ONU quiere acabar con impunidad por crímenes contra menores
Informes de UNICEF y de la oficina del Procurador de los Derechos Humanos confirman que los niños, niñas y adolescentes representan la población más vulnerable ante la violencia
· Se registran 46 menores muertos cada mes por arma de fuego; antecedentes que prevalecen por la impunidad que impera en el país.
Por: Erick Girón- 15 FEB 2008- GUATEMALA (EL PERIODICO gt)
No sólo el escaso avance en los pocos procesos judiciales de personas que cometen delitos contra menores y actos inmorales que deberían ser tipificados, son sinónimos de impunidad en contra de la niñez guatemalteca.
También es importante destacar otros factores a causa de la impunidad como; efectos psicológicos causados por maltrato infantil, violencia intrafamiliar, abusos sexuales y la pérdida de seres queridos por muertes violentas. Sin excluir la explotación laboral, mala educación, maltrato físico y verbal y poco acceso a la salud.
En este contexto social donde prevalece la impunidad, los niños, niñas y adolescentes son los hijos de la impunidad.
Sin embargo, el principal flagelo que provoca impunidad en la población infantil es la violencia, en cualquiera tipo de manifestación.
El mapa de conflictividad social elaborado por la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos ( PDH) en 2008, muestra 12 departamentos con altos índices de maltrato y 15 impactados por la violencia en las familias.
En 19 departamentos la violencia está ensañada y ha dejado niños, niñas y adolescentes en vulnerabilidad de sufrir muertes violentas o heridas ante enfrentamientos callejeros, balas perdidas, forzamiento de participación en actos delictivos, extorsiones fuera de sus colegios o escuelas y secuestros rápidos entre otros flagelos sociales.
El informe de la PDH destaca que “el Estado se convierte en violador de los derechos de los niños, cuando las autoridades los agreden en las calles” y hace énfasis que el 50 por ciento presenta desnutrición crónica; 1 millón trabaja (400 mil entre 5 y 13 años) y sólo el 31 por ciento concluye sexto primaria a pesar de cobertura en educación primaria.
La PDH catalogó recientemente 2008 como el año más sangriento en la historia del país y los estudios realizados por UNICEF confirman que la violencia homicida aumentó más del 137 por ciento, entre 1999 y 2008, pasando de 2 mil 655 a 6 mil 292 homicidios al año.
De 7 muertes violentas diarias se pasó a 17 y únicamente 2 de cada 100 casos son resueltos por el sistema de justicia, la mayoría queda impune y los menores han sufrido como testigos directos de la violencia. Al vivir traumas por crímenes, presenciar tiroteos, asaltos, secuestros, asesinatos y ver escenas de homicidios, principalmente en la vía publica, su vida se transforma.
Otro sector de la población infantil que no está expuesta a la violencia que a diario se manifiesta en la calles de la capital como del interior, permanece encerrado en sus casas. Sin embargo, eso no les garantiza estar libres de secuestros y trata con diversos fines, incluida la venta. “La impunidad de los crímenes contra la niñez agrava sus sentimientos de indefensión y provoca a largo plazo conductas disociales por la alteración de su desarrollo psicosocial”, detalla el informe de UNICEF.
La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) considera que tomando en cuenta que el 98 por ciento de casos no son esclarecidos, la niñez percibe erróneamente los conceptos de justicia y responsabilidad.
El estudio realizado por UNICEF, también determinó que la única forma de combatir la violencia contra la niñez es detener efectivamente la impunidad.
“Sería oportuno que el Congreso de la Republica apruebe nueva legislación en materia de armas y municiones, violencia sexual, explotación y trata de personas e investigación criminal y así empezar a combatir la impunidad en contra de la niñez”, expresó Adriano González Regueral, representante de UNICEF para Guatemala.
Impunidad a nivel nacional
El Área de Recepción y Calificación de Denuncias de la PDH recibió 1,216 denuncias de violación de derechos de la niñez y adolescencia entre enero y noviembre de 2008 (17.6 por ciento del total de denuncias presentadas en Guatemala y 33 por ciento por maltrato), detalla el informe anual circunstanciado de la magistratura en materia de derechos humanos.
Además especifica en materia de denuncias que la región nororiental (Chiquimula, El Progreso, Izabal y Zacapa) representan el 87 por ciento, seguida por las regiones norte (Alta y Baja Verapaz) y central (Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez) con 50 por ciento sur (Jutiapa, Jalapa y Santa Rosa) con 45 por ciento, occidente (Retalhuleu, San Marcos, Sololá, Suchitepéquez, Totonicapán, Quetzaltenango), 19 por ciento, región noroccidental (Huehuetenango, Quiché ) 13 por ciento y la de Petén 6 por ciento.
Las auxiliaturas departamentales del nororiente resaltan, inseguridad, criminalidad, salud, educación seguridad alimentaria y maltrato infantil. En este tema los departamentos con mayor incidencia son Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa y Retalhuleu.
En materia de educación, donde predomina el analfabetismo, han sido visibles violaciones contra infantes en los municipios de Santiago Sacatepéquez, Sumpango, San Bartolomé Milpas Altas, Santiago Xenacoj, Magdalena Milpas Altas, San Juan Alotenango y Santa María de Jesús del departamento de Sacatepéquez.
Debido a la debilidad en los programas institucionales y políticas públicas a favor de la niñez, la PDH ve con preocupación cómo la situación de los niños empeora cada día en los hogares de protección y de detención.
“Existe mucha debilidad para la protección de los niños, niñas y adolescente, el Estado aún no los protege y para eso es importante crear estructuras que se complementen con las políticas vigentes y que se consoliden con la voluntad política, especialmente en la rehabilitación de la población que vive en la calle”, manifestó Alejandra Vásquez, ex secretaria de Bienestar Social de la Presidencia.
De los 350 hogares temporales inscritos en Gobernación y Municipalidad la mayoría ha recibido denuncias de que no brindan la protección esperada, exponen a los menores a peores condiciones de la que vivían en sus casas o la calle. Los adolescentes que están en centros provisionales y de cumplimiento de sanciones, cada día son expuestos a represión por el personal encargado de las correccionales, además no tienen infraestructura adecuada para la reinserción social.
Cuando estos centros imparten programas educativos, siempre se excluye a las niñas cubriéndoles únicamente el nivel primario y la atención médica es precaria debido al poco personal que disponen.
ePG
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), ente avalado también por la ONU, unieron fuerzas para combatir la impunidad de delitos y crímenes contra menores.
"La niñez y adolescencia en Guatemala es víctima de la muerte y testigo de la violencia. Un promedio de 46 niños mueren violentamente cada mes. La mayoría de ellos son adolescentes y la principal causa de muerte es por arma de fuego", lamentó el representante de Unicef en este país, Adriano González.
Además, cuatro niños mueren mensualmente en Guatemala por "balas perdidas", mientras que muchos más resultan heridos por encontrarse accidentalmente en medio de un tiroteo o asalto, agregó el funcionario.
"La violencia homicida ha aumentado más de 137% entre 1999 y 2008, pasando de 2.655 a 6.292 homicidios al año, esto hace que la Procuraduría de Derechos Humanos catalogue el 2008 como el año más sangriento de la historia del país. Se ha pasado de un promedio de 7 a 17 muertes violentas diarias", agregó.
De este número de homicidios, más de 500 son de menores.
En total, de 2002 a 2008 se registraron 31.992 víctimas mortales, lo que supone una tasa de 42 por cada 100.000 habitantes, dijo el experto.
Según una encuesta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), alrededor del 75% de los hechos ilícitos no son denunciados por los guatemaltecos; un 59% dice que no cree que sirva para nada denunciar; un 9,8% prefiere no hacerlo por temor a represalias y un 0,5% dice que resolvieron los casos por su cuenta.
El 89,3% de las 10.865 denuncias emitidas por casos de homicidio, parricidio, infanticidio, femicidio y ejecuciones extrajudiciales, quedaron en la impunidad, según la Cicig.
Para el titular de la Cicig, el jurista español Carlos Castresana, "la violencia contra los niños es más impune que todas las demás violencias, su vulnerabilidad es mayor y por lo tanto nuestro esfuerzo debe de ser mayor".
UNIVISION rz/cap
El futuro de un país son los niños; por ello, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) promoverán medidas y acciones para disminuir la violencia contra la niñez, y para llevar a prisión a los criminales.
El compromiso de esos dos organismos de Naciones Unidas quedó establecido en un convenio firmado ayer, el cual tiene entre sus metas disminuir los crímenes contra la niñez, que suman en promedio 46 víctimas cada mes, entre ellos, cuatro que mueren por balas perdidas.
Tanto Unicef como Cicig hicieron énfasis en que ejecutar con éxito esa tarea implica llevar a prisión a los criminales.
Aunque los registros de las muertes violencias preocupan, la situación se agrava cuando se observa que van en aumento las cifras de niños heridos de forma accidental en tiroteos o asaltos, lo cual amerita mayores esfuerzos para la prevención, persecución, sanción y resarcimiento de los mismos.
Contra la impunidad
Adriano González, representante de Unicef en Guatemala, expresó que la única forma de combatir la violencia contra la niñez es luchar efectivamente contra la impunidad.
“Para ello, apoyamos plenamente los esfuerzos de Cicig en su desempeño y en su mandato, en lo que incumbe a protección de la niñez y adolescencia”, comentó.
Agregó que las contribuciones de Unicef y Cicig deben fomentar que la sociedad tenga tolerancia cero respecto de los crímenes y que sea eficiente la lucha contra la impunidad en el Estado.
Unicef señala que la impunidad rodea la vida cotidiana del menor. La violencia intrafamiliar, las extorsiones a las escuelas y colegios, los asesinatos, los secuestros, la trata de adolescentes con diversos fines, incluida la venta, las violaciones sexuales y los asaltos en los barrios, están arrebatándole a la niñez su derecho a jugar, divertirse, disfrutar de su familia y a crecer en un ambiente libre de violencia.
Todos están expuestos
Carlos Castresana, jefe de Cicig, expresó: “Queremos llamar la atención sobre la realidad de este problema. Cualquier ciudadano es potencial víctima de una violación grave a sus derechos fundamentales, un ataque contra su vida, su libertad y su integridad física y moral. Hace años se identificaron grupos vulnerables, como las mujeres frente a los hombres, los pobres, los indígenas que no tienen acceso y participación a la vida pública y los niños”.
Añadió: “Si sumamos las vulnerabilidades y pensamos en niños indígenas, pobres, la vulnerabilidad es completa”.
Hizo énfasis en que si la sociedad no es capaz de proteger a los jóvenes y a los niños, no tiene futuro, porque el éxito de un país está precisamente en la juventud.
“Este país es muy joven, pero la juventud está desprotegida y desasistida. Además de esa desprotección, los jóvenes protagonizan un doble rol, son víctimas y muchas veces los victimarios. Muchos asesinatos han sido cometidos por menores que no tienen respeto por la vida. Como no se les ha dado nada, no se sienten en deuda con nadie; es una realidad que hay que revertir”, enfatizó.
Tres ejes de trabajo
Cicig y Unicef establecieron tres ejes de trabajo, que implican las siguientes acciones:
• Colaboración en el desarrollo de estudios sobre impacto de la impunidad en la niñez, para diseñar soluciones al respecto.
• Ambas organizaciones prometen apoyar las reformas legales necesarias, para que el sistema de justicia sea eficiente. Eso incluye cabildeo con los tres poderes del Estado y grupos de la sociedad civil.
• Diseño de propuestas puntuales a los aparatos de justicia y seguridad del país, para prevenir los crímenes contra la niñez, y perseguir y sancionar a los responsables.
• La Cicig asumió obligaciones, desde el ámbito de la investigación penal, para colaborar con el trabajo de Unicef, en especial con lo relacionado a las adopciones ilegales y la investigación de unos mil expedientes, ya que se busca asegurar a esos niños.
• La Comisión tiene la meta de desarticular redes internacionales de trata de personas y de adopciones.
Congreso ACUERDOS
Roberto Alejos, presidente del Congreso de la República, señaló que platicó esta semana con Carlos Castresana para ponerse de acuerdo con la agenda legislativa necesaria para los temas de seguridad y justicia. Agregó que una solución a corto plazo podría ser la aprobación de un acuerdo que reforme leyes, artículos puntuales, en lugar de entrar a estudiar normativas nuevas, “ya que la situación de seguridad no puede esperar más”.
Justicia POLÍTICAS
Eliú Higueros, presidente en funciones de la Corte Suprema de Justicia, evitó hacer comentarios sobre las estadísticas de las sentencias condenatorias en los casos de crímenes contra menores.
Agregó que el Organismo Judicial cuenta con una consultora que capacita a los jueces en tema de menores, y afirmó que la próxima semana se reunirá con Carlos Castresana, para darle a conocer las políticas al respecto.
Fiscalía CONSPIRACION
Álex Colop, fiscal contra la Trata de Personas, refirió que su unidad tiene la visión de acusar a quienes participan en estructuras de adopciones ilegales; por eso investigan a notarios, registradores y médicos, entre otros.
Agregó que intentan ligarlos a proceso por adopciones ilegales, y trata de personas y conspiración.
Esa Fiscalía conoce entre 135 a 140 casos; algunos detenidos por recursos planteados.
Sociedad civil URGE APROBAR LEYES
Las organizaciones de la sociedad civil concuerdan con que hay desatención hacia la niñez y la juventud, y afirman que es urgente la aprobación de las leyes de seguridad y justicia.
Eleonora Muralles, de Familiares y Amigos frente a la Delincuencia y el Secuestro, enfatizó en la necesidad de un desarme, especialmente, de aquellos que matan a personas.
Mario Minera, del Centro de Acción Legal en Derechos Humanos, coincide en que la desatención es parte del problema.
Ve positivo el convenio firmado para aclarar violaciones a los derechos humanos en el pasado y en el presente.
PL
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PS
EFE
10-03-2009 20:59 CET
Guatemala.- Casi medio centenar de niños y adolescentes fueron asesinados en Guatemala durante febrero pasado, según un informe presentado hoy por "La Nana", una agencia alternativa de noticias a favor de la niñez.
Según el informe, 30 de las víctimas fueron asesinadas con armas de fuego, dos fueron descuartizados, y una recién nacida fue ahorcada por su propia madre. EFE/Archivo
El estudio, realizado con base en las informaciones publicadas por la prensa local, señala que entre el 1 y el 28 de febrero, un total de 49 menores de edad murieron de forma violenta, 34 de los cuales eran varones y 15 féminas.
Según el informe, 30 de las víctimas fueron asesinadas con armas de fuego, dos fueron descuartizados, y una recién nacida fue ahorcada por su propia madre.
El estudio de "La Nana" señala que el número de menores fallecidos pudo haber sido mayor, ya que no se cuantifica a los que fueron reportados por la prensa como "heridos de gravedad" y que pudieron haber fallecido.
En enero pasado, según cifras oficiales, la cantidad de niños y adolescentes muertos de forma violenta sumaron 58, por lo que en lo que va de este año se contabilizan un total de 107 asesinatos de menores.
Con un promedio de 17 asesinatos diarios, Guatemala se ha convertido en uno de los países más violentos de América Latina.
SOITU
Informes de UNICEF y de la oficina del Procurador de los Derechos Humanos confirman que los niños, niñas y adolescentes representan la población más vulnerable ante la violencia
· Se registran 46 menores muertos cada mes por arma de fuego; antecedentes que prevalecen por la impunidad que impera en el país.
Por: Erick Girón- 15 FEB 2008- GUATEMALA (EL PERIODICO gt)
No sólo el escaso avance en los pocos procesos judiciales de personas que cometen delitos contra menores y actos inmorales que deberían ser tipificados, son sinónimos de impunidad en contra de la niñez guatemalteca.
También es importante destacar otros factores a causa de la impunidad como; efectos psicológicos causados por maltrato infantil, violencia intrafamiliar, abusos sexuales y la pérdida de seres queridos por muertes violentas. Sin excluir la explotación laboral, mala educación, maltrato físico y verbal y poco acceso a la salud.
En este contexto social donde prevalece la impunidad, los niños, niñas y adolescentes son los hijos de la impunidad.
Sin embargo, el principal flagelo que provoca impunidad en la población infantil es la violencia, en cualquiera tipo de manifestación.
El mapa de conflictividad social elaborado por la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos ( PDH) en 2008, muestra 12 departamentos con altos índices de maltrato y 15 impactados por la violencia en las familias.
En 19 departamentos la violencia está ensañada y ha dejado niños, niñas y adolescentes en vulnerabilidad de sufrir muertes violentas o heridas ante enfrentamientos callejeros, balas perdidas, forzamiento de participación en actos delictivos, extorsiones fuera de sus colegios o escuelas y secuestros rápidos entre otros flagelos sociales.
El informe de la PDH destaca que “el Estado se convierte en violador de los derechos de los niños, cuando las autoridades los agreden en las calles” y hace énfasis que el 50 por ciento presenta desnutrición crónica; 1 millón trabaja (400 mil entre 5 y 13 años) y sólo el 31 por ciento concluye sexto primaria a pesar de cobertura en educación primaria.
La PDH catalogó recientemente 2008 como el año más sangriento en la historia del país y los estudios realizados por UNICEF confirman que la violencia homicida aumentó más del 137 por ciento, entre 1999 y 2008, pasando de 2 mil 655 a 6 mil 292 homicidios al año.
De 7 muertes violentas diarias se pasó a 17 y únicamente 2 de cada 100 casos son resueltos por el sistema de justicia, la mayoría queda impune y los menores han sufrido como testigos directos de la violencia. Al vivir traumas por crímenes, presenciar tiroteos, asaltos, secuestros, asesinatos y ver escenas de homicidios, principalmente en la vía publica, su vida se transforma.
Otro sector de la población infantil que no está expuesta a la violencia que a diario se manifiesta en la calles de la capital como del interior, permanece encerrado en sus casas. Sin embargo, eso no les garantiza estar libres de secuestros y trata con diversos fines, incluida la venta. “La impunidad de los crímenes contra la niñez agrava sus sentimientos de indefensión y provoca a largo plazo conductas disociales por la alteración de su desarrollo psicosocial”, detalla el informe de UNICEF.
La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) considera que tomando en cuenta que el 98 por ciento de casos no son esclarecidos, la niñez percibe erróneamente los conceptos de justicia y responsabilidad.
El estudio realizado por UNICEF, también determinó que la única forma de combatir la violencia contra la niñez es detener efectivamente la impunidad.
“Sería oportuno que el Congreso de la Republica apruebe nueva legislación en materia de armas y municiones, violencia sexual, explotación y trata de personas e investigación criminal y así empezar a combatir la impunidad en contra de la niñez”, expresó Adriano González Regueral, representante de UNICEF para Guatemala.
Impunidad a nivel nacional
El Área de Recepción y Calificación de Denuncias de la PDH recibió 1,216 denuncias de violación de derechos de la niñez y adolescencia entre enero y noviembre de 2008 (17.6 por ciento del total de denuncias presentadas en Guatemala y 33 por ciento por maltrato), detalla el informe anual circunstanciado de la magistratura en materia de derechos humanos.
Además especifica en materia de denuncias que la región nororiental (Chiquimula, El Progreso, Izabal y Zacapa) representan el 87 por ciento, seguida por las regiones norte (Alta y Baja Verapaz) y central (Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez) con 50 por ciento sur (Jutiapa, Jalapa y Santa Rosa) con 45 por ciento, occidente (Retalhuleu, San Marcos, Sololá, Suchitepéquez, Totonicapán, Quetzaltenango), 19 por ciento, región noroccidental (Huehuetenango, Quiché ) 13 por ciento y la de Petén 6 por ciento.
Las auxiliaturas departamentales del nororiente resaltan, inseguridad, criminalidad, salud, educación seguridad alimentaria y maltrato infantil. En este tema los departamentos con mayor incidencia son Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa y Retalhuleu.
En materia de educación, donde predomina el analfabetismo, han sido visibles violaciones contra infantes en los municipios de Santiago Sacatepéquez, Sumpango, San Bartolomé Milpas Altas, Santiago Xenacoj, Magdalena Milpas Altas, San Juan Alotenango y Santa María de Jesús del departamento de Sacatepéquez.
Debido a la debilidad en los programas institucionales y políticas públicas a favor de la niñez, la PDH ve con preocupación cómo la situación de los niños empeora cada día en los hogares de protección y de detención.
“Existe mucha debilidad para la protección de los niños, niñas y adolescente, el Estado aún no los protege y para eso es importante crear estructuras que se complementen con las políticas vigentes y que se consoliden con la voluntad política, especialmente en la rehabilitación de la población que vive en la calle”, manifestó Alejandra Vásquez, ex secretaria de Bienestar Social de la Presidencia.
De los 350 hogares temporales inscritos en Gobernación y Municipalidad la mayoría ha recibido denuncias de que no brindan la protección esperada, exponen a los menores a peores condiciones de la que vivían en sus casas o la calle. Los adolescentes que están en centros provisionales y de cumplimiento de sanciones, cada día son expuestos a represión por el personal encargado de las correccionales, además no tienen infraestructura adecuada para la reinserción social.
Cuando estos centros imparten programas educativos, siempre se excluye a las niñas cubriéndoles únicamente el nivel primario y la atención médica es precaria debido al poco personal que disponen.
ePG
Guatemala: ONU quiere acabar con impunidad por crímenes contra menores
GUATEMALA, 13 Feb 2009 (AFP /UNIVISION)El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), ente avalado también por la ONU, unieron fuerzas para combatir la impunidad de delitos y crímenes contra menores.
"La niñez y adolescencia en Guatemala es víctima de la muerte y testigo de la violencia. Un promedio de 46 niños mueren violentamente cada mes. La mayoría de ellos son adolescentes y la principal causa de muerte es por arma de fuego", lamentó el representante de Unicef en este país, Adriano González.
Además, cuatro niños mueren mensualmente en Guatemala por "balas perdidas", mientras que muchos más resultan heridos por encontrarse accidentalmente en medio de un tiroteo o asalto, agregó el funcionario.
"La violencia homicida ha aumentado más de 137% entre 1999 y 2008, pasando de 2.655 a 6.292 homicidios al año, esto hace que la Procuraduría de Derechos Humanos catalogue el 2008 como el año más sangriento de la historia del país. Se ha pasado de un promedio de 7 a 17 muertes violentas diarias", agregó.
De este número de homicidios, más de 500 son de menores.
En total, de 2002 a 2008 se registraron 31.992 víctimas mortales, lo que supone una tasa de 42 por cada 100.000 habitantes, dijo el experto.
Según una encuesta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), alrededor del 75% de los hechos ilícitos no son denunciados por los guatemaltecos; un 59% dice que no cree que sirva para nada denunciar; un 9,8% prefiere no hacerlo por temor a represalias y un 0,5% dice que resolvieron los casos por su cuenta.
El 89,3% de las 10.865 denuncias emitidas por casos de homicidio, parricidio, infanticidio, femicidio y ejecuciones extrajudiciales, quedaron en la impunidad, según la Cicig.
Para el titular de la Cicig, el jurista español Carlos Castresana, "la violencia contra los niños es más impune que todas las demás violencias, su vulnerabilidad es mayor y por lo tanto nuestro esfuerzo debe de ser mayor".
UNIVISION rz/cap
Unicef y Cicig unen esfuerzos contra violencia a la niñez
Por Claudia Acuña- 15 FEB 2009 (PRENSA LIBRE)El futuro de un país son los niños; por ello, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) promoverán medidas y acciones para disminuir la violencia contra la niñez, y para llevar a prisión a los criminales.
El compromiso de esos dos organismos de Naciones Unidas quedó establecido en un convenio firmado ayer, el cual tiene entre sus metas disminuir los crímenes contra la niñez, que suman en promedio 46 víctimas cada mes, entre ellos, cuatro que mueren por balas perdidas.
Tanto Unicef como Cicig hicieron énfasis en que ejecutar con éxito esa tarea implica llevar a prisión a los criminales.
Aunque los registros de las muertes violencias preocupan, la situación se agrava cuando se observa que van en aumento las cifras de niños heridos de forma accidental en tiroteos o asaltos, lo cual amerita mayores esfuerzos para la prevención, persecución, sanción y resarcimiento de los mismos.
Contra la impunidad
Adriano González, representante de Unicef en Guatemala, expresó que la única forma de combatir la violencia contra la niñez es luchar efectivamente contra la impunidad.
“Para ello, apoyamos plenamente los esfuerzos de Cicig en su desempeño y en su mandato, en lo que incumbe a protección de la niñez y adolescencia”, comentó.
Agregó que las contribuciones de Unicef y Cicig deben fomentar que la sociedad tenga tolerancia cero respecto de los crímenes y que sea eficiente la lucha contra la impunidad en el Estado.
Unicef señala que la impunidad rodea la vida cotidiana del menor. La violencia intrafamiliar, las extorsiones a las escuelas y colegios, los asesinatos, los secuestros, la trata de adolescentes con diversos fines, incluida la venta, las violaciones sexuales y los asaltos en los barrios, están arrebatándole a la niñez su derecho a jugar, divertirse, disfrutar de su familia y a crecer en un ambiente libre de violencia.
Todos están expuestos
Carlos Castresana, jefe de Cicig, expresó: “Queremos llamar la atención sobre la realidad de este problema. Cualquier ciudadano es potencial víctima de una violación grave a sus derechos fundamentales, un ataque contra su vida, su libertad y su integridad física y moral. Hace años se identificaron grupos vulnerables, como las mujeres frente a los hombres, los pobres, los indígenas que no tienen acceso y participación a la vida pública y los niños”.
Añadió: “Si sumamos las vulnerabilidades y pensamos en niños indígenas, pobres, la vulnerabilidad es completa”.
Hizo énfasis en que si la sociedad no es capaz de proteger a los jóvenes y a los niños, no tiene futuro, porque el éxito de un país está precisamente en la juventud.
“Este país es muy joven, pero la juventud está desprotegida y desasistida. Además de esa desprotección, los jóvenes protagonizan un doble rol, son víctimas y muchas veces los victimarios. Muchos asesinatos han sido cometidos por menores que no tienen respeto por la vida. Como no se les ha dado nada, no se sienten en deuda con nadie; es una realidad que hay que revertir”, enfatizó.
Tres ejes de trabajo
Cicig y Unicef establecieron tres ejes de trabajo, que implican las siguientes acciones:
• Colaboración en el desarrollo de estudios sobre impacto de la impunidad en la niñez, para diseñar soluciones al respecto.
• Ambas organizaciones prometen apoyar las reformas legales necesarias, para que el sistema de justicia sea eficiente. Eso incluye cabildeo con los tres poderes del Estado y grupos de la sociedad civil.
• Diseño de propuestas puntuales a los aparatos de justicia y seguridad del país, para prevenir los crímenes contra la niñez, y perseguir y sancionar a los responsables.
• La Cicig asumió obligaciones, desde el ámbito de la investigación penal, para colaborar con el trabajo de Unicef, en especial con lo relacionado a las adopciones ilegales y la investigación de unos mil expedientes, ya que se busca asegurar a esos niños.
• La Comisión tiene la meta de desarticular redes internacionales de trata de personas y de adopciones.
Congreso ACUERDOS
Roberto Alejos, presidente del Congreso de la República, señaló que platicó esta semana con Carlos Castresana para ponerse de acuerdo con la agenda legislativa necesaria para los temas de seguridad y justicia. Agregó que una solución a corto plazo podría ser la aprobación de un acuerdo que reforme leyes, artículos puntuales, en lugar de entrar a estudiar normativas nuevas, “ya que la situación de seguridad no puede esperar más”.
Justicia POLÍTICAS
Eliú Higueros, presidente en funciones de la Corte Suprema de Justicia, evitó hacer comentarios sobre las estadísticas de las sentencias condenatorias en los casos de crímenes contra menores.
Agregó que el Organismo Judicial cuenta con una consultora que capacita a los jueces en tema de menores, y afirmó que la próxima semana se reunirá con Carlos Castresana, para darle a conocer las políticas al respecto.
Fiscalía CONSPIRACION
Álex Colop, fiscal contra la Trata de Personas, refirió que su unidad tiene la visión de acusar a quienes participan en estructuras de adopciones ilegales; por eso investigan a notarios, registradores y médicos, entre otros.
Agregó que intentan ligarlos a proceso por adopciones ilegales, y trata de personas y conspiración.
Esa Fiscalía conoce entre 135 a 140 casos; algunos detenidos por recursos planteados.
Sociedad civil URGE APROBAR LEYES
Las organizaciones de la sociedad civil concuerdan con que hay desatención hacia la niñez y la juventud, y afirman que es urgente la aprobación de las leyes de seguridad y justicia.
Eleonora Muralles, de Familiares y Amigos frente a la Delincuencia y el Secuestro, enfatizó en la necesidad de un desarme, especialmente, de aquellos que matan a personas.
Mario Minera, del Centro de Acción Legal en Derechos Humanos, coincide en que la desatención es parte del problema.
Ve positivo el convenio firmado para aclarar violaciones a los derechos humanos en el pasado y en el presente.
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Casi medio centenar de menores fueron asesinados en Guatemala en febrero de 2009
Archivado en: justicia, interior, sucesos, asesinato, asuntos sociales, guatemala, infanciaEFE
10-03-2009 20:59 CET
Guatemala.- Casi medio centenar de niños y adolescentes fueron asesinados en Guatemala durante febrero pasado, según un informe presentado hoy por "La Nana", una agencia alternativa de noticias a favor de la niñez.
Según el informe, 30 de las víctimas fueron asesinadas con armas de fuego, dos fueron descuartizados, y una recién nacida fue ahorcada por su propia madre. EFE/Archivo
El estudio, realizado con base en las informaciones publicadas por la prensa local, señala que entre el 1 y el 28 de febrero, un total de 49 menores de edad murieron de forma violenta, 34 de los cuales eran varones y 15 féminas.
Según el informe, 30 de las víctimas fueron asesinadas con armas de fuego, dos fueron descuartizados, y una recién nacida fue ahorcada por su propia madre.
El estudio de "La Nana" señala que el número de menores fallecidos pudo haber sido mayor, ya que no se cuantifica a los que fueron reportados por la prensa como "heridos de gravedad" y que pudieron haber fallecido.
En enero pasado, según cifras oficiales, la cantidad de niños y adolescentes muertos de forma violenta sumaron 58, por lo que en lo que va de este año se contabilizan un total de 107 asesinatos de menores.
Con un promedio de 17 asesinatos diarios, Guatemala se ha convertido en uno de los países más violentos de América Latina.
SOITU







