El acoso mediante el uso de nuevas tecnologías aumenta en las aulas
Los profesores recuerdan que el 6% de las denuncias son por grabaciones y fotos en Internet

CARMEN MORÁN - Madrid - 08/01/2009 (EL PAIS)
Tenía 12 años cuando hace dos fue sometido a acoso continuado por sus compañeros de clase. Y aunque ya está recuperado, aún se encuentra en tratamiento psicológico. La justicia atribuye gran parte de la responsabilidad al Colegio Suizo de Alcobendas (Madrid) donde estudiaba. Hubo una "falta de diligencia palpable" en su actuación para evitar el hostigamiento a que fue sometido, sentencia la Audiencia Provincial de Madrid.
Nadie, ni la profesora que entró en la clase tras la grabación del maltrato al chaval, ni la tutora ni el director, enterados de ello, quitaron la videocámara al muchacho que grabó los abusos, con el riesgo de que esas imágenes contribuyeran a la humillación del niño de haber sido difundidas. Por ello, condena al centro a indemnizar a la familia con 30.000 euros.
El niño lleva dos años en otro colegio y está "feliz", dijo ayer su padre, Fernando Sacristán, sin problemas de ninguna clase. "A mi hijo los Reyes le han regalado justicia". Este hombre demandó al colegio en 2006 por el acoso al que estaba siendo sometido su hijo. Un día, el pequeño le llamó para alertarle de que varios de sus compañeros le estaban hostigando con un estuche mientras otro lo grababa.
El vídeo, prueba clave
El chaval llamó a su padre y éste acudió de inmediato y se hizo con la grabación, otra prueba fundamental, según la sentencia. "El sólo hecho de que los niños fueran a clase con una cámara denota una estrategia que deja poco margen a la espontaneidad de un mero y aislado enfrentamiento infantil".
La Audiencia de Madrid rechaza así el fallo del Juzgado de Instrucción número 1 de Alcobendas, que no observó responsabilidad en la actuación del colegio. No se entiende, dice el texto actual, que no se hayan tenido en cuenta pruebas tan concluyentes, como el vídeo, la declaración de los padres y el informe del Defensor del Menor, que concluyó que el niño sufría acoso.
Y es "ilógico", añade, que se amenazara al padre con la expulsión por haber arrebatado la grabación y que llevara el caso a los medios de comunicación, cuando el colegio no hizo nada por frenar esa cinta que pudo ser más humillante para el niño. Los padres acudieron a los medios con el visto bueno de los psicólogos. Nadie ha hecho declaraciones por parte del centro, que hoy ha abierto sus puertas.
PA
C. VALMORISCO / R. VAREA - Madrid - 07/01/2009 (PUBLICO)
La sentencia contra el Colegio Suizo de Madrid demuestra que el acoso escolar va, en muchas ocasiones, ligado al uso que algunos menores dan a las nuevas tecnologías, como los teléfonos móviles o Internet. La familia de la víctima se valió de un vídeo registrado por los propios alumnos para denunciar la agresión.
La Audiencia de Madrid afirma que "el hecho de que los menores fueran al colegio provistos de una cámara denota una estrategia que deja poco margen a la espontaneidad de un mero y aislado enfrentamiento infantil". "La grabación implicaba su difusión [...]. Los agresores se habían provisto de medios para extender [...] las burlas", añade el fallo, que reconoce la "impotencia, zozobra, indefensión y humillación" que padeció el niño.
Indiferencia generalizada
Los datos son claros. Un informe reciente de la Universidad Rey Juan Carlos afirma que uno de cada diez chicos de entre 10 y 16 años admite haber utilizado en alguna ocasión su teléfono móvil para grabar peleas. Y hasta el 32% de los adolescentes graba bromas que luego intercambia con sus amigos. Además, un 11% de los encuestados sabe de alguien que ha utilizado el móvil para "acosar o molestar". Esta investigación también hace hincapié en la "indiferencia" que muchos jóvenes muestran hacia las grabaciones violentas colgadas en la Red.
El panorama preocupa a los expertos, no por lo elevado de las cifras, sino porque estas reflejan una tendencia en aumento. Aunque hay síntomas esperanzadores. Por ejemplo, el Observatorio Estatal para la Convivencia Escolar confirma la concienciación social en torno al fenómeno del acoso en las aulas. Aun así, un 3,8% de los encuestados dice haber sufrido "a menudo o muchas veces" acoso en los dos últimos meses. Y entre el 1,1% y el 2,1% ha sido víctima de grabaciones u otras formas de hostigamiento con nuevas tecnologías.
El sector de la enseñanza también ha advertido del asunto. Nicolás Fernández, presidente del sindicato ANPE, señala que el 6% de las denuncias recibidas en el último año por el Defensor del Profesor son por grabaciones y fotos en Internet. A pesar de todo, no cree que los jóvenes sean ahora más violentos. Ahora "expresan la violencia de otro modo". Además, recuerda, "llamar la atención es propio de la adolescencia y con las nuevas tecnologías es fácil, porque les ampara el anonimato".
Es la misma línea que defiende el psicólogo de la Universidad de Valencia, Vicente Garrido, para quien "los chicos de hoy actúan de una manera que antes era impensable". ¿El motivo? "El umbral de la sociedad para la tolerancia de la violencia ha aumentado". Por eso, los padres deben "tener un conocimiento cabal del uso que hacen sus hijos del móvil y qué cosas utilizan como medio de diversión". "Los colegios tiene que arbitrar fórmulas que eviten ese mal uso. Está claro que hay que hacer algo", concluye.
PUBLICO
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Los profesores recuerdan que el 6% de las denuncias son por grabaciones y fotos en Internet

CARMEN MORÁN - Madrid - 08/01/2009 (EL PAIS)
Tenía 12 años cuando hace dos fue sometido a acoso continuado por sus compañeros de clase. Y aunque ya está recuperado, aún se encuentra en tratamiento psicológico. La justicia atribuye gran parte de la responsabilidad al Colegio Suizo de Alcobendas (Madrid) donde estudiaba. Hubo una "falta de diligencia palpable" en su actuación para evitar el hostigamiento a que fue sometido, sentencia la Audiencia Provincial de Madrid.
Nadie, ni la profesora que entró en la clase tras la grabación del maltrato al chaval, ni la tutora ni el director, enterados de ello, quitaron la videocámara al muchacho que grabó los abusos, con el riesgo de que esas imágenes contribuyeran a la humillación del niño de haber sido difundidas. Por ello, condena al centro a indemnizar a la familia con 30.000 euros.
El niño lleva dos años en otro colegio y está "feliz", dijo ayer su padre, Fernando Sacristán, sin problemas de ninguna clase. "A mi hijo los Reyes le han regalado justicia". Este hombre demandó al colegio en 2006 por el acoso al que estaba siendo sometido su hijo. Un día, el pequeño le llamó para alertarle de que varios de sus compañeros le estaban hostigando con un estuche mientras otro lo grababa.
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00:45 Vídeo que un padre arrebató a los compañeros de pupitre de su hijo con imágenes de abuso escolar |
El chaval llamó a su padre y éste acudió de inmediato y se hizo con la grabación, otra prueba fundamental, según la sentencia. "El sólo hecho de que los niños fueran a clase con una cámara denota una estrategia que deja poco margen a la espontaneidad de un mero y aislado enfrentamiento infantil".
La Audiencia de Madrid rechaza así el fallo del Juzgado de Instrucción número 1 de Alcobendas, que no observó responsabilidad en la actuación del colegio. No se entiende, dice el texto actual, que no se hayan tenido en cuenta pruebas tan concluyentes, como el vídeo, la declaración de los padres y el informe del Defensor del Menor, que concluyó que el niño sufría acoso.
Y es "ilógico", añade, que se amenazara al padre con la expulsión por haber arrebatado la grabación y que llevara el caso a los medios de comunicación, cuando el colegio no hizo nada por frenar esa cinta que pudo ser más humillante para el niño. Los padres acudieron a los medios con el visto bueno de los psicólogos. Nadie ha hecho declaraciones por parte del centro, que hoy ha abierto sus puertas.
PA
El acoso mediante el uso de nuevas tecnologías aumenta en las aulas
Los profesores recuerdan que el 6% de las denuncias son por grabaciones y fotos en InternetC. VALMORISCO / R. VAREA - Madrid - 07/01/2009 (PUBLICO)
La sentencia contra el Colegio Suizo de Madrid demuestra que el acoso escolar va, en muchas ocasiones, ligado al uso que algunos menores dan a las nuevas tecnologías, como los teléfonos móviles o Internet. La familia de la víctima se valió de un vídeo registrado por los propios alumnos para denunciar la agresión.
La Audiencia de Madrid afirma que "el hecho de que los menores fueran al colegio provistos de una cámara denota una estrategia que deja poco margen a la espontaneidad de un mero y aislado enfrentamiento infantil". "La grabación implicaba su difusión [...]. Los agresores se habían provisto de medios para extender [...] las burlas", añade el fallo, que reconoce la "impotencia, zozobra, indefensión y humillación" que padeció el niño.
Indiferencia generalizada
Los datos son claros. Un informe reciente de la Universidad Rey Juan Carlos afirma que uno de cada diez chicos de entre 10 y 16 años admite haber utilizado en alguna ocasión su teléfono móvil para grabar peleas. Y hasta el 32% de los adolescentes graba bromas que luego intercambia con sus amigos. Además, un 11% de los encuestados sabe de alguien que ha utilizado el móvil para "acosar o molestar". Esta investigación también hace hincapié en la "indiferencia" que muchos jóvenes muestran hacia las grabaciones violentas colgadas en la Red.
El panorama preocupa a los expertos, no por lo elevado de las cifras, sino porque estas reflejan una tendencia en aumento. Aunque hay síntomas esperanzadores. Por ejemplo, el Observatorio Estatal para la Convivencia Escolar confirma la concienciación social en torno al fenómeno del acoso en las aulas. Aun así, un 3,8% de los encuestados dice haber sufrido "a menudo o muchas veces" acoso en los dos últimos meses. Y entre el 1,1% y el 2,1% ha sido víctima de grabaciones u otras formas de hostigamiento con nuevas tecnologías.
El sector de la enseñanza también ha advertido del asunto. Nicolás Fernández, presidente del sindicato ANPE, señala que el 6% de las denuncias recibidas en el último año por el Defensor del Profesor son por grabaciones y fotos en Internet. A pesar de todo, no cree que los jóvenes sean ahora más violentos. Ahora "expresan la violencia de otro modo". Además, recuerda, "llamar la atención es propio de la adolescencia y con las nuevas tecnologías es fácil, porque les ampara el anonimato".
Es la misma línea que defiende el psicólogo de la Universidad de Valencia, Vicente Garrido, para quien "los chicos de hoy actúan de una manera que antes era impensable". ¿El motivo? "El umbral de la sociedad para la tolerancia de la violencia ha aumentado". Por eso, los padres deben "tener un conocimiento cabal del uso que hacen sus hijos del móvil y qué cosas utilizan como medio de diversión". "Los colegios tiene que arbitrar fórmulas que eviten ese mal uso. Está claro que hay que hacer algo", concluye.
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