Un plan social ayuda a 120 jóvenes de una barriada de Cádiz a mejorar su formación
Este programa municipal comenzó hace diez años con el objetivo de «educar mediante el ocio» a menores, de entre 6 y 16 años, con carencias afectivas
· Cada alumno participante tiene una historia diferente
JESÚS M. VILLASANTE- 04.12.08 - CÁDIZ (LA VOZ)
El futbol, el ajedrez o las excursiones; cualquier actividad es buena para volver a despertar la curiosidad entre estos menores de que vuelvan a engancharse al tren de los estudios. El programa de Zonas con Necesidad de Transformación Social que desarrolla el Ayuntamiento en el Centro de Promoción del Menor Eduardo Benot en la barriada La Paz, atiende a 120 niños al año. Esta iniciativa municipal se puso en marcha en la zona hace una década con «los chavales que tienen una carencia social y afectiva», según indica el coordinador Rafael Martínez. Las actividades lúdicas, las excursiones y los talleres son el principal enganche de este Plan Social, que tiene por objeto «educar a través del ocio».
Hace cuatro años, dado el alto índice de fracaso escolar en la zona, se incluyeron de manera anexa al programa las clases de apoyo escolar durante dos o tres veces a la semana. «Cubrimos todo el espectro de la educación obligatoria, se trata de que los chavales vengan y hagan su tarea con ayuda de los profesores», detalla.
La otra pata del plan social es el deporte, una actividad opcional que incluye disciplinas como el fútbol, baloncesto, atletismo, tenis de mesa y bádminton.
La clave del éxito de este programa, que está dirigido a menores de entre 6 y 16 años, radica en «ofrecerles cosas nuevas, que sean interesantes para su edad. En todos estos años hemos descubierto que cuanto más dinámico y menos autoritario sea el tema, mejor lo encajan», explica.
La plantilla de docentes que hacen realidad este Plan Social se compone de diez voluntarios. Cinco profesores en Apoyo Escolar, dos monitores en Ocio educativo y Deporte, respectivamente. Todo el programa es coordinado por Rafael Martínez. «Hay chavales con los que se consiguen grandes objetivos, ése es nuestro incentivo», aclara.
El programa concluye en verano con los campamentos por la sierra de Cádiz o Huelva, «incentivos fuertes» para estos menores. Los mayores, que llevan cuatro o seis años con el programa, disfrutan de un viaje a Barcelona o Madrid.
A diferencia de años anteriores, este curso por primera vez tendrá una duración de doce meses, de septiembre a agosto.
Punto de encuentro
Desde hace cuatro años -cuando se iniciaron las clases de apoyo escolar-, el Ayuntamiento viene solicitando una ampliación de las subvenciones a la Junta de Andalucía para poder contratar a más profesores y así cubrir la gran demanda existente. «Este programa gratuito es muy conocido en el barrio y está saturado, pues tenemos una larga lista de espera. Por esa razón a los menores que tienen tres faltas seguidas les damos de baja», cuenta el coordinador del Plan de Transformación Social.
En relación al sexo, no existe una diferencia marcada, puesto que este Plan Social gratuito lo componen «el 50% niños y el otro 50% niñas», afirma Martínez.
De forma paralela esta plantilla de docentes también imparte talleres de manualidades y pintura de abanicos a los familiares de los menores que asisten al programa con el objeto que «compartan experiencias comunes». Una actividad totalmente «informal que sirve de terapia» y en donde tampoco faltan los cursos de alfabetización a la informática y la iniciación a Word e internet.
lavozdigital.es
A. C., un niño de 12 años, sufrió la separación de sus padres hace unos meses, algo que afectó su rendimiento escolar. «Decidí traerlo porque el curso pasado suspendió casi todas las asignaturas. Nunca le había pasado algo así, pues siempre sacaba notables, pero el psicólogo me dijo que era producto del divorcio», confiesa la madre, al tiempo que el menor agrega: «La educación aquí es más amena que en el colegio. Mi idea es terminar los estudios para empezar la carrera de Medicina, no quiero cometer los mismos errores que mis padres».
Similar opinión tiene S. L., una adolescente de 14 años, quien asiste por las tardes a las clases de apoyo escolar de Inglés, una materia que necesita para «estudiar Turismo en el futuro», su sueño. LVD
«Necesitamos más subvención para ampliar la plantilla»
La principal dificultad que encuentra el Consistorio para ampliar este programa es «la falta de apoyo de la Junta, que es la administración competente en materia social», según el concejal delegado de Asuntos Sociales, José Macías. Y es que el edil del PP echa en falta más subvenciones para poder aumentar el número de monitores y por ende de alumnos. No obstante, «el Ayuntamiento de Cádiz seguirá apostando por programas de un calado social como éste». Así lo anunció Macías, quien volvió a hacer un balance positivo de este Plan de Transformación Social centrado en los menores de entre 6 y 16 años de la barriada La Paz. LVD
Este programa municipal comenzó hace diez años con el objetivo de «educar mediante el ocio» a menores, de entre 6 y 16 años, con carencias afectivas
· Cada alumno participante tiene una historia diferente
| UNA DÉCADA DE ACCIÓN El Programa de Transformación Social municipal atiende en el Centro de Promoción del Menor a niños que «proceden de familias desestructuradas y con carencias sociales y afectivas» |
JESÚS M. VILLASANTE- 04.12.08 - CÁDIZ (LA VOZ)
El futbol, el ajedrez o las excursiones; cualquier actividad es buena para volver a despertar la curiosidad entre estos menores de que vuelvan a engancharse al tren de los estudios. El programa de Zonas con Necesidad de Transformación Social que desarrolla el Ayuntamiento en el Centro de Promoción del Menor Eduardo Benot en la barriada La Paz, atiende a 120 niños al año. Esta iniciativa municipal se puso en marcha en la zona hace una década con «los chavales que tienen una carencia social y afectiva», según indica el coordinador Rafael Martínez. Las actividades lúdicas, las excursiones y los talleres son el principal enganche de este Plan Social, que tiene por objeto «educar a través del ocio».
Hace cuatro años, dado el alto índice de fracaso escolar en la zona, se incluyeron de manera anexa al programa las clases de apoyo escolar durante dos o tres veces a la semana. «Cubrimos todo el espectro de la educación obligatoria, se trata de que los chavales vengan y hagan su tarea con ayuda de los profesores», detalla.
La otra pata del plan social es el deporte, una actividad opcional que incluye disciplinas como el fútbol, baloncesto, atletismo, tenis de mesa y bádminton. La clave del éxito de este programa, que está dirigido a menores de entre 6 y 16 años, radica en «ofrecerles cosas nuevas, que sean interesantes para su edad. En todos estos años hemos descubierto que cuanto más dinámico y menos autoritario sea el tema, mejor lo encajan», explica.
La plantilla de docentes que hacen realidad este Plan Social se compone de diez voluntarios. Cinco profesores en Apoyo Escolar, dos monitores en Ocio educativo y Deporte, respectivamente. Todo el programa es coordinado por Rafael Martínez. «Hay chavales con los que se consiguen grandes objetivos, ése es nuestro incentivo», aclara.
El programa concluye en verano con los campamentos por la sierra de Cádiz o Huelva, «incentivos fuertes» para estos menores. Los mayores, que llevan cuatro o seis años con el programa, disfrutan de un viaje a Barcelona o Madrid.
A diferencia de años anteriores, este curso por primera vez tendrá una duración de doce meses, de septiembre a agosto.
Punto de encuentro
Desde hace cuatro años -cuando se iniciaron las clases de apoyo escolar-, el Ayuntamiento viene solicitando una ampliación de las subvenciones a la Junta de Andalucía para poder contratar a más profesores y así cubrir la gran demanda existente. «Este programa gratuito es muy conocido en el barrio y está saturado, pues tenemos una larga lista de espera. Por esa razón a los menores que tienen tres faltas seguidas les damos de baja», cuenta el coordinador del Plan de Transformación Social.
En relación al sexo, no existe una diferencia marcada, puesto que este Plan Social gratuito lo componen «el 50% niños y el otro 50% niñas», afirma Martínez.
De forma paralela esta plantilla de docentes también imparte talleres de manualidades y pintura de abanicos a los familiares de los menores que asisten al programa con el objeto que «compartan experiencias comunes». Una actividad totalmente «informal que sirve de terapia» y en donde tampoco faltan los cursos de alfabetización a la informática y la iniciación a Word e internet.
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«No quiero cometer los mismos errores que mis padres»
· Cada alumno que cursa el Programa de Transformación Social municipal en el Centro de Promoción del Menor Eduardo Benot tiene una historia diferente. En su mayoría son niños que «proceden de familias desestructuradas y con carencias afectivas».A. C., un niño de 12 años, sufrió la separación de sus padres hace unos meses, algo que afectó su rendimiento escolar. «Decidí traerlo porque el curso pasado suspendió casi todas las asignaturas. Nunca le había pasado algo así, pues siempre sacaba notables, pero el psicólogo me dijo que era producto del divorcio», confiesa la madre, al tiempo que el menor agrega: «La educación aquí es más amena que en el colegio. Mi idea es terminar los estudios para empezar la carrera de Medicina, no quiero cometer los mismos errores que mis padres».
Similar opinión tiene S. L., una adolescente de 14 años, quien asiste por las tardes a las clases de apoyo escolar de Inglés, una materia que necesita para «estudiar Turismo en el futuro», su sueño. LVD
«Necesitamos más subvención para ampliar la plantilla»
La principal dificultad que encuentra el Consistorio para ampliar este programa es «la falta de apoyo de la Junta, que es la administración competente en materia social», según el concejal delegado de Asuntos Sociales, José Macías. Y es que el edil del PP echa en falta más subvenciones para poder aumentar el número de monitores y por ende de alumnos. No obstante, «el Ayuntamiento de Cádiz seguirá apostando por programas de un calado social como éste». Así lo anunció Macías, quien volvió a hacer un balance positivo de este Plan de Transformación Social centrado en los menores de entre 6 y 16 años de la barriada La Paz. LVD







