Los mayores deben estar atentos a esta nueva forma de abuso infantil que se vale de las nuevas tecnologías
↓Detienen en Cádiz a un 'ciberacosador' que chantajeó a 250 mujeres, mayoría chicas
— Un técnico informático en paro se hacía pasar por una niña para extorsionarlas
>1 2
Guardaba los datos personales que obtenía de las chicas, así como las conversaciones que mantenía con ellas, en las que queda reflejado con crudeza el control psicológico que ejercía sobre sus víctimas.
ARGENTINA 10 de junio de 2009, (EL PERIODICO AUSTRAL)
Son muy hábiles, hablan igual que los adolescentes, manejan los mismos códigos y hasta el vocabulario de moda. Escriben con errores de ortografía, abrevian palabras y hasta usan emoticones, logrando ganar rápidamente la confianza de los más chicos. El punto de contacto: chats, messengers y redes sociales como fotoblogs, facebook y foros temáticos.
Según Wikipedia, el grooming de niños por Internet (o simplemente child grooming ) es un nuevo tipo de problema relativo a la seguridad de los menores que acceden a Internet. Consiste en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a establecer lazos de amistad con un niño o niña en la Red y buscando obtener satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o, incluso, como preparación para un encuentro sexual, posiblemente concretado por medio del abuso y del chantaje.
Este proceso de ciber-conquista puede durar semanas o incluso meses y suele pasar por diversas fases de manera más o menos rápida, según diversas circunstancias. Generalmente el adulto procede a elaborar lazos emocionales (de amistad) con el/la menor, simulando ser otro menor y con el correr de los días va obteniendo datos personales y de contacto.
Utilizan tácticas de seducción, provocación y el envío de imágenes de contenido pornográfico, consiguiendo finalmente que el/la menor se desnude o realice tocamientos frente a la webcam. Una vez iniciado el ciberacoso, chantajean a la víctima para obtener cada vez más material pornográfico o un encuentro físico con el objetivo de abusar sexualmente de la persona.
El término grooming empezó a sonar hace no mucho tiempo. Esto es lo que nota Marcela Czarny, presidenta de la Asociación Civil "Chicos.net", que promueve el uso responsable de las tecnologías de la comunicación y la información.
"Se están escuchando muy fuertemente términos que se usan para acuñar problemas que existen desde hace mucho tiempo, porque siempre hubo adultos que sedujeron a chicos de modo no violento. Es un problema viejo, pero facilitado por el anonimato que permite el chat. Por eso está magnificado ahora", opina Czarny desde una nota en Internet.
Las llamadas "redes sociales" brindan a todo el mundo la posibilidad de acceder tanto a los videos como a las fotografías cargadas. Este material en muchas oportunidades es robado para luego ser utilizado en páginas dedicadas a la pedofilia.
"El adulto, el padre, el docente, deben generar las líneas de trabajo, pero son ellos los que tienen que aprender a usar responsablemente las nuevas tecnologías. No valen las censuras, los filtros (porque saben anularlos), ni las amenazas de los padres", añadió.
Tanto los padres como los hijos deben tener en cuenta que, por más que Internet sea un mundo virtual, del otro lado del chat hay una persona que puede mentir su sexo y edad y afectar a los adolescentes de una manera muy concreta y real.
"El problema de la explotación va en crecimiento a medida que se tecnifica, cuanto más chicos tienen acceso a las computadoras hay más posibles víctimas, cuanto más padres desconozcan formas de prevención habrá más campos para que los chicos se vean vulnerables", afirma Inda Klein, coordinadora de Investigación y Monitoreo de Niñez y Nuevas Tecnologías de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia y concluye: "Internet ya no es una moda, de a poco nos fue cambiando la vida".
PAustral
La Policía detiene a un 'ciberacosador' que chantajeó a 250 mujeres y menores
Las conocía por chat y por las redes socialesMADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido en Cádiz a un joven de 24 años como presunto responsable de un delito de corrupción de menores al que se le acusa de haber conseguido mediante 'grooming' vídeos y fotografías de al menos 250 personas, en su mayoría mujeres y menores de edad.
El arrestado coaccionaba y amenazaba a sus víctimas para que le enviasen archivos de contenido sexual, al tiempo que se hacía con el control de sus ordenadores y cuentas de correo por medio de programas informáticos.
Las investigaciones se iniciaron a raíz de una denuncia en Madrid en la que una menor manifestaba que una persona, a la que conoció por Internet, había conseguido una imagen de ella desnuda. A partir de ese momento, la víctima comenzó a sufrir amenazas en las que le decía que, de no enviarle semanalmente nuevos vídeos o fotos de contenido pornográfico, iba a ser humillada públicamente, por lo que accedió al chantaje.
Los especialistas de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional analizaron las direcciones de correo electrónico y lograron identificar al responsable de las amenazas, un joven de la localidad de Chipiona (Cádiz). Los agentes procedieron a su arresto en el mes de octubre de 2008, y en el registro de su domicilio se le intervinieron dos ordenadores portátiles y dos discos duros.
El material intervenido fue sometido posteriormente a un exhaustivo análisis en el que se pudo verificar la existencia de gran cantidad de datos susceptibles de tener relación con esta actividad delictiva (acoso, chantaje, amenazas y obtención de imágenes de pornografía infantil al obligar a la menor denunciante a grabarse desnuda). Además, se constató que podían existir más víctimas, por lo que se solicitó autorización judicial para realizar un estudio de todo lo incautado mediante herramientas de análisis forense y visores de metadatos.
Este análisis en profundidad, que se ha prolongado durante varios meses, permitió desvelar gran cantidad de información sobre las víctimas y los medios empleados para coaccionarlas, acceder a sus datos y someterlas a acoso. Los investigadores constataron que el detenido había cometido delitos sobre al menos doscientas cincuenta personas, la mayoría de ellas menores de edad y de sexo femenino.
Además, a través de la información personal que el detenido había obtenido de las mujeres al acceder ilegítimamente a sus correos electrónicos o al propio ordenador mediante el uso de programas de control remoto (troyanos), así como de las direcciones de correo electrónico, se pudo identificar a las víctimas, algunas residentes en el extranjero.
Tras este primer arresto en octubre de 2008, el ciberacosador ha sido ahora nuevamente detenido tras comprobar que las amenazas continuaban.
Las declaraciones de algunas de las víctimas pusieron de manifiesto que habían recibido nuevas amenazas incluso después de su primera detención y puesta a disposición judicial, el pasado mes de octubre. La Autoridad Judicial, tras tener conocimiento de estos nuevos hechos, ordenó que se procediera a su localización, detención y traslado a Madrid para ser puesto a su disposición judicial y posteriormente se ordenó su ingreso en prisión.
CAPTADAS EN LOS CHAT
El arrestado conocía a sus víctimas en 'chat' o en redes sociales, en las que sus participantes suelen exhibir fotografías personales, en ocasiones en poses o actitudes provocativas, si bien nunca fotos de desnudos.
Una vez establecido el primer contacto, mediante una aplicación de mensajería instantánea mantenía conversaciones con sus víctimas, para lo que simulaba casi siempre ser otra persona. Se hacía pasar por niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza (llegó a utilizar hasta doce personalidades diferentes, de ambos sexos y un variado rango de edad).
De este modo, obtenía fotografías o vídeos de las chicas, e incluso sesiones de cámara web que grababa subrepticiamente. Si no accedían las amenazaba e insultaba, y mediante varias técnicas -principalmente programas informáticos como simuladores de caída de conexión, ingeniería social, etc..- trataba de tomar el control de su ordenador y de las cuentas de correo electrónico.
Tras hacerse con sus cuentas de correo, el arrestado intentaba obtener de las menores una imagen o vídeo no demasiado explícito, para que no se negaran radicalmente, pero sí lo suficientemente comprometido para posteriormente amenazarlas con difundirlos a sus contactos si no accedían a nuevos requerimientos. Si no accedían las amenazaba con usar su correo para distribuir fotografías a terceros y humillarlas ante sus conocidos.
Este acoso se producía durante meses, ya que, gracias a los programas informáticos instalados subrepticiamente en el ordenador de las víctimas, averiguaba las nuevas cuentas que creaban.
El detenido, además de las fotografías y vídeos, guardaba los datos personales que obtenía de las chicas, así como las conversaciones que mantenía con ellas, en las que queda reflejado con crudeza el control psicológico que ejercía sobre sus víctimas.
La operación ha sido realizada por especialistas de la Brigada de Investigación Tecnológica, de la Comisaría General de Policía Judicial, que han contado con el apoyo de agentes de las Brigadas Provinciales de Policía Judicial de Madrid, Cádiz y Sevilla.
EP
Detenido un hombre en Chipiona por acosar a menores por internet
El individuo, de 24 años, tenía vídeos y fotos de carácter sexual de cerca de 250 chicasEl detenido se hizo con el control de los ordenadores de las chicas y las chantajeaba
CÁDIZ 14.06.2009 - (DDC)
La Policía ha detenido a un joven que se hacía pasar en internet por niña o adolescente para contactar con chicas menores de edad -lo hizo al menos con 250-, a las que amenazó y coaccionó para que le enviasen fotos o vídeos de contenido sexual; de no ser así, el delincuente tomaba el control de su ordenador.
Este ciberacosador, de 24 años, ha sido detenido en Chipiona (Cádiz) y lo ha sido por segunda vez en pocos meses pues ya había sido arrestado en octubre, según informa la Policía.
Ahora ha sido nuevamente detenido tras comprobarse que continuaba amenazando a menores mediante el método del "grooming" o "ciberacoso".
El arrestado conocía a sus víctimas en chat o páginas consideradas como redes sociales, en las que sus participantes suelen exhibir fotografías personales, en ocasiones en poses o actitudes provocativas, pero nunca fotos de desnudos.
Para esos contactos simulaba casi siempre ser una niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza y llegó a utilizar hasta doce personalidades diferentes, de ambos sexos y un variado rango de edad.
De esta forma obtenía fotografías o vídeos de las chicas, e incluso sesiones de cámara web que grababa sin que lo supiera.
Pero si no accedían, las amenazaba e insultaba, y mediante varias técnicas -principalmente programas informáticos como simuladores de caída de conexión- trataba de tomar el control de su ordenador y de las cuentas de correo electrónico.
Tras hacerse con el control del correo, intentaba obtener de las menores una imagen o un vídeo no demasiado explícito para que no se negaran radicalmente, pero sí lo suficientemente comprometido para posteriormente amenazarlas con difundirlos a sus contactos si no accedían a nuevos requerimientos.
Así, continuaba con el chantaje y la coacción bajo la amenaza de que la víctima no recuperara su cuenta de correo con lo que, además, perdería su lista de contactos.
Si aún así se negaban, perdían el uso de su correo electrónico y el detenido lo empleaba para humillarlas ante sus conocidos, a quienes incluso les hacía llegar fotos o vídeos comprometidos de sus víctimas.
Este acoso se producía durante meses por parte de este "ciberacosador", quien ejercía con crudeza un control psicológico hacia sus víctimas.
El delincuente fue detenido en octubre a raíz de una denuncia formulada en Madrid. En aquella ocasión, se le intervinieron dos ordenadores portátiles y dos discos duros, que han sido analizados durante meses y han permitido constatar sus amenazas a, al menos, 250 personas, algunas de ellas residentes en el extranjero.
Algunas de las víctimas habían recibido nuevas amenazas incluso después de su primera detención, por lo que el juez ordenó su detención y puesta a disposición judicial, y se encuentra en prisión.
La Policía hace hincapié en que los "chat" y las redes sociales son dos herramientas muy utilizadas en la actualidad por los menores de edad para comunicarse entre ellos y que en ocasiones no adoptan las precauciones necesarias para evitar ser víctimas de los ciberdelincuentes.
Por ello, no deben facilitar datos de carácter personal o fotografías a desconocidos, con los riesgos que este comportamiento puede entrañar.
Y lo más importante, los padres no deben desentenderse de los menores cuando navegan y, al igual que en el espacio físico, deben preocuparse de "con quien están", "donde están" y "cuanto tiempo están".
DDC
Mi 'ciberamigo' me chantajea
Ingresa en prisión un joven que acosó desde Cádiz a más de 250 mujeres, muchas de ellas menores, a través de la red
PEDRO ESPINOSA - Cádiz - 15/06/2009 (EL PAIS)
Algunas veces era una niña de 12 años. Otras, acababa de cumplir 14. A veces era un amigable joven de 15. Las menos, había superado la mayoría de edad. El detenido en Chipiona (Cádiz) era, en realidad, varón y tenía 24 años pero se había inventado hasta 12 personalidades distintas para ganarse la confianza de sus víctimas de diferentes maneras. Durante semanas habló con ellas a través de Internet. Se intercambiaron palabras en el chat, mensajes por correo y fotografías en algunas redes sociales como Facebook. Cuando la amistad se consolidaba y reunía material suficiente, él desvelaba su verdadero rostro. El que amenazaba y chantajeaba a las que supuestamente eran sus amigas. Así engañó a 250 personas, la mayoría mujeres y menores. La Policía le detuvo una vez en octubre del año pasado. Pero siguió actuando. A la segunda le han llevado a prisión.
El chico, de 24 años, tenía imágenes de sus acosadas desnudas
El método usado por este delincuente cibernético se conoce como grooming, nacido de la revolución que ha supuesto el auge de programas de mensajería instantánea, chats, redes sociales donde es fácil encontrar amigos pero no siempre con buenas intenciones. La operación policial que ha acabado con el arresto y encarcelamiento de este joven se ha hecho pública justo cuando el Ministerio del Interior ha emprendido una campaña para advertir de los riesgos de poner en Internet datos e imágenes privados, sobre todos, de menores. El detenido conocía estas facilidades y dominaba la técnica informática y las fórmulas para obtener de sus víctimas lo que buscaba.
La policía conoció los hechos a través de una denuncia registrada en Madrid. Una joven reveló que alguien al que había conocido en Internet la estaba chantajeando. Ella misma le había entregado, en virtud de la confianza ganada, una foto con una imagen suya desnuda. Ahora su supuesto amigo cibernético le amenazaba con difundirla y humillarla públicamente si no le entregaba semanalmente un vídeo de contenido sexual en el que ella apareciera. Esa denuncia permitió seguir la pista al acosador. La Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía le localizó en octubre de 2008 en Chipiona y se le intervinieron dos ordenadores portátiles y dos discos duros. Fue detenido pero quedó en libertad.
El material intervenido fue analizado y se constató la existencia de más víctimas. Este descubrimiento abrió una nueva investigación que se ha prolongado todos estos meses y que ha permitido cifrar en 250 las víctimas, la mayoría de ellas mujeres y menores de todo el territorio español, aunque también había extranjeras. El acosador no se limitó a utilizar la información personal que sus víctimas le habían cedido voluntariamente, sino también usó programas de control remoto para acceder al contenido de cuentas de correo electrónico y los archivos personales de sus ordenadores.
Esos datos íntimos formaban parte del chantaje. Amenazaba con difundirlos. Su silencio tenía un precio. Nuevos envíos pero de imágenes mucho más explícitas. También advertía a sus víctimas de que controlaba su ordenador y podía borrar todos sus archivos y mensajes del correo. Muchas accedieron. La Policía ha podido comprobar el resultado del acoso. Además de fotografías y vídeos, el detenido también guardaba los datos personales e incluso las conversaciones que mantenía con ellas. La policía ha relatado que ejercía "un crudo control psicológico" sobre sus víctimas. Algunas charlas revelaban una especie de Doctor Jekyll y Mister Hyde. Al principio era amable y educado. "Soy tu corazoncito de azúcar", se presentaba en algunos mensajes. Luego sacaba su cara más oscura.
El joven, J. M. C., es estudiante en Sevilla y experto en informática. Tiene un hermano. Toda su familia, residente en Chipiona, fue investigada hasta esclarecer los hechos. Tras su arresto en octubre siguió actuando y amenazando a otras personas. Con algunas el acoso duró más de ocho meses. Por eso el juez le ha enviado a prisión.
En la provincia de Cádiz, este tipo de delitos ha movilizado incluso al grupo Udyco III de la comisaría gaditana, especializado en investigaciones informáticas. Los agentes acuden a los colegios para explicar a alumnos, padres y profesores estos riesgos. "Al igual que en el espacio físico, en Internet los progenitores deben preocuparse con quién están, dónde están y cuánto tiempo están sus hijos". Saber qué es el grooming servirá también para evitarlo.
PA
Se hacía pasar por una niña para contactar con menores y acosarlas en internet
EFE | MADRID
La Policía ha detenido a un joven que se hacía pasar en internet por niña o adolescente para contactar con chicas menores -al menos con 250-, a las que amenazó y coaccionó para que le enviasen fotos o vídeos de contenido sexual; de no ser así, el delincuente tomaba el control de su ordenador.
Este ciberacosador, de 24 años, ha sido detenido en Chipiona (Cádiz) y lo ha sido por segunda vez en pocos meses pues ya había sido arrestado en octubre, según informa la Policía. Ahora ha sido nuevamente detenido tras comprobarse que continuaba amenazando a menores mediante el método del grooming o ciberacoso.
El arrestado conocía a sus víctimas en chat o páginas consideradas como redes sociales, en las que sus participantes suelen exhibir fotografías personales, en ocasiones en poses o actitudes provocativas, pero nunca fotos de desnudos. Para esos contactos simulaba casi siempre ser una niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza y llegó a utilizar hasta doce personalidades diferentes, de ambos sexos y un variado rango de edad.
De esta forma obtenía fotografías o vídeos de las chicas, e incluso sesiones de cámara web que grababa sin que lo supiera. Pero si no accedían, las amenazaba e insultaba, y mediante programas informáticos como simuladores de caída de conexión trataba de tomar el control de su ordenador y de las cuentas de correo electrónico.
Tras hacerse con el control del correo, intentaba obtener de las menores una imagen o un vídeo no demasiado explícito para que no se negaran, pero sí lo suficiente para amenazarlas luego con difundirlos a sus contactos si no accedían a nuevos requerimientos.
LOT
Detenido un ciberacosador por amenazar a 250 menores para que enviaran fotos
Se hacía pasar en internet por niña o adolescente para contactar con menores
Las coaccionaba para que le enviasen fotos o vídeos de contenido sexual
Si no accedían, amenazaba con tomar el control de su ordenador
EFE MADRID 14.06.2009 (RTVE)
La Policía ha detenido a un joven que se hacía pasar en internet por niña o adolescente para contactar con chicas menores de edad -lo hizo al menos con 250-, a las que amenazó y coaccionó para que le enviasen fotos o vídeos de contenido sexual; de no ser así, el delincuente tomaba el control de su ordenador.
Este "ciberacosador", de 24 años, ha sido detenido en Chipiona (Cádiz) y lo ha sido por segunda vez en pocos meses pues ya había sido arrestado en octubre, según informa la Policía.
Ahora ha sido nuevamente detenido tras comprobarse que continuaba amenazando a menores mediante el método del "grooming" o "ciberacoso".
El arrestado conocía a sus víctimas en "chat" o páginas consideradas como redes sociales, en las que sus participantes suelen exhibir fotografías personales, en ocasiones en poses o actitudes provocativas, pero nunca fotos de desnudos.
Para esos contactos simulaba casi siempre ser una niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza y llegó a utilizar hasta doce personalidades diferentes, de ambos sexos y un variado rango de edad.
De esta forma obtenía fotografías o vídeos de las chicas, e incluso sesiones de cámara web que grababa sin que lo supiera.
Pero si no accedían, las amenazaba e insultaba, y mediante varias técnicas -principalmente programas informáticos como simuladores de caída de conexión- trataba de tomar el control de su ordenador y de las cuentas de correo electrónico.
Este acoso se producía durante meses por parte de este "ciberacosador", quien ejercía con crudeza un control psicológico hacia sus víctimas.
RTVE
Un hacker extorsionó a más de 250 mujeres y adolescentes
Obtenía imágenes eróticas de sus víctimas mediante «grooming»
M. C. 14 Junio 09 - MADRID (LA RAZON)
Un ordenador y buenas habilidades informáticas. Con estas herramientas, y echando mano de técnicas propias de extorsionadores profesionales, acosó y chantajeó un hacker de 24 años a 250 mujeres y adolescentes de España y otros países durante meses. La identidad del joven no ha trascendido, aunque se sabe que residía en Chipiona (Cádiz) y que ya se encuentra en prisión. Este «ciberacosador» es un viejo conocido de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía, que ya lo atrapó en octubre pasado tras la denuncia de una adolescente madrileña a la que extorsionó mediante la técnica del «grooming». Ésta consiste en hacerse pasar por un adolescente con las mismas inquietudes que las jóvenes que publican sus fotos en sitios sociales de internet como Photobucket.com, mediante los cuales logra contactar con ellas. En estas webs, aseguran los investigadores, las menores «suelen posar en actitudes provocativas, aunque nunca desnudas». Mediante engaños, el arrestado lograba que sus víctimas se desnudaran total o parcialmente frente a su webcam, momento que aprovechaba para grabar un vídeo sin que ellas se percatasen. Ahí empezaba el calvario: el acosador exigía más imágenes subidas de tono a cambio de no difundir la primera entre los contactos de la agenda de las víctimas, cuyas cuentas de correo electrónico controlaba por medio de virus. Tras su primera detención el año pasado, el joven volvió a chantajear a algunas de sus víctimas. El análisis forense de sus discos duros, incautados entonces, ha desvelado la gran cantidad de víctimas a las que acosaba.
LR
Detenido un 'ciberacosador' que chanteajaba a menores
Conseguía fotos y videos sexuales de sus víctimas, en su mayoría mujeres y adolescentes, a las que luego extorsionaba.Logró hacerse con el control de los ordenadores y los datos personales de muchas de las 250 personas a las que intimidó.
Madrid, 14 jun. (COLPISA, Miguel Lorenci).
Más de 250 personas, en su mayoría mujeres y adolescentes, cayeron en la ‘trampa’ de un ‘ciberacosador’ español que la policía ha detenido y puesto a disposición judicial por segunda vez. Se trata de un joven de 24 años residente en Cádiz al que se imputa un presunto delito de corrupción de menores. El ordenador e internet eran sus ‘herramientas’ para intimidar y chantajear a sus víctimas, sobre todo mujeres y menores, muchas de ellas residentes fuera de España. El detenido se ganaba la confianza de unas internautas a las que convencía para que le enviaran videos y fotos de contenido sexual protagonizados por ellas. Con este material en su poder, coaccionaba y amenazaba a sus víctimas. A menudo lograba hacerse con el control de sus ordenadores y de sus cuentas de correo electrónico por medio de programas informáticos.
Este acosador en red era un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. Había sido arrestado por primera vez en octubre de 2008. Los ‘ciberpolicías’ españoles que seguían sus andanzas procedieron detenerle de nuevo y a enviarlo ante el juez tras comprobar que sus amenazas y las extorsiones continuaban. Una fórmula de acoso conocida como ‘grooming’, que se ceba sobre todo con menores y adolescentes que no tienen reparos en facilitar datos personales e imágenes comprometedoras a desconocidos.
Investigación
La investigación se puso en marcha tras la denuncia formulada en Madrid por una menor. Explicó que una persona, a la que conoció a través de Internet, había conseguido una imagen suya en la que aparecía desnuda. A partir de entonces comenzó a recibir amenazas. El ahora detenido le exigía nuevos vídeos o fotos de contenido pornográfico. Le decía que, de no enviárselos semanalmente, sería “humillada públicamente”. La menor cedió al chantaje. Con casi todas sus víctimas la mecánica se repitió decenas de veces.
El joven contactaba con sus víctimas en ‘chats’, mediante programas de mensajería instantánea y redes sociales, foros en los que sus participantes acostumbran a colgar fotografías personales, a menudo en poses o actitudes provocativas, si bien no son frecuentes las fotos de desnudos. El acosador se hacía pasar casi siempre por una niña o una adolescente –utilizó hasta doce identidades distintas- para ganarse la confianza de las chicas hasta obtener nuevas fotografías o vídeos. Acostumbraba a grabar sesiones de videoconferencia a través de cámaras web siempre sin conocimiento de sus interlocutores.
Después llegaban las amenazas. Si las víctimas no cedían al chantaje y la extorsión, daba otro paso. Mediante complejas técnicas que dominaba -programas informáticos malignos conocido como ‘troyanos’, simuladores de caída de conexión e ingeniería social- lograba a menudo hacerse con el control del ordenador, los datos personales y las cuentas de correo electrónico de muchas de las más de 250 personas que la policía ha logrado contabilizar como víctimas de ‘grooming’, tras estudiar durante varios meses el material incautado. Utilizaba las listas de correo que ‘robaba’ s sus víctimas para humillarlas ante sus conocidos.
Para identificar al responsable de las amenazas los especialistas de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional analizaron cientos de direcciones de correo electrónico y un sinfín de datos que les condujeron de nuevo hasta a un ordenador que operaba desde Chipiona (Cádiz) y una línea que pertenecía al mismo joven que había sido detenido el pasado octubre. Las declaraciones de algunas de las víctimas evidenciaron que habían recibido nuevas amenazas incluso después de su primera detención y puesta a disposición judicial. En el registro de su domicilio se intervinieron dos ordenadores portátiles y dos discos duros.
Consejos para padres
Los especialistas en ciberdelincuencia de la Policía Nacional reiteran una serie de recomendaciones para que los padres de menores y adolescentes se mantengan en alerta y logren para sus hijos la utilización segura de programas de mensajería instantánea y redes sociales.
-Los padres no deben desentenderse de los menores cuando navegan y, al igual que en el espacio físico, deben preocuparse de conocer con quién, dónde y cuánto tiempo están.
-Los menores han de ser conscientes de las consecuencias que pueden tener los datos e imágenes que publican, y de la utilización maliciosa que de los mismos pueden hacer algunas personas, como ocurre en el caso de los pederastas y acosadores sexuales.
-Es muy importante que los menores no queden nunca con nadie que conozcan a través de Internet sin que lo sepan sus padres y sin su autorización y supervisión.
COLPISA
Un técnico informático en paro
El joven, natural de Chipiona, de 24 años y que estaba en paro, está encarcelado en la prisión de Madrid 5, en Soto del Real; sus víctimas podrían elevarse a 300
Cádiz |16.06.2009 (DDCádiz)
Camaleón se le ha llamado a la operación que ha logrado meter por fin entre rejas a Jorge M.C., un joven chipionero de 24 años de edad que está acusado de coaccionar y amenazar a numerosas mujeres y menores de edad a través de internet para que le enviasen archivos de contenido sexual. El nombre con el que la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía Nacional ha bautizado a la operación no es baladí: se calcula que al menos empleó doce identidades diferentes para intimidar y chantajear a sus víctimas.
Se movía como pez en el agua en la red de redes. No en vano es técnico informático, aunque actualmente se hallaba en paro.
Este acosador de internet era un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. Había sido arrestado por primera vez en octubre de 2008, tras una primera denuncia de una menor de Madrid.
Los 'ciberpolicías' españoles que seguían sus andanzas procedieron hace poco a detenerle de nuevo y a enviarlo ante el juez , en Madrid, tras comprobar que sus amenazas y las extorsiones continuaban. Y esta vez ha sido la definitiva: ha sido enviado a la cárcel, habiendo ingresado en la prisión Madrid 5, en Soto del Real.
La noticia de su detención ha provocado un gran impacto. Numerosos medios de comunicación de todo el país se han hecho eco de la operación que ha permitido apresar a este peligroso ciberacosador que, a pesar de haber sido detenido ya hace unos meses, seguía sumando más y más víctimas. Tanto es así que se calcula ya que la cifra que hasta ahora se había barajado de 250 acabará superando el número de 300.
El ya encarcelado se ganaba la confianza de las internautas, en su mayoría menores , y muchas, residentes en el extranjero, haciéndose pasar por una chica. Las convencía para que le enviaran vídeos y fotos de contenido sexual protagonizados por ellas. Con este material en su poder, coaccionaba y amenazaba a sus víctimas. A menudo lograba hacerse con el control de sus ordenadores y de sus cuentas de correo electrónico por medio de programas informáticos. Una fórmula de acoso, conocida como 'grooming', que se ceba con menores y adolescentes que no tienen reparos en facilitar datos personales e imágenes comprometedoras a desconocidos.
La investigación arrancó tras la denuncia formulada en Madrid por una menor. Explicó que una persona, a la que conoció a través de Internet, había conseguido una imagen suya en la que aparecía desnuda. A partir de entonces comenzó a recibir amenazas. El chipionero le exigía nuevos vídeos o fotos pornográficas. Le decía que, de no enviárselos semanalmente, sería "humillada públicamente". La menor cedió al chantaje. Y otras muchas más.
DDC







