Un alegato sobre los conflictos de la vida escolar
Se desarrolla en un instituto mixto de enseñanza media de París, y muestra en particular la vida de un profesor de francés con sus alumnos de 14/15 años, a lo largo de un año escolar. »TRAILER FLV
Por Laurent Cantet*- Jueves 15 de Enero de 2009 (Golem-NOTICINE)
Cuando se estrenó "Hacia el sur", conocí a François Bégaudeau, que también presentaba su última novela, "Entre les murs". Este libro se opone a las acusaciones que se hacen contra los institutos actuales. Por una vez, un profesor no escribía para saldar cuentas con adolescentes, presentados como auténticos salvajes o verdaderos tarados. Leí el libro y tuve la sensación de que aportaba dos cosas a mi proyecto inicial: en primer lugar, una especie de marco documental del que carecía, y que tenía la intención de suplir pasando unas semanas en un instituto; en segundo lugar, el personaje de François y la relación con sus alumnos. Condensó y encarnó las diferentes facetas de los profesores que yo había imaginado.
No queríamos que el hilo conductor saltase a la vista. Los personajes debían dibujarse poco a poco, sin aparecer de golpe. La película es ante todo la crónica de la vida en una clase: una comunidad de 25 personas que no han elegido estar juntas, pero que deberán trabajar entre cuatro paredes durante un año escolar.
Redactamos con François una primera sinopsis, una especie de columna vertebral de la película, que podría modificarse durante el año que tardaríamos en prepararla, de acuerdo con un dispositivo que ya había usado en Recursos humanos. Partíamos de un instituto real y queríamos incluir en la película a todos los actores de la vida escolar. No nos equivocamos de puerta llamando al Instituto Françoise Dolto en el distrito XX de París (es más, habríamos rodado allí, pero estaba en obras): todos los adolescentes que salen en la película estudian en el Dolto; todos los profesores enseñan allí.
Empezamos a trabajar con los alumnos en noviembre de 2006 y seguimos con ellos hasta el fin del año escolar. Nunca leyeron el guión. Curiosamente, cuando improvisaban situaciones descritas por nosotros, pudimos comprobar que encontraban espontáneamente expresiones y palabras que aparecen en el libro de François, como si hubiera un arquetipo de la lengua y de las inquietudes de los chicos.
Quería hacer justicia a todo el trabajo que se desarrolla en los institutos. En una clase, la inteligencia siempre está en juego, incluso en los malentendidos y en los enfrentamientos. Queríamos mostrarlo cada vez que rodábamos una escena. En los intercambios entre alumnos, entre profesores, entre profesores y alumnos se hacen preguntas, se entienden, se intercambian ideas. Apostar por la inteligencia corresponde al modo particular y poco ortodoxo en que François ejerce su profesión.
Pero me parece que esta película comunica un mensaje positivo porque reconoce que el colegio es a menudo caótico. Se viven momentos de desaliento, pero también momentos de gran felicidad. Y de entre este gran caos surge bastante inteligencia. Pocos profesores se arriesgan tanto como François ante los alumnos. No se arriesgan a equivocarse, a fracasar. Es más fácil transmitir el saber mediante una clase magistral que intentar hacerles partícipes a todos sin que se den cuentan. Para eso hace falta mucha sangre fría. Algunos se lo reprochan y otros le envidian. Este hombre tiene algo de Sócrates.
* "La clase" (Entre les murs) es el cuarto largometraje del cineasta francés Laurent Cantet. En mayo del año pasado ganó la Palma de Oro en Cannes y después ha sido candidato a numerosos otros galardones. Ahora mismo es candidato potencial al Oscar, al Premio Independent Spirit y al BAFTA. Este viernes se estrena en España.
www.noticine.com
FICHA
La clase
Título V.O.: Entre les mursAño de producción: 2008
Distribuidora: Golem
Género: Drama
Clasificación: Pendiente por calificar
Estreno: 16 de enero de 2009
Director: Laurent Cantet
Guión: Laurent Cantet, François Bégaudeau
Fotografía: Pierre Milon
Intérpretes: François Bégaudeau (François Marin), Vincent Caire, Olivier Dupeyron, Patrick Dureuil, Frédéric Faujas, Laura Baqueda, Juliette Demaille, Dalla Doucoure
Sinopsis
François da clase de lengua francesa en el instituto de un barrio conflictivo. Sus alumnos, la mayoría quinceañeros, reproducen a pequeña escala los conflictos raciales y sociales que se dan en la Francia actual. Todos los profesores se arman de buenas intenciones con el comienzo de cada curso, pero el comportamiento de los jóvenes no siempre es el esperado. La actitud de François es diferente. Sus métodos, basados en la sinceridad y en el diálogo, son los menos ortodoxos y los más arriesgados.
La edición 2007 del Festival de Cannes tuvo una clara triunfadora, la película "La clase". Rodada como si de un docudrama se tratara, está basada en el libro "Entre les murs" del profesor y escritor François Bégaudeau. En él se narraban una serie de situaciones ocurridas en un aula escolar, sin personajes ni moralejas, lo que resultó perfecto para el cineasta Laurent Cantet. El director de "Hacia el sur" y "El empleo del tiempo" es un enamorado de las historias sociales, así que decidió modelar la novela de Bégaudeau para convertirla en una propuesta de ficción.
El propio François Bégaudeau interviene en el filme, precisamente en el papel de profesor, aunque la estructura de la cinta (similar al falso documental) no invita a pensar en una actuación propiamente dicha. Lo mismo ocurre con los alumnos de La clase, elegidos por no ser actores profesionales. Estos jóvenes aportan frescura y realismo a los diálogos, pero también representan a la perfección la multiculturalidad de la Francia contemporánea. Además de ganar Cannes, "La clase" puede presumir de participar en el Festival de San Sebastián y de ser la candidata francesa a los Oscar.
Crítica
La última película de Laurent Cantet es, en virtud de su triunfo en el pasado Festival de Cannes, la punta del iceberg de ese cine mestizo con un pie en el documentalismo social y otro en la ficción hiperrealista que viene definiendo el libro de ruta de la vanguardia del celuloide europeo (y no sólo) de un tiempo a esta parte. Es el mismo recipiente en el que películas como "Gomorra", "Vals con Bashir" o incluso, en otro nivel, "Leonera" de Pablo Trapero (por no hablar de la escuela realista china de los Jia Zhangke o Wang Bing), vierten sus corrosivos y demoledores discursos, puliendo la superficie del aparejo formal, desnudando la narración de interferencias que abstraigan del profundo quid de la cuestión: la extinción de las fronteras entre lo real y la representación de esa misma realidad.
Cantet obra el milagro filmando en alta definición digital eludiendo así intromisiones directas en el desarrollo de la informal dramaturgia. El cine continental vuelve a mirarse en el espejo del cinema verité y reflexiona sobre el presente, o sobre el pasado cercano, embalsamando la emoción en directo y no ensayada recuperando la dinámica y el movimiento del cine semi amateur, y, por tanto, semiprofesional. Es, en el fondo, un grito de libertad, una apelación colectiva al cine que remite a la realidad, no al que la emula o la adultera para abstraerse de ella.
En ese sentido "La clase" es una película de rabiosa actualidad en lo estrictamente formal y, no menos importante, en el compromiso nada trivial con el presente histórico (el de Francia en este caso) y en la verdad como recurso narrativo y trampolín, en última instancia, de la ficción cinematográfica. Cantet bucea, y congela, la deriva social y educacional de la Francia del presente y del futuro, reflexionando sobre los cimientos multiétnicos de una sociedad que muta radicalmente pese a quien pese estructurándose sobre la base de un mestizaje de luces y sombras.
Renunciando al hilo narrativo convencional, el cineasta francés articula su excelente película en dos niveles: la cotidianeidad nadatruculenta y menos melodramática de un aula cualquiera de un instituto de la periferia parisina que educa a franceses que no se sienten cómodos en su marginal identidad europea, y, a modo de interludios, las deliberaciones disciplinarias de un profesorado desbordado por la anarquía del nuevo modelo educativo. No hay juicios de valor, no hay sermones ni didactismos de perogrullo. "La clase" huele a verdad por los cuatro costados, y las apariencias engañan porque es precisamente esa admirable equidistancia la que descubre paciente los entresijos de un país latente en miniatura, cuya diversidad étnica es un polvorín con el que nadie parece saber lidiar.
La
cinta de Cantet es de esas películas milagro en las que parece no pasar
nada mientras pasan tantas cosas. El elementalismo del planteamiento se
revela su mejor virtud y, misteriosamente, las rutinas de pupitre que
desfilan por sus imágenes gozan de un extraño poder hipnótico. La
honestidad engancha, por eso "La clase"
es una película tan ágil y entretenida a pesar de su engañosa espesura
estructural. La paciencia de Cantet en la planificación del proyecto da
poco a poco sus frutos, de manera que su última propuesta perturba
conciencias con lo puesto, con lo imprescindible.
Nada que ver
con las pomposas y relamidas ficciones de aulas violentas que tanto se
prodigan en el cine USA esbozando solemnes lecturas universales de
carácter sociológico. Y es que aquí Cantet mira fijamente a los ojos a
sus chavales y a sus atribulados profesores. "La clase"
disecciona así la Francia del inminente mañana sin despeinarse y sin
pinceladas demagógicas de ningún tipo. Cine en estado puro, vaya.
20minutos
»TRAILER FLV sábado, 31 de mayo de 2008
Los estudiantes del instituto parisino galardonados en Cannes deben 'seguir siendo alumnos'
LOS ESTUDIOS ANTES QUE LA GLORIA
“Algunos tienen que rendir exámenes”"Entre les murs" gana la Palma de Oro del Festival de Cannes
Se desarrolla en un instituto mixto de enseñanza media de París, y muestra en particular la vida de un profesor de francés con sus alumnos de 14/15 años, a lo largo de un año escolar.
PARIS - 27 May 2008 - 26Noticias
Los alumnos del colegio parisino que actuaron en la película ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes, "Entre les murs" (Entre las paredes), deben "seguir siendo alumnos", dijo el lunes el rector del establecimiento, decidido a evitar que la gloria se les suba a la cabeza a los muchachos.
lunes, 26 de mayo de 2008
Un alegato sobre los conflictos de la vida escolar triunfa en Cannes
Laurent Cantet reconquista la Palma de Oro para Francia después de 21 años con 'Entre les murs'
«La escuela es una metáfora de la sociedad»
CRISTINA SAVALL 26 MAy 2008 CANNES (EL PERIODICO)
La esperada foto no fue posible. Sean Penn, presidente del jurado del Festival de Cannes y protagonista de Mystic river, no concedió el honor de la Palma de Oro a Clint Eastwood, aunque tampoco le dejó irse de vacío por su tremendo alegato contra la corrupción policial.

Estamos muy, muy contentos", dijo el rector del liceo
Françoise Dolto, Jean-Claude Defaux.







