La violencia contra menores centra más del 30% de las llamadas que atendió en 2008 la Fundación ANAR
La violencia hacia los menores acapara el 40,4% del total de llamadas de los adultos
Las consultas de los menores por la crisis económica se duplican
MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS)
La violencia contra menores, en cualquiera de sus formas, supuso más del 30 por ciento de las llamadas que atendió la Fundación ANAR, de ayuda a niños y adolescentes en riesgo, durante el pasado año, según se desprende del estudio 'Teléfono ANAR. Informe General 2008' presentado este martes en Madrid.
En el 15 aniversario de este servicio, ANAR reconoce que las situaciones de violencia se han agravado cada año de un modo progresivo. En el Teléfono ANAR del Adulto y la Familia ha pasado del 33 por ciento en 2007 al 40,2 por ciento de las llamadas el año pasado, mientras que cuando llaman los niños y adolescentes directamente la cifra se sitúa en el 18,73 por ciento.
En la mitad de los casos de violencia detectados, el agresor es identificado como la madre, el padre o ambos progenitores, mientras que en el 20 por ciento son los propios compañeros de clase. Entre los casos más planteados, destacan la violencia escolar o Bullying, el maltrato físico, el abuso sexual y el abandono.
Por otra parte, el estudio concluye que el 45,85 por ciento de los niños y adolescentes que piden ayuda a ANAR viven con sus padres, y casi el 40 por ciento en familias monoparentales, siendo los problemas en las relaciones familiares el segundo motivo de llamada. Supone el 13,7 por ciento de las llamadas de orientación especial del teléfono.
Además, la violencia doméstica está presente en el 13,98 por ciento de las llamadas de orientación especial, y un tercio de las llamadas reflejan problemas entre los padres. Asimismo, constata que en un 13,12 por ciento aparecen descritos problemas de adicciones a sustancias en el hogar y no por parte de los menores.
Otra de las conclusiones que aporta el informe se refiere a problemas de conducta de los menores, entre los que se encuentran el absentismo y la violencia escolar o los delitos, y que se producen a edades más tempranas. "Los padres están desorientados y en muchos casos recurren a la violencia por incapacidad para educar correctamente, pasándose de un extremo a otro, desde la permisividad hasta estilos educativos excesivamente autoritarios", señaló en la presentación el director de programas de ANAR, Benjamín Ballesteros.
También recalcó que las llamadas que tienen como causa problemas sociales -económicos, de vivienda- se han doblado en el último año pasando de cerca del uno al dos por ciento y en las que han afectado, según dijo, la crisis económica que vive el país. De todas formas, indicó que el porcentaje es muy bajo.
PROPONE UNA LEY INTEGRAL DE VIOLENCIA INFANTIL
Entre las recomendaciones expuestas, Ballesteros recalcó la necesidad de aprobar una ley específica sobre violencia infantil "que tuviera por objeto establecer medidas de protección integral para educar en buen trato, prevenir, detectar, sancionar y erradicar la violencia, así como prestar asistencia a las víctimas".
También abogó por potenciar la conciliación vida laboral y familiar, la creación de una enseñanza reglada en buen trato, un mayor control de los contenidos que se emiten por televisión y la dotación de recursos formativos a los padres.
Así, advirtió de que "si no se hace nada, no nos debe extrañar que cada año se reciban más llamadas sobre casos de chicos y chicas que son violentos, que no aceptan las normas". "No debería extrañarnos la violencia en pareja, en las aulas, en las calles, la violencia en nuestro futuro", concluyó.
La Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) es una organización sin ánimo de lucro que se dedica a la promoción y defensa de los derechos de los menores en situación de riesgo y desamparo, mediante el desarrollo de proyectos tanto en España como en Latinoamérica. Los teléfonos ANAR cumplen 15 años, durante los que han recibido más de 1,7 millones de llamadas.
EP
MADRID, 21-ABR-2009 (SERVIMEDIA)
El Telefono del Menor 900 20 10 10 recibió el pasado año 102.605 llamadas de niños y adolescentes y 3.009 de adultos, de las que el 40,4% se refería a violencia hacia los menores.
Así consta en el Informe Anual 2008 que esta fundación presentó hoy en Madrid y que coincide con el 15 aniversario de la puesta en marcha de este servicio telefónico.
El director de Programas de Fundación Anar, Benjamín Ballesteros, comentó que la mayoría de las llamadas por violencia que hacen los adultos a este teléfono están relacionadas con maltrato físico (8,7) y con la violencia escolar (8,5%), seguidas por el abandono (7,7%) y el abuso sexual (7,3%).
La violencia también es el motivo de la llamada del 18,7% de las más de 100.000 llamadas que hicieron los menores y adolescentes a este servicio y también el matrato físico fue la causa de la consulta, seguida de la violencia escolar.
El informe revela que son las madres las que son identificadas en las llamadas como las que ejercen una mayor violencia hacia sus hijos (19,9%) de los casos, seguida por los padres (16,4%) y por ambos padres 10,9%.
Ballesteros aclaró, no obstante, que la sexualidad y los problemas de relación familiar y con el entorno próximo son los principales motivos por los que los niños y adolescentes llaman a este teléfono.
Fundación Anar también resalta que las llamadas de los menores por la crisis económica haya pasado del 1% de 2007 al 2% en 2008. Los chicos expresan su preocupación por el desempleo de sus padres y por el pago de las hipotecas.
A pregunta de los periodistas, Ballesteros confirmó que este teléfono ha recibido llamadas de jóvenes internados en centros de menores con trastorno de conducta que se quejan del trato que reciben y sobre la libertad de la que disponen en el centro.
Finalmente, el director general de la Fundación Anar, José Antonio García, destacó que en los 15 años de servicio de este teléfono se han atendido 1.724.025 llamadas.
ECOd
Fernando, 14 años, tiene miedo de volver a casa. La relación con su madre era buena hasta que la pareja sentimental de ésta se fue a vivir con ellos. Desde entonces vive un infierno. El hombre llega borracho a casa y pega a Fernando, a su hermano, y también a su madre cuando ellos se han acostado. Esta es una de las miles de historias recogidas por la Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (Anar), cuyo teléfono atendió, en 2008, más de 100.000 llamadas de menores que necesitaban ayuda y de 3.000 adultos que solicitaron orientación en algún tema relacionado con los niños.
En este caso, Fernando tuvo suerte porque tras su llamada, Anar se encargó de contactar con su padre y de que se tomaran medidas para protegerle. Y es que un tercio de las llamadas recibidas por Anar el pasado año tenían relación con la violencia contra el menor en todas sus formas, aunque el bullying, el maltrato físico, el abandono y el abuso sexual son los problemas más frecuentes. Problemas que no nos son ajenos, ya que nos llegan cada día a través de los medios de comunicación en forma de noticias que la mayoría de las veces rozan lo espeluznante.
Otro de los datos más sangrantes destacados en el Informe Anual 2008 de Anar es que en la mitad de los casos de agresiones físicas o psicológicas contra niños y adolescentes reportados en el teléfono el verdugo es el padre (16%), la madre (20%) o ambos (10%). También los compañeros de colegio o instituto son identificados como agresores en la quinta parte de las llamadas registradas en 2008. Además, en la mitad de los casos el menor sufre esta situación desde hace más de un año y con una frecuencia diaria.
En la otra orilla, se ha incrementado la cifra de padres que llaman al teléfono del menor en busca de orientación porque tienen hijos con dificultades para aceptar las normas de una convivencia familiar normal, que en muchos casos son violentos, presentan absentismo o que realizan actos delicitivos cada vez a edades más tempranas. Precisamente, esta incapacidad para lidiar con hijos conflictivos lleva en muchos casos a optar por la violencia para intentar frenar estas conductas.
Pero son los adultos, especialmente las madres, los que en casi la mitad de los casos llaman para denunciar una situación de violencia contra los más pequeños, especialmente en el caso de los menores de 7 años, más vulnerables y con escasas oportunidades de denunciar por su cuenta. En este sentido, tambiñen destaca el aumento de las llamadas (247 en total) denunciando casos de abuso sexual, que la Fundación Anar vincula a un aumento de la sensibilidad social sobre este problema a través de los medios de comunicación.
Prevenir los abusos sexuales
Precisamente, para prevenir las agresiones sexuales a niños y adolescentes, es recomendable que los padres controlen el uso que los hijos hacen de las nuevas tecnologías, especialmente de Internet, por ejemplo, poniendo el ordenador en un lugar común de la casa, no adquirir una webcam y limitar los horarios de acceso. Asimismo, es muy importante enseñar a los niños a distinguir entre un contacto normal y un contacto íntimo, además de transmitirles la confianza suficiente para que ante cualquier situación de este tipo sean capaces de denunciarlo.
Pero el mismo informe asegura que el abandono o la negligencia en el cuidado de los hijos es el problema más frecuente en el maltrato a la infanciay al mismo tiempo el más oculto, ya que los más pequeños son incapaces de solicitar ayuda por su corta edad. sin embargo, el 7 por ciento de las llamadas en la Líne del Adulto y la Familia denuncian esta situación.
Para evitar estas situaciones, los expertos de la Fundación Anar recomiendan no utilizar el castigo físico o humillante para corregir a los hijos porque además de no ser «eficaz puede enseñar al niño a recurrir a la violencia cuando en su vida cotidina no sepa cómo resolver un problema». En su lugar, es más recomendable «establecer unas normas y límites, combinar los castigos razonables con el refuerzo de las conductas positivas y alcanzar pactos de convivencia»
ABC
Fundación ANAR www.anar.org
Las consultas de los menores por la crisis económica se duplican
MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS)
La violencia contra menores, en cualquiera de sus formas, supuso más del 30 por ciento de las llamadas que atendió la Fundación ANAR, de ayuda a niños y adolescentes en riesgo, durante el pasado año, según se desprende del estudio 'Teléfono ANAR. Informe General 2008' presentado este martes en Madrid.
En el 15 aniversario de este servicio, ANAR reconoce que las situaciones de violencia se han agravado cada año de un modo progresivo. En el Teléfono ANAR del Adulto y la Familia ha pasado del 33 por ciento en 2007 al 40,2 por ciento de las llamadas el año pasado, mientras que cuando llaman los niños y adolescentes directamente la cifra se sitúa en el 18,73 por ciento.
En la mitad de los casos de violencia detectados, el agresor es identificado como la madre, el padre o ambos progenitores, mientras que en el 20 por ciento son los propios compañeros de clase. Entre los casos más planteados, destacan la violencia escolar o Bullying, el maltrato físico, el abuso sexual y el abandono.
Por otra parte, el estudio concluye que el 45,85 por ciento de los niños y adolescentes que piden ayuda a ANAR viven con sus padres, y casi el 40 por ciento en familias monoparentales, siendo los problemas en las relaciones familiares el segundo motivo de llamada. Supone el 13,7 por ciento de las llamadas de orientación especial del teléfono.
Además, la violencia doméstica está presente en el 13,98 por ciento de las llamadas de orientación especial, y un tercio de las llamadas reflejan problemas entre los padres. Asimismo, constata que en un 13,12 por ciento aparecen descritos problemas de adicciones a sustancias en el hogar y no por parte de los menores.
Otra de las conclusiones que aporta el informe se refiere a problemas de conducta de los menores, entre los que se encuentran el absentismo y la violencia escolar o los delitos, y que se producen a edades más tempranas. "Los padres están desorientados y en muchos casos recurren a la violencia por incapacidad para educar correctamente, pasándose de un extremo a otro, desde la permisividad hasta estilos educativos excesivamente autoritarios", señaló en la presentación el director de programas de ANAR, Benjamín Ballesteros.
También recalcó que las llamadas que tienen como causa problemas sociales -económicos, de vivienda- se han doblado en el último año pasando de cerca del uno al dos por ciento y en las que han afectado, según dijo, la crisis económica que vive el país. De todas formas, indicó que el porcentaje es muy bajo.
PROPONE UNA LEY INTEGRAL DE VIOLENCIA INFANTIL
Entre las recomendaciones expuestas, Ballesteros recalcó la necesidad de aprobar una ley específica sobre violencia infantil "que tuviera por objeto establecer medidas de protección integral para educar en buen trato, prevenir, detectar, sancionar y erradicar la violencia, así como prestar asistencia a las víctimas".
También abogó por potenciar la conciliación vida laboral y familiar, la creación de una enseñanza reglada en buen trato, un mayor control de los contenidos que se emiten por televisión y la dotación de recursos formativos a los padres.
Así, advirtió de que "si no se hace nada, no nos debe extrañar que cada año se reciban más llamadas sobre casos de chicos y chicas que son violentos, que no aceptan las normas". "No debería extrañarnos la violencia en pareja, en las aulas, en las calles, la violencia en nuestro futuro", concluyó.
La Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) es una organización sin ánimo de lucro que se dedica a la promoción y defensa de los derechos de los menores en situación de riesgo y desamparo, mediante el desarrollo de proyectos tanto en España como en Latinoamérica. Los teléfonos ANAR cumplen 15 años, durante los que han recibido más de 1,7 millones de llamadas.
EP
La violencia hacia los menores acapara el 40,4% del total de llamadas de los adultos al Teléfono del Menor
Las consultas de los menores por la crisis económica se duplicanMADRID, 21-ABR-2009 (SERVIMEDIA)
El Telefono del Menor 900 20 10 10 recibió el pasado año 102.605 llamadas de niños y adolescentes y 3.009 de adultos, de las que el 40,4% se refería a violencia hacia los menores.
Así consta en el Informe Anual 2008 que esta fundación presentó hoy en Madrid y que coincide con el 15 aniversario de la puesta en marcha de este servicio telefónico.
El director de Programas de Fundación Anar, Benjamín Ballesteros, comentó que la mayoría de las llamadas por violencia que hacen los adultos a este teléfono están relacionadas con maltrato físico (8,7) y con la violencia escolar (8,5%), seguidas por el abandono (7,7%) y el abuso sexual (7,3%).
La violencia también es el motivo de la llamada del 18,7% de las más de 100.000 llamadas que hicieron los menores y adolescentes a este servicio y también el matrato físico fue la causa de la consulta, seguida de la violencia escolar.
El informe revela que son las madres las que son identificadas en las llamadas como las que ejercen una mayor violencia hacia sus hijos (19,9%) de los casos, seguida por los padres (16,4%) y por ambos padres 10,9%.
Ballesteros aclaró, no obstante, que la sexualidad y los problemas de relación familiar y con el entorno próximo son los principales motivos por los que los niños y adolescentes llaman a este teléfono.
Fundación Anar también resalta que las llamadas de los menores por la crisis económica haya pasado del 1% de 2007 al 2% en 2008. Los chicos expresan su preocupación por el desempleo de sus padres y por el pago de las hipotecas.
A pregunta de los periodistas, Ballesteros confirmó que este teléfono ha recibido llamadas de jóvenes internados en centros de menores con trastorno de conducta que se quejan del trato que reciben y sobre la libertad de la que disponen en el centro.
Finalmente, el director general de la Fundación Anar, José Antonio García, destacó que en los 15 años de servicio de este teléfono se han atendido 1.724.025 llamadas.
ECOd
La violencia contra el menor supone un tercio de las llamadas a ANAR
CRISTINA GARRIDO | MADRID, 21-04-09 (ABC)Fernando, 14 años, tiene miedo de volver a casa. La relación con su madre era buena hasta que la pareja sentimental de ésta se fue a vivir con ellos. Desde entonces vive un infierno. El hombre llega borracho a casa y pega a Fernando, a su hermano, y también a su madre cuando ellos se han acostado. Esta es una de las miles de historias recogidas por la Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (Anar), cuyo teléfono atendió, en 2008, más de 100.000 llamadas de menores que necesitaban ayuda y de 3.000 adultos que solicitaron orientación en algún tema relacionado con los niños.
En este caso, Fernando tuvo suerte porque tras su llamada, Anar se encargó de contactar con su padre y de que se tomaran medidas para protegerle. Y es que un tercio de las llamadas recibidas por Anar el pasado año tenían relación con la violencia contra el menor en todas sus formas, aunque el bullying, el maltrato físico, el abandono y el abuso sexual son los problemas más frecuentes. Problemas que no nos son ajenos, ya que nos llegan cada día a través de los medios de comunicación en forma de noticias que la mayoría de las veces rozan lo espeluznante.
Otro de los datos más sangrantes destacados en el Informe Anual 2008 de Anar es que en la mitad de los casos de agresiones físicas o psicológicas contra niños y adolescentes reportados en el teléfono el verdugo es el padre (16%), la madre (20%) o ambos (10%). También los compañeros de colegio o instituto son identificados como agresores en la quinta parte de las llamadas registradas en 2008. Además, en la mitad de los casos el menor sufre esta situación desde hace más de un año y con una frecuencia diaria.
En la otra orilla, se ha incrementado la cifra de padres que llaman al teléfono del menor en busca de orientación porque tienen hijos con dificultades para aceptar las normas de una convivencia familiar normal, que en muchos casos son violentos, presentan absentismo o que realizan actos delicitivos cada vez a edades más tempranas. Precisamente, esta incapacidad para lidiar con hijos conflictivos lleva en muchos casos a optar por la violencia para intentar frenar estas conductas.
Pero son los adultos, especialmente las madres, los que en casi la mitad de los casos llaman para denunciar una situación de violencia contra los más pequeños, especialmente en el caso de los menores de 7 años, más vulnerables y con escasas oportunidades de denunciar por su cuenta. En este sentido, tambiñen destaca el aumento de las llamadas (247 en total) denunciando casos de abuso sexual, que la Fundación Anar vincula a un aumento de la sensibilidad social sobre este problema a través de los medios de comunicación.
Prevenir los abusos sexuales
Precisamente, para prevenir las agresiones sexuales a niños y adolescentes, es recomendable que los padres controlen el uso que los hijos hacen de las nuevas tecnologías, especialmente de Internet, por ejemplo, poniendo el ordenador en un lugar común de la casa, no adquirir una webcam y limitar los horarios de acceso. Asimismo, es muy importante enseñar a los niños a distinguir entre un contacto normal y un contacto íntimo, además de transmitirles la confianza suficiente para que ante cualquier situación de este tipo sean capaces de denunciarlo.
Pero el mismo informe asegura que el abandono o la negligencia en el cuidado de los hijos es el problema más frecuente en el maltrato a la infanciay al mismo tiempo el más oculto, ya que los más pequeños son incapaces de solicitar ayuda por su corta edad. sin embargo, el 7 por ciento de las llamadas en la Líne del Adulto y la Familia denuncian esta situación.
Para evitar estas situaciones, los expertos de la Fundación Anar recomiendan no utilizar el castigo físico o humillante para corregir a los hijos porque además de no ser «eficaz puede enseñar al niño a recurrir a la violencia cuando en su vida cotidina no sepa cómo resolver un problema». En su lugar, es más recomendable «establecer unas normas y límites, combinar los castigos razonables con el refuerzo de las conductas positivas y alcanzar pactos de convivencia»
ABC
Fundación ANAR www.anar.org







