ENTREVISTA· MIGUEL ÁNGEL VALVERDE, ORIENTADOR DE IES*
«Si el padre se implica ves la botella medio llena, si no, la ves medio vacía»
«Hay casos en los que se atiende más a las quejas de los niños que a educarles»
— Ha trabajado como profesor durante tres décadas y ofrece asesoramiento desde sus 'blogs'
DANIEL LÓPEZ | 18.05.09 - LA LÍNEA Cádiz (DIARIO SUR)
[...]
-¿Cómo afronta un orientador los problemas de violencia en los institutos?
-Tienes que afrontarlo de forma preventiva. Organizamos en el primer trimestre tutorías sobre prevención del acoso escolar. Tenemos una guía que se llama 'Tratémonos bien' en la que abordamos el tema en positivo, para no verlo desde el punto de vista del acoso escolar. Intentamos hacer ver que nos trataríamos bien usando determinadas cosas. Informamos qué conductas no son normales, porque muchas víctimas se acostumbran a normalizar que otras personas les traten mal, y qué puedo hacer si pasan estas cosas.
- Y qué es lo primero que hay que hacer en estos casos.
-Denunciarlo. No se le puede aconsejar a una víctima que lleve en silencio su victimización. También trabajamos para los espectadores, ya que hay que hacerles ver que no es de chivatos decirlo, es de tener sentimientos. No hay que [seguirle]le la gracia a la persona que lleva a cabo el acoso. Luego tratamos de estar atentos a las situaciones que se producen. Es fundamental que llegue a nuestro conocimiento. No tenemos demasiados casos de acoso, entendiéndolo como una situación de maltrato que se repite en el tiempo, pero cuando vemos conatos que pueden ser iniciales, actuamos rápidamente y le damos prioridad absoluta.
-¿Cómo actuáis respecto al agresor?
-La persona que maltrata es una persona que está en período de aprendizaje y hay que tratar primero lo educativo. Le intentamos hacer ver que hay una persona que lo está pasando mal porque le está haciendo algo que lo perjudicas, y hay chavales que entran en la lógica, y si esto no lo conseguimos entraría la posibilidad de la expulsión.
-¿Suele acudir la víctima a demandar la ayuda o son más los casos en los que los profesionales del centro detectáis el problema?
-En nuestro último caso fueron los padres lo que pusieron en evidencia porque vieron un moratón en el brazo del hijo. No era un caso de acoso como tal porque no había esa repetición en el tiempo que comentaba anteriormente. En otros casos son los tutores los que se dan cuenta o los compañeros y en otros casos la víctima, que la mayoría de las veces por temor se lo calla, por eso hay que trabajar con los espectadores.
-¿Cuál es el nivel de implicación de los padres?
-Es como todo, la botella está a la mitad, si el padre se implica, la ves llena, y si no se implica, vacía. Probablemente tengamos más padres que se impliquen, aunque también los hay, que no estén educando a sus hijos de manera adecuada, que no hagan una supervisión adecuada con niños que se van a la calle después comer y no vuelven hasta por la noche, están siendo educados por sus iguales. También hay casos de sobreprotección de padres que están están más atentos a las quejas de los niños que a que puedan tener los hábitos mínimos y la educación mínima para no tener problemas en el instituto. Hay padres que creen antes al hijo que al profesor.Los padres tienen que saber decir «no» y pelearse con ellos, pero ese es el camino adecuado. Al principio no te lo va a valorar, pero 10 o 15 años después lo va a entender, que gracias a eso puede tener unos estudios.También los hay que porque a lo mejor no entra en su cultura tener a los hijos supervisados y dejan a los niños hacer lo que quieren, son los casos más peligrosos, porque están siendo educados por los amigos.
-¿Puede ser de aquí de donde provengan mayormente los agresores en los casos de violencia?.
Hay de todo, pero normalmente los niños que están más educados, donde la familia les está transmitiendo una idea de lo que pueden y no hacer, creando una conciencia sobre lo que está bien y mal, si es un adulto en condiciones el que educa a un niño en esa dirección estará bien, pero si esa dirección moral o ética la ponen en manos del grupo de iguales, ese no está en condiciones en saber lo que le conviene y lo que no, actúan por lo que desean.Es difícil el trabajo de ser padre, ya que para llevar la dirección correcta hay que enfrentarse a ellos. Ser padre y madre es ser pesado. Si uno dice «no» de vez en cuando y te dicen los hijos que eres pesado, estás haciendo bien el trabajo, si no te dicen nada, a lo mejor no lo estás haciendo bien. Es el mito del padre amigo: padre y madre son eso, para amigos ya tienen muchos, hay que hacer el trabajo aunque llevándose bien con los niños.
DS
* Miguel Ángel Valverde es el orientador del Instituto de Enseñanza Secundaria Mar de Poniente de La Línea de la Concepción. Es licenciado en pedagogía y ha trabajado como maestro durante 30 años, aunque lleva una década dedicado a la orientación. Actualmente compagina sus labores con la administración de dos 'blogs' (http://orientaponiente.blogspot.com y http://entrepasillosyaulas.blogspot.com), mediante los que asesora a personas de todos los rincones de manera desinteresada en sus ratos libres y sirven de punto de información para alumnos, profesores y padres.
«Si el padre se implica ves la botella medio llena, si no, la ves medio vacía»
«Hay casos en los que se atiende más a las quejas de los niños que a educarles»
— Ha trabajado como profesor durante tres décadas y ofrece asesoramiento desde sus 'blogs'
DANIEL LÓPEZ | 18.05.09 - LA LÍNEA Cádiz (DIARIO SUR)
[...]
-¿Cómo afronta un orientador los problemas de violencia en los institutos?
-Tienes que afrontarlo de forma preventiva. Organizamos en el primer trimestre tutorías sobre prevención del acoso escolar. Tenemos una guía que se llama 'Tratémonos bien' en la que abordamos el tema en positivo, para no verlo desde el punto de vista del acoso escolar. Intentamos hacer ver que nos trataríamos bien usando determinadas cosas. Informamos qué conductas no son normales, porque muchas víctimas se acostumbran a normalizar que otras personas les traten mal, y qué puedo hacer si pasan estas cosas.
- Y qué es lo primero que hay que hacer en estos casos.
-Denunciarlo. No se le puede aconsejar a una víctima que lleve en silencio su victimización. También trabajamos para los espectadores, ya que hay que hacerles ver que no es de chivatos decirlo, es de tener sentimientos. No hay que [seguirle]le la gracia a la persona que lleva a cabo el acoso. Luego tratamos de estar atentos a las situaciones que se producen. Es fundamental que llegue a nuestro conocimiento. No tenemos demasiados casos de acoso, entendiéndolo como una situación de maltrato que se repite en el tiempo, pero cuando vemos conatos que pueden ser iniciales, actuamos rápidamente y le damos prioridad absoluta.
-¿Cómo actuáis respecto al agresor?
-La persona que maltrata es una persona que está en período de aprendizaje y hay que tratar primero lo educativo. Le intentamos hacer ver que hay una persona que lo está pasando mal porque le está haciendo algo que lo perjudicas, y hay chavales que entran en la lógica, y si esto no lo conseguimos entraría la posibilidad de la expulsión.
-¿Suele acudir la víctima a demandar la ayuda o son más los casos en los que los profesionales del centro detectáis el problema?
-En nuestro último caso fueron los padres lo que pusieron en evidencia porque vieron un moratón en el brazo del hijo. No era un caso de acoso como tal porque no había esa repetición en el tiempo que comentaba anteriormente. En otros casos son los tutores los que se dan cuenta o los compañeros y en otros casos la víctima, que la mayoría de las veces por temor se lo calla, por eso hay que trabajar con los espectadores.
-¿Cuál es el nivel de implicación de los padres?
-Es como todo, la botella está a la mitad, si el padre se implica, la ves llena, y si no se implica, vacía. Probablemente tengamos más padres que se impliquen, aunque también los hay, que no estén educando a sus hijos de manera adecuada, que no hagan una supervisión adecuada con niños que se van a la calle después comer y no vuelven hasta por la noche, están siendo educados por sus iguales. También hay casos de sobreprotección de padres que están están más atentos a las quejas de los niños que a que puedan tener los hábitos mínimos y la educación mínima para no tener problemas en el instituto. Hay padres que creen antes al hijo que al profesor.Los padres tienen que saber decir «no» y pelearse con ellos, pero ese es el camino adecuado. Al principio no te lo va a valorar, pero 10 o 15 años después lo va a entender, que gracias a eso puede tener unos estudios.También los hay que porque a lo mejor no entra en su cultura tener a los hijos supervisados y dejan a los niños hacer lo que quieren, son los casos más peligrosos, porque están siendo educados por los amigos.
-¿Puede ser de aquí de donde provengan mayormente los agresores en los casos de violencia?.
Hay de todo, pero normalmente los niños que están más educados, donde la familia les está transmitiendo una idea de lo que pueden y no hacer, creando una conciencia sobre lo que está bien y mal, si es un adulto en condiciones el que educa a un niño en esa dirección estará bien, pero si esa dirección moral o ética la ponen en manos del grupo de iguales, ese no está en condiciones en saber lo que le conviene y lo que no, actúan por lo que desean.Es difícil el trabajo de ser padre, ya que para llevar la dirección correcta hay que enfrentarse a ellos. Ser padre y madre es ser pesado. Si uno dice «no» de vez en cuando y te dicen los hijos que eres pesado, estás haciendo bien el trabajo, si no te dicen nada, a lo mejor no lo estás haciendo bien. Es el mito del padre amigo: padre y madre son eso, para amigos ya tienen muchos, hay que hacer el trabajo aunque llevándose bien con los niños.
DS
* Miguel Ángel Valverde es el orientador del Instituto de Enseñanza Secundaria Mar de Poniente de La Línea de la Concepción. Es licenciado en pedagogía y ha trabajado como maestro durante 30 años, aunque lleva una década dedicado a la orientación. Actualmente compagina sus labores con la administración de dos 'blogs' (http://orientaponiente.blogspot.com y http://entrepasillosyaulas.blogspot.com), mediante los que asesora a personas de todos los rincones de manera desinteresada en sus ratos libres y sirven de punto de información para alumnos, profesores y padres.







