Madres adolescentes arriesgan su salud
El riesgo de morir por el embarazo es 300 veces mayor entre las mujeres de los países pobres
− El informe anual de UNICEF cifra en más de medio millón el número de mujeres y niñas que fallecen por complicaciones en el embarazo.
Por CELEAN JACOBSON- Jan. 15, 2009- The Associated Press (CHRON)
Jovencitas que dan a luz antes de los 15 años de edad tienen cinco veces más peligro de morir en el parto que las mujeres veinteañeras, informó el jueves las Naciones Unidas.
Cada año, unas 70.000 mujeres entre los 15 y los 19 años de edad mueren al dar a luz debido a complicaciones del embarazo, dijo UNICEF en su informe anual. El estudio, de 160 páginas, ofrece un sombrío panorama de los riesgos de los embarazos de adolescentes, que predominan en el mundo en desarrollo.
El informe "La situación mundial de los niños en el 2009" dice que cuanto más joven es una muchacha que queda embarazada, mayores son los riesgos para su salud tanto para ella como para su vástago.
A nivel mundial, más de 60 millones de mujeres que tienen en la actualidad entre 20 y 24 años de edad se casaron antes de los 18 años. La mayoría de los matrimonios entre menores se registran en el sudeste de Asia y en Africa.
Si una madre tiene menos de 18 años de edad, el riesgo de que su bebé muera en su primer año de vida es un 60% más grande que el de un infante nacido de una madre de más de 19 años de edad.
Además, dice el informe, las esposas adolescentes son más susceptibles a la violencia, el abuso y la explotación. Novias jóvenes suelen ser obligadas a abandonar la escuela, tienen menos oportunidades de trabajo y escasa posibilidad de decidir sobre sus propias vidas.
En el 2007, el último año con estadísticas disponibles, 9,2 millones de niños murieron antes de llegar a los cinco años de edad, tras alcanzar la cifra de 9,7 millones en el 2006.
La mitad de esas muertes ocurrieron en Africa, que sigue siendo el lugar más difícil del mundo para que puedan sobrevivir los niños.
Africa es también el continente con la tasa más alta de muertes de madres al dar a luz, dijo el informe. Las muertes en el momento del parto entre las africanas son cuatro veces más altas que en Asia y más de 300 veces más altas que en las naciones industrializadas.
Ann Veneman, directora de UNICEF, dijo en el informe que "Es imperativo un foco más vigoroso en Africa y en Asia".
Veneman señaló que un 80% de las muertes de madres al alumbrar son evitables si las mujeres cuentan con acceso a servicios básicos de salud.
En los países del tercer mundo una mujer tiene una posibilidad en 76 de morir debido a complicaciones durante el embarazo o el parto, en comparación con una en 8.000 en países industrializados.
El informe dijo que si bien el mundo está todavía muy atrasado en materia de mejora de la salud de las madres, han existido algunos avances, especialmente en reducir la cifra de niños que mueren en el primer mes de vida.
Además, se han alcanzado grandes progresos en combatir el sida entre mujeres y niños.
De acuerdo al informe, las estadísticas de 2007 muestran que un 33% de los 1,5 millones de mujeres embarazadas con sida recibieron tratamiento a fin de evitar que el virus VIH fuese transmitido a sus vástagos, comparado con un 10% en el 2005.
La cifra de niños que
recibieron tratamiento anti-retroviral se ha casi triplicado. Pasó de
75.000 en el 2005 a 200.000 en el 2007.
CHRON
El riesgo de morir por el embarazo es 300 veces mayor entre las mujeres de los países pobres
El 80% de los fallecimientos podrían evitarse con el acceso de las mujeres de las naciones en desarrollo a servicios básicos de saludEFE - Ginebra - 15/01/2009 (EL PAIS)
El 99% de las muertes de mujeres como consecuencia del embarazo y sus complicaciones se producen en el mundo en desarrollo, donde tener un hijo sigue implicando un grave riesgo. Así lo subraya el informe anual Salud materna y neonatal presentado hoy por Unicef, que constata que las mujeres de los países pobres tienen 300 veces más posibilidades de morir durante el parto o por complicaciones derivadas del embarazo que las de las naciones industrializadas. Los niños y niñas nacidos en un país en desarrollo tienen 14 veces más probabilidades de morir durante su primer mes de vida que un niño o niña nacido en el primer mundo.
"Todos los años, más de medio millón de mujeres mueren como resultado de complicaciones en el embarazo o parto, entre ellas 70.000 adolescentes de 15 a 19 años", ha declarado Ann Veneman, directora ejecutiva de Unicef, al presentar el informe en Ginebra (Suiza). "Desde 1990 [año de referencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU], las complicaciones derivadas del embarazo han costado la vida a alrededor de 10 millones de mujeres", ha agregado. Y desde 1990, unos cuatro millones de recién nacidos han muerto cada año durante los primeros 28 días de su vida. Aunque muchos países han logrado en los últimos años grandes progresos para mejorar la tasa de supervivencia infantil, los avances han sido menores en la reducción de la tasa de mortalidad materna, destaca el informe de Unicef.
Así, en el tercer mundo, el riesgo que corre una mujer de morir por causas relacionadas con la maternidad es de 1 entre 76, en comparación con la probabilidad de 1 entre 8.000 en los países desarrollados. La gran mayoría de los fallecimientos se producen en África y Asia, donde las elevadas tasas de fecundidad, la escasez de personal capacitado y unos sistemas de salud ineficientes representan una tragedia para muchas mujeres jóvenes.
Según el informe, los diez países donde el riesgo de mortalidad materna es mayor son Níger, Afganistán, Sierra Leona, Chad, Angola, Liberia, Somalia, la República Democrática del Congo, Guinea-Bissau y Mali. En Níger, el país que tiene el dudoso honor de ocupar el primer puesto en este ránking, una de cada siete mujeres corre el riesgo de morir en el embarazo o parto. India y Nigeria suman una tercera parte de las muertes de mujeres por causas relacionadas con la maternidad. Y por cada mujer que muere en el mundo, otras 20 sufren enfermedades o lesiones como consecuencia del embarazo o el parto, a veces con resultados graves y duraderos. También el embarazo y la maternidad prematuros representan un peligro considerable para la salud de las niñas.
Frente a estas alarmantes cifras, el informe destaca que un 80% de los fallecimientos se podrían prevenir si las mujeres tuvieran acceso a los servicios básicos de salud. "La mayor parte de las muertes maternas y neonatales se pueden evitar por medio de intervenciones de eficacia demostrada, que incluyen una nutrición adecuada, una mejora de las prácticas de higiene, atención prenatal, la presencia de trabajadores capacitados de la salud en los alumbramientos, atención obstétrica y neonatal de emergencia, y visitas posnatales para las madres y los recién nacidos", ha subrayado Veneman.
PA
Cuatro millones de bebés mueren al año antes de cumplir el primer mes de vida
El informe anual de UNICEF cifra en más de medio millón el número de mujeres y niñas que fallecen por complicaciones en el embarazo.
Madrid, 15 ene. (COLPISA, Rafael Herrero)
Los zarpazos de la miseria contra la salud materno-infantil en los países pobres continúan siendo de una crueldad extrema, si bien en los últimos años se viene atisbando alguna mejoría en esta dramática situación. La malnutrición, la pobreza y la exclusión son responsables de que cuatro millones de bebés mueran al año antes de cumplir los 28 días de vida y otros 9,2 millones antes de alcanzar los cinco años de edad. Además, más de medio millón de mujeres y niñas fallecen anualmente por complicaciones en el embarazo o en el parto.
Son algunos de los escalofriantes datos contenidos en el informe de UNICEF Estado Mundial de la Infancia 2009, que este año dedica especial atención a la salud materna y neonatal. La salud y la supervivencia de las madres y sus recién nacidos están “estrechamente vinculadas”, refleja el estudio, de manera que las intervenciones que salvan las vidas de las progenitoras primerizas benefician también a sus recién nacidos. Los bebés cuyas madres mueren durante las primeras seis semanas de sus vidas tienen más probabilidades de fallecer durante los primeros dos años que los recién nacidos cuyas madres sobreviven.
El informe de UNICEF evidencia que, aunque lentamente, se atisban algunos avances en la situación mundial. Así, admite que muchos de los países en desarrollo han logrado en los últimos años “grandes progresos” para mejorar la tasa de supervivencia infantil, aunque los avances han sido inferiores en la reducción de los índices de mortalidad materna. Países como Níger, Malawi o Bangladesh han reducido casi a la mitad las tasas de mortalidad de menores de cinco años desde 1990 hasta 2007. Mientras la tasa de supervivencia de los niños menores de cinco años mejora en todo el mundo, los riesgos que corren los bebés menores de un mes siguen siendo “inaceptablemente elevados” en muchos países.
Avances
La tasa mundial de mortalidad neonatal descendió en una cuarta parte entre 1980 y 2000, pero fue mucho más baja que la reducción entre los menores de cinco años, que descendió una tercera parte, de 13 millones en 2000 a algo más de nueve millones en 2007. Aunque de menor incidencia, también se vislumbran “señales de progreso” en la salud materna. Por ejemplo, un 75% de las mujeres de los países en desarrollo reciben ahora atención prenatal de un profesional cualificado, “por lo menos una vez durante su embarazo”. En Asia meridional el progreso ha sido especialmente notable. El informe concluye que durante la última década se ha producido un aumento significativo en la prestación de asistencia obstétrica cualificada en todas las regiones del mundo en desarrollo, con la excepción notable de África subsahariana.
Aún así, las investigaciones demuestran que cerca del 80% de las muertes maternas se habrían podido evitar si las mujeres hubiesen tenido acceso a servicios esenciales completos de maternidad y atención básica de la salud. Los países necesitan como promedio 2,28 profesionales de la salud por cada mil personas para lograr el nivel mínimo necesario de cobertura de asistencia capacitada durante el parto. Un total de 57 países se encuentran por debajo de este mínimo, de los cuales 36 se encuentran en África subsahariana. Un ejemplo de los logros en los progresos en las tasas de salud materna e infantil lo constituye Sri Lanka, que ha conseguido reducir su tasa de mortalidad materna a la mitad al adoptar estrategias sólidas asignando los recursos suficientes.
La secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, enfatizó en la presentación del informe que los índices de mortalidad entre cero y cinco años han mejorado en los últimos años, “pero queda un gran recorrido, porque la realidad demuestra que las desigualdades siguen incrementándose”. En este afán, resaltó el compromiso del Gobierno español de alcanzar el 0,7% del PIB en ayuda al desarrollo en 2012. Aún así, admitió que la ayuda debe implicar a numerosos países avanzados si se quiere cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio 5, que pide una reducción del 75% en la tasa de mortalidad materna para el año 2015. Para alcanzar este meta, indica UNICEF, el mundo tendrá que reducir en un 70% las muertes derivadas de la maternidad entre 2005 y 2015.
Causas de las muertes
Las tasas de mortalidad entre los países desarrollados y los menos adelantados evidencian, como es habitual cada año, un abismo de desigualdad. El riesgo de muerte de una fémina embarazada en un país pobre es más de 300 veces superior al que tiene una mujer que vive en un país industrializado. O lo que es lo mismo, la posibilidad de fallecer es de uno entre 76 en países en vías de desarrollo frente a uno entre 8.000 en el caso de mujeres de países avanzados. Además, en los países situados en su gran mayoría en África y Asia, por cada mujer que muere otras 20 aproximadamente sufren enfermedades graves relacionadas con el embarazo. Esto significa que cerca de 10 millones de mujeres anualmente arrastrarán trastornos o patologías para el resto de su vida.
La mortalidad neonatal es también alarmante. Un niño que nace en un país pobre tiene casi 14 veces más probabilidades de morir durante sus primeros 28 días de vida que uno que ha nacido en un país desarrollado. Casi un 40% de las muertes de menores de cinco años se producen durante los primeros 28 días de vida. La inmensa mayoría de ellos fallece durante los primeros siete días y el 25% en el primer día de vida. Al igual que los fallecimientos de las madres, el 98% de las muertes neonatales se producen en países de renta baja y media. Tres cuartas partes de las muertes maternas se producen debido a complicaciones durante el parto o el periodo inmediatamente posterior, entre las que destacan las hemorragias, las infecciones, los abortos practicados en malas condiciones, los desórdenes de hipertensión y la obstrucción en el parto. Las muertes de recién nacidos en el mundo son resultado de tres causas principales: infecciones (meningitis, sepsis, neumonías, tétanos y gastroenteritis), la asfixia y los nacimientos prematuros.
Matrimonios infantiles
El matrimonio infantil también es un factor decisivo en la mortalidad materna. Cerca de 70.000 jóvenes de entre 15 y 19 años mueren anualmente como resultado de complicaciones derivadas del embarazo o el parto, lo que representa alrededor del 7% del total de la tasa de mortalidad materna. Las niñas que dan a luz antes de cumplir 15 años tienen cinco veces más probabilidades de morir durante el parto que las mujeres mayores de 20 años. UNICEF sostiene que el matrimonio infantil obligado es una “sentencia de muerte” para muchas niñas. A pesar de los malos tratos y privaciones que sufren las menores, es una práctica que sigue realizándose con una frecuencia alarmante en países como Níger, Chad, Malí, Bangladesh, Guinea, República Centroafricana, Mozambique y Nepal. Son objeto de discriminación y desigualdad incluso entre sus propias familias, destacó Consuelo Crespo, presidenta de la Fundación UNICEF España.
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