Violencia en la adolescencia (2)
Hay un incremento del refuerzo masculino y discriminación por sexo entre menores
"El ensañamiento tras la primera agresión obedecería al intento de borrar esa escena"
Javier Ricou | Lleida | 04/11/2008 (LA VANGUARDIA)
Un crimen digno de estudio, que rompe límites. La extrema brutalidad empleada por el autor o autores de la muerte de la chica de 14 años de Ripollet, degollada, y las circunstancias que rodean ese homicidio convierten este caso en excepcional. Es la opinión de diferentes expertos en menores que, partiendo siempre de presunciones, buscan una explicación al uso de una violencia tan desproporcionada entre esos adolescentes, con una relación aparentemente amigable y un final sorprendente por su crueldad.
La realidad ha vuelto a superar, una vez más, todas las teorías sobre el comportamiento de los menores y el caso ya ha llegado hasta la misma universidad como tema de estudio. El crimen de la joven de Ripollet fue ayer objeto de debate en una de las clases a los futuros educadores sociales -cuya misión será detectar y corregir a tiempo estas reacciones violentas- de la Ramon Llull.
El profesor, Jaume Funes, psicólogo especialista en adolescentes y ex adjunto al Síndic de Greuges, planteó esta pregunta a sus alumnos: "¿Qué se esconde detrás de tanta crueldad?". La respuesta no es sencilla ni para los expertos.
Funes parte de varias premisas -siempre con la prudencia de la contención al no conocer con detalle los hechos- en su ánimo por resolver la cuestión. "En teoría hablamos de tres menores que mantienen una aparente relación amigable; los dos chicos van a ver a una amiga de clase poco antes de la medianoche sin esconderse de nadie. Y ella baja al parecer a la calle al cabo de unos minutos, lo que demuestra que no teme a esos compañeros", relata Funes.
Lo que pasó a partir de ese momento compete al ámbito policial, pero el origen de ese encuentro y sus consecuencias es lo que ahora estudiarán psicólogos y psiquiatras. El dato de una posible relación de amor o deseo entre la chica muerta y uno de los menores que fueron a buscarla a casa adquiere importancia a la hora de buscar el detonante de tanta brutalidad.
Funes se inclina por pensar -todo son hipótesis- que una causa de la reacción violenta de los menores podría estar en la frustración de uno de ellos al sentirse rechazado o engañado por la chica. "Lo más importante a estas edades es sentirse apreciado y querido. Puede pasar que se pierda la capacidad de encajar un rechazo delante de todo el grupo", añade Funes.
Cuesta de entender, pero Javier Urra, psicólogo forense de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, corrobora también esta hipótesis. "Yo he recogido testimonios en algunos de mis libros de reacciones muy violentas protagonizadas por chicos de tan sólo 14 años que no han encajado un rechazo amoroso", afirma Urra.
Hablar de violencia machista sería aventurado a una edad tan temprana, indican estos expertos, pero sí que cabría entender las reacciones de esos chicos como una violencia por cuestión de género. "Más allá de este caso concreto, hemos detectado un problema preocupante en las primeras relaciones entre adolescentes. La afirmación masculina impera en muchos casos y eso degenera en violencia cuando el sexo opuesto dice no", revela Funes.
Urra recuerda otro ejemplo de una chica de tan sólo 14 años que le explicó que su novio le cogió la cabeza y se la golpeó contra una pared cuando le manifestó su intención de dejar la relación.
Pero de ahí a torturar a la chica hasta causarle la muerte hay un gran trecho. Y eso es lo que pasó en Ripollet. Tanto Urra como Funes se preguntan qué intenciones tenían esos menores al ir a ver a la chica. El primero indica que el hecho de que uno de ellos llevara una navaja "podría interpretarse como una clara intención de causar daño e indica madurez". Pero lo que rompe esquemas, añaden ambos, es la brutalidad empleada por esos menores después de herir en el cuello con la navaja a la víctima.
Para Funes "ese ensañamiento inexplicable después de la primera agresión podría interpretarse como un signo desesperado por borrar esa escena y es un síntoma de la poca habilidad que se tiene a estas edades para gestionar un drama". Urra opina que la experiencia ha demostrado que esa brutalidad no es patrimonio de los adultos y los golpes hasta desfigurar la cara la chica "son asestados desde el odio", cuyo origen podría ser la no aceptación del rechazo.
Nora Rodríguez, pedagoga y autora de libros sobre violencia entre menores, no cree equivocarse cuando afirma que por los detalles que conoce del crimen de Ripollet todo apunta "a una agresión motivada por una cuestión de género". Rodríguez alerta de que entre los adolescentes crecen los casos de "sumisión femenina".
Los datos de los malos tratos
78.594 denuncias por violencia machista en tres años
Desde el 2005, la justicia española ha dictado 78.594 resoluciones condenatorias por casos de malos tratos. El dato fue revelado ayer por la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género y vocal del Poder Judicial, Inmaculada Montalbán, quien añadió que desde enero del 2007 hasta el segundo trimestre del 2008 se habían presentado 197.315 denuncias. El 10% de ellas fueron retiradas. No obstante, siete de cada diez mujeres asesinadas no habían denunciado su caso.
Los juzgados de violencia han recibido en estos tres años 112.081 peticiones de protección. Las solicitudes de este tipo son crecientes entre la mujeres inmigrantes, casi un 37% del total.
El último caso de violencia sexista conocido tuvo lugar ayer en Barcelona, cuando un hombre de 21 años, Delfí Albert W.A., desfiguró con un cuchillo a su ex novia, de 26 años. El agresor tenía orden de alejamiento y fue detenido.
J.Mª. Brunet
LA VANGUARDIA
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SE ha iniciado en Barcelona el juicio contra Pinilla y Plana, los jóvenes de dieciocho años autores de la inhumana acción, con el concurso del menor Juan José M., de maltratar, agredir y finalmente quemar viva a María Rosario Endrinal, indigente de 50 años, que pernoctaba en un cajero automático. Las declaraciones de Plana en el proceso, expresadas con frialdad impasible según el reportaje de Pere Ríos en El País, son aterradoras, por lo que tienen de perversa crueldad: "Olía mal. Empecé a increparla y a faltarle el respeto. Lo único que quería era que saliera, porque se me había puesto en la cabeza…Encontré una naranja y una botella y se las lancé. Luego un cono…" Y Pinilla agregó: "No había intención de provocar, sólo de molestar, como una mosca que se te pone en la nariz". Pero el desenlace vino después, ya que estos jóvenes héroes se marcharon y regresaron luego acompañados de Juan José, para apalearla, hasta que el jovencísimo cómplice trajo un bidón de disolvente inflamable, prendiéndole fuego. Fue entonces cuando este trío de valientes huyó del lugar, abandonando a la desdichada, que falleció poco tiempo más tarde.
Y en el mismo periódico, Jesús García nos relataba ayer que en la medianoche del viernes pasado, en la barcelonesa Ripollet, Sergio y Luis, dos chavales de 14 años, invitaron por el interfono de su casa a María Dolores, compañera de clase y de la que Sergio estaba enamorado, para que diera un paseo con ellos. La muchacha bajó y, presuntamente, tras una discusión con el pretendiente, a quien la chica sólo deseaba conservar como amigo y condiscípulo, éste, despechado, la degolló, no sin antes coserla a puñaladas por el cuerpo, ello ante un Luis pasivo y observador que, por lo que se desprende de la crónica, nada hizo por evitarlo.
Y recordé entonces que en mayo de 2000 en San Fernando, y con sólo dieciséis años, también moría vilmente asesinada Klara García, inspirada y cumplida muchacha soñadora, artista repleta de imaginación y dulzura y la luz de sus padres, a manos de dos compañeras de curso, aparentemente poseídas de dudosos instintos demoníacos y de envidiosa pasión.
Frente a hechos tan horribles, ¡qué lejanos quedan el bueno de Lewis Carroll con la delicada y deliciosamente inocente Alicia y su maravilloso país!
Y pensar que algunos padres españoles manifiestan una beligerante oposición a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía…
DDC
Otro medio millar de personas se han vuelto a manifestar esta tarde en Ripollet en solidaridad con la menor. Según ha explicado uno de los asistentes, los manifestantes se han concentrado a las 18.00 horas frente al pabellón deportivo Joan Creus y han ido por la Rambla Sant Jordi hasta el portal del edificio donde vivía Maores.
Cerca de allí, en una rotonda con un olivo, han depositado velas, flores y carteles de condolencia. La concentración ha sido convocada por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del IES Can Mas, donde iba la joven, y ha sido secundada por las AMPA de los otros dos institutos y varios profesores y alumnos.
Minutos de silencio
Ayer por la tarde, medio millar de personas, mayoritariamente jóvenes, ya se manifestaron por el mismo motivo. Con pancartas e incluso una foto de la muchacha, se dirigieron desde la biblioteca municipal hasta el descampado de la calle de Indústria donde el viernes por la noche fue encontrada. Una vez allí, colocaron numerosas velas blancas y flores en su recuerdo.
Durante el camino, amigos, compañeros y vecinos de Ripollet y Cerdanyola del Vallès (Vallès Occidental) se mostraron nerviosos y llorosos por la pérdida y el hecho de no conocer la identidad de los detenidos, aunque algún manifestante llevaba fotos suyas.
Los tres institutos de la localidad han parado hoy sus clases a las 10.30 horas y han guardado cinco minutos de silencio en recuerdo de la niña de 14 años degollada el viernes, presuntamente por dos menores ya detenidos.
En el centro de la menor, en el barrio de Can Mas, sus compañeros han guardado los cinco minutos de silencio en los pasillos del centro y han colgado crespones negros en señal de duelo. En la puerta de este instituto, hasta donde se desplazaron los principales responsables territoriales de la Conselleria d'Educació, había dos pancartas en las que se podía leer Maores, Ripollet está contigo y Maores, en nuestro corazón siempre.
El acto simultáneo en recuerdo de la menor coincide con el segundo y último día de duelo decretado por el ayuntamiento, donde también se han concentrado esta mañana un centenar de vecinos que se han sumado a los representantes consistoriales. ePC
Ripollet acoge una concentración en recuerdo de la niña asesinada
MAYKA NAVARRO- 04 NOV- 2008 BARCELONA
Decenas de amigos de Maores, la adolescente de 14 años asesinada el fin de semana en Ripollet (Vallès Occidental), se concentraron este lunes ante una biblioteca de la localidad para rendirle un sentido homenaje y condenar el crimen. La mayoría eran también amigos de los acusados, Luis y Sergio, con los que la víctima compartía el aula de segundo de ESO en el IES Can Mas del municipio. En una de las pancartas se mostraban las fotos de los detenidos. ePC
800 personas recorren las calles para apoyar a la familia de la joven asesinada
A la manifestación de este lunes han acudido muchos adolescentes que estudian en institutos de Ripollet y Cerdanyola del Vallès, la ciudad vecina, que llevaban consigo flores, velas y pancartas en recuerdo de la joven. Tras la marcha, los jóvenes han depositado flores y velas en la explanada donde fue encontrada la joven.
HOY por la mañana los institutos de Ripollet celebren cinco minutos de silencio en recuerdo a la joven fallecida, al que también se sumarán los representantes del ayuntamiento
Mayoritariamente jóvenes
A través de internet y de una página web creada especialmente para ello, los jóvenes del barrio se han citado a las seis de la tarde de ayer lunes en la carretera de la Estació, frente a la biblioteca municipal. Con pancartas e incluso una foto de la muchacha, se han dirigido hasta el descampado de la calle de Indústria donde el viernes por la noche fue encontrada. Una vez allí, han colocado numerosas velas blancas y flores en su recuerdo.
Hay un incremento del refuerzo masculino y discriminación por sexo entre menores
"El ensañamiento tras la primera agresión obedecería al intento de borrar esa escena"
Javier Ricou | Lleida | 04/11/2008 (LA VANGUARDIA)
Un crimen digno de estudio, que rompe límites. La extrema brutalidad empleada por el autor o autores de la muerte de la chica de 14 años de Ripollet, degollada, y las circunstancias que rodean ese homicidio convierten este caso en excepcional. Es la opinión de diferentes expertos en menores que, partiendo siempre de presunciones, buscan una explicación al uso de una violencia tan desproporcionada entre esos adolescentes, con una relación aparentemente amigable y un final sorprendente por su crueldad.
La realidad ha vuelto a superar, una vez más, todas las teorías sobre el comportamiento de los menores y el caso ya ha llegado hasta la misma universidad como tema de estudio. El crimen de la joven de Ripollet fue ayer objeto de debate en una de las clases a los futuros educadores sociales -cuya misión será detectar y corregir a tiempo estas reacciones violentas- de la Ramon Llull.
El profesor, Jaume Funes, psicólogo especialista en adolescentes y ex adjunto al Síndic de Greuges, planteó esta pregunta a sus alumnos: "¿Qué se esconde detrás de tanta crueldad?". La respuesta no es sencilla ni para los expertos.
Funes parte de varias premisas -siempre con la prudencia de la contención al no conocer con detalle los hechos- en su ánimo por resolver la cuestión. "En teoría hablamos de tres menores que mantienen una aparente relación amigable; los dos chicos van a ver a una amiga de clase poco antes de la medianoche sin esconderse de nadie. Y ella baja al parecer a la calle al cabo de unos minutos, lo que demuestra que no teme a esos compañeros", relata Funes.
Lo que pasó a partir de ese momento compete al ámbito policial, pero el origen de ese encuentro y sus consecuencias es lo que ahora estudiarán psicólogos y psiquiatras. El dato de una posible relación de amor o deseo entre la chica muerta y uno de los menores que fueron a buscarla a casa adquiere importancia a la hora de buscar el detonante de tanta brutalidad.
Funes se inclina por pensar -todo son hipótesis- que una causa de la reacción violenta de los menores podría estar en la frustración de uno de ellos al sentirse rechazado o engañado por la chica. "Lo más importante a estas edades es sentirse apreciado y querido. Puede pasar que se pierda la capacidad de encajar un rechazo delante de todo el grupo", añade Funes.
Cuesta de entender, pero Javier Urra, psicólogo forense de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, corrobora también esta hipótesis. "Yo he recogido testimonios en algunos de mis libros de reacciones muy violentas protagonizadas por chicos de tan sólo 14 años que no han encajado un rechazo amoroso", afirma Urra.
Hablar de violencia machista sería aventurado a una edad tan temprana, indican estos expertos, pero sí que cabría entender las reacciones de esos chicos como una violencia por cuestión de género. "Más allá de este caso concreto, hemos detectado un problema preocupante en las primeras relaciones entre adolescentes. La afirmación masculina impera en muchos casos y eso degenera en violencia cuando el sexo opuesto dice no", revela Funes.
Urra recuerda otro ejemplo de una chica de tan sólo 14 años que le explicó que su novio le cogió la cabeza y se la golpeó contra una pared cuando le manifestó su intención de dejar la relación.
Pero de ahí a torturar a la chica hasta causarle la muerte hay un gran trecho. Y eso es lo que pasó en Ripollet. Tanto Urra como Funes se preguntan qué intenciones tenían esos menores al ir a ver a la chica. El primero indica que el hecho de que uno de ellos llevara una navaja "podría interpretarse como una clara intención de causar daño e indica madurez". Pero lo que rompe esquemas, añaden ambos, es la brutalidad empleada por esos menores después de herir en el cuello con la navaja a la víctima.
Para Funes "ese ensañamiento inexplicable después de la primera agresión podría interpretarse como un signo desesperado por borrar esa escena y es un síntoma de la poca habilidad que se tiene a estas edades para gestionar un drama". Urra opina que la experiencia ha demostrado que esa brutalidad no es patrimonio de los adultos y los golpes hasta desfigurar la cara la chica "son asestados desde el odio", cuyo origen podría ser la no aceptación del rechazo.
Nora Rodríguez, pedagoga y autora de libros sobre violencia entre menores, no cree equivocarse cuando afirma que por los detalles que conoce del crimen de Ripollet todo apunta "a una agresión motivada por una cuestión de género". Rodríguez alerta de que entre los adolescentes crecen los casos de "sumisión femenina".
Los datos de los malos tratos
78.594 denuncias por violencia machista en tres años
Desde el 2005, la justicia española ha dictado 78.594 resoluciones condenatorias por casos de malos tratos. El dato fue revelado ayer por la presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género y vocal del Poder Judicial, Inmaculada Montalbán, quien añadió que desde enero del 2007 hasta el segundo trimestre del 2008 se habían presentado 197.315 denuncias. El 10% de ellas fueron retiradas. No obstante, siete de cada diez mujeres asesinadas no habían denunciado su caso.
Los juzgados de violencia han recibido en estos tres años 112.081 peticiones de protección. Las solicitudes de este tipo son crecientes entre la mujeres inmigrantes, casi un 37% del total.
El último caso de violencia sexista conocido tuvo lugar ayer en Barcelona, cuando un hombre de 21 años, Delfí Albert W.A., desfiguró con un cuchillo a su ex novia, de 26 años. El agresor tenía orden de alejamiento y fue detenido.
J.Mª. Brunet
LA VANGUARDIA
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Fría crueldad adolescente
ANÁLISIS · Gonzalo Figueroa | 05.11.2008 - (DIARIO DE CÁDIZ)SE ha iniciado en Barcelona el juicio contra Pinilla y Plana, los jóvenes de dieciocho años autores de la inhumana acción, con el concurso del menor Juan José M., de maltratar, agredir y finalmente quemar viva a María Rosario Endrinal, indigente de 50 años, que pernoctaba en un cajero automático. Las declaraciones de Plana en el proceso, expresadas con frialdad impasible según el reportaje de Pere Ríos en El País, son aterradoras, por lo que tienen de perversa crueldad: "Olía mal. Empecé a increparla y a faltarle el respeto. Lo único que quería era que saliera, porque se me había puesto en la cabeza…Encontré una naranja y una botella y se las lancé. Luego un cono…" Y Pinilla agregó: "No había intención de provocar, sólo de molestar, como una mosca que se te pone en la nariz". Pero el desenlace vino después, ya que estos jóvenes héroes se marcharon y regresaron luego acompañados de Juan José, para apalearla, hasta que el jovencísimo cómplice trajo un bidón de disolvente inflamable, prendiéndole fuego. Fue entonces cuando este trío de valientes huyó del lugar, abandonando a la desdichada, que falleció poco tiempo más tarde.
Y en el mismo periódico, Jesús García nos relataba ayer que en la medianoche del viernes pasado, en la barcelonesa Ripollet, Sergio y Luis, dos chavales de 14 años, invitaron por el interfono de su casa a María Dolores, compañera de clase y de la que Sergio estaba enamorado, para que diera un paseo con ellos. La muchacha bajó y, presuntamente, tras una discusión con el pretendiente, a quien la chica sólo deseaba conservar como amigo y condiscípulo, éste, despechado, la degolló, no sin antes coserla a puñaladas por el cuerpo, ello ante un Luis pasivo y observador que, por lo que se desprende de la crónica, nada hizo por evitarlo.
Y recordé entonces que en mayo de 2000 en San Fernando, y con sólo dieciséis años, también moría vilmente asesinada Klara García, inspirada y cumplida muchacha soñadora, artista repleta de imaginación y dulzura y la luz de sus padres, a manos de dos compañeras de curso, aparentemente poseídas de dudosos instintos demoníacos y de envidiosa pasión.
Frente a hechos tan horribles, ¡qué lejanos quedan el bueno de Lewis Carroll con la delicada y deliciosamente inocente Alicia y su maravilloso país!
Y pensar que algunos padres españoles manifiestan una beligerante oposición a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía…
DDC
Todos con Maores
RIPOLLET Barcelona- martes, 04 NOV 2008 (EL PERIODICO)Otro medio millar de personas se han vuelto a manifestar esta tarde en Ripollet en solidaridad con la menor. Según ha explicado uno de los asistentes, los manifestantes se han concentrado a las 18.00 horas frente al pabellón deportivo Joan Creus y han ido por la Rambla Sant Jordi hasta el portal del edificio donde vivía Maores.
Cerca de allí, en una rotonda con un olivo, han depositado velas, flores y carteles de condolencia. La concentración ha sido convocada por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del IES Can Mas, donde iba la joven, y ha sido secundada por las AMPA de los otros dos institutos y varios profesores y alumnos.
Minutos de silencio
Ayer por la tarde, medio millar de personas, mayoritariamente jóvenes, ya se manifestaron por el mismo motivo. Con pancartas e incluso una foto de la muchacha, se dirigieron desde la biblioteca municipal hasta el descampado de la calle de Indústria donde el viernes por la noche fue encontrada. Una vez allí, colocaron numerosas velas blancas y flores en su recuerdo.
Durante el camino, amigos, compañeros y vecinos de Ripollet y Cerdanyola del Vallès (Vallès Occidental) se mostraron nerviosos y llorosos por la pérdida y el hecho de no conocer la identidad de los detenidos, aunque algún manifestante llevaba fotos suyas.
Los tres institutos de la localidad han parado hoy sus clases a las 10.30 horas y han guardado cinco minutos de silencio en recuerdo de la niña de 14 años degollada el viernes, presuntamente por dos menores ya detenidos.
En el centro de la menor, en el barrio de Can Mas, sus compañeros han guardado los cinco minutos de silencio en los pasillos del centro y han colgado crespones negros en señal de duelo. En la puerta de este instituto, hasta donde se desplazaron los principales responsables territoriales de la Conselleria d'Educació, había dos pancartas en las que se podía leer Maores, Ripollet está contigo y Maores, en nuestro corazón siempre.
El acto simultáneo en recuerdo de la menor coincide con el segundo y último día de duelo decretado por el ayuntamiento, donde también se han concentrado esta mañana un centenar de vecinos que se han sumado a los representantes consistoriales. ePC
Ripollet acoge una concentración en recuerdo de la niña asesinada
MAYKA NAVARRO- 04 NOV- 2008 BARCELONA
Decenas de amigos de Maores, la adolescente de 14 años asesinada el fin de semana en Ripollet (Vallès Occidental), se concentraron este lunes ante una biblioteca de la localidad para rendirle un sentido homenaje y condenar el crimen. La mayoría eran también amigos de los acusados, Luis y Sergio, con los que la víctima compartía el aula de segundo de ESO en el IES Can Mas del municipio. En una de las pancartas se mostraban las fotos de los detenidos. ePC
A la manifestación de este lunes han acudido muchos adolescentes que estudian en institutos de Ripollet y Cerdanyola del Vallès, la ciudad vecina, que llevaban consigo flores, velas y pancartas en recuerdo de la joven. Tras la marcha, los jóvenes han depositado flores y velas en la explanada donde fue encontrada la joven.
HOY por la mañana los institutos de Ripollet celebren cinco minutos de silencio en recuerdo a la joven fallecida, al que también se sumarán los representantes del ayuntamiento
A través de internet y de una página web creada especialmente para ello, los jóvenes del barrio se han citado a las seis de la tarde de ayer lunes en la carretera de la Estació, frente a la biblioteca municipal. Con pancartas e incluso una foto de la muchacha, se han dirigido hasta el descampado de la calle de Indústria donde el viernes por la noche fue encontrada. Una vez allí, han colocado numerosas velas blancas y flores en su recuerdo.







