LLEGA EL VERANO Adiós al curso austral 2008
Por Angel Perez Rodo, 12 de diciembre del 2008 CORRIENTES Argentina (CN)
Editorial: La escuela es nuestro segundo hogar solían decir los maestros a los alumnos cuando pretendían que los educandos traten las instalaciones escolares con el mismo respeto que en sus propias casas.
Respeto, justamente uno de los valores que parece que la sociedad ha perdido y aún peor, en su lugar colocó a la violencia que se hizo más patente en los últimos tiempos en la escuela, con protagonistas cada vez más pequeños.
Corrientes en los últimos meses fue testigo de una innumerable cantidad de hechos violentos sucedidos en escuelas, muchos de ellos sangrientos, entre alumnos, o entre docentes y alumnos.
Sin dudas una muestra de la sociedad enfermiza en la que vivimos. Este viernes será el último día de clases para los escolares correntinos, muchos de ellos se van con la alegría de las vacaciones y otros con la tristeza de haber sido maltratados o bien de haber estado involucrados en episodios traumáticos. Vale la pena repasar juntos algunos casos publicados en CorrientesHoy.com.
Uno de los casos de mayor trascendencia ocurrió en la escuela cabecera de Curuzú Cuatiá, la Escuela Belgrano donde tras una pelea entre dos alumnos originada en el patio, uno de ellos presumiblemente para defenderse tomó una trincheta e hirió en el cuello a otro que tuvo que ser hospitalizado.
Este hecho ocurrió en agosto de este año 2008, que ya se esta yendo y que tuvo como común denominador a la violencia en los ámbitos escolares, esos donde los padres, tutores o encargados delegan la responsabilidad y el cuidado de sus hijos a las autoridades escolares y maestros.
Una de las primeras impresiones que se generan al evidenciar este tipo de fenómenos es justamente avasallar a los docentes. Si bien como en todos los estratos hay buenos y malos, generalmente y mucho más fácil es defenestrar la figura del docente, malogrado ya por el maltrato sistémico que lo tiene obligado a vivir trabajando para su propia subsistencia y la de su familia.
Con todo lo que ello trae aparejado, porque los maestros son también personas que muchas veces si es que tienen la ventaja de tener trabajo, se encuentran saturados por la cantidad de horas que deben cumplir a diario con las consecuencias físicas y psicológicas que trae consigo. Un aspecto a tener en cuenta en el análisis de la problemática.
Otro hecho espantoso ocurrió en la localidad de Yapeyú cuando varios niños tomaron de punto a un compañerito y lo golpearon tanto hasta que lo hicieron caer al piso, como si fuera poco le tiraron encima un pupitre con lo que le quebraron una pierna y casi lo matan asfixiado porque mientras lo lastimaban uno de ellos se le sentó en la cara. Espeluznante.
Hay más casos, como la batalla campal que se armó entre unos treinta alumnos de la Escuela Manso y del Colegio Industrial Bernardino Rivadavia, pero estos tres casos son más que ilustrativos para el propósito de reflexionar un poco sobre la problemática.
Si estos chicos violentos son el futuro del país, habría que actuar rápido porque como todos sabemos la violencia sólo engendra violencia y es caldo de cultivo para la desgracia. Da la impresión que a pesar el flagelo no fue abordado en profundidad y como realmente amerita hacerlo desde todas las áreas estaduales.
Hace algún tiempo atrás se realizó en Corrientes el 20º Congreso Internacional y Encuentro Nacional de Supervisores Docentes (CIENASUD), en el cual se concluyó en que el poco compromiso de los tutores hacía imposible atender a problemáticas educativas, entre ellas la violencia escolar.
Si bien es un reflejo que intenta abordar al problema, no logra empero solucionarlo porque el problema es mucho más profundo y complejo y se relaciona de manera directa con la constitución nuclear de la sociedad que es la propia familia la cual está siendo bombardeada por estímulos que buscan su disolución como rectora y primera
Aquí vale la pena detenerse a evaluar otro aspecto, la familia. Los chicos no nacen de un repollo, o sea de algún lado salen, los especialistas consideran que los alumnos llevan la violencia que traen aparejada desde la casa a la escuela. O sea, un tirón de orejas para los padres.
No son pocos los que prefieren hilar más fino y responsabilizan la problemática directamente a las matrices que bajan del propio Gobierno cuyas políticas propenden a la impunidad y a la inexistencia de obligaciones, en fin, vale la pena abrir el debate.
Desde este espacio y como periodista solo propongo disparar la problemática y ponerla sobre el tapete a consideración de toda la sociedad, que ya no debe permanecer ajena a esta circunstancia.
Se va, prácticamente se puede decir que se fue el año 2008, y con él finaliza este mismo viernes en Corrientes el ciclo lectivo en Corrientes. Como se dijo, para muchos este año será un triste recuerdo escolar, con padres temerosos e hijos lastimados.
CORRIENTES noticias
Por Angel Perez Rodo, 12 de diciembre del 2008 CORRIENTES Argentina (CN)
Respeto, justamente uno de los valores que parece que la sociedad ha perdido y aún peor, en su lugar colocó a la violencia que se hizo más patente en los últimos tiempos en la escuela, con protagonistas cada vez más pequeños.
Corrientes en los últimos meses fue testigo de una innumerable cantidad de hechos violentos sucedidos en escuelas, muchos de ellos sangrientos, entre alumnos, o entre docentes y alumnos.
Sin dudas una muestra de la sociedad enfermiza en la que vivimos. Este viernes será el último día de clases para los escolares correntinos, muchos de ellos se van con la alegría de las vacaciones y otros con la tristeza de haber sido maltratados o bien de haber estado involucrados en episodios traumáticos. Vale la pena repasar juntos algunos casos publicados en CorrientesHoy.com.
Uno de los casos de mayor trascendencia ocurrió en la escuela cabecera de Curuzú Cuatiá, la Escuela Belgrano donde tras una pelea entre dos alumnos originada en el patio, uno de ellos presumiblemente para defenderse tomó una trincheta e hirió en el cuello a otro que tuvo que ser hospitalizado.
Este hecho ocurrió en agosto de este año 2008, que ya se esta yendo y que tuvo como común denominador a la violencia en los ámbitos escolares, esos donde los padres, tutores o encargados delegan la responsabilidad y el cuidado de sus hijos a las autoridades escolares y maestros.
Una de las primeras impresiones que se generan al evidenciar este tipo de fenómenos es justamente avasallar a los docentes. Si bien como en todos los estratos hay buenos y malos, generalmente y mucho más fácil es defenestrar la figura del docente, malogrado ya por el maltrato sistémico que lo tiene obligado a vivir trabajando para su propia subsistencia y la de su familia.
Con todo lo que ello trae aparejado, porque los maestros son también personas que muchas veces si es que tienen la ventaja de tener trabajo, se encuentran saturados por la cantidad de horas que deben cumplir a diario con las consecuencias físicas y psicológicas que trae consigo. Un aspecto a tener en cuenta en el análisis de la problemática.
Otro hecho espantoso ocurrió en la localidad de Yapeyú cuando varios niños tomaron de punto a un compañerito y lo golpearon tanto hasta que lo hicieron caer al piso, como si fuera poco le tiraron encima un pupitre con lo que le quebraron una pierna y casi lo matan asfixiado porque mientras lo lastimaban uno de ellos se le sentó en la cara. Espeluznante.
Hay más casos, como la batalla campal que se armó entre unos treinta alumnos de la Escuela Manso y del Colegio Industrial Bernardino Rivadavia, pero estos tres casos son más que ilustrativos para el propósito de reflexionar un poco sobre la problemática.
Si estos chicos violentos son el futuro del país, habría que actuar rápido porque como todos sabemos la violencia sólo engendra violencia y es caldo de cultivo para la desgracia. Da la impresión que a pesar el flagelo no fue abordado en profundidad y como realmente amerita hacerlo desde todas las áreas estaduales.
Hace algún tiempo atrás se realizó en Corrientes el 20º Congreso Internacional y Encuentro Nacional de Supervisores Docentes (CIENASUD), en el cual se concluyó en que el poco compromiso de los tutores hacía imposible atender a problemáticas educativas, entre ellas la violencia escolar.
Si bien es un reflejo que intenta abordar al problema, no logra empero solucionarlo porque el problema es mucho más profundo y complejo y se relaciona de manera directa con la constitución nuclear de la sociedad que es la propia familia la cual está siendo bombardeada por estímulos que buscan su disolución como rectora y primera
Aquí vale la pena detenerse a evaluar otro aspecto, la familia. Los chicos no nacen de un repollo, o sea de algún lado salen, los especialistas consideran que los alumnos llevan la violencia que traen aparejada desde la casa a la escuela. O sea, un tirón de orejas para los padres.
No son pocos los que prefieren hilar más fino y responsabilizan la problemática directamente a las matrices que bajan del propio Gobierno cuyas políticas propenden a la impunidad y a la inexistencia de obligaciones, en fin, vale la pena abrir el debate.
Desde este espacio y como periodista solo propongo disparar la problemática y ponerla sobre el tapete a consideración de toda la sociedad, que ya no debe permanecer ajena a esta circunstancia.
Se va, prácticamente se puede decir que se fue el año 2008, y con él finaliza este mismo viernes en Corrientes el ciclo lectivo en Corrientes. Como se dijo, para muchos este año será un triste recuerdo escolar, con padres temerosos e hijos lastimados.
CORRIENTES noticias







