El presunto asesino de Marta del Castillo confiesa que él y otro de los implicados la violaron antes de matarla
'Hallazgo relevante' Analizan una >navaja encontrada en una alcantarilla frente a la casa de Miguel
— La policía halla en una alcantarilla la navaja que supuestamente utilizaron para amedrentar a la adolescente sevillana antes de estrangularla
JAVIER MARTÍN-ARROYO - Sevilla - 18/03/2009 (EL PAIS)
Miguel Carcaño vuelve a cambiar de versión. El presunto asesino de Marta del Castillo confesó anoche en su última declaración ante el juez que tanto él como el menor de 15 años implicado en el caso, Javier G., alias El Cuco, violaron a la chica antes de que la adolescente de 17 años muriera estrangulada. Carcaño mantuvo en todo momento que quien realmente acabó con la vida de la joven sevillana fue el menor.
Carcaño ofreció esta nueva versión de los hechos en el interrogatorio al que le sometió anoche el juez, entre las 22.30 y las 00.30 horas. Tras la confesión, Miguel parecía tranquilo y aliviado, y miró por primera vez al juez a los ojos, según fuentes del caso. En total, el presunto asesino ofreció tres versiones distintas a lo largo del día, por lo que las citadas fuentes mantienen una gran cautela.
Además de asegurar que él no es el autor del crimen, Miguel Carcaño volvió a declarar que se deshicieron del cuerpo en un contenedor de basura. Para ello utilizaron una silla de ruedas que era de su madre, ya fallecida, y cubrieron el cadáver con unas bolsas de basura. Este relato, que los investigadores toman con todas las reservas, se aproxima al testimonio de uno de los vecinos del inmueble que declaró en su día que vio cómo Carcaño salía del piso con dicha silla de ruedas.
Por otro lado, la policía ha encontrado en una alcantarilla frente a la casa de Miguel una navaja modelo mariposa. El hallazgo se ha producido esta mañana durante el nuevo registro de la zona y es fruto de la misma declaración de Carcaño, quien aseguró que utilizaron el arma para amedrentar a Marta. Según Carcaño, el propietario de la navaja es El Cuco, aunque reconoció que fue él quien la arrojó a la mencionada alcantarilla.
Prosigue la búsqueda
La búsqueda del cadáver de Marta del Castillo prosigue en el vertedero de Montemarta Cónica, en Alcalá de Guadaíra, donde se arrojan todos los residuos urbanos de Sevilla. El giro en el dispositivo que dirige el juez Francisco de Asís Molina se produjo ayer tras el cambio en su declaración de Carcaño.
Carcaño, que en un principio confesó haber asesinado a la joven, ahora culpa del hecho al único menor investigado Javier G., de 15 años. Además, el pasado lunes aseguró que se habían deshecho del cuerpo de Marta en un contenedor de basura en lugar de en el río, tal y como había dicho en un primer momento.
La nueva versión de Miguel obligó a repetir la reconstrucción de los hechos en su casa, hasta donde la policía llevó un maniquí y una silla de ruedas como la que usaba su madre y en la que, asegura ahora, transportaron el cuerpo de la chica hasta el contenedor más próximo a la vivienda de la calle León XIII de Sevilla. Los investigadores recuerdan que las pruebas de ADN inculpan al menor y Miguel en la escena del crimen.
Al vertedero donde ahora se busca el cuerpo de Marta, que se encuentra a 28 kilómetros de la capital andaluza, llegan cada día unas 1.300 toneladas, por lo que en los más de 50 días que han transcurrido desde que desapareció la joven, esta planta ha recibido casi 68.000 toneladas de basura, según informaron ayer los responsables del servicio de recogida, por lo que las esperanzas de encontrar los restos de Marta son mínimas de confirmarse la nueva versión de los hechos.
Antonio del Castillo, el padre de Marta, ha asegurado que, conociendo los antecedentes violentos de Miguel, "cuando se cabreaba", tiene más credibilidad la primera versión del acusado, por lo que no confía en su nueva declaración, ya que es más fácil para él "echarle la culpa al menor". En referencia a El Cuco, ha asegurado: "No
tiene ni metro y medio, mi hija le sacaba dos cuartos". El padre sostiene que con el cambio de declaraciones, que ha calificado de "enredo", "están protegiendo a alguien", y que teniendo un coche en la puerta de la casa le cuesta creer que los presuntos responsables se arriesgaran a llevar el cuerpo de Marta a un contenedor de basura.
PA
'Hallazgo relevante' para la investigación
La Policía ha recuperado de una alcantarilla un objeto punzante con el que el principal inculpado en el asesinato de Marta del Castillo declaró haberla amenazado durante un intento de violación, en una nueva versión en la que ha inculpado al menor de edad Javier G.M. y ha exculpado a su amigo Samuel B.P.
Según han informado hoy a Efe fuentes del caso, la existencia de dicha arma surgió ayer martes en el careo mantenido ante el juez por el hasta ahora asesino confeso, Miguel C.D., y su amigo Javier G.M., de 15 años, encarcelado por ayudarle a deshacerse del cuerpo de la joven.
Según las citadas fuentes, una vez concluida la segunda reconstrucción de los hechos en la vivienda de Miguel, pasadas las 21 horas de anoche, el principal acusado pidió realizar al juez una "declaración complementaria" sobre lo sucedido.
Entonces relató que la noche del pasado 24 de enero se encontraba bajo los efectos de las drogas y que él y su amigo Javier G.M., de 15 años, intentaron abusar sexualmente de Marta, la golpearon y la amenazaron con un objeto punzante, que luego arrojaron a una alcantarilla.
Posteriormente, según esta declaración, fue Javier quien acabó con la vida de Marta estrangulándola en el salón de la vivienda, y no Miguel de un fuerte golpe con un cenicero en la cabeza y en el dormitorio.
Por ello, la Policía ha registrado hoy las alcantarillas situadas frente a la vivienda de Miguel en la calle León XIII de Sevilla, donde ha encontrado dicho objeto punzante que ahora va a analizar en busca de restos biológicos de la víctima o los acusados, han añadido las fuentes.
Según la nueva versión de Miguel, su amigo Samuel B.P., de 19 años, al que hasta ahora señalaba como cómplice, no participó en la ocultación del cuerpo la misma noche del crimen y no se enteró de la muerte de Marta ni en el momento de producirse ni en los días posteriores.
Tras la muerte de Marta, según la nueva declaración de Miguel, entre él y Javier arrojaron el cuerpo a un contenedor de basura de su calle y no al Guadalquivir, como ha venido sosteniendo hasta ahora, lo que mantuvo durante más de un mes a más de doscientas personas movilizadas para localizar el cuerpo en el río.
Fuentes de la investigación han dicho hoy a Efe que los dos careos celebrados ayer entre estos tres acusados y la reconstrucción de los hechos no han ayudado a clarificar lo sucedido y la única conclusión es que todos están interesados en ocultar lo realmente sucedido porque fue "algo truculento".
Los investigadores resaltan el interés en impedir el hallazgo del cuerpo, que contrasta con el hecho de que un 95 por ciento de los asesinos confesos revelan el paradero de su víctima.
Miguel C.D., de 19 años, ha realizado hasta ahora cuatro declaraciones ante el juez de instrucción 4 de Sevilla pero en ninguna de ellas fue coherente ni dio una explicación convincente de las distintas contradicciones sobre hechos, lugares y horas que le planteaban las partes, han explicado dichas fuentes.
CA
Miguel confesó a ultima hora del martes que él y El Cuco violaron a Marta antes de que éste la estrangulara, mientras él la sujetaba. Según su última versión, le ataron las manos a la espalda y la amenazaron con una navaja, de la que se deshicieron. Ayer, la Policía la encontró en una alcantarilla de León XIII.
En su sexta declaración ante el juez, que se produjo sobre las 24.00 horas del martes, Miguel Carcaño confesó que él y El Cuco, de 15 años, violaron a Marta del Castillo antes de matarla. Para ello, le ataron las manos a la espalda y le amenazaron con una navaja, propiedad del menor, de la que se deshizo Miguel tras cometer el crimen. La Policía la encontró ayer en una alcantarilla situada justo en la puerta de la vivienda de León XIII, donde el joven dijo que la había tirado.
Según la tercera y última versión de Miguel, él llegó con Marta a León XIII y al poco tiempo lo hizo El Cuco, que venía borracho porque había tomado varias copas de ron. Ya en la vivienda, bebieron, ingirieron pastillas y fumaron porros, tras lo que quisieron mantener relaciones sexuales con la joven. Al final, le ataron las manos a la espalda, violándola primero Miguel y después El Cuco, mientras su amigo sujetaba a Marta, hasta que ésta falleció estrangulada a manos del menor. Además, la golpearon en varias ocasiones y la amenazaron e intimidaron con una navaja para lograr su propósito.
No obstante, los investigadores siguen dándole más credibilidad a la primera versión, en la que se autoinculpaba. De hecho, creen que la violación de la joven no es incompatible con que le golpearan con un cenicero, ni con que la estrangularan ni con la posibilidad de que emplearan una navaja. Es más, los agentes siguen pensando que la golpeó con un cenicero u otro objeto –Miguel, Samuel y El Cuco lo señalan como el arma homicida en su primera declaración– que manchó la cazadora de Miguel de sangre al ocultarlo para deshacerse de él.
Exculpación de Samuel
Tras matarla, según su versión, tiraron a Marta envuelta en bolsas de basura en un contenedor de León XIII, y no al río, y la navaja en la alcantarilla. El Cuco fue el encargado de llamar a Samuel –también detenido por el crimen–, aunque Miguel dijo el martes al juez que éste no estuvo en su casa y que no le confesó el crimen. Sin embargo, la Policía tiene pruebas de que El Cuco llamó a Samuel a las 21.15 horas desde una cabina de la Carretera de Carmona. Además, en las primeras declaraciones los tres jóvenes coincidieron en que Samuel llegó a la casa y al ver lo ocurrido exclamó: “¡hijos de puta!, ¿qué habéis hecho?”, tras lo que sugirió llevarla a un hospital, aunque la niña ya estaba muerta. El propio Samuel reconoció que cuando le llamaron estaba en Montequinto y que cogió un autobús hasta el Prado. De ahí dijo que se fue andando hasta León XIII, aunque luego se retractó de su declaración una vez ante el juez. Ayer, fuentes de su defensa valoraban positivamente la exculpación de Samuel por parte de Miguel, recordando que no hay pruebas biológicas contra el joven, asegurando que tampoco las habrá.
El menor también llamó al móvil de Marta, cuando ya estaba muerta, entre las 20.50 y la 21.10 horas, que fue la última que recibió el teléfono antes de que se le perdiera el rastro. Al principio dijo que fue porque habían quedado y luego admitió que quiso comprobar si el móvil sonaba. En el trayecto hacia la Carretera Carmona, según la versión de Miguel, ElCuco aprovechó para deshacerse del móvil de la joven y otros objetos en varias papeleras.
La navaja. De momento, el único elemento que se ha podido comprobar del nuevo relato de Miguel es la navaja. La Policía la encontró en la alcantarilla que indicó el joven al juez. Sobre las 9.00 horas dos furgones del Grupo de Subsuelo de la Policía Nacional estaban en León XIII, pero no pudieron comenzar a trabajar hasta casi dos horas y media después, localizándola rápidamente. Los agentes tuvieron que levantar la alcantarilla, de aproximadamente medio metro, hallando la navaja llena de fango, restos y sustancias podridas.
Fuentes de la investigación calificaban ayer el hallazgo de “relevante” para el caso, aunque aún habrá que esperar varios días para saber si en la navaja hay restos y sangre de Marta. No obstante, la Policía cree que será complicado, ya que ha pasado muchos días inmersa en agua y fango.
Esta nueva versión es la tercera que ofreció Miguel en un solo día. De hecho, el juez citó el martes a los cuatro detenidos para enfrentarlos a careos, después de que el lunes Miguel cambiara su versión inicial en la que reconocía la autoría del crimen para atribuírsela a El Cuco. Tras enfrentarse al menor y a Samuel, Miguel tuvo que volver a reconstruir los hechos en el piso de León XIII. Miguel señaló entonces que él había mantenido relaciones sexuales consentidas con Marta. Después llegó El Cuco, borracho, y violó a la joven, que estaba semidesnuda, estrangulándola.
Sin embargo, tras pasar toda la mañana en los juzgados y la tarde en el piso, Miguel pidió declarar de nuevo ante el magistrado. Fue entonces cuando reconoció que él también había violado a Marta, aunque siguió atribuyendo su muerte a El Cuco y dijo que él sólo la sujetó. Un testimonio que se extendió durante unas dos horas, lo que provocó que Miguel volviera a la cárcel de Morón a las dos de la madrugada.
La retractación de Miguel deja el caso sin un autor confeso del crimen. Además, el resto de detenidos también niegan su implicación, dos de ellos tras cambiar sus declaraciones. El único que desde el principio ha mantenido su inocencia es Javier Delgado, hermano de Miguel, aunque la Policía ha comprobado que su novia miente en la coartada que le da porque no pasó la noche estudiando allí.
La nueva versión traslada el escenario de la búsqueda del cuerpo de la joven del río al vertedero de Montemarta-Cónica, tras más de un mes de rastreo. El juez ya ha dado la orden, sin embargo antes hay que planificar los medios necesarios, dada la gran cantidad de residuos que acumula.
CA
Jorge Muñoz, Sevilla | 18.03.2009 - 15:32 GMT+1(DIARIO DE SEVILLA)
Miguel vuelve a cambiar su declaración (la cambió tres veces el martes) y reconoce ahora que entre él y el menor de 15 años abusaron de Marta del Castillo, a la que habrían presuntamente intimidado con la navaja encontrada por la Policía frente al domicilio de León XIII.
Esta revelación se produjo en un tercer cambio de declaración realizado por el acusado a partir de las 22:00 horas del martes, después de una nueva reconstrucción de los hechos ordenada por el juez del caso.
En esa última declaración fue cuando Miguel indicó el lugar exacto donde se encontraría la navaja que habría usado para intimidar a la menor y que ha sido recuperada en la mañana de este miércoles por la Policía bajo la rejilla de una alcantarilla situada enfrente del portal de la vivienda de Miguel Carcaño en León XIII.
La Policía está analizando la navaja buscando restos biológicos que respalden la nueva versión de los hechos ofrecida por Miguel Carcaño.
DDS
Macarena Guillén, sevilla | 18.03.2009 - 15:27 GMT+1 (DDSEVILLA)
Antonio del Castillo, padre de Marta, la joven asesinada en Sevilla el pasado 24 de enero, ha asegurado este miércoles en una comparecencia ante los medios su creencia en que "hay más implicados" y que por ello los tres jóvenes encausados "tratan de proteger a alguien" cambiando sus declaraciones.
Del Castillo desconfía de las nuevas declaraciones ante el juez por parte de los tres jóvenes y en especial de Miguel, puesto que "es más fácil echarle la culpa a un menor tal como está la ley, que a uno mismo".
Así, el padre de Marta descarta que fuera el menor de 15 años el autor material del crimen, tal y como declaró el lunes Miguel dando un vuelco a toda la investigación. "Creo que los chavales están protegiendo a alguien y no creo que haya sido el menor, porque mide un metro y medio y Marta le sacaba dos cuartas", aseguró a los periodistas.
"Sigo creyendo la primera declaración de Miguel", añadió Antonio del Castillo, quien observa una estratagema para desviar la atención y dilatar la investigación. "Esto me suena muy raro. Yo fui a la casa (de Miguel, en León XIII, la noche que desapareció Marta) como a las doce y media o una de la noche y allí no había nadie, y estaban las luces apagadas", añadió. Más aún, el padre estima que, "conociendo a Miguel, ya que le daban ataques violentos cuando se cabreaba, tiene más lógica la primera versión". Antonio añadió que "es muy difícil que sacaran el cuerpo y los metieran en el contenedor sin que nadie les viera teniendo un coche en la puerta. Es una versión increíble".
Del Castillo aseguró que todo esto es un enredo y "espero que la Policía y el juez lo tengan todo bien atado porque es mucho lo que estamos pasando". Además recordó su convicción de que el cuerpo de Marta no estaba en el Guadalquivir: "Yo creía que la niña no estaba en el río porque parecía raro que con la cantidad de efectivos que estaban trabajando y el dispositivo creado para tal fin no hubiera ni una sola pista".
“Se están cachondeando de la justicia, de nosotros...; esto no tiene ni pies ni cabezas. No sé porqué es tan difícil hacer confesar a individuos como estos y que hoy digan una cosa y mañana otra”, expresó el padre de Marta.
A preguntas de los periodistas sobre la menor de Camas, Antonio aseguró que “todo esto es un circo”. “¡Cómo puede ser que durante un mes y medio estuvo diciendo que no sabía nada!”
El padre, que fue avisado de la orden de buscar en el vertedero de Alcalá de Guadaíra, insistió en que "se están cachondeando de toda España". "El único que faltaba por cambiar las declaraciones era Miguel, que ha hecho lo mismo que los demás", subrayó, añadiendo: "Por dios, si se utiliza el polígrafo para tonterías, ¿por qué no se utiliza con esta gente?"
Javier Casanueva, el tío de Marta y portavoz de la familia, comentó indignado que “el sistema penal tiene verdaderas lagunas y verdaderos fallos garrafales”. “No se entiende que un encubridor de asesinato tenga penas de 6 meses a 3 años y que la menor no tenga ninguna implicación legal porque la ley del menor la proteja”.
DDS
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PS
La Policía recupera el arma en una alcantarilla
J. Muñoz - F. Pérez Ávila / SEVILLA | 19.03.2009 (DIARIO DE SEVILLA)
El crimen de Marta del Castillo fue un asesinato a sangre fría que se cometió después de que la menor fuese violada. Ésta es la principal conclusión que se extrae del relato de los hechos que Miguel Carcaño Delgado, el principal imputado, realizó en la noche del martes ante el juez que investiga el caso, después de que se llevara a cabo una nueva reconstrucción judicial de los hechos que ocurrieron la tarde del 24 de enero en la vivienda de la calle León XIII.
En esta tercera declaración, que tuvo lugar sobre las diez de la noche del martes, Miguel Carcaño culpó de la muerte de Marta del Castillo al menor de 15 años que está actualmente internado, al que también atribuye haber agredido sexualmente a la joven.
El principal imputado en el caso comienza su sórdido relato de los hechos explicando que tanto él como Marta y el menor coincidieron en el piso de León XIII en torno a las ocho y media de la tarde del día 24 de enero. Miguel dice en esta nueva versión que él y el menor tomaron diversas sustancias estupefacientes, habla de haberse fumado entre ambos siete u ocho porros de hachís, cinco o seis pastillas de drogas de diseño y, en su caso, añade que tomó incluso alcohol, en concreto más de un cubata de ron. Marta no había tomado ninguna de estas sustancias, explica el joven de 19 años en la declaración, según han confirmado a este periódico fuentes del caso.
Los hechos que derivan en la agresión sexual de Marta se inician, según este nuevo testimonio, cuando los tres jóvenes están sentados en el sofá del salón, frente al televisor, y Miguel intenta besar a Marta, pero ésta le rechaza recordándole que tenía novia, en alusión a la menor de 14 años con la que estaba conviviendo desde hacía algún tiempo en la localidad de Camas.
En este punto, Miguel Carcaño asegura que se levantó del sofá "mosqueado" y que, de forma repentina, le propinó un primer puñetazo a Marta en la boca, lo que provocó que sangrara por el labio. A esta agresión, según su testimonio, se une el menor de edad y entre ambos asestan a la adolescente varios golpes, aunque no recuerda el número de veces que le agredieron. A continuación trasladaron a Marta, que en todo este tiempo había permanecido de pie, del salón al dormitorio, donde la violaron.
Para consumar la agresión sexual, explicó Miguel al juez del caso, uno de ellos la inmovilizó, sujetándola por los brazos y amenazándola con una navaja de mariposa, de color negro, que el menor había regalado a Miguel Carcaño tiempo atrás. También le colocaron un calcetín de la propia joven en la boca, para que dejara de gritar.
Después de violarla, la pusieron de rodillas en el suelo y le ataron las muñecas a la espalda con cinta aislante. Carcaño asegura que el menor cogió entonces una alargadera enrollable que estaba debajo del ordenador y se la colocó a la menor al cuello, apretando hasta asfixiarla.
El joven dice que Marta forcejeó e intentó golpear al menor, pero él la inmovilizó y en ese momento cree que se produjo la muerte. Con un tensiómetro o pulsómetro, Carcaño dice que comprobó que Marta ya no tenía pulsaciones, por lo que se dispusieron a deshacerse del cuerpo.
El hasta ahora asesino confeso sostiene que los hechos se iban produciendo de una manera "muy rápida" y que cuando maniataron a Marta ambos podían suponer el desenlace final que iba a tener su acción.
Tras confirmar la muerte, Miguel y el menor cogieron dos bolsas con las que cubrieron el cuerpo de la chica de 17 años. Con la ayuda de una silla de ruedas como la que se utilizó en la reconstrucción judicial realizada el pasado martes, trasladaron a la menor hasta un contenedor de basura que se ubica en la esquina de la calle León XIII con Jorge de Montemayor, donde arrojaron el cuerpo. La navaja la tiraron a una alcantarilla que está a las puertas del domicilio y donde la Policía la recuperó ayer por la mañana, mientras que la alargadera con la que supuestamente se cometió el crimen acabó en una papelera pública de las inmediaciones.
Miguel Carcaño también desveló que el menor, que se marchó en bicicleta, se llevó supuestamente en varias bolsas pequeñas pertenencias de Marta como su calzado, el DNI, las llaves y el móvil, para tirarlas en otro sitio. A su regreso a la vivienda y con la silla de ruedas Miguel Carcaño se encuentra con un vecino, un testimonio este último al que la Policía no había otorgado credibilidad hasta ahora. Aunque el principal imputado no da una hora exacta respecto al momento en que la arrojan al contenedor, el vecino declaró que le había visto poco antes de las dos de la madrugada del 25 de enero. Ésta sigue siendo una de las principales incógnitas de la secuencia horaria, porque Carcaño sigue insistiendo en que regresó a la vivienda de Camas sobre las 22:50.
De acuerdo con esta tercera versión de los hechos, Miguel Carcaño exculpa explícitamente a los otros dos imputados: su hermano Javier Delgado Moreno y a su amigo Samuel Benítez Pérez, a quienes no relaciona en ningún momento con el crimen.
La Policía y el juez han venido sospechando hasta ahora que Javier Delgado está implicado por haber limpiado los "restos y huellas" del crimen, pero Miguel Carcaño ha asumido también en esta nueva versión todas las maniobras para ocultar y deshacerse del cadáver. El principal sospechoso dice que la noche del crimen se limitó a limpiar el suelo del dormitorio, que sólo fregó porque no detectó restos de sangre en el dormitorio ni en la cama. A los "tres o cuatro días" del suceso lavó la colcha -en la que la Policía halló restos de ADN de Marta del Castillo-, pasó una bayeta sobre los muebles y limpió el suelo con "lejía amoniacal y amoniaco".
El principal sospechoso admite que tenía sangre de Marta en una de las prendas que él vestía aquella tarde, en concreto una sudadera de color blanco, y explica que la transferencia al chaquetón militar que intervino la Policía debió producirse al colocársela encima de dicha sudadera. De esta prenda, sostiene ahora Carcaño, se deshizo de un descampado ubicado en las inmediaciones de la vivienda donde residía con la familia de Camas. Con respecto a su novia de Camas, que la semana pasada declaró a la Policía que Miguel le confesó el crimen un día después, el principal imputado negó haber contado lo que sucedió la noche del 24 de enero a esta familia.
Carcaño también tiene una explicación para el hecho de que haya mantenido durante 33 días que entre él, Samuel y el menor arrojaron el cuerpo de Marta del Castillo al río Guadalquivir.
Ahora dice que confesó este extremo porque en los interrogatorios a los que fue sometido la Policía le hizo "esta sugerencia" una vez que le preguntaron sobre si habían podido tener algún accidente.
Estas supuestas sugerencias de los investigadores son las que llevan, según la nueva versión de Carcaño, a confirmar que el menor de 15 años y Samuel Benítez Pérez estaban en la vivienda de la calle León XIII. El joven asegura que, desde ese instante, "se montó una película e intentó seguirla porque incluso llegó a creérsela".
El hecho de que tanto su hermano, Javier Delgado Moreno, como su amigo Samuel Benítez estén actualmente en prisión por estos hechos es lo que le ha llevado a contar "la verdad" ante el juez. También esgrime como uno de los motivos para no haber confesado antes estos hechos el "miedo" a que se supiera la verdad y el "miedo por su seguridad en prisión".
Al final de su declaración, Miguel Carcaño dice que está arrepentido por lo que hizo. "Siente lo sucedido, no lo ha contado hasta ahora por miedo y no sabía cómo actuar", refleja el acta con sus manifestaciones, según confirmaron fuentes de la investigación.
DDS
'Hallazgo relevante' Analizan una >navaja encontrada en una alcantarilla frente a la casa de Miguel
— La policía halla en una alcantarilla la navaja que supuestamente utilizaron para amedrentar a la adolescente sevillana antes de estrangularla
JAVIER MARTÍN-ARROYO - Sevilla - 18/03/2009 (EL PAIS)
Miguel Carcaño vuelve a cambiar de versión. El presunto asesino de Marta del Castillo confesó anoche en su última declaración ante el juez que tanto él como el menor de 15 años implicado en el caso, Javier G., alias El Cuco, violaron a la chica antes de que la adolescente de 17 años muriera estrangulada. Carcaño mantuvo en todo momento que quien realmente acabó con la vida de la joven sevillana fue el menor.
Carcaño ofreció esta nueva versión de los hechos en el interrogatorio al que le sometió anoche el juez, entre las 22.30 y las 00.30 horas. Tras la confesión, Miguel parecía tranquilo y aliviado, y miró por primera vez al juez a los ojos, según fuentes del caso. En total, el presunto asesino ofreció tres versiones distintas a lo largo del día, por lo que las citadas fuentes mantienen una gran cautela.
Además de asegurar que él no es el autor del crimen, Miguel Carcaño volvió a declarar que se deshicieron del cuerpo en un contenedor de basura. Para ello utilizaron una silla de ruedas que era de su madre, ya fallecida, y cubrieron el cadáver con unas bolsas de basura. Este relato, que los investigadores toman con todas las reservas, se aproxima al testimonio de uno de los vecinos del inmueble que declaró en su día que vio cómo Carcaño salía del piso con dicha silla de ruedas.
Por otro lado, la policía ha encontrado en una alcantarilla frente a la casa de Miguel una navaja modelo mariposa. El hallazgo se ha producido esta mañana durante el nuevo registro de la zona y es fruto de la misma declaración de Carcaño, quien aseguró que utilizaron el arma para amedrentar a Marta. Según Carcaño, el propietario de la navaja es El Cuco, aunque reconoció que fue él quien la arrojó a la mencionada alcantarilla.
Prosigue la búsqueda
La búsqueda del cadáver de Marta del Castillo prosigue en el vertedero de Montemarta Cónica, en Alcalá de Guadaíra, donde se arrojan todos los residuos urbanos de Sevilla. El giro en el dispositivo que dirige el juez Francisco de Asís Molina se produjo ayer tras el cambio en su declaración de Carcaño.
Carcaño, que en un principio confesó haber asesinado a la joven, ahora culpa del hecho al único menor investigado Javier G., de 15 años. Además, el pasado lunes aseguró que se habían deshecho del cuerpo de Marta en un contenedor de basura en lugar de en el río, tal y como había dicho en un primer momento.
La nueva versión de Miguel obligó a repetir la reconstrucción de los hechos en su casa, hasta donde la policía llevó un maniquí y una silla de ruedas como la que usaba su madre y en la que, asegura ahora, transportaron el cuerpo de la chica hasta el contenedor más próximo a la vivienda de la calle León XIII de Sevilla. Los investigadores recuerdan que las pruebas de ADN inculpan al menor y Miguel en la escena del crimen.
Al vertedero donde ahora se busca el cuerpo de Marta, que se encuentra a 28 kilómetros de la capital andaluza, llegan cada día unas 1.300 toneladas, por lo que en los más de 50 días que han transcurrido desde que desapareció la joven, esta planta ha recibido casi 68.000 toneladas de basura, según informaron ayer los responsables del servicio de recogida, por lo que las esperanzas de encontrar los restos de Marta son mínimas de confirmarse la nueva versión de los hechos.
Antonio del Castillo, el padre de Marta, ha asegurado que, conociendo los antecedentes violentos de Miguel, "cuando se cabreaba", tiene más credibilidad la primera versión del acusado, por lo que no confía en su nueva declaración, ya que es más fácil para él "echarle la culpa al menor". En referencia a El Cuco, ha asegurado: "No
tiene ni metro y medio, mi hija le sacaba dos cuartos". El padre sostiene que con el cambio de declaraciones, que ha calificado de "enredo", "están protegiendo a alguien", y que teniendo un coche en la puerta de la casa le cuesta creer que los presuntos responsables se arriesgaran a llevar el cuerpo de Marta a un contenedor de basura.
PA
'Hallazgo relevante' para la investigación
La Policía localiza una navaja en el entorno de la casa de Miguel
EFE 18 MAR 2009 SEVILLA (CORREO ANDALUCIA)La Policía ha recuperado de una alcantarilla un objeto punzante con el que el principal inculpado en el asesinato de Marta del Castillo declaró haberla amenazado durante un intento de violación, en una nueva versión en la que ha inculpado al menor de edad Javier G.M. y ha exculpado a su amigo Samuel B.P.
Según han informado hoy a Efe fuentes del caso, la existencia de dicha arma surgió ayer martes en el careo mantenido ante el juez por el hasta ahora asesino confeso, Miguel C.D., y su amigo Javier G.M., de 15 años, encarcelado por ayudarle a deshacerse del cuerpo de la joven.
Según las citadas fuentes, una vez concluida la segunda reconstrucción de los hechos en la vivienda de Miguel, pasadas las 21 horas de anoche, el principal acusado pidió realizar al juez una "declaración complementaria" sobre lo sucedido.
Entonces relató que la noche del pasado 24 de enero se encontraba bajo los efectos de las drogas y que él y su amigo Javier G.M., de 15 años, intentaron abusar sexualmente de Marta, la golpearon y la amenazaron con un objeto punzante, que luego arrojaron a una alcantarilla.
Posteriormente, según esta declaración, fue Javier quien acabó con la vida de Marta estrangulándola en el salón de la vivienda, y no Miguel de un fuerte golpe con un cenicero en la cabeza y en el dormitorio.
Por ello, la Policía ha registrado hoy las alcantarillas situadas frente a la vivienda de Miguel en la calle León XIII de Sevilla, donde ha encontrado dicho objeto punzante que ahora va a analizar en busca de restos biológicos de la víctima o los acusados, han añadido las fuentes.
Según la nueva versión de Miguel, su amigo Samuel B.P., de 19 años, al que hasta ahora señalaba como cómplice, no participó en la ocultación del cuerpo la misma noche del crimen y no se enteró de la muerte de Marta ni en el momento de producirse ni en los días posteriores.
Tras la muerte de Marta, según la nueva declaración de Miguel, entre él y Javier arrojaron el cuerpo a un contenedor de basura de su calle y no al Guadalquivir, como ha venido sosteniendo hasta ahora, lo que mantuvo durante más de un mes a más de doscientas personas movilizadas para localizar el cuerpo en el río.
Fuentes de la investigación han dicho hoy a Efe que los dos careos celebrados ayer entre estos tres acusados y la reconstrucción de los hechos no han ayudado a clarificar lo sucedido y la única conclusión es que todos están interesados en ocultar lo realmente sucedido porque fue "algo truculento".
Los investigadores resaltan el interés en impedir el hallazgo del cuerpo, que contrasta con el hecho de que un 95 por ciento de los asesinos confesos revelan el paradero de su víctima.
Miguel C.D., de 19 años, ha realizado hasta ahora cuatro declaraciones ante el juez de instrucción 4 de Sevilla pero en ninguna de ellas fue coherente ni dio una explicación convincente de las distintas contradicciones sobre hechos, lugares y horas que le planteaban las partes, han explicado dichas fuentes.
CA
Miguel dice que ataron a Marta y abusaron de ella antes de asesinarla
D.Suárez/R.Velis/I.Comesaña, SEVILLA (CORREO ANDALUCIA)Miguel confesó a ultima hora del martes que él y El Cuco violaron a Marta antes de que éste la estrangulara, mientras él la sujetaba. Según su última versión, le ataron las manos a la espalda y la amenazaron con una navaja, de la que se deshicieron. Ayer, la Policía la encontró en una alcantarilla de León XIII.
En su sexta declaración ante el juez, que se produjo sobre las 24.00 horas del martes, Miguel Carcaño confesó que él y El Cuco, de 15 años, violaron a Marta del Castillo antes de matarla. Para ello, le ataron las manos a la espalda y le amenazaron con una navaja, propiedad del menor, de la que se deshizo Miguel tras cometer el crimen. La Policía la encontró ayer en una alcantarilla situada justo en la puerta de la vivienda de León XIII, donde el joven dijo que la había tirado.
Según la tercera y última versión de Miguel, él llegó con Marta a León XIII y al poco tiempo lo hizo El Cuco, que venía borracho porque había tomado varias copas de ron. Ya en la vivienda, bebieron, ingirieron pastillas y fumaron porros, tras lo que quisieron mantener relaciones sexuales con la joven. Al final, le ataron las manos a la espalda, violándola primero Miguel y después El Cuco, mientras su amigo sujetaba a Marta, hasta que ésta falleció estrangulada a manos del menor. Además, la golpearon en varias ocasiones y la amenazaron e intimidaron con una navaja para lograr su propósito.
No obstante, los investigadores siguen dándole más credibilidad a la primera versión, en la que se autoinculpaba. De hecho, creen que la violación de la joven no es incompatible con que le golpearan con un cenicero, ni con que la estrangularan ni con la posibilidad de que emplearan una navaja. Es más, los agentes siguen pensando que la golpeó con un cenicero u otro objeto –Miguel, Samuel y El Cuco lo señalan como el arma homicida en su primera declaración– que manchó la cazadora de Miguel de sangre al ocultarlo para deshacerse de él.
Exculpación de Samuel
Tras matarla, según su versión, tiraron a Marta envuelta en bolsas de basura en un contenedor de León XIII, y no al río, y la navaja en la alcantarilla. El Cuco fue el encargado de llamar a Samuel –también detenido por el crimen–, aunque Miguel dijo el martes al juez que éste no estuvo en su casa y que no le confesó el crimen. Sin embargo, la Policía tiene pruebas de que El Cuco llamó a Samuel a las 21.15 horas desde una cabina de la Carretera de Carmona. Además, en las primeras declaraciones los tres jóvenes coincidieron en que Samuel llegó a la casa y al ver lo ocurrido exclamó: “¡hijos de puta!, ¿qué habéis hecho?”, tras lo que sugirió llevarla a un hospital, aunque la niña ya estaba muerta. El propio Samuel reconoció que cuando le llamaron estaba en Montequinto y que cogió un autobús hasta el Prado. De ahí dijo que se fue andando hasta León XIII, aunque luego se retractó de su declaración una vez ante el juez. Ayer, fuentes de su defensa valoraban positivamente la exculpación de Samuel por parte de Miguel, recordando que no hay pruebas biológicas contra el joven, asegurando que tampoco las habrá.
El menor también llamó al móvil de Marta, cuando ya estaba muerta, entre las 20.50 y la 21.10 horas, que fue la última que recibió el teléfono antes de que se le perdiera el rastro. Al principio dijo que fue porque habían quedado y luego admitió que quiso comprobar si el móvil sonaba. En el trayecto hacia la Carretera Carmona, según la versión de Miguel, ElCuco aprovechó para deshacerse del móvil de la joven y otros objetos en varias papeleras.
La navaja. De momento, el único elemento que se ha podido comprobar del nuevo relato de Miguel es la navaja. La Policía la encontró en la alcantarilla que indicó el joven al juez. Sobre las 9.00 horas dos furgones del Grupo de Subsuelo de la Policía Nacional estaban en León XIII, pero no pudieron comenzar a trabajar hasta casi dos horas y media después, localizándola rápidamente. Los agentes tuvieron que levantar la alcantarilla, de aproximadamente medio metro, hallando la navaja llena de fango, restos y sustancias podridas.
Fuentes de la investigación calificaban ayer el hallazgo de “relevante” para el caso, aunque aún habrá que esperar varios días para saber si en la navaja hay restos y sangre de Marta. No obstante, la Policía cree que será complicado, ya que ha pasado muchos días inmersa en agua y fango.
Esta nueva versión es la tercera que ofreció Miguel en un solo día. De hecho, el juez citó el martes a los cuatro detenidos para enfrentarlos a careos, después de que el lunes Miguel cambiara su versión inicial en la que reconocía la autoría del crimen para atribuírsela a El Cuco. Tras enfrentarse al menor y a Samuel, Miguel tuvo que volver a reconstruir los hechos en el piso de León XIII. Miguel señaló entonces que él había mantenido relaciones sexuales consentidas con Marta. Después llegó El Cuco, borracho, y violó a la joven, que estaba semidesnuda, estrangulándola.
Sin embargo, tras pasar toda la mañana en los juzgados y la tarde en el piso, Miguel pidió declarar de nuevo ante el magistrado. Fue entonces cuando reconoció que él también había violado a Marta, aunque siguió atribuyendo su muerte a El Cuco y dijo que él sólo la sujetó. Un testimonio que se extendió durante unas dos horas, lo que provocó que Miguel volviera a la cárcel de Morón a las dos de la madrugada.
La retractación de Miguel deja el caso sin un autor confeso del crimen. Además, el resto de detenidos también niegan su implicación, dos de ellos tras cambiar sus declaraciones. El único que desde el principio ha mantenido su inocencia es Javier Delgado, hermano de Miguel, aunque la Policía ha comprobado que su novia miente en la coartada que le da porque no pasó la noche estudiando allí.
La nueva versión traslada el escenario de la búsqueda del cuerpo de la joven del río al vertedero de Montemarta-Cónica, tras más de un mes de rastreo. El juez ya ha dado la orden, sin embargo antes hay que planificar los medios necesarios, dada la gran cantidad de residuos que acumula.
CA
Miguel asegura que él y el menor abusaron de Marta antes del crimen
>La Policía halla en una alcantarilla una navaja con la que presuntamente habrían intimidado a la jovenJorge Muñoz, Sevilla | 18.03.2009 - 15:32 GMT+1(DIARIO DE SEVILLA)
Miguel vuelve a cambiar su declaración (la cambió tres veces el martes) y reconoce ahora que entre él y el menor de 15 años abusaron de Marta del Castillo, a la que habrían presuntamente intimidado con la navaja encontrada por la Policía frente al domicilio de León XIII.
Esta revelación se produjo en un tercer cambio de declaración realizado por el acusado a partir de las 22:00 horas del martes, después de una nueva reconstrucción de los hechos ordenada por el juez del caso.
En esa última declaración fue cuando Miguel indicó el lugar exacto donde se encontraría la navaja que habría usado para intimidar a la menor y que ha sido recuperada en la mañana de este miércoles por la Policía bajo la rejilla de una alcantarilla situada enfrente del portal de la vivienda de Miguel Carcaño en León XIII.
La Policía está analizando la navaja buscando restos biológicos que respalden la nueva versión de los hechos ofrecida por Miguel Carcaño.
DDS
"Creo que hay más implicados y que tratan de proteger a alguien"
Antonio del Castillo desconfía del cambio de declaración de Miguel y reconoce que estuvo en el piso de León XIII buscando a Marta la noche del crimen "y allí no había nadie".Macarena Guillén, sevilla | 18.03.2009 - 15:27 GMT+1 (DDSEVILLA)
Antonio del Castillo, padre de Marta, la joven asesinada en Sevilla el pasado 24 de enero, ha asegurado este miércoles en una comparecencia ante los medios su creencia en que "hay más implicados" y que por ello los tres jóvenes encausados "tratan de proteger a alguien" cambiando sus declaraciones.
Del Castillo desconfía de las nuevas declaraciones ante el juez por parte de los tres jóvenes y en especial de Miguel, puesto que "es más fácil echarle la culpa a un menor tal como está la ley, que a uno mismo".
Así, el padre de Marta descarta que fuera el menor de 15 años el autor material del crimen, tal y como declaró el lunes Miguel dando un vuelco a toda la investigación. "Creo que los chavales están protegiendo a alguien y no creo que haya sido el menor, porque mide un metro y medio y Marta le sacaba dos cuartas", aseguró a los periodistas.
"Sigo creyendo la primera declaración de Miguel", añadió Antonio del Castillo, quien observa una estratagema para desviar la atención y dilatar la investigación. "Esto me suena muy raro. Yo fui a la casa (de Miguel, en León XIII, la noche que desapareció Marta) como a las doce y media o una de la noche y allí no había nadie, y estaban las luces apagadas", añadió. Más aún, el padre estima que, "conociendo a Miguel, ya que le daban ataques violentos cuando se cabreaba, tiene más lógica la primera versión". Antonio añadió que "es muy difícil que sacaran el cuerpo y los metieran en el contenedor sin que nadie les viera teniendo un coche en la puerta. Es una versión increíble".
Del Castillo aseguró que todo esto es un enredo y "espero que la Policía y el juez lo tengan todo bien atado porque es mucho lo que estamos pasando". Además recordó su convicción de que el cuerpo de Marta no estaba en el Guadalquivir: "Yo creía que la niña no estaba en el río porque parecía raro que con la cantidad de efectivos que estaban trabajando y el dispositivo creado para tal fin no hubiera ni una sola pista".
“Se están cachondeando de la justicia, de nosotros...; esto no tiene ni pies ni cabezas. No sé porqué es tan difícil hacer confesar a individuos como estos y que hoy digan una cosa y mañana otra”, expresó el padre de Marta.
A preguntas de los periodistas sobre la menor de Camas, Antonio aseguró que “todo esto es un circo”. “¡Cómo puede ser que durante un mes y medio estuvo diciendo que no sabía nada!”
El padre, que fue avisado de la orden de buscar en el vertedero de Alcalá de Guadaíra, insistió en que "se están cachondeando de toda España". "El único que faltaba por cambiar las declaraciones era Miguel, que ha hecho lo mismo que los demás", subrayó, añadiendo: "Por dios, si se utiliza el polígrafo para tonterías, ¿por qué no se utiliza con esta gente?"
Javier Casanueva, el tío de Marta y portavoz de la familia, comentó indignado que “el sistema penal tiene verdaderas lagunas y verdaderos fallos garrafales”. “No se entiende que un encubridor de asesinato tenga penas de 6 meses a 3 años y que la menor no tenga ninguna implicación legal porque la ley del menor la proteja”.
DDS
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PS
Miguel dice que el menor asfixió a Marta tras ser violada por ambos
El presunto asesino revela en su tercera declaración ante el juez que le colocaron un calcentín en la boca y la intimidaron con una navaja para llevar a cabo los abusosLa Policía recupera el arma en una alcantarilla
J. Muñoz - F. Pérez Ávila / SEVILLA | 19.03.2009 (DIARIO DE SEVILLA)
El crimen de Marta del Castillo fue un asesinato a sangre fría que se cometió después de que la menor fuese violada. Ésta es la principal conclusión que se extrae del relato de los hechos que Miguel Carcaño Delgado, el principal imputado, realizó en la noche del martes ante el juez que investiga el caso, después de que se llevara a cabo una nueva reconstrucción judicial de los hechos que ocurrieron la tarde del 24 de enero en la vivienda de la calle León XIII.
En esta tercera declaración, que tuvo lugar sobre las diez de la noche del martes, Miguel Carcaño culpó de la muerte de Marta del Castillo al menor de 15 años que está actualmente internado, al que también atribuye haber agredido sexualmente a la joven.
El principal imputado en el caso comienza su sórdido relato de los hechos explicando que tanto él como Marta y el menor coincidieron en el piso de León XIII en torno a las ocho y media de la tarde del día 24 de enero. Miguel dice en esta nueva versión que él y el menor tomaron diversas sustancias estupefacientes, habla de haberse fumado entre ambos siete u ocho porros de hachís, cinco o seis pastillas de drogas de diseño y, en su caso, añade que tomó incluso alcohol, en concreto más de un cubata de ron. Marta no había tomado ninguna de estas sustancias, explica el joven de 19 años en la declaración, según han confirmado a este periódico fuentes del caso.
Los hechos que derivan en la agresión sexual de Marta se inician, según este nuevo testimonio, cuando los tres jóvenes están sentados en el sofá del salón, frente al televisor, y Miguel intenta besar a Marta, pero ésta le rechaza recordándole que tenía novia, en alusión a la menor de 14 años con la que estaba conviviendo desde hacía algún tiempo en la localidad de Camas.
En este punto, Miguel Carcaño asegura que se levantó del sofá "mosqueado" y que, de forma repentina, le propinó un primer puñetazo a Marta en la boca, lo que provocó que sangrara por el labio. A esta agresión, según su testimonio, se une el menor de edad y entre ambos asestan a la adolescente varios golpes, aunque no recuerda el número de veces que le agredieron. A continuación trasladaron a Marta, que en todo este tiempo había permanecido de pie, del salón al dormitorio, donde la violaron.
Para consumar la agresión sexual, explicó Miguel al juez del caso, uno de ellos la inmovilizó, sujetándola por los brazos y amenazándola con una navaja de mariposa, de color negro, que el menor había regalado a Miguel Carcaño tiempo atrás. También le colocaron un calcetín de la propia joven en la boca, para que dejara de gritar.
Después de violarla, la pusieron de rodillas en el suelo y le ataron las muñecas a la espalda con cinta aislante. Carcaño asegura que el menor cogió entonces una alargadera enrollable que estaba debajo del ordenador y se la colocó a la menor al cuello, apretando hasta asfixiarla.
El joven dice que Marta forcejeó e intentó golpear al menor, pero él la inmovilizó y en ese momento cree que se produjo la muerte. Con un tensiómetro o pulsómetro, Carcaño dice que comprobó que Marta ya no tenía pulsaciones, por lo que se dispusieron a deshacerse del cuerpo.
El hasta ahora asesino confeso sostiene que los hechos se iban produciendo de una manera "muy rápida" y que cuando maniataron a Marta ambos podían suponer el desenlace final que iba a tener su acción.
Tras confirmar la muerte, Miguel y el menor cogieron dos bolsas con las que cubrieron el cuerpo de la chica de 17 años. Con la ayuda de una silla de ruedas como la que se utilizó en la reconstrucción judicial realizada el pasado martes, trasladaron a la menor hasta un contenedor de basura que se ubica en la esquina de la calle León XIII con Jorge de Montemayor, donde arrojaron el cuerpo. La navaja la tiraron a una alcantarilla que está a las puertas del domicilio y donde la Policía la recuperó ayer por la mañana, mientras que la alargadera con la que supuestamente se cometió el crimen acabó en una papelera pública de las inmediaciones.
Miguel Carcaño también desveló que el menor, que se marchó en bicicleta, se llevó supuestamente en varias bolsas pequeñas pertenencias de Marta como su calzado, el DNI, las llaves y el móvil, para tirarlas en otro sitio. A su regreso a la vivienda y con la silla de ruedas Miguel Carcaño se encuentra con un vecino, un testimonio este último al que la Policía no había otorgado credibilidad hasta ahora. Aunque el principal imputado no da una hora exacta respecto al momento en que la arrojan al contenedor, el vecino declaró que le había visto poco antes de las dos de la madrugada del 25 de enero. Ésta sigue siendo una de las principales incógnitas de la secuencia horaria, porque Carcaño sigue insistiendo en que regresó a la vivienda de Camas sobre las 22:50.
De acuerdo con esta tercera versión de los hechos, Miguel Carcaño exculpa explícitamente a los otros dos imputados: su hermano Javier Delgado Moreno y a su amigo Samuel Benítez Pérez, a quienes no relaciona en ningún momento con el crimen.
La Policía y el juez han venido sospechando hasta ahora que Javier Delgado está implicado por haber limpiado los "restos y huellas" del crimen, pero Miguel Carcaño ha asumido también en esta nueva versión todas las maniobras para ocultar y deshacerse del cadáver. El principal sospechoso dice que la noche del crimen se limitó a limpiar el suelo del dormitorio, que sólo fregó porque no detectó restos de sangre en el dormitorio ni en la cama. A los "tres o cuatro días" del suceso lavó la colcha -en la que la Policía halló restos de ADN de Marta del Castillo-, pasó una bayeta sobre los muebles y limpió el suelo con "lejía amoniacal y amoniaco".
El principal sospechoso admite que tenía sangre de Marta en una de las prendas que él vestía aquella tarde, en concreto una sudadera de color blanco, y explica que la transferencia al chaquetón militar que intervino la Policía debió producirse al colocársela encima de dicha sudadera. De esta prenda, sostiene ahora Carcaño, se deshizo de un descampado ubicado en las inmediaciones de la vivienda donde residía con la familia de Camas. Con respecto a su novia de Camas, que la semana pasada declaró a la Policía que Miguel le confesó el crimen un día después, el principal imputado negó haber contado lo que sucedió la noche del 24 de enero a esta familia.
Carcaño también tiene una explicación para el hecho de que haya mantenido durante 33 días que entre él, Samuel y el menor arrojaron el cuerpo de Marta del Castillo al río Guadalquivir.
Ahora dice que confesó este extremo porque en los interrogatorios a los que fue sometido la Policía le hizo "esta sugerencia" una vez que le preguntaron sobre si habían podido tener algún accidente.
Estas supuestas sugerencias de los investigadores son las que llevan, según la nueva versión de Carcaño, a confirmar que el menor de 15 años y Samuel Benítez Pérez estaban en la vivienda de la calle León XIII. El joven asegura que, desde ese instante, "se montó una película e intentó seguirla porque incluso llegó a creérsela".
El hecho de que tanto su hermano, Javier Delgado Moreno, como su amigo Samuel Benítez estén actualmente en prisión por estos hechos es lo que le ha llevado a contar "la verdad" ante el juez. También esgrime como uno de los motivos para no haber confesado antes estos hechos el "miedo" a que se supiera la verdad y el "miedo por su seguridad en prisión".
Al final de su declaración, Miguel Carcaño dice que está arrepentido por lo que hizo. "Siente lo sucedido, no lo ha contado hasta ahora por miedo y no sabía cómo actuar", refleja el acta con sus manifestaciones, según confirmaron fuentes de la investigación.
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