EDITORIAL GRUPO JOLY · CÁDIZ, 2 JUN 2009
Tres encuestas publicadas ayer por otros tantos periódicos de difusión nacional han arrojado el mismo resultado: un abrumador rechazo a la reforma de la ley del aborto propuesta por el Ministerio de Igualdad en el punto en que autoriza la interrupción voluntaria del embarazo por parte de las menores de edad sin permiso paterno.
Entre seis y siete de cada diez encuestados se manifiestan en contra de esta modalidad de la ley de plazos del aborto que el Gobierno mantiene en pie, con respaldo explícito del presidente Zapatero, pese a los rumores sobre la posibilidad de ceder en este aspecto para lograr que la reforma pase por el Parlamento conservando sus principios fundamentales. El rechazo es muy mayoritario en todos los sectores sociales y niveles culturales, incluyendo el propio electorado socialista, tal como han intuido diversos dirigentes del PSOE que se han hecho eco del malestar provocado por la novedosa aportación de Bibiana Aído a una cuestión tan delicada. Ello viene a refrendar la inconveniencia de que la reforma de la legislación sobre el aborto se oriente en la dirección que persiguen los gobernantes actuales. Ya dijimos en su momento que autorizar a una adolescente a que aborte sin conocimiento de su familia, en una edad en que necesita permiso para otras actividades menos importantes que una intervención quirúrgica de riesgo, contraviene expresamente la cultura de la responsabilidad que necesita la juventud y los postulados y valores que tratan de implicar a los padres en la educación de sus hijos, además de contradecir las campañas de promoción de anticonceptivos y relaciones sexuales sanas y sin peligro. Se trata de una medida demagógica y falsamente populista, producto de un radicalismo impostado y de cierta inanidad intelectual. se enmarca, por otra parte, en un proceso de revisión de la ley vigente exigido por algunas minorías muy vistosas, pero con escaso respaldo social. La legislación actual, con todas sus imperfecciones, ha permitido que ninguna mujer sea encarcelada por abortar y ha suscitado un notable consenso político, aunque el PP la recurriera en su día (la asumió, sin embargo, durante sus ocho años de gobierno). No existe ninguna urgencia para cambiarla en estos momentos,y mucho menos en el sentido propuesto por Aído, con el rechazo general comentado.
ES
V.V. 01/06/2009. MADRID (EL PLURAL)
La reforma de la ley del aborto que prepara el Gobierno ha generado un rechazo generalizado de la sociedad en cuanto a que las jóvenes de 16 años puedan interrumpir voluntariamente su embarazo sin necesidad del consentimiento paterno. Varios periódicos publican hoy encuestas sobre este particular que muestran como incluso los votantes del PSOE no son partidarios de que las adolescentes no cuenten con sus padres a la hora de practicarse un aborto. ABC marca un 57 por ciento de desconformes con la reforma, El País amplía el porcentaje hasta el 64 por ciento y según La Vanguardia la oposición a los abortos en adolescentes es del 71 por ciento de los ciudadanos.
La reforma de la ley del aborto que plantea el Gobierno ha generado polémica incluso en sus propias filas, sobre todo con lo referente a un punto: que las jóvenes de 16 años puedan interrumpir su embarazo sin contar con el consentimiento de sus padres. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ya recordó que fue el PP quien aprobó en 2002 la Ley del Paciente que marca la mayoría de edad en temas sanitarios en 16 años. Sin embargo, la sociedad sigue viendo con malos ojos que las adolescentes no necesiten el permiso de sus padres para tomar este tipo de decisiones, según los datos de las encuestas que publica hoy la prensa.
71% en contra, según La Vanguardia
El diario La Vanguardia es el que da los datos más contundentes: según el rotativo, un 71 por ciento de la población está en desacuerdo con que las chicas de 16 años no precisen un permiso paterno para abortar, mientras que solo un 25 por ciento lo admite. Entre los votantes del PP, la negativa sube: un 80 por ciento es contrario a este punto, que también tiene detractores entre los votantes socialistas: un 25 por ciento lo desaprueba. Los resultados se igualan cuando lo que se pregunta es por la idoneidad de la reforma de la norma en general: un 47 por ciento de los ciudadanos está a favor de la reforma, y un 46 por ciento se posiciona en contra.
El País, 64% de críticos
Los resultados son similares en la encuesta que publica El País, que apunta que un 64 por ciento de la población no está de acuerdo con que las menores aborten sin permiso paterno, frente al 30 por ciento que comparte la idea. En las filas socialistas, señala la encuesta, son un 56 por ciento los que se oponente a este punto, igual que hacen un 88 por ciento de los votantes populares.
57%, según ABC
Algo inferiores son los porcentajes que ofrece ABC, aunque siguen siendo mayoría quienes no quieren que las adolescentes puedan abortar sin contar con su familia. Según el diario de Vocento, un 57 por ciento de los encuestados no está de acuerdo con este particular, mientras que solo en 27 por ciento se muestra partidario. Serían el 43 por ciento de quienes votan al PSOE los que se oponen a esta reforma, una cifra que sube hasta el 82 por ciento en el caso de los votantes del PP. En cualquier caso, el 36 por ciento cree que la reforma de la ley tiene demanda social, mientras que el 34 por ciento opina que no la tiene. Un 25 por ciento marcó un ambiguo “algo demandada”.
¿Conocimiento pero no consentimiento?
Esta división social se ha reflejado también dentro del propio seno del PSOE, donde algunos altos cargos se han mostrado contrarios al aborto adolescente sin permiso. Entre las propuestas que han hecho algunos socialistas, la más firme parece la de imponer el conocimiento paterno pero no su consentimiento, es decir, las jóvenes tendrían que informar a sus padres de la interrupción del embarazo, aunque no necesitarían su permiso para llevar a cabo la intervención.
EL PLURAL
ELECCIONES EUROPEAS - Campaña electoral ENCUESTA DE METROSCOPIA PARA EL PAÍS
El rechazo es mayor entre las mujeres (67%) que entre los hombres (61%)
↓ Abortar a los 16: sin permiso... ¿y en secreto?
>¿Crees que los padres deberían ser informados cuando una menor aborte?
ENCUESTA - 3605+... Resultados
EL PAÍS - Madrid - 01/06/2009
Lareforma de la Ley del Aborto, que despenaliza la interrupción delembarazo y permite que las chicas de entre 16 y 18 años puedan abortarsin consentimiento paterno, se ha convertido en un serio problemapolítico para el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Un 64% delos encuestados por Metroscopia para EL PAÍS "no está de acuerdo" conque las menores aborten solas y sólo un 30% está a favor. Entre losvotantes socialistas, un 56% también se opone a este punto, con lo quela división que han mostrado los dirigentes socialistas en este aspectollega también a los votantes.
Intenso debate entre los socialistas
Laencuesta, realizada mediante 1.000 consultas telefónicas entre el 27 yel 28 de mayo, otorga 3,7 puntos de ventaja al PP sobre el PSOE en laselecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán el próximo domingo.El sondeo revela que la oposición a que las menores aborten sinconsentimiento paterno es algo mayor entre las mujeres que entre loshombres. Un 67% está en contra, mientras que entre los hombres elporcentaje que se opone es del 61%.
En todos los grupos de edadhay un rechazo mayoritario a que el consentimiento paterno no sea unrequisito, pero la oposición crece con los años y es mayor entrequienes tienen más de 55.
Lo más preocupante para el PSOE es queun 56% de sus votantes está en contra del proyecto. Entre los votantesdel PP, este porcentaje asciende hasta el 88%.
El presidente delGobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido que la reformaimpedirá que los padres "interfieran" en la decisión de sus hijas. Lamayoría de los países europeos permite abortar a menores sinconsentimiento paterno, pero la reforma ha tenido contestación en lasfilas socialistas, como la del presidente castellano-manchego, JoséMaría Barreda, quien se ha mostrado contrario a este punto. Algunosdiputados socialistas han pedido que la ley no obligue alconsentimiento paterno, pero sí al conocimiento paterno, en línea conlo que propondrá el BNG. Otros socialistas católicos, como elpresidente del Congreso, José Bono, han eludido pronunciarse, aunquehan dado a entender que preferirían un texto más suave.
El PP hahecho de la reforma de la Ley del Aborto, y en especial del punto quepermite abortar a las menores sin consentimiento, uno de los ejes de sucampaña de las europeas. El candidato popular, Jaime Mayor Oreja, sealineó con el ala más dura de la Iglesia católica, al considerar que elaborto es peor que los abusos sexuales a menores de los que han sidoacusados curas en Irlanda.
La vicepresidenta primera delGobierno, María Teresa Fernández de la Vega, defendió ayer que el PPaún "sigue diciendo no" a la Ley de Igualdad, a la reforma de laeducación o a que "las mujeres decidamos sobre nuestra propia vida", enalusión a la Ley del Aborto.
La ministra de Igualdad, BibianaAído, ha defendido que la Ley de Autonomía del Paciente, que aprobó elCongreso en 2002 a propuesta del Gobierno del PP, fijó la mayoría deedad sanitaria en los 16 años salvo para el aborto y la reproducciónasistida. Ahora la reforma elimina la excepción del aborto con elargumento de que si una menor puede operarse a corazón abierto osometerse a una operación de cirugía estética sin consentimientopaterno, también debe poder abortar. Aído ha llegado a recordar que elPP permitió con su ley a una menor "ponerse tetas" sin consentimiento.
ElPSOE andaluz salió ayer a defender a Aído y su diputada Verónica Pérezdenunció una "cruzada" del PP y de los sectores "más retrógrados"contra ella por ser "mujer, socialista y andaluza".
Intenso debate entre los socialistas
-Zapatero (presidente). "Con esta norma preservamos una situaciónexcepcional. Es una decisión íntima de la mujer, pues tiene laresponsabilidad de un embarazo para toda la vida". Y añadió que lospadres podían "interferir de manera determinante".
- BibianaAído (ministra de Igualdad). "No se rompía la patria potestad cuando enel año 2002 aprobaron la Ley de Autonomía del Paciente, por la cual sepermite que cualquier joven pueda operarse de lo que quiera, ponersetetas, por ejemplo".
- José María Barreda (presidente de Castilla-La Mancha).
"Nome parece bien que las menores de 16 años puedan abortar sin elconsentimiento de sus padres. Soy padre y no concibo que si mi hijaestuviera en ese supuesto no se comunicara con su madre y conmigo".
-Guillermo Fernández Vara (presidente de Extremadura). "Si una chica de16 años puede decidir si le transplantan un riñón, puede decidir que seinterrumpe voluntariamente un embarazo. Si mi hija, cuando tenía 16 ó17 años, hubiera tenido esa situación vital, me hubiera gustado estar asu lado, no para cambiar su opinión, pero sí haber podido estar a sulado".
- Ángel Gabilondo (ministro de Educación). "Ellas son lasque han de tomar la decisión y sobre esto hay unanimidad, pero es muyimportante que tengan próximo a alguien que las pueda asesorar yayudar".
- José Antonio Pérez Tapias (diputado del partidosocialista). "El consentimiento paterno no debe ser indispensable, perosí el conocimiento".
- Carme Capdevila (consejera de AcciónSocial de Cataluña). "Una joven de 16 años tiene derecho a decidirsobre su maternidad. Pero esta decisión no se puede tomar sin elacompañamiento de los padres".
PA
· Antes de 2002 no existía la obligación legal de pedir el consentimiento
· El BNG propone que se informe a los tutores de todas las intervenciones
MÓNICA CEBERIO BELAZA 01/06/2009 (ELPAIS)
Una chica de 16 años se queda embarazada y decide abortar. Va al hospital con una amiga o con su novio. Sin decírselo a sus padres. Porque piensa que no estarían de acuerdo, porque no tiene confianza, o, sencillamente, porque no quiere dar cuentas a nadie de su intimidad. Esta imagen, que será una realidad si el anteproyecto de ley del aborto se aprueba tal cual por el Parlamento, está atormentando a un buen número de padres y madres españoles, tanto a favor como en contra del derecho al aborto, que creen que el Estado debe garantizarles que puedan tomar parte en una decisión tan trascendente como interrumpir un embarazo. Piden que, al menos, se les informe de lo que va a hacer su hija.
Frente a esta opinión, otro sector sostiene que si la mayoría de edad sanitaria está en los 16 años, si a esa edad los adolescentes pueden consentir cualquier intervención quirúrgica, no debe haber excepciones para el aborto. Será labor de los padres conseguir una relación fluida con sus hijas y que ellas busquen su apoyo. Es lo que defiende el Gobierno. "Evidentemente, lo idóneo es que ante una decisión como ésta, las jóvenes puedan contar con sus seres queridos y con su círculo de confianza, pero esto no se puede imponer por ley", dice la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. "La confianza en el seno de las familias se enmarca en el ámbito de lo privado y al Gobierno lo que le corresponde es establecer seguridad y garantías para que, si una chica decide interrumpir su embarazo y no contarlo por los motivos que sea, la intervención se realice en las condiciones de máxima seguridad, sin que la joven ponga en riesgo su salud. Evitar la clandestinidad y la ilegalidad es también otro de los objetivos de esta ley".
El debate ha calado hondo en la sociedad. El 56% de los votantes del PSOE y el 88% de los del PP no están de acuerdo con el Gobierno, según una encuesta de Metroscopia que publica hoy este diario. La medida recibe el apoyo sólo del 40% de los electores socialistas y del 8% de los populares.
Dentro del PSOE ya se han alzado voces críticas. Algunos, como el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, están en contra incluso de que las menores puedan decidir por sí mismas. Pero la mayor parte de los discrepantes sólo reclama, como el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, información para los padres. El presidente Zapatero ha terciado en la polémica defendiendo que se trata de "una decisión íntima de la mujer", que es la que "tiene la responsabilidad de un embarazo para toda la vida".
En la legislación comparada europea hay numerosos casos en los que se permite a las menores decidir por sí mismas y sin ninguna exigencia adicional. Es así en Reino Unido, Grecia, Portugal, Holanda, Noruega, República Checa, Letonia y Lituania. En Alemania se sigue un sistema basado en la capacidad de juicio, y no en la edad. El consentimiento de las mayores de 16 años se presume válido salvo que se pruebe lo contrario; entre los 14 y 16 se analiza caso por caso; y por debajo de los 14 es necesaria la autorización de los padres a no ser que la menor pruebe ante un juez que tiene capacidad para decidir.
En otros países se exige que las menores tengan la aprobación de un adulto, pero no es necesario que sean los padres o tutores. En Francia, por ejemplo, en principio, deben presentar el consentimiento de su tutor, pero si prefieren no contarlo en casa, basta con que vayan al hospital o a la clínica acompañadas por un adulto que ellas elijan. En Finlandia, las menores de 17 años necesitan autorización, pero no de los padres, sino del médico que practica la interrupción del embarazo. Y en Dinamarca hay comisiones formadas por cuatro personas en cada distrito que autorizan los abortos de menores y discapacitadas. Hungría y Luxemburgo sí exigen la autorización paterna en todos los casos de abortos de menores. Hay otros que también lo hacen, pero con alguna excepción. En Italia, si hay un peligro grave para la salud de la joven, no hace falta el permiso parental, y si los padres no consienten la intervención o no se ponen de acuerdo, decide un juez.
El Gobierno presentará su proyecto de ley a finales de julio o principios de septiembre para que comience su andadura parlamentaria. El texto, según el Ministerio de Igualdad, no exigirá que se informe a los padres. La Ley de Autonomía del Paciente, de 2002 -aprobada por el Gobierno popular de José María Aznar- estableció en los 16 años la mayoría de edad sanitaria salvo en tres supuestos: interrupción voluntaria del embarazo, reproducción asistida y ensayos clínicos. Esa excepción para el aborto es la que el Ejecutivo quiere eliminar.
¿Qué ocurría antes de 2002? El artículo que despenalizó el aborto no hacía referencia al respecto. La única norma aplicable era el artículo 162.2 del Código Civil, que señala que los menores pueden consentir por sí mismos "los actos relativos a derechos de la personalidad" u otros que "de acuerdo con las leyes y con sus condiciones de madurez", puedan realizar por sí mismos. El problema era quién decidía si tenía o no suficiente madurez. Como el tema del aborto ha sido siempre tan conflictivo, las clínicas (que son las que realizan el 97% de las intervenciones) optaron por evitar problemas y exigir a pesar de todo el consentimiento paterno.
"En un principio se pedía a las menores una carta de autorización firmada por los padres o tutores con una copia del carné de identidad para asegurarnos de que la firma era la misma" explica Santiago Barambio, presidente de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI). "Pero por las denuncias de algunos padres, en casos en los que la menor había falsificado la firma, las clínicas de ACAI empezamos a exigir que las chicas vinieran con los tutores, salvo que estuvieran emancipadas". Si los padres no estaban de acuerdo, la menor podía acudir a un juez, como ahora.
El criterio, de todas formas, no estaba claro, como lo demuestra el artículo 59 del código deontológico del Colegio de Médicos de Barcelona, que decía que "el médico no practicará nunca ninguna interrupción de embarazo sin el consentimiento libre y explícito del paciente, dado después de una cuidadosa información, en especial cuando éste sea menor, pero con capacidad para comprender lo que consiente. Cuando no exista esta capacidad, será preciso el consentimiento de las personas vinculadas responsables". Esta norma, que quedó sin efecto después de la aprobación de la Ley de Autonomía del Paciente, expresaba que, si la menor tenía suficiente capacidad, no hacía falta el consentimiento de sus padres.
Ahora, el Gobierno tendrá que consensuar con el resto de los partidos. Los tres grupos con cuyo apoyo ya cuenta para aprobar la reforma -el Bloque Nacionalista Galego, Izquierda Unida- Iniciativa per Catalunya / Verds y Esquerra Republicana- apoyaron esta medida en las conclusiones de la subcomisión mixta Congreso-Senado. Pero ahora el BNG matiza. "No hay duda de que el aborto debe tener el mismo tratamiento jurídico que el resto de las intervenciones médicas", dice Olaia Fernández, de BNG. "Pero sería conveniente que las familias estuvieran informadas. Una idea que se puede tratar en el trámite parlamentario es que se comunique a los padres no sólo ésta, sino cualquier operación que se le practique a un menor".
Muchas veces las creencias religiosas de la familia provocan que las menores retrasen la decisión y requieran después una intervención quirúrgica más compleja. Si la ley obliga a comunicar el aborto a los padres, ¿cabría alguna excepción en casos de adolescentes que tengan miedo de las consecuencias de su decisión? "La ley no puede entrar en razones morales", opina Olaia Fernández. Uno de los riesgos de la información obligatoria a los padres es que las chicas acudan a abortar a Portugal, donde no se les exige ningún permiso.
Gaspar Llamazares, portavoz de IU, no está de acuerdo en que se imponga la información a los padres. "Hay que tratar este tema como cualquier otro asunto sanitario", opina. "La ley no puede imponer unas buenas relaciones familiares. Y, si nadie discute que a esa edad las chicas pueden tener relaciones sexuales, de la misma forma deben poder decidir la interrupción de un embarazo".
Los parlamentarios tendrán que decidir cómo regulan la peliaguda cuestión durante los próximos meses. Parece que el debate no ha hecho más que empezar.
PA
EDITORIAL EL PAIS, Madrid 02/06/2009
Elmayoritario rechazo social que produce en España el aborto adolescentesin permiso parental es un jarro de agua fría para el proyecto de leydel Gobierno socialista. La encuesta publicada ayer por EL PAÍS muestraque el 64% de los encuestados está en contra de que las jóvenes de 16 y17 años puedan interrumpir su embarazo sin el permiso de susprogenitores o tutores. Otros sondeos difundidos estos días arrojanresultados similares, lo que debe llevar a una serena reflexión sobreeste asunto.
El debate se ha abierto ya en el seno del partidosocialista, evidenciando las discrepancias internas, pero tambiénseñalando los obstáculos y sus posibles soluciones. Todo indica que sonmuchos los que se resisten a imaginar a una menor de edad tomando solauna decisión tan grave sobre su vida sin el apoyo y el consejofamiliar. De hecho, en la práctica, lo normal es que las jóvenesaborten acompañadas de alguien de su entorno.
Sólo las jóvenesque viven circunstancias difíciles (ausencia de los padres, porejemplo), o las que tienen un entorno incapaz de admitir o gestionar unconflicto como éste, se ven obligadas a interrumpir solas sus embarazoso acudir a clínicas clandestinas que ponen en riesgo su salud. Perocabe admitir que la propuesta de reforma de la ley, tal como está,podría fomentar indirectamente esa soledad de la joven ante unadecisión (la de abortar o la de proseguir con el embarazo) que va atener una influencia decisiva en su vida. No es, por tanto,descabellado pensar en introducir cautelas que faciliten eseacompañamiento a la hora de sopesar las consecuencias de la decisión.La última palabra debe corresponder siempre a la joven embarazada,principio necesario para evitar que una decisión tan personal, en elsentido que sea, le venga impuesta por los padres: los antiabortistasdeberían contemplar también la eventualidad de unos padres que quieranimponer el aborto a su hija menor de 18 años contra su voluntad.
Elconocimiento obligatorio de los padres podría producir los mismosproblemas que origina la ley actual: el aborto clandestino y laocultación ante el temor a la reacción familiar. Francia ha establecidola posibilidad de acudir al aborto de la mano de un adulto, aunque ésteno sea padre o tutor.
En España, en principio, una jovenespañola que acude a abortar al sistema sanitario dispone deacompañamiento médico y social, lo que le ayudará a reflexionar antesde tomar la decisión definitiva. Reforzar todos esos mecanismos podríareducir el nivel de rechazo social que indican las encuestas y, altiempo, facilitar la implantación de este irrenunciable principio deotorgar a las adolescentes la misma libertad de criterio de la que yadisponen para casarse y mantener relaciones sexuales desde los 16 añossin permiso paterno. El cambio normativo ha de debatirse aún en elParlamento, donde la norma puede mejorarse y lograr el consensodeseable en este tipo de leyes.
PA
SONDEO DEL INSTITUTO NOXA · LA VANGUARDIA
BARCELONA. Redacción LA VANGUARDIA | 01/06/2009 |
El intenso debate interno que está viviendo el Partido Socialista sobre la conveniencia de autorizar, sin necesidad de permiso paterno, la interrupción del embarazo a chicas de 16 años tiene raíces profundas. Es la propia sociedad española la que cuestiona masivamente esta propuesta, como refleja el sondeo de Noxa para La Vanguardia.Nada menos que siete de cada diez ciudadanos (71%) están en contra de esa eventualidad (y sólo uno de cada cuatro la admite). Y seguramente al calor de este polémico contenido, el conjunto de la reforma de la ley del aborto provoca una clara división entre la ciudadanía.
De ese modo, y aunque casi la mitad de los consultados, el 47%, se muestra de acuerdo con la propuesta de reforma del Gobierno, una cifra similar (46%) se manifiesta en contra. Es decir, la división ideológica y política es rotunda al tomar posición frente a este proyecto. Una mayoría nítida de los votantes del PSOE, IUICV y, sobre todo, Esquerra se muestran de acuerdo con la reforma de la ley, mientras que más del 80% de los votantes del Partido Popular y en torno al 60% de los de CiU y UPyD están en desacuerdo. La línea divisoria sigue, por lo tanto, el eje ideológico izquierda-derecha, con la parcial excepción del PNV, cuyos electores están muy divididos (un 40%, a favor, y un 50%, en contra).
Eso sí, uno de cada cuatro votantes del PSOE se muestra también en desacuerdo con la reforma de la ley, mientras que un 15% de los electores del PP está a favor, posición que comparten un tercio de los votantes de CiU.
Sin embargo, el tema que centra la controversia es la posibilidad que se les ofrece a las chicas de 16 años de interrumpir el embarazo sin permiso de los padres. Este aspecto concreto de la ley suscita un amplísimo rechazo, incluso entre sectores que están globalmente de acuerdo con la reforma, y de ahí que más del 70% de los consultados se posicionen en contra de este punto específico. De hecho, el predominio de las actitudes de rechazo a la posibilidad de abortar sin autorización de los padres se registra también entre los votantes socialistas: sólo un 35% está de acuerdo con esa eventualidad, frente al 60% que se opone.
Estos índices de rechazo superan el 70% entre los votantes del PNV, y del 90% entre los electores del PP, UPyD y CiU. Únicamente entre los votantes de IU-ICV y Esquerra las posiciones están más igualadas, pero sólo en el electorado de ERC se registra una ligera mayoría a favor de admitir el aborto a los 16, sin permiso.
También la decisión de autorizar la dispensación de la píldora del día siguiente sin receta médica genera una amplia división entre la población: un 46% se muestra de acuerdo con esta decisión, pero un 48% está en contra. Y, de nuevo, la división en las opiniones sigue el eje ideológico, con los electores de los partidos de izquierda a favor, y los de centroderecha, en contra, con la única salvedad de los votantes del PNV y UPyD.
LV
Edición Impresa LA VANGUARDIA:
Rechazo abrumador al aborto de las menores sin permiso paterno (cont.)
PÍLDORA SIN RECETA
El 48%, sobre todo votantes del PP o de CiU, la rechaza, y el 46% la acepta
Incluso entre sectores que están globalmente de acuerdo con la reforma, y de ahí que más del 70% de los consultados se posicionen en contra de este punto específico. De hecho, el predominio de las actitudes de rechazo a la posibilidad de abortar sin autorización de los padres se registra también entre los votantes socialistas: sólo un 35% está de acuerdo con esa eventualidad, frente al 60% que se opone. Estos índices de rechazo superan el 70% entre los votantes del PNV, y del 90% entre los electores del PP, UPyD y CiU. Únicamente entre los votantes de IU-ICV y Esquerra las posiciones están más igualadas, pero sólo en el electorado de ERC se registra una ligera mayoría a favor de admitir el aborto a los 16, sin permiso. ...
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BARÓMETRO DYM para ABC
— El 43% de los votantes del PSOE no está de acuerdo con la polémica propuesta que defiende Bibiana Aído
P. CERVILLA / D. PÉREZ | MADRID (ABC)
El barómetro realizado por DYM para ABC indica que un 57% de los encuestados se muestra bastante o muy en desacuerdo con esta medida anunciada por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. Sólo un 27% está bastante o muy de acuerdo en que ello pueda ser así.
Debate en el PSOE
Este punto de la reforma de la ley, que incluso ha sido cuestionado por destacados socialistas y ha abierto un debate interno en el seno de esta formación política, puede terminar por arruinar uno de los proyectos estrella de Zapatero. En la encuesta se aprecia esta tensión entre socialistas. Así el 43% de los entrevistados que votaron al PSOE en la últimas elecciones generales están bastante en desacuerdo (el 23%) o muy en desacuerdo (un 20%) con la posibilidad de que a los 16 años se pueda abortar sin el consentimiento paterno y sin ni siquiera con la posibilidad de que los padre sean informados de la intervención. Por contra, a favor de esta medida sólo se decantó el 39% de los votantes socialistas. Para los que se declararon votantes del PP, en contra se declararon el 82% (un 65% muy en desacuerdo y un 17% bastante en desacuerdo) y sólo el 9% se manifestó a favor.
Cabe recordar que esta propuesta ha sido activamente defendida por Bibiana Aído, que, entre otras ocurrencias, aseguró que para las niñas ir a abortar era como «ir a ponerse tetas». Algo que puede parecer hasta lógico si, como defendió unos días antes convulsionando los cimientos de la ciencia biológica y genética, para ella «un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no un ser humano».
En cualquier caso, el rechazo a esta propuesta contrasta con el equilibrio existente entre la ciudadanía sobre la teórica demanda que existe para la reforma de la ley. Así, según el barómetro de DYM, un 36% de los cuestionados cree que la reforma es bastante o muy demandada por la sociedad, frente a un 34% que piensa que es poco o nada demandada. Un 25% se sitúa en la zona templada y cree que sólo es algo demandada.
La reforma del aborto es la bandera de enganche que está utilizando Zapatero para ganarse el favor de los partidos de izquierda en el Congreso. Su soledad está cada vez más acentuada, pero no acaba de calar en la sociedad. Los ciudadanos no perciben esta situación de debilidad extrema, ya que no creen que la presentación, por parte del PP, de una moción de censura, esté suficientemente justificada. El barómetro de DYM refleja que el 50% de los encuestados considera que la moción de censura está nada o poco justificada, frente a un 27% ciento que piensa que está bastante o muy justificada.
ABC
ENTREVISTA A TRINIDAD JIMÉNEZ
Trinidad Jiménez: "Fracasaría como madre si mi hija no me dijera que va a abortar"
"Lo importante de esta ley es que intenta evitar precisamente llegar al aborto" | "La píldora hormonal necesita receta porque es diaria y con efectos secundarios" | "Estoy segura de que la gran mayoría de las menores irán al hospital acompañadas"
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PS
>El tema del aborto aún sigue siendo tabú .
04.06.09 | EVA LUNA / MADRID (TELECINCO)
La que habla es Sonia, una menor que oculta su verdadera identidad. Hace sólo unos días que ha interrumpido voluntariamente su embarazo: "Porque no tengo la edad y no tengo capacidad para tener un hijo. A mí me tiene que cuidar mi madre todavía". Su madre la apoyó en todo momento, es más, según Sonia se quedó muchísimo más tranquila al saber que la joven no quería tener al bebé: "Lo recibí como un jarro de agua fría, como cualquier madre, pero como tenemos medios, pensé: antes de que pase ni un día más es el momento de ayudar a mi hija. Nos pusimos en contacto con la clínica, ella lo tenía muy decidido y yo también, su vida tiene que continuar y esto no tiene que ser motivo para que se sienta frustrada el resto de su vida. Ella es una niña, es que es una niña, nosotros ya la hemos criado y no nos corresponde esa función, cuando ella madure, cuando tenga una pareja y estabilidad, ya tendrá sus hijos. Ahora no era el momento de tenerlos, y mucho menos para que se los criemos nosotros".
Sonia asegura que fue un accidente y que en su momento no se dio cuenta. En la clínica nos cuentan que a todas las adolescentes "se les rompe el preservativo". Sin embargo la mayoría acaba confensando: "fue una noche, un momento de pasión, se me olvidó". Nunca los jóvenes han tenido tanta información como ahora ni tan fácil acceso a ella, sin embargo, el número de abortos en menores sigue en aumento. En 2007, la última cifra registrada por ACAI -la asociación de clínicas acreditadas para la interrupción voluntaria del embarazo- casi 6300 menores de edad abortaron en nuestro país. La cifra se ha duplicado en diez años, aunque como nos explican en ACAI, el aumento no es alarmante. Hay que tener en cuenta varios factores: la población española ha aumentado, la población inmigrante también, la edad de la menarquía está cambiando (la primera menstruación de la mujer, que cada vez se produce antes) y sobre todo, las conductas sexuales. Los jóvenes se inician cada vez más jóvenes en el sexo.
En cualquier caso algo falla cuando seis mil menores acaban abortando en un año. Según Ana Figueredo, la trabajadora social de la clínica a la que acudimos a grabar (y cuyo nombre no desvelamos por expreso deseo de Sonia) lo que realmente falla es la comunicación: "No hay que ser hipócrita, debemos saber que hay muchos padres que no hablan con sus hijos, que el tema del sexo es un tabú. Si hubiera comunicación yo creo que esto no ocurriría. Si en casa no se habla de sexo a los 13 años lo aprenderán en la calle o en Internet". Esta trabajadora social cree que los jóvenes no tienen el concepto de "peligrosidad", no son capaces de asimilar los riesgos que conlleva el sexo inseguro hasta que les toca sufrirlos: "siempre piensan que a ellos no les puede pasar. Para eso están los padres, hay que hablar mucho, contestar a todas las preguntas. Practicar sexo no es una actitud que se pueda reprender, hay que hacerlo con cabeza, con salud, pero siempre con métodos anticonceptivos. Todas las chicas deben llevar un preservativo en el bolso, en la cartera, siempre, desde casa".
Cuando entre en vigor la ampliación de la Ley del Aborto las niñas podrán decidir a los 16 años si interrumpen su embarazo. Hoy por hoy necesitan el consentimiento de sus padres para hacerlo. De hecho, tal y como nos cuenta Ana Figueredo: "Vienen bastantes menores pidiendo que se les practique interrupción sin consentimiento de sus padres (a estas chicas no se les practica), nos insisten mucho: mi padre no lo va a entender, me va a obligar a que lo tenga, me va a recriminar mucho" Llegan muy nerviosas, con mucho sentimiento de culpa y con la promesa de que no les va a volver a pasar, lo pasan muy mal".
El aborto está despenalizado en nuestro país desde 1985, aunque siempre bajo alguna de estas tres circunstancias: peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada, violación, y presunción de que el feto habrá de nacer con graves taras. Sin embargo Figueredo apunta que hay muchos sectores de la población que no aceptan que el aborto es legal: "estamos distraídos, no tiene sentido el debate aborto sí o no. Aborto sí -la que decide es la mujer- pero información y comunicación. No se puede estigmatizar a la mujer porque tiene que haber un psiquiatra que la avale". La trabajadora social se refiere a que siempre, antes de practicar un aborto, un profesional debe certificar que seguir adelante con el embarazo podría suponer un "trastorno grave depresivo para ella", es decir, que se cumple uno de los tres supuestos por los que el aborto es legal en España.
En esta clínica nos explican que hay mujeres que han llegado a pasar hasta por cinco y seis abortos voluntarios (mujeres mayores de edad). Es el caso de determinados sectores de la población, especialmente las mujeres inmigrantes que proceden del Este de Europa. Utilizan el aborto casi como método anticonceptivo. La única forma de evitarlos es, una vez más, con información y prevención. Educar a los jóvenes es la clave para que no tengan que acudir a una clínica a interrumpir su embarazo o tener un hijo no deseado, muchas veces en unas circunstancias que son perjudiciales para la madre y sobre todo, para el niño.
TELEcinco
Contra la mayoría social
ANÁLISIS | Carlos Colón, Sevilla
La opinión pública está así dividida al menos en cuatro posiciones: quienes apoyan el proyecto de ley pero se oponen a que las menores aborten sin permiso paterno; quienes se oponen al proyecto de ley, prefiriendo el actual marco legal corregido en un sentido restrictivo en lo que al cuarto supuesto se refiere; quienes apoyan íntegramente el proyecto de ley; y quienes objetan tanto el marco existente (aún con correcciones para evitar el "coladero" del cuarto supuesto) como el que ahora se propone. Las encuestas indican que las dos últimas posiciones -que podríamos llamar proabortistas y antiabortistas radicales- son minoritarias. Y que las dos primeras, en la medida en que podrían reflejar (aproximadamente) las sensibilidades de los electorados del PSOE y el PP, son mayoritarias. Estas dos posiciones son las que, en mi opinión, representan a esa izquierda y esa derecha que considero razonables.
Tres encuestas publicadas ayer por otros tantos periódicos de difusión nacional han arrojado el mismo resultado: un abrumador rechazo a la reforma de la ley del aborto propuesta por el Ministerio de Igualdad en el punto en que autoriza la interrupción voluntaria del embarazo por parte de las menores de edad sin permiso paterno.
| ↓ Los rotativos ABC, La Vanguardia y El País arrojan datos incontestables que muestran la división de la sociedad. Nada menos que un 60% de los encuestados por ABC o el 64% de los de El País, cifra rotunda que La Vanguardia eleva hasta el 70%, están en contra de esa eventualidad. El rechazo es incluso superior en las mujeres que entre los hombres. ↓ EDITORIAL EL PAIS Amplio rechazo social del aborto adolescente sin permiso paterno. |
ES
La mayoría de la población, en contra de que las adolescentes aborten sin permiso paterno
Varias encuestas muestran la controversia que ha generado la reforma de la leyV.V. 01/06/2009. MADRID (EL PLURAL)
La reforma de la ley del aborto que prepara el Gobierno ha generado un rechazo generalizado de la sociedad en cuanto a que las jóvenes de 16 años puedan interrumpir voluntariamente su embarazo sin necesidad del consentimiento paterno. Varios periódicos publican hoy encuestas sobre este particular que muestran como incluso los votantes del PSOE no son partidarios de que las adolescentes no cuenten con sus padres a la hora de practicarse un aborto. ABC marca un 57 por ciento de desconformes con la reforma, El País amplía el porcentaje hasta el 64 por ciento y según La Vanguardia la oposición a los abortos en adolescentes es del 71 por ciento de los ciudadanos.
La reforma de la ley del aborto que plantea el Gobierno ha generado polémica incluso en sus propias filas, sobre todo con lo referente a un punto: que las jóvenes de 16 años puedan interrumpir su embarazo sin contar con el consentimiento de sus padres. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ya recordó que fue el PP quien aprobó en 2002 la Ley del Paciente que marca la mayoría de edad en temas sanitarios en 16 años. Sin embargo, la sociedad sigue viendo con malos ojos que las adolescentes no necesiten el permiso de sus padres para tomar este tipo de decisiones, según los datos de las encuestas que publica hoy la prensa.
71% en contra, según La Vanguardia
El diario La Vanguardia es el que da los datos más contundentes: según el rotativo, un 71 por ciento de la población está en desacuerdo con que las chicas de 16 años no precisen un permiso paterno para abortar, mientras que solo un 25 por ciento lo admite. Entre los votantes del PP, la negativa sube: un 80 por ciento es contrario a este punto, que también tiene detractores entre los votantes socialistas: un 25 por ciento lo desaprueba. Los resultados se igualan cuando lo que se pregunta es por la idoneidad de la reforma de la norma en general: un 47 por ciento de los ciudadanos está a favor de la reforma, y un 46 por ciento se posiciona en contra.
El País, 64% de críticos
Los resultados son similares en la encuesta que publica El País, que apunta que un 64 por ciento de la población no está de acuerdo con que las menores aborten sin permiso paterno, frente al 30 por ciento que comparte la idea. En las filas socialistas, señala la encuesta, son un 56 por ciento los que se oponente a este punto, igual que hacen un 88 por ciento de los votantes populares.
57%, según ABC
Algo inferiores son los porcentajes que ofrece ABC, aunque siguen siendo mayoría quienes no quieren que las adolescentes puedan abortar sin contar con su familia. Según el diario de Vocento, un 57 por ciento de los encuestados no está de acuerdo con este particular, mientras que solo en 27 por ciento se muestra partidario. Serían el 43 por ciento de quienes votan al PSOE los que se oponen a esta reforma, una cifra que sube hasta el 82 por ciento en el caso de los votantes del PP. En cualquier caso, el 36 por ciento cree que la reforma de la ley tiene demanda social, mientras que el 34 por ciento opina que no la tiene. Un 25 por ciento marcó un ambiguo “algo demandada”.
¿Conocimiento pero no consentimiento?
Esta división social se ha reflejado también dentro del propio seno del PSOE, donde algunos altos cargos se han mostrado contrarios al aborto adolescente sin permiso. Entre las propuestas que han hecho algunos socialistas, la más firme parece la de imponer el conocimiento paterno pero no su consentimiento, es decir, las jóvenes tendrían que informar a sus padres de la interrupción del embarazo, aunque no necesitarían su permiso para llevar a cabo la intervención.
EL PLURAL
ELECCIONES EUROPEAS - Campaña electoral ENCUESTA DE METROSCOPIA PARA EL PAÍS
El 56% de los votantes del PSOE se opone a que las menores aborten solas
La reforma del Gobierno se enfrenta a la oposición del 64% del electoradoEl rechazo es mayor entre las mujeres (67%) que entre los hombres (61%)
↓ Abortar a los 16: sin permiso... ¿y en secreto?
ENCUESTA - 3605+... Resultados
EL PAÍS - Madrid - 01/06/2009
Lareforma de la Ley del Aborto, que despenaliza la interrupción delembarazo y permite que las chicas de entre 16 y 18 años puedan abortarsin consentimiento paterno, se ha convertido en un serio problemapolítico para el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Un 64% delos encuestados por Metroscopia para EL PAÍS "no está de acuerdo" conque las menores aborten solas y sólo un 30% está a favor. Entre losvotantes socialistas, un 56% también se opone a este punto, con lo quela división que han mostrado los dirigentes socialistas en este aspectollega también a los votantes.
Intenso debate entre los socialistas
Laencuesta, realizada mediante 1.000 consultas telefónicas entre el 27 yel 28 de mayo, otorga 3,7 puntos de ventaja al PP sobre el PSOE en laselecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán el próximo domingo.El sondeo revela que la oposición a que las menores aborten sinconsentimiento paterno es algo mayor entre las mujeres que entre loshombres. Un 67% está en contra, mientras que entre los hombres elporcentaje que se opone es del 61%.
En todos los grupos de edadhay un rechazo mayoritario a que el consentimiento paterno no sea unrequisito, pero la oposición crece con los años y es mayor entrequienes tienen más de 55.
Lo más preocupante para el PSOE es queun 56% de sus votantes está en contra del proyecto. Entre los votantesdel PP, este porcentaje asciende hasta el 88%.
El presidente delGobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido que la reformaimpedirá que los padres "interfieran" en la decisión de sus hijas. Lamayoría de los países europeos permite abortar a menores sinconsentimiento paterno, pero la reforma ha tenido contestación en lasfilas socialistas, como la del presidente castellano-manchego, JoséMaría Barreda, quien se ha mostrado contrario a este punto. Algunosdiputados socialistas han pedido que la ley no obligue alconsentimiento paterno, pero sí al conocimiento paterno, en línea conlo que propondrá el BNG. Otros socialistas católicos, como elpresidente del Congreso, José Bono, han eludido pronunciarse, aunquehan dado a entender que preferirían un texto más suave.
El PP hahecho de la reforma de la Ley del Aborto, y en especial del punto quepermite abortar a las menores sin consentimiento, uno de los ejes de sucampaña de las europeas. El candidato popular, Jaime Mayor Oreja, sealineó con el ala más dura de la Iglesia católica, al considerar que elaborto es peor que los abusos sexuales a menores de los que han sidoacusados curas en Irlanda.
La vicepresidenta primera delGobierno, María Teresa Fernández de la Vega, defendió ayer que el PPaún "sigue diciendo no" a la Ley de Igualdad, a la reforma de laeducación o a que "las mujeres decidamos sobre nuestra propia vida", enalusión a la Ley del Aborto.
La ministra de Igualdad, BibianaAído, ha defendido que la Ley de Autonomía del Paciente, que aprobó elCongreso en 2002 a propuesta del Gobierno del PP, fijó la mayoría deedad sanitaria en los 16 años salvo para el aborto y la reproducciónasistida. Ahora la reforma elimina la excepción del aborto con elargumento de que si una menor puede operarse a corazón abierto osometerse a una operación de cirugía estética sin consentimientopaterno, también debe poder abortar. Aído ha llegado a recordar que elPP permitió con su ley a una menor "ponerse tetas" sin consentimiento.
ElPSOE andaluz salió ayer a defender a Aído y su diputada Verónica Pérezdenunció una "cruzada" del PP y de los sectores "más retrógrados"contra ella por ser "mujer, socialista y andaluza".
Intenso debate entre los socialistas
-Zapatero (presidente). "Con esta norma preservamos una situaciónexcepcional. Es una decisión íntima de la mujer, pues tiene laresponsabilidad de un embarazo para toda la vida". Y añadió que lospadres podían "interferir de manera determinante".
- BibianaAído (ministra de Igualdad). "No se rompía la patria potestad cuando enel año 2002 aprobaron la Ley de Autonomía del Paciente, por la cual sepermite que cualquier joven pueda operarse de lo que quiera, ponersetetas, por ejemplo".
- José María Barreda (presidente de Castilla-La Mancha).
"Nome parece bien que las menores de 16 años puedan abortar sin elconsentimiento de sus padres. Soy padre y no concibo que si mi hijaestuviera en ese supuesto no se comunicara con su madre y conmigo".
-Guillermo Fernández Vara (presidente de Extremadura). "Si una chica de16 años puede decidir si le transplantan un riñón, puede decidir que seinterrumpe voluntariamente un embarazo. Si mi hija, cuando tenía 16 ó17 años, hubiera tenido esa situación vital, me hubiera gustado estar asu lado, no para cambiar su opinión, pero sí haber podido estar a sulado".
- Ángel Gabilondo (ministro de Educación). "Ellas son lasque han de tomar la decisión y sobre esto hay unanimidad, pero es muyimportante que tengan próximo a alguien que las pueda asesorar yayudar".
- José Antonio Pérez Tapias (diputado del partidosocialista). "El consentimiento paterno no debe ser indispensable, perosí el conocimiento".
- Carme Capdevila (consejera de AcciónSocial de Cataluña). "Una joven de 16 años tiene derecho a decidirsobre su maternidad. Pero esta decisión no se puede tomar sin elacompañamiento de los padres".
PA
Abortar a los 16: sin permiso... ¿y en secreto?
La posibilidad de que las menores decidan sin contar con sus padres se convierte en uno de los puntos más controvertidos de la reforma· Antes de 2002 no existía la obligación legal de pedir el consentimiento
· El BNG propone que se informe a los tutores de todas las intervenciones
MÓNICA CEBERIO BELAZA 01/06/2009 (ELPAIS)
Una chica de 16 años se queda embarazada y decide abortar. Va al hospital con una amiga o con su novio. Sin decírselo a sus padres. Porque piensa que no estarían de acuerdo, porque no tiene confianza, o, sencillamente, porque no quiere dar cuentas a nadie de su intimidad. Esta imagen, que será una realidad si el anteproyecto de ley del aborto se aprueba tal cual por el Parlamento, está atormentando a un buen número de padres y madres españoles, tanto a favor como en contra del derecho al aborto, que creen que el Estado debe garantizarles que puedan tomar parte en una decisión tan trascendente como interrumpir un embarazo. Piden que, al menos, se les informe de lo que va a hacer su hija.
Frente a esta opinión, otro sector sostiene que si la mayoría de edad sanitaria está en los 16 años, si a esa edad los adolescentes pueden consentir cualquier intervención quirúrgica, no debe haber excepciones para el aborto. Será labor de los padres conseguir una relación fluida con sus hijas y que ellas busquen su apoyo. Es lo que defiende el Gobierno. "Evidentemente, lo idóneo es que ante una decisión como ésta, las jóvenes puedan contar con sus seres queridos y con su círculo de confianza, pero esto no se puede imponer por ley", dice la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. "La confianza en el seno de las familias se enmarca en el ámbito de lo privado y al Gobierno lo que le corresponde es establecer seguridad y garantías para que, si una chica decide interrumpir su embarazo y no contarlo por los motivos que sea, la intervención se realice en las condiciones de máxima seguridad, sin que la joven ponga en riesgo su salud. Evitar la clandestinidad y la ilegalidad es también otro de los objetivos de esta ley".
El debate ha calado hondo en la sociedad. El 56% de los votantes del PSOE y el 88% de los del PP no están de acuerdo con el Gobierno, según una encuesta de Metroscopia que publica hoy este diario. La medida recibe el apoyo sólo del 40% de los electores socialistas y del 8% de los populares.
Dentro del PSOE ya se han alzado voces críticas. Algunos, como el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, están en contra incluso de que las menores puedan decidir por sí mismas. Pero la mayor parte de los discrepantes sólo reclama, como el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, información para los padres. El presidente Zapatero ha terciado en la polémica defendiendo que se trata de "una decisión íntima de la mujer", que es la que "tiene la responsabilidad de un embarazo para toda la vida".
En la legislación comparada europea hay numerosos casos en los que se permite a las menores decidir por sí mismas y sin ninguna exigencia adicional. Es así en Reino Unido, Grecia, Portugal, Holanda, Noruega, República Checa, Letonia y Lituania. En Alemania se sigue un sistema basado en la capacidad de juicio, y no en la edad. El consentimiento de las mayores de 16 años se presume válido salvo que se pruebe lo contrario; entre los 14 y 16 se analiza caso por caso; y por debajo de los 14 es necesaria la autorización de los padres a no ser que la menor pruebe ante un juez que tiene capacidad para decidir.
En otros países se exige que las menores tengan la aprobación de un adulto, pero no es necesario que sean los padres o tutores. En Francia, por ejemplo, en principio, deben presentar el consentimiento de su tutor, pero si prefieren no contarlo en casa, basta con que vayan al hospital o a la clínica acompañadas por un adulto que ellas elijan. En Finlandia, las menores de 17 años necesitan autorización, pero no de los padres, sino del médico que practica la interrupción del embarazo. Y en Dinamarca hay comisiones formadas por cuatro personas en cada distrito que autorizan los abortos de menores y discapacitadas. Hungría y Luxemburgo sí exigen la autorización paterna en todos los casos de abortos de menores. Hay otros que también lo hacen, pero con alguna excepción. En Italia, si hay un peligro grave para la salud de la joven, no hace falta el permiso parental, y si los padres no consienten la intervención o no se ponen de acuerdo, decide un juez.
El Gobierno presentará su proyecto de ley a finales de julio o principios de septiembre para que comience su andadura parlamentaria. El texto, según el Ministerio de Igualdad, no exigirá que se informe a los padres. La Ley de Autonomía del Paciente, de 2002 -aprobada por el Gobierno popular de José María Aznar- estableció en los 16 años la mayoría de edad sanitaria salvo en tres supuestos: interrupción voluntaria del embarazo, reproducción asistida y ensayos clínicos. Esa excepción para el aborto es la que el Ejecutivo quiere eliminar.
¿Qué ocurría antes de 2002? El artículo que despenalizó el aborto no hacía referencia al respecto. La única norma aplicable era el artículo 162.2 del Código Civil, que señala que los menores pueden consentir por sí mismos "los actos relativos a derechos de la personalidad" u otros que "de acuerdo con las leyes y con sus condiciones de madurez", puedan realizar por sí mismos. El problema era quién decidía si tenía o no suficiente madurez. Como el tema del aborto ha sido siempre tan conflictivo, las clínicas (que son las que realizan el 97% de las intervenciones) optaron por evitar problemas y exigir a pesar de todo el consentimiento paterno.
"En un principio se pedía a las menores una carta de autorización firmada por los padres o tutores con una copia del carné de identidad para asegurarnos de que la firma era la misma" explica Santiago Barambio, presidente de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI). "Pero por las denuncias de algunos padres, en casos en los que la menor había falsificado la firma, las clínicas de ACAI empezamos a exigir que las chicas vinieran con los tutores, salvo que estuvieran emancipadas". Si los padres no estaban de acuerdo, la menor podía acudir a un juez, como ahora.
El criterio, de todas formas, no estaba claro, como lo demuestra el artículo 59 del código deontológico del Colegio de Médicos de Barcelona, que decía que "el médico no practicará nunca ninguna interrupción de embarazo sin el consentimiento libre y explícito del paciente, dado después de una cuidadosa información, en especial cuando éste sea menor, pero con capacidad para comprender lo que consiente. Cuando no exista esta capacidad, será preciso el consentimiento de las personas vinculadas responsables". Esta norma, que quedó sin efecto después de la aprobación de la Ley de Autonomía del Paciente, expresaba que, si la menor tenía suficiente capacidad, no hacía falta el consentimiento de sus padres.
Ahora, el Gobierno tendrá que consensuar con el resto de los partidos. Los tres grupos con cuyo apoyo ya cuenta para aprobar la reforma -el Bloque Nacionalista Galego, Izquierda Unida- Iniciativa per Catalunya / Verds y Esquerra Republicana- apoyaron esta medida en las conclusiones de la subcomisión mixta Congreso-Senado. Pero ahora el BNG matiza. "No hay duda de que el aborto debe tener el mismo tratamiento jurídico que el resto de las intervenciones médicas", dice Olaia Fernández, de BNG. "Pero sería conveniente que las familias estuvieran informadas. Una idea que se puede tratar en el trámite parlamentario es que se comunique a los padres no sólo ésta, sino cualquier operación que se le practique a un menor".
Muchas veces las creencias religiosas de la familia provocan que las menores retrasen la decisión y requieran después una intervención quirúrgica más compleja. Si la ley obliga a comunicar el aborto a los padres, ¿cabría alguna excepción en casos de adolescentes que tengan miedo de las consecuencias de su decisión? "La ley no puede entrar en razones morales", opina Olaia Fernández. Uno de los riesgos de la información obligatoria a los padres es que las chicas acudan a abortar a Portugal, donde no se les exige ningún permiso.
Gaspar Llamazares, portavoz de IU, no está de acuerdo en que se imponga la información a los padres. "Hay que tratar este tema como cualquier otro asunto sanitario", opina. "La ley no puede imponer unas buenas relaciones familiares. Y, si nadie discute que a esa edad las chicas pueden tener relaciones sexuales, de la misma forma deben poder decidir la interrupción de un embarazo".
Los parlamentarios tendrán que decidir cómo regulan la peliaguda cuestión durante los próximos meses. Parece que el debate no ha hecho más que empezar.
PA
EDITORIAL EL PAIS, Madrid 02/06/2009
Reparos al aborto
El amplio rechazo social del aborto adolescente sin permiso paterno impone una reflexiónElmayoritario rechazo social que produce en España el aborto adolescentesin permiso parental es un jarro de agua fría para el proyecto de leydel Gobierno socialista. La encuesta publicada ayer por EL PAÍS muestraque el 64% de los encuestados está en contra de que las jóvenes de 16 y17 años puedan interrumpir su embarazo sin el permiso de susprogenitores o tutores. Otros sondeos difundidos estos días arrojanresultados similares, lo que debe llevar a una serena reflexión sobreeste asunto.
El debate se ha abierto ya en el seno del partidosocialista, evidenciando las discrepancias internas, pero tambiénseñalando los obstáculos y sus posibles soluciones. Todo indica que sonmuchos los que se resisten a imaginar a una menor de edad tomando solauna decisión tan grave sobre su vida sin el apoyo y el consejofamiliar. De hecho, en la práctica, lo normal es que las jóvenesaborten acompañadas de alguien de su entorno.
Sólo las jóvenesque viven circunstancias difíciles (ausencia de los padres, porejemplo), o las que tienen un entorno incapaz de admitir o gestionar unconflicto como éste, se ven obligadas a interrumpir solas sus embarazoso acudir a clínicas clandestinas que ponen en riesgo su salud. Perocabe admitir que la propuesta de reforma de la ley, tal como está,podría fomentar indirectamente esa soledad de la joven ante unadecisión (la de abortar o la de proseguir con el embarazo) que va atener una influencia decisiva en su vida. No es, por tanto,descabellado pensar en introducir cautelas que faciliten eseacompañamiento a la hora de sopesar las consecuencias de la decisión.La última palabra debe corresponder siempre a la joven embarazada,principio necesario para evitar que una decisión tan personal, en elsentido que sea, le venga impuesta por los padres: los antiabortistasdeberían contemplar también la eventualidad de unos padres que quieranimponer el aborto a su hija menor de 18 años contra su voluntad.
Elconocimiento obligatorio de los padres podría producir los mismosproblemas que origina la ley actual: el aborto clandestino y laocultación ante el temor a la reacción familiar. Francia ha establecidola posibilidad de acudir al aborto de la mano de un adulto, aunque ésteno sea padre o tutor.
En España, en principio, una jovenespañola que acude a abortar al sistema sanitario dispone deacompañamiento médico y social, lo que le ayudará a reflexionar antesde tomar la decisión definitiva. Reforzar todos esos mecanismos podríareducir el nivel de rechazo social que indican las encuestas y, altiempo, facilitar la implantación de este irrenunciable principio deotorgar a las adolescentes la misma libertad de criterio de la que yadisponen para casarse y mantener relaciones sexuales desde los 16 añossin permiso paterno. El cambio normativo ha de debatirse aún en elParlamento, donde la norma puede mejorarse y lograr el consensodeseable en este tipo de leyes.
PA
SONDEO DEL INSTITUTO NOXA · LA VANGUARDIA
El 71% de los ciudadanos rechazan el aborto adolescente sin permiso paterno
El apoyo a la reforma de la ley divide a los españoles en dos grupos iguales | El 48%, sobre todo votantes del PP o de CiU, la rechaza, y el 46% la acepta | Únicamente entre los electores de ERC son mayoría quienes lo apoyanBARCELONA. Redacción LA VANGUARDIA | 01/06/2009 |
El intenso debate interno que está viviendo el Partido Socialista sobre la conveniencia de autorizar, sin necesidad de permiso paterno, la interrupción del embarazo a chicas de 16 años tiene raíces profundas. Es la propia sociedad española la que cuestiona masivamente esta propuesta, como refleja el sondeo de Noxa para La Vanguardia.Nada menos que siete de cada diez ciudadanos (71%) están en contra de esa eventualidad (y sólo uno de cada cuatro la admite). Y seguramente al calor de este polémico contenido, el conjunto de la reforma de la ley del aborto provoca una clara división entre la ciudadanía.
De ese modo, y aunque casi la mitad de los consultados, el 47%, se muestra de acuerdo con la propuesta de reforma del Gobierno, una cifra similar (46%) se manifiesta en contra. Es decir, la división ideológica y política es rotunda al tomar posición frente a este proyecto. Una mayoría nítida de los votantes del PSOE, IUICV y, sobre todo, Esquerra se muestran de acuerdo con la reforma de la ley, mientras que más del 80% de los votantes del Partido Popular y en torno al 60% de los de CiU y UPyD están en desacuerdo. La línea divisoria sigue, por lo tanto, el eje ideológico izquierda-derecha, con la parcial excepción del PNV, cuyos electores están muy divididos (un 40%, a favor, y un 50%, en contra).
Eso sí, uno de cada cuatro votantes del PSOE se muestra también en desacuerdo con la reforma de la ley, mientras que un 15% de los electores del PP está a favor, posición que comparten un tercio de los votantes de CiU.
Sin embargo, el tema que centra la controversia es la posibilidad que se les ofrece a las chicas de 16 años de interrumpir el embarazo sin permiso de los padres. Este aspecto concreto de la ley suscita un amplísimo rechazo, incluso entre sectores que están globalmente de acuerdo con la reforma, y de ahí que más del 70% de los consultados se posicionen en contra de este punto específico. De hecho, el predominio de las actitudes de rechazo a la posibilidad de abortar sin autorización de los padres se registra también entre los votantes socialistas: sólo un 35% está de acuerdo con esa eventualidad, frente al 60% que se opone.
Estos índices de rechazo superan el 70% entre los votantes del PNV, y del 90% entre los electores del PP, UPyD y CiU. Únicamente entre los votantes de IU-ICV y Esquerra las posiciones están más igualadas, pero sólo en el electorado de ERC se registra una ligera mayoría a favor de admitir el aborto a los 16, sin permiso.
También la decisión de autorizar la dispensación de la píldora del día siguiente sin receta médica genera una amplia división entre la población: un 46% se muestra de acuerdo con esta decisión, pero un 48% está en contra. Y, de nuevo, la división en las opiniones sigue el eje ideológico, con los electores de los partidos de izquierda a favor, y los de centroderecha, en contra, con la única salvedad de los votantes del PNV y UPyD.
LV
Edición Impresa LA VANGUARDIA:
Rechazo abrumador al aborto de las menores sin permiso paterno (cont.)
PÍLDORA SIN RECETA
El 48%, sobre todo votantes del PP o de CiU, la rechaza, y el 46% la acepta
Incluso entre sectores que están globalmente de acuerdo con la reforma, y de ahí que más del 70% de los consultados se posicionen en contra de este punto específico. De hecho, el predominio de las actitudes de rechazo a la posibilidad de abortar sin autorización de los padres se registra también entre los votantes socialistas: sólo un 35% está de acuerdo con esa eventualidad, frente al 60% que se opone. Estos índices de rechazo superan el 70% entre los votantes del PNV, y del 90% entre los electores del PP, UPyD y CiU. Únicamente entre los votantes de IU-ICV y Esquerra las posiciones están más igualadas, pero sólo en el electorado de ERC se registra una ligera mayoría a favor de admitir el aborto a los 16, sin permiso. ...
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BARÓMETRO DYM para ABC
Seis de cada diez españoles rechazan que se pueda abortar con 16 años sin permiso paterno
Mayoritario rechazo en la intención del Gobierno de que las chicas de 16 y 17 años puedan abortar libremente sin el consentimiento de sus padres— El 43% de los votantes del PSOE no está de acuerdo con la polémica propuesta que defiende Bibiana Aído
P. CERVILLA / D. PÉREZ | MADRID (ABC)
El barómetro realizado por DYM para ABC indica que un 57% de los encuestados se muestra bastante o muy en desacuerdo con esta medida anunciada por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. Sólo un 27% está bastante o muy de acuerdo en que ello pueda ser así.
Debate en el PSOE
Este punto de la reforma de la ley, que incluso ha sido cuestionado por destacados socialistas y ha abierto un debate interno en el seno de esta formación política, puede terminar por arruinar uno de los proyectos estrella de Zapatero. En la encuesta se aprecia esta tensión entre socialistas. Así el 43% de los entrevistados que votaron al PSOE en la últimas elecciones generales están bastante en desacuerdo (el 23%) o muy en desacuerdo (un 20%) con la posibilidad de que a los 16 años se pueda abortar sin el consentimiento paterno y sin ni siquiera con la posibilidad de que los padre sean informados de la intervención. Por contra, a favor de esta medida sólo se decantó el 39% de los votantes socialistas. Para los que se declararon votantes del PP, en contra se declararon el 82% (un 65% muy en desacuerdo y un 17% bastante en desacuerdo) y sólo el 9% se manifestó a favor.
Cabe recordar que esta propuesta ha sido activamente defendida por Bibiana Aído, que, entre otras ocurrencias, aseguró que para las niñas ir a abortar era como «ir a ponerse tetas». Algo que puede parecer hasta lógico si, como defendió unos días antes convulsionando los cimientos de la ciencia biológica y genética, para ella «un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no un ser humano».
En cualquier caso, el rechazo a esta propuesta contrasta con el equilibrio existente entre la ciudadanía sobre la teórica demanda que existe para la reforma de la ley. Así, según el barómetro de DYM, un 36% de los cuestionados cree que la reforma es bastante o muy demandada por la sociedad, frente a un 34% que piensa que es poco o nada demandada. Un 25% se sitúa en la zona templada y cree que sólo es algo demandada.
La reforma del aborto es la bandera de enganche que está utilizando Zapatero para ganarse el favor de los partidos de izquierda en el Congreso. Su soledad está cada vez más acentuada, pero no acaba de calar en la sociedad. Los ciudadanos no perciben esta situación de debilidad extrema, ya que no creen que la presentación, por parte del PP, de una moción de censura, esté suficientemente justificada. El barómetro de DYM refleja que el 50% de los encuestados considera que la moción de censura está nada o poco justificada, frente a un 27% ciento que piensa que está bastante o muy justificada.
ABC
ENTREVISTA A TRINIDAD JIMÉNEZTrinidad Jiménez: "Fracasaría como madre si mi hija no me dijera que va a abortar"
"Lo importante de esta ley es que intenta evitar precisamente llegar al aborto" | "La píldora hormonal necesita receta porque es diaria y con efectos secundarios" | "Estoy segura de que la gran mayoría de las menores irán al hospital acompañadas"
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PS
Aborto adolescente
Ser menor de dieciocho años y tomar la decisión de seguir adelante o no con un embarazo no programado ni deseado es muy difícil. Aunque algunas jóvenes, como la que entrevistamos, lo tienen clarísimo, si le volviera a ocurrir, volvería a abortar: " en ningún momento pensé que estaba cometiendo un error, he tenido un fallo, mala suerte, ¿y por eso tengo que arruinar mi vida?".04.06.09 | EVA LUNA / MADRID (TELECINCO)
La que habla es Sonia, una menor que oculta su verdadera identidad. Hace sólo unos días que ha interrumpido voluntariamente su embarazo: "Porque no tengo la edad y no tengo capacidad para tener un hijo. A mí me tiene que cuidar mi madre todavía". Su madre la apoyó en todo momento, es más, según Sonia se quedó muchísimo más tranquila al saber que la joven no quería tener al bebé: "Lo recibí como un jarro de agua fría, como cualquier madre, pero como tenemos medios, pensé: antes de que pase ni un día más es el momento de ayudar a mi hija. Nos pusimos en contacto con la clínica, ella lo tenía muy decidido y yo también, su vida tiene que continuar y esto no tiene que ser motivo para que se sienta frustrada el resto de su vida. Ella es una niña, es que es una niña, nosotros ya la hemos criado y no nos corresponde esa función, cuando ella madure, cuando tenga una pareja y estabilidad, ya tendrá sus hijos. Ahora no era el momento de tenerlos, y mucho menos para que se los criemos nosotros".
Sonia asegura que fue un accidente y que en su momento no se dio cuenta. En la clínica nos cuentan que a todas las adolescentes "se les rompe el preservativo". Sin embargo la mayoría acaba confensando: "fue una noche, un momento de pasión, se me olvidó". Nunca los jóvenes han tenido tanta información como ahora ni tan fácil acceso a ella, sin embargo, el número de abortos en menores sigue en aumento. En 2007, la última cifra registrada por ACAI -la asociación de clínicas acreditadas para la interrupción voluntaria del embarazo- casi 6300 menores de edad abortaron en nuestro país. La cifra se ha duplicado en diez años, aunque como nos explican en ACAI, el aumento no es alarmante. Hay que tener en cuenta varios factores: la población española ha aumentado, la población inmigrante también, la edad de la menarquía está cambiando (la primera menstruación de la mujer, que cada vez se produce antes) y sobre todo, las conductas sexuales. Los jóvenes se inician cada vez más jóvenes en el sexo.
En cualquier caso algo falla cuando seis mil menores acaban abortando en un año. Según Ana Figueredo, la trabajadora social de la clínica a la que acudimos a grabar (y cuyo nombre no desvelamos por expreso deseo de Sonia) lo que realmente falla es la comunicación: "No hay que ser hipócrita, debemos saber que hay muchos padres que no hablan con sus hijos, que el tema del sexo es un tabú. Si hubiera comunicación yo creo que esto no ocurriría. Si en casa no se habla de sexo a los 13 años lo aprenderán en la calle o en Internet". Esta trabajadora social cree que los jóvenes no tienen el concepto de "peligrosidad", no son capaces de asimilar los riesgos que conlleva el sexo inseguro hasta que les toca sufrirlos: "siempre piensan que a ellos no les puede pasar. Para eso están los padres, hay que hablar mucho, contestar a todas las preguntas. Practicar sexo no es una actitud que se pueda reprender, hay que hacerlo con cabeza, con salud, pero siempre con métodos anticonceptivos. Todas las chicas deben llevar un preservativo en el bolso, en la cartera, siempre, desde casa".
Cuando entre en vigor la ampliación de la Ley del Aborto las niñas podrán decidir a los 16 años si interrumpen su embarazo. Hoy por hoy necesitan el consentimiento de sus padres para hacerlo. De hecho, tal y como nos cuenta Ana Figueredo: "Vienen bastantes menores pidiendo que se les practique interrupción sin consentimiento de sus padres (a estas chicas no se les practica), nos insisten mucho: mi padre no lo va a entender, me va a obligar a que lo tenga, me va a recriminar mucho" Llegan muy nerviosas, con mucho sentimiento de culpa y con la promesa de que no les va a volver a pasar, lo pasan muy mal".
El aborto está despenalizado en nuestro país desde 1985, aunque siempre bajo alguna de estas tres circunstancias: peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada, violación, y presunción de que el feto habrá de nacer con graves taras. Sin embargo Figueredo apunta que hay muchos sectores de la población que no aceptan que el aborto es legal: "estamos distraídos, no tiene sentido el debate aborto sí o no. Aborto sí -la que decide es la mujer- pero información y comunicación. No se puede estigmatizar a la mujer porque tiene que haber un psiquiatra que la avale". La trabajadora social se refiere a que siempre, antes de practicar un aborto, un profesional debe certificar que seguir adelante con el embarazo podría suponer un "trastorno grave depresivo para ella", es decir, que se cumple uno de los tres supuestos por los que el aborto es legal en España.
En esta clínica nos explican que hay mujeres que han llegado a pasar hasta por cinco y seis abortos voluntarios (mujeres mayores de edad). Es el caso de determinados sectores de la población, especialmente las mujeres inmigrantes que proceden del Este de Europa. Utilizan el aborto casi como método anticonceptivo. La única forma de evitarlos es, una vez más, con información y prevención. Educar a los jóvenes es la clave para que no tengan que acudir a una clínica a interrumpir su embarazo o tener un hijo no deseado, muchas veces en unas circunstancias que son perjudiciales para la madre y sobre todo, para el niño.
TELEcinco
Contra la mayoría social
ANÁLISIS | Carlos Colón, Sevilla
La opinión pública está así dividida al menos en cuatro posiciones: quienes apoyan el proyecto de ley pero se oponen a que las menores aborten sin permiso paterno; quienes se oponen al proyecto de ley, prefiriendo el actual marco legal corregido en un sentido restrictivo en lo que al cuarto supuesto se refiere; quienes apoyan íntegramente el proyecto de ley; y quienes objetan tanto el marco existente (aún con correcciones para evitar el "coladero" del cuarto supuesto) como el que ahora se propone. Las encuestas indican que las dos últimas posiciones -que podríamos llamar proabortistas y antiabortistas radicales- son minoritarias. Y que las dos primeras, en la medida en que podrían reflejar (aproximadamente) las sensibilidades de los electorados del PSOE y el PP, son mayoritarias. Estas dos posiciones son las que, en mi opinión, representan a esa izquierda y esa derecha que considero razonables.







