La dirección del centro da el caso por zanjado y lamenta que haya trascendido
El centro investigó si le pegaban mientras 'jugaban' a imitar el «Pressing Catch»
Juan Ventura Lado 11/6/2009 A CORUÑA (LA VOZ DE GALICIA)
La dirección del instituto A. B., de Carballo, ha expulsado a los menores que acosaban a un compañero de clase, al que supuestamente obligaban a participar en una serie de juegos que simulaban las peleas del espectáculo televisivo Pressing Catch.
Los responsables educativos han determinado que unos siete chavales participaban en este particular divertimento, de los cuales cinco, incluido el niño afectado, lo hacían de manera más habitual. Sin embargo, la directora considera inadecuado particularizar, porque se trata de un problema que afectó a todo el grupo y que ya está resuelto. «Están castigados e tamén houbo expulsións porque é unha cuestión na que está toda a clase implicada; se coñecían o tema, cometeron unha negación de auxilio ao non contarlle nada nin aos profesores nin aos seus pais», afirma.
La dirección considera que los hechos en sí no tenían tanta gravedad como el revuelo que se formó a raíz de que se diesen a conocer. Admite que fue una situación que «se foi das mans», antes de que los docentes, que desconocían lo sucedido, pudiesen actuar.
La directora también le resta importancia a las expulsiones porque «non son nada excepcional». De hecho, en el presente curso los responsables del centro han tenido que iniciar 21 trámites de ese tipo para atajar comportamientos inadecuados.
Los juegos concretos en los que participaban estos menores consistían en el intercambio de golpes al estilo de los luchadores del Pressing Catch. Los niños aprovechaban los cambios de clase, entre que se iba un profesor y llegaba el siguiente, para subirse a un pequeño armario y saltar sobre las espaldas de sus oponentes.
Los menores expulsados están yendo al instituto para realizar los exámenes de final de curso, aunque no pueden asistir a clase con el resto de sus compañeros. El niño afectado se negó a aparecer por el aula después de que se diesen a conocer los hechos y de que los responsables del centro entrevistaran a los compañeros expedientados en compañía de sus padres.
El pequeño que se sintió agredido mantuvo en secreto los supuestos abusos hasta que el pasado día 22 dejó en blanco el examen de gallego. La profesora le envió una nota a su madre para informarle de lo sucedido y del bajo rendimiento que había tenido su hijo durante el último trimestre. Posteriormente, la tutora del grupo también se puso en contacto con ella y fue entonces cuando el menor explicó el trato al que estaba siendo sometido por sus compañeros de clase. Una situación que ni los demás niños de la clase ni el propio damnificado consideraban grave.
Las niñas no lo veían normal
Las compañeras de clase del menor ofendido no veían normales los juegos en los que participaban los menores expedientados. De sus declaraciones ante la directora del centro se desprende que entre las «diversiones» de este grupo de chavales estaba obligar al compañero supuestamente acosado a esnifar pica-pica. Al parecer, le hacían inhalar los polvos para reírse de los efectos que le provocaban. En esta práctica también participaban otros alumnos del instituto, pero, siempre según las manifestaciones de las niñas, lo hacían de manera voluntaria, mientras que el menor en cuestión actuaba presionado por el grupo. Aunque no se negaba, las pequeñas intuían que no le gustaba porque la cara que ponía reflejaba su desaprobación.
Al cierre de esta edición, la inspección educativa y la Consellería de Educación, contactadas repetidamente por La Voz, no habían hecho ninguna manifestación al respecto.
LVG
AFFAIRE
Juan Ventura Lado, 5/6/2009. A CORUÑA (LA VOZ DE GALICIA)
La dirección del instituto de enseñanza secundaria A. B., de Carballo, investiga un posible caso de acoso escolar entre niños de una clase de la ESO.
De las declaraciones de los chavales, recabadas por los responsables del centro, se extrae que un grupo de seis escolares, entre los que se encuentra el supuesto acosado, imitaban las peleas del espectáculo televisivo Pressing Catch, en el que una serie de combatientes simulan enfrentamientos de lucha libre con toda suerte de acrobacias.
La dirección del instituto y los profesores, que desconocían por completo los hechos, tratan ahora de determinar si el niño afectado participaba en esos juegos de manera voluntaria o si lo hacía coaccionado por los otros cinco menores. Hasta el momento, las impresiones manifestadas por el resto de los compañeros de clase arrojan resultados dispares sobre lo que ocurría dentro del aula en los dos o tres minutos que duraba cada cambio de clase.
Según los relatos de los escolares, los implicados se intercambiaban golpes y llegaban a subirse sobre un pequeño armario para saltar sobre la espalda de sus oponentes, imitando a los luchadores estadounidenses.
Sin embargo, existe una gran diferencia entre la relevancia que le otorgan las niñas a lo sucedido y la normalidad con la que la que lo ven los niños, que lo toman como una broma. Ellas atestiguan el abuso, porque según declaró alguna, el escolar de 12 años «decía que no le dolía y se reía, pero se le veía en los ojos que tenía ganas de llorar». Además, «siempre le pegaban a él y hacía todo lo que le mandaban». Ellos reconocen la existencia de las peleas, pero les quitan importancia porque lo ven como un juego y no consideran que el presunto acosado fuese siempre la víctima.
Arrepentidos
De los cinco menores expedientados, cuatro ya han sido interrogados en compañía de sus padres por la directora y la orientadora del centro, y el otro lo va a ser en la jornada de hoy. En conjunto, se muestran arrepentidos por el trato que le infligían a su compañero y han anunciado su intención de disculparse para normalizar la situación. El menor presuntamente acosado se niega, por el momento, a asistir a clase.
Los responsables educativos ya han puesto en marcha el protocolo previsto para estos casos, que se inició con las entrevistas a todos los alumnos de la clase. La directora del instituto, que ayer por la tarde se mostraba muy contrariada por lo sucedido, manifestó su deseo de que la situación se normalice antes de final de curso y anunció que se tomarán las medidas disciplinarias que sean necesarias.
LVG
El centro investigó si le pegaban mientras 'jugaban' a imitar el «Pressing Catch»
Juan Ventura Lado 11/6/2009 A CORUÑA (LA VOZ DE GALICIA)
La dirección del instituto A. B., de Carballo, ha expulsado a los menores que acosaban a un compañero de clase, al que supuestamente obligaban a participar en una serie de juegos que simulaban las peleas del espectáculo televisivo Pressing Catch.
Los responsables educativos han determinado que unos siete chavales participaban en este particular divertimento, de los cuales cinco, incluido el niño afectado, lo hacían de manera más habitual. Sin embargo, la directora considera inadecuado particularizar, porque se trata de un problema que afectó a todo el grupo y que ya está resuelto. «Están castigados e tamén houbo expulsións porque é unha cuestión na que está toda a clase implicada; se coñecían o tema, cometeron unha negación de auxilio ao non contarlle nada nin aos profesores nin aos seus pais», afirma.
La dirección considera que los hechos en sí no tenían tanta gravedad como el revuelo que se formó a raíz de que se diesen a conocer. Admite que fue una situación que «se foi das mans», antes de que los docentes, que desconocían lo sucedido, pudiesen actuar.
La directora también le resta importancia a las expulsiones porque «non son nada excepcional». De hecho, en el presente curso los responsables del centro han tenido que iniciar 21 trámites de ese tipo para atajar comportamientos inadecuados.
Los juegos concretos en los que participaban estos menores consistían en el intercambio de golpes al estilo de los luchadores del Pressing Catch. Los niños aprovechaban los cambios de clase, entre que se iba un profesor y llegaba el siguiente, para subirse a un pequeño armario y saltar sobre las espaldas de sus oponentes.
Los menores expulsados están yendo al instituto para realizar los exámenes de final de curso, aunque no pueden asistir a clase con el resto de sus compañeros. El niño afectado se negó a aparecer por el aula después de que se diesen a conocer los hechos y de que los responsables del centro entrevistaran a los compañeros expedientados en compañía de sus padres.
El pequeño que se sintió agredido mantuvo en secreto los supuestos abusos hasta que el pasado día 22 dejó en blanco el examen de gallego. La profesora le envió una nota a su madre para informarle de lo sucedido y del bajo rendimiento que había tenido su hijo durante el último trimestre. Posteriormente, la tutora del grupo también se puso en contacto con ella y fue entonces cuando el menor explicó el trato al que estaba siendo sometido por sus compañeros de clase. Una situación que ni los demás niños de la clase ni el propio damnificado consideraban grave.
Las niñas no lo veían normal
Las compañeras de clase del menor ofendido no veían normales los juegos en los que participaban los menores expedientados. De sus declaraciones ante la directora del centro se desprende que entre las «diversiones» de este grupo de chavales estaba obligar al compañero supuestamente acosado a esnifar pica-pica. Al parecer, le hacían inhalar los polvos para reírse de los efectos que le provocaban. En esta práctica también participaban otros alumnos del instituto, pero, siempre según las manifestaciones de las niñas, lo hacían de manera voluntaria, mientras que el menor en cuestión actuaba presionado por el grupo. Aunque no se negaba, las pequeñas intuían que no le gustaba porque la cara que ponía reflejaba su desaprobación.
Al cierre de esta edición, la inspección educativa y la Consellería de Educación, contactadas repetidamente por La Voz, no habían hecho ninguna manifestación al respecto.
LVG
AFFAIRE
Expedientan a cinco alumnos de un instituto de Carballo por el posible acoso a un compañero
El centro investiga si le pegaban mientras jugaban a imitar el «Pressing Catch»Juan Ventura Lado, 5/6/2009. A CORUÑA (LA VOZ DE GALICIA)
La dirección del instituto de enseñanza secundaria A. B., de Carballo, investiga un posible caso de acoso escolar entre niños de una clase de la ESO.
De las declaraciones de los chavales, recabadas por los responsables del centro, se extrae que un grupo de seis escolares, entre los que se encuentra el supuesto acosado, imitaban las peleas del espectáculo televisivo Pressing Catch, en el que una serie de combatientes simulan enfrentamientos de lucha libre con toda suerte de acrobacias.
La dirección del instituto y los profesores, que desconocían por completo los hechos, tratan ahora de determinar si el niño afectado participaba en esos juegos de manera voluntaria o si lo hacía coaccionado por los otros cinco menores. Hasta el momento, las impresiones manifestadas por el resto de los compañeros de clase arrojan resultados dispares sobre lo que ocurría dentro del aula en los dos o tres minutos que duraba cada cambio de clase.
Según los relatos de los escolares, los implicados se intercambiaban golpes y llegaban a subirse sobre un pequeño armario para saltar sobre la espalda de sus oponentes, imitando a los luchadores estadounidenses.
Sin embargo, existe una gran diferencia entre la relevancia que le otorgan las niñas a lo sucedido y la normalidad con la que la que lo ven los niños, que lo toman como una broma. Ellas atestiguan el abuso, porque según declaró alguna, el escolar de 12 años «decía que no le dolía y se reía, pero se le veía en los ojos que tenía ganas de llorar». Además, «siempre le pegaban a él y hacía todo lo que le mandaban». Ellos reconocen la existencia de las peleas, pero les quitan importancia porque lo ven como un juego y no consideran que el presunto acosado fuese siempre la víctima.
Arrepentidos
De los cinco menores expedientados, cuatro ya han sido interrogados en compañía de sus padres por la directora y la orientadora del centro, y el otro lo va a ser en la jornada de hoy. En conjunto, se muestran arrepentidos por el trato que le infligían a su compañero y han anunciado su intención de disculparse para normalizar la situación. El menor presuntamente acosado se niega, por el momento, a asistir a clase.
Los responsables educativos ya han puesto en marcha el protocolo previsto para estos casos, que se inició con las entrevistas a todos los alumnos de la clase. La directora del instituto, que ayer por la tarde se mostraba muy contrariada por lo sucedido, manifestó su deseo de que la situación se normalice antes de final de curso y anunció que se tomarán las medidas disciplinarias que sean necesarias.
LVG







