ¿Qué clase de intervenciones son necesarias con niños de esa edad?
– Es posible revertir un comportamiento criminal a cualquier edad. La mayor cantidad de los delincuentes adolescentes y de los adultos jóvenes cometen menos crímenes a medida que crecen. Sin embargo, es fácil prevenir los problemas de agresión de los adolescentes si aprenden a controlar su conducta en la infancia temprana. Aprender a controlar nuestro comportamiento es como aprender un lenguaje, mientras más temprano lo hagamos, seremos mejores en manejar ese lenguaje.
– ¿Cuál es el rol de las escuelas en ese sentido?
– Las escuelas necesitan proveer a los niños apoyo para que continúen aprendiendo a controlar su conducta en la sala de clases y en el patio. Los escolares necesitan aprender a solucionar los problemas que los llevan a las agresiones y también necesitan aprender a tratar con los amigos que pueden ser malas influencias.
– ¿En qué momento se recomienda comenzar con las intervenciones, en los primeros años de escuela o incluso antes?
– Las intervenciones para prevenir las conductas antisociales necesitan comenzar durante el embarazo de la madre. Hay que ayudar a las mujeres embarazadas para que tengan un estilo de vida saludable a fin de asegurar el desarrollo cerebral, porque el cerebro del niño será su principal instrumento para aprender a vivir con los otros. Esto es también válido con el cuidado durante los primeros años de la infancia. Si los ayudamos a controlar sus emociones sólo a partir de los primeros años de la escuela, es como esperar hasta que comiencen la escuela para enseñarles a hablar.
– ¿Qué intervenciones preescolares son las más exitosas?
– Las más exitosas son las que parten antes. Esto significa para las familias en riesgo: apoyo a los padres desde que esperan al bebé, durante la primera infancia, apoyo al personal de jardines y a los profesores, a los niños y a sus compañeros. Estas intervenciones tienen altos beneficios: se logran entre siete y 12 dólares de ganancia por cada dólar invertido.
LA TERCERA
Elizabeth Simonsen- 03/11/2008 - CHILE (LA TERCERA)
Las investigaciones del canadiense Richard Tremblay han derrumbado varios mitos en torno a la delincuencia y los adolescentes. Uno de ellos: el barrio no es tan relevante a la hora de explicar los índices de violencia como sí lo son los factores biológicos y familiares que rodean a los menores.
El experto canadiense, que visitará esta semana el país para participar de un seminario sobre educación inicial organizado por Junji y Unicef, ha realizado diversas investigaciones que sostienen que los niños son violentos intrínsecamente y que es a medida que crecen cuando aprenden a controlar dichos impulsos, gatillados originalmente por factores biológicos.
Así, para este investigador, la escuela juega un rol clave en la prevención de la violencia, ya que ella no sólo debe enseñar contenidos, sino dar las herramientas a los niños para que aprendan a manejar sus emociones. Especialmente, la educación preescolar, que coincidentemente educa a los niños cuando están en la etapa inhibitoria de la violencia. A pocas horas de arribar al país, donde recibirá la orden Gabriela Mistral de manos de la Presidenta Bachelet, Tremblay conversó con La Tercera.
– Hace unos días, en Chile un niño de nueve años asaltó a un hombre mayor en su casa. ¿Qué clase de intervenciones son necesarias con niños de esa edad?
– Es posible revertir un comportamiento criminal a cualquier edad. La mayor cantidad de los delincuentes adolescentes y de los adultos jóvenes cometen menos crímenes a medida que crecen. Sin embargo, es fácil prevenir los problemas de agresión de los adolescentes si aprenden a controlar su conducta en la infancia temprana. Aprender a controlar nuestro comportamiento es como aprender un lenguaje, mientras más temprano lo hagamos, seremos mejores en manejar ese lenguaje.
– ¿Cuál es el rol de las escuelas en ese sentido?
– Las escuelas necesitan proveer a los niños apoyo para que continúen aprendiendo a controlar su conducta en la sala de clases y en el patio. Los escolares necesitan aprender a solucionar los problemas que los llevan a las agresiones y también necesitan aprender a tratar con los amigos que pueden ser malas influencias.
– ¿En qué momento se recomienda comenzar con las intervenciones, en los primeros años de escuela o incluso antes?
– Las intervenciones para prevenir las conductas antisociales necesitan comenzar durante el embarazo de la madre. Hay que ayudar a las mujeres embarazadas para que tengan un estilo de vida saludable a fin de asegurar el desarrollo cerebral, porque el cerebro del niño será su principal instrumento para aprender a vivir con los otros. Esto es también válido con el cuidado durante los primeros años de la infancia. Si los ayudamos a controlar sus emociones sólo a partir de los primeros años de la escuela, es como esperar hasta que comiencen la escuela para enseñarles a hablar.
– ¿Qué intervenciones preescolares son las más exitosas?
– Las más exitosas son las que parten antes. Esto significa para las familias en riesgo: apoyo a los padres desde que esperan al bebé, durante la primera infancia, apoyo al personal de jardines y a los profesores, a los niños y a sus compañeros. Estas intervenciones tienen altos beneficios: se logran entre siete y 12 dólares de ganancia por cada dólar invertido.
LA TERCERA

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